La misteriosa vida de Jesús (Episodio III)

Han pasado más de 20 siglos desde su muerte. Han existido grandes líderes, grandes imperios, grandes gobernantes, pero ninguno de ellos ha conseguido el poder y la influencia que Jesús ha tenido en el mundo.

Si esto resulta esclarecedor de lo que representa la figura de Jesús, lo más misterioso, es que a su vez, es un personaje del que se conoce más bien poco sobre su vida. El Nuevo Testamento, no da en ningún momento, ninguna descripción de cómo era Jesús. Prácticamente, el 85% de la vida de Jesús no consta en el Nuevo Testamento. Esto significa, que aquellos que escribieron las escrituras, no pretendían hacer una especie de biografía de Jesús. Grandes historiadores como Flavio Josefo y Tácito, apenas hacen referencias a un “Cristo”, así de soslayo. Para ser la persona más influyente de la historia, la información que tenemos sobre su vida es muy escasa.

Además de los evangelios canónicos que todos conocen (Juan, Mateo, Marcos y Lucas), existen varios evangelios gnósticos, no aceptados por la iglesia. Uno de esos evangelios, es conocido como “El Evangelio de las Enseñanzas Secretas de Jesús“, escrito por Tomás. Este evangelio, descubierto en Nag Hammadi, consta de 117 proverbios y cortos diálogos, donde se recogen las enseñanzas más significativas de Jesús, pero en ellos, tampoco se dice nada acerca del nacimiento, muerte y/o su resurrección.

Según el Evangelio de Tomás, la finalidad máxima de las enseñanzas de Jesús, era convertir a los demás en lo que se había convertido Jesús, por lo que el enfoque de Tomás, es muy diferente al enfoque que se nos ofrece de las escrituras canónicas. Los evangelios de Mateo y Lucas, sí dan referencias sobre la genealogía de Jesús, aunque no concuerdan sus datos. Por ejemplo, Mateo quería probar que Jesús descendía del Rey David, y enumera 42 personas en orden descendiente, desde Abraham hasta Jesús (Mateo 1:16). Lucas, por su parte, cuyo interés era mostrar la humanidad de Jesús, enumera 77 nombres en orden ascendente (Lucas 3:23).

La genealogía de Jesús comienza en Adán, y va hasta David. La genealogía de Mateo comienza en Abraham y va hasta David. Cuando las genealogías llegan a David, la de Mateo se divide en Salomón (por el lado de José), y la genealogía de Lucas se divide en Natán (lado de María). La de Mateo, comienza por Salomón, sigue por los reyes de Judá, y termina en José por Jacob. La de Lucas, toma a Natán (hijo de David), y concluye en Heli, que es representado como el padre de José.

Herodes el Grande era árabe, y estuvo en el cargo gracias a que los romanos se lo otorgaron. Herodes estaba casado con una princesa asmonea (de la Dinastía de los Asmoneos, los sucesores de los Macabeos). María Magdalena, era también una princesa asmonea. Es decir, tanto Jesús como María de Magdala, pertenecían a descendencias de familias reales judías, por lo que bien podrían haber ocupado el trono de Herodes el Grande. Según la historia, este hecho hizo que Herodes persiguiera y buscara la familia de la cual, nacería un hijo que le destronaría del trono de David, por lo que tuvieron que emigrar a Egipto, y así escapar de dicha persecución.

Pero nada se sabe sobre esa supuesta estancia de la familia de Jesús en tierras egipcias, no se sabe el tiempo que permanecieron allí, ni qué hicieron. El Nuevo Testamento, sólo dice que a su regreso, visitaron el Templo de Jerusalén. Y desde este dato histórico, ya no se vuelve a saber nada de su vida, hasta su aparición en el río Jordán, para que lo bautizara Juan, cuando Jesús tenía la edad de 30 años. ¿Es posible que realmente no se sepa nada de la mayor parte de la vida de Jesús, o por contra, se ha ocultado esa información por algún motivo que trascendería los cimientos del cristianismo? ¿Es posible que Jesús jamás estuviera en Egipto? ¿Y dónde estuvo entonces?.

Si nos atenemos a la lógica y la razón, una persona no emprendería un camino tan complicado, escabroso y de una responsabilidad tan grande, sin estar preparado para ello. Y cuando digo preparado, me refiero intelectualmente, espiritualmente, mentalmente. Así que, desde mi perspectiva, me es imposible aceptar que Jesús, hasta los 30 años de edad, cuando fue bautizado por su primo Juan, sólo estuvo aprendiendo las artes de carpintero de su padre, y repentinamente, se convirtió en el Mesías, con unos conocimientos tan amplios en política y religión, con un don de palabra excelso, y dispuesto a sufrir por unas creencias particulares.

Nicolás Notovitch, un famoso aristócrata ruso del siglo XIX, afirmó que durante esos años de la vida de Jesús que apenas nada se ha escrito, Jesús se unió a un grupo de viajantes comerciantes, y llegó hasta la India. Notovich, quien viajó hasta la India por temas arqueológicos, descubrió un manuscrito que describe la visita de Isha o Issa, un occidental que estudió en tiempos antiguos budismo en el Monasterio de Hemis, a quien identificó como Jesús de Nazaret. Este Monasterio, está ubicado a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar, escondido entra las montañas en un paraje remoto.

fotoAleph / Exposicion de fotografias 'LADAKH'. El pequeño Tibet

Cuando Notovich se dirigía a Leh (capital de Ladak, en la frontera tibetana y localidad conocida como “la pequeña Tíbet”), oyó cómo un monje del monasterio, hablaba de un gran lama llamado Issa (que significa Jesús en tibetano). Esto llamó la atención de Notovich, quien se puso a investigar sobre ese dato, descubriendo una serie de pergaminos donde se habla de estos hechos.

Es muy probable, que Jesús, cuando viajaba con los comerciantes, lo hiciera a través de la Ruta de la Seda (esta ruta era una red de rutas comerciales, que unían Asia y Europa, e iban desde el Este de China, hasta Antioquía en Siria y Constantinopla, la actual Estambul).

ruta de la seda

Estos pergaminos estaban formados por 244 estrofas, y fueron escritos dos o tres años después de la crucifixión de Jesús. Fueron escritos de forma tan rápida (en comparación con los evangelios, que se escribieron entre los 60 y los 110 años después de la muerte de Jesús), por los testimonios de mercaderes y comerciantes de la ruta de la seda, que presenciaron los hechos acaecidos sobre la muerte de Jesús.

¿Qué contenían esos escritos que pueden perjudicar tanto la imagen y los cimientos de la iglesia?. Gran parte de su contenido, echa por tierra todas las ideologías en los que se sustenta el pensamiento ortodoxo e intransigente de muchas religiones, no sólo del cristianismo. El pergamino original está escrito en el idioma palí, y después se tradujo al tibetano. El Monasterio de Hemis conserva la traducción, mientras que el original permanece en la Biblioteca de Lassa (capital del Tíbet).

pergaminos originales

El pergamino describe que Issa (Jesús), cuando llegó a la edad de 13 años, edad en la que un israelita debe tomar esposa, la casa de sus padres empezó a ser frecuentada por personas ricas y nobles, deseosos de tener a Issa como yerno, ya que era famoso por sus discursos moralmente edificantes en el nombre del Todopoderoso. Entonces Issa, abandonó la casa de sus padres secretamente y partió de Jerusalén, con los comerciantes hacia el Tíbet, con el objetivo de perfeccionarse en la Palabra Divina y poder estudiar las leyes de los grandes Budas.

Se narra que cuando cumplió 14 años, Jesús se estableció en Aryas, cerca del Sindh, una de las provincias de Pakistán, el hogar de una de las civilizaciones más antiguas del mundo, la del Valle del Indo (siendo Mohenjo-Daro la mayor ciudad de esa zona). Mohenjo-Daro, es famoso por unos textos del libro sagrado hindú llamado “Mahabharata“, donde se narra una guerra de proporciones épicas, impropias para la época, ya que lo narrado, se asemeja mucho más a una Guerra Nuclear. En el Mahabharata o “guerra de los bharatas”, se describen las luchas de dos familias reales (los Pandavas y los Koravas), ambos clanes antepasados comunes del Rey Bharata, el primero en conquistar toda la India, uniéndola en una sola entidad.

El texto dice: “se produjo una inmensa columna de humo y llamas deslumbrantes. Tan brillantes como 10.000 soles en todo su esplendor. Era un arma desconocida, un trueno de hierro, un gigantesco mensajero de la muerte, que redujo a cenizas a la totalidad de la raza enemiga. Los cuerpos quedaron irreconocibles, sus cabellos y uñas se caían, la loza se rompía espontáneamente y las aves vieron decolorados su plumaje. El sol pareció temblar, y el universo se cubrió de calor. Las aguas hirvieron, los animales comenzaron a perecer y los guerreros hostiles cayeron derribados como briznas. Grandes proporciones de vegetación quedaron desiertos, y hasta el metal de las carrozas se fundió ante esta arma”. Parece evidente, que esta narración está describiendo un arma nuclear, la cual no existía en aquellos tiempos. Algo muy parecido a lo que ocurrió en las ciudades de Sodoma y Gomorra.

A mediados del siglo XX, en las ruinas de Mohenjo-Daro, unos científicos descubrieron varios esqueletos que parecían quemados. Tras analizarlos, se dataron entre 8.000 a 12.000 años. Pero lo más inexplicable, era que esos esqueletos tenían radiactividad. El nivel de radiación de los esqueletos era 50 veces mayor que los baremos normales. Las pruebas se repitieron varias veces, pero los resultados mostraban siempre los mismos resultados, no había ningún tipo de error, así que la conclusión final, es que allí tuvo lugar un holocausto nuclear, tal y como se relatan en los textos sagrados de la India. ¿Qué fue lo que ocurrió en esta localidad?.

La localidad donde se estableció Jesús con 14 años (Aryas), era también el nombre propio que se daban a sí mismas las tribus iranias (y también las indoarias, del Indo), que ha derivado en persa moderno a Irán, el país de los arios. De estas tradiciones y lenguaje hindú, y del sánscrito, fue de donde Adolf Hitler extrajo gran parte de su simbolismo (como la esvástica), y el objetivo de conseguir una raza pura, llamada “raza aria”.

Los pergaminos de Hemis, también hablan que Jesús, cruzó el país de los cinco ríos y el Rajputana (región del noroeste de la India, que comprende actualmente el Estado de Rayastán). El país de los cinco ríos, hace referencia al Panyab o Punyab, una región pakistaní, y los ríos cinco ríos son: Beas, Ravi, Jhelum, Sutlesh y Chenab.

cinco rios

De Panyab, Jesús viajó hasta el país de Orissa, un Estado situado en la costa Este, en la Bahía de Bengala. La capital, Bhubaneshwara, llegó a tener más de 1.000 templos hinduistas, de los que se conservan sólo unos 300. Allí, Jesús aprendió los Vedas, que son textos escritos en sánscrito, y que no fueron escritos por simples mortales, ellos dicen literalmente “no de la acción humanafue revelado directamente, por lo que se llamansruti(lo que se escucha), para distinguirlos de otros textos religiosos, que se llamansmrti(lo que se recuerda). En esta localidad, está enterrado Vyasa-Krishna, figura central del hinduismo, considerado como el escriba de los Vedas y de los textos complementarios. Le enseñaron a leer y a entender los Vedas, a curar con la ayuda de la oración, a enseñar y explicar las santas escrituras a los demás, a expulsar los malos espíritus del cuerpo de los hombres, a restaurar la salud.

Nos narra cómo Jesús permaneció seis años viajando por diferentes ciudades de la India; Rajagriha, Benares, hasta que se asentó durante un tiempo con los Sudrás y los Vaisyas, ambas tribus, estirpes de las clases más bajas de las castas que conformaban la sociedad hinduista. ¿Por qué Jesús, después de residir en los mejores templos, junto a los más altos eruditos de la India, termina asentado con las tribus más bajas?. Según los manuscritos, los Kshatriya, la élite gobernante del sistema védico hindú-social, le dijeron que estaba prohibido por el gran Brahma, estar cerca de aquellos a quienes Él había creado a su lado y a sus pies.

Los Vaisyas, debido a su baja casta social, sólo tenían permitido escuchar la lectura de los Vedas en días festivos, y los Sudrás, tenían prohibida su lectura e incluso contemplarlos, ya que su cometido era servir a perpetuidad como esclavos a los Brahmanes, e incluso a los Vaisyas. Es decir, si los Vaisyas ocupaban una escala social muy baja, los Sudrás tenían una consideración aún más ínfima. Y esto, Jesús no lo aceptó ni aprobó, empezando a predicar contra los Brahmanes.

Jesús reprendió contra los actos de aquellos que abrogaban el poder para privar a los demás de sus derechos humanos, afirmando: “Para Dios, las obras del Padre no hacen ninguna referencia entre sus hijos, porque todos son igualmente estimados por Él”. Jesús negó el origen divino de los Vedas y los Puranas (escritos hindúes sobre genealogías, tradiciones, religión, mitos y leyendas), que no debían temer a Dios, sólo doblar la rodilla ante Él. Jesús también negó el Trimurti (término sánscrito que hace referencia a los tres dioses principales de la mitología hindú: Shivá, Brahma y Vishnu), incluso negó la encarnación de Para-Brahma en Vishnu, Shiva o cualquier otro dios.

En ese instante, según el manuscrito, Jesús dijo: “El Juez eterno, el Espíritu eterno, abarca la única e indivisible alma del universo que sólo él crea, contiene y vivifica todo. Él solo, ha legado y creado, ha existido toda la eternidad, y su existencia no tendrá fin. Él no tiene ningún igual en los cielos o en la tierra. El Gran Creador, no ha compartido su poder con ningún ser viviente, todavía menos con los objetos inanimados. Él es el principio de la existencia misteriosa del hombre en quien él ha insuflado una parte de su Ser”.

Estas palabras de Jesús, y sus actos anteriores son reveladores de su pensamiento, y de lo que nos dice la iglesia. Aquí puede residir uno de los motivos más evidentes, de que la vida de Jesús, apenas se divulgue o se conozca, ya que de sus palabras, emana un pensamiento contradictorio con todo aquello que la iglesia quiere que pensemos de lo que representa su figura y su mensaje. Jesús, recriminó a aquellos que ostentaban el poder y la sabiduría, que despojaran del derecho a ilustrarse a los de clase social más baja, les recriminó vetar la palabra de Dios a determinadas personas por su condición social, quienes seguramente, eran los más necesitados de escucharla.

Jesús negó a los tres dioses hindúes, afirmando que sólo existía un único dios verdadero, también negó la encarnación como fin último, afirmando que el venerado Para-Brahma, fuera encarnado en un dios. ¿No es esto, lo que las escrituras canónicas, la Biblia, insta a que creamos? ¿Cómo puede ser que Jesús, dijera todo lo contrario, que no creyera en la Trinidad ni en la reencarnación? ¿No es este un motivo de peso para ocultar dicha información, conseguir que permanezca oculta, y que podría hacer temblar los cimientos de la iglesia?.

El enfado de Jesús con los poderes religiosos, era tan manifiesto, que dijo: “Aquellos que privan a sus hermanos de la felicidad divina, se les privará de ella a ellos. Los Brahmanes y los Kshatriyas, se convertirán en Sudrás, y los Sudrás morarán eternamente con el Eterno. No hagan culto de los ídolos, porque ellos no lo oyen. No escuchen los Vedas, porque su verdad es falsa. Nunca se pongan en el primer lugar y nunca humillen a su vecino. Ayuden a los pobres, apoyen al débil, no hagan mal alguno, y no codicien aquello que no poseen ni os pertenece”.

Aquí ya aparecen muchos de los mensajes por los que Jesús fue conocido, incluso algunos mandamientos como el décimo: “No codiciarás los bienes ajenos”, o los pilares de sus “Bienaventuranzas”. El islam, se opone drásticamente a la idolatría, y una de las confrontaciones que mantiene con el cristianismo, es la adulación a los ídolos. Aquí, Jesús expresa su recelo a la adoración de ídolos, otra nueva contradicción de todo lo que la iglesia mantiene como verdadero.

Siendo consciente Jesús de las represalias que iban a  tomar contra él, se marchó a la tierra donde nació Siddharta Gautama, más conocido como Buda. Seis años más tarde, y tras haberse instruido en el idioma Palí, y en las sagradas escrituras de los Sutras (discursos dados por Buda, donde se exponen enseñanzas y preceptos relativos a las diferentes vías de conocimiento para alcanzar la “iluminación” o realización espiritual completa del ser humano), Jesús abandonó Nepal. Por el camino ya empezó a predicar cómo alcanzar la perfección suprema del hombre.

En los manuscritos, se dice que Jesús tenía la edad de 29 años cuando regresó a Israel. Desde la marcha de Jesús, los paganos habían infligido gran sufrimiento a los israelitas, que eran presa de un gran desaliento y desesperación. Los primeros judíos que escucharon a Jesús, le preguntaron dónde debían ir para alabar al Padre Celestial, y Jesús les dijo, que no deben erigir ningún monumento para tal efecto, sino que su corazón era el mismo templo que debían iluminar. La palabra de Jesús, empezó a infundir valor en los corazones de los afligidos judíos, por lo que le empezaron a seguir en masa.

Vasco de Gama, en el siglo XV, llegó a las costas de la India. El Papa Inocencio VIII, había dividido el mundo entre los españoles y los portugueses. La parte más occidental (América), era del Imperio Español, y la parte más oriental (India), de los portugueses. Este contacto de los portugueses con la India a finales del siglo XV, fue el primero tras largos siglos, cuando Tomás lo hizo hace 1.500 años antes. Con su llegada, se destruyeron 601 templos en 131 aldeas. Vasco de Gama, aniquiló a gran parte de los hombres a su llegada a Calicut, mutilando a muchos de ellos, incluidos Brahmanes y Zamorínes.

Las importantes rutas comerciales de la seda y de las especias (por las que Jesús transitó y viajó), fueron bloqueadas por el Imperio Otomano en el año 1.453 d.C., lo que motivó la búsqueda de un camino alternativo desde Europa hacia Oriente, lo que se conoce como la Ruta del Cabo. En este mapa, se puede observar en rojo lo que era la famosa ruta de la seda, y en azul la ruta del cabo.

ruta del cabo

Los frailes franciscanos, destruyeron en los años siguientes más de 300 templos, y los jesuitas, más de 250 en Salsete (actualmente la zona de Bombay). Escritos de la época, atestiguan la forma de proceder de estos frailes. Cuando llegaban a una nueva aldea, bautizaban a toda la comunidad, y después procedían a destruir sus templos paganos y falsos dioses. La iglesia católica, prohibió a los hindúes la lectura y el uso de sus Sagradas Escrituras, y quien no lo cumpliera, se veía expuesto a duras penas, incluida la muerte. Estaba terminantemente prohibido, que cualquier hindú ejerciese el uso de su religión.

Actualmente, aunque ya no se realizan este tipo de actos tan crueles, sin ningún sentido y totalmente amorales, aún permanece la mentalidad inquisidora de aquellos tiempos, donde cada religión intenta perpetuarse en el tiempo, ganar adeptos e intentar hacer ver a sus fieles, que su religión es la auténtica, que sus creencias son las correctas, y que las demás están equivocadas.

Todo lo que actualmente se cree cierto, válido, y es la historia que nos han inculcado, las escrituras que son las aceptadas, absolutamente todo, proviene del Concilio de Nicea, que tuvo lugar en el año 325 d.C. Fue aquí, donde se asentaron las bases de quién era Jesús, cuál era su mensaje, y por supuesto, que la iglesia era la Santa Sede heredera de todo ello, cuando en los manuscritos de Hemis, se observa que fue el mismísimo Jesús, quien afirmó que no hacía falta ni era necesario levantar templos para orar ni para creer un su dios. Y también fue el mismísimo Jesús, quien afirmó que no había que rendir culto a los símbolos. ¿Cuántos símbolos tiene la iglesia católica?. La santa cruz, la síndone, el cáliz, la hostia, cientos de imágenes de vírgenes y santos, el agua bendita, el rosario, etc…

En el Concilio de Nicea, de todos los que acudieron a ella (318 personalidades), realmente hubo 5 personajes que fueron fundamentales:

1- Emperador Constantino I, quien convocó dicho concilio y conocido por ser quien legalizó el cristianismo.
2- Arrio, un predicador de origen libio, y sacerdote de Alejandría, afirmaba que Jesús, aunque es un ser divino, era una creación del Padre, y de diferente naturaleza. Desde el punto de vista de Arrio, considerar a Jesús como Dios significaría caer en el politeísmo de los paganos. Pensamiento muy en contra de los obispos ortodoxos.
3- Osio de Córdoba, Obispo de Córdoba, consejero del Emperador y la persona que presidió el concilio.
4- Atanasio de Alejandría, principal luchador contra Arrio.
5- Eusebio de Cesarea: Obispo de Cesarea (Palestina), y seguidor de Arrio. Es la persona que se encargó de recopilar toda la información disponible, desde la época de los apóstoles hasta la fecha del Concilio.

Los seguidores de la visión de Arrio, eran llamados Arrieros, y la doctrina que profesaban se denominaba Arrianismo. Arrio fue expulsado del Concilio de Nicea, por ir en contra, o por no seguir los dictados de la mayoría. De este acontecimiento, proviene la frase: “Arrieros somos, y nos encontraremos en el camino”. Todos los seguidores del arrianismo, fueron catalogados como herejes. La presión que tuvieron que soportar las personas que creían en la visión de Arrio fue tal, que muchos, para no tener problemas mayores, ni verse expulsados o condenados, se apartaron de ello, llegando sólo a quedar 2 personas que aún seguían fieles al arrianismo, que fueron Eusebio de Nicomedia y Teognio de Nicea, quienes no aceptaron la imposición del Credo Niceno.

En ese Credo Niceno, se asientan las bases de los contenidos de la fe cristiana, resumiendo los principios básicos de la fe ortodoxa. Este Credo reza:

“Creemos en un Dios Padre Todopoderoso, hacedor de todas las cosas visibles e invisibles. Y en un Señor Jesucristo, el Hijo de Dios; engendrado como el Unigénito del Padre, es decir, de la substancia del Padre, Dios de Dios; luz de luz; Dios verdadero de Dios verdadero; engendrado, no hecho; consubstancial al Padre; mediante el cual todas las cosas fueron hechas, tanto las que están en los cielos como las que están en la tierra; quien para nosotros los humanos y para nuestra salvación descendió y se hizo carne, se hizo humano, y sufrió, y resucitó al tercer día, y vendrá a juzgar a los vivos y los muertos”.

Si analizamos el Credo, vemos como se hace hincapié en la consubtancialidad de Jesús y el Padre, que son indivisibles, son uno. Y esto, es una manipulación total de quién era Jesús y de su mensaje, porque fue Él, quien afirmaba no ser hijo de Dios, porque Dios es único e insustituible. Estamos ante la manipulación por excelencia de la creación de la iglesia, quienes a través de presiones, falsas acusaciones, amenazas de exilio, de muerte, manipularon a los allí congregados para que votaran a favor de una mentira, y así hacer de la iglesia el único heredero legítimo de la religión y las creencias que predicaba Jesús, y así enriquecerse como lo ha hecho hasta nuestros días.

Por este motivo, la iglesia ha perseguido siempre a aquellos que podían poner en peligro su hegemonía, a aquellos que podían esclarecer la verdad, como los templarios, rosacruces, masones… y se ha visto envuelta en sucesivas guerras y guerrillas, adoctrinando a la fuerza allí donde conquistaban, eliminando todo rastro que pudiera poner en entredicho la fe que profesaban y todas las tierras que les pertenecen por Gracia y Obra de Dios.

Cada uno de vosotros, que está leyendo ahora esto, intentad viajar a la época de la que estamos hablando. Imagina por un instante, que eres un seguidor de Arrio, a favor de su punto de vista sobre Jesús, pero formas parte de una minoría. Y la mayoría, que son quienes más poder tienen en esa sociedad (desde el Emperador hasta Obispos de las ciudades más importantes), te fuerzan, te presionan y te obligan a cambiar radicalmente tu postura, y si no lo haces, serás desterrado, o bien irás a la hoguera por hereje, o tu familia también correrá la misma suerte, o te despojarán de todos tus bienes, o te encerrarán de por vida en las peores condiciones imaginables. Obviamente, son la mayoría quienes cambiarían su postura, y aún así, además de Arrio, dos personas más no la cambiaron, y se mantuvieron firmes a lo que era la verdad.

Y la iglesia, se inventó que nacemos con el pecado. ¿Cómo es posible, que un recién nacido, que no entiende de rencor, odios, envidias, traiciones… nazca pecadora?. Simplemente, porque a la iglesia le interesa adherirte a su círculo desde que naces, y no lo abandones jamás, sólo cuando falleces. Y en la larga travesía de la vida, la iglesia te irá guiando y aconsejando todo lo que debes hacer para permanecer limpio de los pecados originales, y entre esos deberes y responsabilidades, están por supuesto, donar tu dinero, tus bienes, tu tiempo, divulgar su fe, dar la vida por ello…

La palabra pecado, proviene del griego “hamartia” (que significa “errar en el blanco”). No existe ningún término para esta palabra, que signifique “culpa” o todas las demás acepciones que la iglesia hace de ella. Es decir, “pecar”, era fallar al tirar a la diana, por lo que la próxima vez, deberías intentar acercarte más a tu objetivo. En cambio, la Biblia defiende el pecado como el alejamiento del hombre de la voluntad de Dios.

En el mensaje de Jesús, se puede apreciar la gran influencia que tuvo las enseñanzas que recibió en la India, ya que muchos de esos mensajes, ya los dijo Buda mucho tiempo atrás. La parábola de “poner la otra mejilla”, la parábola de “tratar al prójimo como a ti mismo”, la parábola “quien esté libre de pecado”, etc… En el hinduismo, Khrisna dice que él, es la letra “A”, el principio y el fin, mientras que Jesús dijo: “yo soy el alfa y la omega, el principio y el fin”.

Tanto Buda como Jesús, empezaron a predicar a la edad de 30 años, ambos tuvieron 12 discípulos, los dos tenían un discípulo que les traicionó, así como un discípulo predilecto, etc. Son muchas las “casualidades” y los paralelismos existentes, como para no creer en los manuscritos de Hemis, que corroboran que Jesús permaneció largo tiempo en la India, aprendiendo de sus sagradas escrituras, y se viera fuertemente influenciado por ellas.

Albert J. Edmunds, gran conocedor de la historia hindú, sus dioses y su mensaje, ha encontrado 112 paralelismos irrefutables, entre las enseñanzas de Buda y las del cristianismo. Son demasiadas coincidencias para tomarlas sólo como eso, simples casualidades. Uno de mis proverbios dice: “Cuando todo apunta a una misma causa, la casualidad jamás puede ser una explicación”. (Jorge Palazón 14/09/2012).

El Evangelio de Juan, dice: “En el principio, existía la palabra, y la palabra estaba junto a Dios, y la palabra era Dios”. Pues bien, los Vedas dicen: “En el principio, existía Brahma, y con Él estaba la palabra, y la palabra era Brahma”. Esta cita está copiada literalmente de las enseñanzas hindúes. Y como ésta, existen decenas más. ¿Cómo es posible que en el Nuevo Testamento, no se hable nada de la infancia de Jesús, ni de su pasado, nada sobre su biografía, y en cambio esas gentes, esos discípulos tan humildes que jamás habían salido de su tierra, escribieran y conocieran las enseñanzas hindúes de forma tan perfecta?. Sólo existe una explicación posible, y era que Jesús, sí estuvo en aquellas tierras durante largos años, y cuando regresó a Israel, gran parte de su mensaje estaba influenciado por las enseñanzas que allí aprendió.

El mensaje principal de Jesús, no era que te adherieras a una creencia determinada, ni crear una nueva religión, ni enriquecerse con ella como se ha hecho, sino que cada uno de nosotros, lograra una gran transformación interior. Sea lo que sea lo que hemos venido a hacer a este mundo, nuestra finalidad es convertirnos en alguien realmente merecedor de la vida, y para ello, debemos aprender a no caer en todo aquello que son trabas para lograrlo.

Así que, Jesús permaneció largo tiempo en la India, llegando allí por la ruta de la seda con los comerciantes y mercaderes. Una vez allí, visitó gran número de emplazamientos y lugares donde residía la sabiduría hindú, de las enseñanzas de dioses muy anteriores a su época. Poco a poco, se fue instruyendo en todos los campos intelectuales. Una vez su personalidad y su visión de las religiones se asentaron en él, empezó a predicar y divulgar, unas enseñanzas muy alejadas de todo lo que nos dice la iglesia.

La Biblia, nos presenta un Dios vengativo, lleno de ira, cruel, que te castiga sin impunidad si no sigues sus designios, y que te juzgará de la manera más cruenta si no has hecho todo lo que Él te ha encomendado. Y Jesús, según la iglesia, es el Hijo de ese Dios, quien en su mensaje, te dice y resalta aquello que debes hacer, cómo debes comportarte si no quieres yacer en el infierno el resto de la infinidad del tiempo.

Pero Jesús, no enseñó nada de eso, no obligaba a nadie a convertirse a una religión determinada, ni te juzgaba, ni incidía en tus pecados, ni manifestaba su controversia y su ira si no hacías ni predicabas lo que él expresaba. Todo esto es un invento eclesiástico, para atemorizar a las gentes, porque la ignorancia y el miedo, infundir terror a aquellos que no eran ilustrados (que eran la amplia mayoría en aquella época y en los siglos posteriores), era bastante sencillo, y daba excelentes resultados.

Y como había que dar pruebas de que Jesús era el Mesías de las profecías, tergiversaron la historia, los hechos, las escrituras, adecuándolas para que todo estuviera relacionado, por lo menos intentar que todo cuadrara lo máximo posible. Y al ver que el cristianismo crecía de forma exponencial, que se estaba convirtiendo en una religión de masas, el Emperador Constantino se convierte a esta religión, para afianzar así aún más su poder, y convoca el Concilio de Nicea para dejar “claros”, los puntos primordiales de quién era realmente Jesús.

Y de esa reunión, con las más altas personalidades, donde todo eran intereses, corrupción, presiones, amenazas… se sale con un Credo que define de forma breve y concisa, la figura de Jesús, y su vínculo con la iglesia, que se convierte en el símbolo y la Santa Sede del cristianismo. Y con el transcurso del tiempo, la iglesia se topó con muchas personas como Arrio, dispuestas a mantenerse firme con la verdad, a proteger aquellas escrituras y pruebas que reflejan quién era realmente Jesús y el fin último de su mensaje, su verdadera historia, que contradice aquello que la iglesia quiere que no sepas, y que ha intentado ocultar a lo largo de los siglos.

Por este motivo, se han producido genocidios allí donde los emisarios del clero han acudido, en tierras americanas, en la India, en el Medio Oriente. La Inquisición, las Cruzadas, la complicidad del Papado, persecuciones a los Templarios, Rosacruces, intelectuales, destrucción de Templos… han intentado acabar con muchas de esas pruebas, acallar esas voces que son portadoras de lo que realmente ocurrió, y que demuestran que Jesús no era quien ellos dicen que es, que su vida y obra difiere mucho de lo que Jesús hizo, y seguramente, se acerca el día que se desvele ese misterio, y la Sede más poderosa que existe, vea como sus pilares, los cimientos de la mentira, se tambalean anunciando su destrucción.

A partir de que Jesús regresara a su patria, es cuando comienza todo lo que sabemos de Jesús, lo que cuentan en el Nuevo Testamento hasta su muerte. Si la vida de Jesús hasta ese instante, es un misterio para la mayoría, la muerte es realmente otro misterio igual o aún más grande, que hace de Jesús ser la persona más influyente de la historia, el más conocido y el más estudiado.

Si la mayoría de los creyentes al cristianismo, conocieran realmente la vida y obra de Jesús, el verdadero mensaje, deberían alejarse de la iglesia y ser fieles sólo a su persona, porque Jesús no tiene cabida en la iglesia, porque Jesús es mucho más grande que el Imperio que la iglesia ha construido a su alrededor, de los actos repudiables que han cometido (y siguen cometiendo), y porque las personas, merecen saber quién fue realmente Jesús, porque Jesús fue un ser humano que hizo pequeños a los dioses, porque su condena a morir lo ha hecho eterno e inmortal, y porque Él no era Hijo de ningún dios como afirmó, sino que se convirtió en un dios en espíritu.

Jesús nos quiso enseñar que todo reside en nuestro corazón, que es donde reside el auténtico Dios, porque en cierta medida, todos somos nuestros propios dioses, y Jesús predicó la forma que te acercaras más a ese Dios interno, y poder convertirte en la persona que Él se había convertido. y alcanzar ese estado, y la iglesia nos ha enseñado todo lo contrario de lo que Jesús realmente enseñaba. Jesús quería que fueras merecedor de la vida, que te conocieras a ti mismo a la perfección, que pulieras tus defectos y que tuvieras una vida lo más plena posible, acorde con la persona que eres. Ese es su verdadero mensaje.

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3 Respuestas a “La misteriosa vida de Jesús (Episodio III)

  1. JOSÉ DE JESÚS PEÑA

    Solo me resta decir que es sensacional el análisis hecho y que se acerca más a la realidad de la enseñanza hecha por el Mesías y que los inventos de la Religión Católica, poco a poco irán desmoronándose hasta ser reducidos a nada, porque si bien es cierto que la gran mayoría somos acomodaticios y convenencieros, solo para que sean satisfechos nuestros propios intereses, es así como se maneja aún en la actualidad, donde se ven enfrentados la Ciencia con la Religión o mejor dicho los Iluninati con los Religiosos.

  2. JOSÉ DE JESÚS PEÑA

    Solo me resta decir que es sensacional el análisis hecho y que se acerca más a la realidad de la enseñanza hecha por el Mesías y que los inventos de la Religión Católica, poco a poco irán desmoronándose hasta ser reducidos a nada, porque si bien es cierto que la gran mayoría somos acomodaticios y convenencieros, solo para que sean satisfechos nuestros propios intereses, es así como se maneja aún en la actualidad, donde se ven enfrentados la Ciencia con la Religión o mejor dicho los Iluninati con los Religiosos; también es cierto que deberemos de conducirnos con respeto hacia los demás y ser moderados en todo lo que expresamos, sin caer en la agresividad y que esto se interprete como una ofensa. Disculpas de antemano.

  3. El texto del mahabharata está retocado, retorcido y falsificado.
    Se mezclan frases del Mausala Parva y otros libros.

    “se produjo una inmensa columna de humo y llamas deslumbrantes. Tan brillantes como 10.000 soles en todo su esplendor(hasta aquí falso. Aunque sería increible citar el libro y la sección). Era un arma desconocida, un trueno de hierro, un gigantesco mensajero de la muerte, (hasta aquí cierto, mausala Parva, sección 4 o 5, no estoy seguro) que redujo a cenizas a la totalidad de la raza enemiga (tergiversado). Los cuerpos quedaron irreconocibles, sus cabellos y uñas se caían (en realidad no se caían, eran roidos por ratones mientras dormian, es del Mausala Parva) , la loza se rompía espontáneamente (solo aparecía agrietada) y las aves vieron decolorados su plumaje (falso, solo unas pocas, también del Mausala). El sol pareció temblar, y el universo se cubrió de calor. (podría ser de los libros 6, 7 y 8, digo podría) Las aguas hirvieron, los animales comenzaron a perecer y los guerreros hostiles cayeron derribados como briznas. (desconocido para mí) Grandes proporciones de vegetación quedaron desiertos,(en el sauptika se dice algo parecido del arma Brahamasira, que puede causar la desertización de un país durante doce años) y hasta el metal de las carrozas se fundió ante esta arma”. (desconocido para mí)
    Lo que desconozco no quiere decir que sea falso pero me gustaría saber en que libro lo dice.

    En conjunto todo el fragmente es un batiburrilo de frases, unas quizás inventadas, otras modificadass y algunas verdaderas pero que corresponden a diferentes libros y están sacadas de contexto.

    De todos modos gracias por toda la información que aportas.

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