Archivo mensual: octubre 2011

¿Era el maná el alimento del Santo Grial?

El pueblo hebreo, tras marcharse de Egipto, puso rumbo hacia Israel. La travesía duró 40 años a pie, por el duro desierto. Miles de personas y cientos de animales atravesaron las duras condiciones climatológicas, en un escenario como es el desierto, con escasez de agua y alimentos, y con unas temperaturas muy elevadas. ¿Cómo pudieron alimentarse e hidratarse tantas personas durante tantos años?. La Biblia dice que fue gracias al maná. Pero, ¿qué era realmente el maná? Y lo más intrigante, ¿de dónde lo sacaban?. Porque en el desierto no pudieron cosechar, ni existen oasis ni campos propicios para el cultivo de un supuesto alimento que diera de comer a miles de personas. Y si existiera, sólo pudieran haberlo consumido en ese lugar exacto, y no a lo largo del desierto durante 40 años. Así que, ¿existió realmente ese alimento mágico?. Y si era el alimento del pueblo hebreo, ¿cómo lo conseguían?.

El libro central de la Cábala, es el Zohar. Esta obra, escrita en el siglo II d.C., analiza los textos bíblicos, para extraer de ellos su significado oculto.

En 1978 dos ingenieros ingleses, George Sassoon y Rodney Dale, concluyeron que la descripción que aparece  en el Ancestro de los Días en el Zohar, no era la de una figura divina, sino la de una máquina. Una rigurosa investigación del texto los convenció de que la máquina produjo el maná bíblico que alimentó a los israelitas durante sus cuarenta años deambulando en el desierto y que era probablemente de origen extraterrestre.

La máquina, llamada Othiq Yomin en el Zohar, trabajaba sobre la base del cultivo y procesado de un alga, probablemente una de la especie chlorella que se mantenía por un suministro de rocío, o riego, y de radiación de una fuente de luz de energía nuclear. La descripción del Zohar es tan exacta que Sassoon y Dale pudieron reconstruir la máquina en todos sus detalles.

En la parte superior había un aparato que destilaba rocío, el cual consistía en una superficie curva, enfriada. El aire fluía encima de esto, y de él se condensaba el agua. Este agua era el material básico para el recipiente en el centro, el cual contenía la fuente de iluminación y la propia alga, que circulaba en varias cañerías, permitiendo un intercambio de oxígeno y anhídrido carbónico con la atmósfera y también que se disipara el calor. Los sedimentos de la chlorella eran luego llevados a otro recipiente, donde el contenido de almidón era parcialmente hidrolizado para darle a las sustancias sabor a malta (de ahí el sabor a “miel y oblea” del maná), y la materia seca se almacenaba luego finalmente en dos recipientes colectores desde los cuales después se la extraía.

Para reconstruir una máquina tan compleja del texto del Zohar, fue necesaria una nueva traducción del texto original, que fue lograda por Sassoon, un lingüista y experto en computación así como ingeniero electrónico. Aunque la descripción textual de la máquina es sumamente detallada, no se advierte a primera vista que es un manual de servicio técnico porque las partes del Othiq Yomin (originalmente traducido como el Ancestro de los Días, cuando el “Transportable de los Tanques” sería más exacto) se nombran con la terminología en uso aproximadamente en el año 1.000 a. C. Por ejemplo, en el Zohar leemos pasajes como el siguiente:

“Hay tres cabezas superiores; dos, y una que las contiene.”

En la época en que el Zohar fue escrito, no había ninguna palabra para “cúpula de acrílico” o “recipiente de cultivo de algas”, por lo cual ellos usaron “la cabeza”, “el cráneo” y muy a menudo “la cara”, como en el siguiente extracto:

“El rocío de la cabeza blanca gotea en el cráneo del Pequeño rostro y ahí es guardado.”

Para posibilitar la regeneración del cultivo de algas, se hizo fluir a través de un sistema de circulación transparente, que es conocido en el Zohar como la “venerable barba”, a través de la que pasaba el “aceite de la gran bondad”, es decir, el sedimento del alga. Estas “cañerías” fueron tratadas en estos términos:

“Y esas partes que se encuentran en la barba, ellas se forman y caen hacia abajo en muchas direcciones.”

La máquina estaba equipada con un número considerable de lámparas de control, que eran llamadas “los ojos brillantes” en el texto del Zohar, y que iluminaban en varios colores:

“En sus ojos inferiores hay un ojo izquierdo y uno derecho, y estos dos tienen dos colores, excepto cuando ellos son vistos en la luz blanca del ojo superior.”

La máquina completa fue considerada como una deidad que constaba de partes masculinas y femeninas. Les fue dada a los israelitas al comienzo de su deambular en el desierto, posiblemente por los extraterrestres y produjo el maná que les permitió sobrevivir. Al decir de todos, la máquina se guardó en la llamada Arca de la Alianza, que sirvió como un contenedor de transporte para la máquina nuclear, la cual era fácil de dañarse bajo las condiciones del desierto. En la época de David y Salomón encontró su lugar en el Sanctasanctórum en el Templo de Salomón en Jerusalén, mientras que antes de eso se guardaba en el Tabernáculo.

La última mención del Arca en el Antiguo Testamento es en el libro de los Macabeos, donde el profeta Jeremías esconde el Arca y la Máquina en el Monte Nebo. Después de eso la Biblia no dice nada más, y en ninguna parte encontramos ningún rastro más. ¿Cómo es posible que un objeto tan importante y raro desaparezca sin dejar rastro?. La máquina fue transportada desde Israel a Europa. Este cambio de ubicación se informa en el Parsifal (Parzival) épica de la Edad Media superior, y en la historia de la Orden de la Hermandad de los Templarios.

La épica Parsifal fue relatada en 1200 a.C. casi simultáneamente en francés y alemán, por los poetas franceses Chrétien de Troyes y Robert de Boron, y por el historiador alemán Wolfram von Eschenbach. En esencia, es una historia tradicional de un joven héroe que fue alejado de cualquier contacto con la cultura caballeresca y refinada de la Edad Media, y que se da a la fuga por el ancho mundo donde tiene muchas aventuras y conoce al Rey Arturo. Él es armado Caballero por el Rey, reanuda su aventurera existencia y es llevado finalmente al Castillo de Munsalvatsch por la “mano de Dios.” En esta fortaleza mágica hay un clan de nobles llamado los Guardianes del Grial. Su rey ha cometido muchos pecados que lo han condenado a una eterna enfermedad de la que sólo puede librarse si un hombre temeroso de Dios le hace una pregunta acerca de la razón de su dolencia. Parsifal es invitado a una comida, pero falla al hacer la pregunta. Durante muchos años él vaga hasta que al final tiene otra oportunidad de visitar Munsalvatsch. En ese momento hace la pregunta crucial, la enfermedad del Rey y el sufrimiento desaparecen, y el propio Parsifal es coronado “Rey Grial“.

Varios medievalistas ya han notado que la épica de Parsifal consiste en un conglomerado de textos muy diferentes. De hecho, un largo tiempo antes existió allí la llamada tradición de Peredur, un mito céltico que ya contenía muchos elementos de las ulteriores leyendas. En éste hay partes del material de Arturo, varios mitos paganos, influencias cristianas y la real tradición del grial en sí misma, que debe ser considerada completamente separada.

¿Pero qué era en realidad el Grial?. Los autores de la Edad Media evitan cuidadosamente cualquier descripción exacta. Es obvio que ellos nunca vieron por sí mismos el “sagrado objeto”. Los dos escritores franceses lo describen simplemente como un “espléndido vaso” o como un “tazón de metal”, y Robert de Boron consignó que es el mismo cáliz que se usó en la Última Cena. Es aquí que la influencia cristiana en la saga de Parsifal está muy clara. Wolfram von Eschenbach, por otro lado, es aun más reservado. Él simplemente escribe:

“Era una cosa, llamada el Grial, la que concedía todos los deseos terrenales en abundancia.”

“La piedra fue también llamada el grial.”

Etimológicamente hablando, varias derivaciones se fundan en el concepto del Grial. Del latín medio gradalis y del francés gradale, significando “cuenco”; del grazaal provenzal que corresponde al gresal del catalán antiguo, que también puede traducirse como “cuenco”, “tazón”, o “fuente”, pero también con las connotaciones de “jarra de leche”, “placer”, “caridad”, y “pan”; y desde una versión nórdica de la tradición de Parsifal, el grial es mencionado como un objeto conocido como el gangandi greidi el cual puede traducirse como “el transformador de material consumible”.

Wolfram von Eschenbach habla de vez en cuando de una piedra que él llama lapsit exillis. Lapsit es una deformación de la palabra lapis, o “piedra”. Un autor da énfasis a que “un contribuyente a la formación de lapsit es el lapsus latino, como una palabra que designa cualquier movimiento deslizante hacia abajo, caída o descenso”. Además, lapsit exillis también se interpreta como lapis elixir, esto es, “la piedra del sabio”, que bien concuerda con la naturaleza taumaturga del grial. Otro se deriva de lapis exilii (“la piedra del exilio”), o de lapis exulis (“la piedra que se encuentra lejos de casa”). Pero existe otra traducción muy interesante: lapis lapsus ex illis stellis, que es “la piedra que bajó de las estrellas.”

Nos acercamos ahora al punto donde podemos elaborar la hipótesis de que el “Santo Grial” de la Edad Media debe de haber sido lo mismo que la Máquina de Maná de los israelitas descrita en la Cábala. Esta línea de pensamiento es sustentada por dos factores importantes: la función principal del Grial y su origen. En el Zohar encontramos la siguiente información sobre el comestible producido por la Máquina del Maná:

“Y de ese rocío ellos muelen el maná de los justos para el mundo por venir. En ese tiempo el Ancestro de los Días los alimentó de ese lugar.”

“Ve, yo haré llover pan del Cielo sobre vosotros.”

“Dios te dio del rocío de cielo.”

Por lo tanto, los israelitas tenían a su disposición una máquina, llamada por sus sacerdotes Othiq Yomin (“El Transportable de los Tanques”) que los alimentó con la comida-maná. Wolfram von Eschenbach dice exactamente la misma cosa sobre el Grial:

“Ahora sabed vosotros esto también: se convocaron a cien escuderos, quienes respetuosamente tomaron el pan de lino blanco del Grial… Ellos me lo dijeron, y yo os lo digo a vosotros, eso es lo que sacaron del Grial, cuando cada uno de ellos alargó su mano hacia él… porque el Grial era el fruto de los bienaventurados, que era como casi todo lo que podría venir del Reino de Cielo”.

Chrétien de Troyes lo describe de modo semejante, aunque con las influencias cristianas que en sí se manifiestan; él habla del pan tomado del Grial como de una “hostia”.

Las correspondencias entre la Máquina de Maná y el Grial son asombrosas: el Othiq Yomin y el Grial eran capaces de fabricar “comida”. Así como el Zohar habla del maná como la comida de “los justos del mundo por venir”, así también es el Grial, en relación con el alimento que ofrecía, llamado el “fruto de los bienaventurados”.

Estas semejanzas y paralelismos tendrían poco peso si fuera señalado en la literatura de Parsifal que el Grial era un objeto” terrenal”, es decir, que había venido del taller de un orfebre o un cantero. Lapsit exillis puede interpretarse como la “piedra que bajó de las estrellas.” Esta traducción sería una descripción muy apropiada para la Máquina del Maná que probablemente era el producto de una tecnología extraterrestre.

Wolfram von Eschenbach nos da una aun más impresionante pieza de evidencia que es absolutamente asombrosa. Esto es lo que él escribió al principio del siglo XIII acerca del origen del Grial:

“Una vez hace tiempo lo trajo una tropa, que voló de regreso a las altas estrellas, porque su inocencia los llevó de vuelta a casa.”

Con esto, Wolfram von Eschenbach excluyó cualquier otra posible interpretación: había seres (una tropa entera de ellos) quienes una vez trajeron el Grial a la Tierra, antes de retornar a su hogar en las estrellas.

Así que podemos determinar que:

1. La Máquina de Maná y el Grial produjeron la misma comida.
2. La Máquina de Maná y el Grial tenían similares o idénticas propiedades atribuidas a ellos totalmente por separado la una del otro.
3. La Máquina de Maná y el Grial son de origen artificial y extraterrestre.

Por consiguiente, podemos justificar la conclusión de que la Máquina de Maná y el Grial fueron claramente idénticos; éstos son simplemente nombres diferentes para el mismo objeto.

Todo rastro de la máquina fue perdido en el año 587 a. C., cuando Jeremías la ocultó en el Monte Nebo. Pero, continuó en las memorias mundiales judías sobre ella.

“Una pintura mural en la pared de la antigua sinagoga en Duras Europos, en el río Éufrates en Irak. Descubierta en 1912. La ciudad se fundó aproximadamente en el 312 a. C. y fue abandonada en el 272 AD. Se dice que este mural muestra el Arca de la Alianza siendo llevada en una carreta. El Arca se describe en la Biblia como una caja de madera rectangular, pero aquí se la muestra como un objeto cilíndrico alto con una cima redondeada, como la máquina del maná, y cubierto de cortinas”

George T. Sassoon

ARCA DE LA ALIANZA

Nos encontramos con el sorprendente concepto judío de Shekhina, que aparece particularmente a menudo en el Talmud, un trabajo que fue compilado en los tiempos post bíblicos tempranos, aproximadamente en el 200 a.C.

El concepto del Shekhina, como ocurre en el Talmud, significa literalmente “aquél que desciende”, una “morada” o un “lugar de descanso”. Es un concepto difícil, y su importancia cambió en el transcurso del tiempo, pero originalmente no significó otra cosa que “la presencia de Dios entre los hombres”, es decir, su presencia corporal. Sobre este tema el teólogo, A. Hauck, escribió: “De este modo tenemos en el Shekhina un nombre sustituto o sobrenombre para Dios, el cual representa al propio Dios, pero trayéndolo más cercano a la conciencia humana a través de su presencia real en el mundo.”

También según Hauck: “El Shekhina acompañó al pueblo de Israel por todos lados en que el Tabernáculo fue montado, hasta que después de un largo tiempo finalmente encontró su lugar de descanso en el Templo erigido por David y Salomón.”

Como ya se comentó, Shekhina también denota la “morada” de Dios entre su pueblo. De nuevo, esta morada se relaciona con el interior del Arca de la Alianza, como podemos suponer a partir de Éxodo 25:

“Y me harás un santuario, para que yo pueda morar entre ustedes”

Apenas podría ser la intención de los compiladores del Pentateuco dar la impresión de que Dios todopoderoso podría ser encerrado dentro del Arca de la Alianza. Así que, cualquier cosa que estuviera dentro del Arca no era ciertamente el creador del Universo, sino algún objeto material. En este punto Hauck escribe”: Cuando Aarón llevó a cabo el servicio del Templo, el Shekhina quedó en sus manos. Según una leyenda, Simón el Honrado vio el Shekhina con sus propios ojos en su entrada anual en el Sanctasanctórum”.

Es muy interesante que el término más usado sea “la cara del Shekhina.” Esto tiende a confirmar la teoría de que el Shekhina y la Máquina de Maná eran idénticos. La confirmación viene de Hauck cuando escribe: “A veces el propio Shekhina es llamado la imagen“.

Podemos resumir el Shekhina como sigue:

1. No es el mismísimo Dios, aunque como el Othiq Yomin es venerado de la misma manera que si fuera Dios, aunque no sea identificado con Él.
2. El Shekhina se encuentra en el Arca de la Alianza.
3. El Shekhina es un objeto físico que puede verse y puede manejarse.
4. Acompaña al pueblo de Israel a través del desierto y se encuentra con el otro equipo en el Templo de Salomón.
5. Uno puede “recibir” el Shekhina y puede “refrescarse a sí mismo” con él.

¿Hay aquí una conexión con el Santo Grial? El teólogo judío Scholem escribe sobre el libro hebreo de Bahir: “El Shekhina no sólo es el espléndido recipiente, también se hace referencia a él en varios lugares en el mismo libro Bahir como la piedra preciosa o la perla”. Se advierte que la frase “espléndido recipiente” es idéntica a la que es usada antes para describir el Grial.

La Máquina de Maná, conocida en la secreta tradición judía como Othiq Yomin (el Ancestro de los Días, o el “Transportable de los Tanques”), se convierte en el Shekhina en la literatura hebrea oficial, y luego en el Santo Grial en la alta Edad Media. H. Kolb, escribiendo en 1.963, consignó: “El nombre Grial parece ser un nombre secreto para el Shekhina hebreo”.

Hay todavía otra pista que podría llevarnos al esclarecimiento del misterio de la tradición del Grial, que seguiremos ahora.

ARCA DE LA ALIANZA

“Antiguas representaciones judías del Arca de la Alianza de Duras Europos. Es de notar que el Arca no se muestra como una caja o arcón, sino como un objeto redondeado cubierto en telas y decoración.” George T. Sassoon

Referencia para el material de Dura Europos: KRAELING C. H., The excavations at Duras Europos. Final report VIII, The Synagogue, Part I. Yale University Press, 1956.

En la leyenda, el Grial es custodiado por la “Caballería del Grial” a la que Wolfram von Eschenbach hace referencia como Templeisen. Este nombre nos recuerda a la monacal Orden Caballeresca de los Templarios, y de hecho, debido a muchas correspondencias diversas, una conexión entre los dos se da por descontada por la comunidad de estudiosos literarios. Los Templarios se fundaron oficialmente en 1.128 y se disolvieron en 1.312 por orden del rey francés, Felipe el Hermoso. ¿Estaban los Templarios en posesión de la Máquina de Maná, eran ellos los “Guardianes del Grial”?

Las dos personalidades principales involucradas eran Hugues, Conde de Champagne y Hugues de Payens. En 1.104 estos hombres salieron para su segundo viaje a Tierra Santa, pero después de apenas unos pocos meses volvieron a Francia, donde formaron una conexión con la Orden Cisterciense, cuyos monjes inmediatamente los pusieron a estudiar a largo plazo los antiguos textos hebreos. Se trajeron rabinos judíos para ayudar con el trabajo de traducción, algo muy extraño para esa época. Luego en 1.114 Hugues de Champagne hizo otra corta visita a Palestina. En cuanto volvió, presentó la Orden con Bar-sur-Aube, y promovió allí la fundación de la Abadía de Clairvaux. Este proyecto fue tomado en mano por Bernard de Clairvaux, después San Bernard, y el trabajo de traducción fue continuado bajo su dirección.

Luego en 1.119, Hugues de Payens partió de nuevo para Palestina, con siete amigos de confianza. Más tarde Hughues de Champagne se unió al grupo. Ellos se llamaban a sí mismos Los Pobres Caballeros del Templo de Salomón, ¡y con toda la razón, puesto que levantaron sus viviendas justo encima de las ruinas de la Casa de Dios construida por Hiram-Abiff!

Durante su estancia de ocho años, ellos no tomaron parte en ninguna batalla, pero en cambio llevaron a cabo excavaciones en el área del Templo y recorrieron a lo ancho Palestina. Dos de los Templarios volvieron a Francia e informaron a Bernard de Clairvaux, quien inmediatamente le escribió al Papa, al rey de Francia y luego al otro Templario en Jerusalén que enseguida dejó Tierra Santa. A su llegada a Francia, la Orden de los Templarios fue fundada oficialmente, ocasión en que, Bernard escribió en el preámbulo de las Reglas de la Orden: “Con la ayuda de Dios, el gran trabajo ha sido cumplido.”

¿Qué pasó realmente entre 1.105 y 1.128?. Los Templarios no llegaron a Palestina para luchar, sino para buscar algo particularmente importante, algo extraordinario, algo sagrado, algo que se encontraba en Israel y que fue hallado después de años de esmerada búsqueda – ¡el Grial Santa, la Máquina de Maná!

En 1312 en los procedimientos llevados contra la Orden de los Templarios para su disolución, la lista de cargos contra ésta incluía:

Que ellos poseyeron ídolos en cada provincia, los cuales se llamaron cabezas, que a veces tenían tres caras, y a veces una sola cara.
Que en sus asambleas, especialmente en las grandes sesiones, ellos veneraban la imagen como a un Dios, como su salvador, y declaraban que esa cabeza podría salvarlos.
Que el ídolo tenía en sus cuencas oculares ojos de carbúnculo, que brillaban con la luminosidad del Cielo, y ellos creían que era su Dios supremo. Su piel tenía la mitad de una barba en su cara y la otra mitad en su parte de atrás, lo cual era una cosa repugnante”.

Durante la inquisición llevada a cabo contra los miembros de la Orden, no se encontró ni un solo ejemplo de los ídolos, aunque los miembros superiores de la Orden no negaron su existencia. De hecho, la mayoría de ellos enfatizó la “barba” de la “imagen”, muchos mencionaron que el ídolo (cuyo nombre era Baphomet) era “calvo”, y uno declaró que “relucía como la plata”.

Los Templarios encontraron el Santo Grial en Jerusalén y lo llevaron a Francia donde se lo veneró como un objeto sagrado. Durante los 200 años de historia de los Templarios sólo los miembros principales de la Orden tuvieron acceso a él; ellos fueron los verdaderos “Guardianes del Grial”. Entre los grados más bajos, sólo circulaban rumores de un ídolo. Se puede afirmar categóricamente y sin la menor duda que el “Santo Grial” fue de hecho la “Máquina de Maná”.

¿Qué le pasó, luego, a la Máquina de Maná? Según una declaración de Jean de Chalon, un Templario, durante la noche anterior a la de los arrestos en todo el país, una caravana de carros, cargados con pesados arcones de madera, salió del Templo en París y se dirigió hacia la costa. La pregunta es, ¿adónde? Es sabido que muchos Templarios se fueron a Escocia y se convirtieron más tarde en los fundadores de los francmasones. Uno de ellos, Sir Henry Sinclair, inició una expedición a América en 1.398, aproximadamente cien años antes de que Colón alcanzara el Nuevo Mundo. Allí existe la impresionante prueba de que Sinclair y sus 200 adeptos construyeron el misterioso laberinto de conductos y túneles bajo la superficie de Oak Island, una isla diminuta cerca de la costa sur de Nova Scotia (Nueva Escocia, Canadá) y que ellos escondieron el Ídolo Baphomet o el Santo Grial o la Máquina de Maná allí.

La Máquina del Maná, es sólo una de tantas evidencias de origen extraterrestre. Existen demasiadas pruebas en todo el planeta que iré presentando. Una tecnología demasiado avanzada para la época, unos conocimientos demasiado avanzados, textos y manifestaciones de seres que bajaban de los cielos, objetos aerodinámicos de civilizaciones antiguas, pistas de aterrizaje, pinturas, grabados, esculturas. Todo ello lo analizaré en siguientes capítulos.

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La Profecía del Juicio Final

Falta poco más de un año para el 21 de diciembre de 2.012. Esta fecha representa el apocalipsis, el final de una Era, de un ciclo. Muchas personas se han aventurado a predecir qué va a ocurrir ese día con datos empíricos. Una alineación con el centro de nuestra galaxia, el final del calendario maya, una nueva alineación con Elenin, el tan esperado terremoto de la falla de San Andrés, etc. Existen muchas predicciones de lo que va a ocurrir ese día, pero no sabemos qué consecuencias van a traer.

Pero existen otro tipo de personas que han lanzado profecías sobre ese día. ¿Qué diferencia hay?. Las profecías tiene un origen divino, inspirado por  Dios, y sólo pueden ser dichas por aquellos que poseen un don sobrenatural. Digamos que es un acto más irracional, es un acto de fe. Las predicciones son más racionales, se asientan en juicios de valor más lógicos. Seguramente éste sea el motivo por el que, la mayoría de nosotros, se fiaría más de una predicción que de una profecía, y más sabiendo la rumorología y la manipulación que ha existido con esos sueños premonitorios, y cómo se han reinterpretado una y otra vez.

Pero existe la figura de una persona que no representa a ningún dios, a ninguna civilización extinguida, que nos ha dejado su legado y nos advierte sobre ese final. A este hombre, se le escucha más que a muchas religiones, a muchos dioses, y sus palabras permanecen hoy día en espera de que se cumplan. Su nombre es Michel de Nostradamus.

Nostradamus era un astrólogo del siglo XVI, que ha pasado a la historia por sus famosas profecías en forma de cuartetas, ilustradas con grabados y dibujos, mezcla rara vez dada en esa época, donde solo se plasmaba la escritura, nunca la imagen. Existen muchos mitos sobre este personaje, ¿son ciertas?, ¿son realmente suyas o son falsas profecías?, ¿cuántas y cuáles se han cumplido?.

Obvia decir que muchas son leyendas que se han reinterpretado con la Historia, pero otras son verídicas, como el incendio de Londres del año 1.666, la figura de Napoleón III, el nacimiento en Austria de Adolf Hitler y sus designios, y la II Guerra Mundial. Pero analicemos las profecías más recientes, las que están por llegar, aquellas que más nos afectan.

En la cuarteta IV:66 dice:

 Under the false guise of faith of the showed heads

Men saboteurs shall be sown

Watering the walls and the fountains with poison

Human devousers of the strength of the West

 

 Bajo el ardor fingido de siete cabezas rapadas

Serán sembradas diversos exploradores

Pozos y fontanas de venenos rociados

En el fuerte de occidente humanos devoradores

Esta cuarteta se ha atribuido al 11-S. Los dos primeros versos tratan de los infiltrados árabes, fingiendo ser quienes no eran, venidos de los pozos ardientes del desierto de Iraq o Guerra Santa del Islam contra occidente. Pero lo más intrigante e impactante es la acuarela que acompaña a este pasaje, la de una torre de castillo en llamas.

El fuego sale despedido por los cuatro lados de la torre, al igual que en la Torres Gemelas. La torre recuerda a la carta del tarot, que significa “el fin del mundo”, el derrumbamiento de nuestros pilares y construcciones.

La cuarteta I:87 dice:

Earth shaking fires from the World’s Center from

Around “New City” is the earth a quirer

Two nobles long shall wage a froitless war

The nymph of springs pour forth a new red river

 

En el fuego del centro de la tierra

Hará temblar alrededores de ciudad nueva

Dos grandes rocas largas harán estéril guerra

Luego las ninfas primaverales enrojecerán en ríos de sangre

La “ciudad nueva” es Nueva York. El tercer verso, cuando se refiere a “dos grandes rocas”, hace referencia a las dos torres. Nueva York es el “centro” financiero del mundo, el centro del planeta monetario y capitalista existente. El último verso se refiere a la guerra de Iraq, que empezó en la primavera del 2.003, y que aún hoy sigue vigente.

Nostradamus supo, que el hombre necesitaría de imágenes, y en muchas cuartetas mezcla simbolismos cristianos e islámicos, un hecho nada corriente en el siglo XVI. Así que, una de las mejores profecías de Nostradamus, fue crear esos grabados para nuestro entendimiento y mezclar conceptos, ideas, símbolos, bastante prohibidos y muy alejado del pensamiento de la época.

Nostradamus estaba obsesionado con el mundo islámico, con la zona oriental, de donde surgían muchas de sus profecías y visiones. Nos empieza a dar pistas sobre los acontecimientos futuros próximos, con clarividencia y todo tipo de detalles, que dan respuesta a muchas preguntas sobre la fecha apocalíptica.

Hace referencia a la caída de la Iglesia Católica en una de sus más famosas acuarelas, donde aparece el árbol de la vida (la Cábala), y a sus pies, la tierra donde vivimos ardiendo.

La cuarteta II:41 dice:

Seven days the mighty star shall burn on highs

Cloud shall make two more sunshine in the sky

The whole night shall be burly mastiff

When the great Pontiff shall his country fly

 

La gran estrella durante siete días arderá

Nublado hará que dos soles aparezcan en el cielo

El cielo marfil durante toda la noche aullará

Cuando Gran pontífice cambie de territorio

 

Nostradamus habla del último Papa, trasladando la Santa Sede a un lugar más seguro. En la acuarela, soldados le persiguen y acosan, las gentes le dan la espalda. Hay guerra, terror y destrucción. Estos grabados y dibujos se encuentran en el Estudio Crisostini de Roma y en la Biblioteca Nacional de dicha ciudad.

La cuarteta VI:80 dice:

 From fez shall rulership to europe Spreads

Burning their cities, slashing with the sword

By land and sea shal Asia’s kingly horde

Blue green, hound Christians till they drop down dead

 

 De fez al reino llegarán alas de Europa

Fuego su ciudad y espada cortará

El grande de Asia por tierra y mar con gran tropa

Azules persas, cruz a muerte condenará

 

En la acuarela aparece una luna creciente (símbolo del Islam), un dragón con rostro humano barbado y un gorro frigio. Bajo la luna, hay tres estrellas horizontales (cinturón de Orión). Bajo el dragón hay fuego. Cuando el centro de la galaxia esté alineado con el sol, el fuego pondrá a prueba la tierra y se producirá una gran guerra.

Nostradamus nos empieza a hacer referencias explícitas de lo que sucederá a través de sus predicciones e imágenes. ¿Nos está avisando de la destrucción de lo que hoy conocemos debido a una guerra apocalíptica? En este punto cabría recordar las palabras de Albert Einstein cuando afirmó; “no sé cómo será la III Guerra Mundial, pero sí sé que la IV será con palos y piedras”.

En algunas láminas y dibujos de Nostradamus, aparece el cordero pascual, que simboliza la muerte o sacrificio de Jesucristo, pero existe un detalle que solo Nostradamus reveló, la existencia de un decimotercer signo del Zodiaco, situado entre Sagitario y Escorpio, llamado Ofiuco (Ophiuchus). Recibe el nombre de “el signo secreto” y significa “portador de la serpiente”.

Ofiuco atraviesa el ecuador celeste en el punto justo en que el centro de la galaxia se cruza con él, en la zona conocida como la grieta oscura (Dark Rift), situada en el centro de la Vía Láctea. En el momento que se produzca la gran alineación, el conocimiento del árbol del jardín del Edén nos será revelado.

En 1.999, ocurrió un eclipse de Sol, donde la sombra de la luna atravesó Europa, pasando por Francia. Éste eclipse fue el último eclipse total de sol del milenio. Lo curioso, es que dicha sombra producida por el eclipse, atravesó el país de Nostradamus (Francia), siendo en la zona sureste del país, donde la sombra terminó su recorrido del eclipse, junto a la localidad de Saint Remy de Provence (ciudad donde nació Nostradamus).

El evangelio apócrifo de Pedro, nos habla de un eclipse total de Sol ocurrido el 24 de noviembre del 29 d.C. en Jerusalén, justo en la zona de la crucifixión de Jesús, pasando la sombra por el norte de Jerusalén a las 11:05 AM, llegando al 95% de oscuridad en dicha ciudad, y al 100% de oscuridad en Galilea y Nazaret, durante 1 minuto y 49 segundos.

Debido a la traslación del propio Sol en torno a otra estrella (que no es directamente el Centro Galáctico) y a que las estructuras calendáricas lineales son rígidas y sólo sirven para periodos del ámbito de la Historia (memoria humana), no se tienen en cuenta la dinámica del Sol respecto al resto de estrellas. De este modo, las fechas quedan desfasadas cada cientos de años respecto a las posiciones de los astros, como del sol respecto al centro galáctico, de modo que esa situación del Sol justo sobre el centro galáctico ocurre actualmente cada 19 de diciembre.

De modo que, de haber ocurrido la crucifixión durante aquel eclipse, la Firma cósmica en el Firmamento habría sido la del propio Sol sobre el centro de la Galaxia, y esta firma ocurre actualmente cada 19 de diciembre. Por eso, la supuesta resurrección que podría haber ocurrido al comienzo del 3er día después (27 de noviembre), habría ocurrido con el sol ya habiendo rebasado el meridiano del centro galáctico, en la misma posición en la que actualmente está el 22 de diciembre, el solsticio de invierno, que es cuando en el hemisferio norte del planeta (en el que habita la mayoría de la humanidad), es el primer día de los tres que vemos al Sol en el punto más bajo del cielo, y luego, en el día 25 comienza su ascenso (resurrección). Curiosamente, ese mismo día, la sociedad religiosa cristiana celebra el nacimiento de Cristo (navidad). Estos datos y su explicación ya los comenté en el nacimiento de las religiones.

La importancia de Orión para las antiguas civilizaciones y las religiones es una constante. Y dentro de poco esta alineación de la tierra, con el sol, y el centro de la galaxia volverá a producirse. Y esto, es un hecho científico, no una profecía.

Esta es la rueda de ocho brazos (o rayos o radios), que explica de forma gráfica los solsticios y los equinoccios. Ahora analicemos la acuarela del Día del Juicio Final.

La cruz divina de Ofiuco + la Cruz mundana, superpuestas dan como resultado la rueda de la profecía. Es la alineación de la que hablan nuestros antepasados que se da cada 13.000 años, presagio de bruscos cambios alterando el rumbo de la vida en la tierra. Bajo la rueda hay tres eclipses que anunciarán el Apocalipsis, tres lunas crecientes símbolo del Islam acechando la cruz mundana.

El periodo de tiempo donde coinciden tres eclipses de sol y lunares, junto a una alineación de nuestro sol con el centro de la galaxia, traza el periodo desde 1.992 hasta el año 2.012. Los tres eclipses son el de sol, de Venus con el sol, y el sol con el centro de la galaxia.

La clave reside en Orión, la esfinge egipcia vigila la próxima alienación galáctica. El campo magnético de la tierra se encuentra en un estado de debilitamiento y cambio. Los campos magnéticos se encargan de desviar los rayos del sol, y cuando están débiles, estos rayos junto con el viento solar, entran con más incidencia sobre la tierra.

Una inversión de los polos magnéticos (invertirían sus cargas), implicaría consecuencias catastróficas para nuestras comunicaciones por satélite, móviles, radares y todo se colapsaría, sería el caos. Una alteración de la dinámica terrestre conllevaría efectos inmediatos que no percibimos y pasan inadvertidos.

Por ejemplo, la polinización de las abejas es el responsable de las ¾ partes de los cultivos, al igual que los murciélagos eliminan plagas de mosquitos. Estos hechos tan intrascendentes en nuestra vida diaria, en caso de no producirse provocaría un estado crítico en nuestro ecosistema. Los desastres se multiplicarían en todo el planeta, incluso en aquellas zonas donde era improbable que se dieran, ocurrirían sucesos extraordinarios. Inundaciones en lugares poco comunes, tornados en países o huracanes donde jamás habrían tenido que ocurrir, ni tenían las condiciones climatológicas necesarias para darse tal suceso, epidemias, hambruna, subida del precio de los alimentos, plagas, guerras, caída de los gobiernos… el colapso mundial.

¿Nos enfrentamos a la sexta destrucción masiva?, y si estallara una III Guerra Mundial, ¿cómo sería? El panorama resulta desolador si pensamos en las armas que posee el ser humano, especialmente la bomba de hidrógeno. ¿Cómo funciona este arma de destrucción total?. ¿Sería tan potente como se presupone para destruir el planeta y tener que empezar de cero?

El uranio 235 absorbe un neutrón. La fisión tiene lugar cuando el neutrón se divide y forma dos núcleos más pequeños, varios neutrones y gran cantidad de energía. Esto produce la temperatura y la densidad necesaria para la fusión del deuterio y del tritio (dos isótopos del hidrógeno).

La fusión es la reacción que tiene lugar cuando dos átomos de hidrógeno se combinan para formar un átomo de helio (exactamente el mismo proceso que ocurre en el interior del Sol). Así que es mucho más poderosa que la fisión nuclear. Para hacernos una idea de la potencia destructiva que posee esta bomba, se puede comparar con la bomba de Hiroshima.

La bomba atómica de Hiroshima generó energía equivalente a 15 kilotones (15.000 toneladas) de TNT, a una temperatura de 3800ºC y una velocidad del viento de 1500km/h. La bomba H moderna tiene una potencia de 50 megatones (50 millones de toneladas de TNT) equivalente a 2000-3000 bombas de Hiroshima. Una bomba de fusión pura (donde no es necesario utilizar plutonio ni uranio enriquecido), no necesita de una fisión para causar la fusión. La bomba de fusión pura es el arma del Día del Juicio Final.

La flecha de sagitario apunta a la constelación de Escorpio, como también se vislumbra en la acuarela de Nostradamus sobre el Día del Juicio Final, y entre medias de ambas constelaciones es donde se producirá el eclipse, en la constelación de Ofiuco, el 13er signo zodiacal.

¿Será el 21 de diciembre de 2012, el comienzo de acontecimientos catastróficos que nos llevará a la destrucción?. ¿Estamos aún a tiempo de cambiar nuestro destino?. ¿Somos conscientes de nuestro final?. ¿O lo único que presagia es un cambio de Era?. ¿Será la caída de la Iglesia Católica lo que nos acontecerá o el preludio de enfrentamientos entre religiones?. ¿O será algo a nivel cósmico?. ¿Debemos hacer caso de las profecías?

¿Qué podría ocurrir para que 7.000 millones de personas que poblamos la Tierra, logren en poco tiempo lo que no se ha conseguido en cientos de años?

Para mí, sólo existe una respuesta válida, algo que está muy por encima de nosotros, saber que no estamos solos en el Universo. Cuando llegue ese día, el concepto de nuestra existencia será muy diferente.

En los siguientes capítulos ahondaré sobre las pruebas, evidencias e indicios que existen en nuestro planeta, sobre la más que probable visita de seres de otros mundos a la Tierra. Las pruebas y evidencias las tenemos, solo hay que abrir nuestra mente, pensar, dudar y llegar a la conclusión más fiel a dichas pruebas.  

¿Estaba Einstein equivocado, y se puede viajar más rápido que la luz?

Hace pocos días, el mundo científico se ha sentido abrumado, entusiasmado, temeroso, confuso, y sobre todo, muy incómodo, sobre unos resultados obtenidos en el laboratorio del Gran Sasso (Italia). Soy consciente de que la física cuántica es muy compleja y, para muchos, muy aburrida. Así que intentaré explicar de forma sencilla qué ha ocurrido y su importancia.

El experimento en cuestión, (llamado experimento Opera), es un aparato que detecta los “haces” de neutrinos disparados desde el acelerador de partículas, el famoso “colisionador de hadrones“. que está en Ginebra. Es decir, las partículas recorren 730 km desde Ginebra hasta el Gran Sasso. Los científicos, con relojes atómicos de gran precisión, han visto que los neutrinos llegan antes que la luz. Dicho de otra manera, si corriéramos la distancia de 730 km a pie, el neutrino llegaría 20 metros antes que la luz.

Si estos datos se verifican finalmente, después de comprobar que no existen errores de medición ni de cálculo, después de recalibrar los instrumentos, analizar el túnel de partículas, incluso la deriva de los continentes, ¿qué pasa entonces con la Teoría de la Relatividad de Einstein?.

No hay que olvidar que, Einstein no dijo que Isaac Newton estuviera equivocado en sus estudios y resultados, sino que corrigió la mecánica clásica de Newton, en situaciones de movimiento a velocidades cercanas a la luz, o cerca de astros de enorme masa, y no por ello, hoy en día se dice que la Teoría Newtoniana ya no sirva. La mayor parte de las situaciones de movimiento ocurren a velocidades muy bajas, comparadas con la de la luz, por lo que las leyes de Newton son perfectamente aplicables. También, la ley de la gravitación de Newton es perfectamente válida en nuestro planeta, y no tiene por qué serlo fuera de ella.

¿Por qué se “duda” de los resultados obtenidos, y se busca un error de cálculo?. Por una sencilla razón. Porque a través de  las teorías de Einstein, todos los aparatos inventados gracias a sus cálculos, funcionan!!!. Sus conocimientos han hecho posible el desarrollo de la electrónica y la computación. Por ejemplo nuestros satélites que orbitan alrededor de la Tierra y los GPS, son inventos que funcionan, y se rigen por leyes de Einstein.

Así que, al igual que Einstein encontró una teoría más general que la de Newton, sin decir que éste estaba equivocado, mi opinión personal sobre este asunto, es que Einstein no está equivocado. Para mí, el motivo de que los neutrinos hayan llegado antes que la luz, puede corroborar que existen más dimensiones que las actuales conocidas (3 dimensiones + tiempo), y que estas partículas, de alguna forma, encuentran o son capaces de generar “atajos” dimensionales para poder llegar a un punto determinado antes que la luz.

Para poner un ejemplo esclarecedor, en la película “Inception” (Origen) hay una escena donde la ciudad se pliega sobre sí misma. Imaginemos que Leonardo di Caprio, debe ir desde el punto A (donde está con la chica), hasta un punto B que fuera el final de la Avenida. Nuestra mente, nuestra lógica, siempre imaginará una línea recta. Pero, ¿y  si realmente se pudiera modificar el espacio y sus leyes a niveles subatómicos? La conclusión sería que, DiCaprio tendría el punto B justo encima de su cabeza, y tardaría mucho menos en llegar al punto de destino.

Los resultados son siempre a niveles subatómicos, cuánticos. ¿Podría el ser humano conseguir plegar el espacio-tiempo para viajar a otras galaxias? En astronomía, la posibilidad de encontrar este tipo de atajos, son denominados como “agujeros de gusano”. Al igual que ocurre en la ciudad de la película “Origen”, en esta ilustración podemos ver cómo afectaría a los viajes estelares.

Si el universo plano, pudiéramos plegarlo, la distancia entre el punto A y el punto B, sería mucho más corto. Así que, viajar a otras galaxias muy lejanas sería posible, llegando mucho antes, así que viajar en el tiempo sí sería posible. Y estos datos no corregirían a Albert Einstein, sino que serían compatibles, Einstein está en lo cierto y los datos del CERN también serían correctos y válidos.

Si realmente no es posible ir más rápido que la velocidad de la luz (como dice Einstein), habrá que cambiar la estructura espacio-tiempo. El primero que habló de este “transporte” cósmico fue mi admirado y respetado Carl Sagan, quien entre otros muchos libros, escribió “Contact“, llevada al cine con el mismo título en 1997  (interpretada por Jodie Foster).  En esta película se viaja a un planeta cercano a la estrella Vega (en la constelación Lira, situada a 25 años luz de la Tierra), a través de un agujero de gusano.

En este video, Carl Sagan explica de forma sencilla y magnífica, cómo serían los viajes en el tiempo y a otras parte del universo.

¿Y si civilizaciones de otros lugares, mucho más avanzadas, hubieran conseguido viajar a través de estas autopistas galácticas?. Si fuera así, ¿tenemos indicios de visitas de estos seres en nuestro planeta?. La respuesta es que no estamos solos.

¿Qué es Elenin?

El 10 de diciembre de 2010, un astrónomo ruso llamado Leonid Elenin, del Instituto de Matemáticas Aplicadas Keldish (Academia Rusa de las Ciencias), descubrió “algo” cerca de Júpiter, y lo llamó C/2010X1. Cuando Elenin lo descubrió, este objeto tenía un diámetro de unos 4km. En abril de 2011, nuevos estudios fijaron esa medida en 80.000 km, y en mayo de este año ya superaba los 100.000 km. ¿Qué es?

Se empieza a dudar que se trate de un cometa. Los seguidores de las Teorías Conspiranóicas, ya hablan de un agujero negro, una enana marrón o un planeta oculto. Dicho planeta sería el famoso Nibiru de los babilónicos, un cuerpo celeste identificado con el planeta Júpiter y asociado al dios Marduk (dios creador de Babilonia). Nibiru sería el duodécimo planeta o planeta X (10 planetas + Luna + Sol), y el hogar de los Anunnaki. Estos seres fueron quienes llegaron a la Tierra hace miles de años, a traer los conocimientos astronómicos y tecnológicos, que ayudaron a la edificación de pirámides y al desarrollo de civilizaciones. En otros episodios ahondaré sobre esta cuestión, analizando detalladamente, cómo determinadas civilizaciones y tribus aborígenes, poseían conocimientos tan avanzados, y por qué, a día de hoy, siguen rindiendo culto a seres venidos de los cielos, que portaban escafandras y naves espaciales.

Veamos este esclarecedor documento, de lo que es Elenin, y su influencia.

Así que, cuando la enana marrón Elenin, está alineada con el Sol y la Tierra, se producen catástrofes sísmicas de proporciones épicas. Si vamos a los registros, efectivamente, el 27/02/10 hubo un seísmo en el mar chileno, de 8,8 Mw (escala sismológica magnitud de momento), que causó 525 muertos, cientos de heridos y desaparecidos. 

El 11/03/11, los sismógrafos llegaron a 9,0 Mw. La catástrofe se adueñó de Japón. Más de 15.000 personas perdieron la vida, 5.000 desaparecidos y 6.000 heridos. Unas cifras escalofriantes. Un tsunami anegó las ciudades, los campos, las cosechas, la vida. Más tarde, este episodio desembocaría en la catátrofre de la central nuclear de Fukushima.

El 04/09/10, una nueva alineación provocó el terremoto de Christchurch o de Canterbury (Nueva Zelanda). El seísmo llegó a 7,2 Mw causando casi 400 muertos y más de 2.000 heridos, muchos de ellos de gravedad.

El 16/10/11 (19:51 horas), la Tierra estará a sólo 0,2 UA (Unidad Astronómica) de Elenin. En astronomía, 1 UA equivale a la distancia existente entre la Tierra y el Sol (149.597.870 km). Así que, en esta fecha, la Tierra y Elenin, estarán a 29.919.574 Km. Esta distancia es muy pequeña a niveles astronómicos (77 veces la distancia entre la Tierra y la Luna). Algunos catastrofistas han lanzado teorías sobre un posible cambio de rotación en nuestro planeta. Algo realmente improbable, porque si realmente ocurriera, las consecuencias serían estremecedoras. Estaríamos presenciando el fin de los tiempos, el Apocalipsis.

La pregunta es, ¿cuándo va a ocurrir la siguiente alineación Elenin – Tierra – Sol?. Sucederá en una fecha que, empieza a ser muy conocida, el 21 de diciembre de 2012. La fecha que la civilización maya fijó como el final de su calendario que, supuestamente, traerá consigo catástrofes o cambios radicales en nuestro planeta y en quienes la habitamos.

Entonces Elenin, ¿qué es realmente?, ¿por qué está causando tanta controversia, teorías y pánico?. Prácticamente, todas las pruebas apuntan que se trata de un cometa pequeño, que no debería tener ninguna influencia en la Tierra. Si esto es así, ¿por qué la NASA ha invertido tanto tiempo en su estudio y seguimiento?. Mi opinión es, que la NASA, debido al creciente interés suscitado por las Teorías del Pánico, intenta con pruebas objetivas y científicas tranquilizar a la sociedad, y la irracionalidad no se apodere de la gente, muy propensa a aceptar estos hechos como verdades absolutas.

Es evidente, que la coincidencia entre las alineaciones de Elenin, la Tierra y el Sol, con los terremetos devastadores de Japón, Chile y Nueva Zelanda, pueden conllevar a la creencia de teorías e identificar ambas como hechos relacionados. Algunas teorías que circulan son:

  • La resonancia de la Tierra es de 7,8 Hz (resonancia de Schumann). Esta resonancia es el latido del planeta. La misma frecuencia a la que vibra nuestro cerebro, así que, cualquier cosa que interfiera en esa resonancia, lo hará en nuestra forma de pensar y al conjunto de nuestra biología. Ahora, su valor está en 12 Hz y aproximándose a 13 Hz. Si llegáramos a esta cifra, caería su valor a cero (conocido como la energía del punto cero). ¿Qué está provocando este aumento de la frecuencia?
  • Desde hace un par de años, se vienen dando un número de muertes en especies de animales muy concretas; ballenas, pulpos (costas de Portugal), mirlo rojo (USA), truchas (China), delfines,  estrellas de mar (Escocia), medusas, casi mil millones de peces de piscifactorías. Cuando la frecuencia de la tierra sube, muchas especies pueden morir por causas “naturales”, ya que diversos órganos vitales sufren las consecuencias.
  • El FEMA, Federal Emergency Management Agency (grupo de acción contra catástrofes de Estados Unidos), por lo visto, ha construído numerosos campos de refugiados, donde han almacenado casi 500 millones de raciones de supervivencia.
  • Estados Unidos ha realizado unas maniobras, llamadas “Eagle Horizont“, sobre un eventual hundimiento de la cuenca del Mississippi, desde Florida hasta los Grandes Lagos. Y este  lunes, han empezado otras maniobras (Cocked Pistol) donde, supuestamente, obligan a Obama y su gabinete, a permanecer en el búnker de Denver. Esta fecha, ha sido la elegida por las grandes multinacionales, para realizar simposios y reuniones, en localidades dotadas con búnker anti-cataclismos.

Muchas veces, la paranoia colectiva, o las teorías de la conspiración y del pánico, vienen alimentadas por el secretismo, y las actuaciones encubiertas de aquellos que mandan en el planeta, de quienes poseen el poder, la información privilegiada, y los recursos para mantenerse con vida.

En este gráfico de los ciclos mayas, puede verse como anunciaban el cambio de la frecuencia (representada como dos ondas paralelas, en la parte baja del círculo), y cómo ellos nos llevaría al Punto Cero, la Energía Libre (señalada con un punto rojo). ¿Cómo sabían los mayas de esta frecuencia y sus consecuencias?

¿Es una coincidencia que, el estallido de la crisis mundial, también haya ocurrido hace dos años?, ¿qué va a suceder el 21 de diciembre de 2012?, ¿estamos siendo testigos de los primeros indicios de aquello que nos va a deparar el futuro cercano?. Creo que nos acercamos a un cambio de Era, un cambio de ciclo, y no a una destrucción de la raza humana ni del planeta. Pienso que, el mundo tal y como lo conocemos, va a cambiar. Quizá, los países poderosos que hoy existen, no lo sean próximamente. Quizá, los países del tercer mundo y en vías de desarrollo se conviertan en la referencia mundial, y necesitemos de ellos para subsistir. Quizá, nos sean revelados misterios y respuestas que anhelamos y ansiamos. Quizá, recibamos la señal de otras civilizaciones, fuera de nuestro planeta, que cambie nuestra mentalidad egoísta.

¿Cuándo conoceremos las respuestas? Todo hace presagiar que muy pronto sabremos la respuesta. Posiblemente ya se nos está desvelando, sólo tenemos que abrir nuestra mente, cerrar los ojos y ver.

El nacimiento de las religiones (Parte II)

En la primera parte vimos que, la estrella del Este es Sirio (la estrella más brillante del firmamento, situada en la constelación de Orión). El 25 de diciembre, Sirio se alinea con tres estrellas del cinturón de Orión. Estas tres estrellas se llaman Al Nitak, Al Nilam y Mintaka. Esta alineación apunta al nacimiento del sol, cuando los días empiezan a ser más largos, cada 25 de diciembre.

El Zodiaco, representa el transcurso figurativo del sol, por las doce constelaciones mayores (en dirección opuesta a las agujas del reloj). Muestra los doce meses del año, las cuatro estaciones, los equinoccios y los solsticios.

El más reciente de los Mesías solares es, Jesucristo. Jesús nació en la ciudad de Belén un 25 de diciembre. Su nacimiento fue anunciado por una estrella del Este, la cual siguieron tres reyes, para encontrar el lugar donde había nacido ese dios y adorarlo. Jesús nació del vientre de María, quien quedó encinta por obra del Espíritu Santo, es decir, María tras su concepción seguía permaneciendo virgen. Jesús fue crucificado en una cruz, resucitando a los tres días, y ascendió a los cielos. Jesús fue llamado “la luz del mundo”, “Rey de Reyes” o “el Hijo de Dios”, apelativos muy comunes en anteriores civilizaciones, con las que el pueblo se refería a sus dioses.

La virgen María, es la constelación de “virgo”: El símbolo de virgo es una “m” modificada. Ésta es la razón que muchas madres vírgenes, que dieron luz a dioses, empiecen sus nombres por dicha letra. Myrra (madre de Adonis) fue engendrara en los sueños de su padre por orden de Afrodita. Maia Deví (madre de Budha), una noche soñó que un pequeño elefante, con seis cuernos y cabeza de rubí, bajaba del cielo y se introducía en su vientre. Metis (madre de Atenea), fue devorada por Zeus, y dentro de él, parió a su hija.

Virgo es llamada la “casa del pan“, y la representación de virgo es una virgen con un haz de trigo. En esta imagen vemos dicha representación universal, donde se aprecia el haz de trigo y la “m” modificada.

La casa del pan y el símbolo del trigo, representan agosto y septiembre, el tiempo de las cosechas. La ciudad donde nació Jesús, se traduce literalmente como “Casa del Pan”.  Beth Lehem (Belén). Por lo tanto, Belén hace referencia a la constelación de virgo, un lugar en el cielo, no en la tierra. Es un esfuerzo de nuestros ancestros de acercar el cielo, el firmamento, a la Tierra. Un intento de acercar a los dioses y hacerlos terrenales.

Esto se ve reflejado en el segundo principio del Kybalión, donde dice “como es arriba es abajo; como es abajo, es arriba“. Este principio se manifiesta en los tres grandes planos (físico, mental y espiritual). El kybalión es un documento que contiene el conjunto de las enseñanzas de la filosofía hermética. La base de esta filosofía se cree que es anterior a la civilización egipcia.

Desde el solsticio de verano hasta el solsticio de invierno, los días empiezan a hacerse más cortos. La perspectiva que existe en el hemisferio norte, es que el sol parece moverse hacia el sur, volviéndose cada vez más pequeño. Los días se hacen más fríos, la oscuridad llega antes y las cosechas llegan a su fin. Para nuestros ancestros, todo esto era presagio de malos augurios. Más frío, menos alimentos, menos calor, más enfermedades, más muertes.

Cuando llega el 22 de diciembre, la “muerte” del sol es completa, ya que se encuentra en el punto más bajo en el cielo. En ese instante, el sol deja de moverse hacia el sur, y parece estar quieto durante tres días (22,23 y 24 de diciembre). Esos tres días que el sol parece estar en reposo, el sol se encuentra en una constelación llamada “Cruz del Sur”

Pasados esos tres días, llegando al 25 de diciembre, el sol empieza a ascender hacia el norte, trayendo consigo días más largos, calor y el inicio de las cosechas.

Si hubiéramos vivido en una cultura o civilización, que comprende las estrellas, el ciclo del sol, pero no posee tecnología ni conocimientos avanzados en otras ciencias, donde es importante dominar el ciclo de las estaciones para subsistir, para saber cuándo cosechar, para saber cuándo es más propicia la lluvia, y además, para intentar comprender qué fuerzas o dioses son los creadores de todo ello, y cómo transmitirlo y representarlo, la explicación más lógica que intentarían dar sería:

El sol (dios) ha muerto durante tres días (22,23 y 24 de diciembre) en la cruz (constelación visible en ese instante), y pasados esos tres días, ha vuelto a ascender a los cielos (resucitado).

De esta manera, tenemos a un dios que nace de una virgen el 25 de diciembre (solsticio de invierno), siendo este nacimiento anunciado por la estrella más brillante del cielo (Sirio), la cual, siguen Tres Reyes (cinturón de Orión). En vida, este dios es acompañado por doce apóstoles (las doce constelaciones que el sol atraviesa), es crucificado (constelación de la cruz) y a los tres días resucita y asciende a los cielos (suceso que ocurre cuando el sol se eleva nuevamente hacia el Norte).

Las similitudes entre antiguas civilizaciones y la religión cristiana es constante. En la literatura de Mesopotamia, existe un texto llamado Utnapishtim (siglo XIV a.C.), donde se habla de un personaje que recurre a Gilgamesh para poder encontrar la inmortalidad. Esta epopeya o poema de Gilgamesh está compuesta de doce tablillas, y el título rezaba “el que está por encima de todos los reyes”. Se habla de cómo Gilgamesh adquirió los conocimientos para adorar a los dioses y para saber por qué la muerte es necesaria para los humanos. En la tablilla XI se habla de un diluvio, que a su vez, fue copiado de la épica de Atrahasis, de la inmortalidad y de unas plagas. En la tablilla I,se cuenta que Gilgamesh, había nacido de una prostituta sagrada (una definición muy extraña), una especie de prostituta virginal. En la tablilla XII, la última, Gilgamesh le cuenta a su mejor amigo, Enkidu, qué debe hacer y cómo debe actuar para salir del inframundo (el infierno), ya que Gilgamesh posee el don, el saber y el conocimiento para esquivarlo.

Manu, según el hinduismo, fue el primer ser humano de la historia, el primer rey sobre la Tierra y salvado de un diluvio universal. Era llamado “Vaivasuata”, porque su padre fue Vivasuat (dios Sol), y llamado por su pueblo “la verdad” y “la promesa”. Manu significaba “pensante, sabio, inteligente”.

Minos, rey de Creta, e hijo de Zeus y Europa, fue un semidios legendario, creador de la civilización minoica (3.000 a.C.), siendo uno de los Tres Jueces (Tres Reyes) de los Muertos. Estuvo retirado en una cueva (como Mitra), donde el dios Zeus, le dio directrices sobre cómo gobernar la isla y a su pueblo. Tras su muerte, se convirtió en uno de los Tres Jueces de los Muertos (en el Hades, el inframundo griego).

Moisés, rey de los judíos, era conocido en Egipto como Mises. Así que, la secuencia histórica de nombres y vidas paralelas, en diferentes épocas, civilizaciones y creencias, es más que casual. Manu – Minos – Mises – Moisés.

La Biblia, no es sino un relato astro-teológico, donde los acontecimientos que aparecen, personajes, milagros, dios, relatos y creencias, han sido plagiados y sacados de otras escrituras más antiguas. Existen cuatro historiadores, que son citados continuamente para justificar la existencia de Jesús; Plinio el Joven, Cornelio Tácito y Gayo Suetonio Tranquilo, los cuales apenas hacen referencia a un “elegido” y Flavio Josefo, éste último un historiador judío fariseo, y cuyos escritos han sido reconocidos como falsos desde hace varios años.

Los fariseos eran una secta judía, que cumplía al pie de la letra lo estipulado por la Ley Divina. Los saduceos (secta liderada por Caifás, quien supuestamente, conspiró en la condena a muerte de Jesús de Nazareth), se enfrentaban a ellos en cuestiones políticas y religiosas. La doctrina de los fariseos era de carácter místico. La Biblia hace referencia que Jesús, se refería a ellos como “falsos e hipócritas”, condenados también por el Talmud. Los fariseos eran acusados de ostentación en sus buenas acciones, y en ser los más cultos y formados. Se centraban más en el fondo que en las formas en sus creencias, en la superficialidad y en aparentar. La intención de sus enseñanzas era reducir la religión a la observancia de reglas y fomentar el orgullo espiritual. No es de extrañar que, los escritos de Flavio Josefo, fueran desechados por historiadores después, eso sí, de analizarlos y estudiarlos. Hoy día, la expresión “fariseo” para dirigirse a otra persona, o para calificarle, es sinónimo de falso e hipócrita.

¿Fue Jesús realmente una deidad solar de la secta cristiana gnóstica, y como todos los demás  dioses paganos, era una figura mítica? Si nos atenemos a los escritos e historias antiguas, a los paralelismos en la secuencia de acontecimientos, y que la Biblia es un plagio en muchos aspectos de escritos sumerios, babilónicos, egipcios, persas, etc., se puede pensar con  pruebas, que es muy probable que esto fuera así.

Existen una serie de escritos y documentos religiosos sagrados, que fueron excluidos de las escrituras sagradas de la Biblia (que incluye solamente los textos canónicos), porque supuestamente esos textos no estaban “inspirados”, y porque no aportaban creencias o doctrinas sanas (en otras palabras, lo que se decía en esos textos, no era beneficioso para la fe cristiana). Estos textos o libros, son llamados “textos apócrifos“. Así que los consideraron de autenticidad dudosa.

¿Por qué la iglesia católica repudia de textos religiosos que cuentan hechos y acontecimientos de aquellos tiempos?. Cuando aquellos que tienen el poder, sobre todo el poder de manipular y de censurar, excluyen o intentan hacer desaparecer algo, es porque en ello se refleja o se cuenta realmente cómo ocurrieron determinados acontecimientos, y posiblemente perjudicara la expansión de esa creencia, y con ella, el poder de los que mandaban. ¿Y si en esos escritos apócrifos, se contaran historias o mitos que reflejaran lo que sucedió, pero era incomprensible para las mentes de entonces?.

Uno de esos libros apócrifos es el Libro de Enoch. ¿Qué cuenta este libro?, ¿Quién era Enoch?, ¿Por qué tanta urgencia en deshacerse de sus escritos?. En otro capítulo ahondaré sobre la figura de Enoch y qué nos revela sus escritos.

El nacimiento de las religiones (Parte I)

Cuando pienso en la religión, siempre me asalta la misma pregunta. ¿Por qué no es la misma en cada rincón del planeta?. Si realmente existe un dios todopoderoso, creador de todo, y que será quien nos juzgue, ¿por qué existen tantas religiones? Si existieran pruebas empíricas e irrefutables, todo el mundo, sin excepción, creería en un único dios. Pero no es así. ¿Cuántas religiones coexisten en el mundo?.

Existen muchas, yo creo que demasiadas. Solamente para nombrar las más representadas, nos encontramos con el cristianismo, budismo, sintoísmo, islamismo, judaísmo e hinduismo. Estas religiones engloban las creencias y la fe de la mayor parte de los seres humanos. Pero existe, y ha existido a lo largo de la historia, muchas más religiones, ideologías y pensamientos religiosos. Confuccionismo. ortodoxos, mormones, presbiterianos, baptistas, cuáqueros, taoístas, zoroastristas, pentecostales, luteranos, calvinistas, pietistas, brahamanistas, religiones indígenas, jainistas, sijistas, testigos de Jehová, cienciología, gnósticos, etc.

Pero lo más curioso de todo, no es la variedad de religiones que existen, sino la forma en que se crearon y expandieron. Y todas, absolutamente todas, tienen paralelismos realmente increíbles. Estas supuestas coincidencias son, sin ninguna duda, la respuesta a la pregunta del por qué existen, y han existido, tantas religiones. Así que hay que remontarse al comienzo de todo, a los egipcios.

Hace 10.000 años, observar el cielo y las estrellas, permitían a nuestros ancestros anticipar acontecimientos como eclipses o estaciones. La importancia que tenía predecir dichos acontecimientos, conllevó que se fueran catalogando las estrellas en conjuntos,  lo que hoy conocemos como constelaciones. Estos grupos de estrellas los conocemos más comúnmente como “zodíaco“. Este término surge, porque a esas constelaciones se las dibujaba como figuras humanas o de animales, creando mitos más elaborados y comprensibles.

En esa época, el verdadero dios era el Sol. La salida de esta estrella traía calor, luz, y sobre todo, la vida, por lo que se convertía en el salvador de las especies. Las constelaciones fueron identificadas con nombres, representando elementos de la naturaleza. Por ejemplo, Acuario (el aguatero), traía las lluvias en primavera.

Horus era el dios Sol de Egipto, es considerado el iniciador de la civilización egipcia. Horus era nombrado como “el elevado” y “el Señor de los Cielos”. Su vida es una serie de mitos alegóricos relacionados con el movimiento del Sol. Horus tenía un hermano varón llamado Seth, que era la personificación de la oscuridad, y sus luchas y enfrentamientos eran constantes. Seth era el Señor de las Tinieblas, el dios de la sequía, las guerras y la violencia. Así que tenemos a Horus (el sol, la luz, el día), y a su hermano Seth (la oscuridad, la noche). Cada mañana, Horus ganaba la batalla a Seth, mientras que al anochecer, Seth enviaba a su hermano al inframundo (término que los mayas denominaban Xibalbá). Este mural egipcio representa la “duat“, el inframundo egipcio.

Luz vs. Oscuridad, Bien Vs. Mal. Esta es una de las dualidades mitológicas y actuales más extendidas. Fue el germen de la religión tal y como la conocemos actualmente. Entonces, las religiones ¿cuánto están influenciadas por los mitos antiguos?, ¿qué paralelismos encontramos de las religiones actuales con aquellas civilizaciones?. Sólo hay que mirar al cielo para encontrar muchas respuestas.

Horus era hijo de Osiris e Isis. Su padre fue asesinado por su hermano, quien lo descuartizó en catorce pedazos y los esparció por Egipto. Isis encontró trece de los pedazos, excepto el miembro viril que lo devoró el pez oxirrinco (este episodio conllevó que, en la época grecorromana, por deferencia a dios, no se debiera consumir pescado). Osiris fue asesinado antes de que naciera Horus. Entonces, ¿cómo nació Horus?.

Isis, con la ayuda de su hijo adoptivo Anubis (Señor de la Necrópolis, encargado de guiar a los muertos al otro mundo), lo embalsamó y con su poder, consiguió resucitar a Osiris, quedando embarazada nuevamente de él (hay que recordar que no se encontró su miembro viril), y dando a luz a Horus, quien vengó la muerte de su padre desterrando a su hermano Seth. Horus recuperó el trono de su padre y Osiris se convirtió en el Rey de los Muertos en los campos fértiles de Aaru (una zona situada al Este, donde se eleva el sol, llena de campos de juncos, exactamente en la zona de la separación de las aguas).

Así que tenemos a Horus que, nació por mediación divina, de su madre virgen. Horus representaba para su pueblo según las pruebas arqueológicas, al Sol. Era el salvador de la raza, el dador de vida. Si existe una constelación importante para los egipcios (y para todas las civilizaciones antiguas) es la constelación de Orión, (de la cuál hablaré en episodios futuros). En esta constelación se encuentra la estrella más brillante de nuestro cielo, Sirio, y los Tres Reyes (del cinturón de Orión). Cada 25 de diciembre, los Tres Reyes se alinean con Sirio, apuntando al nacimiento del Sol. A partir de ese momento, los días empiezan a ser más largos para el hemisferio norte. Es decir, a partir del 25 de diciembre, la luz gana a la oscuridad, el bien se impone al mal.

Así que, Horus nació el 25 de diciembre, de una madre virgen, por obra divina, y anunciado por tres reyes, que fueron guiados por la estrella más luminosa del cielo. ¿Os recuerda algo esta sucesión de acontecimientos?. Si estas supuestas coincidencias, resultan impactantes, ¿cómo puede ser que existan muchas deidades con paralelismos tan evidentes?.

Atis, era un semidios de la localidad de Frigia, en la península de Anatolia (Turquía). Heródoto describía a Atis como “el dios sol” y como una deidad de vida, muerte y resurrección. La mitología cuenta que la deidad Agdistis poseía atributos masculinos y femeninos. Los dioses del Olimpo, le cortaron su órgano masculino, y lo arrojaron, creciendo en el lugar donde cayó un almendro. Cuando sus frutos maduraron, la diosa Nana, cogió un fruto y lo puso en su regazo. El fruto desapareció y quedó encinta. De ese embarazo nació Atis.

Algunas fuentes datan el nacimiento de Atis a finales de diciembre, y su festividad se celebra en el equinoccio de primavera (25 de marzo), donde se reproducen actos concretos de su vida, como la emasculación (término que engloba la ablación masculina, tanto del pene como de los genitales), su muerte y resurrección. Hoy en día, se denomina “frígido/a” a aquellas personas incapaces de sentir placer o deseo sexual. Esta palabra proviene de Atis de Frigia (frigio – frígido). Atis era el amante de la diosa Cibeles. Pero Cibeles, era la deidad Agdistis transformado. Cuando Atis se enteró, se automutiló, cortándose los genitales y el pene, muriendo después. Agdistis, arrepentido, le resucitó. Así que tenemos otra deidad nacida el 25 de diciembre, de una madre virgen y resucitado tras su muerte.

Mithra de Persia es hijo de la diosa Aditi (diosa primigenia creadora). Mithra era un dios solar nacido en una oscura cueva, y encontrado por unos pastores que le adoraron. Mitra llegó a convertirse en un lazo entre Dios y su pueblo (las personas terrenales). Era un representante de Ahura Mazda (el Creador no Creado, la deidad suprema del zoroastrismo, religión basada en las enseñanzas del profeta Zaratustra) en la tierra. Mitra tenía un hermano gemelo llamado Varuna. En contraposición a Mitra, Varuna era despiadado, y se le asigna la creación de las tormentas, rayos, bajos mundos, profundidades, y es llamado el “dios de los muertos”. La representación de Mitra, es siempre junto a un toro. El “transitus”, era el viaje que Mitra hizo con el toro a cuestas, sobre sus hombros (imagen que recuerda a la Pasión de Cristo). Tras la muerte, Mitra ascendió a los cielos. Esta serie de sucesos mitológicos empieza a resultar familiar.

Existen muchas deidades con paralelismos parecidos. Zoar de los Bonzes, Quetzalcoatl de México, Jao de Nepal, Crite de Caldea, Indra del Tíbet, Mikado de los sintoístas, Deva Tat de Tailandia, Baal de Fenicia, Odín dios nórdico, etc. Si existen decenas de historias y relatos que narran acontecimientos tan parecidos, la pregunta es, ¿por qué nacen de una virgen?, ¿por qué el 25 de diciembre?, ¿por qué su resurrección?.

¿Qué tenían en común estas civilizaciones, separadas por miles de kilómetros, separadas en el tiempo, en épocas diferentes?. ¿Por qué crearon mitos tan parecidos y deidades semejantes?. La respuesta está en el cielo, en las estrellas, en la astronomía, que analizaré en la segunda parte.

 

“Eras” astrológicas

Todos hemos escuchado acerca del final de los tiempos. Aparte de las representaciones del  “Libro de las Revelaciones” (más conocido como Apocalipsis de Juan, único libro de carácter profético de la Biblia), la fuente principal de la idea de un apocalipsis, la tenemos en San Mateo 28:20, donde Jesús dice; “estaré contigo hasta el fin del mundo”. Sin embargo, la verdadera palabra utilizada por Jesús fue “aeon“, que significa “Era“. Así que realmente la traducción sería; “estaré con vosotros hasta el final de mi Era“. 

La notoriedad de la fecha 21 de diciembre de 2.012, ha surgido gracias al calendario maya. Éste calendario está basado en ciclos, dentro de ciclos, dentro de ciclos… así que, lo que pasará en esta fecha es el término de un ciclo. La pregunta es, ¿qué ciclo es el que va a terminar y cuál va a empezar?

El Gran Ciclo maya, comenzó el 13.0.0.0.0, que traducido al calendario Gregoriano, hace referencia al 3.113 a.C. Una fecha muy llamativa, ya que los libros de historia, fechan el inicio de las civilizaciones en el año 3.100 a.C. La fecha del comienzo maya es muy significativa, y se torna muy precisa. La primera ciudad en la historia fue Uruk (la actual Irak), fundada por siete hombres sabios en el inicio de la historia en Mesopotamia. Esta ciudad nació en el 3.100 a.C.

El calendario maya se divide en Cinco Grandes Ciclos. El primero se inició hace 25.800 años. Esta fecha no es arbitraria, sino que corresponde a los años que la Tierra tarda en completar un ciclo de precesión (descubierta por Hiparco de Nicea en el año 134 a.C.). En astronomía, la precesión de los equinoccios, es el cambio lento y gradual en la orientación del eje de rotación de la Tierra. Para comprenderlo mejor, este cuadro representa el parecido existente entre el movimiento rotatorio de la Tierra, y el movimiento ondulatorio de una peonza.

Este cambio es debido a las fuerzas que ejercen la luna y el sol, sobre el ecuador de la Tierra, que tienden a llevar el exceso de masa presente en el ecuador, hasta el plano de la eclíptica (línea curva por donde transcurre el sol alrededor de la Tierra, visto este movimiento “aparente” desde nuestra perspectiva). Se podría decir que, es el círculo máximo que visto desde la Tierra traza el sol, de forma “aparente” a lo largo de un año.

 

La eclíptica corta el plano del ecuador celeste en dos puntos, llamados equinoccios (que significa “noches iguales”). Entre los equinoccios encontramos los solsticios (que significa “cuando el sol permanece estático”). Es importante estar familiarizado con estos términos y su importancia, para comprender el calendario maya.

Cada 25.800 años cambia la posición de los polos celestes y los equinoccios. Esto implica que los signos del zodíaco ya no se correspondan con sus respectivas constelaciones. Mientras nuestro Sistema Solar gira alrededor de la galaxia, sigue una trayectoria de 14º de anchura (eclíptica). Ésta, cruza la Vía Láctea que periódicamente se alinea con el centro de la galaxia. Esta alineación, parece ser el gran foco donde apuntan todas las teorías y profecías sobre el Día del Juicio Final.

Los antiguos egipcios, se dieron cuenta que, cada 2.150 años, el amanecer en la mañana del equinoccio de primavera, ocurría en una constelación diferente (en un signo zodiacal diferente). Nuestro planeta rota sobre su eje una vez cada 24 horas. Al rotar, la fuerza gravitatoria de la luna, lo “obliga” a inclinarse 23,5º respecto a la vertical. Este hecho, más la fuerza gravitatoria que también ejerce el sol sobre nuestro planeta, es lo que provoca la oscilación del eje actuando como la peonza.

Así que, tenemos que cada 2.150 años, avanzamos un Ciclo, una nueva Era. Para llegar a la cifra de 25.800 años, hay que pasar por 12 Eras (las doce constelaciones). ¿Casualidad?, obviamente no. Los mayas calcularon de forma muy precisa estos datos, así como los egipcios mucho tiempo antes de la religión católica. ¿Cómo pudieron hacerlo sin tener la tecnología actual?; ¿cómo pudieron averiguar datos astronómicos y matemáticos tan precisos?; ¿cómo sabían que la Tierra era redonda?. Hay muchos interrogantes sobre cómo pudieron hacerlo. Una de las teorías más sólidas es que sí tenían los conocimientos y las herramientas necesarias. Las teorías sobre este misterio las analizaré en otros episodios.

Del 4.300 a.C. hasta el 2.150 a.C. fue la Era de Tauro (el toro). Del 2.150 a.C. hasta el 1 a.C. fue la Era de Aries (el carnero). Del 1 d.C. a nuestros días, estamos en la Era de Piscis (los peces). La Eras que se nombran en la Biblia, se recogen en el Antiguo Testamento, cuando Moisés baja del Monte Sinaí con los Diez Mandamientos, las Tablas de la Ley, que supuestamente, están ocultas y guardadas en el Arca de la Alianza.

Moisés, al bajar del Monte Sinaí, y ver a su pueblo, entró en cólera al ver que estaban adorando a un becerro de oro, de hecho, destroza las Tablas de la Ley, tirándolas contra las piedras, y obliga a esa gente a matarse y así purificar su alma. La pregunta es, ¿por qué reacciona de esa manera Moisés?.

Este enfado proviene porque se está venerando un ídolo falso. El becerro de oro (el toro dorado), es la representación de Tauro, el símbolo de la Primera Era. Moisés representa la Segunda Era, la Era de Aries (el carnero). Por este motivo, los judíos hoy en día soplan el cuerno del carnero, llamado Shofar, para celebrar el Año Nuevo Judío (Rosh Hashaná) y el Día del Perdón (Yom Kipur).

Moisés representa la nueva Era, el cambio de constelación, el cambio de signo, y todos deben dejar atrás la Era de Tauro, sin excepción. En episodios anteriores expliqué cómo muchas deidades antiguas estaban asociadas al toro; Osiris (dios egipcio), Shivá (dios hindú), Marduk (dios mesopotámico), Minos de Grecia y la leyenda del Minotauro. Mitra (dios persa), etc.

La Biblia refleja un movimiento simbólico a través de Tres Eras, mientras anuncia una Cuarta Era. Jesús es la figura que acompaña la Era que sigue a Aries, la Era de Piscis (por eso el cristianismo es simbolizado con el pez).

El simbolismo del pez abunda en el Nuevo Testamento. Jesús alimenta a 5.000 personas con cinco panes (recordemos que el lugar donde nació, Belén, significa “la casa del pan”) y dos peces, según San Mateo 14:17. Camino de Galilea se hace amigo de dos pescadores. Estos hechos son muy parecidos a los del profeta Elías (800 a.C.), que huyendo de Jezabel, huye a Judá. Mientras duerme, un ángel le indica que se dirija al Monte Horeb (más conocido como Monte Sinaí), durante cuarenta días y cuarenta noches.

En su camino, se introdujo en una cueva, donde le visitó Jehová Dios, ordenándole que su misión, y el propósito de su viaje, era ungir como rey de Siria a Hazael, y a Jehú como rey de Israel y a Eliseo como profeta sucesor. Dió de comer a 100 personas con veinte panes y unas espigas, en la ciudad de Gigal, y también se le atribuye la multiplicación del aceite, la cura de la lepra y la resurrección de un niño que falleció de una enfermedad en la cabeza. Esta sucesión de acontecimientos, paralelismos y “casualidades”, ya no deben pasar desapercibidas, es una constante.

En Lucas 22:10, los discípulos preguntan a Jesús dónde serán las siguientes Pascuas, una vez Él se hubiera ido. Jesús contestó; “cuando entren en la ciudad, contemplen,  y encontrarán un hombre sosteniendo un cántaro de agua, síganlo a la casa donde entre”. Ese hombre al que hace referencia Jesús es Acuario, que es mostrado e identificado como un hombre echando agua desde un cántaro.

Todo lo que Jesús está diciendo a sus discípulos es, que cuando Él se haya marchado, habrá acabado su Era, y entrará una nueva Era, la Era de Acuario.