Jesús vs Mahoma – Islam vs Cristianismo (Episodio IV)

El corazón del islam, se encuentra en la primera página del Corán. La esencia del culto islámico, llamada “fatihah“, es memorizada por todo árabe, y son repetidas en cada una de las cinco oraciones diarias: “Alabanza de Alá, el amo de los mundos, el muy misericordioso, el compasivo, el rey del día del juicio. A tí es a quien servimos y a quien imploramos socorro. Guíanos por el camino recto, vía de aquellos en los que tú te complaces, y no de los que son objeto de tu cólera y están en el error”.

Jesús, tuvo que enseñar a orar a sus discípulos, y les dijo: “Cuando oréis, debéis decid; Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino, danos cada día el pan cotidiano, perdónanos nuestras deudas, porque también nosotros perdonamos a todos nuestros deudores, y no nos pongas en tentación”. Las tentaciones de Jesús, expresan la psicología hebrea, donde cada persona lleva dentro un diablo (impulso negativo), y un ángel luchador (impulso positivo).

Al igual que Jesús predica el perdón sin ningún tipo de límites, el Corán sí pone límites al perdón, excluyendo a los paganos enemigos de los musulmanes. Para ello, hacen suyas las palabras de Abraham, cuando dijo: “Nada queremos con vosotros ni con todo lo que adoráis que no sea Dios. Os rechazamos, y entre nosotros ha comenzado para siempre la enemistad y el odio, hasta que creáis en el Dios único”.

El rechazo de todos los judíos a la llamada de Mahoma, y a la religión que predicaba, supuso para Mahoma una ofensa que le llenó de ira. Por este motivo, obligó a todos los musulmanes orar dando la espalda a Jerusalén, y mirando hacia La Meca. También impuso un mes de ayuno para “competir” con el Yom Kippur judío. Otra de las medidas tomadas por Mahoma, fue abolir todo tipo de usura. Esta práctica (interés de un préstamo excesivamente alto), fue inventada por los judíos, además del acopio de dinero y de bienes. Mahoma afirmaba que la auténtica religión se mide por la ayuda al necesitado, y la usura no lo era. Y llegaba más lejos asegurando: “Dios no otorgará el perdón a los que rezan para demorar su muerte, hasta que puedan compartir con otros las riquezas que han recibido”.

Jesús  consideraba que aquellos que están ansiosos de dinero, tienden a acabar poseídos por sus posesiones. Y dijo: “Ningún criado puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas (mammon)”. Mammon es la palabra aramea para el dinero personificando una deidad, ya que del dinero se esperaba todo, que te salvara de todos los males de la vida, cuando realmente se convertía en una rémora para tal fin. Ambos profetas creían que las tentaciones les daban fuerzas para enfrentarse a la adversidad.

Jesús también se oponía al papel secundario de la mujer, predicando la igualdad entre hombre y mujer, teniendo como referencia a la Reina de Saba. Es decir, hace 2.000 años, cuando la mujer no significaba nada, y era tratada literalmente igual que los animales en muchos aspectos, Jesús abogaba por un equilibrio de funciones, derechos y deberes. Este pensamiento, aparece cuando una mujer había sido sorprendida en el acto de adulterio. Jesús se indignó porque los hombres sólo habían apresado a la mujer, cuando él pensaba que el acto adúltero era cosa de los dos, y no entendía por qué al hombre no se le juzgaba. Y Jesús les dijo: “quien de vosotros esté sin pecado, arrójele la piedra el primero”.

Cuando se habla de los milagros de Jesús, el primer acto curativo real que empleaba, era apoyar y estar con aquellos más desamparados por las leyes y por la sociedad. El simple hecho de tocar a una mujer acusada o un enfermo “apestado”, psicológicamente era un paso decisivo para la curación mental de esas personas. La ley era muy injusta con las mujeres, donde un marido podía repudiar a su esposa si la encontraba “torpe”. En cambio, una mujer no podía desligarse de su marido, aunque éste fuese violento con ella. Los judíos no daban importancia si un divorcio estaba bien o mal, sino cuál era la causa legítima para que el marido decidiera divorciarse.

Por este motivo, el Corán permite la poligamia. Aisha, la esposa de Mahoma, dejó constancia que su marido consentía tener varias esposas, pero abolió la poliandria (una mujer tiene varios maridos). Sí es cierto, que aunque Mahoma permitiese que un hombre tuviera varias esposas, lo ideal era tener sólo una. Los casos de adulterio eran difíciles de llevar ante un tribunal, porque se requería un mínimo de cuatro hombres u ocho mujeres que testificaran. Si no se conseguía este testimonio público, al hombre acusador le bastaba con jurar cuatro veces que estaba diciendo la verdad. El castigo eran cien latigazos.

De los 37 años que Mahoma estuvo casado, fue monógamo 27 años. Los diez últimos años tuvo una esposa por año. A los hombres musulmanes se les permitía casarse con mujeres judías y cristianas. Por el contrario, las mujeres musulmanas sólo podían casarse con musulmanes. Aunque la mujer no tenía derecho a divorciarse, podía comprarlo con bienes heredados. En este sentido, ninguna religión es firme en sus convicciones, predicando la humildad y despotricando contra lo material, cuando lo material te otorgaba (y lo sigue haciendo), ventajas religiosas.

La primera esposa de Mahoma se llama Jadiya, la segunda Sauda y la tercera la joven Aisha, quien se casó con Mahoma en La Meca cuando tenía siete años. El matrimonio se consumó cuando Aisha tenía nueve años. La cuarta esposa se llamaba Hafsa, hija de Omar, su principal oficial militar. Hafsa sabía leer y escribir, y le ayudó a recopilar versículos del Corán. Más tarde se casó con Umm-Habiba, hija de su gran enemigo Abu Sufyan. Otras esposa fueron una judía llamada Raihana, y meses después se casó con Juwauriya, otra hija de un enemigo derrotado. Safiya, viuda de un jefe judío fue la décima esposa. Otras esposas fueron Umm-Salama y Zainab. Mirar a todas estas mujeres estaba prohibido, y dirigirse a ellas sólo estaba permitido a través de una cortina. Esta reclusión de la mujer, es conocida como “purdah“.

El caso de Zainab es llamativo. Mahoma tenía 56 años, y Zainab era la esposa del hijo de Mahoma, llamado Zaid. Su hijo, se vio obligado con su padre a que la tomara como esposa, pero estaba prohibido casarse y tomar a la esposa de tu hijo. Así que Zaib se divorció de Zainab. Las mujeres que sobrevivieran a la muerte de Mahoma, se les prohibió casarse nuevamente. Aunque parezca que las leyes eran del todo retrógradas para una sociedad como la nuestra, la verdad es que Mahoma consiguió grandes logros para con ellas, como poder testificar o defenderse o poder heredar por derecho propio. Cosas que ahora vemos muy normal, en esos tiempos eran excepcionales, impensables. Mahoma dijo a un musulmán acaudalado, que si moría, debía dejar a su hija (una mujer), 2/3 de su patrimonio, y el resto a la caridad.

El Corán enumera una serie de virtudes para ambos sexos, sin diferenciación: piedad, justicia, humildad, paciencia, resignación, generosidad, castidad y ayuno. Estos cambios elevaron la situación de la mujer. Por ejemplo, el levirato (ley de Moisés que obliga al hermano del que murió sin hijos, a casarse con la viuda) se suspendió. La dote ya no se daba al tutor por entregar a la novia, sino que era la mujer quien la recibía. La diferencia entre Jesús y Mahoma respecto a las mujeres, es que Jesús buscada que fueran iguales, en todos los sentidos, mientras Mahoma, aunque consiguió mejorar considerablemente la situación social y personal de las mujeres, las dejó en un escalón inferior, siempre dando prioridad a los hombres.

El mandamiento de Moisés “No matarás” en nombre de Dios, no incluía a todos los pueblos. Uno de esos pueblos excluidos eran los medianitas. Moisés mandó  12.000 guerreros a matar a todos los hombres, mujeres (no virgenes) y niños de este pueblo. Josué continuó con esa política de limpieza étnica cuando invadió Canaán, donde mató a todos, incluso a los animales, dejando sólo con vida a una mujer llamada Rahab y su familia.

Con la llegada de Jesús, el sentido de “justicia” que existía desapareció, ya que él predicaba devolver bien por mal, no utilizar la venganza y poner la otra mejilla. Jesús aspiraba reconciliar más allá de lo posible al pueblo judío. Todo lo que consiguió Jesús, se esfumó con las Cruzadas, donde los valores de gloria, sangre y codicia eclipsaron todos los mensajes de paz defendidos por Jesús. El Corán, en cambio, hace una llamada a los creyentes a la lucha (jihad), por la causa de Dios. Pero el Corán, hace un llamamiento a la lucha a través del Bien: “Luchad con fuerza por Alá. Adorad a vuestro señor y practicad el bien, con ello seréis dichosos”. Para Mahoma era más importante ganar la batalla de la lucha interior de cada uno, que una victoria militar.

El principal significado de la jihad, tanto en el Corán como en el hadith (recopilación de dichos y actos del profeta Mahoma), es el de una divina institución de guerra para extender el islam en territorios no islámicos o defenderlo del peligro. Esta jihad, hizo que Jerusalén se rindiera a los musulmanes durante el califato de Omar, momento en que se construyó la Cúpula de la Roca, antes de que terminara el siglo VII.

El cuarto califa, llamado Alí (califa significa “sucesor”), estaba casado con la única hija de Mahoma, Fátima. En ese instante, comenzó la división entre los partisanos (chiítas) y los tradicionalistas (sunníes). El islam se convirtió en la respuesta de Asia al helenismo de Alejandro, extendiendo sus valores y sus creencias por África del Norte y el Sur de Europa. Esto, unido a la decadencia de los imperios persa y bizantino, hicieron que el islam se expandiera de forma rápida.

Según el Corán, la muerte de una persona está fijada por Dios, no por un destino impersonal, motivo por el que el islam rechaza la astrología. Según el Corán, existe un estado intermedio de sueño entre la muerte y la resurrección, excepto para los mártires de la jihad. Estos guerreros no deben pasar ese tránsito. Por contra, aquellos que permanecen allí, deben contestar tres preguntas correctamente para descansar en paz: 1.- ¿Quién es tu dios? 2.- ¿Cuál es tu religión? 3.- ¿Quién es tu profeta?. Aquellos que contesten de forma errónea, serán golpeados con una almádena (una especie de martillo enorme), y probarán lo que es el infierno.

Para el musulmán, el cadáver es consciente del dolor, por lo que la cremación no es aceptada en el islam, ni quemar a un hombre en la hoguera. Mahoma asegura que será él quien haga sonar el aldabón de la puerta del paraíso y estará sentado a la derecha de Dios. Mahoma está descrito en el Corán como un proclamador del Evangelio (injil), y sus buenas nuevas son que el paraíso espera a los creyentes. En el día de la resurrección o del juicio final, los musulmanes creen que la condenación se impondrá a quienes no crean en las revelaciones de dios, en los hipócritas, en aquellos que no ayudaron al necesitado, en quienes cayeron en las tentaciones, etc…

La promesa de un paraíso, vino motivada por la dificultad que tuvo Mahoma en sus comienzos, donde le fue muy complicado ir ganando adeptos a su fe. Prometer un paraíso a todos aquellos que cayeran en batalla, lleno de arroyos, frutas, dátiles y las huríes (hermosas vírgenes eternamente jóvenes), hizo tentar a muchos, sobre todo a aquellos que vivían en situación muy precaria en el desierto, como los beduinos.

El Corán se refiere a Mahoma como alguien que aconseja de las consecuencias que traen las malas acciones, y el infierno es un tema principal en sus predicaciones. Mahoma incide más en la amenaza del infierno, que de las delicias del paraíso. El Corán se refiere al lugar que ocuparán los perversos como “Jahannam“, que proviene de la palabra hebrea “gehinnom“. La traducción sería “infierno”, y hacía referencia a un valle que pertenecía a la familia Hinnom, cerca de Jerusalén.

Muchos niños fueron sacrificados allí en ofrenda al dios Moloc, y el barranco se convirtió en un depósito de cadáveres, no enterrados. Así que se quemaban los cuerpos para acabar con la descomposición de los mismos y no propagaran enfermedades. Gehinnom derivó en la palabra “geenna“. En el Mishna, se dice que los asesinos heredarán gehinnom. Jesús, utilizaba el término para indicar un tormento perpetuo, pero no bajo tierra, sino como una pena divina. Geenna, derivó en la palabra “Gehena“, el infierno o purgatorio judío.

Los judíos, en cambio, esperaban un sucesor de David, un “hijo de Dios”. Este título, no tenía nada que ver con el origen de Jesús, sino con su situación legal y de autoridad. Es decir, se diferenciaba entre la naturaleza y la función de ser Hijo de Dios. Los musulmanes critican el cristianismo, porque lo consideran politeísta (cuando la esencia de la doctrina cristiana, el credo de Nicea, afirma ser monoteísta), donde se creen en tres deidades diferentes. El comienzo de este credo reza: “Creemos en un solo Dios”, muy parecido al primer artículo del credo musulmán: “No hay otro dios sino Dios”.

El Corán sí toma de manera literal “Hijo de Dios”, por lo que suponen que los cristianos que usan ese título para Jesús, son culpables de “shirk” (término que hace referencia al pecado supremo e imperdonable). Señalar a alguien como shirk, es castigarle de forma eterna. El miedo al castigo eterno, al infierno, a no ir al paraíso, era un arma más poderosa para convertir a la gente a creer, que cualquier otra recompensa en vida.

Aunque el Corán y la Biblia tienen infinidad de similitudes, hay un pensamiento que les alejan considerablemente. Para el Corán, es inaceptable que Jesús fuera humillado y torturado, desnudado y vejado, y colgado de una cruz. La Torá, también comparte este pensamiento, diciendo que “el que cuelga de un madero está bajo la maldición de Dios, porque tal castigo capital sólo se decretaba a los criminales“. Los cristianos siempre han sido conocidos más por sus sufrimientos y martirios que por sus triunfos. Posiblemente, su posicionamiento pacifista les hizo ganarse esa imagen en sus comienzos.

Todo cambió a partir del siglo IV, al subir Constantino al trono romano, convirtiéndose en el primer cristiano con verdadero poder. A partir de entonces, todo el sufrimiento sufrido degeneró en sed de venganza. Jesús fue traicionado, negado y abandonado, mientras Mahoma fue venerado, ganó batallas y vivió el doble de años que Jesús, muriendo tranquilamente en brazos de Aisha. Los musulmanes tampoco comprenden cómo, estando en la cruz, Jesús   le incriminó a Dios por qué le había abandonado. Para ellos, un verdadero creyente jamás diría esas palabras.

El fundamentalismo es la respuesta de los que buscan antes las desconcertantes nuevas ideas de la ciencia y los dilemas de la cultura moderna. Su lema será: “Dios lo dijo, y así yo lo creo”. Cualquier acto puede justificarse con este planteamiento. Y hay fundamentalistas en ambas religiones. Tanto la Biblia como el Corán enseñan que debemos ser conscientes de nuestros defectos, especialmente en los concernientes a la espiritualidad. Pero  el mayor defecto es considerar a las Escrituras un documento eterno e infalible más que un documento histórico y humano.

El Corán asegura, que la verdadera religión, desde el punto de vista de Alá, es el islam, y que Mahoma es el primero de los muslimun. El prefijo “mu”, se refiere a alguien que se adhiere a la religión cuyas consonantes básicas en árabe son “s-l-m”. Según las tradiciones usuales, el nombre de la religión de Mahoma significa “sumisión” o “rendición”. Pero también se puede llamar   “compromiso”, ya que sugiere movimiento a favor de algo, más que renuncia.

También “salam“, el saludo árabe más habitual (que significa “paz”), tiene su origen en la raíz “s-l-m”. Así que el significado básico de “s-l-m” sería “paz de compromiso”. Un compromiso dirigido hacia Dios, siendo la paz el resultado teológico. El islam es, por tanto, la religión de los que tratan de expresar el total compromiso de Mahoma con Dios. A los musulmanes les disgusta que los nombren con palabras que sugieren que ellos adoran a Mahoma como los cristianos adoran a Cristo. Es decir, no sería correcto llamarles mahometanos.

Muslimum es más adecuado que israelita (que significa “descendiente de Jacob”), y es preferible a judaísmo (que significa “asociado a la tribu de Judá”). Cristiano deriva de “Xristos”, traducción griega de la palabra aramea “Meshicha” que significa “ungido”. Masihi es la designación árabe para los que en Europa se llamaban xristianos.

El Corán acusa a los cristianos de apostasía, y afirma que sólo el islam conserva la más antigua y mejor tradición religiosa. Abraham no era ni judío ni cristiano dice el Corán, sino un muslimun. Uno de los primeros nombres que se le dio al movimiento de Jesús fue los “Hodos”, que significa “el sendero”. Juan el Bautista, tuvo la visión de un camino recto por el que venía “uno que es más poderoso que yo”.

Lo que Jesús planeaba llevar a cabo en Jerusalén, estaba relacionado con la salida o “e-migración” (ex-hodos) de Moisés de Egipto. Jesús decía: “La fe no es primariamente una materia de reflexión, sino una forma de recorrer un determinado camino”. Los musulmanes, tienen cinco pilares básicos para recorrer ese camino. El pilar central es el credo “No hay otro dios que Dios, y Mahoma es su Apóstol”, y alrededor de este pilar central, se sujetan la oración diaria, la limosna, el ayuno del mes santo (Ramadán) y la peregrinación a La Meca.

La mayoría de los que se han llamado seguidores de Jesús durante estos 2.000 años, has descuidado la tolerancia de su mensaje y de sus actos, y han dividido a todos los pueblos en cristianos y no cristianos (en “salvados” y “condenados”). La verdad de Dios se cita en la Biblia hebrea como “emeth“, en el Nuevo Testamento como “aletheia” y en el Corán como “hagg“. Las tres religiones coinciden que Dios es mucho más grande que la idea que se puede tener de Él. Aquellos que aseguran que su religión posee toda le verdad, demuestran una gran falta de humildad.

Parece evidente que las religiones existen porque el ser humano así lo ha querido, porque existe una fuerza interior a crearlas, por este motivo existen tantas religiones en el mundo. Si no existiera el ser humano, las religiones no tendrían ningún sentido, el cosmos sería el mismo, las estrellas seguirían naciendo, implosionando, los asteroides y meteoritos seguirían cayendo en otros planetas, el universo seguiría expandiéndose…

Nada cambiaría el Día de Año Nuevo.

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7 Respuestas a “Jesús vs Mahoma – Islam vs Cristianismo (Episodio IV)

  1. He pasado un buen rato leyendo este post, “humanizando” a Mahoma y a Jesus e intentando imaginar las circunstancias cotidianas en las que vivieron ambos. Me parece increíble que dos personas, como tú y como yo, y la gente que les rodeaba hayan influido en la historia de la humanidad de esta forma y aún hasta estos días….sencillamente increíble.
    Por otro lado, he aprendido algunas cosas que no sabía. La verdad es que mi familia tiene un conocimiento bastante profundo del corán y la historia del Islam, pero yo he olvidado casi todo.

    • Los musulmanes suelen conocer mucho más su religión que los cristianos, quienes prácticamente desconocen casi todo. Un musulmán conoce su libro sagrado, intenta seguir escrupulosamente sus leyes coránicas, son muy respetuosos con todo ello.

      ¿Cuántos cristianos comen carne los viernes?. Todos!!! Y no deberían. ¿Cuántos acuden a la iglesia de forma periódica?. Muy pocos!!! ¿Cuántos conocen su libro sagrado?. Prácticamente ninguno!!!

      Eso sí, para llevar a la virgen en la cartera, y hacer fiestas religiosas, hay demasiado devoto.

      Sinceramente, creo que se debe hacer un análisis interior de fe, un examen verdadero, porque desde mi perspectiva, hay demasiada hipocresía y excedente de creyentes por conveniencia.

  2. No generalices los cristianos con tu último comentario. Eso lo hacen la mayor parte de católicos, no todos los cristianos. No los que siguen la Biblia y a Jesús verdaderamente. De interesados hay en todas partes.
    Conozco a musulmanes que:
    – han tenido relaciones sexuales antes del matrimonio (todos hombres). Si eso lo hicieran las mujeres, las matan. Y el Qur’an lo prohíbe para ambos sexos.
    – Se masturban (prohibido por el Qur’an)
    – No rezan las cinco oraciones diarias. Un día estaba yo con unos amigos, entre ellos unos musulmanes y me preguntaron a mí (que soy cristiana) si rezaba cada día. Yo les dije que sí, tres veces, tal y como mandan los profetas Abraham, Isaac y Jacob en la Biblia. Un musulmán me dijo: Yo también rezo cada día, las cinco veces. Me levanto muy temprano para hacer el primer rezo….etc. Y este mismo musulmán les pregunta a otros dos: “Y vosotros rezáis cada día, no?” Ellos dicen para que vamos a rezar cada día, sí hombre. Uno dice: YO SOLO REZO PARA PEDIR COSAS. Y el otro dice: “jajaja yo también” Ves que también los musulmanes (algunos almenos) van solo por su interés? No generalices. Algunos tampoco respetan los horarios de las oraciones porque están jugando a la consola, o a futbol.
    – Bien pocos memorizan el Qur’an (almenos que yo conozca)

    Por lo tanto, no generalices, ningún creyente es perfecto, no acuses….los musulmanes tampoco son los mejores religiosos.

    Dicen que el Islam es la religión de la paz, que no se debe juzgar….y créeme por experiencia entre musulmanes, son muy violentos y los primeros en criticar..

    Hay muchos cristianos que hacen sus rezos diarios, acuden a misa, leen la Biblia y se esfuerzan en ser cada día mejores personas. Eso no significa que no se equivoquen, no pequen, se olviden de rezar…pero intentan mejorar almenos. Nosotros no somos perfectos, solo lo es Dios

    Saludos !

    • Hola Isabel.

      Creo que los creyentes son los que más imperfecciones tienen, porque su libro sagrado así les hace sentirse. Los más devotos quieren y esperan ser tan dignos para con su dios, que no reflexiona sobre quién es realmente.

      Dices que Dios es la perfección. Para mí es todo lo contrario si lees la Biblia y analizas sus acciones.

      Se dice que Dios es omnipotetente y omniscente. Es decir, Dios todo lo puede y todo lo sabe. Entonces yo me pregunto, si es omniscente, conoce el futuro, su destino, el destino de todo y todos, lo correcto, el bien y el mal, todas las leyes que rigen el cosmos, incluso sus límites, etc… pero al ser omnipotente, él puede con todo lo existente.

      Si puede con todo lo que existe, por qué no consigue eliminar el mal? Porque si puede hacerlo y no quiere hacerlo, es justo y bueno? Dios no es todo amor? Por qué no hace que triunfe el bien? Pero el mal existe, y lucha contra ello, así que no es omnipotente, y si no piede vencer el mal ni sabe cómo hacerlo, tampoco es omniscente porque no sabe todo.

      Para tocar el cielo hay que aprender a arrodillarse, y para hablar con Dios hay que aprender a estar en silencio, y la mayoría de fieles de todas las religiones quieren levantar los brazos para tocar cielo pidiendo constantemente.

      Yo no juzgo a nadie por su religión, pero las religiones sí juzgan a los demás por sus creencias.

      Gracias por leer el blog y por tus comentarios.

      Un saludo.

  3. la verdad, es que no se ve nada de verdad, en estos relatos se montan sobre la historia (caballos) del cristianismo y religion musulmana y ambas no son verdaderas. Muchos conocemos la historia de jesus o yesu o como se lo llame, de lo cual han hecho un ente montandole la vidas de rabinos y sobre mahoma parecidos a los delincuentes del medio oeste norteamericano robando y asesinando a los incautos. LA VERDAD es que tu verdad deja mucho que desear. esto es sin animo de ofender, solo para que dediques mas tiempo a buscar la verdad y la verdad te asomnbrará.

  4. Pingback: Jesús vs Mahoma – Islam vs Cristianismo (Episodio I al IV) | Verdades que ofenden..

  5. http://www.miapic.com/una-comparaci%C3%B3n-entre-jes%C3%BAs-y-mahoma
    Comparación de Jesús con Mahoma. (citas del Corán inclusive)

    http://www.miapic.com/diferencias-entre-la-biblia-y-el-cor%C3%A1n
    Biblia-Corán (citas del Corán)

    http://www.miapic.com/tabla-comparativa-entre-el-cristianismo-y-la-doctrina-del-islam
    Comparación entre el cristianismo con el islam.

    PD: Yo dudé en postear esto ya que con lo que dijo Isabel en el primer capitulo y último era suficiente para destruir todos tus argumentos, solo que le faltó apoyo. Le respondes que su comentario está hecho con odio y beligerancia, después el resto palabras que ella ya destruye.
    Lo peor es que mi comentario “supuestamente” va a ser con odio anti-semita.

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