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Göbekli Tepe ¿El Jardín del Edén Bíblico? (Episodio II)

Göbekli Tepe es el templo de piedra más antiguo que existe, y muchos creen que podría tratarse del Jardín del Edén (tema ampliamente expuesto y explicado en Post Redux I: El Árbol de la Vida), donde la llegada de la élite gobernante, los supuestos Observadores o Vigilantes del Libro de Enoch (tema tratado en los Episodios “La Caída de los Dioses”), dieron a la especie mortal el conocimiento prohibido, que cambió para siempre la manera de pensar acerca de la vida, de la muerte, de los dioses.

El conocimiento adquirido por Adán y Eva, fue adquirido demasiado pronto, motivo por el que fueron expulsados del Jardín del Edén.  Este vergel, se cree debía haber estado cerca del Lago Van, una isla en el mar al este de Turquía. El egiptólogo David Rohl,  que excava en Göbekli Tepe junto al Dr. Schmidt, afirma que se trata del Edén bíblico. En Sanliurfa, además de Göbekli Tepe, también existe otro asentamiento que data del milenio IX a.C. (hace 11.000 años), llamado Nevali Çori.

Este asentamiento se construyó 500 años después de Göbekli Tepe. El edificio central, ha sido datado en el año 8.000 a.C., y consistía en un templo de 13 piedras, con un enorme monolito en el centro. El diseño del templo ha sido equiparado al Templo de Kalasasaya (Bolivia). ¿Cómo puede ser que edificaciones que se encuentran unas de otras a miles de km, tengan tantos paralelismos y coincidencias?.

En Perú, se encuentra la Cordillera de los Andes (la más larga de la Tierra), entre sus montañas, los incas establecieron su capital, Cuzco. A casi 4.000 metros de altura, se encuentra la fortaleza de Sacsayhuamán (que significa “cabeza de halcón”).

Al igual que muchas edificaciones de este tipo, y al igual que Göbekli Tepe, esta obra representa un trabajo de cantería inexplicable. Según los datos científicos, la parte más antigua de Sacsayhuamán, fue construida por la cultura Quilque. Pero los incas estaban convencidos, que el lugar había sido construido mucho antes por una raza muy superior y desconocida, bajo la dirección de un poderoso dios que descendió de los cielos.

Sacsayhuamán está construida por enormes bloques de piedra, las más grandes tienen 9 metros de alto x  5 metros de ancho x 4 metros de grosor, alcanzando las 350 toneladas. La mayoría de los bloques de granito miden 5 metros de alto x 10 metros de ancho. El granito está formado por feldespato, mica y cuarzo, esto significa que se necesitaría de la dureza del diamante para poder cortar los bloques. Y visto el tamaño de las piedras, debían disponer de abundante cantidad de diamantes o poseer una tecnología más avanzada, una tecnología que no poseían en esa época ni en este mundo.

Además, para mover esas toneladas de roca en un lugar tan elevado, parece realmente inviable que no utilizaran maquinaria. Para mover una tonelada de piedra, se necesitan unos 15 hombres, así que para mover piedras de 350 toneladas, se necesitaría sólo para ese bloque, más de 5.000 hombres. No tiene sentido. ¿Cómo se puede conseguir coordinar a tantas personas, tanto en espacio como en la ejecución del trabajo, y sólo para mover una roca?. La localización de Sacsayhuamán se encuentra a bastante altura, así que transportar los bloques sería muy complicado, por terreno escarpado y abrupto. Y no sólo habría 5.000 hombres, sino que debería trabajar mucha más mano de obra para transportar varios bloques al mismo tiempo. No hay espacio suficiente para ello.

La forma en que han sido colocadas unas con otras, recuerda mucho a la disposición de las piedras en las pirámides de Egipto, con la diferencia que las piedras de Cuzco, parecen formar un rompecabezas, para que encajaran unas con otras perfectamente.

Hay indicios que en muchos bloques, se aplicó una gran cantidad de calor para moldear la roca, y así encajara en la forma que querían. Estos enormes bloques, muy difíciles de cortar, parecen haber sido moldeados con suma facilidad. ¿Qué fuente de calor utilizaron para hacerlo?. Obviamente, el calor que proporciona una fogata no es suficiente. Estamos hablando de una fuente de calor muy elevada, como el láser.

Los lugareños cuentan que fue una “criatura alada” (alguien que provenía de los cielos), quien construyó la ciudad. Esa criatura traía consigo una sustancia química capaz de derretir la piedra. Esta criatura que bajó de los cielos, fue llamado Viracocha.

Viracocha es el dios más importante de los Andes. Cuentan que Viracocha tenía un “compañero alado”, el pájaro Inti, una especie de pájaro mago, conocedor de la actualidad y del futuro. Inti es el nombre en quechua (lengua andina hablada en lugares de Perú, Bolivia, Chile, Colombia y Ecuador) del Sol. Obviamente, Viracocha no viajaba sobre ningún pájaro. ¿Qué tipo de “pájaro”, con la capacidad de volar. puede ser conocedor del futuro y viajar a las estrellas, fuera de este mundo?. ¿No es esto una descripción de la capacidad de ese “dios”, para reflejar que tenía los medios para viajar en el tiempo y de poseer un artefacto capaz de volar?.

Las descripciones que existen de Viracocha, no concuerdan para nada con los rasgos típicos de esa zona. Viracocha tenía una larga barba y era de piel muy clara. Vestía con una túnica blanca, y tenía conocimientos muy avanzados de ciencia y “magia”. Seguramente, esa “magia”, hace referencia a que dominaba la química. En aquella época, un conocimiento avanzado en esta materia, es lógico se confundiera con la magia.

Viracocha enseñó matemáticas, arquitectura, astrología y astronomía, incluso a crear comunidades pacíficas y a convivir. Es muy curioso que la historia de Viracocha, sea tan parecida, por no decir idéntica, con las historias egipcias de Osiris o la de Quetzalcóatl (dios mesoamericano). Después del diluvio, aparecen estos seres suprainteligentes, con rasgos físicos muy alejados de los hombres de la Tierra, y que cambiaron la historia proporcionando un salto evolutivo sin precedentes.

Volviendo a Göbekli Tepe, existe un debate sobre qué representa realmente este sitio. David Rohl, quien excava en la zona junto al Dr. Schmidt, cree que el Jardín del Edén era un lugar real, y que el Antiguo Testamento es una guía que nos puede llevar a localizarlo. En su libro “Legend”, David Rohl sitúa el Jardín del Edén de Adán y Eva al norte de Irán, cerca del lago Urmía. Rohl se apoya en los capítulos segundo y tercero del Génesis, que hablan del Jardín del Edén como si fuera un destino vacacional terrenal. Se mencionan puntos cardinales, así como regiones colindantes. Hay referencias a cuatro ríos que nacen de la zona, dos de ellos son el Tigris y el Éufrates.

En la Biblia, se cuenta que fue Adán el primero en trillar el grano de la cosecha, prueba que los expertos manejan para estipular dónde tuvo origen la agricultura, y las pruebas dicen que  fue en el curso superior del Tigris y el Éufrates donde se inició, exactamente en la región que precede a las cordilleras de Tauro y Zagros, en la zona fronteriza entre Irán, Irak y Turquía, donde tuvo lugar esta revolución cultural donde se asentó Göbekli Tepe hace 11.000 años. Este momento de la historia, fue crucial para que el homo sapiens, hasta entonces nómada y cazador, dejara las armas para dedicarse a la agricultura.

El Jardín del Edén, siempre se ha dibujado e interpretado como un lugar muy verde, seguramente por el concepto y la imagen que tenemos de lo que es un jardín. Pero en aquella época, se refería a un lugar donde se vivía de forma apacible, un lugar donde se trabajaba de forma pausada, tranquila, pero no tenía por qué ser verde, ni lleno de árboles ni nada parecido. En el Génesis 2:15, se dice literalmente que Adán recibió el encargo de “cultivar y conservar” el Edén, cuidar de los árboles y las plantas.

En Göbekli Tepe, apareció una pequeña placa de esteatita que mide cuatro cm de alto y parece ser una placa identificativa. Lleva grabados dos símbolos: un árbol y una serpiente. Estos dos símbolos son los que aparecen en muchos mitos antiguos. En lo que respecta al Jardín del Edén, el Árbol de la Vida y el Árbol de la Sabiduría son símbolos esenciales, además de la serpiente que tienta a Eva a probar del árbol.

Según Ezequiel 28:14, el Jardín del Edén estaba emplazado en un Monte Sagrado, como el de Göbekli Tepe. También la Biblia hace mención a que la gruta del nacimiento de Abraham, se encuentra en la ciudad de Urfa, apenas a 2 km de distancia de Göbekli Tepe. Esta gruta es conocida como el yacimiento de Balikligöl, y en su interior se encontró una escultura que incrementa el misterio de todo lo que rodea a Göbekli Tepe.

Esta es la primera escultura conocida de la humanidad, datada en el año 9.500 a.C. En esa época, el ser humano, el homo que dominaba el planeta, no sabía esculpir la piedra, cincelarla, pulirla… nada. ¿Quién fue el escultor de esta figura?. Su altura de 2 metros, parece indicar que hacía las funciones de un tótem, presidiendo el complejo donde todos lo pudieran ver. Las dos franjas del pecho en forma de “V”, indican que no es una figura desnuda, sino que lleva puesto un ropaje. En esa época, las ropas de los hombres que vivían en esa zona, eran harapos, telas muy simples. Pero en la estatua de Balikligöl, se observa que no es un harapo, sino más bien una vestimenta mucho más compleja. ¿Es posible que haga referencia a una especie de traje espacial?.

El rostro es sobrecogedor. Los ojos negros y profundos, han sido rellenados en la actualidad con dos piedras de obsidiana. Puede producir el doble efecto de sosiego y de inquietud. Su postura y su mirada es la de un vigilante, alguien que controla todo lo que sucede a su alrededor, y no como simple observador, sino como alguien que analiza la situación para tomar decisiones. Quizás por eso, no aparezca rastro de la boca, su presencia intimidatoria, de superioridad, es suficiente para ganarse el respeto y el temor de los demás, sin tener que dar órdenes.

En el Antiguo Testamento, se dice: “Entonces el Señor Dios modeló al hombre de arcilla del suelo, sopló en su nariz aliento de vida…”. En Nevali Çori, han aparecido un gran número de figuras de arcilla cuyo origen se remonta al año 8.500 a.C. Un sello de 4.000 años de antigüedad (que se encuentra en el Museo Británico de Londres), muestra dos personas sentadas junto al Árbol de la Vida de siete ramas. Detrás de la mujer se enrosca una serpiente. Este sello, es conocido como el “sello de Adán y Eva“, aunque se  cree puede representar a una pareja de héroes, muchos ven indicios que apuntan que sean la primera pareja de seres humanos procedentes de Oriente.

Si el Jardín del Edén existió realmente, Göbekli Tepe parece ser el enclave donde los primeros homo sapiens lograron un conocimiento más avanzado, un salto evolutivo muy pronunciado, donde homos cazadores y provistos de armas, abandonaron éstas y repentinamente, tuvieron acceso a la astronomía, arquitectura, astrología, matemáticas. De la “nada”, crearon herramientas muy precisas para la construcción de fortalezas y ciudades, para pulir y trabajar la piedra, el granito, transportar ingentes bloques, esculpir figuras, y que esas figuras se correspondan con constelaciones de forma precisa.

Los mayores núcleos religiosos del mundo, son la meta de los peregrinos. El Vaticano, Jerusalén, La Meca, Bodh Gaya, son lugares espirituales para conmoverse y admirar su grandeza. Göbekli Tepe es el primero de todos esos lugares, o por lo menos, eso parece evidenciar.  Todos los pilares están hechos de piedra caliza en forma de letra T mayúscula. Los pilares en forma de T, se cree representan figuras humanas estilizadas, como parecen confirmar los brazos esculpidos que parten de los «hombros» de algunos de ellos, con las manos dirigidas hacia el vientre. Esos hombres desnudos, y la parte del “bajo vientre” tapada, puede hacer referencia a cómo era la vida allí, muy similar y con muchas coincidencias y paralelismos con las figuras de Adán y Eva. Todos miran al centro del círculo, como en una reunión o una danza, representando seguramente algún ritual religioso. Las figuras humanas representadas podrían estar protegidas por los animales que están tallados en ellas.

No existe  ningún indicio de asentamiento, ni pueblo en los alrededores. Algo muy extraño, ya que fueron necesarios miles de personas para tallar y le­­vantar los pilares. ¿De dónde venía toda esa gente?. Y más cuando no había agua en esa zona, donde el reducto de agua más cercano estaba a 5 km. Es decir, si Göbekli Tepe fue construido por los aborígenes de esa zona, necesitaban un sitio donde descansar a la sombra, con agua abundante para hidratarse y alimento para reponer energías, pero no existe nada de eso, ni un  solo rastro. Ni casas, ni posibilidad de agricultura, ni pozos… nada. Tampoco se ha encontrado ninguna zona reservada a los más ricos, a las personas que presuntamente organizaban la construcción, ni tumbas… no se ha encontrado nada alrededor de Göbekli Tepe.

Las conclusiones del director de las excavaciones, el DrKlaus Schmidt del Instituto Germánico de Arqueología de Estambul, son realmente asombrosas. El Dr. Schmidt afirmó después de haber excavado durante años en Göbekli Tepe, que una élite gobernante de base sacerdotal muy astuta y extremadamente poderosa, supo cómo manipular con facilidad y motivar a la población local, para que trabajaran para ellos.  Esta primera afirmación, coincide con las conclusiones del famoso arqueólogo Zecharia Sitchin, quien  aseguraba que construcciones como las pirámides de Egipto, fueron levantadas por mentes de otros mundos, utilizando a la especie homo para hacer de “animales de carga”. Para crear seres más avanzados, modificaron genéticamente la especie, de ahí el salto cuántico evolutivo que experimentó la raza humana.

De repente, de la noche a la mañana, esas “bestias” por ciencia infusa, dejan las armas de caza, y empiezan a edificar una ciudad-templo, a transportar enormes pilares por terreno escarpado, a esculpir esos bloques y tallar figuras. Y esas figuras forman complejas disposiciones de los cielos, de las constelaciones, del  ciclo de precesión, creando figuras antropomórficas, posicionando sobre el terreno los enormes pilares en círculos perfectos, creando un complejo para ser visto desde tierra y desde el aire.

Y mientras construyen la ciudad-templo, se denota que no eran  simples bestias, sino que tienen conocimientos avanzados de matemáticas, arquitectura, astrología y astronomía, etc. Pero hay algo curioso, cada vez el trabajo se hace peor, menos preciso, como si los primeros ejemplos los hubiera realizado el maestro, y los siguientes los alumnos. ¿No es más lógico pensar que ese salto evolutivo tan abismal, fue dado por alguien y no adquirido de forma inexplicable?. Y esto no sólo ocurrió en Sanliurfa, sino que ha ocurrido en Sudamérica y Centroamérica, en Europa y Asia… mismas o parecidas construcciones, surgidas de la nada. Ciudades levantadas con enormes bloques de piedra, toneladas transportadas por ríos, por desiertos, por lugares escabrosos, en montañas… y no se sabe cómo.

Y en todas esas ciudades, los mitos y las historias nos retrotraen a iguales acontecimientos. Seres que bajan de los cielos, con grandes poderes, tomados como dioses, levantan ciudades con mano de obra humana, enseñan a nuestra especie disciplinas desconocidas, incluso les enseñan dónde están situadas estrellas que no se podían ver a simple vista. Y en un espacio corto de tiempo a nivel evolutivo, todo cambia, todo se transforma, ya nada es lo mismo. Y tal como esos dioses vinieron, se fueron.

Los textos antiguos, las creencias religiosas, están basadas y alimentadas por muchos de estos mitos e historias, que han sido interpretados dándole un nuevo sentido. Parece muy probable que Göbekli Tepe fuera el Jardín del Edén, y allí fue donde los primeros humanos se crearon. Y si nos atenemos a los datos, parece ser así. En esa época la especie homo se acercaba más bien a las bestias que a la razón y al pensamiento. Con la creación de Göbekli Tepe, un nuevo nacimiento surge, un nuevo ser humano que crece en un lugar apacible, trabajando la tierra, y poseedor de un conocimiento antes vedado.

Este conocimiento, se asemeja al Árbol del Conocimiento del cuál obtuvieron el fruto, y que acercó al hombre a los dioses, y esto fue un pecado. ¿Es esta la razón de que se tuviera que enterrar la ciudad?. ¿Fue un castigo de los dioses por haber intercedido en nuestra especie, dotándola de un saber que no les correspondía?. Actualmente, cuando pensamos en la posibilidad de viajar en el tiempo, siempre se piensa que no debemos interceder en la evolución de los seres que viven en la época, para no desvirtuar el proceso lógico y natural de los acontecimientos. ¿No es probable que esto fuera lo que ocurriera, que los seres que bajaron de los cielos, no debían interceder en la evolución en la Tierra y sí lo hicieron?.

Y al hacerlo, nos entregaron el conocimiento que ellos poseían. Y este acto, según aparece en el Libro de Enoch y en diferentes textos antiguos, fue lo que llevó a los jefes a determinar el castigo, a quedarse aquí en la Tierra, a ser mortales y morir como nosotros, a involucionar como especie. Y fue en ese momento, según relata Zecharia Sitchin, cuando decidieron mezclarse con nuestra raza, creando una especie mejorada. Por este motivo, no hay una secuencia lógica en los descubrimientos arqueológicos, con demasiados eslabones. Por este motivo, se hallan homínidos cada vez más antiguos, edificaciones más antiguas, porque esta raza estuvo aquí mucho tiempo antes, y los arqueólogos no consiguen cuadrarlo en su escala evolutiva.

Y no lo consiguen porque descartan esta posibilidad, descartan la posibilidad que todo provenga de otro mundo. Por eso, no consiguen encontrar las respuestas a muchas preguntas, y teorizan sobre todo, porque las dataciones, la astronomía, las evidencias les contradicen. Ellos deben posicionar todo en unos tiempos determinados, pero no pueden hacerlo, porque saben que si lo hacen, que si ceden, deben cambiar toda la perspectiva que tienen, y habría que cambiar toda la historia antigua.

Pero cada vez más, aparecen científicos y arqueólogos que están dando un paso adelante, gente admirada, seria, respetada, eminencias de universidades, profesores, que abren esa puerta, porque apoyados por los datos, encuentran respuestas lógicas amparadas por todas las pruebas. Muchas veces parece increíble que miles de millones de personas, a lo largo de la historia, crean y tengan tanta fe en un dios todopoderoso, en un creador único omnipresente, cuando no existe ninguna prueba de su existencia.

En cambio, cueste creer que el salto cuántico, el avance evolutivo que experimentó el homo, su legado en forma de ciudades mastodónticas, cuando no poseía conocimiento alguno de nada, fuera porque sí, sin pensar que todas las civilizaciones nos hablan de dioses que bajan de los cielos, y son los responsables y creadores de todo. Los libros dicen que las civilizaciones y la vida avanzada comenzó alrededor del año 3.500 a.C. ¿Y qué ocurre con todas las edificaciones, textos y manuscritos anteriores?. No tiene ninguna lógica.

Göbekli Tepe es otra prueba más, una prueba tangible, que se puede ver y tocar, que se puede estudiar y analizar, que demuestra que hay que revisionar muchas cosas que damos por hechas. Las civilizaciones son mucho más antiguas de lo que nos dicen, y su aparición, avance e inteligencia, que apareció en un espacio de tiempo increíblemente corto, no surgió de la nada, sino que fue dado por dioses que bajaron de los cielos según relatan todas las culturas.


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Göbekli Tepe ¿El Jardín del Edén Bíblico? (Episodio I)

A 15 km al nordeste de Sanliurfa (Turquía), cerca de la frontera con Siria, actualmente está siendo excavado por arqueólogos una compleja estructura de piedras, levantada por recolectores y cazadores hace 11.500 años. Sanliurfa, era la original Ur de los caldeos, donde se dice que nació Abraham. El Libro de Enoch menciona que los Vigilantes, residían en la Alta Mesopotamia (donde se encontraba Caldea), cuando Abraham y su familia, los ancestros de los israelitas y judíos, emprendieron camino hacia Canaán, la futura tierra de Israel.

Misteriosamente, todo este complejo de piedras, pilares y esculturas, fue deliberadamente enterrado en el año 8.000 a.C., permaneciendo abandonado durante años. Su estructura se construyó para ser visto desde los cielos ¿Quién podía volar hace 11.500 años?. ¿Por qué se construyó y cuál era su función?.

En 1.994, un pastor de la zona, como otro día cualquiera, se levantó para trabajar. Cuando ascendió una colina con su rebaño, descubrió la punta de una piedra que sobresalía, y el pastor se dio cuenta que esa piedra era extraña. Así que empezó a excavar, y acabó desenterrando un pilar de casi 6 metros de altura. Las aristas eran muy precisas, y en el centro del pilar, había tallado un extraño animal. Este acontecimiento desencadenó que la comunidad científica se desplazara a la zona para excavar esa colina. Esa zona se ha convertido en el lugar de culto religioso más antiguo del mundo descubierto hasta ahora. Su nombre es Göbekli Tepe.

Los arqueólogos hacían dataciones de carbono-14 a medida que iban profundizando. Se ha desenterrado solamente un 10% de toda la estructura que permanece bajo tierra. Göbekli Tepe es una ciudad compuesta de círculos perfectos, y en el interior de cada círculo yerguen columnas de 6 metros de alto que pesan 15 toneladas cada una.

Este lugar, dobla la antigüedad de la historia de la humanidad, la época donde pensábamos comenzaron las civilizaciones. Este complejo tiene una antigüedad miles de años más que las pirámides y Stonehenge. Aún no se ha encontrado ninguna herramienta con la que cortaron la piedra, la pulieran… nada. Al igual que ocurriera con las pirámides de Egipto, se desconoce qué utensilios y herramientas se utilizaron para tal obra de ingeniería.

En las columnas están talladas las figuras de aves, mamíferos, insectos, e incluso seres humanos. ¿Por qué tallaron estas figuras?. ¿Qué significado tienen?. A 500 km de Göbekli Tepe, se encuentra el Monte Ararat, el lugar donde los creyentes y estudiosos de la Biblia, creen es el lugar donde se posó el Arca de Noé. ¿Hacen referencia los animales tallados, y la ciudad de Göbekli Tepe, a un arca en piedra?. Si esto fuera así, la estructura narra el acontecimiento de una catástrofe, el famoso diluvio que aparece en más de 2.000 mitos. Esto significaría, que la fecha del gran diluvio se retrasaría a la época de la última Era glaciar, mucho antes del período bíblico. ¿Es por este motivo que Göbekli Tepe se encuentra en lo alto de una colina, para salvaguardar la vida de los seres vivos de aquel diluvio o se construyó por otro motivo?.

¿Qué representan realmente los animales tallados?. Vamos a ver y analizar más detenidamente algunas columnas que han aparecido en Göbekli Tepe.

Por ejemplo, en esta columna, aparecen tres aves (A, B, C), que corresponden a las estrellas del “Triángulo de Verano” (aunque sería más correcto llamarlo el “triángulo de agosto”). Las tres aves, una representada por cada estrella son: Altair, Deneb y Vega (las estrellas más brillantes de sus constelaciones, las llamadas estrellas alfa), y conecta las constelaciones Águila, Cisne y Lira respectivamente.

Altair es la estrella alfa (la más brillante), de la Constelación del Águila. Los árabes, también veían en esta constelación una gran águila volando, por este motivo la llamaron elnars-el-tair, de donde derivó el nombre de Altair, estrella que ocupa la posición nº 12 de las estrellas más brillantes de nuestro firmamento. Deneb es la estrella alfa de la Constelación del Cisne, y la 18ª del firmamento.  El nombre deriva del árabe dhaneb (cola), entendida como “la cola del ave” (dhanab ad-dajājah). Fue considerada la Estrella Polar durante miles de años. Vega es la estrella alfa de la Constelación de Lira, y la 5ª más brillante del firmamento. En un primer momento se la llamó Wega, y proviene de la palabra árabe wāqi‘ (cayendo, aterrizando).

El ángulo de las estrellas de la Constelación del Cisne, coincide con la forma del cuerpo del ave B, con los pies en la misma dirección que el cuello de la Constelación del Cisne. El ave C, corresponde a la estrella Vega.

El ave D, con alas hacia arriba forma la Constelación de Pegaso, compartiendo algunas estrellas de Andrómeda para formar las alas hacia arriba, y otra estrella de Pegaso definiendo las piernas en ángulo hacia fuera, en dirección a la derecha. La cabeza  estaría formada por estrellas menores, donde las dos estrellas dentro de la cabeza, se corresponderían con los dos ojos en el plano.

Por debajo corre una línea divisoria, que podría representar la eclíptica o el ecuador celeste. Debajo de esta línea divisoria, estaría el escorpión (E). La cabeza del ave F, debajo del escorpión, corresponde a varias estrellas representadas principalmente por piscis. La parte izquierda del escorpión, combina algunas estrellas de acuario junto con estrellas de piscis. Algunas de las estrellas de acuario parecen representar parte de la cabeza y extremidades del jabalí (H).

El zigzag que se observa en la letra M, representa la Vía Láctea, que tiene aspecto de columna vertebral en forma horizontal. Una representación metafórica muy ajustada y exacta, de querer reflejar que la Vía Láctea es la “columna vertebral”, la zona principal donde se asientan todas las estrellas de nuestra galaxia. ¿Cómo podían saber esto en aquella época?. Ese conocimiento hace 11.000 años sólo estaba al alcance de seres de otros mundos.

El animal J, representa probablemente una ardilla, haciendo referencia a la posición aproximada y la orientación de Casiopea (constelación conocida entre los nórdicos como la ardilla Ratatösk). La figura L, a la izquierda de la ardilla, es la Constelación de Perseo, y la figura N sería la Constelación de Hércules. El círculo K, sobre el ala izquierda del ave D, no corresponde con ninguna estrella fija en un mapa estelar actual. Se cree que podría representar otro objeto, como la luna llena o una supernova. Una supernova es posible, dada la concentración de estrellas a lo largo de la Vía Láctea, que aumentaría las probabilidades de una estrella brillante en esa ubicación.

Parece evidente que las figuras de las columnas, hacen referencia e intentan representar constelaciones. No sólo hay una conexión entre esta columna y las constelaciones. Vamos a analizar otra columna.

BoarBirds

Esta columna presenta unos grabados  más simples que la piedra anterior. Aquí la figura central es el jabalí (A), que coincide de forma muy estrecha con la Osa Mayor. Debajo del jabalí, aparece un jabalí mucho más pequeño (B),  que es representado por las estrellas de la Constelación del Lince. Hay cinco estrellas brillantes que están claramente presentes en posiciones similares; tres (C, D, E) de la Constelación de Cefeo, y dos (F, G) de la Constelación del Dragón. Esto pone de relieve la ubicación de la estrella polar, que se produciría en el punto donde está la letra H, en un agujero en la roca, destinada a representar el punto de giro. Es decir, el centro sobre el que gira el universo, como una rueda alrededor de un eje.

Parece claro que quienes crearon la estructura eran conscientes de que sus cifras representaban constelaciones.

Esta piedra muestra lo que parece ser una grulla debajo de un zorro con una vaca arriba. La grulla y el zorro pueden encontrarse dentro de otra región del cielo nocturno apareciendo como la Constelación de Escorpio. La forma de la grulla coincide perfectamente con  Antares, como la estrella Shaula (el aguijón). La parte superior de la constelación, son las estrellas que componen la frente del zorro.

Los círculos de piedra, están orientados norte-sur. Dado que el norte era una dirección de muerte y renacimiento, Göbekli Tepe es una referencia del movimiento de las estrellas circumpolares alrededor del polo celestial septentrional, porque en el año 9.500 a.C., no existía la estrella polar. Si utilizamos el programa astronómico Skyglobe, y retrocedemos hasta ese año, la única constelación que podía haber sido objeto de observación, era la Constelación del Cisne, que en la tradición popular europea sobre las estrellas, es el cisne celestial. En la Antigua Mesopotamia, el Cisne era visto como un velocirraptor, mientras que en mitología clásica se le ve como una especie  de buitre, el símbolo de la trasmigración del alma en el culto a los muertos del Neolítico.

Cuando la función para la que fue construida, ya hubo terminado, Göbekli Tepe se enterró cuidadosamente, permaneciendo oculto miles de años, y la gente del lugar se trasladó a otro sitio. ¿Por qué no lo destruyeron o lo dejaron al aire libre, y emplearon tanto tiempo en enterrarlo?. ¿Cuál era realmente la finalidad de construir semejante ciudad?. Enterrar completamente Göbekli Tepe, sin dejar huella, tuvo que llevar muchos años. ¿Por qué emplear tanto esfuerzo y tiempo?.

Para construir Göbekli Tepe, fue necesario reunir en un solo lugar más personas de las que jamás se habían reunido hasta entonces. Los constructores lograron extraer, tallar y transportar piedras de 16 hasta 50 toneladas. ¿Cómo lo consiguieron si desconocían el uso de la rueda, de poleas, gruas, etc…?. Ni siquiera disponían de animales de carga. No existía la escritura, ni el arte cerámico, ni trabajar el hierro ni el acero. Göbekli Tepe está situada en una colina (la traducción de este lugar sería “montaña ombligo” o “montaña panzuda“), ¿cómo consiguieron subir las pendientes con piedras de tanto peso, sin las herramientas ni los medios posibles para ello?.

Si la teoría es que lo hizo esa tribu de ganaderos o cazadores que vivían en esa época en ese lugar, la respuesta sería inexplicable. Ni los datos ni la lógica apoyarían todas las teorías que emergieran de la posibilidad que fuera la raza humana quien construyó ese lugar. Simplemente habría que creerlo, sería una cuestión de fe, más que una cuestión científica y lógica.

Si nos apoyamos en la teoría que no fueron seres de este mundo quienes lo hicieron, al igual que parece ha ocurrido con muchos otros monumentos, donde la astronomía, física, matemáticas… y diferentes ramas de ingeniería, y apoyados por la lógica, dicen que son resultado de un conocimiento mucho más elevado de la época que ocurrieron, que el salto evolutivo fue tan abismal, que para ajustarnos a las conclusiones, sería como asegurar que un boeing 747 ha sido construido con una navaja suiza. ¿Esto qué significa?. Significa que la ciencia ha datado esa zona con una antigüedad de 11.500 años, y las personas que vivían en esa época, es totalmente imposible pudieran realizar semejante edificación, tanto por sus características técnicas (peso de los pilares, pulido y perfección de las mismas, sus perfectos círculos…), como su elevado conocimiento en disciplinas a años luz de su dominio (matemáticas, astronomía, astrología…).

Este planisferio muestra las áreas del cielo que están representadas por cada una de las piedras que han aparecido en Göbekli Tepe.

Si analizamos los animales, insectos, aves… que aparecen tallados en los pilares, y observamos la posición de los astros, del firmamento, de las constelaciones en idéntica conjunción a como aparecen en la piedra, esa información nos dirá exactamente, o en una aproximación muy ajustada, en qué momento, época concreta, fue construido Göbekli Tepe. Una buena referencia es la ubicación del sol, que normalmente se encuentra a lo largo de la eclíptica según su posición en el equinoccio de primavera (o vernal). El equinoccio de primavera agronómicamente es muy importante, ya que determina la época del año donde se comienza a plantar. Si retrocedemos en el tiempo, podemos ubicar la época en que el sol apareció entre las Constelaciones de Libra y Virgo. En los pilares descubiertos por ahora, el astro aparece representado por la vaca Hathor. Esta divinidad cósmica, es comúnmente representada como una diosa vaca con cuernos, los cuales sujetan un disco solar.

El primer ciclo del sol ocurrió hace 25.800 años. Esta fecha corresponde a los años que la Tierra tarda en completar un ciclo de precesión, que es el cambio lento y gradual en la orientación del eje de rotación de la Tierra, debido a las fuerzas que ejercen la luna y el sol sobre el ecuador de la Tierra. Esto significa que cada 2.150 años, avanzamos un Ciclouna nueva EraPara llegar a la cifra de 25.800 años, hay que pasar por 12 Eras (las doce constelaciones).

Ahora estamos en la Era de Piscis (por eso, el símbolo de Jesucristo son los peces). Anterior a Piscis, del 2.150 a.C. hasta el 1 a.C. fue la Era de Aries (el carnero). Anterior a Aries fue la Era de Tauro del 4.300 a.C. hasta el 2.150 a.C. Si vamos retrocediendo, llegaríamos a la Era de Virgo (12.900 a.C.) y a la Era de Libra (15.050 a.C.). Si nos basamos en estos datos, la disposición de los animales que aparecen en los pilares de Göbekli Tepe, nos están diciendo que la construcción se remontaría al año 13.000 a.C., cuando el sol estaba entrando en Virgo.

Hay que tener en cuenta, que el hecho de que los griegos midieran el sol en el equinoccio de primavera, no significa que los seres humanos que vivían hace 10.000 años lo hicieran. Pero sí está comprobado que abandonaron las armas para dedicarse a la agricultura y al cultivo, y para ello, sí era necesario conocer y saber manejar los ciclos, vital para que las cosechas prosperaran y para la supervivencia de la especie.

La fecha arqueológicamente aceptada de la antigüedad de Göbekli Tepe, está próxima al año 9.500 a.C., por lo que habría una diferencia de 3.500 años aproximadamente. Si tomamos esta fecha arqueológica como la correcta, esa fecha situaría  al sol entre Cáncer y Leo en el momento del equinoccio de primavera.

Otro cálculo que se podría hacer, es basarse en la posición del polo y la identificación de la estrella polar. En el año 12.000 a.C., la estrella polar aparente era la estrella Vega (la más brillante de la Constelación de Lira). Pero esta teoría no parece encajar con la posición aparente del centro, que corresponde mejor a Polaris, nuestra actual estrella polar. Posicionalmente, el centro parece estar correctamente situado por encima de la Constelación del “gran jabalí”, que correspondería a Polaris. Ninguna otra estrella parece encajar, a menos que el centro no estuviera destinado a representar el eje de la esfera celeste.

La última vez que Polaris apareció en ese lugar en el cielo, hubiera sido hace 26.000 años aproximadamente, según el actual método de cálculo utilizado. Así que existiría una discrepancia acerca de por qué la posición del centro fue asociada con la posición de la estrella polar del norte actual, la que podemos ver si miramos al cielo, y no con la verdadera estrella que aparecería en esas fechas, la estrella Vega.

Es muy posible que haya que esperar a que todo el complejo de Göbekli Tepe sea desenterrado. Los arqueólogos calculan que estarán excavando alrededor de 100 años, así que ninguno de nosotros será testigo de ver todo el complejo, y seguramente comprender las posiciones de las estrellas, incluso comprender por qué fue construido, cuál era su finalidad, por qué se enterró de forma cuidadosa y no se destruyó, o simplemente se abandonó. Es evidente que quienes lo enterraron, tenían un motivo evidente de preservarlo, ¿quizás para volver en un futuro?.

El Dr. Schmidt afirma que no existe ninguna explicación para la existencia de una elevada cultura en la Alta Mesopotamia a finales de la última Edad de Hielo, cuando el resto del mundo estaba todavía poblado por comunidades de cazadores-recolectores, preocupados por la supervivencia del día a día y poco más. Sin embargo, estos “seres anónimos”, crearon algunas de las obras de arte más fascinantes del mundo antiguo, no siendo superadas en la actualidad.

Zecharia Sitchin, ha encontrado en el Dr. Schmidt, un colega que ha llegado por motivos de evidencias y de lógica, a las mismas conclusiones. Sitchin hablaba de los mitos y leyendas sumerios, que hablan de dioses llamados Anunnaki, que vinieron de otro mundo,  proporcionando a los habitantes de aquí los conocimientos y los instrumentos y herramientas necesarios para el avance de la civilización. El Dr. Schmidt dijo: “Creo que existe una fuerte evidencia que sugiere que los “Vigilantes”, y su prole, los Nefilim, eran realmente la élite chamánica o sacerdotal que fundó los centros de culto del Neolítico temprano de la Alta Mesopotamia”.

NOTA: Para saber mucho más sobre los Annunaki, Nibiru y los Nefilim, y las teorías de Zecharia Sitchin, recomiendo leer el Episodio “La Verdadera Historia del Mundo”, en este enlace:  https://jorgepalazon.wordpress.com/tag/verdadera-historia-del-mundo/

Queda mucho por delante para desenterrar todo Göbekli Tepe, irán apareciendo más pilares, más esculturas talladas, se resolverán misterios y se añadirán nuevos. Pero hay respuestas, que aunque no sean las más verosímiles, son las más cercanas a la verdad. Este complejo significó un cambio de Era en la evolución de la especie homo. Los hombres que por allí vivían, cazaban para poder alimentarse, desconocían completamente las artes y las ciencias . Sus vidas se basaban en la supervivencia más cruda, en condiciones realmente duras, sin ningún atisbo de un cambio significativo.

Incomprensiblemente, las técnicas de construcción empleadas fueron empeorando. Los primeros círculos, son los más grandes y de mayor complejidad técnica y artística. Los círculos posteriores,  cada vez eran más pequeños y sencillos, y an­­clándose al suelo con menos habilidad. Parece ser que finalmente la actividad cesó por completo hacia el año 8.000 a.C., momento en que enterraron todo el complejo. ¿Cómo puede ser que el primer círculo fuera perfecto, y según iban añadiendo círculos, cada vez se hicieran peor?.

No tiene ninguna lógica, excepto que ese primer círculo, fuera construido por seres que comprendían y controlaban las técnicas en todas sus vertientes, y que esos conocimientos tan avanzados, fueran legados a seres de este planeta, que aún teniendo los conocimientos teóricos, no manejaban la práctica. Jan L. A. van de Snepscheut dijo: “En teoría, no hay diferencia entre teoría y práctica. Pero en la práctica, sí que la hay”. Y Göbekli Tepe es un claro ejemplo de ello.

La mayoría de la gente cree y piensa que no estamos solos en el Universo, pero sólo son una minoría los que se atreven a decir y afirmar que no lo estamos. (Jorge Palazón 24/06/2012).