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El Enigma del Arca de la Alianza (Episodio II)

Mucha de la tecnología que ahora conocemos, ya fue usada hace miles de años. Todos los relatos hacen referencia a fuerzas extremas, fuerzas traídas por los “dioses”, que destruían ciudades, armas que provocaban temperaturas excesivas, que vitrificaban la piedra, incineraba instantáneamente a los seres vivos, etc. Las pruebas están ahí, en los relatos, los textos, los mitos y leyendas que pasan a través de cada generación, transmitidas por aquellos que vivieron el momento, en las ciudades que hoy son restos arqueológicos, que esconden los secretos de lo que sucedió.

En la ciudad de Jericó, a 28 km de Jerusalén, fue donde Dios se dirigió a Josué (el sucesor de Moisés), ordenándole que sitiara la ciudad durante seis días, acompañado de siete sacerdotes, quienes portaban cuernos de carnero, seguidos del Arca de la Alianza. Al séptimo día, cuando el sonido de los cuernos de carnero retumbaron en los muros de Jericó, estos cedieron, y la ciudad fue saqueada. En el Libro de Josué, se especifica que los cuernos que hicieron caer los muros, se llamaban shofar.

En las escrituras, se narra cómo se ordenó al ejército rodear la ciudad, y una vez Jericó estuvo totalmente rodeada, emanaron un sonido atípico, que estaba acompañado por el Arca de la Alianza, el cofre del poder absoluto, donde residía y se guardaba la fuerza de dios (o de los dioses). ¿Cómo pudo el sonido que salía de los cuernos de carneros, echar abajo los muros de una ciudad fortificada como Jericó? ¿Qué tuvo que ver el Arca de la Alianza?

jerico

A principios del siglo XX, se encontraron las ruinas de la ciudad de Jericó, con una superficie aproximada de tres hectáreas, destacando principalmente una torre maciza de piedra que medía 9 metros de altura x 8 metros de anchura. Las murallas tenían una envergadura de 7 metros de ancho. En algunas zonas, la muralla estaba compuesta de dos muros que discurrían en paralelo, distantes el uno del otro unos 4 metros. Delante del muro se encontraba un foso de 3 metros de profundidad x 8 metros de ancho. Esto da una muestra, del poder que se necesitaba para destruir los muros y entrar en la ciudad.

Actualmente, las fuerzas especiales y el ejército, poseen un arma no letal, utilizada en manifestaciones, o para ahuyentar masas de personas sin que haya heridos graves. Esta arma es conocida como LRAD (Long Range Acoustic Device – Dispositivo Acústico de Largo Alcance). Pero este tipo de arma, estas ondas sónicas, también se podrían emplear para destruir cosas (al igual que ciertas frecuencias, hacen que estallen copas o vasos de cristal). ¿Conocían antiguas civilizaciones el poder de las ondas sónicas, y poseían los conocimientos y las herramientas para ello? ¿Pudieron los israelitas, con ayuda del Arca de la Alianza (donde reside el poder de los dioses), derribar las murallas de Jericó, gracias a la amplificación del sonido que salía de los shofar?

El investigador sobre las ondas de sonido, levitación acústica,  y ex-astronauta de la NASA, Taylor Wang, es el mayor experto sobre el planeta en cuestión de sonido, sus efectos y forma de empleo. Wang afirma, que la caída de Jericó, pudo perfectamente deberse a la fuerza acústica, la fuerza del sonido. Dice que si se concentra en un muro una resonancia de forma continua, y se ampliara su efecto, ésta cedería y explosionaría, ya que la resonancia lo que hace, es acumular grandes cantidades de energía, que si se alimenta de forma continuada, puede acabar destruyendo todo.

El sonido, es básicamente una onda de presión, y cuando se incorpora la energía a la ecuación, esa mezcla es destructiva. Se puede afirmar, que es un arma de partículas, porque lo que se hace es mover el aire, solo se necesitaría que algo, dirigiera el sonido a la zona que queremos destruir, convirtiéndolo en un rayo de energía acústica dirigida.

El Arca de la Alianza, siempre acompañaba a los judíos cuando iban a librar una guerra o una batalla, como ocurrió durante la conquista de Canaán. Con ella, los judíos se sentían protegidos, porque el Arca poseía tales poderes, que la convertían en un arma absolutamente letal. Ellos decían, que en su interior residía la ira de Dios. Así que, en el cerco a la ciudad de Jericó, siete cuernos de carnero, tocados de forma constante por siete sacerdotes, y acompañados del Arca, consiguieron destruir los muros y asediar la ciudad.

Pero los shofar, no han sido las únicas armas sónicas de la antigüedad del que se tenga constancia. En Números 10:1,2. aparecen las instrucciones divinas dadas a Moisés, para que hiciera dos trompetas de plata. ¿Es casualidad que sean siempre los dioses, quienes dan instrucciones y conocimientos tecnológicos y avanzados, a los seres humanos? La palabra hebrea chatsotserah, aparece 29 veces en el Antiguo Testamento. Se ha traducido casi siempre como “trompeta”, excepto en 3 ocasiones, que aparece como  “trompeteros”, y una vez como “bocina”, apareciendo sólo una vez en singular.

Durante el exilio de los israelitas en el desierto del Sinaí, que duró cuarenta años, el Éxodo describe que se construyó el Arca cuando Moisés les reveló la ley divina y fundó la religión hebrea, pero su función no se revela hasta los tres siguientes libros; Levítico, Números y Deuteronomio. Sólo los Levitas podían tener acceso a ella. El Levítico relata que Dios se aparecía en una nube encima del Arca y en el libro de los Números cuenta que Dios hablaba desde allí, y que la nube del Señor flotaba sobre el Arca para proteger a los israelitas mientras la transportaban por el desierto.

La última referencia sobre el Arca de la Alianza en el Antiguo Testamento, es en el libro de Jeremías, justo antes de que los babilonios saquearan el Templo en el año 597 a.C.

Parece más que evidente, que el Arca de la Alianza era un complejo dispositivo tecnológico. La palabra “Arca”, hacía referencia a una tecnología extremadamente avanzada, que se podría traducir como “arquear” “curvar”. El Arca de la Alianza era un generador de energía, o parte de un sistema de producción de energía. Esta energía podía utilizarse como un arma de ondas sónicas como en Jericó, como un medio de radio-comunicación o como un arma de gran poder y devastador, así como un portal dimensional. Es decir, “Arca”, hacía más bien referencia al poder de curvar el espacio-tiempo, de transformar la energía, más que en un elemento mobiliario.

Obviamente, esta tecnología no la crearon las mentes que vivían en Israel, sino mentes mucho más avanzadas y con conocimientos increíbles en el campo de la física. ¿Qué motivo tendría una civilización avanzada para legar este poder y esta tecnología?

La Biblia relata cómo Dios, dio instrucciones exactas para su fabricación. Y todos esos datos, medidas, pesos, materiales, modo de empleo… fue asimilado sin más por una persona, que fue capaz de recordar todo aquello que le dijo, y ejecutarlo sin ningún tipo de error, al milímetro. ¿Realmente impresionante no?

El Arca existía mucho antes de estos pasajes bíblicos, en la civilización egipcia.

arca egipto

En una de las paredes del Templo de Abu Simbel, aparece representada la Batalla de Qadesh, donde puede verse al ejército de Ramsés II cómo estaba ya en posesión del Arca. En el bajorrelieve de una de las paredes que adornan el Templo, se pueden observar dos personajes alados en una especie de arca.

En esta batalla, Ramsés avanzó con su ejército formado por 60 carros. Fueron presa de una emboscada por el ejército de Muwatalli (rey de los hititas), formado por más de 2.500 carros de guerra, cada carro con tres guerreros. El ejército de Ramsés, retrocede y se bate en retirada, dejando prácticamente solo a Ramsés con unos cuantos soldados fieles. El Poema de Pentaur narra cómo Ramsés se hizo con la victoria. ¿Cómo es posible que un ejército formado por 2.500 carros y 7.500 soldados, con una posición dominante y de ventaja que ofrece una emboscada, acabe siendo derrotada por un puñado de guerreros? La respuesta a esta pregunta, se encuentra en la escena del bajorrelieve, cómo los egipcios veneran e idolatran ese arca.

En noviembre de 1.922, el arqueólogo americano Howard Carter, descubrió la tumba de Tutankamón. Entre sus tesoros, se encontraron dos trompetas, una de plata y otra de bronce.

Los instrumentos habían permanecido mudos por más de 3.000 años en el Valle de los Reyes, próximos a la momia del joven faraón. Ambos estaban decorados con inscripciones de dioses identificados con campañas militares. En 1.939, eligieron al legendario trompetista James Tappern, para que tocara tan frágil instrumento. James, se quedó sorprendido por el sonido de la trompeta de Tutankamón, la cual marcó su vida, y la de su hijo Peter Tappern. Peter dijo: “Me dejó estupefacto la calidad del sonido. Cómo la tocaban los trompetistas de la época de Tutankamón, ni me pregunten. Mi padre utilizó boquillas modernas, pero la técnica que se necesita es asombrosa”.

Una de las leyendas egipcias más notorias, es la maldición que recaerá en la Humanidad, sin son tocados los tesoros de Tutankamón, de las que se dice están malditas. Todo empezó al morir la persona que abrió la tumba, Lord Carnarvon, picado por un mosquito cuatro meses después de profanar el descanso del faraón. El mismo día que falleció, 04 de abril de 1.923, El Cairo se quedó a oscuras. Otra persona que estuvo presente, era su hermano, Audrey Herbert, muriendo por causas desconocidas. La persona que derribó el muro que daba a la sala donde descansaba Tutankamón, Arthur Mace, murió días después también por causas inexplicables.

La persona que radiografió la momia, Sir Douglas Reid, falleció dos meses después de hacerlo, al igual que la secretaria que le ayudó de un ataque cardíaco. Al proceder a la autopsia de la momia se encontró que justo donde el mosquito había picado a Lord Carnarvon, Tutankamón tenía una herida igual.

En el Museo de El Cairo, cuando una de ellas estaba siendo limpiada en 1.954, alguien intentó soplarla, y en ese mismo momento la electricidad de todo el Alto Egipto falló. En 1.974, limpiándola de nuevo, y no teniendo constancia el personal del Museo, del anterior evento ocurrido 20 años antes, fue soplada de nuevo, y el poder energético se vino abajo, esta vez sólo en la región del Gran Cairo. Ambos incidentes, aparecen reflejados en los documentos archivados en la estación generadora de electricidad, de la caída inexplicable a cero ocurrida en aquel tiempo, y también en los artículos de los periódicos egipcios de aquel día.

La tecnología que se empleó en el Tabernáculo y el Arca de la Alianza, ya existía en Egipto, y en un lugar que se encuentra a la vista de todos, en las tumbas de los faraones, sus santuarios y la pirámide de Gizeh. En el Episodio I, hemos visto el complejo entramado tecnológico que suponía el Tabernáculo para comunicarse con seres de otros mundos, con Dios. Esta sofisticada tecnología la utilizaron los egipcios en sus procesos de momificación. ¿Realmente toda la parafernalia de momificar, crear esos monumentos enormes, todo el oro y materiales empleados, era simplemente para glorificar a un faraón?

Los libros nos dicen que el proceso de momificación, su finalidad, es preservar el cuerpo de la descomposición. Para ello se embalsama el cuerpo y se envuelve en lino y se sella con resina. De esta forma, el cuerpo reposa durante 40 días cubierto de sal natrón. Esta sal es muy alcalina, que se mezclaba con las resinas naturales que servían para sellar el cuerpo con las capas de lino. Estas resinas, en cambio, eran muy ácidas. El contacto entre el cuerpo alcalino y la resina ácida neutraliza la reacción química y aumenta la protección de la propia resina. La sucesión de ataúdes no es tampoco una coincidencia.

ataud egipcio

  1. santuario exterior
  2. manto de lino
  3. segundo santuario interior
  4. tercer santuario interior
  5. cuarto santuario interior
  6. sarcófago de granito
  7. ataúd exterior de madera dorada
  8. ataúd medio de madera dorada
  9. ataúd interno de oro macizo
  10. máscara-casco de oro macizo
  11. momia

ataud egipcio 2

En esta imagen podemos observar como el entramado de ataúdes era una superposición de unos con otros, como las piezas de una matrioska. ¿Era realmente necesario crear toda esta parafernalia para enterrar a un faraón?

Así que tenemos una momia muy alcalina, acompañado de una gran cantidad de oro, posicionados en el cuerpo en los puntos chakra. Lo que realmente obtenemos es un circuito electrónico. Una membrana de resina de lino (intercambiador de iones), en contacto directo con un casco-máscara de oro sólido que está en un contacto directo con el ataúd de oro sólido más interior, que a su vez está en contacto directo con los siguientes dos ataúdes de madera dorada. Este condensador humano estaba contenido en un sarcófago de granito cubierto con una delgada tapa de granito. Este material posee una propiedad altamente piezoeléctrica debido a su composición de cuarzo.

Todos los sarcófagos encontrados en Egipto son cajas de granito, así como las cámaras internas. ¿Por qué motivo? Existe un patrón evidente. Pero si postulamos que el granito y la electricidad estática son parte del rompecabezas, ¿cómo podemos conectar las pirámides, el Arca de la Alianza y la tumba de Tutankamón (o todo el Valle de los Reyes)?

Egipto está situado sobre fallas sísmicas muy activas y una de ellas se encuentra cerca del Valle de los Reyes. La península del Sinaí se encuentra entre dos fallas principales y se compone principalmente de granito (especialmente el Monte Sinaí y alrededores).

Christopher Dunn, en su libro “Tecnología Perdida del Antiguo Egipto”, explica cómo la Pirámide de Gizeh, realmente era una planta de energía, basada en la producción de hidrógeno, reconvertido más tarde en ondas de microondas para después lanzarlas al Espacio. Esta pirámide, a su vez, era un sintetizador terrestre, una enorme caja de resonancia.

John Cadman, ingeniero y desarrollador de la Teoría, ha demostrado que la Pirámide de Gizeh actúa como un generador de impulsos y de hidrógeno. Su trabajo demuestra que la cámara subterránea y los pasajes principales que conducen de un sector a otro, actúan como un generador de impulsos. La vibración resultante es capturada en la cámara del Rey, y por los resonadores de la Gran Galería, se transporta el sonido.

El diseño interior de la Gran Pirámide presenta cuatro conductos de aire inclinados. Dos salen de la Cámara del Rey, y otros dos, de la Cámara inferior de la Reina.

Los conductos no son rectos. A 65 metros, hay una pequeña estancia que conduce conducto arriba. Nadie ha podido explicar la función de esos conductos. Ni ingenieros, ni arqueólogos, ni arquitectos… nadie. Por los conductos que iban a la Cámara de la Reina, se vertía una solución diluida de ácido clorhídrico y, por el otro conducto, una solución de cloruro de Zinc. Ambas soluciones, se mezclaban para crear hidrógeno, una de las fuentes de energía más potentes del universo (actualmente se utiliza como carburante del los cohetes que se dirigen al espacio).

Es decir, se obtenía la energía de la tierra a través de la Gran Pirámide, para convertirla en energía microondas. Las sustancias químicas pasan por los conductos a la Cámara de la Reina, se mezclan y se obtiene el hidrógeno. Como el hidrógeno es más ligero que el aire, éste fluye a las cámaras superiores, a la Cámara del Rey. La energía de la Tierra hace vibrar toda la pirámide. Las vibraciones son recogidas en la Gran Galería.

La esencia de la Gran Pirámide no está en aquello que vemos, sino que reside en su interior. La Cámara de la Reina mide 5×5 metros de ancho y 6 metros de altura, con una inclinación de 39º y 9 metros. El conducto de la cara sur apunta a la estrella de Sirio (la estrella del Este que guió a los Tres Reyes al pesebre de Jesús). La Cámara del Rey, con un ángulo de 45º apunta a Al Nitak (la estrella más baja del cinturón de Orión).

La altura de la Gran Pirámide es de 146,347 metros, que multiplicado por 2pi, da como resultado una cifra exactamente igual que su base = 919,058 metros. El radio de la Tierra en los polos es igual a la altura de la pirámide en la relación escala 1:43,200, números que representan nuestro código matemático de precesión.

La Cámara del Rey funciona como un instrumento acústico que recoge y amplifica los sonidos. Es decir, la pirámide también es un gran oído (como nuestras actuales antenas que escuchan el universo), un receptor antiguo, un enorme diapasón canalizador de energía, capaz de hacer resonar corrientes de radiofrecuencia u otros anchos de onda aún desconocidos por nosotros.

La geometría de la Gran Pirámide (377 ohmios), es un resonador perfecto, ya que su impedancia coincide con el espacio libre. La impedancia es una magnitud que establece la relación (cociente), entre la tensión y la intensidad de corriente. En palabras más comprensibles, la impedancia es la resistencia que opone un componente pasivo (resistencia, bobina, condensador) al paso de la corriente eléctrica alterna. 377 ohmios es el valor de la impedancia del espacio libre.

¿Cómo podían tener los egipcios conocimientos tan avanzados en este campo? Si ni siquiera deberían conocerlo!!

La Gran Galería era un corredor de resonancia. Hay 27 pares de ranuras a lo largo de toda la galería. En ella, estaban verticalmente encajados los resonadores.

Gracias a esas galerías de resonancia, la pirámide expulsaba microondas por uno de los conductos. Una vez puesta en marcha esa central eléctrica, podía estar funcionando durante años, décadas e incluso siglos sin parar, generando microondas. Era una energía utilizable que se podía almacenar o dirigir al Espacio.

Nikola Tesla pretendió crear una red eléctrica inalámbrica. Tesla quería construir torres por todo el mundo, para que difundieran la electricidad como una emisora de televisión. Es decir, transmitir la energía por el aire o a través del terreno, sin cableado. Tesla aprovechaba la conductividad de la tierra o del aire para transportar la corriente eléctrica, de forma limpia y gratuita.

En el aire, si aplicas suficiente voltaje, se obtiene un arco, al igual que se crea en las bombillas fluorescentes. En la tierra, hay agua, minerales y sales, que también hacen fluir los iones, y como consecuencia, transportan la corriente eléctrica. ¿Era el invento de Tesla, el redescubrimiento de una tecnología más antigua?

Los obeliscos, son torres monolíticas de granito, como una pieza de cristal macizo. Fueron cortados a tamaños específicos y sintonizados como un diapasón. ¿Eran los obeliscos, las torres emisoras de la electricidad, para transportar la electricidad a otros lugares específicos, creando una red eléctrica, al igual que quiso hacer Nikola Tesla?

En 1.936, mientras se realizaban unas excavaciones arqueológicas en la región de Saqqara, en el Templo de Zóser, B. Walter Emery descubrió en la tumba del Príncipe Sabu (hijo del faraón Adjuib), un utensilio que los arqueólogos y egiptólogos no logran descifrar. Esta pieza, que actualmente se exhibe en el Museo de El Cairo, es conocida como el Disco del Príncipe Sabu.

disco sabu

Su uso como hélice induce a pensar en la utilización del objeto en un medio líquido. Ingenieros de Lockheed Missile & Space Company, diseñaron en la década de los 70 un disco igual, que servía para ahorrar energía y almacenarla para propulsión eléctrica. ¿Pará qué necesitaban los egipcios una pieza como esta, si se supone que en esa época nada de esto existía?

El amplificador y el resonador de la Pirámide de Gizeh, estaban realmente hechos de granito, la energía telúrica que se crea proviene de la propia pirámide. Los santuarios (como verdaderas cajas de altavoces, pero con la abertura hacia el suelo), eran más pequeños y más pequeños, aumentando la frecuencia. El manto de lino, colocado entre el primer santuario exterior y el segundo santuario con sus adornos de metal, se comportaban y hacían las funciones de un filtro de frecuencia. El Tabernáculo estaba cubierto con diez capas de pieles y telas de lino y las cortinas interiores eran también de lino.

Todos los seres del universo generamos un campo de energía. Algunos generan campos energéticos simples y otros generan campos de energía más complejos, capaces de interaccionar de forma inteligente con el campo energético de otros seres. El campo energético de la Tierra es extremadamente complejo, y está formado por varios campos energéticos diferentes. Es decir, la Energía Telúrica (la que asciende del subsuelo) es la que corresponde con la energía del cuerpo físico de la Tierra.

De la tierra emana una complejísima radiación constituida, de una parte, por las energías telúricas y electromagnéticas propias del planeta y, de otra, por las energías y radiaciones cósmicas que él refleja o refracta. El sistema de franjas de radiación, consideradas como líneas de fuerza del campo magnético terrestre y llamadas “Líneas de Hartmann” en honor a su descubridor, Ernst Hartmann, son como paredes invisibles desde la Tierra hasta la ionosfera. Convergen toda una serie de factores distorsionantes, como una mayor ionización, mayor incidencia de radiación cósmica, mayor presencia de radiaciones gamma, mayor afluencia de neutrones desde el interior de la tierra, mayor presencia microondas, etc.

El origen de las Líneas Hartman se atribuye al campo magnético y eléctrico terrestre, (por lo que muchos la consideran como el sistema nervioso de la tierra). Las Líneas Hartmann o Líneas H (es una rejilla electromagnética que crea una radiación que se extiende por toda la tierra a la cual se le denomina Red Global de Radiación), y las Líneas Curry (red de líneas en sentido oblicuo a los puntos cardinales, de mayor tamaño que la red de Líneas Hartmann, orientada diagonalmente con respecto a ésta). Estas líneas, son como paredes invisibles desde la Tierra hasta la ionosfera. Es en estos cruces de energía, donde la radiación es más intensa, más notoria y perjudicial, llamándose “puntos geopatógenos”.

Las líneas de Hartmann y Curry, son una serie de líneas cuyo recorrido podríamos asimilar a lo que conocemos por meridianos y paralelos, que recorren todo el planeta. A través de medidores de campos magnéticos, se puede determinar por donde pasa cada una de esas líneas. La confluencia de una línea de Hartmann con una línea de Curry, es la confluencia de dos campos magnéticos.

En Gizeh, existen 4 puntos con una energía superior a 13.500 UB, ésta es una unidad de medida vibracional, y significa Unidad Bovis. Para medir el nivel vibracional se creó el Biómetro de Bovis. Después de estudiar y analizar a varias personas, Alfred Bovis determinó que el cuerpo está sano cuando vibra en el rango de 6.500 a 8.000 UB, y una persona próxima a la muerte vibra sobre las 1.000 UB. Cada enfermedad y cada virus tiene una frecuencia vibratoria propia. Por ejemplo, el bacilo de Koch, responsable de la tuberculosis, vibra a 5.500 UB.

Para el ser humano existen tres niveles vibracionales:

  • Cuerpo Físico. De 0 a 10.000 UB
  • Cuerpo Etéreo (aura). De 11.000 a 13.500 UB
  • Nivel espiritual. De 13.000 a 19.500 UB

biometro globalDe los 4 puntos de energía superior a 13.500 UB en la meseta de Gizeh, tres correspondían a las pirámides. Éstas, son atravesadas por Líneas Hartmann de 1er, 2º y 3er Orden.

La pirámide del Sol de Teotihuacan, y la pirámide de Kukulcán de Chichén-Itzá, cuentan con un Vórtice Energético de 24.500 UB. El Arca de la Alianza es capaz de proteger a las personas o territorios por encima del nivel de frecuencia.

Todos estos conceptos técnicos, tecnológicos y diseños son muy parecidos a los empleados en el  Tabernáculo. El parecido entre la tecnología de entierro de Tutankamón y el Arca de la Alianza es evidente. El entramado de las pirámides era necesario para crear su funcionalidad, al igual que el entramado del Tabernáculo era esencial para su finalidad. Era imposible cargar el Arca a su máxima capacidad sin el patio y el Tabernáculo.

Los polos del Tabernáculo y del patio eran la energía telúrica o recolectores de vibración que estaban enfocados en el Arca de la Alianza del Lugar del Santísimo. El Arca contenía probablemente 2 capas de cristal de cuarzo como material piezoeléctrico resonante.

Hace algunos años fueron descubiertos y producidos como parte de un proyecto de una Red de Infraestructura Nacional de Nanotecnología financiado por DARPA (Defense Advanced Research Projects Agency), Agencia del Departamento de Defensa de los EE.UU., responsable del desarrollo de las nuevas tecnologías para su uso por los militares, crearon elementos piezoeléctricos de vibraciones de energía. Su función es almacenar energía a un motor y cuando resuenan producir electricidad. Pero también pueden ser utilizados como sensores inalámbricos, ya que tienen la propiedad de emitir ondas de radio y se comportan también como micrófonos.

En 1.859, el científico alemán Werner von Siemens, creador de la Cía alemana que lleva su nombre, estaba instalando en Egipto, un tendido telegráfico. Cuando terminó, subió a lo alto de la pirámide y alzó su mano en señal de victoria. Al hacerlo, sintió un cosquilleo que recorrió su cuerpo. Esto le motivó para subir nuevamente, esta vez con una botella con cuello de metal y envuelta en papel mojado. Una vez arriba, volvió a alzar la mano sosteniendo la botella, y pudo comprobar que ésta se cargaba de electricidad estática. Cuando soltó la botella, saltaban literalmente chispas.

El Arca de la Alianza es famosa por su poder y descargas de energía. Aquellos que no estuvieran cualificados para tocarla, o incluso mirarla, estaban abocados a la muerte, al dolor y al sufrimiento:

  • Uzzah fue afectado por un relámpago de energía ardiente proveniente del Arca cuando alargó la mano para tocarla. En Samuel 6:7 se dice: Y el furor de Jehová se encendió contra Uza, y lo hirió allí Dios por aquella temeridad, y cayó allí muerto junto al arca de Dios.
  • En la época donde el Arca se encontraba custodiada en la ciudad de Silo, su primera residencia de larga duración, los israelitas debieron enfrentarse a los filisteos. Los israelitas, temerosos del poder de los filisteos,  fueron a Silos en busca del Arca. El día de la batalla, los poderes del Arca no se mostraron, y los israelitas perdieron la guerra. Silo terminó destruido, y el Arca fue capturada por los filisteos, que la llevaron como trofeo de guerra a su capital, Ashdod. Una vez en dicha ciudad, el Arca volvió a mostrar todo su poder derribando sus templos, sus dioses, y causando la muerte de mucha gente. Finalmente, los filisteos decidieron devolver el Arca a los israelitas, que lo trasladaron a Bet Shemesh. Los israelitas de Bet Shemesh, al ver llegar el Arca se alegraron y salieron a su encuentro, abrieron el Arca y miraron dentro. Dios castigó a todos los que miraron aquello que les era prohibido ver. Los escritos hablan de la muerte de 50.070 personas.
  • Los hijos mayores de Aarón (hermano mayor de Moisés), Nadav y Avihú, murieron abrasados por el fuego divino, luego de haber transgredido las estrictas leyes del sacerdocio. Los hijos de Aarón murieron cuando, sin permiso, intentaron ofrecer incienso al Arca y un rayo de energía brillante surgió y los consumió.

El Arca es, sin duda, el artefacto más importante y sagrado de los judíos. Gracias a ella, vencieron a infinidad de enemigos, les sirvió como guía a la salida de Egipto camino de la tierra de Israel, les ayudó a superar obstáculos, etc…

Estamos ante un artilugio que va mucho más allá de la física y de la tecnología, de la ciencia que conocemos. La alquimia, que tanto fue objeto de estudio por las mayores mentes de la historia, hacía uso de las energías etéricas y astrales, para crear reacciones que configuraran la materia a nivel cuántico. La existencia de una energía vital presente en todas partes, con la capacidad de convertirse en energía positiva o negativa, teniendo según esta polaridad efectos buenos o malos sobre los organismos vivos.

Los efectos eléctricos del Arca, podrían perfectamente ser efectos secundarios de procesos etéricos. El Arca, cuando era transportada, era envuelta completamente en un material aislante, y absolutamente nadie de quienes la transportaban, podían tocar ni mirar directamente. Cuando acampaban, el Arca era custodiada dentro del Tabernáculo.

El Tabernáculo, realmente era un entramado diseñado para contener y rodear de forma segura el Arca. La primera tienda alrededor del Arca estaba hecha de fibra de lino, la segunda de pelo de cabra tejido, la tercera de pieles secas de animales. Esta gran amalgama de capas superpuestas servían de protección para el Arca. Esta protección solamente sería necesaria si el Arca estuviera emitiendo un fuerte campo de energía.

La elección de estos materiales no es casual. La fibra de lino posee una estructura cristalina espiral. Las hebras de pelo y la lana son excelentes atenuadores o reflectores de ondas gravitacionales. Además, la lana posee la cualidad de disminuir la intensidad de la energía etérica. El oro, la plata y el cobre fueron los únicos metales empleados para construir el Arca y el Tabernáculo. Estos metales son no-magnéticos. El hierro fue estrictamente prohibido, el cual, sí que posee enorme cualidades magnéticas. Por algún motivo,  los materiales ferromagnéticos interferían en el funcionamiento del Arca.

De todo el poder que tenía el Arca, me llama poderosamente la atención lo selectiva en la forma en que actuaba y sobre quién o quienes lo hacía. Realmente para que no fueras víctima de su ira, debías ser considerado una persona con una elevada espiritualidad, lo cual significaba una integridad etérica y astral. Sólo aquellos con el más elevado entrenamiento espiritual podían acceder a la cámara interna en donde estaba localizada el Arca. Aquellos que desobedecían las órdenes encomendadas o eran espiritualmente impuros, eran mortalmente afectados o se les hacía enfermar. Sólo los sacerdotes levitas podían manipular el Arca sin ser dañados.

El Arca de la Alianza no era simplemente un artefacto de alto voltaje, sino un aparato demiúrgico que traducía las cualidades astrales y espirituales en manifestaciones físicas.

El Rey David, decidió trasladar el Arca a Jerusalén, donde fue depositada en una pequeña tienda, a modo de Santuario, construida por él mismo. Años más tarde, su hijo Salomón, construiría el Templo de Jerusalén, el Templo de Salomón, para custodiar y salvaguardar el Arca de la Alianza. Sería allí, donde se perdería su pista para siempre.

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Cuántas Civilizaciones Existen en el Universo?

Articulo Revista Blog

Tengo el placer de compartir con vosotros el primer artículo que ha salido publicado en una revista sobre el blog.

Antes de exponer lo que da el título a este episodio, quisiera dirigirme al lector, haciendo un ejercicio de reflexión sobre la trayectoria del blog.

Lo más satisfactorio para mí no son las estadísticas, sino saber que son muchos quienes, a través de mis publicaciones, han conocido y son conscientes de que existe otra realidad, otra historia, que en tiempos no muy lejanos sólo estaba al alcance de unos pocos.

Bilderberg, Masones, Iluminati, Skull & Bones, Rosacruces, Orden Martinista, Templarios, Priorato de Sión, Sociedad Thul, Ahnenerbe, Sociedad Vril, Orden Templi Orientis, Orden Hermética Alba Dorada, Sociedad Verde y Roja, Liga del Cielo y la Tierra, Rotarios, Caballeros de Malta, Abakuá, Bohemian Grove… son muchas las sociedades secretas, sectas y logias, la únicas que tenían acceso a determinada información, ocultándola al resto, con el consiguiente aura de misterio y misticismo a su alrededor.

Actualmente si hay algo que nos desborda y a la que tenemos un acceso fácil, rápido y abundante es a la información. Este exceso de información nos ha llevado a una deformación, y estamos en un momento que nos es difícil distinguir la verdad de la manipulación, fuentes fidedignas de reductos interesados en la tergiversación, confusión y manipulación.

Nos estamos ahogando de tanta información, pero a su vez, estamos famélicos de conocimiento. Prácticamente toda la información que recibimos diariamente está manipulada, bien porque hay intereses económicos detrás, o luchas de poder, o porque sirven de vía para un objetivo determinado, desde modificar opiniones y conductas (plano mental), a provocar reacciones (plano físico).

No puedes controlar a la gente a menos que la desinformes lo máximo posible, y cuando lo consigues, lo que obtienes es crear un pensamiento alienante. Hay que enseñar a las personas a pensar y razonar, y para ello, debes ofrecerla información veraz. La información realmente cobra sentido cuando está conectada a otra y así sucesivamente. Actualmente, la información no está interconectada, se trata como sucesos aislados. Sucede un hecho, y las partes interesadas te contarán ese hecho desde sus intereses, y lo relacionarán con ideologías y sucesos afines a ese interés. Eso no es informar, es desinformar y deformar para moldear pensamientos.

Lo que antiguamente eran sociedades secretas ahora se ha trasladado a gobiernos, banca y empresarios. Exteriormente no parecen logias, ya que son notoriamente conocidos, pero su funcionamiento, sus ramificaciones, sus intereses y sus objetivos, son aún más siniestros que las sociedades secretas. Logia, Secta y Sociedad Secreta podría perfectamente sustituirse por Gobiernos, Banca y Empresarios.

Uno sabrá que va adquiriendo conocimiento cuando las cosas, en lugar de hacerse más comprensibles, se hacen más misteriosas, ya que el conocimiento acrecienta la duda, la cual lleva a la reflexión y ésta a aproximarnos a la verdad. Cuando uno cree entender todo, realmente no comprende nada.

En mi blog, no sólo quiero mostrar que lo verdadero no siempre es lo más verosímil, sino que hay que creer lo imposible pero no lo improbable. Cuanto más alejados estemos del conocimiento y de la información real, más cerca estaremos de la superstición y la ignorancia, y estas dos prevalecerán porque se retroalimentan una de la otra.

Todas las personas, independientemente de su género, status, religión, ideología, país, raza… tienen derecho a ser informados en todos los ámbitos, y que dicha información debe ser veraz. Soy consciente que esto que digo, está muy alejado de la realidad. Gobiernos, Banca, Empresarios, nuestras sociedades secretas actuales, sectas y logias que mantienen el “control global”, jamás aceptarían lo que digo y actuar con total transparencia.  Para ellos, no todos poseen el derecho a ser informado, sólo poseen el derecho a ser informados en lo que ellos respecta, de la forma que ellos desean y cuando a ellos les convienen.

Por este motivo, se crearon las primeras sociedades, porque determinada información les otorgaba poder, el cual te lleva a la riqueza, al ascenso, a pertenecer a un círculo privilegiado. Pero no sólo te lleva hasta allí, sino que es el camino más rápido al chantaje, corrupción, y extorsión. Estas sociedades tenían el secreto por decreto, como ley y código que jamás debía vulnerarse ya que comprometía toda la sociedad y sus intereses, los intereses de unos pocos que nada interesaban a la mayoría.

Sociedades secretas, juramentos secretos, acciones secretas… llevan inexorablemente a conspiraciones secretas, a actos de ética y moral cuestionable, que yo más bien lo definiría como actos de hética y amoral, para expandir su influencia basada en la deformación en lugar de la información, en manipulación en lugar de libre elección, en extorsión en lugar de restitución, en artificio en lugar de sacrificio, en expoliación en lugar de abnegación.

Históricamente, el ser humano ha creído en el destino, esa fuerza desconocida que actúa de forma irremediable e inevitable en la vida de cada uno, donde no se pueden cambiar los acontecimientos futuros. Con mi blog, intento transmitir que ante el destino, existe lo que se llama albedrío, la potestad de elección a través de la reflexión, donde se llega a través del conocimiento.

El albedrío no debe utilizarse para ir contra el destino, sino para ir delante de él. Creer ciegamente en el destino es limitarnos a nosotros mismos y otorgar un poder a quien no lo merece, y estamos en manos de personas que no merecen ostentar ningún tipo de poder.

Apuntar que hay un error tipográfico en el artículo, ya que no son 217 países quienes visitan el blog actualmente, sino 127. Actualmente creo que existen 194 países en el mundo, y seguirán aumentando, ya que es una constante cada vez más el separatismo, crear nuevas fronteras. Cataluña, Flandes, Quebec, Escocia, Crimea, etc… son zonas actualmente en un proceso público de reivindicar su independencia y ser reconocidos como los únicos soberanos de su territorio.

El Día de San Valentín de 1.990, la sonda espacial Voyager I, cuando se encontraba a 6.000 millones de km de la Tierra, ya traspasada la órbita de Plutón, se giró y realizó esta fotografía de nuestro planeta.

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Viendo esta imagen, uno se da cuenta y es consciente del lugar que habita, y nos parece insignificante comparado con el Universo. Así se ve nuestro hogar cuando salimos de nuestro Sistema Solar, y ya nos hacemos una pequeña idea de la magnitud que nos rodea. Nuestras naves actuales, tardarían 700 siglos en llegar a la estrella más cercana.

Es el planeta que nos alberga a todos, a la especie humana, y junto a ella, al resto de seres vivos. Cuanto más se aleja el Voyager I, más increíble, especial y perfecta veríamos nuestro planeta, y por contra, cuanto más nos acercamos, más imperfecciones existen, únicamente provocadas por la mano del hombre.

Aquello que debería ser un planeta unido, único, el hogar idílico y pacífico de todas las razas y especies, es en realidad una amalgama de odios, rencores, fronteras, corrupción, abusos, genocidios, envidias, amoralidad, superficialidad, racismo, estulticia, pereza, guerras, secretismo…

Si nos ceñimos a nuestra historia, ésta nos está diciendo y mostrando que esta forma de actuar no es la correcta, llevándonos una y otra vez a transitar caminos incorrectos, escarpados y pedregosos, cada vez más oscuros y donde cada vez será más difícil salir. Despreciamos e infravaloramos casi todo lo que nos rodea, desde los animales a nuestros semejantes, nuestro valioso tiempo, nuestras capacidades… e intentamos parecernos cada vez más al entorno que nos envuelve, esa cultura de la estupidez con valores estúpidos y objetivos banales.

Realmente somos aquello que nos rodea. Yo, cuando veo esta foto, no veo fronteras, ni musulmanes ni cristianos, ni violencia, ni pobres ni ricos, ni blancos ni negros… sólo se ve cuando desciendes, en el imaginario de nuestras mentes, esas líneas que nos separan unos de otros, y es cuando uno es consciente de la soberbia humana.

Muchas veces me preguntan por qué motivo se gasta tanto dinero en enviar sondas y naves al exterior, cuando realmente ese dinero debería ser invertido en aquello que nos afecta directamente. Todos hemos escuchado frases como: “hay gente muriéndose de hambre”, “hay otras prioridades”, “eso no sirve de nada en mi vida”. Como raza inteligente que se supone que somos, nuestra obligación es encontrar respuestas, comprender nuestro entorno, ampliar nuestro conocimiento y, sinceramente, no creo que el problema de la sociedad actual radique en el dinero invertido en investigación espacial, sino en la pésima gestión, corrupción, ladrones, estulticia, avaricia… de quienes nos gobiernan y son los responsables de administrar la riqueza de los países, entre los que involucro a gobiernos, banca y grandes empresarios.

Sólo apuntar que anualmente se gastan 1.200.000.000.000 (1’2 billones) en armas en el mundo, armas para destruirnos entre nosotros, al resto de especies, flora y recursos. Por ejemplo, la estafa del famoso Bernie Maddof alcanzó los 50 billones de dólares, muchísimo más que el presupuesto anual de la NASA, que puede estar en los 15 billones de dólares.

Si la especie humana realmente fuera lo suficientemente inteligente, administrara bien sus recursos, no existieran fronteras, donde todos al unísono miraran hacia un mismo objetivo, que es la convivencia pacífica, el reparto equitativo de riquezas, inversión en objetivos comunes y afines como especie, proteger y cuidar nuestro entorno… todos comprenderían lo esencial que es mirar hacia el cielo, porque somos parte del todo, y nuestro objetivo no es ser una raza terrestre, sino una raza cósmica y convertirnos en quienes realmente somos y de donde venimos.

Viendo nuevamente la foto del Voyager I, ¿creemos realmente que estamos solos en el Universo? ¿posee alguna lógica que lo estemos? ¿es un accidente que estemos aquí? ¿hay que atribuirlo a la casualidad? ¿se ha creado el Universo únicamente para darnos cobijo a nosotros? Sinceramente, espero que las respuestas a estas preguntas no hayan sido “sí”. Para aquellos que han respondido “no”, ¿cuántas civilizaciones podrían haber coexistiendo?

En 1.961, el astrónomo Fran Drake, creó una fórmula para su cálculo, conocida actualmente como la Ecuación de Drake.

N = R^{*} ~ \cdot ~ f_{p} ~ \cdot ~ n_{e} ~ \cdot ~ f_{l} ~ \cdot ~ f_{i} ~ \cdot ~ f_{c} ~ \cdot ~ L

“N”, serían el número de civilizaciones resultantes. Así que vamos a ir viendo la ecuación, a ver cuántas civilizaciones podrían existir solamente en nuestra galaxia.

R^{*} son el nº de estrellas

f_{p} fracción de estrellas que tienen planetas

n_{e} planetas que presenten cualidades para albergar vida

f_{l} planetas donde la vida realmente puede surgir

f_i planetas en los que la vida inteligente se ha desarrollado

f_c planetas donde la vida inteligente ha desarrollado tecnología

L tiempo que una civilización inteligente y comunicativa puede existir

Existen en nuestra galaxia alrededor de 400.000 millones de estrellas, donde el 30% de estas estrellas tienen planetas, en algunas estrellas hasta más de seis. Y esto sólo en nuestra galaxia, la Vía Láctea. En el Universo hay 300.000 trillones (con “t”) de estrellas. El 30% de estos 300.000 trillones de estrellas serían 90.000 trillones de estrellas con planetas. Si calculamos a una media de cinco planetas por estrella, tenemos 450.000 trillones de planetas en el universo.

Y esto sin contar los universos paralelos y multiversos. Los hallazgos del telescopio Kepler, lanzado en el año 2.009, , nos indican que existen 17.000 millones de planetas, únicamente en nuestra galaxia, de un tamaño similar o cercano al de la Tierra. Una estrella de cada seis en la Vía Láctea, tiene un planeta del tamaño de nuestro planeta en órbita a su alrededor, según François Fressin, del Centro de Astrofísica de la Universidad de Harvard.

Desde que se lanzaran telescopios como el Kepler y el Spitzer, el número de exoplanetas no para de crecer de forma exponencial, indicando que es una constante en el Universo que los planetas transiten las estrellas, y no algo aislado y extraño.

Vuelvo a replantear la pregunta anterior, ¿crees realmente que estamos solos en el Universo?

Si calculamos la ecuación de Drake, con los datos que poseemos actualizados, tenemos 300.000 trillones de estrellas en el Universo. Según los datos de los telescopios Spitzer y Kepler, prácticamente la mayoría de las estrellas, tienen orbitando planetas a su alrededor. Así que digamos que 2 de cada 3 estrellas tienen planetas.

300.000 * 2/3 = 200.000 trillones de estrellas tienen planetas orbitando

Nuestro sistema solar consta de 9 planetas, de los cuales, varios poseen características para albergar vida. Sabemos que Venus, Marte o Titán, poseen esas cualidades para albergar vida, además de la Tierra obviamente. Así que, siendo conservadores,  pongamos que 3 son los planetas por cada sistema solar en el universo, capaces de albergar vida.

200.000 trillones estrellas * 3 = 600.000 trillones de planetas

De estos 600.000 trillones de planetas, digamos que sólo en la mitad, surge realmente la vida, que aunque ese planeta tenga las condiciones idóneas para albergar vida, sólo la mitad consigue crearla realmente.

600.000 trillones de planetas / 2 = 300.000 trillones de planetas

De esta inmensa cantidad de planetas que alberga vida, microscópica o de otro tipo, no en todas puede surgir vida inteligente. Así que, digamos que sólo 1 de cada 10 planetas consigue evolucionar a un ser inteligente.

300.000 trillones de planetas / 10 = 30.000 trillones de planetas

¿Cuántos de estos planetas con vida inteligente, pudo evolucionar a seres capaces de crear tecnología y comunicarse? Vamos a considerar que sólo 1/10 parte de esos planetas lo consigue.

30.000 trillones de planetas / 10 = 3.000 trillones de planetas

Si analizamos nuestro planeta, que ha llegado a este punto, vemos que nuestra capacidad de autodestrucción es muy grande, y con ella, la capacidad de exterminarnos como especie inteligente. también hay que considerar los peligros que acechan en el Espacio, como los asteroides, o peligros que provienen de las fuerzas de  la naturaleza en nuestro propio planeta como volcanes, cambio climático, terremotos… que pueden ocasionar irreversibles daños. Así que digamos que sólo 1 entre 100 millones de civilizaciones, consigue permanecer. Vamos a poner un número ingente de civilizaciones inteligentes que no consiguieron permanecer por diferentes causas, por ejemplo 500.000 millones, que es un número realmente abismal.

3.000 trillones de planetas * 1/500.000 millones = 6.000 billones de planetas en el Universo con probabilidades de poseer vida inteligente y capaces de comunicarse.

Obviamente, cada persona puede realizar el cálculo según los términos que considere adecuados, yo aquí he expuesto los datos que muchos científicos apuntarían, de forma objetiva.

En este punto, sé que son muchos los que pensarán que es imposible que existan ese número de planetas en el Universo que albergue vida inteligente porque, ¿cómo es posible que aún no hayamos contactado con ninguna? ¿cómo es posible que ninguna nos haya contactado? A lo largo del blog y de los episodios publicados, creo que he analizado, explicado y detallado, que sí lo han hecho, lo único es que nos negamos a observar, nos negamos a afirmar, nos negamos a reconocer, nos negamos… que esa posibilidad sea real, porque eso significaría trastocar la historia, adentrarnos en un nuevo campo de pensamiento, cambiar radicalmente nuestras prioridades y modificar nuestro futuro, y eso, no os engañéis, es lo que no desean las sociedades secretas actuales, gobiernos, banca y grandes empresarios.

El ser humano, tecnológicamente hablando, es una raza inteligente muy joven, demasiado para poder haber contactado de forma activa con otros mundos, otras civilizaciones. Para que lo comprendáis mejor, si el calendario de un año fuera desde el Big Bang hasta nuestra especie, siendo el Big Bang las 00:00 horas del 1 de enero del calendario, nosotros apareceríamos el 31 de diciembre a las 23:54 horas, y nuestra tecnología sólo unas décimas de segundo antes del nuevo año. Esto refleja y es indicativo que aún no hayamos conseguido nosotros contactar con otros mundos (públicamente), pero esto no quiere decir que otras civilizaciones no lo hayan hecho con nosotros.

años cosmico

Sé que son muchos quienes atribuyen todo a Dios, y los enigmas de Dios parecen más satisfactorios que las soluciones de los hombres, pero poseemos las mentes, el conocimiento, la tecnología y las posibilidades para construir una civilización completamente nueva y regenerar el daño causado, y de esta manera, encauzar correctamente nuestros designios y convertirnos en la especie que realmente somos.

Es más vertiginoso creer que somos los únicos habitantes de este Universo que pensar que somos una de muchas civilizaciones que lo pueblan. Si las estrellas, agujeros negros, planetas, galaxias… son algo normal en todo el cosmos, la vida también lo tiene que ser.

La vida, nuestra existencia, es demasiado grande, más grande que tú y que yo, pero tú no eres yo. Las distancias a las que iré están a miles de millones de km de distancia. Es muy probable que haya dicho y afirmado demasiadas cosas, que muchos no estarán de acuerdo, que muchos, en su silencio, opinarán y creerán como yo. Pero allí estoy yo en mi rincón, siendo el centro de atención, hablando sobre vida en otros mundos, reescribiendo la historia, hablando de religión, hablando sobre nuestra existencia, perdiendo mi derecho a la intimidad, enfrentándome a la opinión pública, tratando de mostraros, explicaros y enseñaros, sin saber si lo he logrado, si puedo hacerlo. Sé que he escrito demasiadas cosas, pero os aseguro que aún no son suficientes. Cuando me leas, quiero que sonrías, quiero que te liberes, quiero que sientas, quiero que explores lo que hay dentro de ti, o por lo menos, quiero verte intentándolo. Cada letra, cada palabra, cada susurro, cada párrafo, cada post… son reflejos de mi arrodillándome y escogiendo mis confesiones, confesiones públicas a auténticos creyentes, creyentes de la lógica, la razón y las pruebas. Considera todo lo que escribo como consejos atemporales, y en verdad os digo, que si todo esto es una simple fantasía y todo comienza a tambalearse, habré perdido mi religión. Me gustaría que el ser humano lo intentara, empezara de nuevo, reflexionara, que esto sólo fuera un mal sueño. Debemos aprender a permanecer al lado unos de los otros. No pares nunca de intentar, probar, reír, aprender, reflexionar, intentar una y otra vez, no te rindas jamás de intentar avanzar, evolucionar, que no sea solamente tu sueño, un sueño.

Es contradictorio que el Universo pueda albergar millones de civilizaciones que desconocemos, y a su vez yo no pueda albergar esperanza alguna en la única que conozco. (Jorge Palazón 11/08/2.014).

En Busca de la Atlántida (Episodio V). Final.

Según la tesis de Otto Muck (investigador y escritor del libro “Los secretos de la Atlántida”), el 5 de junio del 8.498 a.C., coincidiendo con la conjunción Sol-Luna-Venus, un asteroide de 10 km de diámetro se precipitó sobre el Atlántico, cerca de Puerto Rico, donde su cola dejó rastros de su paso por las llanuras de Carolina. Esto produjo una rotura en la placa de la isla de la Atlántida, provocando que ésta se hundiera.

Este asteroide, pudo verse a 1.000 km de distancia, dejando rastro en tierra y en el mar. En tierra, los fragmentos crearon el campo crateriforme de Carolina, constituido por 3.000 cráteres, de los cuales más de la mitad tienen 400 metros de diámetro, y unos cien cráteres tienen casi 2 km. Los impactos en tierra y mar, se calcula que fueron unos 10.000, mientras el núcleo, partido por la mitad, provocaron dos agujeros de 50 km2 de superficie y 7 km de profundidad. Esta huella es hoy conocida como la fosa de Puerto Rico, de 9.000 metros de profundidad.

Una capa de lava de más de 100 metros de espesor se precipitó sobre las aguas, gases venenosos y grandes olas surgieron, toneladas de cenizas, un diluvio universal donde el agua y sus olas alcanzaron dimensiones apocalípticas. Los mamuts murieron por los efectos letales de los gases, inmediatamente después enterrados bajo el agua de las inundaciones, las cuales se helaron, ya que el asteroide desplazó el Polo Norte unos 3.500 km, dejando Siberia helada hasta nuestros días.

Esta colisión provocó una línea de fractura (la dorsal del Atlántico), que facilitó la subida del magma a la superficie. La línea de fractura se resquebrajó a una velocidad de 15 m/s a lo largo de 3.000 km. Los gases de la erupción, en un mayor porcentaje era ácido carbónico, que hizo que las plantas crecieran. El polvo volcánico, se mantuvo suspendido sobre el norte de Europa formando una nube oscura durante cientos de años (Érebo=Europa=Mundo Oscuro).

En Mesopotamia, el arqueólogo Leonard Woolley, descubrió en 1.928 bajo una capa de lodo de cinco metros de espesor, restos arqueológicos antiguos, con restos de piedra labrada no pulida, de finales del paleolítico, que lo situarían hacia el año 10.000 a.C. Existe un gran cinturón de sedimentos de lodo desde Francia hasta el norte de China, que la geología no es capaz de explicar, dado que  su composición de cal y cuarzo, se debe a sedimentos marinos y ácido salicílico del magma superficial.

Otra de las consecuencias del hundimiento de la Atlántida, fue la modificación de la corriente del golfo, a causa del hundimiento de varias islas en la zona de las Azores. Antes, la corriente rodeaba las Azores y no iba hacia Europa. Ahora, al no existir esa zona de islas, la corriente sí llega a Europa. Esto provocó un curioso ciclo en las anguilas. Éstas, nacen en la parte oriental del bosque de las algas del Mar de los Sargazos, y son llevadas por la corriente del Golfo, empleando cuatro meses en cruzar el Atlántico.

Al llegar a la costa, los machos se quedan ahí, y las hembras suben por los ríos de Europa. A los dos años, ya aptas para reproducirse, bajan por los ríos uniéndose a los machos en las costas, y regresan al Mar de los Sargazos en una travesía que sólo dura 140 días, ya que son adultas y pueden desplazarse a mayor velocidad. ¿Por qué las anguilas van hasta Europa y no hacia América que está mucho más cerca?. Simplemente, porque estaban programadas para seguir la corriente del Golfo que giraba alrededor de la Atlántida o de las Azores, llevando a las anguilas del agua salada al agua dulce y viceversa. Al desaparecer esta zona, la corriente del Golfo ya no pudo rodearla, siguiendo recta hasta Europa, y con ella las anguilas.

En el año 280 a.C., el sacerdote del Templo de Marduck en Babilonia, Beroso, escribió en griego “Babyloniaca“, donde aparecen los nombres de los reyes sumerios antediluvianos y postdiluvianos. Varios autores griegos dijeron que los reyes anteriores al diluvio fueron diez, y reinaron durante 120 saris (1 sari = 3.600 años; 1 nero = 600 años; 1 sasu = 60 años), así que 120 saris corresponden a 432.000 años.

El primer rey caldeo se llamó Alorus, quien gobernó durante 10 saris, y el décimo y último fue Sisusthrus, quien gobernó durante 18 saris, y en cuyo tiempo sobrevino el Diluvio. Es decir, Sisusthrus fue el Noé de los caldeos. Obviamente, la forma de contabilizar los años era muy diferente de la actual, ya que nadie puede estar 36.000 años gobernando. Entonces, ¿cómo contabilizaban los años y por qué?

Por ejemplo, el primer rey Alorus gobernó durante 10 saris = 36.000 años. En la cronología egipcia, el monje Sincelo, hablaba de años lunares además del horoi (años de 3 meses). Sincelo dejó escrito: “Hasta el año general cósmico de 1.282 (desde Adán hasta Enoc), el nº de días no era calculado ni en años ni en meses. Fueron los “vigilantes” que descendieron a la Tierra en el año general cósmico 1.000, los que enseñaron a los hombres a utilizar el Sol y la luna como medidores del tiempo (360 partes, 12 signos del zodíaco)”.

Nuevamente, aparece un texto donde se habla de seres de otros mundos que fueron los creadores de las civilizaciones. En unos textos los llaman “vigilantes”, en otros “gigantes”. Lo que es evidente, es que todas las civilizaciones antiguas, que consideramos fueron las primeras en la historia, absolutamente todas, nos hablan que las ciudades ya estaban creadas, ya fueron erigidas y construidas antes que ellos, y esto no es casual.

Después del Diluvio, hubo una reducción considerable en cómo se contabilizaban los años en el gobierno de los reyes. En un texto de la Dinastía II postdiluviana, se puede leer: “en total el reino duró 120 años”. Se puede observar, que los años, aún siendo todavía extraños para nosotros, ya no se asemejan a las cantidades antediluvianas. ¿Es posible que los años de reinado hagan referencia a las estaciones del año?. De ser así, habría que dividir todos los años entre cuatro (nº estaciones en un año).

El Obispo de Cesárea, Eusebio, escribió “Historia Universal” en el año 300 d.C., donde se refleja la lista de los reyes egipcios, y aparece una cronología de las dinastías divinas y predinásticas, y la lista cronológica de reyes egipcios desde Menes hasta Diocleciano. Antes de los espíritus de los muertos, que se identifica con la época del Diluvio Universal, empiezan en las dinastías de los dioses, en el año 30.544 a.C., después la sigue la Era de los semidioses y después el primer linaje de reyes. Esta lista nos muestra que el principio de los tiempos es muy remoto, y que las 32 dinastías oficiales sólo ocupan una pequeña parte de toda la cronología egipcia.

La Dinastía de los Dioses duró 13.900 años, desde el 30.544 a.C. hasta el 16.644 a.C., momento que empieza la Dinastía de Semidioses, que dura hasta el 15.380 a.C. Aquí comienza el 1er linaje de Reyes hasta el 13.572 a.C. Desde esta fecha, hasta el año 11.782 a.C., reinan 40 reyes más, momento que empieza la época de los espíritus de la muerte hasta Menes, en el año 5.619 a.C.

La cronología egipcia no menciona específicamente el Diluvio, aunque todas las fuentes de Manetón dan por sentado que Menes, fue el primer rey posterior al Diluvio. Según la cronología egipcia, el Diluvio estaría dentro de la zona “espíritus de los muertos”, que refleja una época de caos, destrucción y muerte de la humanidad como resultado de una gran catástrofe. Manetón nos legó una lista de los reyes de los espíritus de los muertos, llamándoles semidioses, quienes reinaron 2.100 años, y los llama “fortísimos”.

La Dinastía de los Espíritus de los Muertos, comprende desde el 11.432 a.C. hasta el 5.619 a.C. Así que si restamos los 2.100 años que reinaron estos semidioses desde el comienzo de esta Dinastía, 11.432 – 2.100 = 9.332 a.C., fecha que está dentro de los parámetros que los científicos creen que fue cuando sucedió realmente el diluvio.

Al activarse los volcanes de la dorsal del Atlántico, se abrieron los ramales que rodeaban por el Este y el Oeste a la Atlántida, haciendo que la isla se hundiera a razón de 5 cm/seg hasta una profundidad de 3.000 metros en un día. Los atlantes, avisados por sus sacerdotes de lo que se avecinaba, prepararon embarcaciones y huyeron en todas las direcciones. En muchos lugares donde se afincaron, la cultura que legaron da muestra de su “rechazo” y su temor al mar (Islas canarias, Isla de Pascua, los indios bariloche en los Andes, etc).

En el caso de Egipto, la llegada de los atlantes a estas tierras, supuso un tiempo de aclimatación y asentamiento de unos 200 años, y un tiempo para poder desarrollar su cultura nuevamente de unos dos milenios. El primer rey egipcio, Menes, unificó el bajo Egipto (corona roja) con el alto Egipto (corona blanca). A la Atlántida la llamaban el primer corazón de Path (Dios Creador), que era AHA-MEN-PTAH o “Amenta”, país de los muertos de occidente o país engullido por la cólera de Dios, según el Libro de los Muertos. El segundo corazón de Ptah, era ATH-K-PTAH (Egipto en griego).

Existe una tablilla del Rey Aha (Dinastía I), donde se narra la odisea atlante. El significado de esta tablilla, apareció en la revista Arqueología y Enigmas de la Historia en el año 1.996, escrito por Georgeos Díaz Montexano, gran conocedor de la civilización atlante y escritor de varios libros. Esta tablilla consta de cuatro líneas, y esta es la interpretación que Georgeos, después de su estudio y análisis, ha extraído de la misma:

Línea 1: Horus, el luchador, el brillante y el iluminado, en la plenitud de su poder.

Línea 2: fue alertado por sus astrólogos, que del cielo se avecinaba un gran cometa con dos núcleos brillantes. El Toro de Ra voltearía la isla, todos los reinos se estremecerían y se produciría una inundación.

Línea 3: y ordenó construir naves insumergibles para evacuar a los habitantes de la isla.

Línea 4: y abandonaron la ciudad madre donde el trono estaba rodeado de un anillo de vegetación entre dos de agua (Platón dijo tres anillos de agua entre dos de tierra).

Todos los reyes de Egipto se consideraron encarnaciones de Horus, y al morir, se reencarnaban en Osiris o estrellas de la Constelación de Orión. En esa época, coincidían el solsticio de verano, el orto helíaco (primera aparición de una estrella después de un período de invisibilidad) de Sirio, y el comienzo de la inundación del Nilo. Y todo eso, precedido por la aparición en el alba de la Constelación de Orión (la de Osiris).

Los egipcios construían sus embarcaciones con madera de cedro traídas del Líbano, y reclutaban a carpinteros fenicios. Estas embarcaciones, tenían 60 metros de eslora (para viajes muy largos), y podían soportar hasta 1.000 toneladas. Tenía un fondo plano que les permitía viajar a mayor velocidad. La primera expedición documentada que se tiene constancia, fue con el faraón Sahura (2.250 a.C.), donde trajeron maderas parecidas a las del Líbano, piel de animales desconocidos en Egipto, esclavos, etc…

Se supone que los egipcios sólo conocían el cobre, pero con este metal apenas se puede hacer gran cosa. Sí utilizaba una aleación llamada “electrum” (aleación de oro y plata), pero era más decorativo que otra cosa. Pero una expedición muy importante, comandada por Maui y Rata. Partieron en seis barcos, con la misión de circundar la Tierra. Existen tres hitos (señales, marcadores) en el camino, que avalan y respaldan la existencia de este viaje.

  1. una escritura líbica encontrada en Nueva Guinea, exactamente en la Cueva de los Navegantes.
  2. En la parte sur del Pacífico, se encuentran las Islas Picton, donde hay unos petroglifos en una cueva que mencionan un eclipse de luna
  3. en la zona de Tinguirica (Chile), en una gruta llamada “casa pintada”, donde existe un dibujo-texto, que habla de la intención de soberanía de la zona, en nombre de un faraón. Se puede leer la fecha exacta que se hizo, ya que dice: “límite sur alcanzado por Maui, agosto día 5 año real 16 de mi rey”. En esta fecha, reinaba Ptolomeo III, cuya esposa era Berenice de Cirene (Libia), amiga de Eratóstenes, quien a su vez era amigo de Maui. Eratóstenes era el director de la Biblioteca de Alejandría, así que es muy posible, por no decir seguro, tenía acceso a textos antiguos que afirmaban la existencia de otros mundos, de otras tierras, motivo por el cuál, se hicieron estas expediciones, porque sabían que existía un destino concreto.

Una vez en América, esta expedición se dividió en tres:

  1. la primera llega a Hawai, siguiendo la corriente de Humboldt. Una de las islas de Hawai la bautizaron con el nombre del jefe de la expedición, Maui.
  2. la segunda se dedicó a buscar un paso en tierra para atravesar los Andes a pie, todos murieron en el intento.
  3. la tercera partió hacia el sur, entrando por el Estrecho de Magallanes, y dirigiéndose hacia el norte.

En Oklahoma (EE.UU.), se encuentra la cueva de Anubis, llena de petroglifos con imágenes de barcos, dioses y objetos (monedas de bronce cartagineses). En Iowa, hay un túmulo funerario que describe la celebración egipcia del Año Nuevo en tres lenguas diferentes (como una especie de piedra de Rosetta), egipcio, púnico y lírico (800 a.C.). Existen muchas similitudes entre los egipcios y asentamientos americanos: relieves en piedra, lanzaderas de hilar, trepanaciones, barbillas postizas, pirámides, orientación astrológica, elaboración de joyas, cultura funeraria, momificación, coincidencias lingüísticas, etc…

La Atlántida no es un mito, es algo real, existió una civilización precursora de las civilizaciones que hoy estudiamos, que construyeron las ciudades y erigieron los monumentos que hoy nos asombran y están envueltos en un halo de misterio. Esta civilización ha estado aquí desde hace miles de años, hace 35.000 años, rompiendo las barreras preconcebidas del pensamiento actual, y por supuesto, yendo contra la historia que nos han inculcado.

Era una civilización poderosa, de rasgos fuertes, nada primitivas, capaz de crear mapas precisos con exactas coordenadas, conocimientos de longitud, de trigonometría esférica, empleando instrumentos geodésicos a la perfección. Muchos cartógrafos han llegado a la conclusión que estos mapas se cartografiaron antes de que la tierra  hubiera sido cubierta por el hielo, es decir, hace más de 10.000 años, y varios expertos, como Mallery, Hapgood y Stracham, se atreven a asegurar que su diseño y las líneas costeras fueron coordinadas desde el aire.

Antiguos escritos como el Chilam Balam maya, el Código Dresde, el Popol Vuh, el Código Cortesianus, el Manuscrito Troano, etc… nos hablan de la Atlántida y de Lemuria (un continente-civilización anterior a la Atlántida). Plutarco, Platón, Herodoto, Plinio, Virgilio… ya nos hablan de esta civilización (seguramente tenían acceso a escritos, textos y pruebas que desaparecieron con la Biblioteca de Alejandría), así como de la civilización Thule, que se remontaría a épocas que el simple hecho de decir, tildaría a cualquiera de estado de locura.  Nos hablan de una raza hiperbórea, muy altos (12 pies de altura), de rasgos imposibles en aquella época, ya que eran blancos, de ojos claros, cabellos dorados, y que vivían en consonancia y equilibrio con la naturaleza.

La vida en la Tierra ha sido controlada por una evolución dirigida, cuyo objetivo aún no sabemos cuál es, por qué fuimos creados. De los millones de estructuras creadas a través del azar y de la casualidad, la naturaleza desecha las que carecen de valor vital, y esto es como decir que la naturaleza, lo que busca es la vida, y que existe una finalidad, un antiazar, el cual es manipulado por fuerzas que desconocemos. Existe una determinación absoluta de perpetuar la vida en la dirección del tiempo, hacia el futuro.

La vida se inició hace 4.600 millones de años, y desde ese preciso instante, todo ha sido una evolución perfecta, sin fallos ni errores, donde el azar siempre ha estado de parte de la evolución, donde de los miles de millones de probabilidades en contra, siempre ganaba la única probabilidad posible para la evolución. La evolución es un esfuerzo para desarrollar el cerebro humano, buscando un tamaño crítico que sustente conciencia y espíritu.

El cerebro posee una media de 100.000 millones de neuronas (10 elevado a 11), de la cuales, 10.000 millones de neuronas están relacionados con los procesos conscientes. Los cerebros por debajo de esta cantidad de neuronas, no parecen tener una conciencia autoreflexiva. El tamaño crítico es el del ser humano, capaz de tener un lenguaje y conceptos abstractos. Así que la evolución, es una “búsqueda” de crear un soporte perfecto para el cerebro adecuado. El cerebro, en muchos aspectos, es igual que nuestro universo, donde millones de galaxias están conectadas, en el cerebro son millones de neuronas para crear un mundo en un intento de comprender el todo.

En la zona mítica ocurrió el Diluvio Universal, el momento donde nacieron los mitos de los dioses, la leyenda de Gilgamesh, de Noé, de Utnapishtin. Nos encontramos con reyes que gobernaron durante cientos de años, titanes, hombres blancos poderosos que enseñan a la humanidad a progresar a pasos agigantados, dioses que bajaron de los cielos y que cambiaron nuestro entorno y nuestro conocimiento para siempre.

En en Capítulo VII de Cronologías Bíblicas, se dice: “no permanecerá por siempre mi espíritu en el hombre, porque no es más que carne, 120 años serán sus días“. Esta frase que puede no resultar esencial, plasma algo que ahora sí sabemos, que el código genético humano está diseñado para no sobrepasar los 120 años de vida, y esto hace más de 4.000 años ya se sabía. Moisés, la figura principal de las tres religiones más seguidas en el mundo (judaísmo, islamismo y cristianismo), fue el primero en vivir 120 años de todas las generaciones a partir de Adán.

Si medimos en unidades los latidos del corazón, todos los mamíferos viven el mismo tiempo. Desde un animal pequeño como el ratón, hasta el animal más grande como el elefante, todos viven como máximo un período de 2.000 millones de latidos. La única excepción entre los mamíferos, es el ser humano, cuyo corazón está diseñado para el doble de latidos, es decir, 4.000 millones.

El hombre de Cro-Magnon, apareció hace 30.000 años, y el Diluvio tuvo lugar hacia el 8.500 a.C. Se necesitan aproximadamente 10.000 años para alcanzar una civilización relativamente organizada, así que existe un período comprendido entre el 20.000 a.C. y el 10.000 a.C. totalmente misterioso, y donde todo indica que fue la época donde surgieron realmente civilizaciones como la atlante y la ciudad de Tiahuanaco.

Todas las civilizaciones que hoy estudiamos, contienen múltiples coincidencias, demasiadas para pensar que, simplemente, sus ideas convergieron por azar. Todas las civilizaciones desaparecieron, como exterminadas, hasta llegar a la última, la egipcia. En ese instante, empezaron a surgir movimientos espirituales rápidamente. En el año 650 a.C., apareció el zoroastrismo, en el 500 a.C. el jainismo, budismo y confucionismo. Zaratustra (el fundador del zoroastrismo), fue un profeta que se consideraba ser el enviado del único dios, llamado Ahura Mazda, y su misión era alertar a la humanidad contra las fuerzas del mal.

¿Es la consciencia cósmica la que hace que surja la consciencia personal en las neuronas de una persona?. Parece que el antiazar juega un papel decisivo en la evolución, y la probabilidad de lo pequeño, a nivel subatómico, sea una continuación en el mundo físico en el que vivimos. Es decir, todo aquello que consideramos azar, que la vida surgió por azar, que las mutaciones y los procesos de selección “natural” que no has llevado a la actualidad, son procesos dirigidos para un fin específico.

La vida en la tierra, el ser humano, no es una casualidad. Los titanes, los atlantes, esos gigantes que originaron un salto cuántico de conocimientos y evolución, no surgieron ellos mismos como un proceso evolutivo en la Tierra. Algo pasó que no debió pasar, algo hicieron que no debieron hacer, y fue el comienzo de un proceso de exterminio continuo que dura hasta la actualidad.

Creo que vd. lector, si cree que todo ha sido un continuo suceso de coincidencias, de que el azar siempre nos ha sonreído, que las probabilidades más adversas nunca se cumplieron, que si existía una posibilidad entre miles de millones de que algo ocurriera en nuestro beneficio como especie, ocurrió, que la naturaleza, siempre ha acertado en el paso a dar, que todos los componentes químicos y físicos que se dieron, fueron los ideales para el proceso evolutivo… que todo este increíble azar, realmente no lo es, nos encontramos en una tesitura de difícil explicación, donde los mejores matemáticos, científicos y estadistas, les sería imposible explicarle que todo es casual, porque no lo es.

Imaginemos, que cada persona, para conocer realmente la felicidad (su felicidad como ser individual), solo existiera una opción de entre las miles de miles de miles de miles de miles de miles de miles de miles de miles de millones de probabilidades que existen en su destino. Es decir, si tú deseas conocer tu vida perfecta, y vivirla, deben darse una serie de “casualidades”, una tras otra y tras otra… de forma secuencial, cada una más inverosímil e improbable que la otra, y así sucesivamente, hasta llegar a tu destino perfecto.

Si se dieran todas esas casualidades remotas, sólo serían un porcentaje ínfimo próximo al cero, de toda la secuencia evolutiva en la historia de la humanidad. Los mitos nos narran acontecimientos y hechos que ocurrieron, las pruebas nos revelan que todo azar conlleva su antiazar, al igual que toda materia conlleva la antimateria. Pero así como sólo vemos la materia, sólo estamos “programados” para ver el azar.

La Atlántida fue una civilización esencial para crear todas las demás, donde su devenir y su desaparición no fue una casualidad, sino que conlleva un propósito que aún no logramos comprender. Y llegará el día donde nuestra civilización será exterminada, porque parece ser un proceso primordial para un nuevo salto cuántico, donde surgirá un nuevo homo más evolucionado, a nivel espiritual, cerebral, y que conseguirá un avance nuevo para la comprensión de nuestro sitio en el universo, de por qué estamos aquí, y cuando lleguemos a la total comprensión de ello, será el momento donde todo el azar se desvele no sea tal, y que el proceso evolutivo de los dioses, es una interconexión a nivel cósmico.

Es más que posible que la evolución tan acelerada que vivimos sea dirigida, y que nuestro cerebro sea el punto esencial de esa evolución, hasta que llegue el punto crítico de un salto cuántico de pensamiento, de realidades, de universos, de percepción de nuestro entorno, allí donde residen las respuestas ahora tan lejanas, y que sólo poseen los dioses, o eso parece.

En Busca de la Atlántida (Episodio IV)

Muchos consideran la Atlántida, como la precursora de Egipto, Mesopotamia, Israel, Europa, y prácticamente todas las civilizaciones. Pero, ¿dónde estaba situada realmente esta civilización?. Muchos son los lugares donde se ha señalado que estuvo la Atlántida, pero si seguimos las pistas que Platón revela en el Timeo y Critias, y con la ayuda de la tecnología, la ciencia y la lógica, nos encontramos sólo con un par de emplazamientos posibles.

Uno de esos emplazamientos, corresponde a la civilización minoica, una cultura de Edad de Bronce y del Cobre. La arquitectura de la isla griega donde se asentaba esta civilización, poseía una arquitectura muy avanzada, donde destacaba el Palacio de Cnosos, con 17.000 m2 construidos y más de 1.500 habitaciones, fue el principal palacio, posible sede del mítico rey Minos (por eso se conoce a esta civilización como “Minoica”). Minos fue el rey más importante que reinó en Creta.

El toro, era una parte central de la cultura atlante, los cuales eran adorados por los sacerdotes y vivían en libertad, siendo utilizados para sacrificios al dios Poseidón. En Cnosos, hay muchas referencias a este animal, esculturas, frescos y pinturas. Esta isla y su civilización, también fue exterminada por un cataclismo muy particular, la erupción del volcán Santorini. Son muchos los paralelismos que unen la civilización minoica con la Atlántida, pero no reúne todos los requisitos que Platón da, ya que no se inundó ni desapareció en un día y una noche, así como que Atlántida, hace referencia posiblemente a un lugar situado en el Océano Atlántico.

Platón habla de una gran civilización que se extendía más allá del Océano Atlántico, delante de los pilares o columnas de Hércules. Esta descripción nos sirve como hoja de ruta para empezar a buscar la ubicación exacta. Según Platón, la Atlántida era un reino insular, con anillos de tierra y bahías circulares, situados justo enfrente de los pilares de Hércules. Estos pilares, pueden hacer referencia a los peñones que flanquean el Estrecho de Gibraltar. El pilar norte, corresponde con el Estrecho de Gibraltar, el pilar sur, es un peñón situado en el norte de África. Así que el primer lugar donde empezar a buscar, es en el sur de mi país, el sur de España, remontándonos a la civilización de los Tartessos.

Todos los escritores antiguos, se referían al Estrecho de Gibraltar como los Pilares de Hércules. ¿Qué bahía existía antiguamente enfrente, que pudiera coincidir con la descripción de Platón?. En el delta del río Guadalquivir, está situado el Parque Nacional de Doñana, donde antiguamente había una gran bahía. En Doñana, se encuentran las mayores marismas del país (125 km2). Ya hubo arqueólogos que a comienzos del siglo XX, situaban la Atlántida en el sur de España, pero no fue hasta el año 2.004, cuando un físico alemán llamado Rainer Kühne y su colega W. Wickbolt, tomaron unas imágenes por satélite de la zona, descubriendo extrañas formas circulares en la marisma de Hinojos.

Esas imágenes mostraban formas circulares de 200 metros de diámetro, y figuras rectangulares. Kühne cotejó las descripciones de Platón, con las imágenes y dimensiones geométricas, y corroboró que allí existió una ciudad. Platón describía una ciudad portuaria con tres anillos de bahías concéntricas, y proporcionaba las dimensiones exactas de cada uno. Platón también detallaba dos templos en el centro de la Atlántida. Kühne calculó las dimensiones de los dos rectángulos que aparecían en las imágenes del satélite, que encajaban perfectamente con las medidas del Templo de Poseidón de Platón. Antiguamente, el Parque de Doñana era una gran bahía, donde se fueron creando grandes bancos de tierra, donde se pudo ir construyendo.

Lo que dijo Platón sobre la Atlántida, y coincidencias con Tartessos:

1. La Atlántida estaba frente a las Columnas de Hércules. Tartessos era una isla en la desembocadura del Guadalquivir (más allá de las Columnas de Hércules-Gibraltar).

2. Era mayor que el conjunto de Libia y Asia Menor. Tartessos no era una isla, sino un enorme monopolio comercial. Cuando se habla de 40 días y 40 noches, no significa literalmente que duró ese tiempo, sino que hace referencia a que duró largo tiempo. Lo mismo ocurre con esta comparación, la Atlántida dominaba todo el comercio.

3. Era un puente hacia otras islas y hacia el continente que se extendía al otro lado del gran océano. Quienes participaban en el comercio del estaño con Gran  Bretaña y otras islas, concibieron la idea de que Tartessos era un continente.

4. Su imperio se extendía desde África, hasta Egipto y Etruria (Italia). Tartessos abastecía de metales a todo el Mediterráneo.

5. Desapareció en un solo día, sumergiéndose en el océano. Tartessos desapareció al ser conquistada, y no dejó rastro que los  marinos griegos pudieran advertir.

6. El mar que se extiende sobre ella es inaccesible y no puede ser explorado. Tartessos era inaccesible, debido a razones políticas, así como su situación geográfica, sólo accesible por barco a los diferentes anillos custodiados por guerreros.

7.  Un barro muy sólido impide la navegación. La tierra era rica en depósitos minerales. Sierra Morena era uno de los depósitos minerales más ricos de la antigüedad.

8. En la Atlántida, existió una extensa red de canales, como nunca había sido vista en Europa. Igual que la existente en el río Guadalquivir.

10. El rey atlántico era el más viejo de su pueblo. Argantonio, el último rey de Tartessos, gobernó durante ochenta años.

11. Había muchas antiguas leyes escritas en la Atlántida, que según se dice, fueron promulgadas hace 8.000 años. Estrabón (geógrafo e historiador griego), dijo que los turdetanos (Tartessos), eran los más civilizados de los íberos. Conocían la escritura y tenían libros antiguos, poemas y leyes en verso cuya antigüedad se estima en 7.000 años. 

Las pruebas geológicas revelan que la zona sufrió varios terremotos y tsunamis. Esto provocó que esa zona quedara inundada, y que la ciudad allí construida fuera sepultada. Esta zona, también resuelve dos enigmas al mismo tiempo, uno platónico y otro bíblico. Este segundo enigma bíblico, se refiere a la ciudad perdida de Tharsis (Tharshish), una ciudad mencionada muchas veces en la Biblia. (Tharsis = Tartessos).

En documentos escritos, se menciona que Tartessos y Tharsis eran muy apreciadas por sus metales. Los barcos mercantes, emprendían viajes de hasta tres años de duración, desde Oriente Medio. Existen dos historias iguales, la historia de la fuente bíblica de Tharsis, y la historia de las fuentes romanas y del griego Platón, la Atlántida. Platón habla de la Atlántida, como una ciudad portuaria, situada en un extremo del mundo conocido, a la que llegaban barcos mercantes tras una travesía de tres años. En la Biblia, Tharsis era una ciudad que estaba construida en una isla, era un puerto marítimo, y estaba en los confines del mundo conocido por la Biblia, y según el libro de las Crónicas, se tardaba tres años en llegar allí. Las dos ciudades, desaparecieron misteriosamente de las fuentes, de la noche a la mañana, como si ya no existieran de forma repentina.

Estas ciudades eran famosas por su riqueza minera, y sus recursos abundantes en oro, plata y cobre. Platón hablaba de las minas a las que tenían acceso los atlantes, y una de esas minas, era donde se extraía un mineral fantástico llamado oricalco (orichalcum). Según los escritos, este metal era el segundo más valioso de la Atlántida. Orichalcum significa “cobre de montaña”. Era un metal con mucho valor en la religión, que se usaba para rendir culto a Poseidón (dios del mar, de las tormentas y los terremotos). Este metal brillaba como el fuego. En la zona geográfica muy próxima al emplazamiento atlante, están situadas la minas de Riotinto, que llevan explotándose más de 5.000 años.

El arqueólogo Richard Freund, descubrió en el asentamiento de Doñana una capa de metano, que indica que la flora, fauna y la actividad humana, quedaron sepultadas en un único estrato tras una catástrofe. La datación por carbono-14 de los objetos hallados en la marisma, datan del año 5.000 a.C. La tomografía eléctrica de resistividad, confirmó la existencia de paredes debajo de la superficie, a unos 6 – 9 metros de profundidad. El metano sólo se crea con restos orgánicos, es decir, donde existen restos que correspondían a seres vivos.

El geólogo español Antonio Rodríguez, dijo: Donde tenía que haber sólo arcilla procedente de la sedimentación normal de una zona permanentemente anegada por el agua, nos encontramos que hay dos capas que pueden tener un metro de concentración de arena. Esto significa que se produjeron episodios violentos de tsunamis.

Pero no toda la civilización quedó sepultada por los tsunamis ni los seísmos. Una parte de la población se dirigió al norte, a tierras más seguras adentrándose en la península. En la provincia de Badajoz, existe un yacimiento arqueológico llamado Cancho Roano, donde se erigió una especie de maqueta, una réplica a pequeña escala que representa cómo era la Atlántida.

El monumento no tiene áreas residenciales significativas, era un lugar que no tenía fines estratégicos defensivos, más bien parece simbólico. Este lugar es un monumento en recuerdo de la ciudad de la Atlántida, una especie de ciudad ritual o una réplica en miniatura de la antigua Tharsis. Seguramente, esta era la forma que esta civilización utilizó para conservar su cultura, para recordar del lugar donde procedían. La piedra utilizada procede de la costa, a 250 km al sur, así que la tuvieron que transportar hasta este emplazamiento. ¿Por qué no la levantaron con piedras de la zona?. Porque las losas de este templo, conectan con la Atlántida, así existe un vínculo verdadero, y quienes construyeron esta réplica, necesitaban hacerlo con las piedras originales.

Aquí, existen dos pruebas muy significativas, que revelan que Cancho Ruano fue erigida por el pueblo atlante:

1.- El sancta sanctorum está situado en el centro de la ciudad, igual que el Templo de Poseidón, mencionado en los textos de Platón. Es el lugar donde se hacían los sacrificios más sagrados, de animales. Se  han encontrado objetos de rituales hechos de oro, plata y bronce. En esta sala, hay un símbolo faraónico muy antiguo.

Este símbolo se remonta al faraón Ahmosis (1.600 a.C), y representa un símbolo de metalurgia sagrada. Este símbolo vincula el lugar, con los herreros reverenciados por los antiguos faraones. Eran herreros expertos en fabricar objetos sagrados, y sabían trabajar el metal de forma precisa. Sólo existen tres ciudades antiguas, destacadas por el dominio de los metales, Tartessos, Tharsis y la Atlántida.

2.- El emblema de la ciudad, un indicador tallado en la piedra de lo que querían recordar, de quiénes eran y de dónde procedían. En esta talla, se ve claramente los círculos concéntricos de los que hablaba Platón. Vamos a ver tres perspectivas diferentes de esta piedra, donde se entenderá mejor su relevancia.

Talla 1

Esta es la piedra encontrada tal como la veríamos si nos encontráramos frente a ella. Hay partes algo difusas, pero se pueden ver claramente los tres círculos, uno dentro de otro. La imagen más a la izquierda de los círculos, parece una figura humana que porta algo en la mano. Pero si no somos expertos, no podríamos asegurar lo que estamos viendo.

Talla 2

Esta sería la piedra sin la erosión sufrida por el paso del tiempo y las inclemencias metereológicas, tal y como la veían las personas que vivían en la ciudad. Aquí ya se observa más claramente los tres círculos concéntricos, y en el medio, el Templo de Poseidón. Aquí ya se ve que aparece una figura humana, que porta una espada. Es decir, un guerrero que custodia la entrada a la ciudad, porque si nos fijamos bien en los círculos, éstos se encuentran algo achatados por su parte izquierda, lo que significa que esa era la única entrada a la ciudad, y la única salida.

Talla 3

Si superponemos la imagen tallada, sobre un mapa virtual, esto es lo que quisieron representar los atlantes. Un río era la única entrada posible, de ahí que la Atlántida, como se dice en los textos, fuera un puerto donde llegaban embarcaciones de muy lejos en busca de metales. Una vez se accedía a la ciudad, había suficientes dársenas para que los barcos atracaran y cargaran sus mercancías, sin tener que pisar la ciudad. Si se pasa el segundo anillo, se tendría acceso a la ciudad, al corazón de la Atlántida.

La forma de la figura humana, tiene los pies mirando hacia el exterior de la ciudad, revelando que se trata de un vigilante y no de alguien que desea tomar la ciudad. Su espada está para salvaguardar la entrada. Seguramente, en los dos anillos exteriores, habría también presencia de muchos guerreros, como una especie de zona militarizada, ya que los navegantes que allí llegaban en oleadas, iban esencialmente a por metales sagrados y muy valiosos. Pero por alguna razón, la Atlántida nunca fue tomada por enemigos, y eso que no debía ser un pueblo muy numeroso, pero sí era letal, inteligente, y una raza de gigantes.

Pero no sólo los atlantes supervivientes se dirigieron hacia el norte. Otros llegaron a Marruecos y zonas del norte de África, y otros llegaron a América. Por este motivo, existen tantas similitudes en las culturas de ambos lados del océano, y culturas separadas por miles de km, parecen estar en contacto y tener nexos de unión inexplicables.

En el cronograma evolutivo oficial, los arqueólogos afirman que la primera civilización surgió hace 7.000 años (sumerios, la actual Irak), conocida como Mesopotamia. De esta civilización surgió la escritura, las ciencias y las artes, se construyeron los primeros templos y pirámides del planeta que luego llevaron a Egipto. Los arqueólogos también dicen, que en centroamérica, el hombre comenzó a evolucionar hacia el 1.100 a.C., constituyendo civilizaciones como la olmeca, maya, tolteca, azteca e inca.

Pero toda esa cronología oficial, ya no se sostiene. Una de las pruebas que evidencian que la arqueología vuelve a mentirnos y a manipular las fechas, fue el descubrimiento en México de una de las construcciones más enigmáticas que existen, la pirámide de Cuicuilco.

Esta pirámide fue construida con piedra sin labrar de 30 Kg. y rellenado los espacios con tierra. En la parte superior se construyó un altar, donde se llegaba a través de una rampa situada orientada hacia el equinoccio, para constituir un reloj cósmico de gran precisión.

Hace miles de años, 158 km2 de extensión fueron cubiertos por las cenizas y la lava de la erupción del volcán Xitle. En 1.922, el arqueólogo Byron Cummings, empezó a desenterrar la pirámide de los materiales volcánicos que la enterraron. Las rocas volcánicas, pudieron datarse mediante el estudio de varios tipos de isótopos radiactivos, cuya descomposición se inicia al condensarse la lava. Los arqueólogos estaban datando la pirámide en torno al año 1.500 a.C., pero los geólogos, tras los resultados obtenidos la dataron como mínimo hace 8.000 años. Y como dijeron y denunciaron Cremo y Thompson, se intentó ocultar y negar estos resultados, desautorizándoles y afirmando que estaban equivocados, y dejando como datación “oficial” el siglo I a.C.

La última erupción de este volcán, ocurrió hace 10.000 años. Esta prueba evidenciaba que se trata de una construcción muy antigua. Los arqueólogos salieron rápidamente a decir que es imposible esa fecha, ya que el hombre aún no había evolucionado en su inteligencia, y el hombre vivía en estado salvaje. Es incomprensible que aún se siga negando lo más evidente, que el hombre tal y como lo conocemos, se originó miles de años más atrás de lo que nos dicen, y las pruebas así lo corroboran. Para conocer cómo actúan y piensan muchos oficialistas, se ordenó dinamitar la estructura, con el argumento de fragmentar la dura piedra volcánica que cubre sus cimientos. Sin embargo, hubo que suspender las explosiones, por diferentes círculos de presión.

Cummings dejó anotado en su diario y apuntes personales lo siguiente: “Era una noche muy oscura, cuando de pronto, una luz muy intensa se proyecta desde el cielo para alumbrar un montículo que ya nos había llamado la atención por su curiosa forma. Algo se movía entre las nubes como nunca antes habíamos visto. Era un objeto muy brillante que proyectaba su luz, para luego dirigirse lentamente volando por encima de “El Pedregal de San Miguel”, en dirección al cerro de Zacatepec, y desaparecer a gran velocidad como un meteorito que dejó una estela en el firmamento. Al día siguiente, lejos de espantar a los asustadizos obreros, la misteriosa luz los llevo a trabajar con más ahínco la dura piedra volcánica, pensando que era una señal que nos guiaba hacia un fabuloso tesoro enterrado”. Este relato se escribió, cuando nadie hablaba de platillos volantes y la aviación apenas existía. La primera aparición de lo que hoy conocemos como OVNI, ocurrió en los EE.UU. en el año 1.947.

El pirata turco Piri Reis, recopiló más de 200 mapas de todos los mares del mundo. En el año 1.513, realizó uno de esos mapas, donde se representa el Océano Atlántico, las costas de España, África, América del Norte y del Sur. Todos estos mapas, están recogidos en el libro “Kibati Bahriye“. Estos mapas utilizan un sistema de coordenadas exactas, que demuestran una correcta medición de la longitud y de latitud.

La latitud (distancia de cualquier punto de la Tierra al ecuador), era una magnitud medida con bastante exactitud desde tiempos remotos. Eratóstenes utilizó las sombras de un mismo objeto a una misma hora para calcular el radio de la Tierra en el siglo III a.C. Este cálculo lo obtuvo con objetos situados en Alejandría y Assuan. Pero la longitud, no pudo medirse con la misma exactitud hasta el siglo XVIII, con la invención de relojes más precisos, cuando se estableció el sistema de meridianos (del meridiano cero al de Greenwich), siguiendo las diferencias horarias. Además, el mapa refleja conocimientos de trigonometría esférica que no aparecieron hasta el siglo XVIII también.

El mapa se hizo a escala de las medidas de Eratóstenes, utilizando como medida el “estadio” griego (186 metros). La escala se podría decir que es perfecta. Aparece la cordillera de los Andes, donde se plasman representados animales extraños, como mitológicos, que podrían representar dioses antiguos. Uno de esos animales, representa una figura con cabeza barbuda, de la que salen los brazos y piernas, pero sin el cuerpo, y está posicionada en la ciudad de Tiahuanaco, por lo que la figura representada sería el dios Viracocha, el dios barbado de los incas, relacionado con el Diluvio Universal, y con un origen oceánico de los pobladores americanos.

Otra curiosidad del mapa, es que no aparece el Estrecho de Magallanes, y Sudamérica continúa hasta la Antártida, desconocida hasta el siglo XVIII, hasta que la atravesó James Cook en el año 1.774. La Antártida no presenta ninguna capa de hielo, sino la masa continental debajo del hielo, cuyo espesor medio es de 2.400 metros). Así que existía un puente entre ambos continentes durante la época glaciar. El cartógrafo Harold Z. Ohlmeyer, tras estudiar y analizar el mapa, llegó a la conclusión que el origen se remontaba a 10.000 años atrás. Otra prueba más que nos lleva nuevamente a la época real de la construcción de las pirámides, del Diluvio Universal, de la Atlántida.

Es muy probable que estos mapas y los conocimientos que en ellos residen, pertenecieran a la Biblioteca de Alejandría, y fuera una de los pocos documentos que se salvaron de la quema.

Así que, existió una potencia marítima centrada en una serie de islas atlánticas, que dominó el Mediterráneo (desde la Tirrenia del norte hasta Libia del sur), el Caribe y las costas americanas. La Atlántida estaba situada a una latitud libre de hielos y orientada al sur, protegida de los vientos del norte. Los atlantes eran la civilización dominante, pero no era la única existente. Aún hoy, existen civilizaciones que no tienen contacto con las civilizaciones desarrolladas, como los bosquimanos del Kalahari, tribus del Amazonas y tribus del sudeste asiático.

La catástrofe que hundió la isla principal (Poseidonis), fue causada por varios tsunamis, y un cambio de las corrientes marinas asociadas a un cambio brusco del clima, derritiendo los hielos y provocando un cambio en el movimiento del eje de rotación de la Tierra, que desplazó el polo Norte desde un punto de Groenlandia a su posición actual. La temperatura media en esa época eran 10ºC inferiores a las actuales, y las diferencias de temperaturas entre las altas y las bajas latitudes, eran tan grandes que los vientos barrían la superficie de la Tierra en enormes extensiones de desiertos helados.

La corriente del Golfo, frenada hasta ese momento por la isla, se abrió hacia latitudes más altas, transportando grandes cantidades de agua y aire caliente hacia los glaciares, deshelando los casquetes y aumentando las lluvias, tornados y huracanes, y formando lo que hoy conocemos como “cinta transportadora de calor“. afectando a todos los mares y océanos del planeta.

La subida del nivel del mar, provocado por el deshielo, creó nuevos pasos como el Estrecho de Bering y el Estrecho de Magallanes. Un grupo de atlantes se instaló en América Central y en la zona de los Andes, llevándose consigo los conocimientos arquitectónicos y técnicos, que legaron en los nuevos asentamientos, y que coinciden con los que existen esparcidos por el mundo. Otro grupo llegó a las Islas Canarias (guanches), quienes heredaron el temor a los océanos. Otro grupo llegó a Asia Central (el origen de los pueblos indoeuropeos), Mesopotamia y Egipto.

Las glaciaciones que han ocurrido en la Tierra son:

Nombre                                         Años                                                   Era

Biber                                          2,5 millones de años

Biber – Donau                         2 millones de años

Donau                                        1,8 millones de años

Donau – Giunz                        1,4 millones de años

Giunz                                         1,1 millones de años

Giunz – Midel                         750.000 años                                         Pleistoceno

Midel                                         580.000 años

Midel – Riss                            390.000 años

Riss                                            200.000 años

Riss – Wiurm                          140.000 años

Wiurm                                       115.000 años                                          Holoceno

Última Glaciación                 11.500 años

Las glaciaciones son un factor esencial en la distribución del peso sobre la corteza terrestre, ya que acumulan enormes cantidades de hielo en las áreas de mayores latitudes, vaciando de agua las cuencas oceánicas. Esto significa, que durante las épocas glaciares, las zonas continentales que se encontraban bajo el inmenso peso de los hielos, se hundieran provocando un ascenso en las áreas colindantes como reacción.

Los avances y retrocesos de los hielos, son acordes con los llamados “ciclos de Milánkovich“, que son las alteraciones en la Tierra debidas a los cambios en los movimientos de rotación y de traslación en el eje (entre 21,5º y 24,5º en períodos de 41.000 años). Actualmente, el eje de rotación apunta a la Estrella Polar, pero hace 14.000 años apuntaba a la Estrella Vega (constelación Lira).

Parece más que evidente, que la humanidad prehistórica era mucho más compleja e inteligente de lo que se quiere admitir, y que estaban mucho más intercomunicadas de lo que se cree y se nos dice. Una civilización fue destruida, pero de esa destrucción, nacieron muchas civilizaciones nuevas, que ahora son las que estudiamos y conocemos.

En Busca de la Atlántida (Episodio III)

Los científicos Michael A. Cremo y Richard L. Thompson, denunciaron lo que ocurre cuando una evidencia contradice las teorías arqueológicas. Cremo dijo: “En los últimos 150 años, los arqueólogos y antropólogos, han enterrado tantas evidencias como las que han desenterrado, literalmente”. Por su parte, Richard L. Thompson dijo: “Estamos ante lo que se llama un filtro del conocimiento, un rasgo fundamental de la ciencia y la naturaleza humana. La gente tiende a filtrar cosas que no convienen. Cuando los arqueólogos ven que algo no se ajusta al paradigma aceptado, tienden a eliminarlo. No se enseña, no se discute, y la gente ni siquiera se entera de ello“. Estas palabras de Richard L. Thompson, son totalmente ciertas,  y la mayoría de los arqueólogos, por su “reputación” y por miedo a tener que enfrentarse a la opinión profesional y pública, prefieren obviar muchas pruebas que contradicen lo que aparecen en los libros. Gracias a unos cuantos investigadores y científicos que no temen estas represalias, se está consiguiendo que cada vez más especialistas, no teman informar de aquello que los datos dicen, aquello que los resultados revelan, por mucho que esos resultados no vayan acorde a lo establecido.

Una prueba de esto sucedió en México en 1.996, cuando la arqueóloga Jean Steen-Mackintyre, amenazó con echar abajo la teoría convencional de que el ser humano es relativamente nuevo en la Tierra, que llegó a Siberia hace 30.000 años y a América hace 20.000 años. Steen-Mackintyre, descubrió en México herramientas de piedra y huesos humanos y los sometió a diversas pruebas científicas. Al terminar sus análisis dijo: “Cuando lo datamos mediante una batería de métodos, supimos que tenían una antigüedad de 250.000 años, y no de 20.000 años”.

Cuando intentó que esta información llegara a la luz pública, todo fueron trabas y problemas. El yacimiento donde se encontraron los restos fue cerrado y los permisos para seguir investigando fueron denegados. Intentar decir la verdad, una verdad que convulsionaría todo lo que creemos, le costó su carrera. Treinta años después, unos arqueólogos descubrieron en Siberia vestigios de seres humanos de 300.000 años de antigüedad. Esta datación apoyó la teoría dada por Steen-Mackintyre en su día.

¿Por qué sucede esto?. Es un tabú instaurado en la psique de los arqueólogos, como si no pudieran datar restos en fechas que no cuadren con lo que creemos. Si lo hicieran, sería como cavar su reputación y su carrera, por eso existe miedo, temor a no poder seguir ejerciendo y temor a no ser creído. Esto es parecido a lo que ocurre con los avistamientos ovni, vivimos en una sociedad que afirmar haber visto uno, puede hacer que seas marcado socialmente. Así que no estamos ante un engaño deliberado, sino ante algo que ocurre automáticamente en la comunidad científica.

Cuando una evidencia difiere de la teoría predominante no se habla de ella, no se da información. Y eso significa que la ciencia deja de progresar de la forma en que sería deseable. Y yo me pregunto, ¿qué credibilidad puede uno tener como científico, si no cree en sus investigaciones, sus estudios y análisis, y los resultados que salen de ellos?. Sinceramente, prefiero ser honesto conmigo y fiel a mis principios, que ocultar unos resultados por miedo.

La esfinge se construyó para observar el cielo. Cada 2.000 años, un signo del zodiaco nuevo, aparece tras el sol definiendo otra época, otra Era astrológica. Ahora estamos en Piscis, con Acuario emergiendo. Los egiptólogos nos dicen que la esfinge se construyó en el año 2.500 a.C., es decir, en la constelación de Tauro. ¿Por qué, los egipcios, tan detallistas y perfeccionistas en todo, utilizaron el cuerpo de un león y no de un toro?. Sería absurdo que un faraón, hubiera construido un marcador equinoccial con forma de león en esa época. Sólo existe una época que tuviera sentido construir una esfinge con la forma que tiene, la Era de Leo, que empezó en el 11.000 a.C. hasta el 9.000 a.C. Nuevamente, la ciencia y la lógica corroboran con datos empíricos, que la construcción de las pirámides es mucho más antigua de lo que nos dicen.

El experto geofísico, geólogo y reputado Robert M. Schoch y su colega el sismólogo Thomas L. Dobecki, llegaron a la conclusión después de sus estudios e investigación sobre la esfinge, que ésta presenta dos tipos de erosión:

  1. producido por el viento, por los golpes y fricción de los granos de arena transportados por el viento.
  2. canales verticales provocadas por la lluvia (acanaladuras).

Sin embargo, la lluvia no es una característica de Egipto. Estas acanaladuras, nos revelan una época de clima muy lluvioso, lo que se conoce como “máximo térmico del Holoceno” (hacia el año 7.000 a.C.). Esta historia se cuenta en la estela llamada “Estela Inventario”, y jamás fue tomada en serio por los egiptólogos, ya que admitir esta estela, supone reescribir toda la historia de Egipto desde el principio. Así que es más “cómodo” ignorarla.

Esta estela, mandada erigir por el faraón Keops, y descubierta por Auguste Mariette, relata que la Gran Pirámide y la Esfinge, ya existían mucho antes de la aparición de los gobernantes de la IV Dinastía. La Estela Inventario, es también conocida como la “Estela Maldita”, ya que ningún egiptólogo oficialista, respetuoso con el orden establecido en la historia, admite que esta estela sea verdadera, sino una falsificación de algunos sacerdotes que la copiaron de una más antigua, introduciendo algunas modificaciones hacia los gobernantes de la IV Dinastía.

Se trata de una estela de la dinastía XXVI, en la que los saítas hacen un inventario de estatuas contenidas en el pequeño Templo de Isis (junto a la pirámide de Henutsen), y comentan su restauración. Dichas estatuas de dioses contemporáneos, están mencionadas junto a sus medidas y/o material del que estaban hechas. La estela comienza con el nombre de su autor, Jufu (Keops), en un intento saíta de rendirle culto y honrar su memoria.

Traducción de la estela que hace mención al inventario:

“ ¡Que viva el Horus-Medyed rey del Alto y Bajo Egipto, Jufu, dotado de vida!,  él encontró el Templo de Isis, Señora de las Pirámides, al lado del Templo de Hurun, en el noroeste del Templo de Osiris, Señor de Rosetau. Él construyó su pirámide al lado del templo de esta diosa y construyó la pirámide de la hija real Henutsen, al lado de este templo “.

Las inscripciones que contiene, nos revelan una información realmente increíble, donde se desvela que las pirámides, no fueron realizadas por los faraones Keops, Kefrén y Micerinos. Destacar que fue el propio Keops quien redactó esta estela, y donde él mismo solamente se erige como constructor en Gizeh. Las tres pirámides, se erigieron en tiempos mucho más antiguos, cuando los dioses gobernaban Egipto, y eran propiedad de la Diosa Isis, al igual que el templo donde se encontró la estela y que Keops ordenó restaurar. También esta estela hace referencia a la existencia de la Esfinge, que corrobora algunas dataciones geológicas que la sitúan varios miles de años antes de la aparición de Kefrén, su supuesto constructor.

La distribución cronológica que nos ofrecen las dataciones arqueológicas, parecen ilógicas, por este motivo yo las llamo “arqueoilógicas”. Los monumetos mejor acabados, que a su vez, son los más complejos, parecen los más antiguos, mientras que los más modernos tienen un aspecto primitivo. ¿Cómo puede ser que los primeros monumentos, sean tan perfectos, y los que se realizaron en dinastías y fechas posteriores, aparezcan errores y estuvieran mucho peor contruidos?.

Sólo existen dos respuestas; 1.- que exista un error en las dataciones; 2.- que se hubiera producido una involución tecnológica con el transcurso del tiempo, donde las siguientes generaciones, por algún motivo, no poseían los conocimientos para realizar esas construcciones en las mismas condiciones. Pero, ¿cómo es posible que se perdieran esos conocimientos?. Y si no se perdieron, ¿por qué no fueron capaces de mantener el nivel de perfección?.

Un ejemplo de esto, es cuando se tuvo que trasladar el Templo de Abu Simbel, ya que al construir la Presa de Asuán, había peligro de que sus aguas se desboradaran, debido a las constantes subidas de la altura de la presa, se decidió reunir a expertos de 22 países abanderados por la UNESCO, para dilucidar qué hacer para salvar el templo. En 1.963, se decidió cortar en grandes bloques toda la estructura, de unas 20 toneladas cada bloque, y trasladarlos a otro emplazamiento más seguro. Un año después se empezó la tarea faraónica del traslado, que costó 36 millones de dólares (de hace 50 años). Se tardó casi cinco años en terminar la obra de llevar los bloques a unos 200 metros de distancia, en una zona más elevada.

Es decir, el tiempo empleado con tecnología avanzada, para quitar los bloques, transportarlo, restaurarlo, y colocarlos nuevamente a 200 metros de distancia de su ubicación inicial, fueron casi cinco años. Mientras que los egipcios, en preparar la explanada, el muro donde se apoyan, esculpir y pulir las figuras gigantescas, transportar los bloques de lugares muy lejanos, levantarlos, orientarlos de la forma perfecta, conseguir que cada figura fuera perfectamente simétrica… les llevaron 20 años. Si compararamos la supuesta tecnología de aquella época, con la empleada en 1.964, se podría afirmar que los egipcios fueron mucho más rápidos, eficaces y minuciosos en su trabajo. ¿Cómo es esto posible?.

En la ubicación original, la orientación de Abu Simbel, hacía que dos veces al año, y con precisión matemática, los rayos del sol penetraran en el templo hasta el santuario, situado en lo más profundo, iluminando las estatuas de Amón, Ra, y Ramsés, y quedando sólo la cara del dios Ptah en penumbra, seguramente de forma intencionada, ya que era considerado el dios de la oscuridad. Este acontecimiento tenía lugar el 21 de febrero (fecha del nacimiento de Ramsés II), y el 21 octubre (fecha de su coronación).

Los ingenieros, debido a un error en el emplazamiento del templo y/o al desplazamiento acumulado del Trópico de Cáncer, durante los últimos 3.280 años, ha provocado que este acontecimiento ya no suceda el día calculado por los egipcios, sino que se ha desplazado un día. Es decir, ahora el fenómeno se produce el 22 de febrero y el 22 de octubre. ¿Cómo es posible que ingenieros, con amplios conocimientos de construcción, no calcularan correctamente estos datos, y sí lo hicieran los egipcios con herramientas rudimentarias?.

La esfinge está tallada en la roca, sobre un montículo existente sobre la planicie, siendo los laterales una especie de foso. La roca que forma la cabeza, es más dura que la roca que forma el cuerpo, donde se alternan estratos de roca más blanda con otros de roca más dura. La erosión del viento y la humedad han provocado la aparición de surcos horizontales en toda la escultura.

El cuerpo está realizado a una escala de 22:1, y la cabeza a escala 30:1. Robert M. Schoch y el arqueólogo George Andrew Reisner, afirman que la desproporción existente entre la cabeza y el cuerpo de la esfinge, es porque la cabeza fue tallada con posterioridad sobre la escultura original. Las paredes del foso muestran señales evidentes de erosión por torrentes de agua de lluvia. En esta zona de Egipto, el clima es semidesértico, por lo que habría que remontarse a una época muy anterior para encontrar un clima lluvioso que explique estas erosiones en la roca producidas por el agua. La fecha que encontramos sería el año 9.000 a.C. Desde esta fecha, hasta que el clima semidesértico se impuso en esa zona, hubo tiempo más que suficiente para que la esfinge sufriera los agentes climáticos a los que se vio expuesta.

El egiptólogo John A. West, fue el primero en atreverse a decir que la erosión de la esfinge vino provocada por grandes cantidades de agua. Muchos defendieron, que esas acanaladuras, fueron provocadas por las inundaciones del Nilo, a lo que West refutó: “Absolutamente imposible, porque las inundaciones del Nilo vendrían desde abajo, y el modelo de erosión sería diferente, las paredes estarían hundidas. Es decir, se hubiera producido una enorme erosión por debajo, no por encima, y tampoco veríamos esas profundas fisuras”.

Los geólogos encontraron acertados los argumentos de West, dándole la razón en su disputa con los egiptólogos. West también afirma, que la cabeza no es la original, ya que su tamaño no tiene relación al cuerpo, y su estado de conservación es mucho mejor. West afirma que Kefrén solamente restauró la cabeza, y no fue el constructor original de la esfinge. ¿De dónde procedía todo el agua para conseguir una erosión de ese tipo?.

Se supone que las pirámides fueron erigidas por esclavos, bajo el yugo de un faraón tiránico, pero las excavaciones de las viviendas demuestra que no eran esclavos, sino artesanos, con unas condiciones de vida muy alejadas de lo que imaginamos o presuponemos que son las que debería tener un esclavo. Los egipcios apenas tenían esclavos, pero sí utilizaban mano de obra procedente de prisioneros de guerra. También es muy extraño, que los egipcios, que dejaban plasmado en jerogíficos, pinturas y relieves cada acontecimiento, no hayan dejado ninguna referente a la construcción de las pirámides, y sí lo hicieran con los templos, obeliscos, canales y la esfinge.

Cada vez parece más evidente, que la Gran Pirámide es muy anterior a la fecha que dicen los arqueólogos, y que se trata de un monumento para recordar el cataclismo del Diluvio. La Gran Pirámide es 100.000 veces el nº pi, con una exactitud de seis decimales (algo que no se conseguió hasta el año 500 d.C.). La pirámide tenía un zócalo que da su unidad de medida, el codo real (0,5236 metros). La pirámide medía 440 codos reales de base x 281 codos de altura.

Los 281 codos de altura no es una medida casual, sino que existe una proporción con la distancia al Sol.  El momento exacto cuando la Tierra está más cercana a la Tierra (ese instante es conocido en astronomía como “perihelio“), la distancia existente entre la Tierra y el Sol es de 147 millones de km. Pero el metro, es la medida actual, así que si pasamos la medida de la altura en codos a metros, la altura de la Gran Pirámide es de 147 metros.

La suma en codos reales de la superficie, el volumen y el perímetro de la Gran Pirámide, da como resultado un múltiplo de 888. Al hacer la transformación de codos reales a metros a través del número Phi (la proporción áurea), la suma de la superficie, el volumen y el perímetro en metros da como resultado nuevamente la ley del 888. La Gran Pirámide tiene cuatro canales estelares, dos en dirección al norte (Cámara del Rey), y dos en dirección al sur (Cámara de la Reina). Existen dos alineaciones de Marte con los canales estelares del sur, que permiten fijar con exactitud las fechas inicial y final de la Gran Pirámide. Al inicio del reinado de Keops, hubo una alineación de Marte con uno de los canales, y al final de su reinado, se produjo otra. Entre una alineación y la otra, pasaron 6.216 días, es decir, 888 x 7.

NOTA: Para saber mucho más sobre las pirámides, leer los episodios que dediqué a este tema https://jorgepalazon.wordpress.com/2011/11/26/118/

Así que el número 888 tiene un significado muy especial para ellos, y la pirámide, es una enciclopedia pétrea donde reside todo el conocimiento y el saber del pasado, donde se revelan informaciones y afirmaciones increíbles, que conocían el número Pi, Phi, el nº “e” y el nº plástico (relacionado con el número áureo y la sucesión de Fibonacci), en cuanto a las matemáticas se refiere. En el campo de la astronomía, conocían las distancias a las estrellas, la precesión, incluso estrellas que no son visibles sin la ayuda de un telescopio. En el campo de la geodesia, conocían la Tierra perfectamente, los puntos cardinales, los puntos de energía, existencia de tierras supuestamente inexpolaradas en esa época, las medidas de la Tierra, un sistema de coordinadas muy exactas…

Los alineamientos de la Gran Pirámide, con las diferentes localizaciones de civilizaciones, es de todo menos casual. Desde Giza hasta la Isla de Pascua hay 40.000 km. Si trazamos una línea entre ambas, ésta pasa por diferentes zonas de Perú muy significativas: Nazca, Machu Pichu, Cuzco, Ollantaytambo, Sacsayhuamán y las pirámides de la ciudad perdida de Paratoari. La línea asciende un ángulo de 30º respecto al ecuador.

En África, atraviesa las tierras de la cultura Dogón (Mali), un pueblo con datos precisos y detallados sobre el sistema solar, donde sabían que Júpiter (al que llamaban “Dana Tolo“), tiene cuatro grandes satélites. También conocían los anillos de Saturno, y que los planetas describen órbitas elípticas alrededor del Sol. Lo más misterioso de los Dogón, es que aseguraban conocer la existencia de una estrella (Sirio B), que ellos llamaban “Po Tolo“, que es imposible de ver a simple vista, y que no fue descubierta hasta el año 1.862 por A. Clarke, con la ayuda de un telescopio. Para ellos, esta estrella era la más importante del firmamento, y gira alrededor de Sirio A (la más brillante del cielo en la Constelación Can Mayor). Lo curioso, es que al ojo humano, estas dos estrellas parecen una sola. Sólo se ha podido descubrir que es una estrella binaria gracias a la utilización de potentes telescopios. Incluso los dogones, conocían la estrella Sirio C, que llamaban “Emme Ya“, y que era cuatro veces más ligera que Sirio A. ¿Cómo podía conocer esta tribu este dato astronómico?. En el saber siriano, el término “iranio” para describir la estrella Sirio, es “Tistrya“, inspirado en el vocablo sánscrito “Tristi”, que significa “tres estrellas” (Sirio A, B y C).

También en África atraviesa la zona sahariana de Tassili n’Ajjer (sur de Argelia), donde existen unas pinturas rupestres sorprendentes. Las pinturas reflejan por orden de edad las ocupaciones de los pueblos que allí vivieron: caza y pesca (7.000 a.C.), cría de ganado (4.000 a.C.) y cría de caballos (1.700 a.C.). En toda la zona no se ha encontrado ningún resto funerario, lo cual es raro, pero aún lo es más las extrañas pinturas de seres con casco y escafandras parecidas a la de los actuales astronautas.

En Asia, la línea recta cruza Persépolis y Ur, la ciudad de Abraham, considerada la primera ciudad de la humanidad, y donde se encuentra un zigurat, el británico Sir Leonard Woolley, entre 1.922 y 1.934, encontró debajo partes de edificios que se remontaban a miles de años atrás y muchos objetos elaborados. Consta de 1.850 tumbas, aunque muchas de ellas fueron expoliadas, dos permanecieron intactas, y se cree que pertenecieron a reyes sumerios, siendo los más importantes en cuanto a la riqueza de su ajuar los de la I Dinastía de Ur y destacando reyes como Meskalamdug, Mesanepada, Shulgi y Amar-Sin y a miembros de la familia real como, Puabi y Abargi. Los objetos encontrados tan elaborados, y el descubrimiento de éstas tumbas, llevó a los historiadores y arqueólogos a modificar su forma de pensar respecto a Sumer, ya que hasta ese momento, se ignoraba el grado de sofisticación y complejidad que podían alcanzar estos rituales funerarios .

En Pakistán, cruza la ciudad de Mohenjo-Daro, donde todas las pruebas realizadas en la zona, dan como resultado que la ciudad fue destruida por una bomba nuclear. El investigador británico David Davenport, tras 12 años de investigación, llegó a la conclusión que las pruebas apuntaban a lo que ocurrió exactamente en Nagasaki. Había un epicentro de 50 yardas de ancho, donde todo fue cristalizado, fundido o derretido.

Los ladrillos están fundidos en un lado, indicando una explosión. Esta explosión, fue plasmada en un manuscrito hindú llamado “Mahabharata“, donde se puede leer: “Humo blanco y caliente, que era mil veces más luminoso que el Sol, subió en brillo infinito y redujo la ciudad a cenizas. El agua hirvió, caballos y carrozas de guerra fueron quemados por miles, los cadáveres de los caídos fueron mutilados por el terrible calor, tanto que ya no parecían humanos”. Los textos dicen, que a los 30.000 habitantes les dieron siete días para evacuar, una clara advertencia que todo iba a ser destruido. Muchos, no creyeron la advertencia ni la amenaza y se quedaron en la ciudad. En 1.927, fueron encontrados 44 esqueletos humanos.

En Camboya, cruza Angkor Wat, ciudad donde aparece representado un estegosaurio, una especie que habitó la Tierra hace 150 millones de años. Este saurio era originario de los continentes de América del Norte y Europa durante el Jurásico, así que es un misterio que conocieran este animal para representarlo en un relieve. En Camboya, también cruza Preah Vihear.

Angkor Wat se encuentra exactamente a 72º al Este de Giza, un número precesional. Graham Hancock, el más influyente de los investigadores, dijo: “La precensión de los equinoccios posee unas cualidades matemáticas rígidas y repetitivas que pueden ser analizadas y pronosticadas en profundidad. No obstante, es extremadamente difícil de pronosticar y medir si no se poseen unos instrumentos sofisticados. En esto reside la clave de uno de los grandes misterios del pasado, donde los hombres de las antiguas civilizaciones ya conocían el llamado ciclo precesional.”

Los 72 templos representan a la constelación del Dragón, orientados con precisión a los cuatro puntos cardinales. Y al igual que las pirámides de Giza, los templos de Angkor Wat están alineados con las estrellas del Dragón, cuando se encontraban en su punto más bajo sobre el horizonte Norte, durante el equinoccio de primavera del 10.500 a. C. Desde Angkor Wat, en esa fecha se podía observar a Leo en el Este, Acuario en el Oeste y Orión en el Sur. El mismo cielo que se veía cuando se construyeron las pirámides y la esfinge.

La persona que descubrió el movimiento de precesión de la Tierra (movimiento por el cual los polos terrestres cambian de lugar cada 25.800 años), fue el matemático griego Hiparco. A principios de la década de 1.990, Jane Sellers descubrió que se habían codificado ciertos números clave que utilizaban los egipcios para calcular los grados de variación de la precesión.

Hay muchas coincidencias entre Giza y Angkor Wat. Ambos se edificaron a gran velocidad, y en ambos se creía que un dios pesaba las almas de los muertos en un juicio. La palabra Angkor proviene de  “ankh hor”, que significa “Horus vive”. En la Polinesia se halla la remota isla de Ponhpei, lugar donde se desarrolló una civilización que dejó grandes y misteriosas construcciones en medio del océano Pacífico. Dichas construcciones consisten en templos e islas artificiales de basalto y coral.

El santuario más importante de Ponhpei se llama Nan Madol. Los mitos hablan de dioses reyes (Olosopa y Olosipa), seres semidivinos (semidioses), que llegaron desde tierras lejanas y construyeron todo el complejo de islas y templos. Dejaron además una tradición que hablaba de pruebas que los muertos debían superar para alcanzar el cielo. Estos seres eran además grandes astrónomos que dejaron un gran legado en la misma época en que se construyó Angkor Wat.

La ciudad acuática de Nan Madol fue construida (nadie sabe cuándo ni por quién), con gigantescos bloques de basalto sobre 91 islotes artificiales. Estos bloques de basalto procedían de la formación volcánica de las islas, y cada bloque tiene forma hexagonal u octagonal, con una longitud ente tres y nueve metros, y un peso de cada bloque entre 2 y 10 toneladas. Se calcula que en total, en la isla, que ocupa una superficie de 0.44 km2, existen mas de 400.000 bloques.

Los antiguos pohnpeyanos hablaban de un hombre llamado Kanekin Zapatan, descendido de las alturas a Ponhpei, de un lugar desconocido, acompañado de un grupo de personas que sabían volar. Llegaron en una nube y descendieron en Sokehs, una zona al norte de la isla. Kanekin Zapatan, se fijó en la hija de uno de los jefes nativos. Esta mezcla de dioses con las hijas de los hombres, es una constante en todas las civilizaciones.

Los aborígenes cuentan que en aquella época, la raza de los hombres era distinta. Estaban mejor dotados, ya que eran capaces de transformar la piedra y de efectuar trabajos muy difíciles en la misma, pero que esa gente habilidosa ya no existe en Pohnpei. Hoy ya no son como la gente de antes, son distintos, ya que aquellos poseían poderes mágicos y eran fuertes.  Hablan de que esos hombres, se metían en sacos voladores, que eran vehículos con la capacidad de volar, de gran movilidad y con capacidad para un solo tripulante. Según la historia que ha pasado de generación en generación,  estos seres penetraban en grandes pájaros, pronunciaban palabras mágicas, el pájaro se alzaba y volaban con ellos dentro.

La línea termina (y empieza) en la Isla de Pascua. Se acaba de descubrir, que los moais tienen cuerpos alargados bajo tierra. Muchos arqueólogos han intentado ocultar este descubrimiento (como llevan haciendo durante años cuando no les cuadran los tiempos), pero una entidad privada sin ánimo de lucro,  como es http://www.eisp.org/ se ha puesto al frente de las excavaciones para informar a la opinión pública, sin mentiras y sin ocultar ningún dato revelador.

 

Se han encontrado inscripciones grabadas en los cuerpos de los moais. Las personas que están analizando estas excavaciones, aseguran que la clave está en la profundidad de los Moais. Si se demuestra que la profundidad es de 8 metros, afirman que estaríamos sin duda ante una antigüedad superior a 15.000 años, lo que nos colocaría en un evento con tsunamis próximo a la última glaciación, algo que sería incompatible con la existencia de escritura, al menos en base a los actuales axiomas ortodoxos de la ciencia.  Esta es una de la razones, por la que se pretende datar a los moais en el año 1.500 a.C.

Los moais que están descubiertos, carecen de inscripciones, y los que están enterrados, presentan inscripciones y son de mayor tamaño que los que no están enterrados. ¿Por qué enterraban los de mayor tamaño con inscripciones, que supuestamente nadie leería?. ¿Por qué los moais sin inscripciones no fueron enterrados?.

El director de las excavaciones dijo: “La hipótesis más probable, es que una ola gigante barrió la isla y su antigua civilización, se perdió en las brumas del tiempo. Las estatuas no fueron enterradas, pero el paso del tiempo, el escombro y el polvo borraron a esta civilización, de la cual no se sabe nada”.

Si tomáramos esta línea que atraviesa todas estas zonas tan misteriosas, como referencia, como si fuera el ecuador terreste, y calculáramos su polo norte, tendríamos que el triángulo formado entre el polo norte, Giza y Nazca, coincide exactamente con las dimensiones de la Gran Pirámide. Lo mismo ocurre si tomamos la línea entre Mohenjo Daro y la Isla de Pascua. La distancia entre las pirámides de Giza y la Isla de Pascua, es 10.000 veces el número Phi (número de oro), y si multiplicamos el número Phi x la distancia entre Angkor Wat y Giza, equivale a la distancia entre Giza y Nazca. ¿Es casual que todos estos lugares, famosos por sus misterios con seres de otros mundos, se encuentren ubicados en  la misma línea que cruza el planeta?. ¿Es casualidad que todas tengan referencias de seres de otros mundos, ya sea por cataclismos, pinturas, esculturas, edificaciones, exterminio, armas y herramientas avanzadas.. pero todas coinciden en muchos paralelismos, aún estando a miles de km unas de otras?.

En Japón, existe una pequeña isla llamada Yonaguni, se ha encontrado una estructura, dispuesta y esculpida por acción de seres inteligentes, y no por acción de la naturaleza. Se ha comprobado que se trata de una pirámide escalonada de cinco niveles, una estructura de 120 metros de largo x 40 metros de ancho x 20 metros de alto.

Existen canales, ángulos rectos, grabados en la piedra, escaleras dentro de los canales, túneles, incluso una gigantesca cabeza humana de 7 metros de altura, al igual que la esfinge. Las pruebas arqueológicas efectuadas en esta enorme estructura, han dado como resultado, que se hundió a finales de la última glaciación, es decir, se trataría de una construcción realizada hace 14.000 años.

Existen partes de la estructura, compuestas por piedra calcárea, un tipo de piedra que no existe en la región, que tuvieron que transportar de lugares más lejanos. El origen es anterior al final de la Era glacial, según la opinión del geólogo Teruaki Oshī, quien dijo: “el hombre las construiría aprovechando algunas formaciones geológicas preexistentes, en donde hay conexiones interestructurales que posteriormente fueron destruidas por sucesivos sismos, lo que denota un gran nivel de organización. Así, en la época en que fueron originadas, el área de Yonaguni formaba parte del “puente” que unía las islas de Taiwan, Ryukyu y Japón con Asia, en tiempos de la última glaciación, dado que el nivel del mar era más bajo que el actual a causa de la acumulación de hielo en las zonas templadas. Sus supuestos constructores pertenecerían a una civilización mucho más sofisticada que las conocidas de la antigüedad, formadas después del IV milenio a.C.”

El último puente de tierra que conecta las islas con China, pudo haber aparecido durante el último período glacial a finales del Pleistoceno, conectando una serie de importantes islas a través de Taiwán, Okinawa y Amani Oshime, con el área de Kyushu. La última vez que la estructura de Yonaguni se encontraba fuera del agua, fue hacia el año 8.000 a.C. aproximadamente, cinco milenios más antigua que la Gran Pirámide.

Afirmar estos datos y resultados, es ir en contra de lo establecido, lo oficialmente aceptado por la arqueología. Este tipo de construcción, requiere un nivel organizativo, que los historiadores no aceptan que pudiera existir hace 10.000 años. Por lo tanto, afirmar que estas formaciones fueron realizadas por el hombre y que tienen esa edad, significaría tener que revisar la historia, la cronología arqueológica actual y cambiar  lo que dicen los libros, porque es erróneo.

En el Golfo de Khambhat (India), se han encontrado estructuras megalíticas parecidas a una ciudad. El ministro de Ciencia y Tecnología Murli Manohar Joshi, afirmó que las construcciones sumergidas son los restos de una ciudad que fue arrasada por una súbita inundación, y además, se dijo que las ruinas mostraban un fuerte parecido con las de Harappa y Mohenjo-Daro.La arqueología tradicional remonta estas antiguas civilizaciones hindúes a la cultura neolítica llamada Mehrgarh (10.000 a.C.).

Se han recuperado docenas de artefactos y objetos de madera y cerámica. Algunos de esos artefactos, se remontan a una antigüedad de 32.000 años, pero según los oceanógrafos, la zona quedó cubierta hace 9.000 años. Los hallazgos fueron enviados a algunos laboratorios hindúes y europeos (Oxford y Hanover). y a través del método de la termoluminiscencia, obtuvieron dataciones de 13.000 a 32.000 años atrás. Las reliquias fueron analizadas con la técnica de difracción de los rayos X. Los resultados evidenciaban que el material arcilloso utilizado era típico de la zona y fue cocido a 700º para obtener la cerámica. Así que la ciudad sumergida del Golfo de Khambat, se remontaría a 10.000 años atrás. Así que los datos científicos coinciden, y no se contradicen. Una ciudad de miles de años de antigüedad, fue inundada en la época que la Atlántida lo hizo.

Al noroeste del Golfo de Khambhat, se encuentra la ciudad de Dwarka, donde se han encontrados restos de un asentamiento que acabó inundado por el mar. A 20 metros de profundidad, se han encontrado calles adoquinadas, paredes de arenisca y restos de lo que fue un puerto. Los antiguos textos hindúes, hablan que la antigua ciudad de Dwarka, era el lugar de residencia de Khrishna, una deidad hindú. El texto épico Mahabharata, Dwarka era una inmensa y rica ciudad construida sobre una isla por el dios Krishna. Debido a una maldición que pesaba sobre Krishná y su familia (los iadus), la isla se hundió en el mar.

Todo aquello que creemos que son mitos, no lo son. La correlación, coincidencias, cronología, datos científicos que concuerdan en sus afirmaciones y resultados en diferentes disciplinas y campos, todo se relaciona de forma perfecta, para hablarnos de la existencia de un cataclismo que inundó grandes porciones de tierra, donde se asentaban pueblos muy avanzados, pueblos que ya estaban desde hace 30.000 años, lugares donde aparecen evidencias de seres de otros mundos, pirámides alrededor de todo el planeta, asentamientos en lugares clave, porciones del planeta específicas de fuerzas magnéticas, civilizaciones que por algún motivo, fueron “castigadas” por sus dioses, donde muchos consiguieron salvarse del cataclismo, y levantar nuevos pueblos, ciudades que actualmente podemos visitar, lugares edificadas por un mismo pueblo dispersado por fuerzas sobrenaturales: Isla de Pascua, Egipto, Angkor Wat, Perú… y desde estos asentamiento, a su vez, se dispersaron por otros territorios.

Si recopilamos todas las pruebas, si escuchamos abiertamente todos los mitos, si observamos y analizamos cada construcción de cada civilización, si entendemos que les rodean los mismos misterios, su principio y su final son parecidos, si creemos en la ciencia y sus resultados, que para seguir creyendo lo que nos dicen los libros, deberíamos creer en azar tras azar tras azar, una casualidad tras otra, casualidades a escalas increíbles… debemos empezar a llegar a conclusiones más lógicas.

Las civilizaciones son muy antiguas, miles de años antes de lo que creemos, donde todo empezaría en un punto determinado, una tierra de seres con conocimientos avanzados. En una época donde se presupone que vivíamos en cavernas, se ha comprobado que existían civilizaciones muy inteligentes. estos seres, podrían ser perfectamente los atlantes. Después de miles de años, un cataclismo les sobrevino, y huyeron por diferentes vías, se desperdigaron por el globo, y levantaron ciudades. estas ciudades son muy parecidas porque provienen de los mismos conocimientos, de una raza que es la misma. Por eso, no es casualidad que existan pirámides en todo el planeta, ni que sus esculturas o edificaciones estén orientadas a los mismos puntos del cielo, ni que los mitos que escuchamos sean todos los mismos, ni que pinturas en Australia, África y América, presenten seres con escafandras, seres que no deberían estar ahí.

Cuando todo apunta a una misma causa, la casualidad jamás puede ser una explicación. (Jorge Palazón 14/09/2012).

En Busca de la Atlántida (Episodio II)

“Han transcurrido 9.000 años desde que estalló la guerra, según se dice, entre los pueblos que habitaban más allá de las Columnas de Hércules y los que habitaban el interior de las mismas…”. Este párrafo del Critias de Platón, refleja un dato inquietante. Nueve mil años antes de Platón, sería irnos hasta el año 10.000 a.C. Los astrónomos, estudiando la posición de los astros hace miles de años, llegaron a la conclusión, que la fecha cuando se  erigieron las pirámides de Egipto fue en esa época, muchos miles de años antes de lo que nos dicen. ¿Casualidad? No.

¿Por qué los astrónomos toman esta fecha como la correcta respecto a Egipto y sus pirámides?. La situación geográfica de las pirámides no son nada casual. Si las pirámides son un reflejo del cielo en la Tierra, ¿dónde estaba situada la Vía Láctea en el año 10.000 a.C.?. La astronomía demuestra, una vez más, que los egiptólogos y arqueólogos están equivocados. El río Nilo es para los egipcios, en la Tierra, el espejo de la Vía Láctea. La Vía Láctea no coincide en esos años con la representación de los cielos, pero si retrocedemos en el tiempo, el firmamento va cambiando, y al parar el cielo para que coincida exactamente con la posición de Orión y la Vía Láctea con las pirámides y el Nilo, la fecha que marca es realmente sorprendente… año 10.000/10.500 a.C. La precisión no deja lugar a dudas. Todo lo que hemos leído, aquello que nos dicen los libros de texto, es erróneo.

Hubo una reina egipcia llamada Hatshepsut, que envió una expedición compuesta de cinco navíos, que partieron en torno al año 1.480 a.C., desde el Mar Rojo, y tardaron tres años en regresar. En el Templo Deir el-Bahari, se encuentran relieves que narran esta aventura.

Cuando esta expedición llegó a su destino, los habitantes de ese lugar, que los egipcios llamaban “Punt“, preguntaron: “¿Cómo habéis llegado a este país desconocido para los hombres. Habéis venido volando o habéis navegado por el Gran Océano del País de los Dioses?.” ¿Qué expedición tardaría más de tres años en regresar, si no es de un destino lejano?. Y sobre todo, ¿cómo es posible que en aquella época, se pudieran hacer viajes transoceánicos?.

La explicación más plausible y científica, hace referencia a las corrientes marinas, que son como ríos dentro del mar. En el año 1.969, el explorador y biólogo marino noruego Thor Heyerdahl, demostró la posibilidad de llegar a América desde África utilizando una balsa construida por él, con troncos, plantas y materiales naturales disponibles en aquella época y zona geográfica, y viajó aprovechando estas corrientes marinas. Esta expedición se llamaba Kon-Tiki. Heyerdahl hizo su embarcación siguiendo el modelo egipcio, con el fin de demostrar que los egipcios y los fenicios, pudieron llegar a América. Para alimentarse, se proveían de lo que el océano les brindaba. Este es el recorrido que los egipcios hicieron para llegar a las costas americanas.

La tierra de Punt, se sitúa en Sudamérica, en la región de Puno, en los bordes del Lago Titicaca (Perú). En esta zona, se extrae anualmente el 70% de la producción de oro peruano, así como antimonio, mercurio, zinc, estaño y cobalto (recordar que como decía Zecharia Sitchin, los Annunaki, los dioses que vinieron de los cielos, crearon mediante modificaciones genéticas un ser, un “homo”, que les sirviera como mano de obra para extraer minerales, sobre todo oro). El primer viaje a Punt (que se tenga referencia), lo organizó el faraón Sahure, en el año 2.550 a.C. La expedición trajo de América incienso, mirra, oro y plata, entre lo más destacado. Por las pruebas extraídas en diferentes momias, también trajeron plantas (como la coca y el tabaco), ya que se han encontrado restos de estas sustancias en decenas de momias, y estas plantas no llegaron supuestamente a Europa y África hasta después del descubrimiento de América en 1.492.

En 1.976, el profesor y doctor en análisis informático, que participó en los programas de la NASA para el lanzamiento de las sondas  “Pioneer” sobre Júpiter y Saturno (1.973-1.975), Albert Slosman, publicó un libro titulado “El gran cataclismo”, donde con gran detalle narra un acontecimiento ocurrido hace 12.500 años, concretamente el hundimiento de la Atlántida.

Slosman aseguraba que el origen de la civilización egipcia no había tenido lugar a orillas del Nilo, por consiguiente, el monoteismo tampoco, sino que los ancestros de los primeros faraones procedían de otra parte, con toda probabilidad del Atlántico, es decir, de Occidente. Slosman advirtió que en Marruecos, los nombres de determinados lugares eran extrañamente parecidos a los usados en los textos jeroglíficos que componían el Libro de los Muertos, como el “Duat” y “Ta Mana” entre otros. Los supervivientes escaparon en todas direcciones, pero una buena parte de ellos se dirigieron hacia lo que había sido hasta entonces la Tierra de Poniente, que es precisamente lo que significa la palabra MOGHREB (actualmente se conoce como Magreb, el lugar por donde se pone el sol (poniente), la parte más occidental del mundo árabe). Desde allí se dirigieron en un largo éxodo hacia el Nilo.

En Taouz (Marruecos), en medio de un enclave funerario sagrado, los bereberes afirman que ese lugar sagrado, era aquel en el que yacía un “gigante”, hijo del Dios Único, con todos los soldados que lo habían defendido contra otro “gigante” hermano de sangre, pero traidor al Padre, que lo había asesinado a lanzazos.

En lenguaje jeroglífico, la Atlántida era conocida como Ahâ-Men-Ptah (Amenta para los griegos), o “Primogénito-Durmiente-de-Dios”, denominación que experimentó posteriormente una contracción en el conjunto de textos que conforman el Libro de los Muertos. El nombre continuaba evocando el significado original de “País de los Muertos”, “País de los Bienaventurados” y “País del Más Allá”.

Los sucesivos monarcas de este continente, fueron los Ptah-Ahâ (que significa en lengua jeroglífica “Primogénito-de-Dios”), puesto que todos los reyes descendían por línea directa del primer Hijo de Dios (del Primogénito). Ahâ se pronuncia Ahan, y Ptah también se escribe Phtah (de su fonetización en lengua griega), así que la letra “pi” se convierte en “phi” (fi), por lo que Phtah-Ahan fue fonetizado “Faraón”. Por consiguiente, de Primogénito-de-Dios pasó a ser “Hijo-de-Dios”. De esta forma, Ath-Kâ-Ptah (Segundo-Corazón-de-Dios), se convirtió en la fonetización griega, en Aegyptus (Egipto).

En la región de Dendera (Egipto), se encuentra un templo que se ha reconstruido seis veces, siguiendo los planos originales del primer templo construido en el mismo enclave. Es el emplazamiento donde los bisnietos de los supervivientes del éxodo del Gran Cataclismo, llegaron en primer lugar. En los muros de este templo, se puede leer: “En el principio, estas palabras enseñaron los ancestros, aquellos Bienaventurados de la Tierra primera: Ahâ-Men-Ptah. Los que convivían con las Creaciones del Corazón-Amado: el Corazón-Primogénito”.

Allí se narra el origen y la llegada de los primeros supervivientes, está autentificada no sólo por los textos, sino también por las sepulturas encontradas bajo la colina de los Pontífices, a menos de tres kilómetros del templo. Allí reposan los “Sabios entre los Sabios”, los Bienaventurados que poseyeron el “conocimiento de la voluntad divina”. Uno de ellos impartía enseñanzas bajo un “Maestro” de la II dinastía, en el IV milenio a.C. Un escriba Real, señala que el templo fue reconstruido por su señor (la 3ª reconstrucción), siguiendo los planos encontrados en los cimientos originales, escritos sobre rollos de cuero de gacela por los “Seguidores de Horus”. Es decir, por los propios Primogénitos, mucho antes de que el primer Rey de la I Dinastía ocupara el trono. Fueron, por tanto, estos descendientes directos, quienes transmitieron la Ley Divina, cuyas “Combinaciones-Matemáticas” permitirían a los hombres regirse por sí mismos según cánones de Justicia y de Bondad.

Según muchas pruebas e indicios, habría que retroceder 25.000 años (época en la que Ahâ-Men-Ptah existía como un continente de clima templado, vegetación exuberante, numerosas especies de una fauna hoy ya extinguida en su mayor parte, y en el que la especie humana habitaba pacíficamente en auténticas ciudades edificadas), para comprender muchos escritos que aparecen en Dendera.

Ahâ-Men-Ptah (la Atlántida), debió sufrir una primera devastación volcánica, que provocó el hundimiento de tierra que dio lugar el Mar del Norte. Un período de fuertes heladas fue la constante en esta zona, acumulando hielo en un casquete polar uniforme. La propia Siberia, que era entonces una región bastante templada, vio cómo desaparecía su vegetación y eran aniquilados los mastodontes que no pudieron escapar a tiempo de las heladas.

Los mamuts congelados de Siberia y Alaska presentan diversos enigmas inexplicables. Cuando se hicieron las autopsias a algunos ejemplares, se encontró en el estómago hierba recién ingerida. Esto confirma que estaban pastando en una región con un clima más cálido que el de los polos. Sin embargo, han permanecido congelados durante el período cálido del Holoceno (hace 11.500 años). La pregunta es: ¿Qué hacen unos animales de la Edad de Hielo, congelados durante el interglaciar?.

Muchos cuerpos de estos animales, fueron encontrados con evidentes signos de haber sido devorados por los lobos y habitantes de la zona, lo que demuestra que la carne estaba en perfectas condiciones y estado de conservación. El análisis de los tejidos de los mamuts, demostraron que un frío excesivo los sorprendió pastando, congelándolos al poco tiempo (en unas cuantas horas), significando la extinción de esta especie. Los mamuts son una muestra científica, que una glaciación sobrevino repentinamente en la Tierra, un cambio muy brusco que originaría grandes cataclismos.

No fue un cambio climático progresivo, sino que fue repentino, a escala global, una catástrofe donde coincidieron alteraciones climáticas que provocaron diluvios a escalas enormes en numerosos puntos del planeta, que dieron lugar a inundaciones y a una subida del nivel mar. Es decir, una consecución lógica de acontecimientos, que sepultaron bajo sus aguas muchas extensiones de tierra, y que perfectamente pudo destruir un pueblo y una civilización como la atlante.

Los eruditos de esta época, comprendían cada vez mejor los movimientos y las combinaciones celestes, así como las consecuencias metereológicas resultantes de ellos. Por este motivo, empiezan a anotar el movimiento de los planetas, del sol y la luna, sus configuraciones, así como las formas geométricas de las doce constelaciones de la elíptica ecuatorial celeste, incluso de Orión y Sirio. De aquí derivaron las repercusiones de las Combinaciones sobre la Tierra, tanto en relación al comportamiento humano, como a la evolución de la Naturaleza.

En esta escena encontrada en una de las paredes de una tumba predinástica (Nagada), se representa la huida, el día del Gran Cataclismo. La tumba es de la época del Rey Escorpión y es anterior a la Dinastía I (5.000 a.C.).

Después de este cataclismo, la vida de Ahâ-Men-Ptah se reagrupó más al sur de forma pacífica durante 5.000 años, hasta el momento que nació el primer Ahâ, el Primogénito Usir (u Osiris), engendrado por la Divinidad en Nut, inminente esposa de Geb (que fue debidamente prevenido del hecho) quien sería el penúltimo rey de aquella tierra. Geb desposó a Nut, y tras el nacimiento de Usir, la pareja tuvo tres hijos más: Usit, cuyo nombre en la rebelión posterior pasó a ser Sit (Seth en griego), y dos gemelas llamadas Nek-Bet e Iset, conocidas como Nephtys e Isis, de las cuales, la última se convirtió en la esposa de Usir (Osiris).

Usir e Iset, anunciaron que el Hijo que naciera de su unión, sería el generador de la nueva nación que surgiría de los supervivientes del Gran Cataclismo. De esta forma, nació un varón al que se le llamó Hor (Horus). Y fue poco antes de que Hor sucediese a su padre, cuando Usit atacó la capital de Ahâ-Men-Ptah con tropas rebeldes reclutadas al efecto, iniciando así el proceso de hundimiento del continente, pues al asesinar a Usir a lanzazos, la cólera de Dios se desencadenó sobre las criaturas y sobre Su creación.

Estos hechos  ocurrieron en el año 9.800 a.C. aprox., fecha inequívoca gracias a la lectura e interpretación de los acontecimientos narrados en el planisferio celeste grabado en el techo de una de las salas del Templo de Hathor, más conocido con el nombre de “Zodíaco de Dendera”.

Las dimensiones de esta losa donde se ha esculpido el Zodiaco, son de 3,60 metros de largo x 2,40 metros de ancho y un grosor de 90 cm. Así que el peso de esta losa está entre las 55 y 60 toneladas. En este jeroglífico, el agua se representa con una línea quebrada (el plural de las aguas son dos líneas), con tres líneas se representa la crecida del Nilo y el diluvio con cinco líneas quebradas. Como el Zodiaco de Dendera está rodeado de ocho líneas, esto nos informa que lo ocurrido fue un Gran Diluvio o Superdiluvio, un gran cataclismo.

Charles Dupuis, erudito francés, se dedicó al estudio de la astronomía en relación con la mitología, y abogó por la unidad de los mitos astronómicos y religiosos de todas las naciones. tras el estudio del Zodíaco de Dendera, dijo:

“Todos ustedes están en un error, porque todas las constelaciones están conducidas por la de Leo, que está sobre una barca. En esa época el Sol estaba en la constelación de Leo, por tanto, es el cielo de hace 12.000 años, no 2.500”.

Esto significa que, los sabios han sabido hasta hace sólo 175 años, que el mundo existía desde hacía más de 6.000 años, pero no podían decirlo por el riesgo que corrían. La tradición estaba establecida y nadie se atrevía a cuestionarla.

El templo de Dendera, es el templo de la Dama del Cielo, y todos los fundamentos de la astronomía y astrología parten de allí, y así fue a lo largo de sus reconstrucciones posteriores, ya que actualmente la que contemplamos es la sexta reconstrucción sobre los cimientos originales, que se remontan a los arquitectos “Sucesores de Horus“, que fueron los primeros supervivientes llegados a las orillas del Nilo, tras el cataclismo atlante.

Existe un papiro del escriba del faraón Keops, en el que se precisa que, por orden de Khufu (Keops), el Templo de la Dama del Cielo de Dendera, será reconstruido por tercera vez, sobre el mismo emplazamiento y según los planos establecidos por los sucesores de Horus. Este papiro demuestra, que la Gran Pirámide ya existía desde hace mucho tiempo atrás, únicamente Keops lo que hizo, fue reconstruirla, seguramente deteriorada por la erosión del desierto y del paso del tiempo.

Dendera está situado a 60 km en la parte occidental del Nilo, al norte de Luxor. Su nombre proviene de “Tentyra”, que a su vez provenía de “Enet-te-ntr”. Las inscripciones que hay en el templo, indican que el templo original se construyó hace mucho tiempo atrás, por los “discípulos de Horus”. Durante la Dinastía XI, este templo era famoso por su biblioteca de papiros, donde posiblemente, muchos de estos papiros formaran parte posteriormente de la Biblioteca de Alejandría. Todo el templo está dedicado al firmamento. Por eso. siempre afirmo que el incendio que acabó con más del 90% de los papiros y escritos que se guardaban en la Biblioteca de Alejandría, ha sido una de las mayores pérdidas para el conocimiento de la verdadera historia, porque demostrarían que las civilizaciones son muy anteriores a lo que nos dicen, y los conocimientos que tenían eran asombrosos.

Este es el Templo de Hathor (Dendera), donde se encontró el Zodiaco.

El matemático y astrónomo austriaco Otto Neugebauer, dijo: “un amplio conocimiento de la precesión, no es compatible con una descripción no matemática de la astronomía. Los egipcios expresaron en términos alegóricos los conceptos astronómicos. La paradoja es que acertaron plenamente. Y no poseían los instrumentos apropiados, así que ¿de dónde les vino tal conocimiento?”. Si las alineaciones astronómicas y el estudio de los ciclos precesionales eran anacrónicos para griegos y romanos, ¿cómo es posible que los egipcios del Imperio Antiguo ya lo conocieran?

En el interior del templo, existe una imagen de los dioses atlantes, subiendo en procesión por una escalera que conduce a la terraza del templo. Se puede ver como una escalera es de subida, y otra simétrica es de bajada. Los sacerdotes que suben la escalera, llevan ofrendas y un objeto rectangular repleto de serpientes cobra (símbolo de energía en Egipto). En la escalera descendente, los sacerdotes ya no portan las ofrendas, pero sí el objeto rectangular, con la diferencia que las serpientes han desaparecido. ¿Qué sucedía en la terraza del templo?. ¿Para quién/es eran las ofrendas y qué sucedió con la energía que portaba el objeto?.

Analizando la terraza del templo, se observa que en su superficie se distribuyen unos orificios dispuestos en líneas. Sobre estas líneas se volcaban metales derretidos, ya que aparecieron restos de plomo, cobre y zinc. Es decir, la superficie plana del templo hacía las funciones de una placa metálica, electrónica, incluso pudiendo producir efectos de electrolisis (no descubierto hasta 1.831 por Faraday). ¿Para qué utilizaban la electricidad que producían?. Ese objeto rectangular, y el poder que emanaba de él, ¿no es una descripción exacta del Arca de la Alianza?.

Si nos parece extraño que hubiera energía, electricidad, otro hallazgo en Dendera confirma que no sólo la conocían, sino que la controlaban y manejaban perfectamente. Existen relieves donde aparece una lámpara, con su filamento, que iluminaba las estancias y las oscuras salas del templo (para saber más sobre la lámpara  https://jorgepalazon.wordpress.com/2012/01/23/ooparts-parte-i/)

El Zodíaco de Dendera  revela un patrón de la experiencia de la humanidad hace 26.000 años. Dendera demuestra el conocimiento iniciado del ciclo completo de 26.000 años del calendario astronómico (precesión), incluyendo la hora del punto de comienzo o la hora cero del ciclo completo. Tal precisión no es posible, sin el conocimiento de la dirección hacia el centro galáctico y la alineación precesional con el centro. El calendario maya, también consta de un ciclo de 26.000 años.

El zodiaco muestra el marco general de todas las Edades del Mundo, con especial referencia a la época actual, y los dos siglos venideros, y codifica secretos de un antiguo culto de biología sagrada, trayendo un mensaje profético para la Era de la biotecnología, en la cual la humanidad aspira a superar a la naturaleza y manipular la vida. Poder descodificar toda su simbología y significado, nos puede enseñar cómo vivir en el presente con más sabiduría.

Si extraemos la parte del zodiaco correspondiente al eje E (el 5º eje), y establecemos una línea que va desde la espiga (la estrella en la mano de la virgen (virgo) pasando por  la pata del chacal, hasta llegar al altar con cabeza de carnero, se refleja el tiempo de precesión (diseño interno) y los procesos biológicos en el marco del ciclo lunar (diseño externo). La línea atraviesa la Constelación de Piscis (los peces), mostrando la alineación del equinoccio de primavera al final del Kalpa (nombre que recibe el ciclo de 26.000 años).

Un ángulo recto desde la pata del chacal del eje E, apunta exactamente al arquero (Sagitario), y la ubicación del centro de la galaxia cerca de la punta de la flecha del arquero.

Esto demuestra que no es casualidad, que no es coincidencia y que existe un conocimiento increíble del universo, ya que sabían de la existencia de 13 constelaciones (la 13ª es conocida como Ofiuco), y que el punto exterior es el centro de la galaxia, ubicada en la punta de la flecha del arquero. Los calendarios maya, azteca e hindú, también sabían de este calendario y su ciclo de 26.000 años, siendo el de Dendera el zodiaco del que nacieron los demás.

¿Cómo podían saber que el centro de nuestra galaxia, se encontraba entre las Constelaciones de Sagitario y Escorpio, y que en esa zona se encontraba la 13ª constelación llamada Ofiuco?. El zodiaco de Dendera esconde enormes secretos, que están esperando ser desvelados.

Del 4.300 a.C. hasta el 2.150 a.C. fue la Era de Tauro (el toro). Del 2.150 a.C. hasta el 1 a.C. fue la Era de Aries (el carnero). Del 1 d.C. a nuestros días, estamos en la Era de Piscis (los peces). Virgo es llamada la “casa del pan“, y la representación de virgo es una virgen con un haz de trigo. La ciudad donde nació Jesús, se traduce literalmente como “Casa del Pan”.  Beth Lehem (Belén) es la casa del pan. Por lo tanto, Belén hace referencia a la constelación de virgo, un lugar en el cielo, no en la tierra. Es un esfuerzo de nuestros ancestros de acercar el cielo, el firmamento, a la Tierra. Un intento de acercar a los dioses y hacerlos terrenales. Esto demuestra que las actuales religiones están extraídas de los conocimientos ancestrales de los cielos.

Este dibujo aparece en los principales templos egipcios, y narra la escena principal del Gran Cataclismo, origen del hundimiento de Ahâ-Men-Ptah, el Edén desaparecido. La triada divina estaba a la cabeza de los evadidos, que se han convertido en supervivientes de la Atlántida, originando gracias a Hor (Horus) una dinastía de faraones o hijos de Dios.

Se ve a Nut (la reina virgen, madre de Osiris), que ha enviado a la Tierra al primogénito de Dios. Nut es la figura central con el cuerpo constelado de estrellas (ya que se la identifica con la Vía Láctea), formando un puente entre oriente y occidente. Desde el oeste (lugar donde tuvo lugar la catástrofe de la Atlántida), el mar ha sumergido toda la tierra de esta isla-continente, y sobre su superficie sólo quedan los Mandjit (embarcaciones).

En la embarcación de la izquierda (ascendente), se encuentra Osiris con la cabeza vendada. La mitad trasera de un león (informando que el cataclismo sobrevino durante la Constelación de Leo, motivo por el cual, la esfinge tiene cuerpo de león, demostrando que fue construida hace 11.500 años), está apoyada sobre las vendas, representando el caos y el desorden. Al lado de Osiris está su hijo Horus, representado por el halcón y portador del sol, ya que de su supervivencia depende el renacimiento de su pueblo. También está malherido, la Cruz Ansada (Anj), está ensangrentada, lo cual no sucede de la misma manera con la que lleva  Isis (madre de Horus).  Isis lleva sobre su cabeza el alma de los supervivientes, simbolizada por una pluma verde de avestruz. La embarcación de la derecha, ha logrado superar las adversidades y llegar a oriente (Ta mana), el lugar del ocaso.

Este mandjit fue encontrado en una fosa a los pies de la Gran Pirámide.

¿Por qué estaban malheridos y al borde de la muerte?. Nut se vio arrastrada por los incontrolables elementos. Una enorme explosión sacudió a los atlantes, sumergiéndolos en el caos, e hizo que Nut se viera arrastrada por los acontecimientos. En cuanto se dio cuenta del desastre que sobrevino, dudaba que Horus estuviera con vida, pero Isis no quería abandonar la búsqueda, así que decidieron buscarle. Cuando el aire se limpió y se pudo ver con claridad, estando lejos de la actividad volcánica y por fin reinó algo de silencio, Isis extendió sus brazos hacia el cielo y rezó:

-“¡Oh, Ptah-Hotep, rey de los cielos, abre tus esclusas y detén el fuego; salva al hijo de tu hijo! Ordena que este día del gran cataclismo no se convierta en el día del gran luto. Oh, Ptah-Hotep, rey de la tierra, ordena que el gran arroyo abra todas sus reservas!”-

Esta súplica aparece cincelada en todas las tumbas del Valle de los Reyes (Luxor), y también en Dendera. La leyenda cuenta que sus plegarias fueron escuchadas y una lluvia rojiza cayó. Pasadas unas horas, la lava se enfrió e Isis pudo caminar por ella, encontrando el cuerpo de Horus. Esto ocurrió, según Slosman, el 27 de julio del 9.792 a.C, gracias a la lectura e interpretación de los acontecimientos narrados en el planisferio celeste del Zodiaco de Dendera.

Este es un extracto del Libro de los Muertos, en el que se narra la epopeya de los supervivientes y la resurrección de Osiris.

Fue a Ta Mana donde llegaron en diferentes grupos los supervivientes del Gran Cataclismo. En un grupo se encontraban Nut, Nek-Bet y su esposo el An-Nu (Pontífice), con el cadáver de Usir envuelto en una piel de toro. En otro grupo se encontraba Isis junto a Horus gravemente herido (tenía una rodilla rota y había perdido un ojo). En un tercer grupo de supervivientes se encontraba Usit.

NOTA: Recordar de episodios anteriores, que Zecharia Sitchin afirmaba que los Anunnaki fueron lo primeros pobladores, los dioses que provenían de otros mundos. Aquí encontramos como el sumo Pontífice, se llamaba “An-Nu”, y Anunnaki significa “los de sangre real”.

Osiris, resucitó a fin de poder completar la instrucción de Horus, y declararlo su sucesor y único heredero legítimo, primer Ahâ de los supervivientes del hundimiento de Ahâ-Men-Ptah. A partir de este momento, a Horus (Hor) se le conocerá como “Hor el Puro”, es decir “Hor-Ro“, para indicar la pureza de su alma (de aquí deriva la palabra “oro” como metal de gran pureza, valor y resistencia).

Una vez todos los supervivientes se instalaron en estas tierras, se crearon dos grupos bien diferenciados, los “seguidores de Horus”, y los rebeldes de Seth (hermano de Horus). Estos dos clanes estarían enfrentados durante milenios, donde Horus simbolizaba el bien y Seth el mal.

Pruebas científicas de que sucedió una glaciación devastadora, que dio lugar a grandes diluvios, inundaciones, erupciones volcánicas, subida del nivel del mar… que provocó la destrucción de una tierra donde vivía una civilización avanzada, donde algunos consiguieron escapar del caos. Unos llegaron a tierras americanas, otros a tierras africanas. Éstos se establecieron en Egipto, donde construyeron los monumentos que ahora conocemos, la Gran Pirámide, la esfinge y diferentes templos. En estos templos, dejaron plasmados en pinturas, jeroglíficos y bajorrelieves lo ocurrido, creando un zodíaco enigmático donde se refleja el avanzado conocimiento de los astros que tenían. El pueblo egipcio tenía constancia de que otros atlantes se establecieron en otros lugares, por eso decidieron crear misiones de búsqueda. Esos otros atlantes, establecidos en América, son los creadores de las civilizaciones maya, azteca… donde aparecen calendarios idénticos al de Dendera, pirámides idénticas a las de Egipto, con los mismos procesos de construcción y perfección, donde todas esas civilizaciones eran capaces de transportar ingentes cantidades de bloques de piedra de varias toneladas, donde adoraban a los mismos dioses, donde sus historias, mitos y leyendas son idénticas, y los paralelismos no son nada casuales, donde orientaron sus edificios a las mismas estrellas y constelaciones, y donde cada vez son más los científicos que afirman que estas civilizaciones son mucho más antiguas de lo que los libros dicen.

Hay muchos indicios que demuestran que sí existió una civilización atlante, que por causas de fuerza mayor emigraron y se desperdigaron por el planeta, dando origen a las civilizaciones que hoy conocemos y son todo un misterio.

Los supervivientes decidieron celebrar una nueva alianza con el Creador, agradeciéndole salvar sus vidas y le pidieron perdón por sus faltas. A fin de lograr la paz eterna en la Tierra, escribieron todo lo ocurrido para crear lazos y que nunca olvidaran lo ocurrido las siguientes generaciones. Gracias a esto, se puede rastrear y estudiar su éxodo. Cuando arribaron en las costas de Marruecos, siguieron una ruta delineada hacia Egipto, en una travesía que duró muchísimo tiempo, permaneciendo siempre en el mismo grado de latitud. Esto lo hicieron los seguidores de Horus y también los rebeldes de Seth.

Aquí todo tiene sentido, todos los datos y pruebas cuadran, no existen eslabones perdidos ni se entierran aquellos datos o pruebas que no coinciden de forma cronológica con los hechos, como se ha demostrado hacen los arqueólogos y egiptólogos, como denunciaron Cremo y Thompson.

El Diluvio Universal que provocó un gran cataclismo global, y que narran todas las civilizaciones y religiones del mundo, no fue un mito. Que este cataclismo de proporciones épicas devastó una civilización existente, no es un mito. Si entendemos por mito, un relato que narra acontecimientos asombrosos, lo que nos cuentan los libros de texto, la mayoría de los arqueólogos y egiptólogos, cómo se edificaron estas civilizaciones hace tan sólo 4.000/5.000 años, intentado encajar los datos como un puzzle que no tiene sentido, sí que estamos ante un mito, ante un cuento fantástico que nos han inculcado, que no tiene sentido, que se contradice constantemente, y donde cada vez más, científicos y expertos muestran sus conclusiones sin miedo, denunciando que los datos son erróneos y que hay que reescribir todo nuevamente, para contar la verdad.

En Busca de la Atlántida (Episodio I)

Si existe un enigma o misterio que ha generado gran controversia y ríos de tinta, sin duda es la investigación y la búsqueda de este continente y la civilización que lo habitaba. Es uno de los grandes enigmas de la historia y de los más maltratados. Si ahora saliera cualquier persona, y dijera que ha encontrado la Atlántida, ¿cuántos le tomarían en serio?. Y esto es porque se la ha situado en muchos lugares de la Tierra. Se puede afirmar, que cada investigador situaba la Atlántida en su país, por lo que sus investigaciones no resultan serias, haciendo un daño enorme a aquellos que sí han investigado y tratado de buscarla y situarla en el lugar que la corresponde de forma objetiva.

La mayoría de la gente considera la Atlántida un mito, que jamás existió. Pero esto también ocurría con Troya, hasta que Schliemann la descubrió. Si algo ha invadido la mentalidad de nuestra época, es la soberbia de nuestra mentalidad, que nos impide ver en los mitos y enseñanzas antiguas algo próximo a la realidad, y a la verdad. Los mitos tienen un significado histórico, que hay que interpretar, donde se mezcla realidad y ficción, distinguir qué parte es real y cuál no, es fundamental al analizar los mitos.

Cuando muchos mitos, de diferentes culturas y separadas en el espacio y el tiempo, coinciden , es que ocultan una realidad, no puede ser casual. El lenguaje de los mitos es simbólico y no descriptivo como puede ser el científico, por lo que interpretarlos no es una tarea sencilla. Al estudiar la Atlántida, existen unos textos fundamentales para intentar encontrarla, como son los diálogos de Platón y el Libro de Dzyan.

El Libro de Dzyan, por su descripción y contenido, es un libro perteneciente a una época en la que el ser humano todavía no habitaba la Tierra. Se cree que proviene del Espacio, o fue forjado por Dioses. Este libro, también conocido como Las Estancias del Dzyan, no posee textos, sino que es un libro místico lleno de objetos simbólicos, cuyo significado sólo puede ser interpretado y comprendido por personas con poderes psíquicos elevados. Es decir, el libro sólo puede ser leído por algunos “elegidos”. Hasta el día de hoy, Madame Blavatsky, ha sido la única que ha podido extraer el significado de esos símbolos.

Helena Blavatsky es la mujer más brillante de todos los tiempos en materia de ocultismo, metafísica, teosofia, parapsicología, esoterismo, etc… Albert Einstein, tuvo como cabecera en su dormitorio, los libros de esta mujer, seguramente porque Einstein creía que existían otros mundos, un universo paralelo multidimensional donde todo es posible.

Blavatsky escribió “La Doctrina Secreta”, donde incluye 2.000 citas, con indicaciones exactas de páginas y de autores, relacionando libros que no había podido leer, y el libro “Isis sin velo”, con más de 1.300 páginas. Según el crítico británico William Emmett Coleman, para escribir este segundo libro, Blavatsky necesitaría haber estudiado 1.400 libros, lo cuál es totalmente imposible, porque muchos de esos libros se encontraban muy lejos de donde ella vivía, y muchos sólo estaban disponibles en algunos museos o bibliotecas. Así que su lectura, la habría llevado varias vidas. ¿Cómo pudo entonces Madame Blavatsky, conocer el contenido de todos esos libros y relacionarlos de forma tan concisa?. La respuesta es, porque sabía interpretar y descifrar el contenido de un solo libro, al que nadie ha tenido acceso.

Madame Blavatsky explicó que escribió ambos libros, con la ayuda de los Mahatmas (grandes almas), que le transfirieron sus conciencias a su cuerpo físico, en un proceso llamado “tulku“. Blavatsky afirmaba que dicho proceso no era mediúmnico, porque los mahatmas no eran espíritus de muertos, sino seres humanos verdaderos en cuerpos físicos. Según ella, algunas descripciones y citas le fueron mostradas a través de la luz astral, otras veces mientras dormía. Según su versión, páginas enteras fueron precipitadas en su propia letra, o las cartas de los maestros se materializaban en el papel. Esto es muy parecido a lo que le sucedía a Srinivasa Ramanujan, el gran matemático hindú, quien descifraba complejas ecuaciones matemáticas gracias a la intervención de la diosa Namagiri, quien le desvelaba secretos matemáticos que rigen el cosmos.

El enigmático Libro de Dzyan, se encuentra en la “Gran Biblioteca Universal”, situada en una estancia de 250 m de profundidad, bajo el cordón de la vertiente del Himalaya, y es propiedad del Rey del Mundo. Ningún ser humano tiene acceso al Gran Libro de los Misterios Desvelados. No obstante, Helena Blavatsky tuvo acceso a él por “imposición” de su maestro.

En algunas partes, se menciona que la Tierra ya estuvo habitada hace 18 millones de años, y que estos seres, sin huesos, como si fueran de “goma”, vegetaban sin entendimiento ni inteligencia. Debieron de haberse creado a sí mismos por división. De este modo, y a través de una larga evolución, debió de haber aparecido, hace 4 millones de años, una especie pacífica de seres que vivió un periodo de suave deleite, en un mundo de sueños felices.

Durante los 3 millones de años siguientes, se desarrolló una raza de gigantes. Éstos eran hermafroditas, según se dice en el Dzyan, y se fecundaban a sí mismos. Sólo hace 700.000 años, empezarían a hacer lo mismo que los animales, pero el resultado de aquellas nuevas fecundaciones dieron lugar a horribles monstruos. En el año 9.564 a.C. se hundieron grandes franjas de tierra ante las actuales costas de Cuba y Florida. ¿Sería una de éstas tierras la Atlántida?. Esta fecha es muy acorde con las fechas que se barajan del cataclismo que provocó la caída de la Atlántida.

El Libro de Dzyan, derivado de la palabra sánscrita dhyân (meditación mística), es el primer volumen de los siete que conforman los secretos de Kiu-te. En poder de los lamas gelugpas del Tíbet, en su biblioteca hay 35 volúmenes de Kiu-te para uso profano (exotérico), y 14 libros de los comentarios y anotaciones de los instructores iniciados. Tal y como Madame Blavatsky dijo, han sido encontrados en la biblioteca de cada monasterio gelugpa del Tíbet, así como en otros pertenecientes a diversas sectas, manuscritos de este libro como  en los Kargyupda, Nyingmapa y Sakyapa.

Al igual que no se puede aceptar los mitos como verdades absolutas, tampoco se pueden menospreciar y descartar para encontrar la verdad. Y si existe un mito común en todas las civilizaciones, es la historia del diluvio universal, que acabó con un mundo o una civilización anterior. Las descripciones que esos mitos hacen de este diluvio, son muy similares entre sí, y muy distantes geográficamente para ser casual.

La religión tamil, refleja las creencias de los antiguos habitantes drávidas (las lenguas dravídicas no están relacionadas con ninguna otra familia lingüística conocida) de la India (hace 4.000 años), donde ya hay referencias del diluvio y pueblos tragados por las aguas. En la tradición tamil, existen unos poemas llamados “Ciclo de Sangam“, que recogen aspectos de su historia, divididos en tres grandes ciclos o sangam:

  • El primer Sangam duró 4.400 años, y dio lugar a 4.500 poetas.
  • El segundo Sangam duró 3.700 años y dio lugar a 4.500 poetas.
  • El tercer Sangam duró 1.850 años y dio lugar a 450 poetas.

Obviamente, estas cifras, al igual que las edades de muchos personajes bíblicos, son simbólicos, pero si sumamos la duración de los Sangam, el resultado es de 9.450 años (fecha idéntica a la especificada por Madame Blavatsky). Este texto fue escrito alrededor del primer o segundo siglo de la era cristiana. Esto significa, que la historia de la civilización tamil comenzó hacia el año 9.800 a.C., fecha muy próxima a la citada por Platón para el hundimiento de la Atlántida, y fecha también muy próxima a lo que muchos investigadores y científicos, datan el comienzo de las civilizaciones. ¿Casualidad?. No (en un futuro trataré el tema de la casualidad, donde como siempre digo, la casualidad no existe).

La epopeya de Atrahasis, es un poema que abarca desde el origen del mundo hasta la creación del hombre, pasando por el diluvio, escrita en el año 1.700 a.C. La copia más antigua y completa se encuentra en el Museo Británico de Londres. El poema narra que antes del hombre, los dioses menores tenían que hacer el trabajo pesado, pero se declararon en rebeldía después de 3.600 años. El dios Enlil, convocó a los grandes dioses, quienes mezclando con arcilla la carne y la sangre de uno de los rebeldes, crearon al hombre para que se ocupara de esos trabajos.

Esto es idéntico a lo que Zecharia Sitchin afirmaba de los Annunaki, una raza de dioses venidos de otro mundo, que para poder extraer el oro, hizo modificaciones genéticas para crear al hombre, y así crear mano de obra esclava. El dios Enlil, es muy parecido al dios de los textos sumerios, que nos hablan que los Anunnaki llegaron del Espacio, aterrizando en la zona entre el Tigris y el Eúfrates, y empezaron a montar una colonia llamada E.DIN. Según el Génesis, en el Edén (E.DIN), de donde surgió el nombre de Adán (nombre dado como E.DIN). El dios de estos Annunaki se llama Enki (Enlil – Enki – Edin – Adán), una secuencia muy parecida.

La epopeya de Atrahasis (que significa “infinitamente sabio”), es el equivalente al Uta-Napishtim (que significa “yo he encontrado la vida”), de la epopeya de Gilgamesh. Atrahasis consta de tres tablillas con 1.245 líneas, de las que se conservan 170 líneas.

La epopeya de Gilgamesh fue descubierta en los restos de la antigua biblioteca de Nínive (capital de los asirios), destruida en el siglo VI a.C. Enuma Elish (significa en acadio “cuando en lo alto”, y son las dos primeras palabras del poema), es un poema babilónico que narra el origen del mundo también. Esta tablilla se encontró en las ruinas de la biblioteca de Asurbanipal. Lo que se narra en el Enuma Elish, es prácticamente idéntico a lo narrado en las otras epopeyas. Es decir, lo tratamos como mitos, pero sus paralelismos encierran una verdad, algo que realmente sucedió, y aquellos que lo vivieron y dejaron constancia de ello en estas tablillas, lo explicaron con sus palabras y los conocimientos que poseían. Así que algo ocurrió verdaderamente.

En la Biblia, el superviviente del gran diluvio fue Noé. En la epopeya de Gilgamesh fue Uta-Napishtim el único humano al que le concedieron la inmortalidad. Los dioses, en todos los poemas, decidieron aniquilar a los humanos, pero las razones que llevaron a esta decisión no se saben. Pero siempre, en todos los mitos, los dioses decidieron salvar al más justo, a alguien merecedor de la vida. Curiosamente, el diluvio duró 7 días (el mismo tiempo empleado por Dios para crear la vida), cuando el arca se posó en el monte Nisir, al oeste del río Tigris, una montaña de 3.000 m.

Los textos nos muestran cronologías de reyes y dinastías anteriores y posteriores al cataclismo. En las ruinas de la antigua capital asiria (Khorsabad), se encontraron listas de reyes sumerios, que establecían tres grandes dinastías. La primera dinastía que es anterior al diluvio, estaba compuesta por ocho reyes que habían reinado durante 241.000 años. las dos siguientes dinastías eran postdiluvianas. La segunda tuvo 23 reyes que reinaron 24.510 años. La tercera tuvo 12 reyes que reinaron durante 2.300 años. Algunos reyes de esta tercera dinastía, son reyes históricos de los primeros tiempos de la civilización mesopotámica.

La historia del pueblo judío comenzó cuando Abraham salió de Ur, en la baja Mesopotamia, hacia el año 1.700 a.C. Años más tarde, durante el exilio al que Nabucodonosor sometió al pueblo judío en Babilonia, entre los siglos VII y VI a.C., es cuando se empezó a recopilar los libros de la Biblia. Por este motivo, las historias bíblicas son tan parecidas de los textos más antiguos, estos son:

  • los dioses habitaron la Tierra hace muchos miles de años.
  • los textos hacen referencia a que crearon al hombre para bien y uso propio, y que debido a su inclinación al mal, decidió exterminarlos.
  • para hacerlo, recurrieron a un gran diluvio, a fuerzas naturales que arrasaron con toda vida sobre la Tierra.
  • en todos los mitos, los dioses decidieron salvar a uno, el más justo y quien más lo merecía.
  • todos los textos hablan de gigantes “hijos de los dioses”, que se juntaron con las “hijas de los hombres”.

Para recopilar y poder comprender los hechos de forma cronológica, estos hechos serían: seres de otros mundos vinieron a la Tierra, y vieron que muchos de sus recursos les eran útiles, pero ellos eran pocos para realizar semejantes funciones de trabajo. Así que decidieron crear un “homo”, un animal parecido a ellos, pero sin su perfección, como “animal” de carga y de trabajo, para extraer todos los recursos lo más rápido posible. Crearon tantos hombres, que empezaron a ser un peligro, y la conducta de estos hombres, diferían mucho de cómo eran esos gigantes, así que decidieron exterminar su creación. Pero ellos, no querían empezar de cero nuevamente, porque vieron que había hombres justos, donde su comportamiento era parecido al de ellos, así que decidieron salvar ese individuo de la destrucción. No se sabe si fue una decisión conjunta, o fueron unos pocos gigantes quienes informaron a esas personas de lo que iba a suceder, advertiéndoles que intentaran salvarse.

Estos hechos son los que describen todos los textos antiguos, encontrados en diferentes puntos del planeta, en civilizaciones que nunca tuvieron contacto entre sí, y de épocas diferentes. Esto significa, que mucho más allá del mito, existe una realidad, una verdad que no se puede ignorar. Las preguntas que todos nos deberíamos hacer son:

  1. ¿Cómo es posible que todas las civilizaciones, muchas separadas en el espacio y el tiempo, narren una catástrofe de esas dimensiones de forma tan similar?.
  2. ¿Por qué inventarían algo así para explicar el comienzo de la humanidad, si realmente no ocurrió?.
  3. ¿Cómo es posible que todos los textos coincidan en determinados detalles, esenciales para el transcurso de los acontecimientos?.
  4. Si pensamos que este mito se transmitió vía oral, y  de ahí las coincidencias, ¿por qué todos los demás mitos no son repetidos o no son comunes al resto de civilizaciones?.

La respuesta es evidente, porque sí ocurrió lo que se narra en estos textos, que nosotros llamamos mitos. El “mito” del diluvio aparece en todas las civilizaciones antiguas, en las tradiciones griegas, celtas, mesoamericanas, orientales, en las esquimales (como la tradición del Golfo de Norton, los algonquinos…), en las tradiciones indias de América del Norte (como los indios athapescan, los indios hopi…), Quetzalcóaltz en México, en el Códice Chimalpopoca, el Popol Vuh de los mayas, el pueblo chibcha en Colombia y el dios Bochica, Tiahuanaco en Bolivia, los indios tupinambas en Brasil y su héroe Monán, en los aborígenes polinesios, en pinturas rupestres de Arnhem, posiblemente las pinturas más antiguas de las que tenemos constancia, aparece una gigantesca serpiente que representa una gran inundación.

La tradición de un diluvio universal es contado por todas las civilizaciones antiguas. Pero además de estos mitos, existen otras pruebas que nos debería hacer reflexionar sobre la existencia o no de esos mitos.

Uno de esos mitos que se convirtieron en realidad, fue la existencia de la ciudad de Troya, cuando Heinrich Schliemann la descubrió en 1.870. En el siglo VIII a.C., el poeta griego Homero, escribió sobre esta ciudad y sus guerras en la “Iliada”, y durante muchos siglos, se pensaba que Troya era un lugar ficticio, sólo un mito. Muchos investigadores creen que lo mismo puede suceder con la Atlántida.

Para encontrarla, en lugar de la “Iliada” de Homero, hay que leer los diálogos de Timeo y Critias de Platón, donde más detalles aparecen sobre cómo era la Atlántida, su ubicación, su orografía, etc… El Timeo empieza diciendo: “Escucha, pues, Sócrates, una historia muy singular, pero absolutamente verídica, sobre lo que dijo cierta vez Solón, el más sabio de los siete sabios”. Solón fue quien otorgó las leyes a Atenas (y bisabuelo de Critias, el narrador de la historia).

Cuenta que Solón estuvo aprendiendo en Egipto, en la ciudad de Sais, que era el centro egipcio dedicado a los estudios históricos más importantes del Mediterráneo. Un sacerdote de Sais, le instruyó sobre las historia de los atlantes. No hay que olvidar que Platón, fue el padre de la teoría de las Ideas, y de los ideales de belleza, bondad y justicia, la inmortalidad del alma y la verdad. ¿Por qué el mejor filósofo que representaba la verdad, y que tanto lo defendía y valor le daba, iba a engañar a sus discípulos y sus principios?. ¿Por qué incide tanto en demostrar la veracidad de la fuente de donde parte toda la historia, si ésta no fuera real?.

Solón describe de esta forma la Atlántida:

“En aquel tiempo, era posible atravesar este mar. Había una isla delante de este lugar que llamáis vosotros la Columnas de Hércules. Esta isla era mayor que la Libia y el Asia unidas. En uno de los lados, dentro de este estrecho, no había más que un puerto de boca muy cerrada y hacia afuera, un continente. En esta isla Atlántida, unos reyes habían formado un imperio grande y maravilloso, dueños de la isla entera y muchas otras islas más. Vecina a nosotros, poseía Libia hasta Egipto y la Europa hasta la Tirrenia. Hubo terribles temblores de tierra y cataclismos. Durante un día y una noche horribles, todo el ejército fue tragado de golpe por la tierra, y así mismo la isla Atlántida se abismó en el mar y desapareció. He aquí por qué todavía hoy ese mar de allí es difícil e inexplorable, debido a sus fondos limosos y muy bajos que la isla, al hundirse, ha dejado…”

Platón nos habla de la Atlántida como de un conjunto de islas o archipiélago, así que no era un continente. Sí dice que al otro lado, había un continente (en occidente), que rodea el océano (por la descripción debe ser América). ¿Cómo podían saber que existía este continente, si aún no fue descubierto?. ¿No es más lógico pensar que el continente americano ya era conocido mucho tiempo atrás de lo que creemos?. ¿Existe alguna prueba de que los egipcios, hubieran viajado hasta América hace miles de años, y por eso Solón tenía constancia de ello?.

Bolivia tiene más de 30.000 ruinas inexploradas. Pero una conocida, desvela que los egipcios sí estuvieron en América hace mucho tiempo. Este lugar se llama Tiahuanaco. En esta ciudad se adoraba a un dios alto, de raza blanca y rasgos caucásicos (rasgos imposibles en esa zona en aquella época), barbado… es decir, rasgos totalmente opuestos a las tribus que poblaban aquella zona hace más de 4.000 años. Este dios era llamado Viracocha.

Se cuenta que Viracocha llegó a esta zona, después de un tiempo de caos y destrucción, a través de las aguas de los mares, para traer a la raza humana una renovación. Viracocha también es conocido como Quetzalcóatl, y fue quien trajo el conocimiento. Su símbolo es la serpiente emplumada, que aparece en cada rincón de la ciudad de Teotihuacan (que significa “lugar donde fueron hechos los dioses”)El nombre de Quetzalcóatl, se compone de dos palabras: “quetzal”, que es un ave de gran plumaje que habita la selva centroamericana, y “cóatl”, que significa “serpiente”. Este apodo o nombre, seguramente le fue dado por el poder que tenía este ser para viajar por el cielo, por tierra y por mar.

Cuando los españoles llegaron a América, las tribus allí establecidas, creyeron que Hernán Cortés era Quetzalcóatl. ¿Cómo es posible que hace miles de años, en estas tierras aborígenes, existiera la figura de un hombre con rasgos totalmente caucásicos, que tuviera el don y el poder de viajar por los cielos y surcar los mares?.

Cuando Hernán Cortés conquistó el Imperio Azteca en el siglo XVI, preguntaron a los nativos quién/es habían c0nstruido esos colosales edificios y avenidas. Los aztecas contestaron que ellos no lo hicieron, sino que fueron los Quinanatzin, una raza de dioses gigantes que habían llegado desde el cielo en tiempos del Segundo Sol (según la mitología azteca, ahora estaríamos en la época del Quinto Sol). Los aztecas desconocían el verdadero nombre de esa ciudad, y la llamaron Teotihuacan, que hace referencia a la ciudad donde los hombres se convierten en dioses.

Llamaron a las dos pirámides (idénticas en muchos aspectos a las de Egipto), Totatiuh y Meztl Itzaquati, que significa “Casa del Sol y de la Luna” respectivamente. La pirámide del Sol, estaba recubierta, según los aztecas, de basalto negro y de todos los colores del arco iris.

En la parte superior de la pirámide del Sol, se encontró una gruesa capa de mica, un mineral muy resistente a la electricidad y al paso de neutrones, siendo un perfecto aislante dentro de un reactor nuclear (este hecho está argumentado en los episodios que dediqué a las pirámides). Nunca más se ha encontrado este mismo material en ningún otro yacimiento arqueológico americano, así que no es un hecho casual, sino que se recubrió por algún motivo muy específico. Este tipo de mica, actualmente, sólo se puede encontrar en Brasil, y es uno de los más apreciados para la elaboración de aislantes eléctricos en todo el mundo.

Un año antes de este descubrimiento, en 1.905, Leopoldo Batres inició las excavaciones en Teotihuacan, para limpiar la base y la superficie de la pirámide del Sol. Necesitó cinco años para retirar las miles de toneladas de tierra dispersada de forma artificial, por alguna extraña razón que se encontraban sobre ella. Toda la superficie estaba cubierta por una capa de cuatro metros de tierra, que fueron depositados cuidadosamente, antes del abandono de la ciudad. Es como si hubiesen pretendido ocultar o aislar a la pirámide del resto del mundo. Este procedimiento, es idéntico al encontrado en Gobekli Tepe (el jardín del Edén bíblico), que también se abandonó ocultándolo cuidadosamente bajo tierra, en lugar de destruirlo. ¿Por qué decidieron ocultar estas ciudades y edificaciones?.

En estos casos, siempre digo que hay que pensar con lógica. Los seres humanos, desde sus comienzos, si abandonaban su pueblo para trasladarse a otro lugar, no enterraban el pueblo, simplemente lo abandonaban, dejándolo al descubierto o lo destruían. Sobre todo, porque enterrar ese tipo de ciudades y edificios mastodónticos, requiere muchísimo tiempo y excesiva mano de obra, que ningún ser humano podía permitirse.

Ahora bien, pensemos que lo hicieron seres de otros mundos, con los conocimientos para transportar esa cantidad ingente de tierra, los conocimientos astronómicos para edificar esas ciudades respecto a los cielos, con conocimientos sobre las posibilidades de los minerales, etc… Una vez que esos edificios y ciudades ya no les hacía falta, ¿por qué destruirlo, si les podían ser útiles en un futuro?.

Imaginemos que el hombre, nosotros, llega el día que conseguimos construir una base espacial en otro planeta. Una vez que los astronautas volvieran a la Tierra, ¿gastarían fuerzas, tiempo y recursos en destruirlo, o intentarían dejarlo oculto como una posible base para el futuro?. La segunda opción tiene mucha más lógica y coherencia.

Los paralelismos existentes entre Egipto y estos pueblos americanos son muy evidentes.

Ambas ciudades tienen pirámides alineadas exactamente con los puntos cardinales, incorporando avanzados conocimientos matemáticos y astronómicos. Ninguna civilización conocía la rueda ni la polea, aún así, consiguieron transportar y erigir enormes bloques de piedra de forma perfecta, ensambladas con ángulos en forma de “L”, sin necesidad de utilizar ningún material entre los bloques. Ambas utilizaron el arte de la momificación para preservar y honrar a sus muertos.

La Dra. Irina Balabanova, de la Universidad alemana de Ulhm, descubrió que muchas momias de Egipto contenían cocaína y nicotina, naturales de Sudamérica, plantas que llegaron a esta parte del mundo, sólo después del descubrimiento de América en 1.492 por Cristóbal Colón. Esta prueba, resultado del estudio de cientos de momias, dejaba claro que los egipcios sí habían estado en América. ¿Cómo es posible que los mayas, supieran predecir eclipses en el futuro de forma tan precisa, y no supieran medir el peso de un saco de cereales?. No hay que olvidar, que esta civilización desapareció, siendo una de las causas más importantes,  que no fueron capaces de construir canales de riego ni cualquier otro método de agricultura para alimentarse.

Una civilización tan avanzada como los mayas, con pirámides perfectas, conocimientos astronómicos increíbles, capaces de “ver el futuro” en los cielos, con grandes artes y conocimientos del cuerpo humano, su descomposición… y no son capaces de inventar un método simple para alimentar a su pueblo y optimizar sus recursos. Es como si actualmente, que hemos llegado a la luna, y depositado un robot en Marte, no fuéramos capaces de construir una cabaña. No tiene ningún sentido, excepto la teoría que esos pueblos, estaban rezagados en todo tipo de conocimientos, hasta que llegaron los “dioses”, y les enseñaron algunas disciplinas y campos, y otros no.

Los olmecas, por ejemplo, también tenían en sus imágenes que adoraban rasgos africanos y caucásicos, y otras figuras que nos transportan al futuro.

En esta escultura, se puede ver un hombre de rasgos no mesoamericanos, que está dentro de una especie de traje espacial, donde se distingue claramente la escafandra y cómo maneja una especie de volante. ¿Cómo el pueblo olmeca, se le ocurrió hacer una escultura de este tipo, si no fuera porque lo vieron?. Y si lo vieron, ¿qué personas hace miles de años podrían ir con esa vestimenta?. Por este motivo, todos los dioses de estas civilizaciones, tienen nombres que hacen referencia a las aves, para describir con sus palabras, lo que vieron, gente que bajaba de los cielos y que trajeron el conocimiento.

En el Monte Albán (Oaxaca, México), en la Etapa Lítica (entre el 33.000 a.C. y el 2.500 a.C.), hay evidencias de ocupación humana hacia el año 10.000 a.C., época que concuerda con los textos del desastre que destruyó la Atlántida, que forzaron a los atlantes a establecerse en otras tierras muy lejanas a las suyas. En esta zona, existen una serie de estelas en piedra, que muestran personas con rasgos europeos.

Esta es una de las estelas que se pueden ver  allí, y es muy parecida a la anteriormente expuesta de los olmecas, donde se distingue una persona que viste un ropaje futurista. Los símbolos y dibujos del torso, el accesorio de la cabeza, la postura, el elemento entre las piernas a modo de asiento, y la mirada hacia el cielo, es una constante en muchos lugares de México y mesoamérica. Parece evidente, que los egipcios sí estuvieron en América hace miles de años, por eso Solón y otros sacerdotes y eruditos egipcios, podían tener constancia de la existencia de un continente al otro lado del Atlántico, y cuando estuvieron allí, pudieron ver a esos atlantes, a esos dioses, una raza evolucionada con poderes especiales, que tuvieron que huir y abandonarlo todo, porque un gran cataclismo lo destruyó.

Martin Bernal, profesor de historia de la Cornell University dijo:”Estamos obteniendo cada vez más evidencias de viajes transocéanicos en épocas remotas. La seda por ejemplo, llegó desde China a Egipto hacia el año 1.000 a.C. Creo que los científicos modernos tienen la tendencia a creer rígidamente en cómo se desarrolló el progreso en el mundo, y que sólo el hombre moderno, puede hacer tales cosas”.

Los arqueólogos se resisten a admitir la existencia de hombres civilizados mucho antes de lo que se presupone, en la Edad de Hielo, en la última glaciación, cuando los restos óseos encontrados no se diferencian en nada de los restos posteriores. Entonces, ¿cuál es el problema?. El “problema” es que no se ha encontrado restos humanos en aquella época asociado a alguna construcción urbana avanzada.

Para los arqueólogos  (y otras disciplinas), asumir que durante la Edad de Hielo hubo una civilización avanzada, tanto en conocimientos como en tecnología, significaría dar un vuelco a los paradigmas que tenemos asimilados y dados como ciertos e implicaría reescribir los libros de historia, cambiar la mentalidad a todas las personas, para que asumieran otra realidad, otra verdad, explicando que la historia del hombre es mucho más antigua de lo que se creía, lo que supone directamente, que esos hombre antiguos, esos hombres primitivos, eran muy avanzados, y tener que explicar y reescribir la historia respondiendo y argumentando por qué eran tan avanzados, no es algo que se quiera hacer ni asumir.

Toda la información que tenemos, está basada en tres disciplinas científicas especializadas, que son:

  1. arqueología, que estudia los restos enterrados de los que deducimos el comportamiento social de esa persona o pueblo, el estudio de su cráneo que nos dirá su nivel de inteligencia, forma de vida, cultura, restos de objetos y útiles, conocimiento del medio. tipos de relaciones sociales, etc…
  2. paleontología, que estudia los fósiles, de los que se estudia la forma de caminar que tenían (si lo hacían erguidos o no, si eran bípedos…), volumen del cráneo, capacidad del habla, …
  3. biología molecular, que estudia las proteínas de las especies de animales, su composición genética, establecer parantescos y creación de un árbol genealógico creando una línea temporal y secuencia “lógica” de evolución.

Estas tres ciencias deben complementarse unas a otras y no contradecirse, pero sí lo hacen los resultados, habiendo un desentendimiento y discrepancias en dataciones, que ocultan y tapan de diferentes maneras, porque si no lo hicieran, toda la información que tenemos, todo lo que creemos, se vendría abajo. ¿Y qué es lo que hacen?. Datan los diferentes restos dentro de esa línea que separa la evolución que ellos piensan es la lógica (con esto me refiero, a que el ser humano actual, el hombre moderno, no puede ser anterior a “X” fecha). ¿Y cómo lo hacen?. En el caso de los restos orgánicos (fósiles), cuando no cuadran los datos, hacen referencia a un “eslabón perdido”, que en lenguaje llano, significa que no saben de dónde procede ese fósil, que nos les cuadra las dataciones, ni su morfología, nada… y lanzan hipótesis y probabilidades de que es posible que fuera una especie creada a partir de “X” familia. Es decir, suposiciones.

Hay mitologías de tribus y pueblos, donde se dice que el mono es posterior al hombre, es decir, son ellos los que proceden de la línea evolutiva humana hace miles de años. Madame Blavatsky, habla de 18 millones de años atrás. Actualmente, existen tres eslabones perdidos principales:

  1. el antecesor de los homínidos que dará como resultado al primer hombre, al primer sapiens.
  2. el origen del género “homo”, que se considera el precursor del homo habilis, y se suponía que era el siguiente en la línea evolutiva tras el australopithecus (hace 2 millones de años). Tras estudiar diferentes restos en los yacimientos de Hadar y Laetoli, han retrocedido esta fecha hasta 3,5 millones de años.
  3. el origen del “homo sapiens” u hombre moderno, y sus relaciones de parentesco con el Neanderthal, se databan hace 40.000 años. Tras el descubrimiento de un niño y dos adultos junto al río Awash (Etiopía), se ha retrocedido esta fecha 160.000 años.

Así que los tres eslabones perdidos que estas ciencias aún buscan y no consiguen descifrar, casualmente son los eslabones más importantes para explicar cómo surgió nuestra especie, y curiosamente, cada vez se retrocede más en el tiempo para calcular las edades de cada familia de primates.

En el año 2.003, Tim White descubrió lo que se conoce como el “cráneo de Herto“. Este descubrimiento, demuestra que mucho antes de lo que creíamos, ya existían hombres con la misma capacidad cognitiva que nosotros, y según los paleontólogos, Herto marca el comienza de nuestra especie (hasta que se encuentren nuevos restos que digan otra cosa).

La bióloga genetista Sarah Tishkoff, ha comparado 1.327 marcadores de ADN en unos 4.000 individuos de poblaciones africanas, afroamericanas y no africanas. Los resultados muestran que nuestros orígenes específicos, están en Namibia (África del Sur) y se remontan a 200.000 años. Cada vez retrocedemos más y más y más en el tiempo. Hemos pasado de 40.000 años a 200.000 años, y sólo con la especie sapiens.

El 11 de junio de 2.003, el periódico ABC publicó una noticia sobrecogedora, que hablaba del mito del diluvio universal y sus consecuencias. Según estudios de la Universidad de Stanford y la Academia de Ciencias Rusa, estudiadas y analizadas diferentes muestras genéticas de 53 regiones del mundo, la humanidad estuvo en verdadero peligro de extinción en algún momento en los últimos 100.000 años. En algún instante dentro de esos años, la población humana eran poco más de 1.000 habitantes.

Esta hipótesis, se deriva de las escasas diferencias genéticas detectadas en ciertos fragmentos de ADN llamados “microsatélites“, que representan un alto nº de mutaciones o errores entre los humanos de todo el globo, de cada rincón del planeta. Esta mínima alteración, se debió a una cambio medioambiental  muy agresivo, ocurrido hace 70.000 años. La última glaciación tuvo lugar hace 100.000 años, y las consecuencias de una glaciación, son inundaciones masivas de tierra y diluvios, que hoy día nos costaría imaginar cómo sería en la realidad, con un poder de destrucción inimaginable.

El final de la glaciación provocaría una catástrofe a nivel global, incluso desplazó el eje de rotación terrestre, una alteración climática con devastadoras tormentas, enormes olas (mucho más destructivo que cualquier tsunami), el deshielo de los glaciares aumentaría el nivel del mar considerablemente, inundando extensas zonas costeras hacia el interior.

¿Es esto lo que le ocurrió a la Atlántida?. ¿Dónde se situaba geográficamente esta isla-continente?. ¿Qué nos dice Platón sobre su existencia?. Poco a poco, nos damos cuenta que nada es casual, todo está relacionado, y allí donde muchos sólo ven mitos, otros vemos la realidad.