Archivo mensual: octubre 2012

Jesús vs Mahoma – Islam vs Cristianismo (Episodio II)

Según el Talmud (obra que recoge principalmente las leyes judías, tradiciones, costumbres, leyendas e historias), los deberes de un padre judío para con su hijo son cinco:

  1. circuncidarle
  2. presentarlo en el lugar de oración
  3. instruirle en la Torá
  4. enseñarle un oficio
  5. acordarle matrimonio en la pubertad

Se sabe que Jesús fue circuncidado a los ocho días de su nacimiento.tal y como dicta la Ley Mosaica (de Moisés). Según cuenta Lucas, a los ocho días además de circuncidar a Jesús, fue el momento donde le pusieron el nombre. Tras pasar los días pertinentes de purificación, un mes aproximadamente, fue presentado en el Templo de Jerusalén. Se cree que el prepucio de Jesús, fue guardado en una jarra de alabastro llena de nardos por la matrona de María.

Jesús pasó muchos años de su infancia dedicados a aprender y practicar trabajos seculares, época donde aprendió la profesión de su padre (carpintero), casándose presumiblemente a una edad bastante temprana. La certeza de creer que Jesús estaba casado, es porque si Jesús no lo estuviera, no hubiera seguido las tradiciones y costumbres, por lo que habría sido víctima de muchas críticas y rechazo social. La Mishna dice: “un hombre soltero no puede ser maestro”, y Jesús lo era, y en los evangelios nada se dice sobre que el pueblo le reprochara su soltería.

Hace pocos días, se ha descubierto un papiro, llamado “papiro de King” (llamado así, ya que la persona que lo ha descubierto se llama Karen L. King), donde se menciona que Jesús estaba casado.

¿Por qué se intenta ocultar o desfigurar la historia y las tradiciones judías de la época, diciendo y afirmando que Jesús no estuvo casado?. Simplemente, porque si la Iglesia lo afirmara, tiraría por tierra todo fundamento cristológico del celibato impuesto a los sacerdotes, perdiendo así toda justificación de la superioridad de la vida consagrada a Dios sobre la vida de los seglares, y porque desmontaría la visión negativa que la Iglesia tiene de la sexualidad, y la consiguiente represión sexual que impone. Así que la Iglesia, desde hace cientos de años, está tergiversando y manipulando la realidad histórica, donde todo apunta, según la tradición de la época, tanto social como religiosa, que Jesús tendría que estar casado sí o sí para poder ser y ejercer como rabino, ejercer como maestro, algo que Jesús hizo.

Si Mahoma experimentó la llamada de Dios en la cueva de Hira, la revelación le vino a Jesús a la edad de treinta años. Jesús quiso que su “primo” Juan le bautizara, para crecer religiosamente y empezar una vocación que sentía en su interior. Cerca del río Jordán, experimentó la llamada, una visión y una voz, vio los cielos abiertos y el espíritu que descendía sobre él en forma de paloma, y una voz se hizo oír desde los cielos, que le decía: “Tú eres mi Hijo amado”. Al contrario que Mahoma, Jesús no tuvo ninguna duda de su nuevo papel, lo único que pensaba era cómo empezar a realizar su deber.

Tras su meditación, Jesús empezó un ministerio de paz, toda una revolución para la época, donde la lucha física y la violencia era algo normal. Jesús atrajo a mucha gente de Galilea. Al grupo de los fariseos (que significa “separados”), les disgustaba que Jesús fuera amable con los marginados. Jesús afirmaba que su misión era vivir con aquellos que tenían mala fama, para hacerles llegar un halo de esperanza y poder así cambiar su actitud, y que su objetivo eran los irreligiosos. Empezó a predicar la ley de Dios y la necesidad de arrepentimiento.

Jesús fue el primero en concienciar a los enfermos, que la fe era la causa de que su salud mejorara, ya que en aquella época, se solía creer que las enfermedades estaban causadas por demonios que invadían sus cuerpos. Jesús reconocía su falta de poder para facilitar la curación a aquellos que no tenían fe. Es decir, Jesús era consciente del efecto placebo y de las causas psicosomáticas. Por ejemplo, la famosa lepra que aparece en los textos bíblicos, realmente eran problemas dermatológicos como la psoriasis y el vitíligo.

Uno de esos “leprosos”, acudió a Jesús para que le sanara. La terapia de Jesús, era acogerle, no rehusarle como un ser contagioso y repulsivo, que era la reacción más general y habitual en la sociedad, y Jesús puso su mano en la piel enferma. Este acto, que el profeta enviado por Dios, tocara a un ser pestilente, le acogiera y recibiera como uno más, psicológicamente era un salto muy grande para la mejora de la salud de esa persona. Prácticamente todos los milagros que aparecen en la Biblia, son parábolas para reflejar una enseñanza.

Mahoma puso la primera piedra de la Kaaba, acto que está tomado de un episodio en la vida de Jesús. El pescador Simón, tenía un temperamento impulsivo y agresivo en muchas ocasiones. Jesús le dijo: “A partir de ahora, tú serás Pedro y sobre esta piedra edificaré mi iglesia”. Pedro (Petros), es una palabra griega que significa “piedra”, así que Pedro se convirtió en alguien firme como una piedra en sus convicciones, y pasó de ser un hombre temperamental y agresivo, a ser la piedra angular del mensaje pacífico de Jesús.

Mahoma se tuvo que trasladar forzosamente a otra ciudad, debido a que su vida corría serio peligro, así que trasladó su base de operaciones musulmana a Medina, ciudad que iba a ser conocida como Medina al-Nabi (la ciudad del profeta). Este cambio es conocido como héjira (hijira), que significa “migración”, pero el término más exacto sería “huída“.

Este cambio fue tan fundamental para la historia musulmana, como el éxodo desde Egipto para los israelitas. Más tarde, las personas que confeccionaron el calendario musulmán, vieron un paralelismo  entre la venida de Jesús y el año de la héjira (abreviado A.H.), así que se convirtió en la alternativa A.D (anno domini, año del Señor), como el comienzo de una nueva Era. El año musulmán, siguiendo el ciclo lunar,  divide el año en meses de 29 o 30 días, con un total de 354 días por año.

Mahoma, en el 622 A.D. (año 1 A.H.), tenía 52 años. Su primera decisión fue elegir un asentamiento fijo. Cuenta la leyenda que dejó suelto a su camello, y allí donde el camello descansó, fue donde construyó refugios para su residencia y como centro de operaciones. A ese lugar lo llamó “mezquita” (masjid), que significa “lugar de culto”. Otra de las decisiones que tomó, fue añadir dos horas de oración más al día, de tres horas de oración (al amanecer, a mediodía y al anochecer), se pasó a cinco.

Mahoma, también promovió la oración en comunidad, en grupo, creyendo que era más poderoso y superior a la oración privada. Como no existían los relojes, Mahoma ideó una fórmula para que todos los musulmanes rezaran al mismo tiempo, y decidió instituir un pregonero, llamado muecín (muezzin), construyéndole un minarete desde donde llamara a su pueblo a la oración. El primer muecín de la historia musulmana se llamaba Bilal. A partir de este instante, una ofensa contra un musulmán constituía un crimen contra el islam, una ofensa individual, pasaba a ser una ofensa al colectivo, a una religión entera.

El nuevo desafío para Mahoma era tratar con los judíos, ya que en La Meca, sólo se había enfrentado a politeístas. Él pensó que convencer a los judíos, que son monoteístas, iba a resultar sencillo, pero no fue así. Vieron en Mahoma una persona con escasa autoridad y conocimientos de sus tradiciones. Después del rechazo de los judíos, cambió la dirección de las plegarias y las oraciones de los musulmanes, de modo que volvieron la espalda a Jerusalén y miraron a La Meca. Del mismo modo, el ayuno durante el mes de Ramadán, reemplazó al ayuno del Yom Kippur. El Corán compara a los judíos sujetando la Torá con un asno que va cargado de libros, pero que ignoran lo que contiene.

Mahoma se dispuso a liberar a Medina de las tres tribus judías. El odio de Mahoma hacia los judíos era enorme, por no haberle ayudado en su guerra contra los mecanos, y por haberle rechazado, y que ninguno le hubiera aceptado como sucesor de Moisés. Atacó a los Qainuqa y los Quraiza. La matanza fue espantosa. Los hombres fueron asesinados, casi 1.000 de ellos, decapitados, los niños y mujeres fueron vendidos como esclavos.

Para Mahoma, los judíos eran una auténtica amenaza, y estaba decidido en destruirlos. Mahoma dijo: “Si abrazáis el islam, estaréis a salvo. Deberíais saber que la tierra pertenece a Dios y a su apóstol, y yo quiero expulsaros de este país”. Cada vez que Mahoma conseguía una victoria ante los judíos, se quedaba para sí con una mujer que hubiera enviudado. Se puede ver que la persecución a la comunidad judía, que aún hoy sigue muy activa, empezó hace mucho tiempo, y que tuvo su punto de máxima persecución y ejecución en la II Guerra Mundial.

A los 60 años de edad, volvió nuevamente a La Meca, haciéndose con posesiones. Ordenó abrir la Kaaba y quemó los 360 ídolos, sólo dejando una imagen que representaba a Jesús en las rodillas de su madre. Desde ese momento, la Kaaba se ha convertido en el sanctasanctórum del templo de la antigua Jerusalén. En la primera peregrinación que hizo Mahoma al santuario , la Piedra Negra fue “istalama” (que significa “abrazar”, “acariciar”, “besar”). La Piedra Negra de la Kaaba era un símbolo de la presencia de Dios. Aquí, nos encontramos con otro paralelismo con la Biblia, donde una piedra era la casa de dios (Beth-el) de Jacob (según el Génesis 28), aquí la Piedra Negra se convirtió en la casa de dios (bait-allah) para Mahoma y los musulmanes.

El comienzo del ministerio de Mahoma, fue bastante convulso donde predominó el uso de las armas. En menos de una década, Mahoma había pasado de fugitivo mecano a líder de los árabes. Envió cartas a los gobernantes extranjeros afirmando que él era el mensajero de Dios, y que todos aquellos pueblos que aceptaran el islam se salvarían. La campaña que dirigió en Tabuk, un lugar fronterizo del Imperio Bizantino al sur del Mar Muerto, marcó el inicio de las guerras musulmanas de conquista internacional. Ésta fue la última de las 27 campañas donde Mahoma formó parte activa.

A la edad de 62 años, hizo su último viaje a su ciudad natal, La Meca. En esos días, el Corán ya obligaba la peregrinación a esta ciudad, como un pilar básico para un musulmán. Allí, dio la vuelta a la Kaaba tres veces, se dirigió desde Safa a las colinas de Marwa, donde encontró la fuente de Zamzam. El abuelo de Mahoma, encontró un manantial dentro del recinto de la Kaaba, que identificó como el que había salvado la vida de Ismael. Lo llamaron Zamzam, como imitación del sonido del agua al saltar. Zamzam sigue abasteciendo a los adoradores de la Kaaba aún hoy.

En las llanuras de Ararat (donde se encuentra el famoso monte del Arca de Noé), Mahoma concluyó con un discurso de despedida, donde dijo: “Sabed que cada musulmán es un hermano para cada musulmán, y que vosotros sois ahora una hermandad”. Estas palabras, son las mismas que Jesús dijo a sus fieles: “Amaos los unos a los otros, ama al prójimo como a tí mismo”. En realidad, la frase que Jesús dijo, se refería a los judíos, no lo hizo extensible a todos los demás. Es decir, Jesús, lo que realmente dijo fue: “Ama a otro judío como a tí mismo”. La muerte de Mahoma significó la pérdida de un héroe popular, un gobernante, político, militar y diplomático, un visionario.

Al regresar a Medina, Mahoma cayó enfermo de neumonía. Su esposa Aisha, escribió: “Su dolor le venció cuando estaba visitando a sus esposas. El apóstol murió sobre mi pecho, en mi turno”. En su lecho de muerte, Mahoma pensaba que el islam sólo sobreviviría en su país de origen, y dijo: “No permitáis que haya dos religiones en la península de Arabia. Que Dios maldiga a los judíos y cristianos, porque ellos construyen lugares de culto en las tumbas de sus profetas”. Mahoma prohibió el uso de monumentos funerarios e inscripciones, así como imágenes.

Este hecho, la prohibición del islam de realizar imágenes de su profeta, ha originado grandes enfrentamientos entre las dos religiones. El cristianismo, sí tiene miles de imágenes de Jesús, apóstoles, la Virgen María, etc… A finales del año 2.005, un periódico danés llamado Jyllands-Posten, publicó 12 viñetas que mostraban al profeta Mahoma. Durante los siguientes meses, el mundo islámico alimentó su indignación, que empezó por un grupo reducido de musulmanes residentes en Dinamarca, liderado por dos imanes.

NOTA: No voy a colgar ninguna viñeta, caricatura, retrato, o cualquier otra imagen que represente la figura de Mahoma, por respeto a la religión islámica y porque no existe ninguna imagen real del profeta.

Se llevaron a Egipto un dossier que se difundió rápidamente por los países islámicos. El contenido de ese dossier, estaba totalmente manipulado, ya que se hablaba de maltratos a musulmanes en Dinamarca y que el periódico donde aparecieron, estaba manipulado por el gobierno danés, que odiaba el islam. Lo curioso, era que había 15 viñetas, tres más de las que aparecieron en el periódico.

Las tres viñetas añadidas, eran las más ofensivas. Una representaba a Mahoma con un hocico de cerdo sujeto con gomas a la cabeza. Más tarde, se averiguó que era una fotografía de “Associated Press”, que mostraba a una persona francesa dando chillidos de cerdo en un concurso de la Feria Rural anual en Francia. Es decir, la fotografía no tenía ninguna relación con el islam, ni con Mahoma ni con Dinamarca. Pero la mecha ya estaba encendida en muchos lugares musulmanes. Por todos ellos se quemaron banderas danesas, mientras periódicos de Alemania, Noruega, Francia y EE.UU., reimprimieron las 12 viñetas para solidarizarse con el periódico danés.

Se asaltaron embajadas y consulados, se boicotearon productos daneses, se amenazó a sus ciudadanos y, en extensión, a todos los occidentales. Las iglesias cristianas de Pakistán fueron quemadas. Nueve personas fueron asesinadas por personas de origen libio, al asaltar el consulado italiano de Bengasi. Un imán paquistaní, puso precio de 1.000.000 de dólares, a la cabeza del dibujante danés (cuando en realidad fueron 12 dibujantes, uno por cada viñeta). ¿De dónde sacaría esta persona un millón de dólares?. ¿Quién o quiénes financiaban la ejecución de los dibujantes?.

En Nigeria también se quemaron iglesias cristianas y asesinaron a cristianos en las calles. A uno de ellos, lo metieron en un neumático, lo rociaron con gasolina y lo quemaron. Hubo manifestaciones en muchas ciudades, donde se podían leer pancartas que decían; “Asesinad y decapitad a todos aquellos que insulten al islam”, “Europa, lo vas a pagar”. En el otro bando, los líderes occidentales llamaron a la cordura, y todos dijeron “el islam es una religión de paz y misericordia”.

Con esto, quiero mostrar, que por un hecho que en occidente es irrelevante, como es hacer una viñeta de Jesús, Buda, Mahoma, o cualquier otro líder religioso, puede provocar un caos con gravísimas consecuencias, alejando aún más a ambas religiones, haciéndolas irreconciliables. Es cierto, que en Europa existe una libertad de expresión que en los países islámicos no existe, pero eso no debería significar que uno se exprese con total libertad, y menos cuando se trata de las religiones, que son muy propensas a la ofensa, haciendo un daño espiritual mucho más doloroso que el daño físico.

Muy pocas personas, por no decir que prácticamente ninguna, sabe que los diez mandamientos del catecismo católico, no son los mismos que aparecen en la Biblia. Por ejemplo, los cuatro primeros mandamientos originales hablan de la veneración a Yahvé, sin nombrar a Jesús. Estos mandamientos hablaban de adorar sólo a Yavhé, no hacer imágenes ni adorarlas, no jurar en vano por Yahvé y guardar el Sabbat. Es decir, algo muy parecido a lo que hacen los musulmanes con Mahoma en cuanto a la no representación gráfica, o lo que hacen los judíos respetando el Sábado como día sagrado. Es decir, está terminantemente prohibido adorar imágenes del Dios católico.

Pero Jesús, es mucho más importante para la Biblia que otros pasajes, porque Jesús es el pilar fundamental de la religión católica, así que no hay ningún inconveniente en modificar ciertas cosas para acondicionar la fe al mensaje que se quiere dar. En cambio, el Corán no puede modificarse, ya que ha sido escrito por el Dios verdadero, no como la Biblia, que empezó a escribirse mucho después de la muerte de Jesús, siendo reescrito una y otra vez, por copistas y traductores que, poco a poco, fueron modificando la versión inicial.

A mí, hay hechos, relatos, doctrinas e historias tanto bíblicos como coránicos, que me espantan, y me parecen un atentado contra toda ética, y que van en contra de muchos derechos inalienables, que cada ser humano tiene por derecho desde que nace, sea cual sea su religión. Pero esto no significa que no respete la decisión de miles de millones de personas de actuar de esa manera, e intente agredir su fe.

Todos vamos a morir, ateos, agnósticos y creyentes, de cualquier religión, ya sea del islam, cristianismo, judaísmo… no importa. Y la mayoría temen la muerte, porque nadie nos ha preparado para ello, y nadie sabe realmente qué hay tras ella. Pero realmente somos afortunados de morir, porque eso significa que hemos nacido, que de todas las probabilidades en contra que existían para que tú nacieras, se dio exactamente la única posibilidad para que lo hicieras.

Y al hacerlo, has tenido la oportunidad de ver el mundo en el que vives, de comprender el universo que te rodea, e inexplicablemente, te encuentras con la existencia de innumerables creencias y religiones que han existido a lo largo de la historia del ser humano, y muchas perduran aún. Y por extraños motivos, te debes alinear con una de esas religiones, que seguramente se corresponderá con la religión predominante en tu lugar de nacimiento.

Y por circunstancias aún más inexplicables, creerás que esa religión es la que tú has elegido, donde reside el verdadero Dios, y la verdad más absoluta sobre el motivo de nuestra existencia y qué te encontrarás después de morir. Y una vez des ese paso, te encontrarás con el Dios verdadero a quien fuiste fiel en vida, y tendrás una merecida recompensa.

A mí, todo esto me suena muy extraño, porque ¿y si te has equivocado de Dios?, ¿y si tu fe se la has ofrecido a un Dios no verdadero?. ¿Da igual qué clase de persona hayas sido en vida?. Es decir, si te comportaste dignamente como ser humano, ayudaste al planeta a prosperar, creaste una familia, ayudaste al prójimo, hiciste el bien por convicción personal y no por ideología religiosa, si amaste a los animales, si respetaste tu entorno, si fuiste tolerante con otras formas de pensar, pero no creíste, ¿qué pasará entonces?. En cambio, si tu fe te obligó a actuar maliciosamente y no ser un individuo ejemplar, ¿tu recompensa será mucho mayor si acertaste de Dios?.

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Jesús vs Mahoma – Islam vs Cristianismo (Episodio I)

Todos los cristianos saben quién es Mahoma, saben que es el profeta de la fe musulmana, y todos los musulmanes saben quién es Jesús, y que es el profeta de la fe cristiana. Dos religiones enfrentadas desde hace cientos de años, pero ¿conocemos realmente qué dicen las sagradas escrituras de ambas religiones?. Sinceramente, todos los creyentes que he conocido apenas conocen su propio libro sagrado, la Biblia. Así que la probabilidad de que un fiel de la fe cristiana, conozca qué predicó Mahoma, y qué dice el Corán, qué diferencias existen, qué paralelismos o por qué esa confrontación histórica, es prácticamente inexistente.

Y los enfrentamientos entre ambas religiones, que empezaron hace cientos de años, persisten en la actualidad, existiendo cierto recelo a todo lo que provenga de los países con una religión u otra. Hace muy poco, estalló un nuevo enfrentamiento, nuevamente, por el tema de las imágenes, ilustraciones y caricaturas de Mahoma, por parte de medios de países cristianos. Aunque en los países occidentales, apenas pueda parecer que surgen polémica, en los países musulmanes se desatan auténticas manifestaciones y altercados por este motivo.

Goethe dijo: “El que ignora las lenguas extrañas, sabe poco de la propia”. Él ya advertía que quien sólo conoce su propia religión, sabe incluso poco de ella. Existe un dicho que reza: “las comparaciones son odiosas”, pero en este aspecto, en intentar vislumbrar qué dice una y qué dice otra, mi postura se asemeja más a la de Plutarco, que aseguraba que las comparaciones son instructivas, siempre que se haga desde una perspectiva objetiva.

En este nuevo episodio, voy a adentrarme en el Corán y en la Biblia, sus semejanzas, sus influencias, sus contradicciones, su legado, sus inicios, sus profetas. ¿Es una religión más válida que la otra?. ¿Fue Jesús mejor que Mahoma?. El Corán rige la vida de más de mil millones de personas, y al igual que la Biblia, sus textos pueden ser interpretados de muchas maneras. La mitad de la población del mundo, profesan estas dos religiones.

Los árabes son sólo el 15% de la población musulmana. El país musulmán más grande es Indonesia, y EE.UU. el país donde más cristianos  conviven. El 85% de los musulmanes son suníes (consideran que la sucesión de Mahoma corresponde a un árabe miembro de la tribu de Quraish), y el 57% de los cristianos son católicos romanos. El islam, se ha extendido a gran velocidad por Europa, tanto es así, que existen actualmente más musulmanes en Europa, que judíos en el mundo, algo impensable cuando Mahoma predicaba.

El Corán está escrito en árabe, y significa “recitación“, y sus escrituras están hechas para ser leídas en voz alta. Una de las diferencias más evidentes entre los dos libros sagrados, es que en el Corán, hay continuas referencias a Jesús y a pasajes bíblicos, obviamente en la Biblia no aparece ninguna referencia a Mahoma, ya que es un profeta muy posterior a la época de Cristo.

Para el Corán, tanto Mahoma como Jesús son divulgadores y siervos de Dios. Los musulmanes ven el Corán como la divina palabra de Dios convertida en libro. En cambio, los cristianos ven a Jesús como la encarnación de Dios mismo. Es decir, Jesús es la palabra hecha carne y Mahoma es simplemente un “recitador” de las palabras de Dios. La Biblia, es un libro que se escribe tras la muerte de Jesús, donde se plasma sus actos, sus enseñanzas, su obra, etc… y el Corán es un libro que ya estaba escrito antes de Mahoma, es el libro de Dios, y Mahoma recita y predica lo que ya hay escrito en ese libro.

Por lo general, los musulmanes respetan mucho más la figura de Jesús, que los cristianos la figura de Mahoma, y esto se debe porque el Corán reconoce la autenticidad de Jesús, reconociéndole como profeta (nabi), y como apóstol (rasul). Uno de los títulos que le otorgan, es el de “Sello de Santidad“, un elevado reconocimiento.

Antiguamente, la comunidad cristiana trataba duramente a los árabes. Éstos, se llamaban a sí mismos “Sara-cens” (de donde proviene la palabra “sarraceno“), como si descendieran de la esposa de Abraham, Sara, y así eludir cualquier referencia o alusión a las acusaciones de bastardía de la familia de Ismael. Abraham es para las tres religiones principales (judaísmo, cristianismo e islam), el primero de los patriarcas del pueblo árabe y de Israel. Abraham significa “padre de muchos pueblos”. Ismael fue el primer hijo de Abraham, pero consideran a Isaac como valedor de ese derecho, ya que la Biblia y la Torá, dicen que fue el elegido por su padre para sacrificarlo, por lo que consideran a Isaac superior a Ismael. Mahoma, es descendiente de Ismael.

El choque cultural entre el islam y el cristianismo fue una barrera para el entendimiento y aceptación de ambas religiones. La superioridad cultural del islam durante cientos de años, jamás ha sido reconocida por la iglesia católica. En España, los árabes permanecieron desde el año 711 al 1.492 (781 años), hasta su expulsión por parte de los Reyes Católicos. En todos esos años bajo mandato árabe, la península avanzó considerablemente, mérito y hechos que nunca han sido destacados lo suficiente, para ocultar las virtudes de la religión islámica. Al sentirse inferiores tanto intelectualmente, como en las artes y las ciencias, los cristianos propagaban difamaciones y cualquier bulo sobre la otra religión. Quizás muchas fueron verdad, pero la gran mayoría no lo eran.

Muchos de esos rumores y descalificaciones, hacían referencia a su profeta. Las Cruzadas aumentaron ese sentimiento en Europa. En esta época se terminaron muchos años de coexistencia entre judíos, musulmanes y cristianos en la ciudad de Jerusalén, disputas, odios y rencillas que perduran aún. A finales del siglo XI, se creó el “Cantar de Roldán“. Este poema épico es el más antiguo cantar de gesta (donde se narraban hazañas heroicas y se ensalzaban a los héroes), y Mahoma es tratado como un ídolo que el enemigo árabe venera, por lo que era atacado para aumentar las gestas de los soldados cristianos.

Son muchos los que acusan a Mahoma de ser el precursor del fin de la paz y la coexistencia religiosa. Por ejemplo, el escritor Dante Alighieri (creador de “La Divina Comedia”), envió a Mahoma al noveno nivel del Infierno, donde se encuentran los peores castigos, donde se le mutila de forma horrible y sangrienta. Martín Lutero habla de Mahoma como uno de los caballos de los cuatro jinetes del Apocalipsis, que trae la destrucción de los cristianos. Francis Bacon decía de él, que era un chapucero vendedor de milagros. Voltaire, escribió una tragedia con Mahoma como protagonista, donde reconoce haber cometido actos atroces, reconociendo que ha engañado a la humanidad y que es un fraude. Históricamente, mostraban al islam totalmente anticristiano porque Mahoma era el anticristo, y que en el Corán no aparece ninguna reseña, ninguna mención al amor.

Pero también fueron muchos quienes sí destacaron las virtudes del islam. Algunas voces dijeron que Mahoma enseñó el camino de las buenas obras, se opuso a la idolatría y al politeísmo. George Sale, un abogado protestante, fue el primer occidental en traducir el Corán del árabe al inglés en el año 1.734, siendo bastante imparcial en la traducción. El historiador Edward Gibbon, pensaba que los europeos exageraban maliciosamente las flaquezas de Mahoma, en cuanto a que su atracción sexual por la mujeres era su gran debilidad.

La compilación de escritos árabes que conforman la vida y obra de Mahoma, se denomina Midrash. La primera biografía de Mahoma la escribió Ibn Ishaq (que significa “hijo de Isaac”), y a diferencia de las escrituras bíblicas, que empezaron a escribirse mucho después de su muerte (año 70 d.C.), con las cartas de Pablo (epístola). La colección más importante de escritos donde se recogen las enseñanzas de Mahoma, es la de Al-Bukhari, que recopiló de forma muy cuidadosa los dichos y hechos (hadith) de Mahoma.

Mahoma vivió gran parte de su vida en la región de Hijaz, al oeste de Arabia. Jesús pasó su vida en una región a 1.600 km al noroeste de la región donde creció Mahoma, llamada Galilea. Un siglo antes del nacimiento del cristianismo los romanos conquistaron Galilea, y la cambiaron el nombre por Palestina. Eran muchos quienes sentían el deseo de eliminar al ejército romano de ocupación. Arabia, en cambio, era una sociedad sin Estado, gobernada por numerosos jefes tribales (jeques), que estaban en conflicto unos con otros. El centro neurálgico de uno de esos reinos, era La Meca.

La Meca se dedicaba al comercio, y era un paso obligado de caravanas entre Mesopotamia y Yemen, un auténtico centro de operaciones del transporte y comercio, que servía de punto de entrada y salida a diferentes rutas. En toda esa zona arábiga, escaseaban los alimentos, y era un lugar muy dado al vandalismo y el asalto de bandidos. Los más peligrosos eran los medianitas (beduinos ismaelitas). Beduino hace referencia a los moradores del desierto, aquellos que no tienen una población fija.

El centro de peregrinación en La Meca era la Kaaba (el cubo), llamada así por la forma cúbica del templo.

Dentro del templo, había muchas imágenes que representaban a las divinidades locales de las tribus que allí se reunían. El centro angular lo conforma la sagrada Piedra Negra. Mientras los adoradores giran alrededor, la tocaban y besaban para infundirse su poder mágico. Entre las deidades con que se asociaba a la Kaaba, estaba Alá (Allah), una contracción de “al” e “ilah”, que significa “el dios”. En la Biblia hebrea, Elohím es el nombre que aparece más veces (2.500 aprox.), para designar a la divinidad. Se usaba para expresar la suprema unidad, que incluía a los dioses individuales para así unificar en un solo concepto a todo el panteón. Alá llegó a convertirse en un término que unificaba igualmente a todos los dioses. El padre de Mahoma, se llamaba Abdullah, que significa “siervo de Alá“.

La Kaaba contenía cientos de rocas sagradas y estatuas de muchas tribus árabes, pero ninguna imagen de Alá. En aquella época, Alá era reconocido como el creador del mundo, pero se le consideraba distante. Si Allah era el dios en su forma masculina, Allat lo era para su forma femenina (la diosa), y era representada por una piedra blanca.

Mahoma nunca quiso introducir o crear una nueva deidad, sino que instó a su pueblo a adorar únicamente a Alá, lo mismo que Jesús, que predicaba al dios de Abraham. Una de las grandes diferencias entre ambos, fue qué armas utilizaron para persuadir a las gentes, convencerles e instaurar y expandir la nueva fe en los pueblos y las regiones. Las tribus árabes, veían la guerra como una característica natural de la vida humana, muy difícil de erradicar. No tenían un concepto de la paz duradera, porque la consideraban inviable. Veían en la guerra un medio para ganar honor y riquezas, más que en destruir a sus enemigos.

Abraham fue el primer hombre en ser llamado hebreo, que significaba “caravanero”, haciendo referencia a las caravanas que transitaban aquellas rutas comerciales. El nombre de Abraham, le hace con el título que dios le otorgó, como el antepasado de muchas naciones. La esposa de Abraham, Sara, era estéril, así que le ofreció a su marido para que tuviera descendencia a su esclava, llamada Agar. De esta unión nació Ismael. Más tarde, nacería un segundo hijo, llamado Isaac.

En la poesía preislámica, se consideraba el destino (dahr), como una fuerza arrolladora que priva a la vida de significado. Era una visión pesimista, y había que darse prisa en vivir los placeres que ofrecía la vida. No creían en la resurrección, y decían: “El que baja al sheol (es la sepultura común de la humanidad, una tierra de sombras habitada por aquellos que han muerto. No se refiere a una sepultura individual, sino a una sepultura conjunta), no sube más, no se levantará jamás, no surgirá de su sueño”.

Jesús también estaba muy influenciado por la poesía de su cultura, apropiándose en muchas ocasiones de expresiones de profetas hebreos. La más significativa, son los salmos. Por ejemplo, cuando Jesús estaba siendo crucificado, recitó oraciones de los salmos, una oración llamada “Dios mío por qué me has abandonado“. En él, Jesús no grita revancha, a pesar de su intenso dolor. Es más, al pronunciar la última parte del salmo, Jesús se da cuenta del triunfo final del Reino de Dios.

Otra de las grandes diferencias entre ambos profetas y religiones, es el trato que uno y otro dieron a las mujeres. Unas generaciones antes de Jesús, se proclamaba que la mujer era el origen del pecado, y por culpa de ellas morimos. Se decía que de la ropa viene la polilla, y de la mujer proviene la maldad, que la maldad de un hombre es mejor que la bondad de una mujer, etc… Flavio Josefo, constataba que la mujer, era en todo, inferior al hombre. Un padre podía vender a una hija no deseada como esclava. Las mujeres, al igual que los esclavos y los niños, estaban eximidas de recitar el credo (shema). Tal era el pensamiento negativo hacia la mujer, que incluso un varón no judío, en el templo de Jerusalén, era superior a una mujer judía en días de menstruación.

La Mishna dice que enseñar la Torá a una hija era como enseñar la promiscuidad. Según la Ley Mosaica (de Moisés), una menstruante era impura durante su período y la semana posterior. Así que necesitaban once días para “curarse” de las impurezas. Las esposas acusadas de infidelidad, eran sometidas (y aún hoy en muchos pueblos perdura) a terribles castigos, mientras que sus parejas sexuales no recibían el mismo castigo. A la muerte del marido, una mujer podía ser transferida como propiedad al pariente varón más cercano.

El Corán se refiere a esta época anterior como jahiliyya, que significa “ignorancia”, pero también se interpreta como oscuridad, y expresa prejuicios contra todo lo anterior a la revelación de Mahoma. Con la llegada del profeta, las mujeres recibieron un mejor posicionamiento social, aunque muy lejano de lo que debería ser realmente. Aún así, hay que verlo desde la perspectiva de aquella época, en aquella región y en aquellas costumbres. Se podría afirmar sin ninguna discusión, que la mujer no era nada, y su valía era prácticamente nula. Mahoma mejoró esta situación, pero visto desde la actualidad, del presente, esas mejoras nos parecen escasas, pero fue un gran paso en ese momento.

A diferencia de la Biblia, donde existen algunas contradicciones, o donde no se cuenta nada sobre la infancia de Jesús, o la visión sobre algunos hechos difieren en algunos aspectos, el Corán sí suele presentar una unanimidad de dónde tuvieron lugar las primeras revelaciones coránicas, y a través de los datos que aparecen, poder reconstruir la vida de su profeta. El primer texto bíblico, lo escribió el apóstol Pablo veinte años después de la muerte de Jesús, y en esa narración, no dice nada sobre que el cuerpo hubiera resucitado. Décadas después, sí han ido apareciendo textos que afirman que la tumba estaba vacía, siendo su resurrección uno de los pilares esenciales de los evangelios.

Mahoma pasó en La Meca 50 años de su vida, los últimos doce años los vivió en Medina. Mahoma pertenecía a la tribu de los Qurays, donde uno de esa tribu llamado Hasim, poseía una alta categoría como guardián del santuario de la Kaaba. Mahoma era por aquel entonces, un aristócrata venido a menos, que tenía a la vez posición social y pobreza. Antes de nacer Mahoma, cuando su madre, llamada Amina,  ya estaba embarazada de él, murió su padre. Así que al nacer, dieron al niño a unos padres adoptivos que eran beduinos (tribus que vivía en el desierto). Cuando su madre murió, pasó a depender de su tío Abu Talib, el jefe del clan. Fue en este instante, y gracias a los constantes viajes a Siria con su tío, donde Mahoma empezó a conocer otras religiones.

Cuando Mahoma tenía 35 años, ayudó a los Qurays a reconstruir la Kaaba. Sus paredes de piedra fueron demolidas. La persona elegida en colocar la Piedra Negra sagrada, fue encomendada a Mahoma (por aquel entonces, le llamaban Al-Amin, que significa “El Leal”). A los 40 años de edad, Mahoma sentía gran rechazo hacia el politeísmo. En esa época, él y su familia pasaban cada año el Ramadán (mes de ayuno sagrado), en una cueva llamada Hira. Una de esas noches, se dice que Mahoma entró en trance mientras dormía, momento donde le fue revelado como siervo de Dios, y que debía proclamar en el nombre de su Señor. Mahoma estaba falto de una verdadera vocación religiosa, así que no se tomó “muy en serio” la llamada.

Esta lucha interna, entre lo que quería hacer, lo que debía hacer, lo que podía hacer, le atormentaba cada noche, tanto que tuvo pensamientos suicidas, cuando dijo: “Ay de mí, poeta o poseído, iré a la cima de la montaña y me arrojaré abajo para poder matarme y lograr el descanso”. Mahoma tenía muchas dudas, no sólo de ser capaz de realizar la tarea encomendada, sino de que esa visión hubiera sido auténtica. Su primera esposa por aquel entonces, Jadiya, pidió consejo a Waraka, un primo suyo cristiano, quien según lo narrado por Jadiya, pensó que fue el arcángel Gabriel quien se le apareció.

Jadiya ayudó en todo momento a su marido, tanto psicológica como materialmente, ya que le convenció que la revelación fue auténtica. Así es como empezó el islam, gracias a Jadiya. Tanto fue la importancia de esta mujer, que Mahoma permanecería monógamo mientras ella vivió. La denominación favorita del Corán para Mahoma, es rasul, que significa “uno que es enviado”. En la Biblia, esta traducción se asemeja más con la palabra “apóstol”, que provenía del verbo “apostelein”, que significa “enviar”. 

En una época de incredulidad, Mahoma enseñó respeto por el orden del mundo, un respeto que haría llegar a los musulmanes, a la ciencia antes que a los cristianos. Mahoma estuvo en el punto de mira de algunas tribus, que deseaban matarlo por divulgar los mensajes que en ese momento lanzaba a las gentes. Quienes más deseaban deshacerse del profeta, eran los mecanos (de La Meca), así que necesitó protección.

Cuando Mahoma tenía 49 años, su esposa Hadiya falleció, y la protección le fue retirada. Fue el momento donde Mahoma comprendió que era necesario una emigración de todos los musulmanes a La Meca. Su primer refugio fue Taif, un oasis 60 millas al sur de La Meca, pero allí nadie le tomó en serio. Tanto Mahoma como Jesús, fueron perseguidos y amenazados en vida, la forma de afrontarlo sí fue muy diferente en cada caso.

La escasa receptividad y las dificultades que se encontraron para difundir su mensaje, fue una constante en ambas religiones, donde muchos les ignoraban, otros no les creían, otros los veían como personas peligrosas, y unos pocos les siguieron y apoyaron. Pero la historia, ha confirmado que tuvieron éxito en su misión.

En Busca de la Atlántida (Episodio V). Final.

Según la tesis de Otto Muck (investigador y escritor del libro “Los secretos de la Atlántida”), el 5 de junio del 8.498 a.C., coincidiendo con la conjunción Sol-Luna-Venus, un asteroide de 10 km de diámetro se precipitó sobre el Atlántico, cerca de Puerto Rico, donde su cola dejó rastros de su paso por las llanuras de Carolina. Esto produjo una rotura en la placa de la isla de la Atlántida, provocando que ésta se hundiera.

Este asteroide, pudo verse a 1.000 km de distancia, dejando rastro en tierra y en el mar. En tierra, los fragmentos crearon el campo crateriforme de Carolina, constituido por 3.000 cráteres, de los cuales más de la mitad tienen 400 metros de diámetro, y unos cien cráteres tienen casi 2 km. Los impactos en tierra y mar, se calcula que fueron unos 10.000, mientras el núcleo, partido por la mitad, provocaron dos agujeros de 50 km2 de superficie y 7 km de profundidad. Esta huella es hoy conocida como la fosa de Puerto Rico, de 9.000 metros de profundidad.

Una capa de lava de más de 100 metros de espesor se precipitó sobre las aguas, gases venenosos y grandes olas surgieron, toneladas de cenizas, un diluvio universal donde el agua y sus olas alcanzaron dimensiones apocalípticas. Los mamuts murieron por los efectos letales de los gases, inmediatamente después enterrados bajo el agua de las inundaciones, las cuales se helaron, ya que el asteroide desplazó el Polo Norte unos 3.500 km, dejando Siberia helada hasta nuestros días.

Esta colisión provocó una línea de fractura (la dorsal del Atlántico), que facilitó la subida del magma a la superficie. La línea de fractura se resquebrajó a una velocidad de 15 m/s a lo largo de 3.000 km. Los gases de la erupción, en un mayor porcentaje era ácido carbónico, que hizo que las plantas crecieran. El polvo volcánico, se mantuvo suspendido sobre el norte de Europa formando una nube oscura durante cientos de años (Érebo=Europa=Mundo Oscuro).

En Mesopotamia, el arqueólogo Leonard Woolley, descubrió en 1.928 bajo una capa de lodo de cinco metros de espesor, restos arqueológicos antiguos, con restos de piedra labrada no pulida, de finales del paleolítico, que lo situarían hacia el año 10.000 a.C. Existe un gran cinturón de sedimentos de lodo desde Francia hasta el norte de China, que la geología no es capaz de explicar, dado que  su composición de cal y cuarzo, se debe a sedimentos marinos y ácido salicílico del magma superficial.

Otra de las consecuencias del hundimiento de la Atlántida, fue la modificación de la corriente del golfo, a causa del hundimiento de varias islas en la zona de las Azores. Antes, la corriente rodeaba las Azores y no iba hacia Europa. Ahora, al no existir esa zona de islas, la corriente sí llega a Europa. Esto provocó un curioso ciclo en las anguilas. Éstas, nacen en la parte oriental del bosque de las algas del Mar de los Sargazos, y son llevadas por la corriente del Golfo, empleando cuatro meses en cruzar el Atlántico.

Al llegar a la costa, los machos se quedan ahí, y las hembras suben por los ríos de Europa. A los dos años, ya aptas para reproducirse, bajan por los ríos uniéndose a los machos en las costas, y regresan al Mar de los Sargazos en una travesía que sólo dura 140 días, ya que son adultas y pueden desplazarse a mayor velocidad. ¿Por qué las anguilas van hasta Europa y no hacia América que está mucho más cerca?. Simplemente, porque estaban programadas para seguir la corriente del Golfo que giraba alrededor de la Atlántida o de las Azores, llevando a las anguilas del agua salada al agua dulce y viceversa. Al desaparecer esta zona, la corriente del Golfo ya no pudo rodearla, siguiendo recta hasta Europa, y con ella las anguilas.

En el año 280 a.C., el sacerdote del Templo de Marduck en Babilonia, Beroso, escribió en griego “Babyloniaca“, donde aparecen los nombres de los reyes sumerios antediluvianos y postdiluvianos. Varios autores griegos dijeron que los reyes anteriores al diluvio fueron diez, y reinaron durante 120 saris (1 sari = 3.600 años; 1 nero = 600 años; 1 sasu = 60 años), así que 120 saris corresponden a 432.000 años.

El primer rey caldeo se llamó Alorus, quien gobernó durante 10 saris, y el décimo y último fue Sisusthrus, quien gobernó durante 18 saris, y en cuyo tiempo sobrevino el Diluvio. Es decir, Sisusthrus fue el Noé de los caldeos. Obviamente, la forma de contabilizar los años era muy diferente de la actual, ya que nadie puede estar 36.000 años gobernando. Entonces, ¿cómo contabilizaban los años y por qué?

Por ejemplo, el primer rey Alorus gobernó durante 10 saris = 36.000 años. En la cronología egipcia, el monje Sincelo, hablaba de años lunares además del horoi (años de 3 meses). Sincelo dejó escrito: “Hasta el año general cósmico de 1.282 (desde Adán hasta Enoc), el nº de días no era calculado ni en años ni en meses. Fueron los “vigilantes” que descendieron a la Tierra en el año general cósmico 1.000, los que enseñaron a los hombres a utilizar el Sol y la luna como medidores del tiempo (360 partes, 12 signos del zodíaco)”.

Nuevamente, aparece un texto donde se habla de seres de otros mundos que fueron los creadores de las civilizaciones. En unos textos los llaman “vigilantes”, en otros “gigantes”. Lo que es evidente, es que todas las civilizaciones antiguas, que consideramos fueron las primeras en la historia, absolutamente todas, nos hablan que las ciudades ya estaban creadas, ya fueron erigidas y construidas antes que ellos, y esto no es casual.

Después del Diluvio, hubo una reducción considerable en cómo se contabilizaban los años en el gobierno de los reyes. En un texto de la Dinastía II postdiluviana, se puede leer: “en total el reino duró 120 años”. Se puede observar, que los años, aún siendo todavía extraños para nosotros, ya no se asemejan a las cantidades antediluvianas. ¿Es posible que los años de reinado hagan referencia a las estaciones del año?. De ser así, habría que dividir todos los años entre cuatro (nº estaciones en un año).

El Obispo de Cesárea, Eusebio, escribió “Historia Universal” en el año 300 d.C., donde se refleja la lista de los reyes egipcios, y aparece una cronología de las dinastías divinas y predinásticas, y la lista cronológica de reyes egipcios desde Menes hasta Diocleciano. Antes de los espíritus de los muertos, que se identifica con la época del Diluvio Universal, empiezan en las dinastías de los dioses, en el año 30.544 a.C., después la sigue la Era de los semidioses y después el primer linaje de reyes. Esta lista nos muestra que el principio de los tiempos es muy remoto, y que las 32 dinastías oficiales sólo ocupan una pequeña parte de toda la cronología egipcia.

La Dinastía de los Dioses duró 13.900 años, desde el 30.544 a.C. hasta el 16.644 a.C., momento que empieza la Dinastía de Semidioses, que dura hasta el 15.380 a.C. Aquí comienza el 1er linaje de Reyes hasta el 13.572 a.C. Desde esta fecha, hasta el año 11.782 a.C., reinan 40 reyes más, momento que empieza la época de los espíritus de la muerte hasta Menes, en el año 5.619 a.C.

La cronología egipcia no menciona específicamente el Diluvio, aunque todas las fuentes de Manetón dan por sentado que Menes, fue el primer rey posterior al Diluvio. Según la cronología egipcia, el Diluvio estaría dentro de la zona “espíritus de los muertos”, que refleja una época de caos, destrucción y muerte de la humanidad como resultado de una gran catástrofe. Manetón nos legó una lista de los reyes de los espíritus de los muertos, llamándoles semidioses, quienes reinaron 2.100 años, y los llama “fortísimos”.

La Dinastía de los Espíritus de los Muertos, comprende desde el 11.432 a.C. hasta el 5.619 a.C. Así que si restamos los 2.100 años que reinaron estos semidioses desde el comienzo de esta Dinastía, 11.432 – 2.100 = 9.332 a.C., fecha que está dentro de los parámetros que los científicos creen que fue cuando sucedió realmente el diluvio.

Al activarse los volcanes de la dorsal del Atlántico, se abrieron los ramales que rodeaban por el Este y el Oeste a la Atlántida, haciendo que la isla se hundiera a razón de 5 cm/seg hasta una profundidad de 3.000 metros en un día. Los atlantes, avisados por sus sacerdotes de lo que se avecinaba, prepararon embarcaciones y huyeron en todas las direcciones. En muchos lugares donde se afincaron, la cultura que legaron da muestra de su “rechazo” y su temor al mar (Islas canarias, Isla de Pascua, los indios bariloche en los Andes, etc).

En el caso de Egipto, la llegada de los atlantes a estas tierras, supuso un tiempo de aclimatación y asentamiento de unos 200 años, y un tiempo para poder desarrollar su cultura nuevamente de unos dos milenios. El primer rey egipcio, Menes, unificó el bajo Egipto (corona roja) con el alto Egipto (corona blanca). A la Atlántida la llamaban el primer corazón de Path (Dios Creador), que era AHA-MEN-PTAH o “Amenta”, país de los muertos de occidente o país engullido por la cólera de Dios, según el Libro de los Muertos. El segundo corazón de Ptah, era ATH-K-PTAH (Egipto en griego).

Existe una tablilla del Rey Aha (Dinastía I), donde se narra la odisea atlante. El significado de esta tablilla, apareció en la revista Arqueología y Enigmas de la Historia en el año 1.996, escrito por Georgeos Díaz Montexano, gran conocedor de la civilización atlante y escritor de varios libros. Esta tablilla consta de cuatro líneas, y esta es la interpretación que Georgeos, después de su estudio y análisis, ha extraído de la misma:

Línea 1: Horus, el luchador, el brillante y el iluminado, en la plenitud de su poder.

Línea 2: fue alertado por sus astrólogos, que del cielo se avecinaba un gran cometa con dos núcleos brillantes. El Toro de Ra voltearía la isla, todos los reinos se estremecerían y se produciría una inundación.

Línea 3: y ordenó construir naves insumergibles para evacuar a los habitantes de la isla.

Línea 4: y abandonaron la ciudad madre donde el trono estaba rodeado de un anillo de vegetación entre dos de agua (Platón dijo tres anillos de agua entre dos de tierra).

Todos los reyes de Egipto se consideraron encarnaciones de Horus, y al morir, se reencarnaban en Osiris o estrellas de la Constelación de Orión. En esa época, coincidían el solsticio de verano, el orto helíaco (primera aparición de una estrella después de un período de invisibilidad) de Sirio, y el comienzo de la inundación del Nilo. Y todo eso, precedido por la aparición en el alba de la Constelación de Orión (la de Osiris).

Los egipcios construían sus embarcaciones con madera de cedro traídas del Líbano, y reclutaban a carpinteros fenicios. Estas embarcaciones, tenían 60 metros de eslora (para viajes muy largos), y podían soportar hasta 1.000 toneladas. Tenía un fondo plano que les permitía viajar a mayor velocidad. La primera expedición documentada que se tiene constancia, fue con el faraón Sahura (2.250 a.C.), donde trajeron maderas parecidas a las del Líbano, piel de animales desconocidos en Egipto, esclavos, etc…

Se supone que los egipcios sólo conocían el cobre, pero con este metal apenas se puede hacer gran cosa. Sí utilizaba una aleación llamada “electrum” (aleación de oro y plata), pero era más decorativo que otra cosa. Pero una expedición muy importante, comandada por Maui y Rata. Partieron en seis barcos, con la misión de circundar la Tierra. Existen tres hitos (señales, marcadores) en el camino, que avalan y respaldan la existencia de este viaje.

  1. una escritura líbica encontrada en Nueva Guinea, exactamente en la Cueva de los Navegantes.
  2. En la parte sur del Pacífico, se encuentran las Islas Picton, donde hay unos petroglifos en una cueva que mencionan un eclipse de luna
  3. en la zona de Tinguirica (Chile), en una gruta llamada “casa pintada”, donde existe un dibujo-texto, que habla de la intención de soberanía de la zona, en nombre de un faraón. Se puede leer la fecha exacta que se hizo, ya que dice: “límite sur alcanzado por Maui, agosto día 5 año real 16 de mi rey”. En esta fecha, reinaba Ptolomeo III, cuya esposa era Berenice de Cirene (Libia), amiga de Eratóstenes, quien a su vez era amigo de Maui. Eratóstenes era el director de la Biblioteca de Alejandría, así que es muy posible, por no decir seguro, tenía acceso a textos antiguos que afirmaban la existencia de otros mundos, de otras tierras, motivo por el cuál, se hicieron estas expediciones, porque sabían que existía un destino concreto.

Una vez en América, esta expedición se dividió en tres:

  1. la primera llega a Hawai, siguiendo la corriente de Humboldt. Una de las islas de Hawai la bautizaron con el nombre del jefe de la expedición, Maui.
  2. la segunda se dedicó a buscar un paso en tierra para atravesar los Andes a pie, todos murieron en el intento.
  3. la tercera partió hacia el sur, entrando por el Estrecho de Magallanes, y dirigiéndose hacia el norte.

En Oklahoma (EE.UU.), se encuentra la cueva de Anubis, llena de petroglifos con imágenes de barcos, dioses y objetos (monedas de bronce cartagineses). En Iowa, hay un túmulo funerario que describe la celebración egipcia del Año Nuevo en tres lenguas diferentes (como una especie de piedra de Rosetta), egipcio, púnico y lírico (800 a.C.). Existen muchas similitudes entre los egipcios y asentamientos americanos: relieves en piedra, lanzaderas de hilar, trepanaciones, barbillas postizas, pirámides, orientación astrológica, elaboración de joyas, cultura funeraria, momificación, coincidencias lingüísticas, etc…

La Atlántida no es un mito, es algo real, existió una civilización precursora de las civilizaciones que hoy estudiamos, que construyeron las ciudades y erigieron los monumentos que hoy nos asombran y están envueltos en un halo de misterio. Esta civilización ha estado aquí desde hace miles de años, hace 35.000 años, rompiendo las barreras preconcebidas del pensamiento actual, y por supuesto, yendo contra la historia que nos han inculcado.

Era una civilización poderosa, de rasgos fuertes, nada primitivas, capaz de crear mapas precisos con exactas coordenadas, conocimientos de longitud, de trigonometría esférica, empleando instrumentos geodésicos a la perfección. Muchos cartógrafos han llegado a la conclusión que estos mapas se cartografiaron antes de que la tierra  hubiera sido cubierta por el hielo, es decir, hace más de 10.000 años, y varios expertos, como Mallery, Hapgood y Stracham, se atreven a asegurar que su diseño y las líneas costeras fueron coordinadas desde el aire.

Antiguos escritos como el Chilam Balam maya, el Código Dresde, el Popol Vuh, el Código Cortesianus, el Manuscrito Troano, etc… nos hablan de la Atlántida y de Lemuria (un continente-civilización anterior a la Atlántida). Plutarco, Platón, Herodoto, Plinio, Virgilio… ya nos hablan de esta civilización (seguramente tenían acceso a escritos, textos y pruebas que desaparecieron con la Biblioteca de Alejandría), así como de la civilización Thule, que se remontaría a épocas que el simple hecho de decir, tildaría a cualquiera de estado de locura.  Nos hablan de una raza hiperbórea, muy altos (12 pies de altura), de rasgos imposibles en aquella época, ya que eran blancos, de ojos claros, cabellos dorados, y que vivían en consonancia y equilibrio con la naturaleza.

La vida en la Tierra ha sido controlada por una evolución dirigida, cuyo objetivo aún no sabemos cuál es, por qué fuimos creados. De los millones de estructuras creadas a través del azar y de la casualidad, la naturaleza desecha las que carecen de valor vital, y esto es como decir que la naturaleza, lo que busca es la vida, y que existe una finalidad, un antiazar, el cual es manipulado por fuerzas que desconocemos. Existe una determinación absoluta de perpetuar la vida en la dirección del tiempo, hacia el futuro.

La vida se inició hace 4.600 millones de años, y desde ese preciso instante, todo ha sido una evolución perfecta, sin fallos ni errores, donde el azar siempre ha estado de parte de la evolución, donde de los miles de millones de probabilidades en contra, siempre ganaba la única probabilidad posible para la evolución. La evolución es un esfuerzo para desarrollar el cerebro humano, buscando un tamaño crítico que sustente conciencia y espíritu.

El cerebro posee una media de 100.000 millones de neuronas (10 elevado a 11), de la cuales, 10.000 millones de neuronas están relacionados con los procesos conscientes. Los cerebros por debajo de esta cantidad de neuronas, no parecen tener una conciencia autoreflexiva. El tamaño crítico es el del ser humano, capaz de tener un lenguaje y conceptos abstractos. Así que la evolución, es una “búsqueda” de crear un soporte perfecto para el cerebro adecuado. El cerebro, en muchos aspectos, es igual que nuestro universo, donde millones de galaxias están conectadas, en el cerebro son millones de neuronas para crear un mundo en un intento de comprender el todo.

En la zona mítica ocurrió el Diluvio Universal, el momento donde nacieron los mitos de los dioses, la leyenda de Gilgamesh, de Noé, de Utnapishtin. Nos encontramos con reyes que gobernaron durante cientos de años, titanes, hombres blancos poderosos que enseñan a la humanidad a progresar a pasos agigantados, dioses que bajaron de los cielos y que cambiaron nuestro entorno y nuestro conocimiento para siempre.

En en Capítulo VII de Cronologías Bíblicas, se dice: “no permanecerá por siempre mi espíritu en el hombre, porque no es más que carne, 120 años serán sus días“. Esta frase que puede no resultar esencial, plasma algo que ahora sí sabemos, que el código genético humano está diseñado para no sobrepasar los 120 años de vida, y esto hace más de 4.000 años ya se sabía. Moisés, la figura principal de las tres religiones más seguidas en el mundo (judaísmo, islamismo y cristianismo), fue el primero en vivir 120 años de todas las generaciones a partir de Adán.

Si medimos en unidades los latidos del corazón, todos los mamíferos viven el mismo tiempo. Desde un animal pequeño como el ratón, hasta el animal más grande como el elefante, todos viven como máximo un período de 2.000 millones de latidos. La única excepción entre los mamíferos, es el ser humano, cuyo corazón está diseñado para el doble de latidos, es decir, 4.000 millones.

El hombre de Cro-Magnon, apareció hace 30.000 años, y el Diluvio tuvo lugar hacia el 8.500 a.C. Se necesitan aproximadamente 10.000 años para alcanzar una civilización relativamente organizada, así que existe un período comprendido entre el 20.000 a.C. y el 10.000 a.C. totalmente misterioso, y donde todo indica que fue la época donde surgieron realmente civilizaciones como la atlante y la ciudad de Tiahuanaco.

Todas las civilizaciones que hoy estudiamos, contienen múltiples coincidencias, demasiadas para pensar que, simplemente, sus ideas convergieron por azar. Todas las civilizaciones desaparecieron, como exterminadas, hasta llegar a la última, la egipcia. En ese instante, empezaron a surgir movimientos espirituales rápidamente. En el año 650 a.C., apareció el zoroastrismo, en el 500 a.C. el jainismo, budismo y confucionismo. Zaratustra (el fundador del zoroastrismo), fue un profeta que se consideraba ser el enviado del único dios, llamado Ahura Mazda, y su misión era alertar a la humanidad contra las fuerzas del mal.

¿Es la consciencia cósmica la que hace que surja la consciencia personal en las neuronas de una persona?. Parece que el antiazar juega un papel decisivo en la evolución, y la probabilidad de lo pequeño, a nivel subatómico, sea una continuación en el mundo físico en el que vivimos. Es decir, todo aquello que consideramos azar, que la vida surgió por azar, que las mutaciones y los procesos de selección “natural” que no has llevado a la actualidad, son procesos dirigidos para un fin específico.

La vida en la tierra, el ser humano, no es una casualidad. Los titanes, los atlantes, esos gigantes que originaron un salto cuántico de conocimientos y evolución, no surgieron ellos mismos como un proceso evolutivo en la Tierra. Algo pasó que no debió pasar, algo hicieron que no debieron hacer, y fue el comienzo de un proceso de exterminio continuo que dura hasta la actualidad.

Creo que vd. lector, si cree que todo ha sido un continuo suceso de coincidencias, de que el azar siempre nos ha sonreído, que las probabilidades más adversas nunca se cumplieron, que si existía una posibilidad entre miles de millones de que algo ocurriera en nuestro beneficio como especie, ocurrió, que la naturaleza, siempre ha acertado en el paso a dar, que todos los componentes químicos y físicos que se dieron, fueron los ideales para el proceso evolutivo… que todo este increíble azar, realmente no lo es, nos encontramos en una tesitura de difícil explicación, donde los mejores matemáticos, científicos y estadistas, les sería imposible explicarle que todo es casual, porque no lo es.

Imaginemos, que cada persona, para conocer realmente la felicidad (su felicidad como ser individual), solo existiera una opción de entre las miles de miles de miles de miles de miles de miles de miles de miles de miles de millones de probabilidades que existen en su destino. Es decir, si tú deseas conocer tu vida perfecta, y vivirla, deben darse una serie de “casualidades”, una tras otra y tras otra… de forma secuencial, cada una más inverosímil e improbable que la otra, y así sucesivamente, hasta llegar a tu destino perfecto.

Si se dieran todas esas casualidades remotas, sólo serían un porcentaje ínfimo próximo al cero, de toda la secuencia evolutiva en la historia de la humanidad. Los mitos nos narran acontecimientos y hechos que ocurrieron, las pruebas nos revelan que todo azar conlleva su antiazar, al igual que toda materia conlleva la antimateria. Pero así como sólo vemos la materia, sólo estamos “programados” para ver el azar.

La Atlántida fue una civilización esencial para crear todas las demás, donde su devenir y su desaparición no fue una casualidad, sino que conlleva un propósito que aún no logramos comprender. Y llegará el día donde nuestra civilización será exterminada, porque parece ser un proceso primordial para un nuevo salto cuántico, donde surgirá un nuevo homo más evolucionado, a nivel espiritual, cerebral, y que conseguirá un avance nuevo para la comprensión de nuestro sitio en el universo, de por qué estamos aquí, y cuando lleguemos a la total comprensión de ello, será el momento donde todo el azar se desvele no sea tal, y que el proceso evolutivo de los dioses, es una interconexión a nivel cósmico.

Es más que posible que la evolución tan acelerada que vivimos sea dirigida, y que nuestro cerebro sea el punto esencial de esa evolución, hasta que llegue el punto crítico de un salto cuántico de pensamiento, de realidades, de universos, de percepción de nuestro entorno, allí donde residen las respuestas ahora tan lejanas, y que sólo poseen los dioses, o eso parece.