Archivo mensual: enero 2013

Profecías Futuras

Como analicé en el post anterior, nada se esperaba científicamente y con todas las pruebas en la mano, sobre el 21 de diciembre de 2.012, y nada ocurrió. Pero aquí no se acaban todas las predicciones futuras, profecías, fechas fatídicas, apocalipsis y el final de los tiempos para la especie humana.

Existen muchas formas de predecir el futuro. La videncia, es posiblemente la más conocida y donde más consultan aquellas personas ávidas de respuestas a preguntas inciertas. Aquellos que la profesan, piensan que es un don innato, que nacieron con ese poder. En cambio, otros creen que es un don dado en vida, que han ido desarrollando, y donde las personas se pueden preparar, y desarrollar esta “virtud” como una profesión.

Otra forma de predicción, son los sueños premonitorios, conocidos como sueños proféticos. Uno de los sueños premonitorios que más han trascendido, fue el que tuvo la Sra. Hoffmann en 1.865, quien perdió a su hijo de cinco años, siendo certificada la muerte del muchacho por el doctor, quien concluyó que fue víctima del cólera.

El cuerpo de Max Hoffmann fue enterrado. Esa misma noche, la Sra. Hoffmann tuvo una horrible pesadilla, donde vio a su hijo retorciéndose en el ataúd, esforzándose por salir. Al despertar, le contó a su marido el sueño que había tenido, pero no la hizo caso, ya que creyó que su mujer estaba pasando un shock post-traumático. A la siguiente noche, el mismo sueño la sobrevino, así que se dirigió junto a su marido al cementerio, y empezaron a cavar para desenterrar el ataúd. Al abrirlo, vieron el cuerpo del niño retorcido, tal como la madre lo había visto en su sueño. El padre lo cargó en sus brazos y lo llevó al médico. Aún tenía signos de vida. Media hora después el niño despertó.

Otro de esos sueños inexplicables, fue el que tuvo una madre primeriza alemana en 1.919, el cual la persiguió durante 27 años. Dos semanas después de dar a luz a su hijo, tuvo un sueño en el que se veía a ella misma paseando por una playa que desconocía, angustiada y triste. Repentinamente, se encontraba arañando la arena y gritando el nombre de su hijo, Hans. Y gritaba: “Hay que encontrar a nuestro hijo, está cerca del mar, debajo en la arena. Ayúdenme, hay que encontrarlo!”.

Su marido la tranquilizaba, argumentando, como la mayoría haríamos, que eran simples pesadillas, que no vivían cerca de ninguna playa, que no pasaba nada, y seguramente eran los miedos por tratarse de su primer hijo. Al estallar la II Guerra Mundial, viviría con estupor el sueño que durante 27 años la persiguió. Su hijo falleció en un campo de concentración francés en 1.946. Después de una larga búsqueda, la madre logró encontrar la tumba de su hijo en una playa, en Fort Mahon, en la región de Picardía (Francia).

Otra forma de predicción, son los que sufren los “onironautas“, personas que cobran un estado de conciencia similar al de la vigilia mientras sueñan (sueño lúcido), experimentándolos con un mayor grado de control, así como recordarlos más claramente al despertar.

Algunas personas, entran en trance, para posteriormente, canalizar los mensajes que les son dados a través de la escritura automática o la psicografía. La persona que sirve de mediador entre la vida y el sueño, escribe sin ser él consciente de hacerlo, todo lo que es revelado, predicciones futuras, acontecimientos inminentes, siendo sólo consciente de lo escrito al despertar del trance.

Otra de las predicciones que nos han llegado, o que se utiliza actualmente, es el análisis astrológico, la posición de los planetas, de las estrellas, de los cuerpos celestes, y cómo afectan a nuestras vidas, lo que comúnmente llamamos “horóscopos”, que en su vertiente más seria y científica serían las cartas natales de cada persona.

Son muchos los profetas que han dejado escritas sus predicciones, sus profecías, pero son muy pocos quienes realmente han pasado a la historia por ser relativamente aceptados y tomados en serio. Por ejemplo, Edgar Cayce, el “profeta durmiente“, ofreció más de 14.000 predicciones durante 43 años. El más conocido, sin duda, es Michel de Nôtre-Dame (Nostradamus), a quien dediqué un episodio entero exlusivo a sus predicciones.

https://jorgepalazon.wordpress.com/2011/10/21/la-profecia-del-juicio-final/

Hay episodios asombrosos, como el que ocurrió durante uno de los bombardeos sobre Berlín en 1.944, donde un hombre llamado Nicol Rycempel, encontró entre los escombros de la Iglesia de San pablo, un tubo de plomo donde había oculto un manuscrito del siglo XIX, donde estaban escritos varios lemas o frases breves, donde uno rezaba: “El triunfo del Olivo“, frase emparentada con “De Gloria Olivae” del profeta San Malaquías.

El olivo y el laurel, tienen desde tiempos muy antiguos, un símbolo profético, digno de los dioses. Existe una tradición medieval, que asegura que Guilhem Bélibaste (el último cátaro), antes de morir en la hoguera em el año 1.321, dijo: “Después de 700 años, reverdecerá el laurel”. Ya existe la creencia, que es una profecía que se cumplirá en el año 2.021 (justo los 700 años después de pronunciarla), y será el resurgimiento de los cátaros y un nuevo comienzo para la Humanidad.

Sir Isaac Newton, en una de sus interpretaciones numéricas, llegó a la conclusión que el fin del mundo, tal y como lo conocemos, ocurriría en el año 2.060. Otra de las fechas marcadas, ya nos pilla demasiado lejos, como la dada por el dominico Vicente Ferrer, quien dijo en 1.399, que el mundo terminaría pasados otros 2.537 años, es decir, en el año 3.936. ¿Por qué esos años exactamente? Simplemente, porque basó sus predicciones en el nº de versos que contenía el “Salterio” o Libro de los Salmos.

Se han dicho muchas cosas, como que el anticristo estaría reencarnado en un hombre de raza negra de gran poder llamado Mabus. Y ahí llego Obama a la Casa Blanca, cuyo nombre es Obama Barack Hussein (el Mabus de las profecías?). También se asocia el principio del fin, con la llegada al poder de una mujer. A mí estas profecías, me suenan más a ciertos rechazos antiguos, que aún persisten, sobre la raza negra y contra la mujer, en tiempos donde pertenecer a cualquiera de esas dos condiciones, no era una ventaja, por lo que pensar que alguien de raza negra o una mujer, lograran un excesivo poder, seguramente sería sinónimo de un peligro para los designios del resto de seres.

Han habido muchos profetas y videntes en la historia, muchas fechas apocalípticas, en cada cultura, cada religión. A principios del primer milenio, hacia el año 1.100 d.C., existió la figura de Bernardo de Claraval, el protector de los templarios e impulsor de la Orden Cisterciense, quien tenía entre sus hombres dos personajes famosos por sus visiones, Malaquías de Armagh e Hildegarda de Bingen, quien hablaba de las “Seis Edades del Hombre” antes de su destrucción.

Las edades del hombre, son las etapas por las que ha pasado (y debe pasar) la Humanidad desde su creación. Quienes primero hablaron de estas edades, fueron Hesíodo y Ovidio. El primero hablaba de cinco edades del hombre, y Ovidio de cuatro. Actualmente, las edades que han ido pasando hasta nuestros días, son:

  • Edad de Oro (1.710 – 1.674 a.C.)
  • Edad de Plata (1.675 – 1.628 a.C.)
  • Edad de Bronce (1.628 – 1.472 a.C.)
  • Edad de los Héroes (1.473 – 1.103 a.C.)
  • Edad de Hierro (1.104 a. C. – hasta la actualidad)

Así que, sólo quedaría una nueva edad del hombre para nuestro final. También se ha hablado de estas edades, como la Edad del Padre (ley mosaica), Edad del Hijo (Evangelio) y la Edad del Espíritu Santo (Evangelio Eterno). Esto lo dijo Joaquín de Fiore, cuyas palabras y predicciones influyeron mucho en Cristóbal Colón, quien dijo: “El abad Joaquín, el calabrés, nos legó que había que salir de España para reedificar la Casa del Monte Sión”.

Colón se veía a sí mismo como un hombre predestinado a cambiar el rumbo de la Humanidad, y una de sus convicciones que le hizo partir en aquel viaje donde descubrió América, era encontrar al nuevo Mesías. Su nombre “Cristóbal”, ya hacía alusión al “portador de Cristo”, que el vio como una señal más para las funciones que el mismísimo tuvo para él. Colón escribió un libro de profecías, que era una recopilación de pasajes de las Sagradas Escrituras, que Colón veía como auténticos relatos para sus designios en vida.

Colón creía firmemente en el devenir inmediato del fin de los tiempos. En una carta que escribió en el año 1.501 a los Reyes Católicos, decía que antes de la consumación de este mundo, se ha de cumplir todo lo que ha sido escrito por los profetas, sobre todo, en lo que hacía referencia al descubrimiento y evangelización del Nuevo Mundo, y la recuperación de la Tierra Santa para la cristiandad. Colón pensaba que el mundo se acabaría en el año 1.657. Muchas de las riquezas traídas de la nueva tierra conquistada, se utilizaron para luchar contra la doctrina mahometana.

Podemos ver, cómo desde la antigüedad, el hombre ha buscado, y lo sigue haciendo, un significado o un mensaje oculto, y lo hace esencialmente buscando en La Biblia, donde se cree existe un lenguaje cifrado, que de ser revelado, cambiaría el rumbo de la Humanidad. Son muchos quienes se han aventurado a encontrarlo, Sir Isaac Newton entre ellos, pero hace pocos años, parece que alguien consiguió descifrar ese código bíblico.

Los códigos, son los secretos de lo divino, y los secretos siempre son revelados en algún momento. Sir Isaac Newton, es posiblemente la mente más aventajada de quienes más tiempo le dedicaron a encontrar ese mensaje cifrado en la Biblia. Newton buscaba tanto la existencia de Dios, como conocer las profecías futuras.

El código de la Biblia, se basa en la búsqueda de palabras o frases, mediante una técnica que se denomina “secuencia de letras equidistantes” (ELS – Equisdistant Letter Sequences).  Esto es la secuencia de letras que se obtiene cuando se comienza por una letra de un texto, se elige un número determinado, y se va saltando esa cantidad repetidamente. El Rabino Michael Weissmandel, encontró un patrón para encontrar esas “coincidencias”.

Las letras se disponían en una cuadrícula o matriz, para ver los resultados de forma más clara. Cuanto más cerca están las letras que forman las palabras, el error de coincidencia también será menor. Si nos vamos al comienzo de todo, el Génesis, comenzando desde la primera letra hebrea “tav”, hasta la siguiente vav”, después “resh” y por último “hei”, formando la palabra “Torá” en hebreo. Para ello, utilizó un intervalo de 50 caracteres o letras. La razón de que escogiera esta cifra, no fue casual, sino que se debe al número de días que el pueblo judío tardó en salir de Egipto, hasta que Yahvé les entregó el libro sagrado, la Torá. Esta secuencia de 50 caracteres, también lo hizo con el Libro del Éxodo.

Para dar un paso más, y verificar que los resultados que se iban obteniendo no eran casuales, ya que la probabilidad de encontrar estos resultados por azar, eran de 1:10.000.000 (1 entre 10 millones). Así que se hizo el mismo análisis con el libro “Guerra y Paz” de Tolstoi. Se eligió este libro, porque cotiene una cantidad muy parecida de letras que los Libros de Moisés. Tras el estudio, en “Guerra y Paz” no se extrajo ninguna consecuencia, ningún resultado, todo lo contrario que en el Génesis.

Pero si hubo un hecho destacado que hizo que el código bíblico se hiciera realmente notorio y estudiado de forma seria, fue cuando un periodista llamado Michael Drosnin, investigó el código para escribir un artículo sobre la veracidad de este hecho, y buscó el nombre del Primer Ministro israelí Yitzhak Rabín (Isaac Rabín), codificado una sola vez en toda la Biblia, concretamente sólo aparece en el Deuteronomio.

El resultado le sobresaltó, ya que cruzando a Yitzhak Rabín, aparecía la expresión “asesino que asesinará”. Ante este resultado, Droslin creyó que se trataba de una profecía, ya que Rabín seguía vivo, y creyó conveniente alertar al mismísimo Rabín del peligro que corría. En 1.994 se le envió una carta a Rabín en la que se decía: “Un matemático israelí, ha descubierto en la Biblia un código secreto que parece revelar hechos ocurridos miles de años después de su escritura. Nos ponemos en contacto con vd para advertirle, que la única vez que su nombre completo aparece codificado en la Biblia, lo hacen junto a las palabras “asesino que asesinará”.

Realmente, la frase que él traduce como “asesino que asesinará”, es leída sin ningún salto literal en Deuteronomio 4 versículo 42. En la Biblia, aparece como “el que sin premeditación ni rencor alguno, hubiera matado a su prójimo”. Un año después de mandarle esta carta a Isaac Rabín, éste fue asesinado el 4 de noviembre de 1.995, día que hubo preparado un mitin multitudinario en la Plaza de los Reyes (Tel Aviv – Israel, hoy plaza Yitzjak Rabin), con el eslogan «Sí a la Paz, no a la violencia». En su último discurso, Rabin dijo:

«Fui hombre de armas durante 27 años. Mientras no había oportunidad para la paz, se desarrollaron múltiples guerras. Hoy, estoy convencido de la oportunidad que tenemos de realizar la paz, gran oportunidad. La paz lleva intrínseca dolores y dificultades para poder ser conseguida. Pero no hay camino sin esos dolores».

Al terminar su discurso, y después de cantar la canción de la paz,  bajando del estrado fue disparado por la espalda por Yigal Amir.

Pero la realidad de todas las predicciones que Drosnin ha efectuado, y de que exista un verdadero código oculto en la Biblia, han sido desmontados por los científicos y diferentes estudiosos. La mayoría de quienes defienden la teoría de que exista un “código oculto”, son judíos ortodoxos, personas demasiado influenciadas por la religión, que encuentran y buscan cualquier dato significativo para aferrarse a que existe un código cifrado. Pero la ciencia ha demostrado que se trata de resultados demasiado especulativos, incluida la Universidad Hebrea de Jerusalén, que han llegado a la conclusión que se trata de una teoría infundada y poco convincente.

Esta misma Universidad, fue quien estudió los manuscritos de Sir Isaac Newton, averiguando que en 1.704, Newton se empleó a fondo en la tarea de calcular la fecha del fin del mundo, partiendo de un fragmento de la Biblia, en concreto del Libro de Daniel. Así dedujo que el mundo se acabaría 1.260 años después de la refundación del Sacro Imperio Romano llevada a cabo por Carlomagno, es decir, en el año 2.060.

Newton realizó esta suma, para poner fin a la conjetura de hombres imaginativos que señalaban que el fin sería pronto. Así que Newton, no lanzó ninguna profecía como se ha dicho. Sir Isaac Newton, además de un excelente científico, era un gran teólogo, y sabía que la teología se rige por principios, y la ciencia se rige sobre hechos comprobables.

Newton era un hombre de ciencia, y sabía que decir determinadas cosas, afirmar o negar otras, en el tiempo que vivía podía ser contraproducente. Newton escribió: “Sé lo que me conviene, y eso pasa por mantener en secreto mis escritos hasta que yo haya desaparecido”. Esos escritos, salieron a la luz 200 años después de su muerte. estaba convencido de haber resuelto un laberinto secreto, escondidos en las sagradas escrituras. Newton se consideraba a sí mismo el mejor de los cristianos, y veía en la Biblia a Dios hablando a la Humanidad.

Uno de los profetas más importantes fue San Malaquías, un obispo que vivió en la Irlanda del siglo XII. Su nombre verdadero era Maelmhaedhoc O’Morgair. En el año 1.139, inició un viaje hasta Roma. Una vez allí, San Malaquías se encontró una iglesia corrupta y un Papa que estaba a merced de los señores italianos. En ese instante, tuvo una visión. que constaba de frases en latín, sin un sentido específico para él, que describían a 112 Papas que dirigirían la iglesia católica hasta el fin de los tiempos. Cada Papa, tenía su lema en latín. Cada frase representa la naturaleza, el nombre o destino, o el escudo de armas de cada Papa, hasta el día del Juicio Final.

Estos son algunos ejemplos de cada lema asociado al Papa correspondiente:

Papa: Pío VI      Lema:Peregrinus Apostolicus” (Peregrino Apostólico).

Es el Papa 96 de la lista de San Malaquías. Pío VI fue apresado y hecho prisionero una vez instaurada la República en Italia. El Papa fue llevado por diferentes lugares como prisionero, hasta que finalmente falleció en el año 1.799, pasando a la historia como un “peregrino apostólico”, ya que estuvo en tierras extrañas durante su cautiverio.

Papa: Pío VII       Lema: Aquila Rapax” (Aguila Rapaz).

Es el Papa 97 de la lista de San Malaquías. Napoleón, despojó a Pío VII de todos sus bienes terrenales, obligándolo a ir a Francia, donde lo retuvo como prisionero en la localidad de Fontainebleau, hasta que el Papa aceptó consagrarlo como Emperador.

Papa: Pío IX    Lema: “Crux de Cruce(Cruz de Cruz).

Es el Papa 101 de la lista de San Malaquías. La férula papal, es el pastoral particular del Papa, también llamado cruz del pescador. Pío IX lleva uno muy especial, que no terminaba en cruz latina ni en crucifijo, sino que tenía dos cruces en lugar de una. Se podría decir, que era una cruz sobre otra cruz.

Papa: León XIII    Lema:  “Lumen in caelo (Luz en el cielo).

Es el Papa 102 de la lista de San Malaquías. El nombre real de este Papa, era Vincenzo Gioacchino Raffaele Luigi Pecci, y el escudo de armas de esta familia (los Pecci), era un cometa en la noche atravesando el firmamento, e iluminado los cielos.

Benedicto: XV    Lema: “Religio Depopulata” (Religión Devastada)

Es el Papa 104 de la lista de San Malaquías. Durante el pontificado de Benedicto XV, tuvo lugar la Revolución Rusa de 1.917 que implantaría el ateísmo en Rusia, que se contagió a muchos otros países. También comenzó la I Guerra Mundial, donde murieron millones de cristianos. Fueron tiempos devastadores para la religión y la fe.

Papa: Juan XXIII    Lema: “Pastor y Nauta” (Pastor y Marinero).

Es el Papa 107 de la lista de San Malaquías. Antes de llegar al papado, en 1.958, fue patriarca de Venecia, una ciudad marítima, famosa por sus marineros y navegantes.

Papa: Pablo VI   Lema: “Flos floram” (Flor entre flores).

Es el Papa 108 de la lista de San Malaquías. Su escudo de armas, era un lirio rodeado de lirios.

Papa: Juan Pablo I   Lema: De medietate Lunae” (De la Media Luna).

Es el Papa 109 de la lista de San Malaquías. Su nombre real era Albino Luciani (luz blanca). Fue elegido el 26 de agosto del 1.978, esa noche, la luna estaba en “media luna”.  También su nacimiento, su ordenación sacerdotal y episcopal, así como otros importantes eventos de su vida, ocurrieron en noches de media luna.

Papa: Juan Pablo II     Lema: De labore solis” (el eclipse de Sol).

Es el Papa 110 de la lista de San Malaquías. Es el único Papa, que nació bajo el influjo de un eclipse , y fue enterrado durante un eclipse.

Papa: Benedicto XVI   Lema: “De gloria olivae(De la gloria del olivo).

Es el Papa 111 (penúltimo), de la lista de San Malaquías. Estamos viviendo sus años de pontificado, y hasta que éste no termine, el lema profético de San Malaquías es aún un interrogante. Benedicto XVI, escogió este nombre, para honrar a Benedicto, creador de la Orden de los Benedictinos, quienes reciben el apelativo tradicional de “olivetana”.

Después de estos lemas, San Malaquías escribió:

“Durante la última persecución a la Santa Iglesia Romana, se sentará en la silla San Pedro el Romano, quien cuidará de su rebaño en medio de numerosas tribulaciones. Después de esto, la ciudad de las siete colinas será destruida y el temible juez juzgará al pueblo”. La ciudad de las siete colinas, es Roma, cuya destrucción también aparece en las profecías de Daniel y San Juan en el Apocalipsis. 

Otra de las profecías aún por llegar, concretamente el 24 de octubre de 2.021, es el regreso de los cátaros. Guilhelm Bélibaste fue el último cátaro. El catarismo afirmaba una dualidad creadora (Dios y Satanás), y predicaba la salvación mediante el ascetismo y el estricto rechazo del mundo material, percibido por los cátaros como obra demoníaca. La iglesia consideraba a los cátaros unos herejes, siendo perseguidos y empujados a la clandestinidad.

Guilhelm Bélibaste, fue llevado a la hoguera el 24 de octubre de 1.321, y mientras ardía en la hoguera, dijo: “Al cap de set cents ans verdegerai lo laurel (Dentro de 700 años, el laurel reverdecerá)”. En ese instante, su cuerpo fue consumido por la hoguera. La salida de entre las llamas de una paloma blanca, confirmaba la metempsicosis o transmigración del alma. Tras él, ya no se envió a nadie a la hoguera hasta muchos años después.

La religión cátara era puramente espiritual, desprovista de culto y de templo, donde la Naturaleza era el lugar perfecto para estar en contacto con Dios, y donde se levantaban los altares en piedra. Su religión se basaba en el dualismo “alma = bien ; cuerpo = mal”, el enfrentamiento entre el Bien vs el Mal. Los cátaros creían en Cristo pero no en la cruz, al considerarla un símbolo del martirio, y leían sobre todo el Evangelio de Juan.

En este evangelio (capítulo 8, versículo 10-11), se dice: “El tercer ángel tocó la trompeta; cayó del cielo una gran estrella, ardiente como una llama; cayó sobre la tercera parte de los ríos y sobre las fuentes de las aguas”. Es decir, la caída de un enorme cuerpo celeste que arrasará con la vida en la Tierra. Uno de esos aniquiladores totales podría ser el Apophis. Actualmente, se encuentra a 15.000.000 km de la Tierra.

Don Yeomans, director del programa de Objetos Cercanos a la Tierra de la NASA, ha dicho hace unos pocos días: “Con los nuevos datos proporcionados por los observatorios ópticos de Magdalena Ridge (Nuevo México) y Pan-STARRS (Hawaii), junto con datos muy recientes proporcionados por el radar Goldstone Solar System, hemos determinado con eficacia, que la posibilidad real de un impacto con la Tierra de Apophis en el 2.036, es relativamente pequeño”.

El 13 de abril de 2.029, el Apophis pasará a tan solo 31.300 km de la Tierra. Pero mucho antes, un mayor acercamiento de un asteroide mucho menos conocido, va a ocurrir a mediados del mes que viene, cuando un asteroide de 40 metros de diámetro (2012 DA14), sobrevuele la superficie de la Tierra a 25.000 kilómetros de distancia escasamente.

Asteroides que han pasado relativamente cerca de nuestro planeta anteriormente, fue el 1996JA1, que el 19 de mayo de 1.996 pasó a 445.000 km yendo a una velocidad de 58.000 km/h. Lo realmente inquietante, es que se descubrió sólo cuatro días antes por unos estudiantes de astronomía. En 1.989, otro pasó a 700.000 km de la Tierra, con un diámetro de 1,5 km. Un asteroide de ese tamaño (el Apophis tiene 300 metros de diámetro), si chocara con la Tierra, la explosión equivaldría a 20.000 millones de toneladas de TNT. El año pasado, el 27 de junio de 2.012, el 2011MD pasó a 12.070 km, es decir, muy muy cerca en términos astronómicos.

Aunque recientemente se ha comunicado que la probabilidad de que el Apophis colisione con la Tierra es reducida, hay astrónomos que se muestran convencidos del peligro real sobre este asteroide, como el ruso Leonid Sokolov, quien alerta de una posible colisión para el 13 de abril del año 2.036, y donde ha comunicado que sería conveniente intentar desviarlo de nuestra trayectoria.

Otro peligro que nos acecha, es el cometa Swif-Tuttle, formado por tres rocas de 9.000 metros cada una, que nos visitará el 14 de agosto del 2.126, y donde la probabilidad de impacto sería de 1:10.000. Hay que decir, que estas estimaciones de impacto son aproximadas, ya que existen muchas variables que condicionarán si ese cálculo será mayor o menor en un futuro. Un mínimo error de cálculo, significa millones de km de distancia de error en su trayectoria, a lo que hay que sumar las fuerzas cósmicas que actúan sobre el cometa, que variarán su órbita, y más aún cuando se acerque a nuestra estrella.

Otra amenaza es el asteroide NT7, de 2 km de diámetro (casi 6 veces más grande que el Apophis), cuya fecha de un posible impacto es el 1 de febrero de 2.019. Son muchos los asteroides encontrados, que se vigilan diariamente, se estudia su trayectoria y se observan para saber si se convertirán en una amenaza real, en el cuerpo celeste del Apocalipsis. Lo que parece evidente, es que las profecías, son sólo eso, sueños o visiones de determinadas personas, que en la mayoría de los casos no se han llegado a cumplir, y muchas otras se han manipulado para asemejarlas con determinados acontecimientos históricos.

Pero estas rocas, son amenazas reales, que ahora mismo viajan por el Universo, y muchas de ellas se acercan a nuestro planeta, y otras, aún siguen ocultas entre la oscuridad, y nuestro desafío es encontrarlas, estudiarlas, rastrearlas, y llegado el momento, si se convierten en una amenaza para la supervivencia de la Humanidad, tengamos los recursos para intentar defendernos, porque si no lo tenemos o no lo conseguimos, la seguridad de una destrucción total es un cálculo muy aproximado de lo que podría ocurrir.

Una cosa es evidente, ese día llegará, la pregunta es… ¿Cuándo?

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La Verdadera Historia de los Reyes Magos

Se acerca una nueva noche mágica, y según petición de muchos de vosotros, he vuelto a subir el post sobre la historia mágica de los Reyes Magos. Cuando somos niños, la noche que nos visitan es realmente especial, ya de adultos, aunque se nos es desvelada la verdad, siempre queda esa llama de lo mágico, y es que la realidad no tiene por qué ocultar la fantasía.

Millones de personas, visitan cada año la Iglesia de la Natividad, en la ciudad de Belén. En esta iglesia, se encuentra el lugar exacto donde, presumiblemente, nació Jesús. Dentro de la iglesia, está marcada con una estrella plateada, el lugar exacto de su nacimiento. Los peregrinos que allí van, realizan el camino que emprendieron los Reyes Magos, hace 2.000 años.

El primer relato bíblico sobre el viaje de estos Reyes, se encuentra en el Evangelio de San Mateo. Y dice así; “Tres hombres sabios, provenientes del Este, llegaron a Jerusalén diciendo, “¿dónde está el nacido Rey de los Judíos?, porque vimos su estrella en Oriente, y venimos con el fin de adorarle”. Este párrafo de la Biblia, fue escrito cuarenta años después de la muerte de Jesús, y obviamente, dio lugar a diferentes interpretaciones entre los seguidores de la fe cristiana. Pero, ¿quiénes eran esas personas?. ¿Eran realmente tres?, porque nada se dice sobre este hecho. Sólo se sabe que fueron más de uno, porque aparece en plural cuando dicen “venimos para adorarle”.

El número dado de Tres Reyes Magos, proviene únicamente de los obsequios dados al niño nacido. Estos obsequios, en señal de adoración, fueros tres; “incienso, mirra y oro“. Y de este hecho, se ha pasado a la historia como que, cada obsequio fue entregado por un Rey, por lo que sólo fueron tres. Si hubieran ido treinta Reyes, como aparece en algún texto, sería lógico que no todos llevaran un obsequio de forma individual, y fuera muy probable que hubieran ido más de tres, pero solo con tres obsequios. Entonces, ¿cuántos eran realmente?.

La cultura de los Tres Reyes, se ha visto fortalecida por el arte, que con sus pinturas, siempre ha plasmado la escena del obsequio, asignando un Rey por cada obsequio entregado. Es decir, si el número de obsequios dados, hubieran sido cinco, seguramente los conoceríamos por “Los Cinco Reyes Magos”. ¿Estas personas eran realmente Reyes?. ¿De dónde provenían?.

Entre la actual Etiopía y Yemen, se encontraba hace 2.000 años, una antigua civilización que podría revelar pruebas sobre quiénes eran estas personas realmente. Este lugar se llamaba Saba. Esta ciudad, poseía grandes cantidades de incienso, una sustancia muy preciada en aquella época, tanto como el oro. Saba era también conocida por su Reina y por su riqueza. ¿Qué propiedades poseía el incienso para ser tan valioso?. Se decía que el incienso tenía el poder de acercar a los creyentes a su Dios.

En el libro de Isaías, hay una profecía que sugiere que los Tres Reyes Magos, procedían de esta región. La profecía reza; “Todos los habitantes de Saba vendrán, y traerán consigo oro e incienso, y proclamarán la salvación del Señor”. El incienso tiene la propiedad de arder, deriva del vocablo latino “incendere”, es decir, encender, quemar, incendiar, prender fuego, iluminar.

El Reino de Saba, era por aquella época, la única ciudad que poseía grandes cantidades de oro, incienso y mirra. El incienso sólo crecía en algunas zonas de Arabia. La mirra, también era muy valorada en la antigüedad, ya que era uno de los componentes para la elaboración de perfumes, ungüentos, medicinas y para diluir tinta en los papiros. Se usaba también para embalsamar a los muertos. Así que Saba, era una ciudad rica en recursos, controlando el comercio a todas las demás regiones. En este mapa, podemos ver donde estaba situada exactamente la ciudad de Saba (Sheba).

Los Reyes de Oriente, hicieron el mismo recorrido, desde Saba hasta Jerusalén, que la Reina de Saba hizo en el 900 a.C. para visitar al Rey Salomón. Pero hay datos desconcertantes, ya que la Biblia dice que, estos supuestos Reyes, provenían del Este de Jerusalén, y el Reino de Saba, se encontraba al sur. También menciona que éstos, provenían del hogar de los sabios. Saba era una tierra rica en materiales y comercio, pero no destacó por ser el hogar de grandes eruditos.

En el Evangelio de San Mateo, se dice que sí eran hombres sabios, aunque la palabra que lo definía era “magoi“. Esta palabra significaba “brujo“. En aquella época un brujo era un hechicero (práctica prohibida por el Antiguo Testamento), una persona que tenía poderes sobrenaturales. Y éste poder, no siempre se utilizaba correctamente. Al traducirse los textos a diferentes lenguas, los traductores, pensaron que la palabra “brujo”, llevaba implícita connotaciones negativas, y si el relato bíblico y la historia, cuenta que eran Reyes que iban a dar regalos, para adorar a un dios, ese acto no tiene nada de malicioso. Así que lo tradujeron como “magos”.

El Padre de la Historia fue Heródoto. Hacia el 450 a.C., Heródoto describió a los magoi, como una misteriosa comunidad religiosa. Los miembros de esta comunidad vivían como sacerdotes en las costas del Mar Caspio (Irán del Norte). Esta comunidad de maestros religiosos, se convirtieron siglos más tarde, en la antigua Persia, una región situada al Este de la antigua Mesopotamia, y su capital era Persépolis.

En las catacumbas romanas (hace 1.700 años), en las pinturas del arte cristiano allí existentes, aparecen estos Reyes, vistiendo pantalones, capas y sombreros. En la Iglesia San Apolinar Nuovo de Rávena (Italia), hay un mosaico del siglo VI, donde aparecen con ropajes idénticos. Estos atuendos, eran los típicos utilizados por los persas.

Destaca la cantidad de detalles que aparecen, plantas variadas, palmeras datileras, florecillas, césped… Los tres soberanos no portan coronas sino un original tocado y unas capas sobre peculiares pantalones y bellas casacas. El calzado es diferente en los tres casos en cuanto a colorido y diseño. El oro, incienso y mirra son llevados en grandes recipientes.

Las primeras representaciones de los Reyes Magos, halladas en templos del siglo III, muestran dos personajes. En las catacumbas romanas aparecen dos, tres, cuatro y seis. Para las iglesias siria y armenia eran doce, como prefiguración de los apóstoles o representación de las tribus de Israel. La iglesia copta los consideraba sesenta y citaba los nombres de varios. Pero, si los Reyes que se presentaron ante Jesús, eran persas, ¿qué ruta siguieron para llegar hasta allí?. La travesía comenzó en Babilonia, ciudad donde se encontraba una de las siete maravillas de la Historia, los jardines colgantes. Esta era una ciudad de Mesopotamia (la actual Irak).

Dentro de las torres de Babilonia, los magos eran una fuerza poderosa. Eran famosos por ser curanderos e intérpretes de los sueños. Antiguamente, existía la creencia que los dioses, estaban en contacto con el hombre a través de los sueños, y en ellos, se nos advertía de nuestra suerte y de acontecimientos futuros. Esta creencia, hacía que tener el poder de interpretar esos mensajes, sólo estuviera en posesión de magos. Estos magos, además eran maestros de rituales sagrados, encantamientos y profecías. Estos poderes, infundían respeto y temor, por lo que eran considerados como Reyes. Es decir, no eran Reyes por linaje, ni por sangre, sino que tenían la consideración, y seguramente el trato de un Rey, por su reputación y sus poderes. Estos magos, eran los consejeros personales de los verdaderos Reyes, y sus consejos, eran tomados muy en serio para el devenir de la ciudad y del pueblo.

Detrás de este poder, se hallaba una religión misteriosa, el zoroastrismo.  El creador de esta religión fue el profeta Zoroastro, más conocido como Zaratustra. Esta religión sigue vigente hoy día. Los paralelismos entre esta religión, con la judía y la cristiana, son abundantes y constantes. Sus seguidores, también creen en un solo Dios, llamado Ahura Mazda, y sus símbolos, se encuentran en la ruinas de la antigua Persia.

La némesis de Ahura Mazda, era Angra Mainyu, el espíritu de la oscuridad y del mal. El Salvador, el Juicio, la Resurrección, Vida después de la Muerte… todas estas creencias provienen del zoroastrismo. Los magos persas, creían en la llegada de un Mesías, quien haría triunfar al bien sobre el mal, a la luz y el fuego, sobre la oscuridad y las tinieblas.

NOTA: En el capítulo que dediqué al nacimiento de las religiones, analicé las similitudes de los hechos de acontecimientos entre la religión cristiana y la persa.

Flavio Josefo relató, que en la época del nacimiento de Jesús, en Judea, había rumores sobre la llegada de un salvador, aunque nadie sabía qué apariencia tendría. Estos hechos, aparecen reflejados y plasmados en los Manuscritos del Mar Muerto. En esos textos, se habla de un Mesías sacerdote, un Mesías Rey, incluso de un profeta. Así que, existían varias figuras sobre esa persona.

Muchos judíos fueron enviados como esclavos a Babilonia. Muchos prosperaron como mercaderes, creando rutas desde Persia hasta Jerusalén, y muchas otras zonas más lejanas, como Saba. Los judíos, vivieron durante siglos con el pueblo persa, intercambiando conocimientos religiosos, incluso una lengua común, el arameo (la lengua de Jesús). ¿Por qué motivo, los magos se desplazarían hasta Judea, para rendir pleitesía a un Mesías judío?.

Existe un manuscrito muy antiguo, llamado el Evangelio Arábigo de la Infancia, donde se cuenta que Zoroastro, predijo el nacimiento de Jesús, y el viaje del los magos a Belén. Los magos fueron en busca del Mesías, porque el hijo de Zoroastro, había sido anunciado por la aparición de una estrella. Gracias a estos conocimientos de las estrellas que poseían, y al zodíaco, realizaban sus horóscopos elaborados para predecir acontecimientos futuros. La astrología moderna y los horóscopos, descienden del arte persa y de sus magos. Entonces ocurrió que los magos divisaron la famosa estrella de Belén. ¿Era la estrella de Belén realmente una estrella, o fue una supernova, o tal vez un cometa?. Esa estrella, era el anunciamiento del nacimiento de un Rey de Reyes.

Uno de los misterios del cristianismo, es la fecha real del nacimiento de Jesús. Esta fecha, se celebra el 25 de diciembre, pero las pruebas científicas (que más adelante analizaré), sobre esa supuesta estrella, indica que esa fecha es ficticia, y que Jesús nació otro día. Realmente, la Navidad se celebra un 25 de diciembre, debido a un festival romano, que tuvo lugar durante el solsticio de invierno. Este festival, era llamado Festival de Saturnalia. Se las llegó a denominar “fiestas de los esclavos” ya que en ellas, los esclavos recibían raciones extras, tiempo libre y otras prebendas. El festival duraba siete días, y comenzaban con un sacrificio en el templo de Saturno (en principio el dios más importante para los romanos hasta Júpiter). Posteriormente, el nacimiento del Sol y su nuevo período de luz fueron sustituidos por la Iglesia, quien hizo coincidir en esas fechas el nacimiento de Jesús de Nazaret con el objetivo de acabar con las antiguas celebraciones.

El día 17 de abril del año VI a.C., los persas divisaron en los cielos la señal que ansiaban. Era la señal que anunciaba el nacimiento del Rey de los Judíos. Los magos, quizá sin darse cuenta, iban a ser una pieza clave de la expansión de la fe cristiana.  Los preparativos del viaje duraron varios meses. Ese tiempo se empleó para trazar una ruta lo más segura posible, hacer acopio de víveres para la supervivencia de los magos y sus animales, encontrar obsequios dignos de un Rey de Reyes (oro, incienso y mirra).

El oro está asociado con la realeza, con la más alta distinción de la época. Era el metal más valorado y apreciado, ya que nunca perdía su color ni su lustre.  El incienso estaba asociado a la divinidad, y solo podía extraerse en escasos lugares, en resinas de árboles que no abundaban en la zona. Su elaboración conseguía que del incienso, emanara un aroma dulce, muy puro. Era tan preciado que, literalmente valía su peso en oro. Se podría decir que un kilo de incienso, valía lo mismo que un kilo de oro. El valor de la mirra, era siete veces mayor al del oro. Era extraída de una planta poco común que crecía solamente en Arabia del Sur, cerca de Saba. El empleo más frecuente de la mirra, era la unción de los difuntos. También poseía poderes curativos, siendo el símbolo de los sanadores de la época. Actualmente, la mirra se usa en investigaciones contra el cáncer. En esa época, no existían objetos más valiosos que esos tres.

Cuando todo estaba preparado, dejaron atrás la seguridad que ofrecía  los muros de Babilonia, para enfrentarse a lo desconocido. En Jerusalén, nadie conocía la profecía de los magos sobre la llegada del Mesías, y Judea ya tenía en esos momentos un rey, que no tenía intención alguna de abandonar su trono. Su nombre era Herodes el Grande, conocido como uno de los Reyes más déspotas de la Historia. Su reinado estuvo marcado por el conflicto entre los persas y los romanos. El Imperio Romano controlaba Judea, y Herodes era su representante. Herodes era un paranoico, un tirano, un asesino, llegando a ejecutar a tres de sus hijos y a su hermano, todo por miedo a que lo destronaran. Cualquier persona que fuera una amenaza para su reinado, Herodes no dudaba en asesinarlo, sin importar quien fuera.

Cuando los magos llegaron a su destino, sus ropajes, sus preguntas a los judíos sobre la ubicación de Jesús y todo lo que llevaban consigo, se expandió por toda la ciudad. Nadie en la ciudad, sabía realmente qué hacían allí, sus motivos y qué pretendían hacer, llegado el momento cuando encontraran a la persona que buscaban. Las habladurías pronto llegaron a oídos de Herodes. El Evangelio de San Mateo dice; “Cuando Herodes oyó esto se preocupó, también los habitantes de Jerusalén”. Esta situación, degeneró en el comienzo de disturbios en las calles. Una ciudad oprimida por el yugo romano, con un Rey déspota, asesino, a quien todos temían y odiaban, repentinamente ve como, unos magos venidos de otras tierras, buscan un Mesías, un nuevo Rey, el Rey de los Judíos. Todo ello hizo que el pueblo se levantara contra Herodes.

El Evangelio de San Mateo cuenta que Herodes, ordenó a sus sacerdotes buscar a su rival. Tras indagar, le informaron que existía una profecía que anunciaba la llegada de un Mesías que nacería en la ciudad de Belén. Así que Herodes empezó a buscar a ese Mesías en la ciudad de Belén, y a los magos de Oriente. Cuando éstos, se presentaron ante Herodes, le contaron el motivo de por qué habían viajado de tan lejos hasta allí, y sin saberlo, estaban poniendo sus vidas realmente en peligro. Así que Herodes, fingiendo compasión, les indicó el camino hacia Belén, para intentar conseguir dar con su rival y deshacerse de él.

La Biblia dice que lo encontraron en un establo, pero existen dos versiones, donde el Evangelio de San Mateo, se contradice con el Evangelio de San Lucas. Las escrituras, sostienen que el paradero no era el pesebre que cuenta San Lucas, ya que los magos visitaron a Jesús en una casa. Los magos, encontraron a Jesús doce días después de su nacimiento. Pero muchos indicios, sugieren que realmente tenía dos años. Llegado el momento de estar frente al Mesías que buscaban, le presentaron los tres obsequios. Esta acción, realmente era una prueba para Jesús.

Si elegía la mirra, sería médico, si elegía el oro, significaba que era un Rey terrenal, y si elegía el incienso, entonces era un dios. El niño Jesús, eligió los tres, demostrando ser las tres cosas a la vez. En ese instante, Jesús se convirtió en un dios, rey en la Tierra, con el poder de sanar milagrosamente.

Mientras Herodes esperaba ansioso el regreso de los magos, para conocer la ubicación exacta de su rival, uno de los magos, antes de partir a Jerusalén, tuvo un sueño premonitorio, donde vio el plan de Herodes de acabar con la vida de Jesús. La importancia que los persas daban a los sueños era máxima, porque era el modo en que sus dioses, se comunicaban con ellos. Al día siguiente, los magos regresaron a Persia por una ruta diferente, sin pasar por Jerusalén. Cuando Herodes se entera que ha sido engañado, y en un ataque de furia, ordenó la mayor masacre de la historia bíblica. Herodes mandó sus legiones a Belén, con la orden de matar a todo niño menor de dos años.

José, padre de Jesús, conociendo la predicción, salió inmediatamente con María y Jesús rumbo a Egipto. Gracias a los obsequios de los magos, los tres pudieron llegar a Egipto de forma más segura, utilizando el oro, incienso y mirra, como moneda de cambio para ir por rutas más seguras. En el siglo III, el cristianismo llegaba a Roma, y los artistas empezaron a pintar a los magos en las paredes de las catacumbas. Fue el comienzo de la inmortalidad de esos misteriosos magos.

En el siglo IX, hacia el año 845, en el “Liber Pontificalis” (El Libro de los Papas), aparecen nombrados como Bithisarea, Melichior y Gathaspa. El escritor y erudito, Beda El Venerable, recoge los nombres y atributos de los Reyes Magos en uno de sus textos hacia el año 700 d.C.: “El primero de los Magos fue Melchor, un anciano de larga cabellera cana y luenga barba, siendo quien ofreció el oro, símbolo de la realeza divina. El segundo, llamado Gaspar, joven, imberbe de tez blanca y rosada, honró a Jesús ofreciéndole incienso, símbolo de la divinidad. El tercero, llamado Baltasar, de tez morena (“fuscus” en latín), testimonió ofreciéndole mirra, que significaba que el hijo del hombre debía morir”. A raíz de este texto, los artistas empezaron a representar a los magos de acuerdo a determinadas edades. De esta manera los magos venían a simbolizar las tres edades del ser humano: 60, 40 y 20 años, tal y como lo expresa el “Catalogus Sanchtorum” de Petrus de Natatibus, del siglo XV.

¿Qué pasó con los magos. convertidos para la Historia como los Reyes de Oriente?. A principios del siglo IV, Santa Elena, después de hallar milagrosamente en la colina del Gólgota la Vera Cruz (la cruz en la que se cree fue ejecutado Jesús de Nazaret. En el catolicismo se la considera una reliquia de primer orden), trasladó de Persia a Constantinopla, los cuerpos de los Reyes Magos, para asegurar su veneración. Santa Elena, era Helena de Constantinopla, madre del Emperador Constantino I El Grande. Así que llevó los restos a la ciudad que llevaba el nombre de su hijo. Santa Elena, es representada siempre portando la cruz.

En el siglo VI, el obispo de Milán, San Eustorgio, visitó Constantinopla para que el Emperador le permitiera aceptar su reciente nombramiento. El emperador le obsequió con los cuerpos de los Tres Reyes, trasladando las veneradas reliquias hasta la lejana sede de su diócesis, que descansaron por un tiempo en la Iglesia que llevaba su nombre.

En el año 1.162, Milán es saqueada y destruida por el Emperador alemán Federico Barbarroja (Federico I de Hohenstaufen). Su consejero Reinaldo de Dassel, obispo de Colonia, no olvidaba, en medio de la contienda, los intereses de su diócesis, y pidió al emperador permiso de llevar a la ciudad de Renania las reliquias, las cuales se encontraban en tres sarcófagos, donde supuestamente había tres cuerpos incorruptos.

Estos sarcófagos estaban rodeados por un círculo dorado, como indicando que no debían ser separados. Cuando Reinaldo se presentó en el templo de San Eustorgio para apoderarse de ellas, los sacerdotes le dijeron que el sarcófago contenía los restos de Dionisio, Rústico y Eleuterio, y que no sabían nada respecto a los nombrados Melchor, Gaspar y Baltasar. Reinaldo, escéptico, mandó que se levantara la pesada losa, viendo que éstas,  estaban vacías.

Los sacerdotes milaneses, extrajeron los huesos durante el sitio de los bárbaros, y los habían sepultado bajo la torre del campanario de la Iglesia de San Giorgio Palazzo. Reinaldo consiguió descubrir el escondite donde estaban ocultos, y se los llevó rumbo a Colonia. Esta ciudad fue fundada por el emperador Claudio en el año 50 d.C., como sitio de descanso, retiro, una jubilación para los altos rangos y más importantes cargos de los ejércitos romanos.

La ciudad se llamaba Claudia Ara Agrippinensis. Todavía en tiempos de Federico Barbarroja la ciudad era reconocida como Colonia Agrippina. Hace referencia al nombre de la madre de Nerón, emperador romano entre los años 54 d.C. y 68 d.C. La afluencia de peregrinos de todos los ámbitos del Imperio, que querían venerar a los Reyes Magos, era de tal magnitud, que se vieron obligados a construir un templo digno para ellos, la Catedral de San Pedro y Santa María de Colonia. Nicolás de Verdun, fabricó el relicario donde se depositaron los restos, donde se conservan desde entonces las reliquias.

Esta reliquia es de oro, con incrustaciones de piedras preciosas, y es el más grande en el mundo occidental. Esta Catedral, se convirtió en el centro de peregrinaje más importante. Pero, ¿están realmente custodiadas en su interior, los huesos de los Reyes de Oriente?.  Debajo de la catedral, hay custodiada una prueba, que puede revelar si esto es así, una mortaja, que originalmente contenía los huesos, cubriéndolos para su protección y conservación.

Esa tela, estaba hecha de hebras de hilo de China, envueltas en hebras de oro. Esta tela tan selecta, sólo al alcance de personalidades muy importantes y respetadas, estaba teñida con la tintura más costosa de la época, con púrpura de tiro, extraída de una clase de caracol. Se necesitan 9.000 caracoles, para obtener 1 gramo de tintura de esa calidad. La púrpura de Tiro, también es conocida como púrpura real o púrpura imperial. El historiador griego más importante del siglo IV, llamado Teopompo, dijo: La púrpura para los tintes valía su peso en plata en Colofón”.

Esa tintura, sólo se empleaba en telas muy especiales, telas destinadas para Reyes de la Corte Bizantina. La mortaja está datada, según los datos científicos, en el siglo II a IV d.C., en la región de Siria. Así que,  podría ser la tela que utilizó Santa Elena, para cubrir los restos, hacia el 300 d.C. Y esos restos, descansan para siempre en un sarcófago destinado a Reyes.

Nikola Tesla – El Gran Desconocido (Episodio II)

Después del post obligado sobre la inminente llegada del 21 de diciembre, la fecha del final de los días, se quedó pendiente la segunda parte sobre este tema, la vida y obra de Nikola Tesla, el primero del 2.013, el cuál, deseo a todos los lectores que se convierta en el año que esperáis y del que tenéis puestas muchas esperanzas.

En el amanecer del 30 de junio de 1.908, en Siberia central, varios testigos presenciaron un hecho que ha pasado a la historia. Del cielo, apareció un objeto enorme y brillante, que emitía un sonido que provocaba que todos se taparan los oídos. De repente, una luz más brillante que el sol surgió, seguido de varios relámpagos. La explosión fue de tal magnitud, que circundó dos veces la Tierra. ¿Qué era lo que había ocurrido?. Hoy día, este acontecimiento es conocido como el “Evento de Tunguska“.

El fenómeno de Tunguska alentó más de 30 hipótesis y teorías de lo ocurrido. La detonación, similar a la de una bomba atómica de elevada potencia, también ha sido atribuida a un meteorito, explosión de gases, la caída de un OVNI, etc… pero no se ha recuperado ningún fragmento. Al no alcanzar la superficie en el momento de la explosión, no se produjo ningún astroblema (cráter de impacto). Casi un siglo después se produciría no muy lejos el “Evento de Vitim“, menos espectacular pero aún más extraño. Entonces, ¿qué generó realmente esas explosiones?.

Se cree que ese desastre lo provocó un hombre desde la Tierra, un hombre que era conocido como “mystifikator” (el mentalista), un inventor que es considerado el mayor genio de todos los tiempos. Muchos lo consideraban un “superhombre”, alguien venido de las estrellas. Su nombre era Nikola Tesla. Estamos ante la persona que descubrió una consciencia individual y colectiva que unía todo el planeta, y era el mayor conocedor de la electricidad y sus secretos.

Se dice que en la historia de la humanidad han habido dos grandes personalidades, Leonardo da Vinci y Nikola Tesla. Una de las grandes contribuciones de Tesla fue la creación de los motores eléctricos y los transformadores de alto voltaje, dos elementos fundamentales para la creación de la industria. Todo el planeta puede estar iluminado gracias a él.

La mayoría de los inventos a lo largo de la historia, han quedado desfasados, pero los inventos de Tesla, son eternos, y de ellos se aprenden cada vez más cosas, se extraen más utilidades, su obra pervive con el paso del tiempo. La explosión de Tunguska fue 1.000 veces más poderosa que la bomba atómica de Hiroshima. Muchos científicos dudan que fuera una explosión lo que allí sucedió. Las hileras de árboles que aparecían, presentaban quemaduras en troncos, incluso en la raíz, algo realmente extraño, que no cuadra con una explosión, pero sí coincide que fuera una descarga eléctrica de enormes magnitudes.

Se cuenta que Tesla, siendo un niño, cuando acariciaba un gato en la oscuridad, aparecían chispas. Sus amigos, al verlo, le preguntaban qué era eso, por qué sucedía. Tesla respondía diciendo, que todo es energía, y que la naturaleza también es un gato. Tesla explicaba que la electricidad y la energía movían el mundo, y eran los verdaderos dioses, el motor de todo, lo único que aún no lo sabíamos ni lo comprendíamos (y seguimos sin hacerlo).

Nikola dijo: “Nuestro mundo está inmerso en un extenso océano de energía, estamos girando en el espacio infinito a velocidades increíbles, y todo gira a nuestro alrededor, todo es energía. Debemos intentar aprovechar toda esa energía, que es infinita, inagotable, y de esta forma avanzar hacia el futuro a pasos enormes”.

Tesla consideraba nuestro planeta como una especie de condensador esférico de enorme tamaño, y se lo imaginaba como un rotor girando alrededor de imanes, a la atmósfera llena de corriente (especialmente la ionosfera). Es decir, Tesla pretendía seleccionar la energía eléctrica, transformarla y de forma remota o inalámbrica, transportarla por todo el planeta, a cada rincón, por muy alejado y en un lugar inhóspito se encontrara.

Tesla consiguió crear y manejar descargas eléctricas cuya energía eran más elevadas, que la energía de un relámpago antes de que finalizara el siglo XIX. Tesla pretendía crear cinco torres dispersadas en diferentes partes del mundo, para conseguir que la información fuera en tiempo real, muy alejada de las distancias y los tiempos de aquella época, donde la información tardaba días en atravesar océanos. Estamos ante los primeros pasos de lo que hoy sería internet.

Si esto resulta admirable, Tesla siempre iba mucho más allá. Se propuso inducir la lluvia en el desierto e iluminar el cielo en rutas marítimas, que los vehículos fueran eléctricos e incluso una comunicación interplanetaria. Todo aquello que hoy nos suena actual, Tesla ya lo veía posible, al alcance de la mano. Sus conocimientos eran acordes a los de un Nefilim, una especie de ser divino que era capaz de controlar las fuerzas del cosmos y con una inteligencia muy por encima del ser humano común.

Tesla consiguió desde la Torre Wanderclyffe, que en plena noche, los rayos que salían en todas las direcciones iluminaran el océano, y se pudiera leer el periódico perfectamente. Los periódicos del día siguiente, decían: “Se podían apreciar las diferentes capas de la atmósfera, como se quemaba el hidrógeno a lo largo y ancho de los territorios circundantes, y la noche se convirtió en día. El aire ionizado y cargado de electricidad, podía notarse en el cuerpo de cada persona irradiando una mística flama de color azul claro”.

La torre de Tesla, tenía la posibilidad de recibir descargas eléctricas de hasta 10.000 amperios, y tener un alcance de 100 millones de voltios. Así que, si multiplicamos este impulso por el voltaje, se conseguiría 1 terawatt de potencia, es decir, un trillón de vatios. 1 terawatt, es el impulso de energía que necesita la Tierra para su rotación, y esa cantidad de energía la consiguió Tesla hace más de 100 años. Actualmente, el máximo que se puede transferir son 1 millón de kilovatios (1.000 veces menos). Tesla conseguía generar 100 millones de voltios sin ningún problema. ¿Cómo lo hacía?.

Dos meses antes del desastre de Tunguska, aparecieron en los cielos de Europa y Rusia enormes destellos de luz, y una semana antes, arcoiris por la noche. Estos colores y brillos se incrementaron en intensidad tres días antes de la explosión de Tunguska. Aparecieron rojas bolas incandescentes por el cielo de Rusia. desde los Urales hasta el Báltico, Estas enigmáticas bolas de energía causaron pánico entre la gente. Resulta que Tesla, realizó un modelo de esas esfera en su laboratorio.

Ese experimento de Tesla, era para cerciorarse de los efectos del plasma sobre el ser humano y sobre la naturaleza, y comprobar que sus efectos fueran nocivos. Muchos investigadores de Tunguska, hablaban de que bolas de energía causaron el desastre. ¿Son estas bolas las creadas por Tesla?. Es muy posible que el plasma creado por Tesla y su experimento, fuera una especie de detonador que liberó una enorme fuerza natural, desconocida incluso hoy día.

Ingenieros geofísicos han encontrado anomalías magnéticas entre la ionosfera y la Tierra, apareciendo una poderosa corriente desconocida para la naturaleza, como una especie de superconductores en forma de anillo. Diversos cálculos, han dado como resultado que la ciudad de New York, cierra exactamente los cruces de esos anillos con Tunguska, por lo que cobra mucha fuerza la teoría de que Tesla, emitió una fuerza de gran alcance, induciendo descargas y logrando alcanzar el anillo energético del planeta. Al ser inducido, transfiere la energía conectándose a la fuente del planeta.

Tesla sabía de la existencia de esa corriente energética en el planeta, pudiendo calcular de forma muy exacta, la entrada del flujo de corriente a ese anillo en la superficie de tierra. ¿Cómo podía conocer Tesla la existencia de estos campos y anillos energéticos?. ¿Quién le reveló esa información?.

Nikola Tesla dijo: “Prácticamente transferí energía eléctrica sin cables, y crear condiciones destructivas a distancia es posible. Al construir la transmisión inalámbrica, se me abrió un campo de posibilidades. Por ahora, centro todas mis habilidades en poder desarrollar misiles de gran precisión que sean lanzados desde cualquier punto en el mundo, y acaben con cualquier amenaza al planeta Tierra”. ¿Qué amenaza del exterior era la que temía Tesla?. ¿Era este uno de los motivos reales que le llevaron a intentar crear una red planetaria energética?.

Meses antes del Evento de Tunguska, se vio a Tesla varias veces en la Biblioteca del Congreso de EE.UU., recopilando mapas de la región de Siberia Central. Obviamente. Tesla estaba buscando un lugar, un territorio sin apenas población, una extensión de terreno muy grande que fuera inhóspita y donde las condiciones de vida fueran realmente duras, allí donde sus inventos y descubrimientos, supusieran un avance real, un reto.

Muchos de los inventos de Tesla, eran de gran interés para el ejército, y para los espías de muchos países, entre ellos, Alemania, donde Tesla llegó a dar conferencias y mantener contacto con el comandante de la Luftwaffe, Hermann Göring. Los nazis se centraban sobre todo en temas extraterrestres, en tecnología no de este planeta, de donde empezaron a crear su Haunebu y el “Die Glocke” (La campana), así como sus grandes avances en cohetes.

Según Tesla, esta máquina emitiría impulsos electromagnéticos, sin un cilindro impulsado por gas, ni alas o propelas, capaz de volar a altas velocidades, moverse en cualquier dirección sin esfuerzo, libre del espacio y tiempo emitiendo propulsiones de flujo y aire hacia abajo.

NOTA: Para profundizar en este tema de los nazis y sus investigaciones en ovnis y viajes en el tiempo, recomiendo leer los episodios referentes a “La Verdad sobre la Carrera Espacial”, aquí https://jorgepalazon.wordpress.com/2012/06/02/la-verdad-sobre-la-carrera-espacial-episodio-i/

Muchos piensan que Nikola Tesla era un miembro oficial del Ahnenerbe (Sociedad para la enseñanza sobre la herencia ancestral).

Era una sociedad secreta dedicada a la investigación de la magia (alquimia, éter…), y tecnología muy avanzada. Pero no sólo se le atribuye haber trabajado junto a americanos y alemanes, sino también con los rusos. Todas estas aportaciones, seguramente eran porque Tesla se consideraba un ciudadano del mundo, sin una ideología política definida, sino sólo científica, y estaba dispuesto a colaborar con aquellos países que le ayudaran a financiar sus investigaciones, para un bien común.

En 1.934, Tesla escribió: “Los rusos quieren asegurar su frontera, y les hice una proposición que están considerando”. En esos años, Tesla estaba investigando y trabajando en un proyecto celular de múltiples funciones, para proteger los límites de cualquier Estado o país. Una especie de protector electrónico con una potencia y una energía revolucionaria, la cual, no se transmitía por ondas de radio sino bajo la forma de un rayo del tamaño de 1/100 partes de un cabello humano. Y esa energía tan concentrada, era capaz, según Tesla, de derretir los motores de los aeroplanos a 250 millas de distancia.

El  jefe de la policía y el servicio secreto ruso (NKVD), Lavrenti Beria, organizó una expedición a Tunguska, donde nunca pronunciaron ni hicieron referencia alguna a ningún meteorito. Beria dijo: “No vamos a realizar este recorrido para buscar ningún meteorito. La tarea para la que estamos aquí, es evaluar parámetros de la explosión así como fenómenos físicos”. Los resultados y conclusiones de esa expedición a Tunguska, jamás fueron publicados, y se guardaron en los archivos secretos de la NKVD.

En 1.939, el físico Robert Oppenheimer (creador de la Bomba Atómica), visitó secretamente la URSS, donde permaneció durante dos semanas en la zona de Tunguska. Por aquellos tiempos, Oppenheimer  estaba trabajando en un proyecto secreto, cuya finalidad era hacer invisibles los barcos de EE.UU., invisibles a los radares. En este proyecto trabajó Nikola Tesla.

Tesla era muy consciente de las posibilidades de la energía, llegando a decir: “Es un arma ideal para la destrucción en masa. Hoy se pueden hacer instalaciones eléctricas inalámbricas bajo las órdenes de quienes influyen en el mundo, y estas personas, podrían convertir en un lugar inadecuado este planeta para la vida”. Tesla pensaba en la humanidad como un concepto global, sin fronteras. por este motivo, participaba con ingleses, americanos, rusos y alemanes, porque su forma de ver el mundo estaba muy por encima de lo que representa el ser humano.

Tesla tenía conocimientos demasiado avanzados, era conocedor de las fuerzas que rigen el universo, nuestro planeta, sabía cómo controlarlas, crearlas, manipularlas, que fueran destructivas o sirvieran para un bien universal. Hablaba perfectamente ocho idiomas, además de conocer de memoria varios libros, palabra por palabra. Sólo dormía 2 horas al día, ya que sus ideas eran tan abundantes e increíbles, que pensaba que dormir le restaba tiempo para cumplir el objetivo y su función aquí en la Tierra.

Todos aquellos que le trataron, destacaban su fuerza psíquica, una especie de aura le rodeaba, era un visionario, incluso podía predecir acontecimientos futuros. Tesla, avisó a su amigo J.P. Morgan de que no embarcara en el Titanic, y Morgan, conocedor de los poderes de Tesla, siguió su consejo. Tesla ya hablaba de la I Guerra Mundial muchos años antes que ésta se produjera, y lo más increíble, es que sólo se equivocó en un par de días la fecha de su finalización. Después de ello, dijo que la paz duraría 20 años y comenzaría la II Guerra Mundial.

Pero lo más impactante, es que todas las ideas de Tesla, son originales. Es decir, no proceden de mejorar las ideas de otros, ni se apoyó en patentes de otros inventores. Todo era suyo, surgió como primera idea, la original, y Tesla llegó a asegurar: “Yo no soy el autor de todas estas ideas”. Entonces ¿quién o quiénes eran?. ¿De dónde extrajo Tesla toda esa genialidad?. ¿Quién o quiénes le desvelaron esos conocimientos?.

Parece ser, que todo dio un giro cuando su hermano mayor murió, siendo él un adolescente. Tesla empezó a tener problemas para poder dormir, y empezó a ver imágenes de lugares que no conocía, de su infancia, y empezó a ver lugares que pertenecían a otros países. Decía ver a amigos de la infancia que vivían en otras ciudades, y podía ver cómo estaban, lo que hacían… eran como viajes astrales, lo que es considerado hoy en día como un estado alterado de la conciencia.

Tesla afirmaba que podía “apagar” su cerebro del mundo exterior siempre que quería, y era en ese instante cuando aparecían las visiones internas, donde se le aparecían sus inventos. Por este motivo, no necesitaba dibujar bocetos, ni hacer modelos, sino que esas ideas permanecían en un plano superior, y lo “único” que tenía que hacer era trasladarlas a este mundo, a esta dimensión.

Decía construirlas en su imaginación, y allí cambiaba las estructuras, realizaba las modificaciones pertinentes. Nunca utilizó operaciones matemáticas ni ecuaciones para resolver ningún problema, ya que él entendía y comprendía la esencia de las cosas. La fuente de donde Tesla obtenía toda su sabiduría y todo sus conocimientos es inexplicable y totalmente desconocido.

Decía que su cerebro era solamente un receptor en el Universo, lugar de donde obtenemos un conocimiento, fuerza e inspiración. Afirmaba que cada persona, podía tener acceso a esa fuente cósmica. Tal era su convencimiento, que intentó crear un dispositivo para que cada persona lo alcanzara. De esta forma, consiguió iluminar el campo astral de los organismos vivos e hizo visible la parte invisible, lo que conocemos como el aura.

El gran misterio de nuestra existencia, debía ser descubierto todavía, aseguraba Tesla, para comprobar que incluso la muerte, no es el fin, sino el comienzo. Tesla creía, que cuando un ser humano moría, su esencia espiritual energética permanecía, siendo posible el contacto con esa persona. Muchos afirmaban que Tesla dominaba la espiritualidad a un nivel superior.

El filósofo hindú Swami Vivekananda, tras una de sus visitas al laboratorio de Tesla, dijo: “Tesla se relaciona con la energía eléctrica como con las criaturas vivas, hablando con ella, comprende las partículas elementales“. Tesla estaba convencido que todo en el Universo, tiene conciencia, y que el Cosmos es un organismo vivo racional. Todos los organismos que integran el Universo, sólo varían en su frecuencia de vibración, donde cada parte es un mundo paralelo. Al entrar en resonancia con frecuencias de otros mundos, se abre una ventana en este mundo paralelo. Esta era la forma en que uno puede viajar a través del Universo.

Tesla llegó a la conclusión que sus trabajos y proyectos, estaban demasiado adelantados a su época, y que el ser humano aún no estaba preparado para conocer ciertas fuerzas, que seguramente utilizaría para la destrucción. Tesla aseguraba que el hombre aún necesita más tiempo para comprender ciertas cosas que rigen nuestras vidas, nuestro universo. Por este motivo, decidió cancelar diferentes proyectos y destruyó cientos de datos y anotaciones.

Tesla sabía que el equilibrio traería largos tiempos de paz, y las diferencias, cuanto más grandes fueran, traerían tiempos de guerra. Por eso, la utilización de la energía debía ser uniforme en todo el planeta y su acceso a ella, para cada ser humano. Lo contrario, sólo llevaría a desigualdades que traerían problemas. Y acertó plenamente en su predicción.

Si existe una persona que se ha acercado a poder responder las preguntas eternas: ¿Quiénes somos?. ¿De dónde venimos y hacia dónde nos encaminamos?. ¿Qué fuerzas rigen el Cosmos y cómo poder controlarlas?… sin ninguna duda fue Nikola Tesla.

Pero toda la investigación y descubrimientos de Tesla, no se han perdido, ni se han olvidado. Y como es norma en nuestra especie destructiva, las ideas de Tesla se están utilizando actualmente para la destrucción. Y su nombre es, Proyecto HAARP (High Frecuency Active Auroral Research Program)

Los descubrimientos de Tesla se están usando con fines militares. El proyecto HAARP (también llamado por algunos científicos “Arpa del Diablo“, ya que Harp significa “arpa” en inglés), consiste en potentes ondas electromagnéticas escalares (no herzianas), emitidas desde grandes antenas ubicadas en Alaska. Estas ondas se reflejan en la ionosfera, y son capaces de alterar el clima y afectar al cerebro humano, así como a todas las especies vivas del planeta.

Muchos de los terremotos devastadores de los últimos años, tsunamis, ciclones, nevadas en verano, miles de especies que aparecen muertas de forma inexplicable, cetáceos que se desorientan, etc… se empieza a creer que son causados por las consecuencias de este proyecto.

Tesla ya lo advirtió. El ser humano aún no está preparado para conocer ciertas cosas del Cosmos, sus secretos, y menos aún, poder manipularlas, porque en nuestras manos se convertirán en terror, muerte y destrucción. Tesla tenía la capacidad y el don sobrenatural de comprender las fuerzas que interactúan en la Tierra, que todo el universo está conectado, y nosotros, como parte viviente también lo estamos.

Él sabía de la capacidad destructiva de sus investigaciones, era conocedor que las fronteras que el ser humano ha delimitado en nuestro planeta, sólo generan separación, y por consecuencia, una probabilidad elevada de confrontación. Por este motivo, Tesla negoció con estadounidenses, alemanes, ingleses y rusos, las potencias mundiales armamentísticas de la época. Él no era patriota de un país determinado, tenía un concepto más elevado, más global, más cósmico. Intentó detener y parar el comienzo de la II Guerra Mundial, que existiera un equilibrio de fuerzas, porque pensaba que a igualdad de fuerzas, menor probabilidad de enfrentamiento.

Si tu enemigo posee las mismas armas que tú, se intentará rehuir la lucha mucho más si las fuerzas están desequilibradas. Pero Tesla dejó de creer en el ser humano, y se dio cuenta que no estaba preparado para determinados conocimientos. Es muy posible que Tesla llegara a nuestras vidas demasiado pronto, sólo esperemos que aprendamos sus enseñanzas no demasiado tarde.