Archivo mensual: julio 2012

Fe Religiosa vs. Fe Agnóstica (Episodio III)

Séneca dijo: “La religión es considerada cierta por la gente normal, falsa por el sabio y útil por los gobernantes“. Y tiene toda la razón desde mi punto de vista, y repasando la historia de los Imperios, de las Guerras, del Poder… las revoluciones como la Ilustración, el avance de la ciencia, de curar al enfermo, han venido precedidas por pensadores y personas que dejaron a un lado la religión, centrándose en propósitos donde la razón y la fe en el hombre, en la vida y en la educación universal, fueron un acicate para un pensamiento y conocimiento que se acercara más a la realidad.

Los creyentes, a lo largo de la historia, han cometido barbaridades por actos de fe, en nombre de la religión. Un ateo o agnóstico, seguramente cometa errores, y haga cosas que no debería, reprobables, pero jamás hará un acto malicioso en perjuicio de un grupo, una sociedad o un pueblo, en nombre del ateísmo o del agnosticismo.

Un creyente convencido, piensa que el contenido de su Libro Sagrado, es un axioma. Para ellos, el libro es verdadero, y si hay evidencia alguna que parece contradecirlo, es esa evidencia la que debe rechazarse, no el libro.

En cambio, un científico, cree en algo por la evidencia y las pruebas, por el producto final de un proceso de razonamiento. La gente cree en los libros científicos, no porque sean sagrados, sino porque presentan grandes cantidades de evidencias apoyadas por la observación y la investigación. Y si en ese libro científico, se descubre en algún momento, una prueba que contradiga lo que pone en ese libro, este error será corregido de forma inmediata. Curiosamente, eso no ocurre con los libros sagrados.

En el mes de abril del presente año, el Obispo de Alcalá de Henares (Madrid)Juan Antonio Reig Pla, cargó contra los homosexuales, diciendo: “aquellas personas llevadas por ideologías que acaban por no orientar bien la sexualidad humana, piensan ya desde niños que tienen atracción por personas de su mismo sexo, y a veces para comprobarlo se corrompen y se prostituyen o van a club de hombres nocturnos. Os aseguro que estas personas encuentran el infierno”. 

Todos los medios de comunicación audiovisuales, escritos, redes sociales… se han hecho eco de estas palabras, y todos rechazan esa postura. A mí, las palabras de este Obispo, no me sorprenden, más cuando su fe, allí donde reside la palabra y los hechos de Jesucristo, especifica en el capítulo 20 del Levítico, que se castiga con la pena de muertepecados como el adulterio, maldecir a los padres y la homosexualidad, entre otros.

Lo que sí me sorprende, es que este gremio, el de obispos, sacerdotes, curas, cardenales, etc… sean siempre quienes proclamen la heterosexualidad, cuando históricamente, pertenecer al Clero, era una vía de escape para los homosexuales, escapar del rechazo de sus familias, evitar la persecución de la sociedad y de muchas leyes contra ellos, ocultar sus orientaciones sexuales, etc… y por supuesto, habría quien lo hiciera por vocación.  Y actualmente, con tantos casos sobre pederastia entre sus fieles y humildes servidores de dios, la imagen de estas figuras eclesiásticas se encuentra en niveles ínfimos. Esta doble moralidad sí es rechazable y condenable. Eso sí, los valores de quien posee la fe, están muy por encima de quienes no la tienen.

La fe religiosa, es capaz de llevar a los hombres a producir hechos de vandalismo y terrorismo, como la destrucción de los Budas bamiyanos de 55 metros de altura, en las montañas de Afganistán. 

Según informó el diario “The Independent”, este acto atroz, vino motivado por el miedo de los wahhabitas (extremistas islámicos de mayoría suní), a que los sitios de interés histórico y religioso, pudieran dar paso a la idolatría o al politeísmo, a la adoración de múltiples deidades. La idolatría en Arabia Saudí, es castigada con la decapitación.

Hechos como este, en el mundo de la religión, son constantes. Sin mencionar las Cruzadas, el 11-S, 11-M, 07-J, Inquisición, Balcanes, ablaciones, decapitaciones, sumisión, burkas, lapidaciones, etc… No existe ningún caso en el mundo, donde a un agnóstico, le dé por destruir La Meca, la Catedral de Chartres, la Pagoda de Shwedagon, los Templos de Kioto, Notre-Dame, los Budas de Bamiyan, ni inmolarse, ni invadir un país, ni torturar por sus creencias, etc. La ausencia de fe, no significa que no se respete quien sí la tiene. En cambio, para muchos, tu ausencia de fe es sinónimo de pecado, de persecución, de cuestionar tus valores, tu integridad, tu humanidad y tu existencia.

El Premio Nobel de Física, Steven Weinberg, dijo: “Hay buena gente haciendo obras buenas, y mala gente haciendo malas obras. Pero para que la buena haga cosas malas se necesita la religión”. Y Blaise Pascal, matemático y físico, además de conocido filósofo católico, dijo: “Los hombres no hacen el mal tan completa y alegremente, como cuando lo hacen por convicción religiosa”.

Si repasamos la historia del ser humano, la mayoría de las catástrofes producidas por los hombres, han venido motivadas porque “Dios así lo quiere”. Y obviamente, cuando alguien dice que ha escuchado a Dios, y le ha encomendado destruir un país, una raza, un pueblo o una cultura, ipso facto, tiene el beneplácito y vía libre para realizar dicha misión. Y nadie que comparta su misma fe, se interpondrá. Los políticos del mundo, de forma constante, dicen a su pueblo que “Dios está con ellos”, “con la ayuda de Dios”, y frases así, para tener la conciencia tranquila, para que su pueblo les apoye, y para tener una justificación a aquello que no lo tiene.

Tanto el Antiguo, como el Nuevo Testamento, se concibieron originalmente para ser aplicados por un grupo definido y reducido de personas. Cuando se dice “Ama a tu prójimo”, no significa lo que ahora pensamos, sino que su primer significado era “ama a otro judío“. Y esto se puede apreciar en el rabino judío del siglo XII, Moisés Maimónides, cuando expuso el significado completo de “No Matarás”, diciendo: “Si alguien mata a un único israelita, viola un mandamiento negativo, ya que las Escrituras dicen “no matarás”; si alguien asesina premeditadamente en presencia de testigos, debe ser matado a espada. No es necesario decir, que uno no debe ser matado si asesina a un pagano”. ¡¡Claro que no es necesario decirlo, se daba por hecho que el mandamiento no afectaba a esa gente!!. Increíble.

Estoy convencido, que sin religión y sin la religiosamente segregada educación que existe, la división entre los pueblos y las personas no tendrían cabida. En cualquier parte del mundo, sea el contienente que sea, observemos cualquier religión del mundo, y encontraremos enemistades y violencia entre ideologías rivales.

Al igual que el caso del Obispo de Alcalá de Henares, en las mismas fechas, se desencadenó un escándalo por la desaparición de recién nacidos en hospitales, en manos de una monja, llamada María Gómez Valbuena. Sí me llama la atención, que como sierva de Dios, estará en contra del aborto, de robar, de la búsqueda de los bienes materiales como el dinero, etc…

En cambio, no duda en arrebatar a un bebé indefenso, de las manos de su madre, de la persona que lo ha gestado y cuidado hasta el alumbramiento. La Sagrada Familia, el fin último e indivisible de la Iglesia, es violada por una persona que decidió seguir los pasos de la fe, por unas creencias sólidas, que por lo visto, no lo son tanto. Debería ser juzgada por la Ley Divina, la ventaja que tiene, es que esta “Ley” no es ponderable a efectos legales. La doble moral con la que se actúa es bastante execrable.

Tanto en el Corán, como en la Biblia, si buscas y deseas la paz, puedes encontrar versículos pacíficos, que te hagan regocijar. Si buscas la guerra, puedes encontrar también versículos beligerantes. Por este motivo, utilizan el Principio de Abrogación, donde los textos posteriores triunfan sobre los anteriores. Y esto es un problema, que por ejemplo vislumbro del Corán, ya que la mayoría de los pasajes pacíficos son anteriores, justo en la época de Mahoma en La Meca, y los más beligerantes aparecen más tarde, tras su huída a Medina.

Y esto, para una persona que interpreta de forma literal las escrituras sagradas de su fe (da igual la religión que profese), es bastante peligroso, porque siempre encontrará justificación para sus actos. La diferencia estriba, que si sus actos son positivos y pacíficos, no hace falta justificaciones de ningún Libro Sagrado, pero si los actos son violentos, o van en contra de la convivencia y el respeto entre los seres humanos, sí se necesita de una justificación que lo apruebe, y por lo visto, no existe mayor respaldo a tus actos, que aquellos que están avalados por el Dios Supremo.

La gente no busca razones para hacer lo que quiere hacer, busca excusas, justificaciones a sus actos que encuentran en los libros sagrados, y siempre aparecen cuando el acto a cometer, o ya cometido, no entra dentro de la actuación que debería ser la correcta. Se necesita poco para hacer las cosas bien, pero menos aún para hacerlas mal. Y para hacerlas mal, necesitamos apoyarnos en las excusas y justificaciones.

La educación que reciben la mayoría de los niños en casa, y en las escuelas, va determinando y moldeando el pensamiento de esa persona. Los hijos siempre creerán a sus padres, y de ellos determinarán lo que creen es verdadero de lo que es falso, lo que es correcto de aquello se supone es incorrecto. Y se les inculca la existencia de un dios, y sobre todo, la existencia de un infierno, de seres malignos, del castigo, que rezar es un acto puro que le ayudará (sin darse cuenta que es un acto totalmente de superstición), de unos valores morales que los padres tienen y transmiten a sus hijos, etc… pero muchas de esas doctrinas que se van asentando en la personalidad de los niños, no son positivas, ni son correctas, ni son buenas. El niño absorbe también los malos consejos, las ideas erróneas que tienen los padres, y cambiarlo después, es muy difícil, porque esos conocimientos inculcados en su niñez, se asientan como pilar fundamental de su “yo”. No todos los padres están preparados para adoctrinar a un hijo.

A los niños no hay que enseñarles “qué pensar”, sino “cómo pensar”, y darles el privilegio de decidir, y si desean tener fe, son libres de hacerlo, y si deciden no creer, también son libres de hacerlo. Pero no tendrán supersticiones adquiridas por error, ni falsos miedos. Y sobre todo, que aquello en lo que crea, o no crea, esté basado en un conocimiento profundo y reflexivo, sabiendo y asumiendo que esa decisión le influirá en la vida. Y que esa decisión, es una decisión individual, de nadie más, respetando las decisiones individuales de los demás, sea cual sea, estén o no equivocadas.

Lo incomprensible, es la completa ignorancia bíblica, incluso de aquellas personas que han estudiado en colegios religiosos, hecho que deja en muy mal lugar a los seguidores de Jesucristo. Una encuesta Gallup, realizada en el país católico más creyente del planeta (EE.UU.), demostró que 3/4 partes de los católicos y protestantes, eran incapaces de nombrar un solo profeta del Antiguo Testamento. Otras 3/4 partes, no sabían quién había pronunciado el Sermón de la Montaña. Más de la mitad pensaba que Moisés, fue uno de los doce apóstoles de Jesús. ¿Cómo es posible que esto pueda ocurrir en un porcentaje tan elevado de creyentes?. Y eso, que eran preguntas nada rebuscadas, porque si no, la ignorancia estaría cercana al 100%.

La mayoría de los seres humanos, cuando tienen que afrontar una desgracia, una muerte, una enfermedad… acuden a la fe, y muchos no son creyentes, o tienen bastantes dudas de la existencia de un dios. El poder de consuelo de la religión, no hace que sea real. Es una necesidad psicológica, incluso en muchos aspectos, en una costumbre social, o una tendencia humana arraigada durante cientos de años. La mayoría (aunque muchos lo nieguen) temen a la muerte, y la creencia de que existe un alma inmortal es consoladora. Ahora bien, ¿nadie va al infierno?. ¿Tenemos la certeza y la seguridad más absoluta, que ese Dios Supremo, no enviará el alma de nuestro ser querido al fuego eterno, al dolor más absoluto e infinito que existe?. No conozco a nadie que crea esto. ¡¡Muy curioso!!.

En el Universo, la muerte es algo muy común, y sirve de soporte y de base esencial para que siga existiendo vida. Y las estrellas que explosionan, no van a ningún lugar sagrado. Simplemente, ese espacio que dejan, los restos de esa explosión, sirven para crear nuevas estrellas, nuevos planetas, y posiblemente, vida potencial de seres vivos. Y nosotros, estamos hechos de los mismos componentes que hay en esa estrella muerta, los mismos elementos químicos. No sé por qué después de nuestra muerte, nuestro destino es mucho más prometedor, y somos más privilegiados que aquello de donde realmente provenimos. 

Si los creyentes, están tan convencidos de la existencia de vida, incluso afirman que será una vida mucho más plena, divina y feliz que la actual, ¿por qué la eutanasia, el derecho a una muerte digna, encuentra su principal oposición de las personas y los estamentos religiosos?. Si una persona no desea vivir, porque sus facultades son mínimas y su salud es bastante deplorable, ¿por qué no puede abandonar esta vida, para formar parte de una vida mucho más confortable y plena?. Es una paradoja de difícil comprensión. Y más, cuando existen países que sí la aprueban como Suiza y Holanda. Es como si las escrituras, los textos bíblicos y las enseñanzas de la religión, sí valieran para determinados países, y para otros no. Si es algo universal, la aceptación de la muerte, aunque sea asistida, también debería ser universal en todos los países que profesen dicha religión.

Si el paso que damos entre la vida terrenal y la vida eterna, para los creyentes es solo una transición de una vida a otra, ¿no querrías para tus seres queridos, que esa transición fuera lo menos dolorosa posible?. Parece ser que la Iglesia Católica, quiere que sea una transición llena de sufrimiento y dolor, y que sea solo Dios, y en el momento que Él quiera, cuando des ese paso para estar a su lado. Entendería que no se aplicara, si sabes que vas a ir al Purgatorio, entonces nadie querría morir, y que le alargaran su sufrimiento en vida, que ya sufrirá mucho más después de ella. ¿Suena extraño verdad?.

¿Y cómo es que nadie cree que va a ir al infierno?. Seguramente, por la facilidad existente para limpiar tus pecados. La Iglesia Católica Romana, obtuvo (y obtiene), grandes sumas de bienes y de Poder, gracias a la venta de indulgencias, desde el comienzo de su existencia. Por ejemplo, el Papa Pío X, fue capaz de tabular el número de días de remisión del Purgatorio, que cada escala de la jerarquía tenía garantizados. Los Cardenales (200 días); los Arzobispos (100 días); los Obispos (50 días). También podías pagar para comprar oraciones, que alguien rezara en tu nombre, práctica muy habitual en la Edad Media.

En ningún país católico existen jerarquías entre poder político y religioso. Increíblemente, el poder religioso tiene autoridad autónoma y una superioridad moral sobre el primero. Además, la sola presencia de la Iglesia produce un dualismo de poderes y normatividades incoherentes entre sí. La consecuencia fundamental de esto son instituciones débiles. Esto provoca, que los gobiernos de países con instituciones débiles, multipliquen sus leyes, haya mayor tendencia al autoritarismo, y en respuesta, la gente multiplique sus esfuerzos por protegerse.

En España, debido a la crisis económica que sufre mi país, se ha levantado una gran polvareda con las ventajas fiscales que tiene la Iglesia, en este caso con el pago del IBI (Impuesto de Bienes Inmuebles), donde se pide en muchos sectores de la sociedad, que el Estado obligue a la autofinanciación de la iglesia católica y se elimine del IRPF (impuesto de la renta) la casilla de asignación a la iglesia católica. ¿Por qué no existe en la Declaración de la Renta, una casilla por si quieres que tu dinero se entregue a la ciencia, a investigación y desarrollo e innovación?

La Iglesia se defiende diciendo, que “la norma exime de pagar el IBI a toda entidad que trabaja o actúa sin ánimo de lucro”, y en referencia a la iglesia ha subrayado que se debe a un “principio previo” que afecta sólo “a los edificios de culto” donde se practica la actividad pastoral de forma estricta y a las catedrales. La actual iglesia, el concepto que existe y sobre todo, la imagen que infunde en muchas personas, es de una empresa que sí tiene ánimo de lucro. No niego que no hagan labores sociales y benéficas, y que muchos que pertenecen a la iglesia, sí que están repartidos por el mundo haciendo el bien, sin ánimo de lucro, viviendo en la más absoluta austeridad y dando ejemplo de lo que debe ser la iglesia.

Pero las más altas instancias, todo lo que rodea al Vaticano, todo el poder que ha ido adquiriendo durante la historia, sus pactos políticos, sus guerras internas, corrupción y acopio de bienes, da como mínimo para replantearse que no han tenido, ni tienen ánimo de lucro. Muy reciente el arresto de un mayordomo del Papa, sospechoso de haber entregado a la prensa cartas y documentos confidenciales de la Santa Sede. Al mismo tiempo, fue destituido el director del Banco VaticanoEttore Gotti TedeschiDurante su gestión la entidad ha estado bajo investigación por lavado de dinero.

El banco, que justifica su existencia por la necesidad de administrar los activos destinados a obras religiosas o de beneficencia, se ha visto envuelto en constantes escándalos y misterios sin resolver desde su fundación en 1.942 por el Papa Pío XII. En la década de los 60, el primer gran escándalo sacude al IOR (Instituto para las Obras de Religión o IOR – en italiano Istituto per le Opere di Religione, conocido popularmente como el Banco Vaticano), debido a su relación con la Banca Privata Finanziaria del banquero siciliano Michele Sindona (miembro de la Propaganda Due, una logia secreta de la masonería italiana, con claras conexiones con la mafia).  

El IOR poseía el 24,5% de esa banca y a petición del Papa Paolo VI, Sindona participa en la modernización del banco Vaticano y es autorizado para gestionar las inversiones extranjeras del país. Pocos años después salen a la luz los vínculos de Sindona con la mafia y los movimientos de capital entre el IOR y Sindona a paraísos fiscales.

En 1.971, el arzobispo estadounidense Paul Marcinkus fue nombrado presidente del IOR, a pesar de no tener ninguna formación profesional en el sector. En 1.972, a pesar de que el IOR poseía el 52% de la Banca Católica del Veneto, Marcinkus decide ceder el 37% de las acciones al Banco Ambrosiano dirigido por Roberto Calvi (apodado el “Banquero de Dios”). Diez años después de las acciones de Marcinkus, el colapso del Banco Ambrosiano se convierte en uno de los escándalos que más han ensombrecido las cuentas vaticanas. Se trata de uno de los casos de fraude más grandes de Italia, en el que desaparecieron 1.300 millones de dólares, en préstamos a empresas fantasma en América Latina. Su director logra evadir la justicia gracias a la extraterritorialidad de la que goza la Ciudad del Vaticano.

Recientemente, el Departamento de Estado de EE.UU., ha incluido al Vaticano en la lista de Estados en los que hay alguna preocupación sobre actividades de lavado de dinero, que pudieran financiar actividades terroristas o del narcotráfico. El Vaticano ejerce un culto al secreto, siendo muy difícil hallar cualquier tipo de información que allí ocurre.

En el polo opuesto, estaría la persona del Padre Piquer, el fundador de los Montes de Piedad, que hoy día se han convertido en las Cajas de Ahorros. Los Montes de Piedad, eran entidades benéficas donde los pobres podían obtener dinero, empeñando sus pertenencias y así satisfacer sus necesidades más primarias, a través de la concesión de préstamos gratuitos sin interés, e intentando con ello suavizar los abusos de la usura. En la actualidad, esas Cajas destinadas a ayudar al necesitado, son los más necesitados de hacer “caja”.

Los protestantes, piensan que Dios crea el poder, tanto es así, que el mundo protestante se ha creado una imagen que sugiere una sacralidad del poder, como es el caso de la utilización de la frase “In God we trust” que está escrita en el dólar americano, en todos los juzgados e incluso en su himno nacional. La IV estrofa del himno de EE.UU dice:

Oh! thus be it ever, when freemen shall stand
Between their loved home and the war’s desolation!
Blest with victory and peace, may the heaven rescued land
Praise the Power that hath made and preserved us a nation.
Then conquer we must, when our cause it is just,
And this be our motto: “In God is our trust.”

Son constantes las menciones al Cielo, que gracias a Dios (que está de su lado obviamente), los enemigos serán derrotados. Los tres últimos versos dicen: “Alabe el Poder que ha logrado y que nos ha conservado como nación / luego conquistar debemos cuando nuestra causa sea justa / Y este sea nuestro lema: En Dios está nuestra Confianza”.

Este es el himno que canta el país católico con más seguidores fieles y creyentes. Dicen que Dios, y todo su Poder, está con ellos, y que siempre que Él lo crea, EE.UU. podrá invadir países, conquistarlos (porque como Dios está de su lado, la causa siempre será “justa”). Esto es una clara manipulación maniquea de la religión y su influencia en la sociedad, y el lema de toda la nación, por encima de las leyes políticas, es que todos los actos solo corresponderán a Dios. Esto corrobora lo que he comentado anteriormente. George Bush justificó su masacre y su mentira, porque Dios le iluminó para que invadiera Iraq, así como la mayoría de las actuaciones de los gobiernos injustificables por las vías éticas, morales y basadas en pruebas o peligros reales para un equilibrio de todo el planeta.

Se dice que Dios es omnisciente (que conoce todas las cosas reales y posibles, que tiene la capacidad de saberlo todo, o de saber todo lo que se necesite saber), entonces ya sabe qué va a suceder, y no tiene la capacidad  de cambiarla con su intervención, porque los designios del hombre ya están “programados” por su Poder y su Creación, lo que significa que no es omnipotente (que lo puede todo). Es lógico, Dios al ser omnisciente, ya tiene en su pensamiento cada acto pasado, presente y futuro de los seres vivos y de las cosas porque así Él lo ha querido, pero a su vez, como Él así lo creó, no tiene la capacidad para cambiar ese pensamiento, por lo que no es omnipotente. Entonces, si Dios no es omnipotente, ¿qué tipo de Dios es?.

Las personas con inclinaciones teológicas, están a menudo incapacitadas para distinguir aquello que es cierto, de aquello que les gustaría que fuera cierto, y están en constante asombro más por aquello que ignoran que por aquello que conocen. Las personas que están en constante búsqueda de respuestas, se mueven más por el asombro que hay tras las mismas, que por la ignorancia que les mueve a buscarlas. La asignación de un propósito a todo se denomina teología, y el ser humano es teólogo desde su nacimiento. Al llegar a la edad adulta y a la madurez, muchos seguirán con las creencias adquiridas hasta su muerte, y muchos otros utilizarán el mayor enemigo de la fe (como lo llamó Martín Lutero), la razón, que no es otra cosa que la ordenación de ideas y conceptos para extraer conclusiones o para probar algo.

Para justificar las matanzas de Dios desde los cielos, y de la Iglesia y sus feligreses aquí en la Tierra, se escudan en decir que la traducción literal sería “no asesinarás”, que  posee un significado de matar de forma intencionada, con malicia y alevosía.  La misma ley del Antiguo Testamento, no culpa a aquellos que cometían homicidios “culposos”, es decir, accidentales o sin intención, como aparece en el Levítico y en Números. Así que “matar” sí está justificado por Ley Divina. La manipulación puede llegar a extremos inverosímiles para la justificación de actos reprobables. Todo asesinato es matar, pero no todo acto de matar es asesinato.

En la Biblia, la pena de muerte se puede aplicar:

  • como acto purificador

  • como ejemplo a los demás y persuasión

  • como Justicia Divina

  • por blasfemar

  • por adulterio

  • por infundir falso testimonio

  • por atracción a personas del mismo sexo

  • por trabajar en día de descanso

  • por violación

  • por secuestro

  • por mentir

  • por levantar la mano a tus padres

  • por rebeldía

  • por incesto

  • por practicar la zoofilia

Por ejemplo, en el islam, está penado con la pena de muerte la apostasía. Es decir, si un musulmán desea abandonar la práctica de su religión, porque sencillamente no cree en ella y no encuentra sentido seguir dentro de la misma, lo tiene totalmente prohibido, llegando a poder ser ejecutado si lo hiciera. Es decir, un niño/a musulmán/a, cuando nace, no elige ni la familia ni el lugar (región, país) donde quiere nacer, ambas le son dados de nacimiento. Si naces en una familia de creencias islamistas, crecerás con sus prácticas religiosas, sus costumbres, sus escrituras, sus leyendas, sus mitos, su historia, sus prejuicios, sus odios, sus enemigos, etc…

Todo esto, serían ideas impuestas desde pequeño, porque hay que dejar una cosa bien clara: “un niño/a cuando nace, no es un niño musulmán, ni un niño católico, ni un niño budista, ni un niño judío, ni un niño agnóstico…”, son hijos de padres musulmanes, de padres cristianos, de padres budistas, etc…  y esto no debería significar que ellos lo sean, pero los padres, en muchos casos sin darse cuenta, y en muchos otros siendo totalmente conscientes de lo que hacen, crean en sus hijos una mentalidad parecida o igual a ellos. Si uno de esos hijos, sea de la religión que sea, de mayor está convencido que sus ideales van por otros derroteros, ¿no debería ser libre de cambiar aquello que no eligió y que no tuvo opción?.

Y esto es válido también para niños/as que no han sido bautizados, o han crecido en el seno de una familia no creyente. Si de mayor, ese niño/a ya adulto, es llamado por la fe, es libre de bautizarse, de hacer la comunión o de cualquier otro acto que le engrandezca como persona, porque es el camino que ha elegido.

Entre 1.967 y 1.973, el psicólogo israelí George Tamarin,  realizó un estudio entre niños israelíes entre 8 y 14 años. Este estudio es conocido como el  Experimento Tamarin. A estos niños, se les relató un pasaje muy conocido, el relato de la Batalla de Jericó que aparece en el Libro de Josué. El libro cuenta la historia de la ocupación y genocidio israelita en Canaán. El relato que les enseñó a los niños es el siguiente:

“…el Señor os entrega la ciudad. La ciudad será dada a la destrucción con todo lo que en ella hay… Pero todo el oro y toda la plata, así como todos los objetos de bronce y de hierro, serán consagrados al señor e ingresarán en su tesoro… Luego destruyeron con la espada todo lo que había en la ciudad: hombres y mujeres, niños y ancianos, y hasta el ganado mayor y menor, y los asnos… Luego prendieron fuego a la ciudad con cuanto en ella había; pero la plata y el oro y los objetos de bronce y de hierro fueron entregados a la casa del Señor.”

Una vez los niños ya conocían el relato, Tamarin hizo a los niños la siguiente pregunta moral: “¿Pensáis que Josué y los israelitas actuaron correctamente, o no?”. Los niños tenían que elegir entre la respuesta A (totalmente de acuerdo), respuesta B (nada de acuerdo) y respuesta C (parcialmente de acuerdo). El resultado fue 66% de respuestas A, el 26% respondieron la opción B y el 8% contestaron la C.

Es curioso escuchar las respuestas que los niños dieron a los motivos de su elección. Aquellos que respondieron la opción C (parcialmente de acuerdo), argüían cosas tales como que los israelíes actuaron mal, ya que tendrían que haberse quedado los animales para ellos, o que al entrar en tierras habitadas por gente impura, se convirtieron ellos mismos en impuros.

Tamarin repitió la prueba con otro grupo de control, compuesto por 168 niños israelíes, a quienes  se les dio el mismo texto del Libro de Josué, pero sustituyendo el nombre de Josué por el del “General Li” e Israel por un reino chino de hace 3.000 años. El experimento arrojó resultados opuestos. Hubo un 7% de respuestas A, el 18% optaron por la opción B, y el 75% contestaron la C. Los argumentos esta vez de los niños, hacían referencia a que “matar es malo”, “saquear está mal”, etc…

Es decir, con eliminar de la ecuación la lealtad al judaísmo, para enderezar los juicios morales de los niños y hacerlos coincidir con los de la mayoría de personas humanas modernas, la perspectiva de lo que está bien de lo que está mal es muy diferente. La acción de un acto genocida, aparece distinta y desenfocada bajo el prisma del enfoque religioso. De modo que es la religión la que en este caso establece la diferencia entre que los niños condenen o aprueben un genocidio. Y estamos hablando de niños, que bajo el paradigma religioso, ya emplean un enfoque muy confuso y erróneo de lo que está bien y lo que está mal. El empleo erróneo de la religión para educar a los niños, es una costumbre global difícil de erradicar.

Las religiones tienen el deber de actualizar su mensaje, adecuándolo a lo que somos hoy, y si la ciencia avanza a pasos enormes, la religión debería hacer lo mismo, porque lo único que se logra es evidenciar las diferencias y aumentar las distancias que hay entre ambas. Parto de la base, que un libro sagrado, jamás se va a actualizar, que nada de lo que hay escrito en ellos, se va a modificar, aunque  se plasmen ideas y formas de actuar que ya no corresponden con la mentalidad ni la ética actual.

Las familias creyentes, seguirán inculcando a sus hijos su fe, y esta costumbre es inherente al ser humano, por algún motivo que trasciende mucho más allá de mis pensamientos. Así que sería aconsejable que, esas familias y la iglesia, empezaran a modificar su mensaje, la interpretación que se hacen de esos textos. Si hay algo que hacen muy bien los seguidores de dios, es interpretar los textos según sus conveniencias. Así que no hay excusas para no empezar a hacerlo, intentar que la religión una a los pueblos y no los separe, aprender y conocer las demás religiones, y sobre todo, aprender mucho más la propia.

Si cada uno de nosotros, utiliza el Corán, la Torá o la Biblia, como una excusa para hacer el mal, sin duda encontrará versículos que les sirva de excusa para crear el mal. Pero si desea hacer el bien, no le hará falta excusa alguna, ni deberá buscar versículos para ejercerla, porque el bien no reside en la mentira que nos infligimos constantemente, muchas veces sin darnos cuenta. Pero lo cierto, es que las mentiras y excusas de la iglesia, alimentan la creencia agnóstica, una creencia que no engaña a nadie, donde más de mil millones de personas la profesan en el mundo actualmente, y sin apoyarse ni excusarse en ningún libro sagrado, sin necesidad de ningún profeta, de ningún pilar arquitectónico, y que no ven a la religión como un contrario, ni a los creyentes como enemigos.

Un agnóstico hará el bien porque es lo correcto, sensato y ético, lo que debemos intentar hacer cada día. No actuará así por miedos ni supersticiones, ni por ninguna recompensa más allá de esta vida. Un agnóstico actuará mal porque es humano, porque la violencia y la ira es parte de nosotros, y tampoco se escudará en una excusa para realizar actos malintencionados o para defender su causa agnóstica. Creyentes y agnósticos no están ni en lo cierto ni en el error, cuando el mayor error y equivocación es creer estar en lo cierto.

Mucha gente que anhela caminos sencillos, que garanticen resultados felices, encuentran la realidad demasiado complicada, exigente y trágica. El verdadero dilema del ser humano, no consiste en elegir si ser religioso o no, sino qué ventajas tiene serlo y qué recompensas obtendrá con ello.

La diferencia entre una excusa y una mentira es tan imperceptible, que siempre percibimos la mentira cuando nos dan una excusa, y en nuestro interior nos vemos obligados a excusarnos por creerla. Y mentirnos a nosotros mismos es inexcusable. (Jorge Palazón 25/07/2012).

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Fe Religiosa vs. Fe Agnóstica (Episodio II)

En Nuevo México (EE.UU), los miembros de un Centro Espiritista, decían ver a Dios y comprender su mensaje, gracias a la ingestión de ayahuasca (una droga ilegal, con efectos alucinógenos, compuesta por dimetiltriptamina (el alucinógeno más potente que existe). Así que, el Tribunal Supremo de EE.UU dictaminó, que esta secta, podía seguir tomando esa droga ilegal, porque Dios así lo quería. Totalmente incomprensible esta postura del mayor Tribunal estadounidense, cuando los médicos y expertos, aseguraban, que esas visiones eran provocadas por la droga, y que sin ella, jamás verían a ningún Ser Superior.

Pero este mismo Tribunal Supremo, dictaminó que el uso de cannabis, como tratamiento médico en hospitales, para mejorar las náuseas y el malestar de la quimioterapia en pacientes de cáncer, y para la mejora de más problemas físicos, como el glaucoma, estaba totalmente prohibido, y sería perseguido por la Ley Federal. ¿Es esto una decisión normal, adoptada por gente normal, por un pensamiento normal?. A mí me sobrecoge y me deja perplejo, el poder tan enorme que se le da a la fe, un poder que no debería tener, porque la fe, es algo personal, individual, íntimo, pero se ha colectivizado de tal manera, que se ha expandido en la psique del mundo, y su existencia subconsciente, es un peso en la toma de decisiones que habría que replantearse.

Albert Einstein dijo: “La ciencia sin religión está coja, la religión sin ciencia está ciega”. Todo el propósito de la fe religiosa, su fortaleza, radica en que no depende de justificaciones racionales. De todos los demás, se espera y se exige, que defiendan sus prejuicios. Pero una persona religiosa que justifique su fe, si se le pide defienda sus prejuicios, se escudará en su “libertad religiosa”.

En 2.004, en Ohio, un muchacho de 20 años llamado James Nixon, acudió a su escuela con una camiseta que ponía: “La homosexualidad es un pecado, el Islam es una mentira, el aborto un asesinato”. Los padres del chico, demandaron a la escuela, porque ésta, le obligó a quitársela. Los abogados del chico, en lugar de basar su defensa en la libertad de expresión que otorga la Primera Enmienda, la cual, prohíbe que la legislatura haga ley alguna con respecto a la adopción de una religión o haga ley alguna que prohíba la libertad de culto, de expresión, de prensa, de reunión, o de petición. Sus abogados apelaron al derecho de libertad religiosa, porque sería un argumento más contundente. ¿Más que la Primera Enmienda?. Por favor, si no se ha comprendido, vuelvan a leer la Primera Enmienda de los EE.UU.

¿Cuál será el poder de la creencia en Dios, que los abogados opten por desechar basar su defensa en la Primera Enmienda, para basarla en la Libertad Religiosa?. Es para que un escalofrío recorra tu cuerpo, y se reflexione seriamente sobre las dimensiones tan esperpénticas a las que se puede llegar. Es realmente estremecedor llegar hasta ese punto de intocabilidad. Y me refiero a todas las religiones existentes.

El agnosticismo, no es un credo, es un método, cuyo principio fundamental reside en el intelecto, que sigue a la razón tan lejos como ésta le lleve. La fe agnóstica no considera ciertas, conclusiones que no se han demostrado o no son demostrables.

Si preguntara a 100 personas  que se consideran creyentes y religiosas, sobre distintos aspectos de la Biblia, el desconocimiento que existe es asombroso. Entonces me pregunto, ¿de dónde proviene su fe?. ¿Por qué afirman y defienden con tanta devoción aquello que desconocen?. ¿Cómo puede ser que desconozcan que la pena de muerte, está prescrita para el adulterio, trabajar en el día de descanso o ser contestatario con los padres?. ¿Cómo pueden considerar que sus valores morales, están muy por encima de los demás?.

En Palestina, la organización integrista islámica Hamás (Movimiento de Resistencia Islámico), realizó una macroboda de varios de sus militantes y simpatizantes con niñas menores de 10 años.

Hamás ha sido declarada organización terrorista por la Unión Europea, EE.UU., Israel, Japón, Canadá y Australia. A mí este tipo de situaciones me incomodan, y no logro llegar a comprender cómo se puede aceptar y puede suceder esto en pleno siglo XXI. La naturaleza, dota a las mujeres en una determinada edad (13 años en adelante), de las curvas que definen su cuerpo, de la capacidad de procrear, de pechos que ejerzan la función de atraer al hombre y de alimentar a sus hijos, en definitiva, de una transformación en su cuerpo para atraer al sexo opuesto y prepararlas para la descendencia.

En la mayoría de los países del mundo este acto es execrable, llevada por la lógica y la razón, por el curso normal de la naturaleza humana y por la ética. ¿Cómo es posible que esto aún suceda?. Mahoma, tuvo entre 9 y 11 esposas, una de esas esposas (la 3ª concretamente), se llamaba Aisha, una niña de 6 años que fue entregada por sus padres al profeta, y que consumó el matrimonio cuando tenía 9 años. Muchos de los escritos que narran los hechos y acciones de Mahoma, existen gracias a Aisha.

Que esta práctica (como en muchas otras de diferentes religiones), se hiciera hace muchos siglos atrás, no significa que en la época actual se deba seguir haciendo.Y este es un problema que veo en todas las religiones, que todo aquello que era válido en tiempo de los profetas, como costumbres, tradiciones, castigos, etc… siguen muchas vigentes, sin cuestionarse su ética, simplemente porque en las sagradas escrituras, en la palabra de dios, sí se supone que son acciones dignas de los hombres, resultando muchas de ellas un atentado contra los derechos humanos.

Si una persona, lleva a extremos su ideología religiosa, y sigue el dictado de las escrituras de forma escrupulosa, ¿no es para esa persona normal realizar este tipo de actos?. Y cuando hablo de extremismo, no sólo me refiero al islámico, porque vivimos en una época donde esta palabra se asocia rápidamente a los países musulmanes, sino a todas las religiones. Porque hay extremistas en todas ellas, que creen palabra por palabra lo que sus libros sagrados dicen, sin interpretar nada, y viven sus vidas tomando como ejemplo del bien todo lo que en esos libros aparecen.

El Centro Internacional de Investigación sobre Mujeres, estima que en todo el planeta, hay alrededor de 51 millones de niñas desposadas, la mayoría en países sarracenos. ¿Cuántas personas que están leyendo estos datos, sin importar sus creencias y dejándolas aparte durante un instante, sería capaz de ofrecer a su hija de 6-7 años en matrimonio a un adulto?. No creo que nadie lo hiciera. Ninguna religión debería aceptar esto.

Pero no sólo existen actos donde las religiones ofrecen una dudosa forma de actuar, sino en lo más espiritual. también residen voluntades dudosas, que a la vista de la ciencia, son llanas y sin ninguna base sólida.

La Fundación John Templeton (fundación que patrocina investigaciones relacionadas con las grandes cuestiones de la vida), gastó 2,4 millones de dólares, para realizar un experimento llamado “El Gran Experimento de la Oración“, donde un grupo de personas elegidas al azar, rezaban por 1.802 pacientes, repartidos en seis hospitales diferentes. Todos los pacientes, habían sido intervenidos del corazón, para implantarles un bypass. Se dividió a los pacientes en tres grupos:

  • Grupo 1. Formado por pacientes que recibían oraciones y lo desconocían por completo.

  • Grupo 2.   No recibían oraciones y no lo sabían.

  • Grupo 3.   Recibían oraciones y sí lo sabían.

 Al grupo 3, se le analizaba para evaluar los posibles efectos psicosomáticos, que provocaba el saber que se estaba rezando por ellos. Las personas que rezaban, fueron enviadas a tres iglesias en lugares diferentes (Minnesota, Missouri y Massachusetts).  Los resultados se publicaron en la revista American Heart Journal, en abril de 2.006.

  • No había diferencia entre aquellos pacientes por quienes se había rezado, y aquellos por los que no se rezó.

  • Sí había diferencia entre aquellos que  sabían que se estaba rezando por ellos, y aquellos que no sabían nada. Lo curioso, es que las personas que sí sabían que se estaba rezando por ellos, tuvieron más complicaciones que aquellos que no sabían nada. ¿Cómo es posible que, sabiendo que rezaban por ti, tu evolución fuera peor que por aquel que no se rezaba?.

Una de las teorías, es que aquellos pacientes que sabían que estaban rezando por ellos, pensaban que estaban demasiado enfermos para que se rezara por ellos, por lo que subconscientemente empeoraban. La Iglesia, ante el fracaso y el ridículo de los resultados del experimento, salió al paso asegurando que “Dios respondía sólo a las plegarias que se hacían por buenas razones y de buena fe, y no por experimentos ni por dinero“.

Esta excusa es totalmente falsa, ya que la Iglesia Católica, desde siglos atrás hasta nuestros días, ha obtenido y obtiene grandes sumas de dinero gracias a la venta de indulgencias. Dependiendo del pecado que uno quiera limpiar, existe una cuantía económica para realizar dicha acción. Actualmente, existe la negociación de anular un matrimonio, donde el poder económico está presente, además de las influencias y status que uno posea. Si hay algo por lo que la Iglesia se ha movido desde su creación, es por alcanzar un alto status y posición privilegiada dentro de la sociedad y la política, haciendo acopio de riquezas, que actualmente alcanzan cifras astronómicas.

La Biblia y el Corán (por tomar como referencia los dos libros más importantes religiosos), se supone que son una guía moral, pero su contenido en muchos capítulos no es un modelo de lo que debe ser el ser humano ni la vida en la Tierra. Existen muchos textos y libros históricos donde aparece el mal del hombre y de los dioses en todo su esplendor, como en la “Ilíada” de Homero. El problema radica, que ninguno de esos textos o libros se “vende” como guía espiritual, como paradigma de una fe y una creencia universal, y la Biblia y el Corán sí lo hacen, y lo hacen siendo un best-seller mundial, no sólo en nuestra época, sino convirtiéndose en los libros más vendidos de todos los tiempos.

La Biblia ha vendido en total 6.000.000.000 (seis mil millones de ejemplares). En segundo lugar, está “El Libro Rojo” de Mao Tse-Tung, uno de los instrumentos básicos de adoctrinamiento ideológico de masas, que ha vendido mil millones de ejemplares. Es decir, la Biblia sextuplica al segundo libro más impreso y comprado de la historia. Este es el Poder que tiene la religión católica. El Corán, ha vendido 250.000.000 de copias. De cada 100 personas creyentes en el mundo, se podría decir que el 97% tiene como libro de referencia la Biblia y el Corán, y el 3% restante es donde estarían los libros que conforman el resto de las religiones del mundo.

La influencia que tiene la Biblia en el mundo y en la historia es demasiado importante para ignorarlo. Y muchos creen que los hechos que se narran, todo lo que ahí se cuenta, es literal, es verdad, es la palabra de Dios, y es el único libro a creer y por el que regirse. Es realmente preocupante. Ningún evangelio está escrito en la época de Cristo, es decir, nada de lo que aparece en la Biblia es la palabra de Dios, son interpretaciones personales. Lo primero que se escribió fueron las Cartas de Pablo (epístola), en el año 51 d.C. Y en ellas no se cuenta nada de la vida de Jesús, sólo hace referencia de la muerte y resurreción.

George Bush, afirmó que Dios le dijo que invadiera Iraq (una lástima que no le revelara que no había armas de destrucción masiva, y no matara a miles de personas inocentes). ¿Por qué los líderes mundiales, cuando deben acometer una atrocidad, un acto de crueldad e inhumanidad, se escudan en la fe religiosa, y todos se hacen dueños de dios, quien les protegerá y quién está conforme con la decisión tomada?. Simplemente, porque poniendo a Dios de su lado, gran parte de la ciudadanía y de los poderes fácticos, apoyarán dicha atrocidad, y servirá de bálsamo a las conciencias putrefactas que llevan sobre sus hombros.

George Bush padre dijo: “Creo que los ateos no deberían ser considerados ciudadanos, ni deberían ser considerados patriotas. Esta es una nación ante Dios”. Se podría sustituir perfectamente la palabra “ateo” de la frase, por “judío”, “negro”, “musulmán”, etc.  Una persona atea o agnóstica, no se plantearía ni dudaría del patriotismo de una persona creyente, porque no ve una correlación causa-efecto definitoria, y menos aún dudaría de su status de ciudadano, con todos sus derechos.

Y más, cuando existe una absoluta imposibilidad de demostrar o no demostrar la existencia de Dios, así como su estado probabilístico. El hecho de que no podamos ni probar ni refutar la existencia de algo, no hace que la existencia o inexistencia estén en equilibrio estable. Los argumentos en favor de la existencia de Dios, suelen incluir cuestiones metafísicas y subjetivas. Las alegaciones en contra suelen incluir cuestiones y razonamientos deductivos o inductivos.

¿Es lo mismo decir “no creo en la existencia de Dios“, que decir “creo en la no existencia de Dios“?. Existe un matiz diferenciador. La primera frase, deja entrever un atisbo de duda, como cuando decimos “no creo que mañana llueva”. Estás prácticamente convencido que no lloverá, pero una mínima parte de ese pensamiento, cree que existe una mínima posibilidad de que aparezca la lluvia. Así que las personas que dicen “no creo en la existencia de Dios”, dejan una pequeña puerta entreabierta a la posibilidad de que sí exista. Si mañana se encontraran pruebas irrefutables de su existencia, a este grupo de personas no les llegaría a extrañar, y no tendrían ningún problema en creer.

En cambio, los que dicen “creo en la no existencia de Dios”, están asegurando de forma tajante, que Dios no existe, y que jamás se va a conseguir demostrar lo contrario. En este grupo, estarían las personas que por contra, afirman tajantemente la existencia de Dios, sin ningún tipo de dudas, y al igual que el otro grupo, sin pruebas que así lo demuestren. Ninguno de los dos grupos, puede asegurar nada, así que la opinión y creencias de unos, es igual de respetable y válida que la opinión y creencias de los otros.

Pero hay aspectos de la religión que no se pueden admitir, y menos aún, contaminar a los niños/as con ideas que son absurdas, y que están probadas, demostradas y respaldadas por la ciencia. En muchas escuelas de EE.UU., se enseña a los estudiantes que la Teoría de la Evolución de Charles Darwin es falsa, y les inculcan el Creacionismo. Se les llega a decir, que la Tierra tiene 6.000 años de antigüedad, y esto no se debe ni se puede permitir. Enseñar esto, es una aberración de tal magnitud, como afirmar que la distancia entre la Tierra y la Luna es de 5.000 metros. Este tipo de actos hace un gran daño a la religión, y por supuesto, a futuras generaciones de adolescentes que crecerán engañados.

Seguramente, las religiones serían muy positivas si se practicara lo que en ellas se dice. En teoría, no hay diferencia entre teoría y práctica, pero en la práctica sí la hay. El Corán, la Torá, la Biblia… en teoría son libros para el bien y la convivencia, que llevada a la práctica harían un mundo pacífico. En la práctica esto no ocurre, eso es porque algo mal se está haciendo. O la teoría es que no son tan pacíficos como aparentan, o aparentan lo que realmente son y lo ponemos en práctica. Sea como fuere, habría que practicar mucho más porque lo importante son los hechos, y los hechos históricos hasta nuestros días, nos dicen que no se está haciendo muy bien.

El matemático francés Pascal calculó, sin importar cuán grandes puedan ser las posibilidades en contra de la existencia de Dios, que hay una asimetría existente entre creer o no creer, y estar en lo cierto o no, en un supuesto castigo en cuanto a la existencia de Dios. Pascal dijo que, es mejor creer en Dios, porque si se está en lo cierto, alcanzarás la dicha eterna, y estar equivocado realmente no cambia nada. Pero si no crees en Él, y resulta que existe, te condenarás para toda la eternidad, mientras que si estás en lo cierto, no supone ninguna diferencia. Así que, según Pascal, es mejor creer porque sales ganando pase lo que pase, no por fe ni porque realmente exista. Es una postura ventajista y cobarde.

Uno debería creer porque cree realmente en la existencia, no por las “ventajas” que obtendría de ello. Pero existen muchísimas personas, que su fe se basa en el temor a que exista, y estén equivocados. La religión y la creencia, en muchos aspectos es el “miedo a” y no el “amor a“. Muchos creen más por temor de ir al infierno (si existe), que por ir al cielo (si existe). Y para no ir a un sitio, debes ir al otro, por consiguiente, supuestamente necesitas a Dios, por consiguiente, creo. Y da igual si en vida, incumples las leyes divinas, los mandamientos impuestos. Si asesinas, si cometes adulterio, si mientes, si blasfemas, si tienes pensamientos impuros, etc..  no pasa nada. La religión te ayuda, en un acto de contrición (arrepentimiento y dolor por haber ofendido a Dios), a limpiar tu alma, sin importar el grado de pecado que hayas cometido ni su gravedad. Todo son ventajas.

¿Por qué se considera a Dios como la explicación de algo, cuando realmente es un fracaso explicativo vestido de espiritualidad?. Cuando alguien acredita a Dios, lo que normalmente significa es que no sabe algo, por lo que se lo atribuye a un espíritu celestial inalcanzable y desconocido. Las explicaciones que se dan suelen ser vagas y pseudofilosóficas, que no explican absolutamente nada.

Algunas respuestas, son del tipo: “Dios creó el universo, para demostrar su grandeza y su poder”.  “Si Dios no creó el mundo, ¿quién lo hizo?”. Estas respuestas no argumentan nada, están totalmente vacías. También podría un agnóstico decir: “¿Y quién creó a Dios?”. Pero sería igual de absurdo. Pero parece, que un amplio estrato social está conforme con esto. ¿Por qué está tan arraigada la fe y la religión entonces?.

Todo empieza en la niñez. Escuchar a los padres decir que su hijo/a es un/a niño/a católico/a o un niño/a musulmán/a, es un acto que debería empezar a cuestionarse. Imaginemos que nacen tres niños a la vez, uno en el seno de una familia católica, otro en el seno de una familia musulmana, y un tercero es abandonado en una selva. Cuando sean adolescentes, los dos primeros, tendrán en su mente la fe inculcada por sus padres, con los valores que esa religión profesa, con los recelos a quienes no sean de esa religión, con los prejuicios adquiridos a lo largo de la historia de esa religión, estando sus vidas condicionadas en muchos aspectos… de por vida.

En cambio, el tercer niño, no sabrá que, supuestamente, existe el infierno, ni basará su vida ni sus actos en no herir a su dios, ni sabrá que ha pecado. Nadie le ha metido en la cabeza esas ideas, ninguna de las decenas de religiones existentes marcará sus designios. ¿Es por ello peor persona que los demás?. Puede que tenga menos prejuicios, tabúes, y más valores por el entorno que le rodea y la vida que los demás. Quizá no, lo que es evidente, es que su desconocimiento de una fe dogmática, la ausencia de ello, no significa que no alcance la felicidad, ni tenga una percepción del mundo que lo rodea, ni un concepto de la muerte más abstracto que los creyentes, ni una vida completa y plena.

La selección natural construye cerebros infantiles, con una tendencia a creer cualquier cosa que les digan sus padres, (y antiguamente, los ancianos de la tribu). Esta confiada obediencia, era y es muy valiosa para la supervivencia, pero la cara opuesta de la obediencia confiada, es la credulidad servil. Y en ella, la vulnerabilidad a la infección por virus mentales. El cerebro de los niños, necesita  confiar en sus padres y en adultos en quienes sus padres les confían (abuelos, parientes, profesores…). Una consecuencia automática, es que un niño (y muchas veces los adultos), no tienen la capacidad de distinguir un buen consejo de un mal consejo. Que antiguamente te dijeran que debes sacrificar un animal, porque si no, no llovería, se convierte en un pésimo consejo que el niño adquirirá de por vida. Y ese pensamiento, el niño se lo traspasará a sus hijos. Y este ejemplo, vale para proposiciones sobre nuestro mundo, nuestra sociedad, nuestra moralidad y la naturaleza humana.

La única razón por la que muchos intentan ser buenos, es para ganar la aprobación y recompensa de Dios, o para evitar su desaprobación o castigo. ¿Qué tipo de moral es esa?. Realmente se debería tener una buena conducta con quienes te rodean, y contigo mismo, por razones humanas, de educación y de respeto, pero no para evitar un “supuesto” castigo en un futuro, como sería ir a un supuesto infierno, lleno de personas de conductas cuestionables. No se debe necesitar a Dios para actuar bien o mal.

La Biblia no es sistemáticamente mala. Realmente es una antología improvisada de documentos inconexos, revisada, traducida, distorsionada y supuestamente mejorada, durante diecinueve siglos, por cientos de autores, editores y copistas anónimos. Según la prestigiosa encuesta Gallupel 50% del electorado de EE.UU., interpreta literalmente la Biblia. Otra encuesta realizada en 1.999, preguntaba a los estadounidenses, si cambiarían su voto, para dárselo a una persona muy bien cualificada que fuera mujer (95% lo haría), católico practicante (94% también cambiaría su voto), judío (92%), negro (92%), mormón (79%), homosexual (79%)… pero, ¿y si fuera ateo?. Solo el 49% cambiaría su voto.

Así que, mentes universales, personas que contribuyeron al bienestar de la Humanidad, a la libertad de expresión y la libertad como concepto universal, a la evolución de pensamiento, al conocimiento, como Anaxágoras, Eurípides, Demócrito, Thomas Hobbes, Hume, Benjamin Franklin, Albert EinsteinVoltaire, John Adams, Laplace, Goethe, Stendhal, Shopenhauer, Feuerbach, Charles DarwinBakunin, Engels, NietzscheFreud, Pierre & Marie Curie,  Picasso, Kafka, Hemingway, Alberti, Brahms, Strauss, Severo OchoaCarl Sagan, Sartre, Arthur Clarke, Isaac Asimov, Saramago, Attenborough, Vargas Llosa, Eduard Punset, John Lennon, Stephen Hawking, Salman Rushdie, Ken Follet, Richard Branson, James Cameron, Verdi, Dickens, etc… son menos aptos para los estadounidenses por ser ateos, por lo que no están preparados ni capacitados para poder llevar a su país de forma políticamente más correcta que un creyente, un homosexual,  un judío, un negro o un mormón.

La Academia Nacional de Ciencias de EE.UU. (National Academy of Science) fue creada en 1.863 por Abraham Lincoln, y a ella pertenecen los científicos más prestigiosos del mundo, entre ellos muchos premios Nobel. Una reciente encuesta entre todos sus miembros, ha constatado que el 93% son agnósticos. ¿Por qué la mayoría de científicos se consideran agnósticos?. Porque ellos creen a través de las evidencias, las pruebas, y cualquiera de ellos le diría a un creyente: “Yo no puedo probar que tus afirmaciones sobre la existencia de dios son falsas, pero tú tampoco puedes probar que son verdaderas“.

Lo único que hacen los científicos es intentar decirte: “De acuerdo, no somos capaces por ahora de demostrar que no existe, pero sí somos capaces de demostrarte que no tiene muchas posibilidades de ser cierto”. Y es una postura muy valiente por parte de la ciencia, porque los creyentes, aquellos que tienen fe, son incapaces de intentar demostrarte las evidencias que poseen para decirte que sí existe, simplemente se escudan en las sagradas escrituras y en pruebas empíricas inexistentes.

Y esto es parecido al experimento que inició James Randi, donde ofrecía 1.000.000 de dólares, a quien demostrara poseer cualquier tipo de poder sobrenatural. James Randi es conocido por exponer y descubrir fraudes relacionados con la parapsicología, homeopatía y otras pseudociencias. Para ello, creó la Fundación Educativa James Randi en 1.996, una organización que intenta examinar las afirmaciones paranormales en condiciones controladas de experimentación. Pasados más de 15 años desde el comienzo del experimento, por donde han pasado cientos de personas, nadie ha superado las pruebas preliminares, acordadas previamente por ambas partes para cada afirmación paranormal específica.

Si realizáramos este experimento, con las pruebas sobre la existencia de dios, que ofrecen los creyentes de todas las religiones existentes, el millón de dólares aún no estaría en posesión de nadie tampoco.

Las iglesias se han convertido en centros que desean tu dinero, y luchan entre ellas por arrebatártelo. Pero para poder hacerlo, necesitan que tu fe, sea la misma fe que ellos predican. Y una vez que tus creencias, son las que ellos te dicen que es la verdadera, te hablan de un dios todopoderoso que te llevará a su lado tras la muerte, y si no quieres ir al infierno, ni recibir un castigo eterno, y tener otra vida, y ser inmortal, etc… es muy positivo que contribuyas económicamente en tu fe, y en la iglesia.

Por eso, creo que la fe es algo personal, una decisión espiritual, marcada por una creencia interior, no por miedos ni por supersticiones, ni porque hayas nacido en un país judío, ni cristiano o islámico. Porque las creencias que profesas en este momento, es la que adquiriste de pequeño, te lo inculcaron, aunque habría que decir que te lo inocularon. La línea que separa la superstición de la religión, muchas veces es inexistente.

Cuando una persona desea creer, desea oír y que le digan aquello que quiere escuchar, si la dan 99 razones lógicas, probadas y demostradas, y tan sólo 1 razón basada en la superstición, pero es la única de las 100 razones que le dicen aquello que desea escuchar, no dudará en aferrarse a ella. Y esto es lo que pasa con los horóscopos, tarot, y muchas otras disciplinas.

Cuando nos falta un ser querido, cuando nuestras vidas no se asemejan a aquello que creíamos sería o debería ser, cuando nuestros miedos se imponen a la razón, muchos necesitan creer en una alternativa, en una esperanza, en algo mucho más grande. Y esas respuestas que ansiamos, que necesitamos, las ofrece la religión prometiendo un mundo mucho mejor en otra vida, lleno de amor y paz, sin que nada falte… eso sí, todo después de la muerte, allí donde las promesas no significan nada.

La ciencia, por desgracia, no hace promesas a largo plazo. La ciencia sí puede afirmar que llegará el día donde se encuentre una vacuna, que el cáncer ya no será un enemigo letal, pero también te dice que seguramente existan otros virus nuevos que habrá que combatir. La ciencia no te prometerá un lugar en ningún paraíso, al lado de Dios, pero sí te dice que llegará el día donde viviremos muchos más años, con mejor calidad de vida, alargando esta vida. La ciencia no te prometerá que en un futuro, todo aquello que deseas se cumplirá, pero sí te dirá que gracias a la medicina, tecnología, y diferentes avances, estarás más cerca de poder conseguirlo.

Las religiones prometen demasiado, por lo que las personas esperan demasiado de ellas, y es sabido que nadie promete tanto, cuando se sabe que no se va a cumplir. La ciencia te dice “toma”, te da lo que puede ofrecerte en ese momento, la religión te dice “te daré”, sin ofrecerte nada, sin que nadie venga de la muerte para confirmar que las promesas se han cumplido.

Cada vez más personas en el mundo, son los que prefieren un “toma”, a dos “te daré”, cada vez más personas en el mundo son los que prefieren una prueba, que dos conjeturas, por eso cada vez más personas en el mundo prefieren ser libres de promesas incumplidas, que vivir apresados por promesas que seguramente nunca se cumplirán.

Fe Religiosa vs. Fe Agnóstica (Episodio I)

Desde pequeño, siempre he escuchado a los mayores decir que, en una reunión o ante gente que acabas de conocer, nunca se debe hablar ni de religión, ni de política. Ambas, son demasiado proclives a la intolerancia, y la mayoría de la gente está ya posicionada. Y lo más extravagante de todo, es que el ser humano ya está posicionado desde que nace, desde muy temprana edad, sobre todo cuando hablamos de la religión. 

Creo que sí se puede hablar de política y de religión, que se puede hacer con personas con quienes apenas te unan creencias parecidas, pensamientos paralelos que confluyan en un nexo común. Parece algo muy difícil, un tabú social, pero es viable y necesario. Soy consciente que la fe religiosa es especialmente vulnerable a la ofensa, que cuestionar una creencia puede exaltar al más pacífico. Por este motivo, hay demasiada reticencia a hablar de religión, es un terreno demasiado movedizo si se enfoca desde la perspectiva de cada uno, ya que sufre carencias significativas en cuanto a inteligencia emocional y empatía se refiere.

Este episodio que voy a tratar, es posiblemente el más difícil, porque sé que muchos lectores que siguen el blog, tendrán sus convicciones religiosas, algunos muy arraigadas, otros menos. Tengo amigos de religión islámica, he crecido con ellos sin importarme este aspecto de sus vidas, incluso he llegado a conocer alguna persona judía, algo muy extraño en mi país. Por supuesto, he tratado con gente cristiana, la mayoría, donde en mayor o menor medida la religión ha ejercido una influencia en sus vidas. Y en realidad, creo que todos ellos, tienen mucho más en común de lo que piensan, pero por un extraño motivo, sus creencias son una barrera social, un muro infranqueable que les separa.

creo que el problema, no radica en la religión en sí, sino en el uso que cada uno de ellos hace de su religión. Y sobre todo, porque desconocen muchos aspectos tanto de su religión, como la religión de los demás. Si una persona cristiana desconoce absolutamente casi todos los aspectos básicos de su religión, ¿cómo no va a desconocer las demás?. Este desconocimiento, lo único que provoca es recelar aún más de lo desconocido, temiéndolo, viéndolo como un enemigo que acecha su fe, sus bases religiosas, y aquello que le inculcaron desde pequeño.

Por contradictorio que pueda sonar, si hay un estamento que le hace un daño continuo a la religión (sobre todo la católica), es la iglesia. La finalidad última de la iglesia, todo lo que la sociedad espera de ella, es servir de soporte para expandir su fe y sus creencias, hacer el bien social, unir a la gente, expandirse por aquellas zonas necesitadas para ayudar a los desfavorecidos, no comportarse como una empresa privada. En definitiva, de la iglesia se debería esperar acciones positivas.

Pero esto no es así, y el daño que ejerce una sola acción negativa, hace que muchas cosas que hacen por el bien común se queden en un segundo plano, pasando desapercibidas. Y lo más lamentable, es que la iglesia lleva mucho tiempo, muchos años, muchos siglos… comportándose de manera dudosa, tanto en sus actos como en sus palabras, tanto en sus hechos como en sus silencios. Y todo ello, está llevando a la sociedad a dejar de creer (sobre todo en Europa), y más cuando la ciencia avanza de forma acelerada, ofreciendo respuestas, mientras la iglesia está tan estancada en el pasado, en sus hábitos y sus normas, sus pensamientos y sus leyes.

La última encuesta, realizada en el año 2.010 a estudiantes universitarios, muestra unos datos realmente concluyentes y desalentadores para la iglesia. Se les preguntaron cuáles eran las Instituciones más valoradas de la Unión Europea. La más valorada era el Tribunal Constitucional, seguida de las Fuerzas Armadas. En un segundo escalón, se posicionaba al Rey (obviamente, en el año 2.010 no había ocurrido aún el caso Urdangarin, y el famoso viaje de caza al elefante en Bostwana, que seguramente bajaría su valoración).

Por debajo del aprobado, suspendían varias instituciones, entre ellas la Justicia, el gobierno socialista de Zapatero, las comunidades autónomas y los políticos en general. Más abajo aparecían los sindicatos. Y en último lugar, en una nota que delimitaba el insuficiente del muy deficiente, estaba la iglesia. ¿Cómo puede ser que una institución de 2.000 años, sea tan rechazada?.

Lo último, el escándalo del Vaticano, del secretario personal del Papa, espionaje, el Banco Vaticano (Instituto para las Obras de Religión IOR), corrupción, mafia, etc… convierte a la iglesia en una empresa con excesivo ánimo de lucro, casi más que cualquier empresa que originó la crisis financiera que vivimos actualmente. El vaticano es el Wall Street religioso, con sus luchas de poder, información privilegiada, intercambio de dinero y bienes inmobiliarios, tráfico de influencias, acopio de capital, secretos de Estado, etc… con la peculiaridad que está protegido por dios, una Ley Divina muy por encima de las Leyes jurídicas.

España está viviendo una oleada de recortes sociales muy importantes, que seguramente tardemos años en restablecer. Y la sociedad empieza a comprender y entender, que no es lógico que se recorte en sanidad, educación, investigación y desarrollo, seguridad, y tengamos continuas subidas de impuestos, el copago sanitario, etc… y la iglesia goce de impunidad, sin ningún tipo de recorte, cuando ingresa más de 10.000.000.000 (diez mil millones) de euros anuales, además de ingentes beneficios indirectos. ¿Para qué necesita la iglesia tanto dinero y por qué es tan difícil tomar alguna decisión que no vaya acorde a sus pensamientos y deseos?.

Vivimos en un mundo totalmente globalizado, donde cada vez es más difícil ocultar información o que un acto cuestionable y condenable pase desapercibido. Y la iglesia no es indemne a esta situación. Sólo sería posible controlarla, como ocurre en países con políticas radicales y restrictivas, donde prohiben el acceso a la información y la que llega a la gente, está manipulada y tergiversada.

Y en un mundo donde miles de millones de personas pasan hambre, no se entiende y se cuestiona los excesos de la iglesia. En un mundo donde millones de personas no tienen trabajo y les echan de sus casas por no poder pagar, no se entiende y se cuestiona que la iglesia goce de tantas ventajas fiscales, de bienes inmuebles por todo el mundo, y terrenos sin utilizar. En un mundo donde mueren millones de personas por culpa del SIDA, no se entiende y se cuestiona que la iglesia condene el uso de anticonceptivos, originando que exista un porcentaje muy alto de contagio, ya que son miles de personas quienes siguen los dictados de la iglesia de forma escrupulosa.

Mi postura personal, es creer más en la ciencia que en la religión, en las evidencias y las pruebas, que en supersticiones y dogmas. Pero es mi forma de pensar personal, como ser individual, y no quiero decir ni demostrar a nadie que sea la correcta y la más adecuada, simplemente es la mía, ni mejor ni peor que las demás, ni más acertada ni más equivocada. Es mi decisión personal.

Y esto no significa que no crea en nada de las religiones, porque sí creo que ocurrieron muchos acontecimientos que se narran, que sí existieron personajes que se nombran, que sí existieron localizaciones geográficas por donde pasaron esos personajes. Sí creo en la evidencias y pruebas de textos antiguos, y sí creo que existió la figura de Jesús y Mahoma entre otros. Pero mi mente y educación científica, exige tener pruebas para muchas otras cosas que los creyentes dan por válidas.

En mi blog, siempre que expongo un tema, sea el que sea, me baso en pruebas, en la lógica y la razón, en indicios y la experiencia. Y creo que la religión es muy positiva para el ser humano en muchos aspectos, el problema que atisbo, es que se utiliza de forma errónea, se hace un uso de ella muy convenida, demasiado egoísta y según la posición y estado de cada persona, la maneja y moldea a su gusto, para así servir mejor a su finalidad, no como un elemento aleccionador del alma, sino como un  elemento que sirva de medio para justificar un fin personal, que en muchos casos nada tiene que ver con lo espiritual.

La religión necesita más de las personas, que las personas de la religión. El mundo podría vivir perfectamente sin ninguna religión, pero la religión necesita de las personas, porque si no desaparece, no sería nada ni tendría sentido. Pero creo que para muchos es una ayuda de motivación, donde mucha gente en este planeta hace el bien gracias a sus creencias (igual que muchos la utilizan para justificar su mal), y es un bálsamo para sus vidas. Pero mientras la fe alimenta el alma, la iglesia engrandece sus bolsillos. Y la iglesia, se ha convertido más en una tara que en una solución.

Al igual que la política, existen infinidad de creencias religiosas, y cada una cree estar en lo cierto y ser la solución para la búsqueda de dios y la salvación del hombre. Y mientras cada religión lucha por incrementar sus fieles en el mundo o en un territorio, su lucha por imponerse acrecenta las diferencias de convivencia entre una fe y otra. Y esto se puede ver en lugares donde “conviven” las religiones más importantes del mundo (judaísmo, islamismo y cristianismo).

Los niños de estos padres, segregan a sus hijos desde muy pequeños, llevándolos a escuelas separadas. Obviamente, esas escuelas ejercen una educación totalmente sectaria, acorde con la fe que profesan. Esto ocurre en muchísimos países del mundo, siendo los lugares más representativos EE.UU, Israel y Reino Unido, donde conviven las tres religiones monoteístas en números muy elevados de personas. Igual que ocurre en Irlanda, donde las escuelas y los barrios, están segregados entre católicos y protestantes. Los niños son aislados por la fe de sus padres. Esas “diferencias” con los demás niños, irán ahondando en su psique, haciéndose más compacta a medida que crecen.

La comunidad judía más representativa se encuentra en New York, Jerusalén y Londres. En el caso de Londres y Jerusalén, la división religiosa es extrema y radical. Los niños judíos están plenamente convencidos que el mundo se creó en seis días. Menos del 1% de los judíos, es decir, prácticamente ninguno de ellos, cree en la evolución. Esto sería como decir que menos del 1% de católicos no cree que la Tierra sea redonda. Creo que el papel religioso en muchos aspectos queda en entredicho, y es importante reflexionar hacia dónde nos encamina esta situación.

Si preguntáramos a un profesor judío, cómo es posible que enseñen estas teorías, se escudarán diciendo que es una “tradición” judía. Enseñar que la Tierra tiene una antigüedad de 5.000 años es una tradición, y que el mundo se creó en seis días también lo es. Lo que yo entiendo por tradición, está muy alejado de las tradiciones judías, su significado y su objetivo costumbrista.

Desde un punto de vista lo más objetivo de lo que soy capaz, adoptando y utilizando mi ideología científica, la razón y la lógica, exprimiendo mi inteligencia emocional e intentando empatizar lo máximo posible con cada religión, voy a tratar de hablar sobre las religiones, desde una perspectiva que induzca a la reflexión individual, porque seguramente no se ha reflexionado lo suficiente sobre este tema. La religión afecta a la política, las costumbres, la sociedad, tradiciones, economía, clases sociales, educación, personalidad, actos, amistades, familia, la vida… y la muerte.

Hay una palabra que debería imponerse y que usamos muy poco, coexistir. En la gira de conciertos que hizo el grupo irlandés U2 en 2.005, el cantante Bono, sacaba una venda que se ponía en los ojos. En la venda había unas inscripciones, que representaban las religiones más importantes que coexisten en el mundo.

Aparece la media luna del islam, la estrella de david judía, y la cruz cristiana. Las tres religiones, mal empleadas ciegan y nublan nuestro juicio provocando una ceguera unas de otras, no queriendo ver ni conocer las demás religiones, dejándonos aislados. Y mientras las religiones más importantes luchan entre ellas, mientras la iglesia se gana por méritos propios el rechazo de la sociedad, una nueva “religión” está emergiendo en el mundo. Esta nueva creencia no ha necesitado de ningún mesías, ni de ningún libro sagrado, ni ha necesitado de milagros y acciones sobrenaturales para expandirse, pero su auge es espectacular, la siguen y profesan más de 1.000 millones de personas en el mundo, es la fe agnóstica.

Si “creer” en la “no” existencia de un dios, fuera una religión, estaríamos ante una de las religiones más seguidas del mundo, el agnosticismo y el ateísmo. Los últimos cálculos indican que 1,2 de cada 7 personas en el mundo, se considera atea o agnóstica. Es decir, más de 1.000.000.000 (mil millones) de personas, no creen que exista un dios Todopoderoso, ni creen en la Iglesia. Esta gráfica muestra  el porcentaje que cada religión poseía en el año 2.005.

La religión con más adeptos en 2.005, era la religión cristiana, seguida del islam y en tercer lugar, entraría el agnosticismo. Actualmente, algunos indicios apuntan que el porcentaje de agnósticos en el mundo está muy próximo al 20%, igualando a la religión islámica.

En el año 2.002, el número de no creyentes era el 14% de la población global, cuando ésta era de 6.000 mil millones de habitantes, es decir, 1.000 millones de personas menos que en la actualidad. Así que la dinámica y la progresión en el mundo, es el aumento de personas que no creen en ninguna religión, mientras el islam, cristianismo e hinduismo, han bajado sus porcentajes de fieles. ¿Cuál es el motivo de este ascenso tan acelerado del agnosticismo y del ateísmo, y el descenso de las religiones más importantes del planeta?.

Razones de peso son la educación en el mundo, cada vez más al alcance de los niños, tanto en países desarrollados como en el llamado 3er mundo, que les permite tener unas bases donde asentar su pensamiento, su personalidad, sus inquietudes y ponerlas en práctica. También influye, que a medida que hay más gente agnóstica y atea, sus hijos recibirán una educación más “libre”, sin inculcarles creencias cuando son pequeños y vulnerables. Y esto es muy importante, porque la fe y la adhesión a una religión concreta, nos viene dada desde pequeños, cuando nuestra mente está desprotegida, y aquello que los mayores hacen y dicen, que son nuestra referencia y en quienes deseamos creer y en quienes confiamos, nos hacen rezar, ir a misa, nos aleccionan con historias bíblicas, nos llevan a escuelas segmentadas por la religión, etc… Ese niño/a sin pedirlo o necesitarlo, está siendo “obligado” a seguir una creencia y una fe específica.

Es curioso que EE.UU., fundado en el laicismo, es ahora el país más religioso de toda la cristiandad, mientras que Inglaterra, con una Iglesia establecida cuya jefatura corresponde al monarca constitucional, y con una historia religiosa tan amplia, es una de las naciones menos religiosas. Es posible, que Inglaterra se haya hartado de la religión, tras una horrorosa historia de violencia interreligiosa, con protestantes y católicos asesinándose sistemáticamente los unos a los otros. La Iglesia, en muchos aspectos, ha dejado de ser una referencia positiva para muchos, para convertirse en un Banco, en una empresa llena de corrupción, intereses, mentiras, secretos, estafas, con demasiadas ventajas fiscales en época de crisis y con ansia de poder, que dejan en un segundo plano, casi sin importar, las acciones positivas que puedan hacer en el mundo.

A la cabeza de países agnósticos, estaría Suecia, donde más del 85% de la población, se considera atea o agnóstica. Curiosamente, es el país más igualitario que existe, con mayor respeto de status, remuneración de trabajo, igualdad entre hombre y mujer tanto en derechos como en oportunidades, respeto por el medio ambiente y el cuidado de la naturaleza, de cuidar el entorno y su ecosistema. El avance moral y ético es directamente proporcional a su secularización.

¿Es casualidad que los países más creyentes, sean los más pobres del planeta, con menos recursos, y con un porcentaje de analfabetismo y carencia de oportunidades sobrecogedor?. Evidentemente no lo es. Zambia, posiblemente el país más pobre del mundo, tiene un 96% de personas creyentes o Sierra Leona, con prácticamente el 100% de la población. Este mapa, creado por la prestigiosa empresa de sondeo y opinión Gallup, muestra qué países tienen una población más creyente. Se puede observar, cómo la mayoría están situados en el hemisferio sur, en los países con más carencias y escasez en todos los aspectos: alimenticios, salubres, educativos, igualitarios, oportunidades, derechos humanos, etc.

La religión, desde sus comienzos, segrega a la sociedad y las gentes, que actúa como muro infranqueable para determinadas cuestiones existenciales reales, no místicas. Noruega, Dinamarca, Finlandia, Japón, Islandia y Canadá, se encuentran entre los países menos creyentes del planeta. Países con un desarrollo, estabilidad, educación, calidad de vida, respeto y tolerancia, a años luz de la mayoría de los países más devotos.

Ateo, es toda aquella persona que no cree en ningún dios ni ser sobrenatural, es decir, niega la existencia de Dios. Agnóstico, es toda aquella persona que no lo niega de forma rotunda, simplemente piensa que no existen pruebas de su existencia, por lo que no cree en Él. Es una diferencia que hay que tener en cuenta. Así que creen que no hay nada más allá del mundo material y físico, que no hay ninguna inteligencia creativa sobrenatural escondiéndose detrás del Universo observable y que no hay un alma que dure más que el cuerpo.

Por contra, un teísta cree en una inteligencia sobrenatural, donde su principal ocupación es supervisar e influir en el destino posterior de su creación inicial. Esto influye tanto al Universo como a cada ser vivo individual. Este Ser, responde a las súplicas, perdona o castiga los pecados, interviene en el mundo haciendo milagros, se preocupa de las buenas o malas obras y sabe cuándo las hacemos (incluso cuándo pensamos hacerlas).  Un deísta, también cree en una inteligencia sobrenatural, pero a diferencia de los teístas, su principal misión es establecer leyes que gobiernan el Universo. El Dios deísta nunca interviene a posteriori, y no tiene ningún interés en los asuntos humanos. Se podría decir que el deísmo es un teísmo descafeinado, así como el agnosticismo es el ateísmo descafeinado.

Esta forma de pensar, se puede extrapolar a las religiones convencionales. Las personas creyentes, realmente no tienen ninguna prueba empírica de la existencia de Dios, aún así, creen firmemente en su existencia, es lo que denominan “fe”. Esta forma de pensar, es la misma que la de un ateo. Se podría decir, que el ateo, tiene “no fe”. ¿Por qué un creyente debería estar en lo correcto, y un ateo o agnóstico estar equivocado?. Y viceversa. Las dos formas de pensamiento son totalemente respetables. Si hubiera evidencias innegables de la existencia de dios, nadie sería ateo o agnóstico, eso muestra que la razón que lleva a creer en Él, proviene de nuestra mente, de aquello que nos ha sido inculcado, por temor, por superstición, porque es inherente al ser humano… Puede ser por muchos motivos, pero de esos miles de motivos, no encontraremos ninguno que demuestre su existencia, una especie de prueba científica que cada vez que se hiciera, siempre saliera el mismo resultado, creando una teoría universal.

Otra de las cuestiones más escabrosas, es la utilización que se ha hecho de la fe en la historia. La religión ha estado presente de forma directa o indirecta, en prácticamente todas las guerras y confrontaciones que han existido en todo el planeta. Cuando la religión es la mecha que hace prender la llama que provoca una guerra, se utilizan eufemismos como “guerra entre comunidades” o “conflicto étnico”, cuando realmente, lo que ha sucedido en la mayoría de ellas es una limpieza religiosa. Hay cientos de conflictos étnicos, que en nombre de Dios, han asesinado sin piedad a hermanos y familiares. En cambio, no conozco ninguna guerra que haya empezado o su germen haya surgido de grupos agnósticos, ateos, o sin definirse hacia ninguna religión. 

El episodio más conocido de derramamiento de sangre vertido por la iglesia, ha sido la Inquisición, tanto española como anglicana, que mataron y persiguieron a quienes expresaban opiniones no aceptadas por la Iglesia y quienes tenían creencias religiosas no cristianas, así como aquellas personas que ejercían presuntamente la brujería o ciertas artes no aceptadas por la Iglesia. No se sabe exactamente el nº de víctimas entre el año 1.540 y 1.700, pero las personas acusadas y condenadas a muerte fueron cientos de miles.  Se calcula que fueron entre 500.000 y 2.000.000 de personas.

La Guerra de los Treinta Años entre los años 1.618 y 1.648, fue un conflicto religioso entre Estados partidarios de la Reforma y otros partidarios de la Contrarreforma, donde murieron 11 millones de personas. Las Cruzadas, entre los años 1.096 y 1.291, cuyo objetivo específico era restablecer el control cristiano sobre Tierra Santa, causaron la muerte de más de 5 millones de personas. Las Guerras de Francia entre 1.562 y 1.598, entre católicos y hugonotes (protestantes calvinistas), acabaron con la vida de 4 millones de personas, en particular con la famosa Matanza de San Bartolomé.

En la Primera Guerra Judeo-Romana (66 – 73 d.C.), provocada por las tensiones religiosas entre griegos y judíos, el historiador Flavio Josefo dejó constancia que la cifra de muertos superaba el millón de personas. Realmente han sido muchas las guerras que empezaron por las creencias religiosas: Guerra de los Balcanes, Guerras Sumerias, Guerra de los Ochenta Años (Países Bajos), el Ulster entre católicos que aspiran en anexionar esta parte del territorio a la República de Irlanda, mientras los protestantes desean permanecer como parte del Reino Unido. La Guerra entre China y el Tíbet desde 1.951, donde Mao persiguió a budistas, cristianos, taoístas, musulmanes…

Mi país, es posiblemente el más claro ejemplo de las guerras religiosas. Las Cruzadas, la Reconquista expulsando a moriscos y judíos, Inquisición, etc… y sobre todo, la matanza de aborígenes y pueblos enteros tras el descubrimiento de América. La cifra de muertes aquí es espeluznante, que se podría tildar de un auténtico genocidio, donde los aventureros españoles, deseaban encontrar oro y plata para poder financiar las guerras de Europa. Mientras tanto, convertían a las gentes que allí vivían al cristianismo. La sangre que allí se derramó fue desproporcionada y totalmente condenable.

Y llega el Papa Benedicto XVI, y dice: “América Latina, bajo la luz católica purificó a los aborígenes, donde el cristianismo se abrió paso “dialogando”, y que la evangelización no supuso en ningún momento una alienación de las culturas“. ¿Cómo puede decir esto la mayor autoridad católica?. ¡Es increíble!. Los actos de los conquistadores españoles, ensombrecen a españoles ilustres y que defendieron a los indígenas como el dominico Bartolomé de las Casas, que desde las Américas, informaba a los Reyes Católicos de las barbaries que allí estaban aconteciendo.

Antes de la II Guerra Mundial, Hitler llegó al poder con prédicas antisemitas, discriminatorias y humillaciones contra los judíos, testigos de Jehová y ateos comunistas, siendo la religión un pilar de su política. Hay decenas de países donde la religión ha provocado guerras: Sri Lanka, Afganistán, Birmania, Filipinas, Chipre (cristianos ortodoxos vs. musulmanes), la Yihad, Pakistán, Irán (chiítas vs. musulmanes sunníes, cristianos, judíos, zoroastrianos), la guerra chechena, Somalia (cristianos vs. islamistas), etc…

En Vietnam se promovió el catolicismo contra el budismo (religión mayoritaria), bajo el gobierno católico y anticomunista de Ngo Dinh Diem, apoyado por EE.UU. Esta persona fue asesinada tras un Golpe de Estado en 1.963 por Duong Van Minh. Un año después, con Ho Chi Minh al frente, empezó la Guerra de Vietnam, donde fallecieron más de 10 millones de personas. También mencionar los pogromos, que consistían en el linchamiento multitudinario, espontáneo o premeditado, de un grupo particular, étnico, religioso u otro, acompañado de la destrucción o el expolio de sus bienes (casas, tiendas, centros religiosos…). Estos movimientos violentos ocurrían en la Rusia de loz Zares.

Estos son unos cuantos ejemplos de guerras donde la religión encendió la mecha. Si sumáramos todas las muertes que ha ocasionado, la cifra sería aberrante, para hacer recapacitar y plantearse seriamente el uso que los seres humanos hacen de la religión. 

Cada año, más de 6.000.000 de personas, peregrinan hacia el Santuario de Lourdes, de los cuales unos 100.000 están enfermos, bastante enfermos en busca de un milagro. Los católicos afirman que han habido 66 milagros declarados, y 2.000 curaciones inexplicables, curados de modo espiritual. Las peregrinaciones a Lourdes se llevan haciendo desde hace un siglo y medio. Si diéramos por buenas los 66 supuestos milagros (ya que las cifras reales sólo ascienden a 5 casos inexplicables), tendríamos un milagro cada tres años.

Es decir, de cada 300.000 enfermos crónicos o en avanzado estado de deterioro, sólo uno parece evidenciar una mejora. Las estadísticas corroboran que es más probable que las personas que se bañan en las aguas curativas de allí, se contagien con enfermedades de todos los enfermos que las bañan, que lograr una curación milagrosa. Eso sí, allí se asienta un negocio totalmente rentable, que mueve millones de euros. La ciencia, médicos, psiquiatras y psicólogos, coinciden que esas mejoras de salud, se deben a lo que se conoce como efecto placebo

He conocido y conozco personas, donde la ciencia y la medicina ya no puede hacer más por salvar sus vidas. Ya sea porque tienen un cáncer muy avanzado, porque sus órganos vitales están muy dañados, porque su cerebro ha sufrido en demasía, o porque han sufrido algún accidente con heridas mortales de necesidad. Enfrentarse a la muerte no debe ser nada fácil, ni siquiera para los creyentes, para los que más fe poseen, porque también temen el momento. La religión prospera sobre misterios no resueltos, y cuando llega el momento clave, esos misterios se convierten en dudas, y la duda en temor, y el miedo nos hace muy vulnerables y se apodera de nosotros. 

He tenido siempre la convicción, que las personas con más fe, aquellas más religiosas, donde sus vidas han girado en torno a su fe, que han buscado en las escrituras sagradas las respuestas que buscaban, afrontarían la muerte de forma muy diferente de aquellos que no profesan ninguna religión. Ante mi sorpresa, esto no es así. Las religiones nos dicen que tras la vida, llegada nuestra hora, iremos a un “paraíso” junto con nuestro dios. Este hecho, para mi era la razón en la que fundamentaba ese pensamiento.

Cuando la ciencia ya no puede ofrecer la solución, o aún no posee la respuesta, es cuando muchos acuden a las superstición, desde la religión hasta la superchería, desde curanderos hasta medicina alternativa, porque tenemos miedo a lo desconocido. Pero la ciencia también tiene su lado oscuro. Las empresas privadas que fabrican medicamentos, su objetivo es obtener beneficios. Por eso, dedican la mayoría de sus esfuerzos en buscar fármacos para enfermedades a largo plazo. Y cuando invierten cientos de millones de dólares/euros en investigación, en tiempo, el último propósito es curar la enfermedad, ¿cuánta rentabilidad se puede esperar si se termina el negocio? Las empresas no tienen ningún incentivo en desarrollar fármacos que realmente acaben con la patología. 

Al igual que no es rentable enviar fármacos a los países más necesitados, sin recursos económicos. El acceso a la medicación debería ser algo universal, y sólo es realmente viable en los países desarrollados. Es increíble que millones de personas mueran porque no son rentables. Y allí donde la ciencia no es rentable, aparece la religión, actuando como medicina espiritual. Somos una especie temerosa a la muerte e intentamos agarrarnos lo máximo posible a la inmortalidad como podemos.

Llegará el día que la ciencia posea todas las respuestas, y la religión necesite demostrar sus afirmaciones. (Jorge Palazón 08/07/2012).

Göbekli Tepe ¿El Jardín del Edén Bíblico? (Episodio II)

Göbekli Tepe es el templo de piedra más antiguo que existe, y muchos creen que podría tratarse del Jardín del Edén (tema ampliamente expuesto y explicado en Post Redux I: El Árbol de la Vida), donde la llegada de la élite gobernante, los supuestos Observadores o Vigilantes del Libro de Enoch (tema tratado en los Episodios “La Caída de los Dioses”), dieron a la especie mortal el conocimiento prohibido, que cambió para siempre la manera de pensar acerca de la vida, de la muerte, de los dioses.

El conocimiento adquirido por Adán y Eva, fue adquirido demasiado pronto, motivo por el que fueron expulsados del Jardín del Edén.  Este vergel, se cree debía haber estado cerca del Lago Van, una isla en el mar al este de Turquía. El egiptólogo David Rohl,  que excava en Göbekli Tepe junto al Dr. Schmidt, afirma que se trata del Edén bíblico. En Sanliurfa, además de Göbekli Tepe, también existe otro asentamiento que data del milenio IX a.C. (hace 11.000 años), llamado Nevali Çori.

Este asentamiento se construyó 500 años después de Göbekli Tepe. El edificio central, ha sido datado en el año 8.000 a.C., y consistía en un templo de 13 piedras, con un enorme monolito en el centro. El diseño del templo ha sido equiparado al Templo de Kalasasaya (Bolivia). ¿Cómo puede ser que edificaciones que se encuentran unas de otras a miles de km, tengan tantos paralelismos y coincidencias?.

En Perú, se encuentra la Cordillera de los Andes (la más larga de la Tierra), entre sus montañas, los incas establecieron su capital, Cuzco. A casi 4.000 metros de altura, se encuentra la fortaleza de Sacsayhuamán (que significa “cabeza de halcón”).

Al igual que muchas edificaciones de este tipo, y al igual que Göbekli Tepe, esta obra representa un trabajo de cantería inexplicable. Según los datos científicos, la parte más antigua de Sacsayhuamán, fue construida por la cultura Quilque. Pero los incas estaban convencidos, que el lugar había sido construido mucho antes por una raza muy superior y desconocida, bajo la dirección de un poderoso dios que descendió de los cielos.

Sacsayhuamán está construida por enormes bloques de piedra, las más grandes tienen 9 metros de alto x  5 metros de ancho x 4 metros de grosor, alcanzando las 350 toneladas. La mayoría de los bloques de granito miden 5 metros de alto x 10 metros de ancho. El granito está formado por feldespato, mica y cuarzo, esto significa que se necesitaría de la dureza del diamante para poder cortar los bloques. Y visto el tamaño de las piedras, debían disponer de abundante cantidad de diamantes o poseer una tecnología más avanzada, una tecnología que no poseían en esa época ni en este mundo.

Además, para mover esas toneladas de roca en un lugar tan elevado, parece realmente inviable que no utilizaran maquinaria. Para mover una tonelada de piedra, se necesitan unos 15 hombres, así que para mover piedras de 350 toneladas, se necesitaría sólo para ese bloque, más de 5.000 hombres. No tiene sentido. ¿Cómo se puede conseguir coordinar a tantas personas, tanto en espacio como en la ejecución del trabajo, y sólo para mover una roca?. La localización de Sacsayhuamán se encuentra a bastante altura, así que transportar los bloques sería muy complicado, por terreno escarpado y abrupto. Y no sólo habría 5.000 hombres, sino que debería trabajar mucha más mano de obra para transportar varios bloques al mismo tiempo. No hay espacio suficiente para ello.

La forma en que han sido colocadas unas con otras, recuerda mucho a la disposición de las piedras en las pirámides de Egipto, con la diferencia que las piedras de Cuzco, parecen formar un rompecabezas, para que encajaran unas con otras perfectamente.

Hay indicios que en muchos bloques, se aplicó una gran cantidad de calor para moldear la roca, y así encajara en la forma que querían. Estos enormes bloques, muy difíciles de cortar, parecen haber sido moldeados con suma facilidad. ¿Qué fuente de calor utilizaron para hacerlo?. Obviamente, el calor que proporciona una fogata no es suficiente. Estamos hablando de una fuente de calor muy elevada, como el láser.

Los lugareños cuentan que fue una “criatura alada” (alguien que provenía de los cielos), quien construyó la ciudad. Esa criatura traía consigo una sustancia química capaz de derretir la piedra. Esta criatura que bajó de los cielos, fue llamado Viracocha.

Viracocha es el dios más importante de los Andes. Cuentan que Viracocha tenía un “compañero alado”, el pájaro Inti, una especie de pájaro mago, conocedor de la actualidad y del futuro. Inti es el nombre en quechua (lengua andina hablada en lugares de Perú, Bolivia, Chile, Colombia y Ecuador) del Sol. Obviamente, Viracocha no viajaba sobre ningún pájaro. ¿Qué tipo de “pájaro”, con la capacidad de volar. puede ser conocedor del futuro y viajar a las estrellas, fuera de este mundo?. ¿No es esto una descripción de la capacidad de ese “dios”, para reflejar que tenía los medios para viajar en el tiempo y de poseer un artefacto capaz de volar?.

Las descripciones que existen de Viracocha, no concuerdan para nada con los rasgos típicos de esa zona. Viracocha tenía una larga barba y era de piel muy clara. Vestía con una túnica blanca, y tenía conocimientos muy avanzados de ciencia y “magia”. Seguramente, esa “magia”, hace referencia a que dominaba la química. En aquella época, un conocimiento avanzado en esta materia, es lógico se confundiera con la magia.

Viracocha enseñó matemáticas, arquitectura, astrología y astronomía, incluso a crear comunidades pacíficas y a convivir. Es muy curioso que la historia de Viracocha, sea tan parecida, por no decir idéntica, con las historias egipcias de Osiris o la de Quetzalcóatl (dios mesoamericano). Después del diluvio, aparecen estos seres suprainteligentes, con rasgos físicos muy alejados de los hombres de la Tierra, y que cambiaron la historia proporcionando un salto evolutivo sin precedentes.

Volviendo a Göbekli Tepe, existe un debate sobre qué representa realmente este sitio. David Rohl, quien excava en la zona junto al Dr. Schmidt, cree que el Jardín del Edén era un lugar real, y que el Antiguo Testamento es una guía que nos puede llevar a localizarlo. En su libro “Legend”, David Rohl sitúa el Jardín del Edén de Adán y Eva al norte de Irán, cerca del lago Urmía. Rohl se apoya en los capítulos segundo y tercero del Génesis, que hablan del Jardín del Edén como si fuera un destino vacacional terrenal. Se mencionan puntos cardinales, así como regiones colindantes. Hay referencias a cuatro ríos que nacen de la zona, dos de ellos son el Tigris y el Éufrates.

En la Biblia, se cuenta que fue Adán el primero en trillar el grano de la cosecha, prueba que los expertos manejan para estipular dónde tuvo origen la agricultura, y las pruebas dicen que  fue en el curso superior del Tigris y el Éufrates donde se inició, exactamente en la región que precede a las cordilleras de Tauro y Zagros, en la zona fronteriza entre Irán, Irak y Turquía, donde tuvo lugar esta revolución cultural donde se asentó Göbekli Tepe hace 11.000 años. Este momento de la historia, fue crucial para que el homo sapiens, hasta entonces nómada y cazador, dejara las armas para dedicarse a la agricultura.

El Jardín del Edén, siempre se ha dibujado e interpretado como un lugar muy verde, seguramente por el concepto y la imagen que tenemos de lo que es un jardín. Pero en aquella época, se refería a un lugar donde se vivía de forma apacible, un lugar donde se trabajaba de forma pausada, tranquila, pero no tenía por qué ser verde, ni lleno de árboles ni nada parecido. En el Génesis 2:15, se dice literalmente que Adán recibió el encargo de “cultivar y conservar” el Edén, cuidar de los árboles y las plantas.

En Göbekli Tepe, apareció una pequeña placa de esteatita que mide cuatro cm de alto y parece ser una placa identificativa. Lleva grabados dos símbolos: un árbol y una serpiente. Estos dos símbolos son los que aparecen en muchos mitos antiguos. En lo que respecta al Jardín del Edén, el Árbol de la Vida y el Árbol de la Sabiduría son símbolos esenciales, además de la serpiente que tienta a Eva a probar del árbol.

Según Ezequiel 28:14, el Jardín del Edén estaba emplazado en un Monte Sagrado, como el de Göbekli Tepe. También la Biblia hace mención a que la gruta del nacimiento de Abraham, se encuentra en la ciudad de Urfa, apenas a 2 km de distancia de Göbekli Tepe. Esta gruta es conocida como el yacimiento de Balikligöl, y en su interior se encontró una escultura que incrementa el misterio de todo lo que rodea a Göbekli Tepe.

Esta es la primera escultura conocida de la humanidad, datada en el año 9.500 a.C. En esa época, el ser humano, el homo que dominaba el planeta, no sabía esculpir la piedra, cincelarla, pulirla… nada. ¿Quién fue el escultor de esta figura?. Su altura de 2 metros, parece indicar que hacía las funciones de un tótem, presidiendo el complejo donde todos lo pudieran ver. Las dos franjas del pecho en forma de “V”, indican que no es una figura desnuda, sino que lleva puesto un ropaje. En esa época, las ropas de los hombres que vivían en esa zona, eran harapos, telas muy simples. Pero en la estatua de Balikligöl, se observa que no es un harapo, sino más bien una vestimenta mucho más compleja. ¿Es posible que haga referencia a una especie de traje espacial?.

El rostro es sobrecogedor. Los ojos negros y profundos, han sido rellenados en la actualidad con dos piedras de obsidiana. Puede producir el doble efecto de sosiego y de inquietud. Su postura y su mirada es la de un vigilante, alguien que controla todo lo que sucede a su alrededor, y no como simple observador, sino como alguien que analiza la situación para tomar decisiones. Quizás por eso, no aparezca rastro de la boca, su presencia intimidatoria, de superioridad, es suficiente para ganarse el respeto y el temor de los demás, sin tener que dar órdenes.

En el Antiguo Testamento, se dice: “Entonces el Señor Dios modeló al hombre de arcilla del suelo, sopló en su nariz aliento de vida…”. En Nevali Çori, han aparecido un gran número de figuras de arcilla cuyo origen se remonta al año 8.500 a.C. Un sello de 4.000 años de antigüedad (que se encuentra en el Museo Británico de Londres), muestra dos personas sentadas junto al Árbol de la Vida de siete ramas. Detrás de la mujer se enrosca una serpiente. Este sello, es conocido como el “sello de Adán y Eva“, aunque se  cree puede representar a una pareja de héroes, muchos ven indicios que apuntan que sean la primera pareja de seres humanos procedentes de Oriente.

Si el Jardín del Edén existió realmente, Göbekli Tepe parece ser el enclave donde los primeros homo sapiens lograron un conocimiento más avanzado, un salto evolutivo muy pronunciado, donde homos cazadores y provistos de armas, abandonaron éstas y repentinamente, tuvieron acceso a la astronomía, arquitectura, astrología, matemáticas. De la “nada”, crearon herramientas muy precisas para la construcción de fortalezas y ciudades, para pulir y trabajar la piedra, el granito, transportar ingentes bloques, esculpir figuras, y que esas figuras se correspondan con constelaciones de forma precisa.

Los mayores núcleos religiosos del mundo, son la meta de los peregrinos. El Vaticano, Jerusalén, La Meca, Bodh Gaya, son lugares espirituales para conmoverse y admirar su grandeza. Göbekli Tepe es el primero de todos esos lugares, o por lo menos, eso parece evidenciar.  Todos los pilares están hechos de piedra caliza en forma de letra T mayúscula. Los pilares en forma de T, se cree representan figuras humanas estilizadas, como parecen confirmar los brazos esculpidos que parten de los «hombros» de algunos de ellos, con las manos dirigidas hacia el vientre. Esos hombres desnudos, y la parte del “bajo vientre” tapada, puede hacer referencia a cómo era la vida allí, muy similar y con muchas coincidencias y paralelismos con las figuras de Adán y Eva. Todos miran al centro del círculo, como en una reunión o una danza, representando seguramente algún ritual religioso. Las figuras humanas representadas podrían estar protegidas por los animales que están tallados en ellas.

No existe  ningún indicio de asentamiento, ni pueblo en los alrededores. Algo muy extraño, ya que fueron necesarios miles de personas para tallar y le­­vantar los pilares. ¿De dónde venía toda esa gente?. Y más cuando no había agua en esa zona, donde el reducto de agua más cercano estaba a 5 km. Es decir, si Göbekli Tepe fue construido por los aborígenes de esa zona, necesitaban un sitio donde descansar a la sombra, con agua abundante para hidratarse y alimento para reponer energías, pero no existe nada de eso, ni un  solo rastro. Ni casas, ni posibilidad de agricultura, ni pozos… nada. Tampoco se ha encontrado ninguna zona reservada a los más ricos, a las personas que presuntamente organizaban la construcción, ni tumbas… no se ha encontrado nada alrededor de Göbekli Tepe.

Las conclusiones del director de las excavaciones, el DrKlaus Schmidt del Instituto Germánico de Arqueología de Estambul, son realmente asombrosas. El Dr. Schmidt afirmó después de haber excavado durante años en Göbekli Tepe, que una élite gobernante de base sacerdotal muy astuta y extremadamente poderosa, supo cómo manipular con facilidad y motivar a la población local, para que trabajaran para ellos.  Esta primera afirmación, coincide con las conclusiones del famoso arqueólogo Zecharia Sitchin, quien  aseguraba que construcciones como las pirámides de Egipto, fueron levantadas por mentes de otros mundos, utilizando a la especie homo para hacer de “animales de carga”. Para crear seres más avanzados, modificaron genéticamente la especie, de ahí el salto cuántico evolutivo que experimentó la raza humana.

De repente, de la noche a la mañana, esas “bestias” por ciencia infusa, dejan las armas de caza, y empiezan a edificar una ciudad-templo, a transportar enormes pilares por terreno escarpado, a esculpir esos bloques y tallar figuras. Y esas figuras forman complejas disposiciones de los cielos, de las constelaciones, del  ciclo de precesión, creando figuras antropomórficas, posicionando sobre el terreno los enormes pilares en círculos perfectos, creando un complejo para ser visto desde tierra y desde el aire.

Y mientras construyen la ciudad-templo, se denota que no eran  simples bestias, sino que tienen conocimientos avanzados de matemáticas, arquitectura, astrología y astronomía, etc. Pero hay algo curioso, cada vez el trabajo se hace peor, menos preciso, como si los primeros ejemplos los hubiera realizado el maestro, y los siguientes los alumnos. ¿No es más lógico pensar que ese salto evolutivo tan abismal, fue dado por alguien y no adquirido de forma inexplicable?. Y esto no sólo ocurrió en Sanliurfa, sino que ha ocurrido en Sudamérica y Centroamérica, en Europa y Asia… mismas o parecidas construcciones, surgidas de la nada. Ciudades levantadas con enormes bloques de piedra, toneladas transportadas por ríos, por desiertos, por lugares escabrosos, en montañas… y no se sabe cómo.

Y en todas esas ciudades, los mitos y las historias nos retrotraen a iguales acontecimientos. Seres que bajan de los cielos, con grandes poderes, tomados como dioses, levantan ciudades con mano de obra humana, enseñan a nuestra especie disciplinas desconocidas, incluso les enseñan dónde están situadas estrellas que no se podían ver a simple vista. Y en un espacio corto de tiempo a nivel evolutivo, todo cambia, todo se transforma, ya nada es lo mismo. Y tal como esos dioses vinieron, se fueron.

Los textos antiguos, las creencias religiosas, están basadas y alimentadas por muchos de estos mitos e historias, que han sido interpretados dándole un nuevo sentido. Parece muy probable que Göbekli Tepe fuera el Jardín del Edén, y allí fue donde los primeros humanos se crearon. Y si nos atenemos a los datos, parece ser así. En esa época la especie homo se acercaba más bien a las bestias que a la razón y al pensamiento. Con la creación de Göbekli Tepe, un nuevo nacimiento surge, un nuevo ser humano que crece en un lugar apacible, trabajando la tierra, y poseedor de un conocimiento antes vedado.

Este conocimiento, se asemeja al Árbol del Conocimiento del cuál obtuvieron el fruto, y que acercó al hombre a los dioses, y esto fue un pecado. ¿Es esta la razón de que se tuviera que enterrar la ciudad?. ¿Fue un castigo de los dioses por haber intercedido en nuestra especie, dotándola de un saber que no les correspondía?. Actualmente, cuando pensamos en la posibilidad de viajar en el tiempo, siempre se piensa que no debemos interceder en la evolución de los seres que viven en la época, para no desvirtuar el proceso lógico y natural de los acontecimientos. ¿No es probable que esto fuera lo que ocurriera, que los seres que bajaron de los cielos, no debían interceder en la evolución en la Tierra y sí lo hicieron?.

Y al hacerlo, nos entregaron el conocimiento que ellos poseían. Y este acto, según aparece en el Libro de Enoch y en diferentes textos antiguos, fue lo que llevó a los jefes a determinar el castigo, a quedarse aquí en la Tierra, a ser mortales y morir como nosotros, a involucionar como especie. Y fue en ese momento, según relata Zecharia Sitchin, cuando decidieron mezclarse con nuestra raza, creando una especie mejorada. Por este motivo, no hay una secuencia lógica en los descubrimientos arqueológicos, con demasiados eslabones. Por este motivo, se hallan homínidos cada vez más antiguos, edificaciones más antiguas, porque esta raza estuvo aquí mucho tiempo antes, y los arqueólogos no consiguen cuadrarlo en su escala evolutiva.

Y no lo consiguen porque descartan esta posibilidad, descartan la posibilidad que todo provenga de otro mundo. Por eso, no consiguen encontrar las respuestas a muchas preguntas, y teorizan sobre todo, porque las dataciones, la astronomía, las evidencias les contradicen. Ellos deben posicionar todo en unos tiempos determinados, pero no pueden hacerlo, porque saben que si lo hacen, que si ceden, deben cambiar toda la perspectiva que tienen, y habría que cambiar toda la historia antigua.

Pero cada vez más, aparecen científicos y arqueólogos que están dando un paso adelante, gente admirada, seria, respetada, eminencias de universidades, profesores, que abren esa puerta, porque apoyados por los datos, encuentran respuestas lógicas amparadas por todas las pruebas. Muchas veces parece increíble que miles de millones de personas, a lo largo de la historia, crean y tengan tanta fe en un dios todopoderoso, en un creador único omnipresente, cuando no existe ninguna prueba de su existencia.

En cambio, cueste creer que el salto cuántico, el avance evolutivo que experimentó el homo, su legado en forma de ciudades mastodónticas, cuando no poseía conocimiento alguno de nada, fuera porque sí, sin pensar que todas las civilizaciones nos hablan de dioses que bajan de los cielos, y son los responsables y creadores de todo. Los libros dicen que las civilizaciones y la vida avanzada comenzó alrededor del año 3.500 a.C. ¿Y qué ocurre con todas las edificaciones, textos y manuscritos anteriores?. No tiene ninguna lógica.

Göbekli Tepe es otra prueba más, una prueba tangible, que se puede ver y tocar, que se puede estudiar y analizar, que demuestra que hay que revisionar muchas cosas que damos por hechas. Las civilizaciones son mucho más antiguas de lo que nos dicen, y su aparición, avance e inteligencia, que apareció en un espacio de tiempo increíblemente corto, no surgió de la nada, sino que fue dado por dioses que bajaron de los cielos según relatan todas las culturas.