Fe Religiosa vs. Fe Agnóstica (Episodio II)

En Nuevo México (EE.UU), los miembros de un Centro Espiritista, decían ver a Dios y comprender su mensaje, gracias a la ingestión de ayahuasca (una droga ilegal, con efectos alucinógenos, compuesta por dimetiltriptamina (el alucinógeno más potente que existe). Así que, el Tribunal Supremo de EE.UU dictaminó, que esta secta, podía seguir tomando esa droga ilegal, porque Dios así lo quería. Totalmente incomprensible esta postura del mayor Tribunal estadounidense, cuando los médicos y expertos, aseguraban, que esas visiones eran provocadas por la droga, y que sin ella, jamás verían a ningún Ser Superior.

Pero este mismo Tribunal Supremo, dictaminó que el uso de cannabis, como tratamiento médico en hospitales, para mejorar las náuseas y el malestar de la quimioterapia en pacientes de cáncer, y para la mejora de más problemas físicos, como el glaucoma, estaba totalmente prohibido, y sería perseguido por la Ley Federal. ¿Es esto una decisión normal, adoptada por gente normal, por un pensamiento normal?. A mí me sobrecoge y me deja perplejo, el poder tan enorme que se le da a la fe, un poder que no debería tener, porque la fe, es algo personal, individual, íntimo, pero se ha colectivizado de tal manera, que se ha expandido en la psique del mundo, y su existencia subconsciente, es un peso en la toma de decisiones que habría que replantearse.

Albert Einstein dijo: “La ciencia sin religión está coja, la religión sin ciencia está ciega”. Todo el propósito de la fe religiosa, su fortaleza, radica en que no depende de justificaciones racionales. De todos los demás, se espera y se exige, que defiendan sus prejuicios. Pero una persona religiosa que justifique su fe, si se le pide defienda sus prejuicios, se escudará en su “libertad religiosa”.

En 2.004, en Ohio, un muchacho de 20 años llamado James Nixon, acudió a su escuela con una camiseta que ponía: “La homosexualidad es un pecado, el Islam es una mentira, el aborto un asesinato”. Los padres del chico, demandaron a la escuela, porque ésta, le obligó a quitársela. Los abogados del chico, en lugar de basar su defensa en la libertad de expresión que otorga la Primera Enmienda, la cual, prohíbe que la legislatura haga ley alguna con respecto a la adopción de una religión o haga ley alguna que prohíba la libertad de culto, de expresión, de prensa, de reunión, o de petición. Sus abogados apelaron al derecho de libertad religiosa, porque sería un argumento más contundente. ¿Más que la Primera Enmienda?. Por favor, si no se ha comprendido, vuelvan a leer la Primera Enmienda de los EE.UU.

¿Cuál será el poder de la creencia en Dios, que los abogados opten por desechar basar su defensa en la Primera Enmienda, para basarla en la Libertad Religiosa?. Es para que un escalofrío recorra tu cuerpo, y se reflexione seriamente sobre las dimensiones tan esperpénticas a las que se puede llegar. Es realmente estremecedor llegar hasta ese punto de intocabilidad. Y me refiero a todas las religiones existentes.

El agnosticismo, no es un credo, es un método, cuyo principio fundamental reside en el intelecto, que sigue a la razón tan lejos como ésta le lleve. La fe agnóstica no considera ciertas, conclusiones que no se han demostrado o no son demostrables.

Si preguntara a 100 personas  que se consideran creyentes y religiosas, sobre distintos aspectos de la Biblia, el desconocimiento que existe es asombroso. Entonces me pregunto, ¿de dónde proviene su fe?. ¿Por qué afirman y defienden con tanta devoción aquello que desconocen?. ¿Cómo puede ser que desconozcan que la pena de muerte, está prescrita para el adulterio, trabajar en el día de descanso o ser contestatario con los padres?. ¿Cómo pueden considerar que sus valores morales, están muy por encima de los demás?.

En Palestina, la organización integrista islámica Hamás (Movimiento de Resistencia Islámico), realizó una macroboda de varios de sus militantes y simpatizantes con niñas menores de 10 años.

Hamás ha sido declarada organización terrorista por la Unión Europea, EE.UU., Israel, Japón, Canadá y Australia. A mí este tipo de situaciones me incomodan, y no logro llegar a comprender cómo se puede aceptar y puede suceder esto en pleno siglo XXI. La naturaleza, dota a las mujeres en una determinada edad (13 años en adelante), de las curvas que definen su cuerpo, de la capacidad de procrear, de pechos que ejerzan la función de atraer al hombre y de alimentar a sus hijos, en definitiva, de una transformación en su cuerpo para atraer al sexo opuesto y prepararlas para la descendencia.

En la mayoría de los países del mundo este acto es execrable, llevada por la lógica y la razón, por el curso normal de la naturaleza humana y por la ética. ¿Cómo es posible que esto aún suceda?. Mahoma, tuvo entre 9 y 11 esposas, una de esas esposas (la 3ª concretamente), se llamaba Aisha, una niña de 6 años que fue entregada por sus padres al profeta, y que consumó el matrimonio cuando tenía 9 años. Muchos de los escritos que narran los hechos y acciones de Mahoma, existen gracias a Aisha.

Que esta práctica (como en muchas otras de diferentes religiones), se hiciera hace muchos siglos atrás, no significa que en la época actual se deba seguir haciendo.Y este es un problema que veo en todas las religiones, que todo aquello que era válido en tiempo de los profetas, como costumbres, tradiciones, castigos, etc… siguen muchas vigentes, sin cuestionarse su ética, simplemente porque en las sagradas escrituras, en la palabra de dios, sí se supone que son acciones dignas de los hombres, resultando muchas de ellas un atentado contra los derechos humanos.

Si una persona, lleva a extremos su ideología religiosa, y sigue el dictado de las escrituras de forma escrupulosa, ¿no es para esa persona normal realizar este tipo de actos?. Y cuando hablo de extremismo, no sólo me refiero al islámico, porque vivimos en una época donde esta palabra se asocia rápidamente a los países musulmanes, sino a todas las religiones. Porque hay extremistas en todas ellas, que creen palabra por palabra lo que sus libros sagrados dicen, sin interpretar nada, y viven sus vidas tomando como ejemplo del bien todo lo que en esos libros aparecen.

El Centro Internacional de Investigación sobre Mujeres, estima que en todo el planeta, hay alrededor de 51 millones de niñas desposadas, la mayoría en países sarracenos. ¿Cuántas personas que están leyendo estos datos, sin importar sus creencias y dejándolas aparte durante un instante, sería capaz de ofrecer a su hija de 6-7 años en matrimonio a un adulto?. No creo que nadie lo hiciera. Ninguna religión debería aceptar esto.

Pero no sólo existen actos donde las religiones ofrecen una dudosa forma de actuar, sino en lo más espiritual. también residen voluntades dudosas, que a la vista de la ciencia, son llanas y sin ninguna base sólida.

La Fundación John Templeton (fundación que patrocina investigaciones relacionadas con las grandes cuestiones de la vida), gastó 2,4 millones de dólares, para realizar un experimento llamado “El Gran Experimento de la Oración“, donde un grupo de personas elegidas al azar, rezaban por 1.802 pacientes, repartidos en seis hospitales diferentes. Todos los pacientes, habían sido intervenidos del corazón, para implantarles un bypass. Se dividió a los pacientes en tres grupos:

  • Grupo 1. Formado por pacientes que recibían oraciones y lo desconocían por completo.

  • Grupo 2.   No recibían oraciones y no lo sabían.

  • Grupo 3.   Recibían oraciones y sí lo sabían.

 Al grupo 3, se le analizaba para evaluar los posibles efectos psicosomáticos, que provocaba el saber que se estaba rezando por ellos. Las personas que rezaban, fueron enviadas a tres iglesias en lugares diferentes (Minnesota, Missouri y Massachusetts).  Los resultados se publicaron en la revista American Heart Journal, en abril de 2.006.

  • No había diferencia entre aquellos pacientes por quienes se había rezado, y aquellos por los que no se rezó.

  • Sí había diferencia entre aquellos que  sabían que se estaba rezando por ellos, y aquellos que no sabían nada. Lo curioso, es que las personas que sí sabían que se estaba rezando por ellos, tuvieron más complicaciones que aquellos que no sabían nada. ¿Cómo es posible que, sabiendo que rezaban por ti, tu evolución fuera peor que por aquel que no se rezaba?.

Una de las teorías, es que aquellos pacientes que sabían que estaban rezando por ellos, pensaban que estaban demasiado enfermos para que se rezara por ellos, por lo que subconscientemente empeoraban. La Iglesia, ante el fracaso y el ridículo de los resultados del experimento, salió al paso asegurando que “Dios respondía sólo a las plegarias que se hacían por buenas razones y de buena fe, y no por experimentos ni por dinero“.

Esta excusa es totalmente falsa, ya que la Iglesia Católica, desde siglos atrás hasta nuestros días, ha obtenido y obtiene grandes sumas de dinero gracias a la venta de indulgencias. Dependiendo del pecado que uno quiera limpiar, existe una cuantía económica para realizar dicha acción. Actualmente, existe la negociación de anular un matrimonio, donde el poder económico está presente, además de las influencias y status que uno posea. Si hay algo por lo que la Iglesia se ha movido desde su creación, es por alcanzar un alto status y posición privilegiada dentro de la sociedad y la política, haciendo acopio de riquezas, que actualmente alcanzan cifras astronómicas.

La Biblia y el Corán (por tomar como referencia los dos libros más importantes religiosos), se supone que son una guía moral, pero su contenido en muchos capítulos no es un modelo de lo que debe ser el ser humano ni la vida en la Tierra. Existen muchos textos y libros históricos donde aparece el mal del hombre y de los dioses en todo su esplendor, como en la “Ilíada” de Homero. El problema radica, que ninguno de esos textos o libros se “vende” como guía espiritual, como paradigma de una fe y una creencia universal, y la Biblia y el Corán sí lo hacen, y lo hacen siendo un best-seller mundial, no sólo en nuestra época, sino convirtiéndose en los libros más vendidos de todos los tiempos.

La Biblia ha vendido en total 6.000.000.000 (seis mil millones de ejemplares). En segundo lugar, está “El Libro Rojo” de Mao Tse-Tung, uno de los instrumentos básicos de adoctrinamiento ideológico de masas, que ha vendido mil millones de ejemplares. Es decir, la Biblia sextuplica al segundo libro más impreso y comprado de la historia. Este es el Poder que tiene la religión católica. El Corán, ha vendido 250.000.000 de copias. De cada 100 personas creyentes en el mundo, se podría decir que el 97% tiene como libro de referencia la Biblia y el Corán, y el 3% restante es donde estarían los libros que conforman el resto de las religiones del mundo.

La influencia que tiene la Biblia en el mundo y en la historia es demasiado importante para ignorarlo. Y muchos creen que los hechos que se narran, todo lo que ahí se cuenta, es literal, es verdad, es la palabra de Dios, y es el único libro a creer y por el que regirse. Es realmente preocupante. Ningún evangelio está escrito en la época de Cristo, es decir, nada de lo que aparece en la Biblia es la palabra de Dios, son interpretaciones personales. Lo primero que se escribió fueron las Cartas de Pablo (epístola), en el año 51 d.C. Y en ellas no se cuenta nada de la vida de Jesús, sólo hace referencia de la muerte y resurreción.

George Bush, afirmó que Dios le dijo que invadiera Iraq (una lástima que no le revelara que no había armas de destrucción masiva, y no matara a miles de personas inocentes). ¿Por qué los líderes mundiales, cuando deben acometer una atrocidad, un acto de crueldad e inhumanidad, se escudan en la fe religiosa, y todos se hacen dueños de dios, quien les protegerá y quién está conforme con la decisión tomada?. Simplemente, porque poniendo a Dios de su lado, gran parte de la ciudadanía y de los poderes fácticos, apoyarán dicha atrocidad, y servirá de bálsamo a las conciencias putrefactas que llevan sobre sus hombros.

George Bush padre dijo: “Creo que los ateos no deberían ser considerados ciudadanos, ni deberían ser considerados patriotas. Esta es una nación ante Dios”. Se podría sustituir perfectamente la palabra “ateo” de la frase, por “judío”, “negro”, “musulmán”, etc.  Una persona atea o agnóstica, no se plantearía ni dudaría del patriotismo de una persona creyente, porque no ve una correlación causa-efecto definitoria, y menos aún dudaría de su status de ciudadano, con todos sus derechos.

Y más, cuando existe una absoluta imposibilidad de demostrar o no demostrar la existencia de Dios, así como su estado probabilístico. El hecho de que no podamos ni probar ni refutar la existencia de algo, no hace que la existencia o inexistencia estén en equilibrio estable. Los argumentos en favor de la existencia de Dios, suelen incluir cuestiones metafísicas y subjetivas. Las alegaciones en contra suelen incluir cuestiones y razonamientos deductivos o inductivos.

¿Es lo mismo decir “no creo en la existencia de Dios“, que decir “creo en la no existencia de Dios“?. Existe un matiz diferenciador. La primera frase, deja entrever un atisbo de duda, como cuando decimos “no creo que mañana llueva”. Estás prácticamente convencido que no lloverá, pero una mínima parte de ese pensamiento, cree que existe una mínima posibilidad de que aparezca la lluvia. Así que las personas que dicen “no creo en la existencia de Dios”, dejan una pequeña puerta entreabierta a la posibilidad de que sí exista. Si mañana se encontraran pruebas irrefutables de su existencia, a este grupo de personas no les llegaría a extrañar, y no tendrían ningún problema en creer.

En cambio, los que dicen “creo en la no existencia de Dios”, están asegurando de forma tajante, que Dios no existe, y que jamás se va a conseguir demostrar lo contrario. En este grupo, estarían las personas que por contra, afirman tajantemente la existencia de Dios, sin ningún tipo de dudas, y al igual que el otro grupo, sin pruebas que así lo demuestren. Ninguno de los dos grupos, puede asegurar nada, así que la opinión y creencias de unos, es igual de respetable y válida que la opinión y creencias de los otros.

Pero hay aspectos de la religión que no se pueden admitir, y menos aún, contaminar a los niños/as con ideas que son absurdas, y que están probadas, demostradas y respaldadas por la ciencia. En muchas escuelas de EE.UU., se enseña a los estudiantes que la Teoría de la Evolución de Charles Darwin es falsa, y les inculcan el Creacionismo. Se les llega a decir, que la Tierra tiene 6.000 años de antigüedad, y esto no se debe ni se puede permitir. Enseñar esto, es una aberración de tal magnitud, como afirmar que la distancia entre la Tierra y la Luna es de 5.000 metros. Este tipo de actos hace un gran daño a la religión, y por supuesto, a futuras generaciones de adolescentes que crecerán engañados.

Seguramente, las religiones serían muy positivas si se practicara lo que en ellas se dice. En teoría, no hay diferencia entre teoría y práctica, pero en la práctica sí la hay. El Corán, la Torá, la Biblia… en teoría son libros para el bien y la convivencia, que llevada a la práctica harían un mundo pacífico. En la práctica esto no ocurre, eso es porque algo mal se está haciendo. O la teoría es que no son tan pacíficos como aparentan, o aparentan lo que realmente son y lo ponemos en práctica. Sea como fuere, habría que practicar mucho más porque lo importante son los hechos, y los hechos históricos hasta nuestros días, nos dicen que no se está haciendo muy bien.

El matemático francés Pascal calculó, sin importar cuán grandes puedan ser las posibilidades en contra de la existencia de Dios, que hay una asimetría existente entre creer o no creer, y estar en lo cierto o no, en un supuesto castigo en cuanto a la existencia de Dios. Pascal dijo que, es mejor creer en Dios, porque si se está en lo cierto, alcanzarás la dicha eterna, y estar equivocado realmente no cambia nada. Pero si no crees en Él, y resulta que existe, te condenarás para toda la eternidad, mientras que si estás en lo cierto, no supone ninguna diferencia. Así que, según Pascal, es mejor creer porque sales ganando pase lo que pase, no por fe ni porque realmente exista. Es una postura ventajista y cobarde.

Uno debería creer porque cree realmente en la existencia, no por las “ventajas” que obtendría de ello. Pero existen muchísimas personas, que su fe se basa en el temor a que exista, y estén equivocados. La religión y la creencia, en muchos aspectos es el “miedo a” y no el “amor a“. Muchos creen más por temor de ir al infierno (si existe), que por ir al cielo (si existe). Y para no ir a un sitio, debes ir al otro, por consiguiente, supuestamente necesitas a Dios, por consiguiente, creo. Y da igual si en vida, incumples las leyes divinas, los mandamientos impuestos. Si asesinas, si cometes adulterio, si mientes, si blasfemas, si tienes pensamientos impuros, etc..  no pasa nada. La religión te ayuda, en un acto de contrición (arrepentimiento y dolor por haber ofendido a Dios), a limpiar tu alma, sin importar el grado de pecado que hayas cometido ni su gravedad. Todo son ventajas.

¿Por qué se considera a Dios como la explicación de algo, cuando realmente es un fracaso explicativo vestido de espiritualidad?. Cuando alguien acredita a Dios, lo que normalmente significa es que no sabe algo, por lo que se lo atribuye a un espíritu celestial inalcanzable y desconocido. Las explicaciones que se dan suelen ser vagas y pseudofilosóficas, que no explican absolutamente nada.

Algunas respuestas, son del tipo: “Dios creó el universo, para demostrar su grandeza y su poder”.  “Si Dios no creó el mundo, ¿quién lo hizo?”. Estas respuestas no argumentan nada, están totalmente vacías. También podría un agnóstico decir: “¿Y quién creó a Dios?”. Pero sería igual de absurdo. Pero parece, que un amplio estrato social está conforme con esto. ¿Por qué está tan arraigada la fe y la religión entonces?.

Todo empieza en la niñez. Escuchar a los padres decir que su hijo/a es un/a niño/a católico/a o un niño/a musulmán/a, es un acto que debería empezar a cuestionarse. Imaginemos que nacen tres niños a la vez, uno en el seno de una familia católica, otro en el seno de una familia musulmana, y un tercero es abandonado en una selva. Cuando sean adolescentes, los dos primeros, tendrán en su mente la fe inculcada por sus padres, con los valores que esa religión profesa, con los recelos a quienes no sean de esa religión, con los prejuicios adquiridos a lo largo de la historia de esa religión, estando sus vidas condicionadas en muchos aspectos… de por vida.

En cambio, el tercer niño, no sabrá que, supuestamente, existe el infierno, ni basará su vida ni sus actos en no herir a su dios, ni sabrá que ha pecado. Nadie le ha metido en la cabeza esas ideas, ninguna de las decenas de religiones existentes marcará sus designios. ¿Es por ello peor persona que los demás?. Puede que tenga menos prejuicios, tabúes, y más valores por el entorno que le rodea y la vida que los demás. Quizá no, lo que es evidente, es que su desconocimiento de una fe dogmática, la ausencia de ello, no significa que no alcance la felicidad, ni tenga una percepción del mundo que lo rodea, ni un concepto de la muerte más abstracto que los creyentes, ni una vida completa y plena.

La selección natural construye cerebros infantiles, con una tendencia a creer cualquier cosa que les digan sus padres, (y antiguamente, los ancianos de la tribu). Esta confiada obediencia, era y es muy valiosa para la supervivencia, pero la cara opuesta de la obediencia confiada, es la credulidad servil. Y en ella, la vulnerabilidad a la infección por virus mentales. El cerebro de los niños, necesita  confiar en sus padres y en adultos en quienes sus padres les confían (abuelos, parientes, profesores…). Una consecuencia automática, es que un niño (y muchas veces los adultos), no tienen la capacidad de distinguir un buen consejo de un mal consejo. Que antiguamente te dijeran que debes sacrificar un animal, porque si no, no llovería, se convierte en un pésimo consejo que el niño adquirirá de por vida. Y ese pensamiento, el niño se lo traspasará a sus hijos. Y este ejemplo, vale para proposiciones sobre nuestro mundo, nuestra sociedad, nuestra moralidad y la naturaleza humana.

La única razón por la que muchos intentan ser buenos, es para ganar la aprobación y recompensa de Dios, o para evitar su desaprobación o castigo. ¿Qué tipo de moral es esa?. Realmente se debería tener una buena conducta con quienes te rodean, y contigo mismo, por razones humanas, de educación y de respeto, pero no para evitar un “supuesto” castigo en un futuro, como sería ir a un supuesto infierno, lleno de personas de conductas cuestionables. No se debe necesitar a Dios para actuar bien o mal.

La Biblia no es sistemáticamente mala. Realmente es una antología improvisada de documentos inconexos, revisada, traducida, distorsionada y supuestamente mejorada, durante diecinueve siglos, por cientos de autores, editores y copistas anónimos. Según la prestigiosa encuesta Gallupel 50% del electorado de EE.UU., interpreta literalmente la Biblia. Otra encuesta realizada en 1.999, preguntaba a los estadounidenses, si cambiarían su voto, para dárselo a una persona muy bien cualificada que fuera mujer (95% lo haría), católico practicante (94% también cambiaría su voto), judío (92%), negro (92%), mormón (79%), homosexual (79%)… pero, ¿y si fuera ateo?. Solo el 49% cambiaría su voto.

Así que, mentes universales, personas que contribuyeron al bienestar de la Humanidad, a la libertad de expresión y la libertad como concepto universal, a la evolución de pensamiento, al conocimiento, como Anaxágoras, Eurípides, Demócrito, Thomas Hobbes, Hume, Benjamin Franklin, Albert EinsteinVoltaire, John Adams, Laplace, Goethe, Stendhal, Shopenhauer, Feuerbach, Charles DarwinBakunin, Engels, NietzscheFreud, Pierre & Marie Curie,  Picasso, Kafka, Hemingway, Alberti, Brahms, Strauss, Severo OchoaCarl Sagan, Sartre, Arthur Clarke, Isaac Asimov, Saramago, Attenborough, Vargas Llosa, Eduard Punset, John Lennon, Stephen Hawking, Salman Rushdie, Ken Follet, Richard Branson, James Cameron, Verdi, Dickens, etc… son menos aptos para los estadounidenses por ser ateos, por lo que no están preparados ni capacitados para poder llevar a su país de forma políticamente más correcta que un creyente, un homosexual,  un judío, un negro o un mormón.

La Academia Nacional de Ciencias de EE.UU. (National Academy of Science) fue creada en 1.863 por Abraham Lincoln, y a ella pertenecen los científicos más prestigiosos del mundo, entre ellos muchos premios Nobel. Una reciente encuesta entre todos sus miembros, ha constatado que el 93% son agnósticos. ¿Por qué la mayoría de científicos se consideran agnósticos?. Porque ellos creen a través de las evidencias, las pruebas, y cualquiera de ellos le diría a un creyente: “Yo no puedo probar que tus afirmaciones sobre la existencia de dios son falsas, pero tú tampoco puedes probar que son verdaderas“.

Lo único que hacen los científicos es intentar decirte: “De acuerdo, no somos capaces por ahora de demostrar que no existe, pero sí somos capaces de demostrarte que no tiene muchas posibilidades de ser cierto”. Y es una postura muy valiente por parte de la ciencia, porque los creyentes, aquellos que tienen fe, son incapaces de intentar demostrarte las evidencias que poseen para decirte que sí existe, simplemente se escudan en las sagradas escrituras y en pruebas empíricas inexistentes.

Y esto es parecido al experimento que inició James Randi, donde ofrecía 1.000.000 de dólares, a quien demostrara poseer cualquier tipo de poder sobrenatural. James Randi es conocido por exponer y descubrir fraudes relacionados con la parapsicología, homeopatía y otras pseudociencias. Para ello, creó la Fundación Educativa James Randi en 1.996, una organización que intenta examinar las afirmaciones paranormales en condiciones controladas de experimentación. Pasados más de 15 años desde el comienzo del experimento, por donde han pasado cientos de personas, nadie ha superado las pruebas preliminares, acordadas previamente por ambas partes para cada afirmación paranormal específica.

Si realizáramos este experimento, con las pruebas sobre la existencia de dios, que ofrecen los creyentes de todas las religiones existentes, el millón de dólares aún no estaría en posesión de nadie tampoco.

Las iglesias se han convertido en centros que desean tu dinero, y luchan entre ellas por arrebatártelo. Pero para poder hacerlo, necesitan que tu fe, sea la misma fe que ellos predican. Y una vez que tus creencias, son las que ellos te dicen que es la verdadera, te hablan de un dios todopoderoso que te llevará a su lado tras la muerte, y si no quieres ir al infierno, ni recibir un castigo eterno, y tener otra vida, y ser inmortal, etc… es muy positivo que contribuyas económicamente en tu fe, y en la iglesia.

Por eso, creo que la fe es algo personal, una decisión espiritual, marcada por una creencia interior, no por miedos ni por supersticiones, ni porque hayas nacido en un país judío, ni cristiano o islámico. Porque las creencias que profesas en este momento, es la que adquiriste de pequeño, te lo inculcaron, aunque habría que decir que te lo inocularon. La línea que separa la superstición de la religión, muchas veces es inexistente.

Cuando una persona desea creer, desea oír y que le digan aquello que quiere escuchar, si la dan 99 razones lógicas, probadas y demostradas, y tan sólo 1 razón basada en la superstición, pero es la única de las 100 razones que le dicen aquello que desea escuchar, no dudará en aferrarse a ella. Y esto es lo que pasa con los horóscopos, tarot, y muchas otras disciplinas.

Cuando nos falta un ser querido, cuando nuestras vidas no se asemejan a aquello que creíamos sería o debería ser, cuando nuestros miedos se imponen a la razón, muchos necesitan creer en una alternativa, en una esperanza, en algo mucho más grande. Y esas respuestas que ansiamos, que necesitamos, las ofrece la religión prometiendo un mundo mucho mejor en otra vida, lleno de amor y paz, sin que nada falte… eso sí, todo después de la muerte, allí donde las promesas no significan nada.

La ciencia, por desgracia, no hace promesas a largo plazo. La ciencia sí puede afirmar que llegará el día donde se encuentre una vacuna, que el cáncer ya no será un enemigo letal, pero también te dice que seguramente existan otros virus nuevos que habrá que combatir. La ciencia no te prometerá un lugar en ningún paraíso, al lado de Dios, pero sí te dice que llegará el día donde viviremos muchos más años, con mejor calidad de vida, alargando esta vida. La ciencia no te prometerá que en un futuro, todo aquello que deseas se cumplirá, pero sí te dirá que gracias a la medicina, tecnología, y diferentes avances, estarás más cerca de poder conseguirlo.

Las religiones prometen demasiado, por lo que las personas esperan demasiado de ellas, y es sabido que nadie promete tanto, cuando se sabe que no se va a cumplir. La ciencia te dice “toma”, te da lo que puede ofrecerte en ese momento, la religión te dice “te daré”, sin ofrecerte nada, sin que nadie venga de la muerte para confirmar que las promesas se han cumplido.

Cada vez más personas en el mundo, son los que prefieren un “toma”, a dos “te daré”, cada vez más personas en el mundo son los que prefieren una prueba, que dos conjeturas, por eso cada vez más personas en el mundo prefieren ser libres de promesas incumplidas, que vivir apresados por promesas que seguramente nunca se cumplirán.

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3 Respuestas a “Fe Religiosa vs. Fe Agnóstica (Episodio II)

  1. miguel de la Rosa

    la religión no tiene ninguna base moral, científica y ni siquiera espiritual que justifique su existencia,todas están apoyadas en bases enteramente políticas y económicas manipuladas por políticos que si les conviene la permanencia de estas sectas en el mundo con la finalidad de adormecer a las masas inconformes que de otra manera estuviesen exigiendo cambios o transformaciones en las sociedades.

  2. Segun peudo pensar libremente, uno podira razonar: Deberia acabarse la política, la supervivencia y la ciencia que nunca llegará a la verdad total de las cosas por que es una creación de la mente humana imperfecta….. el pensar también es un lavado de cerebro impuesto por la evolución y la selección natural…. ¿para que se preocupan tanto ateos como creyentes, para que se afanar por vivir? Piensen, es algo impuesto por la caprichosa naturaleza. Mejor morir y dejar de existir. Buda tenia razón, es mejor la inexistencia que la existencia llena de dudas y dolor. Pero por el contrario, en Cristo creo, y hay que darle el sí a la vida, hacer ciencia, creer en Dios, obrar sin ponerse a discutir si existe o no…. mejor empelar esas fuerzas en ayudar a todos… desgastarse por la vida… vivir, ser feliz¡¡¡¡

  3. Estoy de acuerdo con usted.
    Agradezco su valentía con lo que escribe en su blog.
    Lo descubrí hace poco casualmente y he leído gran parte de lo que publica.

    Un saludo desde Sevilla.

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