En Busca de la Atlántida (Episodio I)

Si existe un enigma o misterio que ha generado gran controversia y ríos de tinta, sin duda es la investigación y la búsqueda de este continente y la civilización que lo habitaba. Es uno de los grandes enigmas de la historia y de los más maltratados. Si ahora saliera cualquier persona, y dijera que ha encontrado la Atlántida, ¿cuántos le tomarían en serio?. Y esto es porque se la ha situado en muchos lugares de la Tierra. Se puede afirmar, que cada investigador situaba la Atlántida en su país, por lo que sus investigaciones no resultan serias, haciendo un daño enorme a aquellos que sí han investigado y tratado de buscarla y situarla en el lugar que la corresponde de forma objetiva.

La mayoría de la gente considera la Atlántida un mito, que jamás existió. Pero esto también ocurría con Troya, hasta que Schliemann la descubrió. Si algo ha invadido la mentalidad de nuestra época, es la soberbia de nuestra mentalidad, que nos impide ver en los mitos y enseñanzas antiguas algo próximo a la realidad, y a la verdad. Los mitos tienen un significado histórico, que hay que interpretar, donde se mezcla realidad y ficción, distinguir qué parte es real y cuál no, es fundamental al analizar los mitos.

Cuando muchos mitos, de diferentes culturas y separadas en el espacio y el tiempo, coinciden , es que ocultan una realidad, no puede ser casual. El lenguaje de los mitos es simbólico y no descriptivo como puede ser el científico, por lo que interpretarlos no es una tarea sencilla. Al estudiar la Atlántida, existen unos textos fundamentales para intentar encontrarla, como son los diálogos de Platón y el Libro de Dzyan.

El Libro de Dzyan, por su descripción y contenido, es un libro perteneciente a una época en la que el ser humano todavía no habitaba la Tierra. Se cree que proviene del Espacio, o fue forjado por Dioses. Este libro, también conocido como Las Estancias del Dzyan, no posee textos, sino que es un libro místico lleno de objetos simbólicos, cuyo significado sólo puede ser interpretado y comprendido por personas con poderes psíquicos elevados. Es decir, el libro sólo puede ser leído por algunos “elegidos”. Hasta el día de hoy, Madame Blavatsky, ha sido la única que ha podido extraer el significado de esos símbolos.

Helena Blavatsky es la mujer más brillante de todos los tiempos en materia de ocultismo, metafísica, teosofia, parapsicología, esoterismo, etc… Albert Einstein, tuvo como cabecera en su dormitorio, los libros de esta mujer, seguramente porque Einstein creía que existían otros mundos, un universo paralelo multidimensional donde todo es posible.

Blavatsky escribió “La Doctrina Secreta”, donde incluye 2.000 citas, con indicaciones exactas de páginas y de autores, relacionando libros que no había podido leer, y el libro “Isis sin velo”, con más de 1.300 páginas. Según el crítico británico William Emmett Coleman, para escribir este segundo libro, Blavatsky necesitaría haber estudiado 1.400 libros, lo cuál es totalmente imposible, porque muchos de esos libros se encontraban muy lejos de donde ella vivía, y muchos sólo estaban disponibles en algunos museos o bibliotecas. Así que su lectura, la habría llevado varias vidas. ¿Cómo pudo entonces Madame Blavatsky, conocer el contenido de todos esos libros y relacionarlos de forma tan concisa?. La respuesta es, porque sabía interpretar y descifrar el contenido de un solo libro, al que nadie ha tenido acceso.

Madame Blavatsky explicó que escribió ambos libros, con la ayuda de los Mahatmas (grandes almas), que le transfirieron sus conciencias a su cuerpo físico, en un proceso llamado “tulku“. Blavatsky afirmaba que dicho proceso no era mediúmnico, porque los mahatmas no eran espíritus de muertos, sino seres humanos verdaderos en cuerpos físicos. Según ella, algunas descripciones y citas le fueron mostradas a través de la luz astral, otras veces mientras dormía. Según su versión, páginas enteras fueron precipitadas en su propia letra, o las cartas de los maestros se materializaban en el papel. Esto es muy parecido a lo que le sucedía a Srinivasa Ramanujan, el gran matemático hindú, quien descifraba complejas ecuaciones matemáticas gracias a la intervención de la diosa Namagiri, quien le desvelaba secretos matemáticos que rigen el cosmos.

El enigmático Libro de Dzyan, se encuentra en la “Gran Biblioteca Universal”, situada en una estancia de 250 m de profundidad, bajo el cordón de la vertiente del Himalaya, y es propiedad del Rey del Mundo. Ningún ser humano tiene acceso al Gran Libro de los Misterios Desvelados. No obstante, Helena Blavatsky tuvo acceso a él por “imposición” de su maestro.

En algunas partes, se menciona que la Tierra ya estuvo habitada hace 18 millones de años, y que estos seres, sin huesos, como si fueran de “goma”, vegetaban sin entendimiento ni inteligencia. Debieron de haberse creado a sí mismos por división. De este modo, y a través de una larga evolución, debió de haber aparecido, hace 4 millones de años, una especie pacífica de seres que vivió un periodo de suave deleite, en un mundo de sueños felices.

Durante los 3 millones de años siguientes, se desarrolló una raza de gigantes. Éstos eran hermafroditas, según se dice en el Dzyan, y se fecundaban a sí mismos. Sólo hace 700.000 años, empezarían a hacer lo mismo que los animales, pero el resultado de aquellas nuevas fecundaciones dieron lugar a horribles monstruos. En el año 9.564 a.C. se hundieron grandes franjas de tierra ante las actuales costas de Cuba y Florida. ¿Sería una de éstas tierras la Atlántida?. Esta fecha es muy acorde con las fechas que se barajan del cataclismo que provocó la caída de la Atlántida.

El Libro de Dzyan, derivado de la palabra sánscrita dhyân (meditación mística), es el primer volumen de los siete que conforman los secretos de Kiu-te. En poder de los lamas gelugpas del Tíbet, en su biblioteca hay 35 volúmenes de Kiu-te para uso profano (exotérico), y 14 libros de los comentarios y anotaciones de los instructores iniciados. Tal y como Madame Blavatsky dijo, han sido encontrados en la biblioteca de cada monasterio gelugpa del Tíbet, así como en otros pertenecientes a diversas sectas, manuscritos de este libro como  en los Kargyupda, Nyingmapa y Sakyapa.

Al igual que no se puede aceptar los mitos como verdades absolutas, tampoco se pueden menospreciar y descartar para encontrar la verdad. Y si existe un mito común en todas las civilizaciones, es la historia del diluvio universal, que acabó con un mundo o una civilización anterior. Las descripciones que esos mitos hacen de este diluvio, son muy similares entre sí, y muy distantes geográficamente para ser casual.

La religión tamil, refleja las creencias de los antiguos habitantes drávidas (las lenguas dravídicas no están relacionadas con ninguna otra familia lingüística conocida) de la India (hace 4.000 años), donde ya hay referencias del diluvio y pueblos tragados por las aguas. En la tradición tamil, existen unos poemas llamados “Ciclo de Sangam“, que recogen aspectos de su historia, divididos en tres grandes ciclos o sangam:

  • El primer Sangam duró 4.400 años, y dio lugar a 4.500 poetas.
  • El segundo Sangam duró 3.700 años y dio lugar a 4.500 poetas.
  • El tercer Sangam duró 1.850 años y dio lugar a 450 poetas.

Obviamente, estas cifras, al igual que las edades de muchos personajes bíblicos, son simbólicos, pero si sumamos la duración de los Sangam, el resultado es de 9.450 años (fecha idéntica a la especificada por Madame Blavatsky). Este texto fue escrito alrededor del primer o segundo siglo de la era cristiana. Esto significa, que la historia de la civilización tamil comenzó hacia el año 9.800 a.C., fecha muy próxima a la citada por Platón para el hundimiento de la Atlántida, y fecha también muy próxima a lo que muchos investigadores y científicos, datan el comienzo de las civilizaciones. ¿Casualidad?. No (en un futuro trataré el tema de la casualidad, donde como siempre digo, la casualidad no existe).

La epopeya de Atrahasis, es un poema que abarca desde el origen del mundo hasta la creación del hombre, pasando por el diluvio, escrita en el año 1.700 a.C. La copia más antigua y completa se encuentra en el Museo Británico de Londres. El poema narra que antes del hombre, los dioses menores tenían que hacer el trabajo pesado, pero se declararon en rebeldía después de 3.600 años. El dios Enlil, convocó a los grandes dioses, quienes mezclando con arcilla la carne y la sangre de uno de los rebeldes, crearon al hombre para que se ocupara de esos trabajos.

Esto es idéntico a lo que Zecharia Sitchin afirmaba de los Annunaki, una raza de dioses venidos de otro mundo, que para poder extraer el oro, hizo modificaciones genéticas para crear al hombre, y así crear mano de obra esclava. El dios Enlil, es muy parecido al dios de los textos sumerios, que nos hablan que los Anunnaki llegaron del Espacio, aterrizando en la zona entre el Tigris y el Eúfrates, y empezaron a montar una colonia llamada E.DIN. Según el Génesis, en el Edén (E.DIN), de donde surgió el nombre de Adán (nombre dado como E.DIN). El dios de estos Annunaki se llama Enki (Enlil – Enki – Edin – Adán), una secuencia muy parecida.

La epopeya de Atrahasis (que significa “infinitamente sabio”), es el equivalente al Uta-Napishtim (que significa “yo he encontrado la vida”), de la epopeya de Gilgamesh. Atrahasis consta de tres tablillas con 1.245 líneas, de las que se conservan 170 líneas.

La epopeya de Gilgamesh fue descubierta en los restos de la antigua biblioteca de Nínive (capital de los asirios), destruida en el siglo VI a.C. Enuma Elish (significa en acadio “cuando en lo alto”, y son las dos primeras palabras del poema), es un poema babilónico que narra el origen del mundo también. Esta tablilla se encontró en las ruinas de la biblioteca de Asurbanipal. Lo que se narra en el Enuma Elish, es prácticamente idéntico a lo narrado en las otras epopeyas. Es decir, lo tratamos como mitos, pero sus paralelismos encierran una verdad, algo que realmente sucedió, y aquellos que lo vivieron y dejaron constancia de ello en estas tablillas, lo explicaron con sus palabras y los conocimientos que poseían. Así que algo ocurrió verdaderamente.

En la Biblia, el superviviente del gran diluvio fue Noé. En la epopeya de Gilgamesh fue Uta-Napishtim el único humano al que le concedieron la inmortalidad. Los dioses, en todos los poemas, decidieron aniquilar a los humanos, pero las razones que llevaron a esta decisión no se saben. Pero siempre, en todos los mitos, los dioses decidieron salvar al más justo, a alguien merecedor de la vida. Curiosamente, el diluvio duró 7 días (el mismo tiempo empleado por Dios para crear la vida), cuando el arca se posó en el monte Nisir, al oeste del río Tigris, una montaña de 3.000 m.

Los textos nos muestran cronologías de reyes y dinastías anteriores y posteriores al cataclismo. En las ruinas de la antigua capital asiria (Khorsabad), se encontraron listas de reyes sumerios, que establecían tres grandes dinastías. La primera dinastía que es anterior al diluvio, estaba compuesta por ocho reyes que habían reinado durante 241.000 años. las dos siguientes dinastías eran postdiluvianas. La segunda tuvo 23 reyes que reinaron 24.510 años. La tercera tuvo 12 reyes que reinaron durante 2.300 años. Algunos reyes de esta tercera dinastía, son reyes históricos de los primeros tiempos de la civilización mesopotámica.

La historia del pueblo judío comenzó cuando Abraham salió de Ur, en la baja Mesopotamia, hacia el año 1.700 a.C. Años más tarde, durante el exilio al que Nabucodonosor sometió al pueblo judío en Babilonia, entre los siglos VII y VI a.C., es cuando se empezó a recopilar los libros de la Biblia. Por este motivo, las historias bíblicas son tan parecidas de los textos más antiguos, estos son:

  • los dioses habitaron la Tierra hace muchos miles de años.
  • los textos hacen referencia a que crearon al hombre para bien y uso propio, y que debido a su inclinación al mal, decidió exterminarlos.
  • para hacerlo, recurrieron a un gran diluvio, a fuerzas naturales que arrasaron con toda vida sobre la Tierra.
  • en todos los mitos, los dioses decidieron salvar a uno, el más justo y quien más lo merecía.
  • todos los textos hablan de gigantes “hijos de los dioses”, que se juntaron con las “hijas de los hombres”.

Para recopilar y poder comprender los hechos de forma cronológica, estos hechos serían: seres de otros mundos vinieron a la Tierra, y vieron que muchos de sus recursos les eran útiles, pero ellos eran pocos para realizar semejantes funciones de trabajo. Así que decidieron crear un “homo”, un animal parecido a ellos, pero sin su perfección, como “animal” de carga y de trabajo, para extraer todos los recursos lo más rápido posible. Crearon tantos hombres, que empezaron a ser un peligro, y la conducta de estos hombres, diferían mucho de cómo eran esos gigantes, así que decidieron exterminar su creación. Pero ellos, no querían empezar de cero nuevamente, porque vieron que había hombres justos, donde su comportamiento era parecido al de ellos, así que decidieron salvar ese individuo de la destrucción. No se sabe si fue una decisión conjunta, o fueron unos pocos gigantes quienes informaron a esas personas de lo que iba a suceder, advertiéndoles que intentaran salvarse.

Estos hechos son los que describen todos los textos antiguos, encontrados en diferentes puntos del planeta, en civilizaciones que nunca tuvieron contacto entre sí, y de épocas diferentes. Esto significa, que mucho más allá del mito, existe una realidad, una verdad que no se puede ignorar. Las preguntas que todos nos deberíamos hacer son:

  1. ¿Cómo es posible que todas las civilizaciones, muchas separadas en el espacio y el tiempo, narren una catástrofe de esas dimensiones de forma tan similar?.
  2. ¿Por qué inventarían algo así para explicar el comienzo de la humanidad, si realmente no ocurrió?.
  3. ¿Cómo es posible que todos los textos coincidan en determinados detalles, esenciales para el transcurso de los acontecimientos?.
  4. Si pensamos que este mito se transmitió vía oral, y  de ahí las coincidencias, ¿por qué todos los demás mitos no son repetidos o no son comunes al resto de civilizaciones?.

La respuesta es evidente, porque sí ocurrió lo que se narra en estos textos, que nosotros llamamos mitos. El “mito” del diluvio aparece en todas las civilizaciones antiguas, en las tradiciones griegas, celtas, mesoamericanas, orientales, en las esquimales (como la tradición del Golfo de Norton, los algonquinos…), en las tradiciones indias de América del Norte (como los indios athapescan, los indios hopi…), Quetzalcóaltz en México, en el Códice Chimalpopoca, el Popol Vuh de los mayas, el pueblo chibcha en Colombia y el dios Bochica, Tiahuanaco en Bolivia, los indios tupinambas en Brasil y su héroe Monán, en los aborígenes polinesios, en pinturas rupestres de Arnhem, posiblemente las pinturas más antiguas de las que tenemos constancia, aparece una gigantesca serpiente que representa una gran inundación.

La tradición de un diluvio universal es contado por todas las civilizaciones antiguas. Pero además de estos mitos, existen otras pruebas que nos debería hacer reflexionar sobre la existencia o no de esos mitos.

Uno de esos mitos que se convirtieron en realidad, fue la existencia de la ciudad de Troya, cuando Heinrich Schliemann la descubrió en 1.870. En el siglo VIII a.C., el poeta griego Homero, escribió sobre esta ciudad y sus guerras en la “Iliada”, y durante muchos siglos, se pensaba que Troya era un lugar ficticio, sólo un mito. Muchos investigadores creen que lo mismo puede suceder con la Atlántida.

Para encontrarla, en lugar de la “Iliada” de Homero, hay que leer los diálogos de Timeo y Critias de Platón, donde más detalles aparecen sobre cómo era la Atlántida, su ubicación, su orografía, etc… El Timeo empieza diciendo: “Escucha, pues, Sócrates, una historia muy singular, pero absolutamente verídica, sobre lo que dijo cierta vez Solón, el más sabio de los siete sabios”. Solón fue quien otorgó las leyes a Atenas (y bisabuelo de Critias, el narrador de la historia).

Cuenta que Solón estuvo aprendiendo en Egipto, en la ciudad de Sais, que era el centro egipcio dedicado a los estudios históricos más importantes del Mediterráneo. Un sacerdote de Sais, le instruyó sobre las historia de los atlantes. No hay que olvidar que Platón, fue el padre de la teoría de las Ideas, y de los ideales de belleza, bondad y justicia, la inmortalidad del alma y la verdad. ¿Por qué el mejor filósofo que representaba la verdad, y que tanto lo defendía y valor le daba, iba a engañar a sus discípulos y sus principios?. ¿Por qué incide tanto en demostrar la veracidad de la fuente de donde parte toda la historia, si ésta no fuera real?.

Solón describe de esta forma la Atlántida:

“En aquel tiempo, era posible atravesar este mar. Había una isla delante de este lugar que llamáis vosotros la Columnas de Hércules. Esta isla era mayor que la Libia y el Asia unidas. En uno de los lados, dentro de este estrecho, no había más que un puerto de boca muy cerrada y hacia afuera, un continente. En esta isla Atlántida, unos reyes habían formado un imperio grande y maravilloso, dueños de la isla entera y muchas otras islas más. Vecina a nosotros, poseía Libia hasta Egipto y la Europa hasta la Tirrenia. Hubo terribles temblores de tierra y cataclismos. Durante un día y una noche horribles, todo el ejército fue tragado de golpe por la tierra, y así mismo la isla Atlántida se abismó en el mar y desapareció. He aquí por qué todavía hoy ese mar de allí es difícil e inexplorable, debido a sus fondos limosos y muy bajos que la isla, al hundirse, ha dejado…”

Platón nos habla de la Atlántida como de un conjunto de islas o archipiélago, así que no era un continente. Sí dice que al otro lado, había un continente (en occidente), que rodea el océano (por la descripción debe ser América). ¿Cómo podían saber que existía este continente, si aún no fue descubierto?. ¿No es más lógico pensar que el continente americano ya era conocido mucho tiempo atrás de lo que creemos?. ¿Existe alguna prueba de que los egipcios, hubieran viajado hasta América hace miles de años, y por eso Solón tenía constancia de ello?.

Bolivia tiene más de 30.000 ruinas inexploradas. Pero una conocida, desvela que los egipcios sí estuvieron en América hace mucho tiempo. Este lugar se llama Tiahuanaco. En esta ciudad se adoraba a un dios alto, de raza blanca y rasgos caucásicos (rasgos imposibles en esa zona en aquella época), barbado… es decir, rasgos totalmente opuestos a las tribus que poblaban aquella zona hace más de 4.000 años. Este dios era llamado Viracocha.

Se cuenta que Viracocha llegó a esta zona, después de un tiempo de caos y destrucción, a través de las aguas de los mares, para traer a la raza humana una renovación. Viracocha también es conocido como Quetzalcóatl, y fue quien trajo el conocimiento. Su símbolo es la serpiente emplumada, que aparece en cada rincón de la ciudad de Teotihuacan (que significa “lugar donde fueron hechos los dioses”)El nombre de Quetzalcóatl, se compone de dos palabras: “quetzal”, que es un ave de gran plumaje que habita la selva centroamericana, y “cóatl”, que significa “serpiente”. Este apodo o nombre, seguramente le fue dado por el poder que tenía este ser para viajar por el cielo, por tierra y por mar.

Cuando los españoles llegaron a América, las tribus allí establecidas, creyeron que Hernán Cortés era Quetzalcóatl. ¿Cómo es posible que hace miles de años, en estas tierras aborígenes, existiera la figura de un hombre con rasgos totalmente caucásicos, que tuviera el don y el poder de viajar por los cielos y surcar los mares?.

Cuando Hernán Cortés conquistó el Imperio Azteca en el siglo XVI, preguntaron a los nativos quién/es habían c0nstruido esos colosales edificios y avenidas. Los aztecas contestaron que ellos no lo hicieron, sino que fueron los Quinanatzin, una raza de dioses gigantes que habían llegado desde el cielo en tiempos del Segundo Sol (según la mitología azteca, ahora estaríamos en la época del Quinto Sol). Los aztecas desconocían el verdadero nombre de esa ciudad, y la llamaron Teotihuacan, que hace referencia a la ciudad donde los hombres se convierten en dioses.

Llamaron a las dos pirámides (idénticas en muchos aspectos a las de Egipto), Totatiuh y Meztl Itzaquati, que significa “Casa del Sol y de la Luna” respectivamente. La pirámide del Sol, estaba recubierta, según los aztecas, de basalto negro y de todos los colores del arco iris.

En la parte superior de la pirámide del Sol, se encontró una gruesa capa de mica, un mineral muy resistente a la electricidad y al paso de neutrones, siendo un perfecto aislante dentro de un reactor nuclear (este hecho está argumentado en los episodios que dediqué a las pirámides). Nunca más se ha encontrado este mismo material en ningún otro yacimiento arqueológico americano, así que no es un hecho casual, sino que se recubrió por algún motivo muy específico. Este tipo de mica, actualmente, sólo se puede encontrar en Brasil, y es uno de los más apreciados para la elaboración de aislantes eléctricos en todo el mundo.

Un año antes de este descubrimiento, en 1.905, Leopoldo Batres inició las excavaciones en Teotihuacan, para limpiar la base y la superficie de la pirámide del Sol. Necesitó cinco años para retirar las miles de toneladas de tierra dispersada de forma artificial, por alguna extraña razón que se encontraban sobre ella. Toda la superficie estaba cubierta por una capa de cuatro metros de tierra, que fueron depositados cuidadosamente, antes del abandono de la ciudad. Es como si hubiesen pretendido ocultar o aislar a la pirámide del resto del mundo. Este procedimiento, es idéntico al encontrado en Gobekli Tepe (el jardín del Edén bíblico), que también se abandonó ocultándolo cuidadosamente bajo tierra, en lugar de destruirlo. ¿Por qué decidieron ocultar estas ciudades y edificaciones?.

En estos casos, siempre digo que hay que pensar con lógica. Los seres humanos, desde sus comienzos, si abandonaban su pueblo para trasladarse a otro lugar, no enterraban el pueblo, simplemente lo abandonaban, dejándolo al descubierto o lo destruían. Sobre todo, porque enterrar ese tipo de ciudades y edificios mastodónticos, requiere muchísimo tiempo y excesiva mano de obra, que ningún ser humano podía permitirse.

Ahora bien, pensemos que lo hicieron seres de otros mundos, con los conocimientos para transportar esa cantidad ingente de tierra, los conocimientos astronómicos para edificar esas ciudades respecto a los cielos, con conocimientos sobre las posibilidades de los minerales, etc… Una vez que esos edificios y ciudades ya no les hacía falta, ¿por qué destruirlo, si les podían ser útiles en un futuro?.

Imaginemos que el hombre, nosotros, llega el día que conseguimos construir una base espacial en otro planeta. Una vez que los astronautas volvieran a la Tierra, ¿gastarían fuerzas, tiempo y recursos en destruirlo, o intentarían dejarlo oculto como una posible base para el futuro?. La segunda opción tiene mucha más lógica y coherencia.

Los paralelismos existentes entre Egipto y estos pueblos americanos son muy evidentes.

Ambas ciudades tienen pirámides alineadas exactamente con los puntos cardinales, incorporando avanzados conocimientos matemáticos y astronómicos. Ninguna civilización conocía la rueda ni la polea, aún así, consiguieron transportar y erigir enormes bloques de piedra de forma perfecta, ensambladas con ángulos en forma de “L”, sin necesidad de utilizar ningún material entre los bloques. Ambas utilizaron el arte de la momificación para preservar y honrar a sus muertos.

La Dra. Irina Balabanova, de la Universidad alemana de Ulhm, descubrió que muchas momias de Egipto contenían cocaína y nicotina, naturales de Sudamérica, plantas que llegaron a esta parte del mundo, sólo después del descubrimiento de América en 1.492 por Cristóbal Colón. Esta prueba, resultado del estudio de cientos de momias, dejaba claro que los egipcios sí habían estado en América. ¿Cómo es posible que los mayas, supieran predecir eclipses en el futuro de forma tan precisa, y no supieran medir el peso de un saco de cereales?. No hay que olvidar, que esta civilización desapareció, siendo una de las causas más importantes,  que no fueron capaces de construir canales de riego ni cualquier otro método de agricultura para alimentarse.

Una civilización tan avanzada como los mayas, con pirámides perfectas, conocimientos astronómicos increíbles, capaces de “ver el futuro” en los cielos, con grandes artes y conocimientos del cuerpo humano, su descomposición… y no son capaces de inventar un método simple para alimentar a su pueblo y optimizar sus recursos. Es como si actualmente, que hemos llegado a la luna, y depositado un robot en Marte, no fuéramos capaces de construir una cabaña. No tiene ningún sentido, excepto la teoría que esos pueblos, estaban rezagados en todo tipo de conocimientos, hasta que llegaron los “dioses”, y les enseñaron algunas disciplinas y campos, y otros no.

Los olmecas, por ejemplo, también tenían en sus imágenes que adoraban rasgos africanos y caucásicos, y otras figuras que nos transportan al futuro.

En esta escultura, se puede ver un hombre de rasgos no mesoamericanos, que está dentro de una especie de traje espacial, donde se distingue claramente la escafandra y cómo maneja una especie de volante. ¿Cómo el pueblo olmeca, se le ocurrió hacer una escultura de este tipo, si no fuera porque lo vieron?. Y si lo vieron, ¿qué personas hace miles de años podrían ir con esa vestimenta?. Por este motivo, todos los dioses de estas civilizaciones, tienen nombres que hacen referencia a las aves, para describir con sus palabras, lo que vieron, gente que bajaba de los cielos y que trajeron el conocimiento.

En el Monte Albán (Oaxaca, México), en la Etapa Lítica (entre el 33.000 a.C. y el 2.500 a.C.), hay evidencias de ocupación humana hacia el año 10.000 a.C., época que concuerda con los textos del desastre que destruyó la Atlántida, que forzaron a los atlantes a establecerse en otras tierras muy lejanas a las suyas. En esta zona, existen una serie de estelas en piedra, que muestran personas con rasgos europeos.

Esta es una de las estelas que se pueden ver  allí, y es muy parecida a la anteriormente expuesta de los olmecas, donde se distingue una persona que viste un ropaje futurista. Los símbolos y dibujos del torso, el accesorio de la cabeza, la postura, el elemento entre las piernas a modo de asiento, y la mirada hacia el cielo, es una constante en muchos lugares de México y mesoamérica. Parece evidente, que los egipcios sí estuvieron en América hace miles de años, por eso Solón y otros sacerdotes y eruditos egipcios, podían tener constancia de la existencia de un continente al otro lado del Atlántico, y cuando estuvieron allí, pudieron ver a esos atlantes, a esos dioses, una raza evolucionada con poderes especiales, que tuvieron que huir y abandonarlo todo, porque un gran cataclismo lo destruyó.

Martin Bernal, profesor de historia de la Cornell University dijo:”Estamos obteniendo cada vez más evidencias de viajes transocéanicos en épocas remotas. La seda por ejemplo, llegó desde China a Egipto hacia el año 1.000 a.C. Creo que los científicos modernos tienen la tendencia a creer rígidamente en cómo se desarrolló el progreso en el mundo, y que sólo el hombre moderno, puede hacer tales cosas”.

Los arqueólogos se resisten a admitir la existencia de hombres civilizados mucho antes de lo que se presupone, en la Edad de Hielo, en la última glaciación, cuando los restos óseos encontrados no se diferencian en nada de los restos posteriores. Entonces, ¿cuál es el problema?. El “problema” es que no se ha encontrado restos humanos en aquella época asociado a alguna construcción urbana avanzada.

Para los arqueólogos  (y otras disciplinas), asumir que durante la Edad de Hielo hubo una civilización avanzada, tanto en conocimientos como en tecnología, significaría dar un vuelco a los paradigmas que tenemos asimilados y dados como ciertos e implicaría reescribir los libros de historia, cambiar la mentalidad a todas las personas, para que asumieran otra realidad, otra verdad, explicando que la historia del hombre es mucho más antigua de lo que se creía, lo que supone directamente, que esos hombre antiguos, esos hombres primitivos, eran muy avanzados, y tener que explicar y reescribir la historia respondiendo y argumentando por qué eran tan avanzados, no es algo que se quiera hacer ni asumir.

Toda la información que tenemos, está basada en tres disciplinas científicas especializadas, que son:

  1. arqueología, que estudia los restos enterrados de los que deducimos el comportamiento social de esa persona o pueblo, el estudio de su cráneo que nos dirá su nivel de inteligencia, forma de vida, cultura, restos de objetos y útiles, conocimiento del medio. tipos de relaciones sociales, etc…
  2. paleontología, que estudia los fósiles, de los que se estudia la forma de caminar que tenían (si lo hacían erguidos o no, si eran bípedos…), volumen del cráneo, capacidad del habla, …
  3. biología molecular, que estudia las proteínas de las especies de animales, su composición genética, establecer parantescos y creación de un árbol genealógico creando una línea temporal y secuencia “lógica” de evolución.

Estas tres ciencias deben complementarse unas a otras y no contradecirse, pero sí lo hacen los resultados, habiendo un desentendimiento y discrepancias en dataciones, que ocultan y tapan de diferentes maneras, porque si no lo hicieran, toda la información que tenemos, todo lo que creemos, se vendría abajo. ¿Y qué es lo que hacen?. Datan los diferentes restos dentro de esa línea que separa la evolución que ellos piensan es la lógica (con esto me refiero, a que el ser humano actual, el hombre moderno, no puede ser anterior a “X” fecha). ¿Y cómo lo hacen?. En el caso de los restos orgánicos (fósiles), cuando no cuadran los datos, hacen referencia a un “eslabón perdido”, que en lenguaje llano, significa que no saben de dónde procede ese fósil, que nos les cuadra las dataciones, ni su morfología, nada… y lanzan hipótesis y probabilidades de que es posible que fuera una especie creada a partir de “X” familia. Es decir, suposiciones.

Hay mitologías de tribus y pueblos, donde se dice que el mono es posterior al hombre, es decir, son ellos los que proceden de la línea evolutiva humana hace miles de años. Madame Blavatsky, habla de 18 millones de años atrás. Actualmente, existen tres eslabones perdidos principales:

  1. el antecesor de los homínidos que dará como resultado al primer hombre, al primer sapiens.
  2. el origen del género “homo”, que se considera el precursor del homo habilis, y se suponía que era el siguiente en la línea evolutiva tras el australopithecus (hace 2 millones de años). Tras estudiar diferentes restos en los yacimientos de Hadar y Laetoli, han retrocedido esta fecha hasta 3,5 millones de años.
  3. el origen del “homo sapiens” u hombre moderno, y sus relaciones de parentesco con el Neanderthal, se databan hace 40.000 años. Tras el descubrimiento de un niño y dos adultos junto al río Awash (Etiopía), se ha retrocedido esta fecha 160.000 años.

Así que los tres eslabones perdidos que estas ciencias aún buscan y no consiguen descifrar, casualmente son los eslabones más importantes para explicar cómo surgió nuestra especie, y curiosamente, cada vez se retrocede más en el tiempo para calcular las edades de cada familia de primates.

En el año 2.003, Tim White descubrió lo que se conoce como el “cráneo de Herto“. Este descubrimiento, demuestra que mucho antes de lo que creíamos, ya existían hombres con la misma capacidad cognitiva que nosotros, y según los paleontólogos, Herto marca el comienza de nuestra especie (hasta que se encuentren nuevos restos que digan otra cosa).

La bióloga genetista Sarah Tishkoff, ha comparado 1.327 marcadores de ADN en unos 4.000 individuos de poblaciones africanas, afroamericanas y no africanas. Los resultados muestran que nuestros orígenes específicos, están en Namibia (África del Sur) y se remontan a 200.000 años. Cada vez retrocedemos más y más y más en el tiempo. Hemos pasado de 40.000 años a 200.000 años, y sólo con la especie sapiens.

El 11 de junio de 2.003, el periódico ABC publicó una noticia sobrecogedora, que hablaba del mito del diluvio universal y sus consecuencias. Según estudios de la Universidad de Stanford y la Academia de Ciencias Rusa, estudiadas y analizadas diferentes muestras genéticas de 53 regiones del mundo, la humanidad estuvo en verdadero peligro de extinción en algún momento en los últimos 100.000 años. En algún instante dentro de esos años, la población humana eran poco más de 1.000 habitantes.

Esta hipótesis, se deriva de las escasas diferencias genéticas detectadas en ciertos fragmentos de ADN llamados “microsatélites“, que representan un alto nº de mutaciones o errores entre los humanos de todo el globo, de cada rincón del planeta. Esta mínima alteración, se debió a una cambio medioambiental  muy agresivo, ocurrido hace 70.000 años. La última glaciación tuvo lugar hace 100.000 años, y las consecuencias de una glaciación, son inundaciones masivas de tierra y diluvios, que hoy día nos costaría imaginar cómo sería en la realidad, con un poder de destrucción inimaginable.

El final de la glaciación provocaría una catástrofe a nivel global, incluso desplazó el eje de rotación terrestre, una alteración climática con devastadoras tormentas, enormes olas (mucho más destructivo que cualquier tsunami), el deshielo de los glaciares aumentaría el nivel del mar considerablemente, inundando extensas zonas costeras hacia el interior.

¿Es esto lo que le ocurrió a la Atlántida?. ¿Dónde se situaba geográficamente esta isla-continente?. ¿Qué nos dice Platón sobre su existencia?. Poco a poco, nos damos cuenta que nada es casual, todo está relacionado, y allí donde muchos sólo ven mitos, otros vemos la realidad.

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2 Respuestas a “En Busca de la Atlántida (Episodio I)

  1. Sumeria, luego Babilonia tomo a sus dioses y puso a Marduk como principal, sin embargo, Enki, Enlil y Anu, la triada de dioses principales se mantuvo. Enki y Enlil son dioses diferentes, y son los mismos para Sumerios y Babilonicos. Igualmente Atrahasis y Utanapishtim, el cambio de nombre tiene que ver con el cambio de la lengua de Sumer a la del Imperio Babilónico. De hecho el Enuma Elish, el Atrahasis y la Epopeya de Gilgames, se han reconstruido mediante versiones de ambas civilizaciones, desde escritura cuneiforme hasta el acadio de lo neobabilonicos. He leído los tres libros, de autores como Jean Bottero, los mas grandes asiriólogos y estudiosos sobre el tema.

    Anunaki nombre general para dar nombre a los hijos del dios Anu, debajo de ellos estaban los dioses menores o Igigi, estos últimos se revelaron y permitieron la creación del hombre. Ninguno de los tres libros habla E.DEN ni de naves espaciales ni nada por el estilo.

  2. Todos se olvidan de La desecada Laguna de La Janda, y es la primera zona de esas características tras las Columnas de Hércules.

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