Archivo de la etiqueta: templarios

Qué se oculta tras “La Última Cena” de Da Vinci

A todos nos han enseñado y nos han dicho, que el Santo Grial es el cáliz, la copa de la que bebió Jesús en la Última Cena. Este cáliz ha sido buscado por miles de personas a lo largo de la historia, siendo una de las reliquias de primer orden. ¿Fue realmente el Santo Grial un cáliz? El Santo Grial portaba la sangre de Cristo, y en este sentido, sí que decían la verdad. Pero desde este instante, conocerás la verdad, el misterio desvelado de lo que realmente es el Santo Grial, su importancia y por qué es tan buscado.

No dudes en llegar hasta el final, y sorprenderte en cada palabra, cada párrafo, cada acontecimiento, cada prueba, porque nada volverá a ser como antes.

En Busca del Grial

El secreto del Santo Grial, su custodia, lo salvaguardaba una Orden Masónica de caballería conocida como el Priorato de Sión. Esta Orden la fundó Godofredo de Bouillon, que no fue un simple creyente, o un simple caballero, sino que representa algo mucho más importante.

El Priorato de Sión es conocido por ser los portadores de un secreto trascendental, que si fuera revelado, sacudiría los cimientos de la iglesia y de todo lo que creemos como verdad, y sin duda alguna, cambiaría nuestra realidad y la vida de millones de personas. Esta Orden fue fundada en 1.099, durante la Primera Cruzada. Esta Orden se creó dentro de la misma organización que eran los Templarios, mitad monjes mitad soldados.

Algunos de los Grandes Maestres que formaron parte del Priorato a lo largo de la historia, fueron Jean de Saint-Clair, René de Anjou, Botticelli, Robert Boyle, Isaac Newton, Victor Hugo, Debussy… y por supuesto, Leonardo Da Vinci. Aunque no fueron maestres en sí, también pertenecieron a la Orden Juana de Arco, el Papa Juan XXIII y Nostradamus.

¿Se creó esta Orden compuesta de personajes ilustres, aristócratas y familias reales para conservar un tesoro material, un cáliz? ¿Es posible que antepusieran sus vidas por salvaguardar un cáliz? ¿Es lógico que dedicaran sus vidas por algo tan material? ¿Era una Sociedad exclusivamente política? Obviamente no!!!

Uno de esos maestres, Leonardo Da Vinci, dibujó una obra entre 1.495 y 1.497 titulada “Il Cenacolo “. No se trata de un cuadro, sino que fue pintada en una de las paredes de la Santa Maria delle Grazie en Milán.  Da Vinci, muy vinculado al Priorato de Sión, y conocedor de lo que salvaguardaban, de los secretos que conocía, decidió dejar plasmado muchos de esos secretos en esta obra. Absolutamente todo lo representado en esta obra está lleno de simbologías, de mensajes cifrados, de revelaciones. Analicemos detenidamente esta obra del Maestre más importante e influyente de la Orden, “La Última Cena” de Leonardo Da Vinci, porque en ella está la respuesta al Santo Grial y a muchas otras cuestiones.

ultima cena 09

El Nuevo Testamento habla que en esta cena, fue donde Jesús instituyó el sacramento del pan y el vino, que son su carne y su sangre. Esta cena, es el momento que antecede a la crucifixión de Jesús. La Última Cena es descrita en tres de los cuatro Evangelios del Nuevo Testamento (Mateo, Marcos y Lucas), pero no en el Evangelio de Juan.

En esta cena, Jesús dijo. “Que pase de mí este cáliz…”, y se ha interpretado como que Jesús ofrecía una copa a sus discípulos, pero curiosamente, en la mesa no hay vino. También ofreció el pan a sus comensales, pero no se ven pedazos de pan partidos para ofrecer, sino que cada uno poseía su pedazo de pan. En la mesa de la Última Cena, sabemos realmente los nombre de seis de los discípulos que estaban, además de Jesús: Pedro, Santiago, Juan, Simón, Andrés y Judas… el resto de personajes que forman el cuadro, son interpretaciones y mensajes que quiere enviar Leonardo.

Da Vinci pintó la escena, donde todos los discípulos están posicionados detrás de una mesa. Esto sería imposible en la realidad, ya que las cenas según la costumbre judía en aquella época, los invitados al Séder, se disponían a los comensales en divanes alrededor de una mesa en forma de “U”, llamado triclinio, y los comensales estarían reclinados, medio tumbados y no sentados.

triclinio en la ultima cena

La cena que tuvo lugar, es lo que se conoce como Séder de Pésaj, la cena que antecede al Día de Pascua. En los Séder, era costumbre que participaran también las mujeres, así que es imposible que en la Última Cena, sólo hubiera varones. Esta cena era una fiesta, un motivo de celebración, y es impensable e iba contra las tradiciones, que no hubiera mujeres.

Da Vinci, en su obra, representó a los doce discípulos junto a Jesús, pero realmente, el número 12 es simbólico. No existe ninguna prueba ni justificación para que esto fuera así.

En la mitología y la religión, la importancia de esta cifra es notable. Para los griegos, los dioses olímpicos del Panteón eran doce, como también fueron doce los trabajos encargados al héroe romano Hércules como penitencia. Según la Biblia, Jacob tuvo doce hijos, y hubo doce tribus de Israel. El número doce, está considerado como el número solar por excelencia y una constante en la cultura mediterránea, símbolo del orden cósmico, de la perfección y de la unidad. La Luna gira doce veces alrededor de la Tierra, hecho que ya observaron y conocieron los pueblos primitivos, en la sincronía entre el año solar y los ciclos lunares. De ahí que los antiguos astrónomos establecieran más adelante los doce signos del Zodiaco.

En el cristianismo, la multiplicación de la trinidad por los 4 puntos cardinales da como resultado el número 12. Para los hebreos, el cumpleaños número 12 de una mujer, significa el paso a la vida adulta y se celebra con el rito denominado Bar Mitzvah. En la cosmología japonesa el creador está sentado sobre 12 almohadones. En sánscrito, lengua sagrada del hinduismo, el sol tiene 12 nombres.

Un número simbólico es aquel que no indica una cantidad, sino que expresa una idea, un mensaje distinto de él, que lo supera y lo desborda. No siempre es posible saber por qué tal número significa tal cosa. La asociación entre ambas realidades a veces es desconocida. Para nosotros, esto es difícil de entender, pero los semitas los usaban con toda naturalidad para transmitir ideas, mensajes o claves.

El número 12 significa “elección”. Por eso se habla de las 12 tribus de Israel, cuando en realidad el Antiguo Testamento menciona más de 12. Esto lo que quiere expresar, es que eran tribus “elegidas”. Igualmente se agrupan en 12 a los profetas menores del Antiguo Testamento. También el Evangelio menciona 12 apóstoles de Jesús, que resultan ser más de doce, pero se los llama “Los Doce”, porque son los elegidos del Señor. Jesús asegura tener 12 legiones de ángeles a su disposición y el Apocalipsis habla de 12 estrellas que coronan a la Mujer, 12 puertas de Jerusalén, 12 ángeles y 12 frutos del árbol de la vida.

Así que, no existe ninguna razón para pensar que a la cena acudieron Jesús y los doce apóstoles, sino que Da Vinci, lo utiliza como simbolismo para expresar una imagen, y utilizar esa numeración como forma de descifrar un mensaje oculto.

Ahora bien, si esta no fue la disposición original de la mesa, ¿cuál fue? Anteriormente expuse que la tradición de la época, era sentarse en triclinios en forma de “U”. La casa donde se celebró la cena, tenía dos pisos, y en el piso superior era donde todo estaba dispuesto. Los discípulos al entrar en dicha estancia, se encontraron con un amplio salón, con una mesa central rodeada de trece triclinios.

Había un diván más elevado que el resto, que obviamente, sería el lugar destinado a Jesús, con un lecho a su derecha, y los demás dispuestos alrededor de la mesa, hasta llegar al segundo lecho preferencial, justo al otro lado donde situaría Jesús. Al entrar los discípulos, dudaron si sentarse en el sitio que quisieran o esperar a Jesús y ser dispuestos en un lugar determinado, pero Judas, se adelantó al pensamiento de los demás, y sin dudarlo, tomó asiento en el lecho justo a la izquierda de Jesús y Juan, hizo lo mismo sentándose en el lecho a la derecha. Esos lugares, supuestamente eran para los “elegidos”, para los más próximos a Jesús, y estos dos discípulos decidieron que eran ellos los que más merecerían esta mención, lo que enfadó al resto.

Quien más recriminó este gesto y se enfadó, fue Simón Pedro, que como forma de protesta, lo que hizo fue tomar sitio en el lecho más bajo de la mesa, justo en el extremo, enfrente de Juan. En esta imagen, podéis ir visualizando cómo realmente debían estar sentados.

triclinio 2

Para los judíos, la parte más importante de la mesa no era el centro, sino el lado izquierdo, esencialmente el segundo lugar, pintado en amarillo en la imagen. Así que Juan, se sentó justo en el extremo (a su derecha), y Judas lo hizo a su izquierda, ocupando el tercer sitio del triclinio.

El lugar de menor importancia, era el que estaba situado más cerca de la puerta, ya que éste era el lugar que solía ocupar el siervo, que debía estar constantemente atento por si tenía que ir a buscar más agua, comida, vino, etc… y éste fue el lugar que ocupó Simón para demostrar su enfado. Así que ya conocemos exactamente donde se colocaron cuatro de los personajes de la última cena. En Juan 13:23,25, se puede leer: “Y uno de sus discípulos, al cual Jesús amaba, estaba recostado al lado de Jesús, cerca de su pecho“.

Según la disposición real, a su lado estaban Judas y Juan. Si observamos el cuadro de Da Vinci, a la derecha de Jesús está Juan y a su izquierda Tomás, así que, quien debió recostarse sobre su pecho fue Juan. Ahora bien, aquí viene uno de los secretos revelados por Da Vinci en “La Última Cena”. La persona que está a su derecha no es Juan, sino que se trata de María Magdalena.

ultima cena 02

Da Vinci nos está revelando dos secretos: 1.- que sí había mujeres en la cena, como era común en las comidas de festividades y 2.- que su discípulo predilecto, el elegido, era María Magdalena.

Da Vinci nos dejó otra pista para decirnos que sí hubo presencia de mujeres en dicha cena, un nudo en un extremo del mantel.

ultima cena 05

La palabra “nudo” en italiano hace referencia a un vínculo (vincoli). Así que Da Vinci, nos está dando otra pista, que en la mesa existe un vínculo muy especial.

Si pudiéramos presenciar la pintura original según lo pintó Da Vinci, y pudiéramos ver los colores de forma nítida, podríamos apreciar otro simbolismo, otro mensaje cifrado. Los ropajes de Jesús, eran azul y rojo, y el de María Magdalena son los mismos, únicamente cambia la posición, está de forma inversa. Da Vinci nos informa que uno completa al otro, que estaban unidos mucho más allá de un simple trato afectuoso maestro-discípulo, sino que su relación era mucho más importante, como un matrimonio.

En la Biblia, se nos dice que Juan, es decir, realmente María Magdalena, estaba recostado sobre el pecho de Jesús (que otro hombre estuviera en esa postura con el Maestro, no sería una imagen adecuada ni creíble en aquella época, así que sólo una mujer, una mujer muy unida a él, como una esposa o una madre o una hermana, podía hacerlo, y Mª Magdalena no era ni su madre ni su hermana).

Si observamos “La Última Cena”, podemos observar que junto a Jesús, realmente no hay nadie, que existe un espacio a ambos lados, y que a su izquierda, bien podría haber una persona reclinada sobre él, sobre su pecho, sobre su regazo.

Da Vinci incorporó una técnica llamada escritura invertida o de espejo, dejando mensajes ocultos que solo pueden ser revelados con el uso de espejos o superposiciones. En la Universidad de Northeastern (Boston), el diseñador gráfico Terrence Masson utiliza desde hace años una tecnología informática para buscar los mensajes ocultos en las obras de Leonardo. Terrence descubrió que Da Vinci tenía una gran curiosidad y dominio sobre la reflexión y la refracción de la luz, óptica y anatomía humana del ojo. También se interesaba por cómo estaban captados los reflejos de los espejos cónicos. Así que la imagen real podría ser claramente esta.

ultima cena 06

Es decir, si juntamos una obra original y el mismo, pero invertido, aparecen imágenes que parecen estar situadas en otra dimensión, fuera del alcance del ojo humano a simple vista. Da Vinci, quería revelar algunas cosas en esta parte esencial de la obra. Por un lado, vemos que Juan, que se supone es el predilecto de Jesús y quien, según los escritos, fue la persona que se recostó en su pecho durante la cena, se aparta de la figura de Jesús, algo realmente extraño y fuera de lugar si hiciéramos caso a lo que dice la Biblia.

Si observamos con mayor detalle la figura de Juan, parece claro que lo que se está representando es a una mujer. Toda la figura es claramente femenina, donde pueden verse  las manos pequeñas, los rasgos del semblante son finos y armoniosos, se intuyen pechos femeninos y lleva un collar de oro. ¿Por qué Da Vinci la pintó a su derecha y no justo al lado de Jesús, en la izquierda, apoyada en su regazo?

Hay que tener en cuenta que Da Vinci pintaba para la iglesia, y no se podía permitir ciertas licencias creativas, por mucho que él conociera la verdad de los hechos, porque le habrían acusado de herejía, blasfemia… y su destino hubiera sido bastante oscuro. Así que, Da Vinci, se veía obligado a dejar como legado su conocimiento como maestre del Priorato de Sión, en forma de secretos ocultos y acertijos.

Si nos fijamos en la composición general de esta escena, lo más destacado es que la configuración que describen Jesús y María Magdalena, es como una gran “M”.

ultima cena 07

Dos líneas azules y dos líneas rojas. Da Vinci nos revela que se trata, efectivamente, de María Magdalena, porque no sólo aparece una “M” (María), sino que los panes de ambos, perfectamente posicionados donde Da Vinci quería, forma una segunda “M” (Magdalena). Leonardo nos facilita todos los detalles para decirnos que Jesús y María Magdalena, estaban ambos presentes en la última cena, y que el lugar preferencial lo ocupaba María Magdalena y no Juan entre sus discípulos.

La mayoría de los libros y la historia, nos dicen que la escena refleja el momento exacto donde Jesús, dice a sus discípulos que uno de ellos le iba a traicionar. Jesús dijo: “En verdad, en verdad os digo que uno de vosotros me traicionará” (Amen dico vobis, quia unis vestrum me traditurus est – Mateo 26).

ultima cena 09

Jesús ocupa el centro de la escena, a sus lados, existe un equilibrio con seis discípulos a cada lado. Si nos fijamos, se puede ver que los discípulos están agrupados de tres en tres. Los discípulos están agrupados en “rectángulos”, cuyo significado es unidad y estabilidad. En el centro está Jesús, y al contrario que todos los demás, se encuentra circunscrito  en un “triángulo equilatero”, que significa equilibrio, majestuosidad, el triángulo donde reside el ojo de Dios. El número tres representa al hombre (cuerpo, mente y espíritu) y a la deidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo). Al fondo, podemos observar tres ventanales que iluminan la parte central donde está Jesús.

ultima cena 10

Vamos a ver quién es cada uno y su posición en la mesa y qué ocurre en el momento exacto donde Jesús, presuntamente, anuncia que va a ser traicionado por un discípulo que se encuentra sentado a la mesa.

A la derecha de Jesús, se encuentran Juan (María Magdalena en realidad), Judas y Pedro, y en el extremo Andrés, Santiago y Bartolomé. A la izquierda de Jesús, se encuentran Santiago el Mayor, Tomás y Felipe, y en el extremo Mateo, Tadeo y Simón.

Viendo la escena, todos los discípulos se encuentran en actitud inquieta, de sorpresa y de indignación, excepto Jesús y María Magdalena, que se encuentran en un estado de total normalidad, calmados, serenos. Si realmente éste fuera Juan y no Mª Magdalena, también se encontraría airado, contrariado y sorprendido por lo que acaba de decir Jesús, es otra muestra de Da Vinci, para decirnos que esta persona no es Juan, y que como elegido de Jesús, conoce de antemano todo lo que él piensa y lo comparte con ella.

Jesús tiene la palma izquierda hacia arriba y abierta, una posición que expresa paz, sinceridad, honestidad. En cambio, su mano derecha está hacia abajo y mucho más tensa que la izquierda, que expresa una posición dominante y que, no está diciendo toda la verdad. Así que Jesús, está diciendo la verdad pero hay algo que oculta. Ahora bien ¿lo oculta él o lo oculta Da Vinci? Justamente la mano derecha, es la que está al lado de Juan (María Magdalena), así que nos da otra pista que aquello que parece, no es.

El trinomio más alejado a la izquierda de Jesús (a la derecha cuando se contempla el cuadro), y por cercanía a éste, lo forman Mateo, Tadeo y Simón. Como vimos anteriormente, cuando los discípulos llegaron al lugar donde todo estaba predispuesto para la cena, Simón se sentó en el lugar menos privilegiado, lo más alejado de Jesús. Da Vinci, aquí es fiel a la historia real, y coloca a Simón lejos de Jesús, en el extremo izquierdo, el de menos importancia en una mesa judía.

ultima cena 12

De los cuatro trinomios que conforman el cuadro, éste es el único donde los discípulos tienen sus manos alzadas hacia arriba. ¿Estamos ante los discípulos más honestos y sinceros que tenía Jesús? Simón el Zelote y Judas Tadeo iban siempre juntos a predicar, ambos recibieron el Espíritu Santo en forma de lenguas de fuego el Día de Pentecostés y ambos murieron el mismo día en el mismo lugar.

Simón, no parece estar tan sorprendido por la noticia de Jesús, más bien su gestualidad expresa afirmación, como aseverando las palabras de Jesús, estando de acuerdo que uno le va a traicionar y que éste, será Judas, aquel que osó a sentarse en primer lugar junto a Jesús. Junto a él, en el medio de los tres, está Judas Tadeo. Este personaje es digno de resaltar, porque Tadeo realmente es Leonardo Da Vinci.

ultima cena 13

Se han usado técnicas informáticas y software avanzado para la comparación y confrontación de imágenes, utilizando un autorretrato de Leonardo Da Vinci y el San Judas Tadeo de La Última Cena. Para realizar esta operación se han utilizado programas de robotización de imágenes, tratamiento y comparación como Facette (usado por los cuerpos policiales de diversos países), Adobe Photoshop y un software de comparación facial diseñado exclusivamente para este tipo de estudios.

Después de someter las imágenes a estas herramientas, la conclusión a la que se ha llegado,  es que entre ambas imágenes existe un nivel de concordancia del 70,1% en modo normal. Esto indica que entre las dos imágenes confrontadas existe “familiaridad”, y que por tanto ambos retratos podrían pertenecer a la misma persona. En modo forzado, el programa arroja un índice de coincidencia del 88,6%, lo que confirma que el modelo para ambas imágenes fue una misma persona.

Por otra parte, el nivel de concordancia antropométrica errónea entre ambos rostros era sólo de un 13,2%, habiendo coincidencias plenas en un 86,8%. Entre ellas, destacan especialmente la concordancia aproximada de los arcos oculares, supranasales, maxilares y una dimensión craneal similar. La figura o matriz que dibujan ambos rostros es altamente coincidente.

Del aspecto estético destacan los accesos capilares, tanto en el cabello como en la barba. Aunque habría que matizar que existe una diferencia notable de envejecimiento de una imagen a la otra. Eso explicaría por qué aún dándose un índice de concordancia alto entre ambas imágenes existen algunas diferencias entre ellas. Los pómulos, la comisura labial, el tabique nasal, la frente y laxitud expresiva hacen y conforman unas exactitudes coincidentes del 67,2%. Otra característica coincidente es la distribución y distancias entre globos oculares, nariz y boca. Ninguna de las dos imágenes muestra orejas que comparar. En este punto del estudio el nivel de concordancia es del 70,01%.

Los datos fueron concluyentes, y determinaron que se trata de la misma persona. ¿Por qué Leonardo se dibujó a él mismo suplantando la figura de Judas Tadeo?

Judas es una palabra hebrea que significa “alabanzas sean dadas a Dios”. Tadeo quiere decir “valiente para proclamar su fe”, y da Vinci, es muy valiente al plasmar y revelar todo lo que existe en esta obra. Da Vinci sólo expresa el nombre de Tadeo y obvia el de Judas, ¿quizás para diferenciarlo del Judas Iscariote traidor? ¿o nos está diciendo que en esta obra él nos revela sus intenciones para que conozcamos la verdadera fe que hay que tener y hacia quién? Una de las características más conocidas de Tadeo, fue ser un gran predicador que conseguía evangelizar a muchos pueblos, así como ser el portador de la Sábana Santa para entregársela al Rey Agbar de Edessa.

Da Vinci nos está revelando, que posee secretos  y conocimientos sobre la verdad, que traerían como consecuencia una conversión de fe, una nueva religión, y que él es portador de la verdad sobre Jesús. Hay que tener en cuenta también, que es imposible que los apóstoles tuvieran una edad tan avanzada, porque tras la muerte de Jesús, muchos vivieron largos años, imposibles para personas tan mayores en el momento de la Última Cena, y Da Vinci, pinta a Tadeo y a Simón con avanzada edad.

Si Tadeo realmente es Da Vinci, Simón es representado como Platón. ¿Cuál es la finalidad para representarle con el rostro del filósofo griego?

ultima cena 14

Platón era una persona mal vista por la Iglesia, al igual que Simón el Zelote, ya que los zelotes eran una facción extrema religiosa y violenta. Platón intentó demostrar de manera racional la existencia de Dios, y los límites entre la razón y la fe, le obligaron a buscar un método de ordenar el pensamiento con rigor, un método lógico, y quien mejor había desarrollado los temas lógicos, era Aristóteles.

Platón no creía en Dios como ser  único,  transcendente, infinito y personal, sino que creía en innumerables personalizaciones limitadas y finitas de lo divino, el cual no se concentra en una sola entidad personal e infinita. En el universo  todo lo que existe tiene vida y todo cuanto tiene vida es divino. Es decir, ser viviente y ser divino, para Platón  son ideas equivalentes. Platón no solamente decía que un dios podía comportarse como un hombre, sino que un hombre podía llegar a ser un dios. Este tipo de pensamiento, era herético para los judíos como para los cristianos. Por este tipo de razonamientos e ideas, Platón no era del agrado de la iglesia.

Así que Da Vinci mantiene un tranquilo diálogo con Platón, pareciendo estar ajenos a lo que sucede en la mesa, al revuelo creado, como si ellos estuvieran hablando de cosas más trascendentales e importantes. Da Vinci no creía en la divinidad de Jesús y tampoco aceptaba la santidad de los apóstoles ni comulgaba con el milagro de la eucaristía. El tercero de este trinomio, es Mateo, el más heterodoxo de los discípulos. Así que no es casual que uno de los cuatro trinomios, esté formado por estos tres personajes, que representan los puntos más alejados de la iglesia ortodoxa y más críticos.

Ninguno de los tres mira a Jesús, otro signo revelador que indica que estos personajes y sus pensamientos, estaban muy lejos de Jesús, no sólo en el extremo menos importante de la mesa, sino en el extremo opuesto de la religión que predicaba Jesús.

El trinomio en el lado opuesto de la mesa, está formado por Andrés, Santiago el Menor y Bartolomé. Andrés, tiene las dos manos alzadas con las palmas apuntando hacia el frente, un gesto de desaprobación y estar contrariado e indignado por la situación, así como de sorpresa, pero una sorpresa no agradable para él. Santiago el Menor hace un gesto con su mano izquierda de intentar frenar el arrebato de Pedro y Bartolomé se inclina hacia delante en un ademán de ver o escuchar más nítidamente lo que ocurre, con las manos apoyadas en la mesa, un gesto que indica que está tomando impulso y quiere dirigirse al centro de la mesa.

ultima cena 17

El trinomio justo al lado de estos, está compuesto por María Magdalena, Judas y Pedro. Parece más que evidente que, quien todos afirman es Juan, justo a la derecha de Jesús, se trata de una mujer. Judas, es el personaje que se encuentra en un nivel más bajo del resto de discípulos. Mª Magdalena con rostro sereno y postura cómoda, sin tensión, parece escuchar algo que le está diciendo Pedro. Lo curioso de esta imagen, es que Pedro porta en su mano un cuchillo, pero su rostro no acompaña a la acción, el cual parece estar simplemente comentando a Magdalena. ¿Por qué porta Pedro un cuchillo en plan amenazador?

ultima cena 18

Judas parece querer escuchar lo que Pedro está diciendo a María Magdalena. Pedro no sólo amenaza blandiendo un cuchillo con su mano derecho, sino que con su mano izquierda, amenaza de vida a María Magdalena, como insinuando que aquello que acaban de revelar en la mesa, debía ser castigado con la muerte, pero el rostro de Magdalena, no es de terror ni miedo, sino que se inclina hacia Pedro para escuchar sus sugerencias. La postura fisionómica de Pedro es antinatural, muy forzada. ¿A quién quiere matar Pedro?

El trinomio a la izquierda de Jesús, está formado por Tomás, Santiago el Mayor y Felipe. Llama la atención Tomás con el dedo apuntando hacia el cielo. Esta representación es muy típica de Da Vinci. Quién levanta su dedo derecho y mira a alguien se muestra como el “primero entre iguales”. La palabra príncipe, realmente significaba “primero entre iguales”, y tiene su origen etimológico en la palabra latina “princeps” y ésta a su vez proviene de la palabra griega “arkhon”.

Juan Bautista, está considerado como el príncipe de todos los santos católicos, es el único que en lugar de celebrar en el santoral el día de su muerte según la tradición común, celebra el día de su nacimiento. Cuando el Bautista de Leonardo mira al observador, éste se proclama príncipe de los santos elevando su índice derecho.

ultima cena 23

Da Vinci, por lo tanto, en la “Última Cena”, otorga esa potestad y poder a Tomás, otorgándola el lugar que realmente le correspondía. Para Da Vinci, Tomás se postula frente a sus iguales, el resto de los apóstoles, como el primero, el jefe, el Príncipe. Tomás era el hermano gemelo de Jesús, así que por linaje, debería ser quien ocupara el lugar que Jesús iba a dejar, y postularse como futuro líder. Esa es la razón por la que Leonardo lo sitúa el más cercano al maestro, y el por qué de su dedo índice derecho erguido, Tomás se manifiesta a sus compañeros como el sucesor Jesús.

Se cree que la única parte del cuerpo de Juan Bautista que se salvó de la destrucción por el Emperador Juliano, fue dicho dedo, y llevado a Francia por Santa Tecla.

Felipe, de todos los discípulos varones, es el que menos denota una actitud hostil, de enfado o de desaprobación, sino que se encuentra en una gestualidad misericordiosa. Dentro de los Evangelios apócrifos (aquellos no aceptados por la iglesia), el Evangelio de Felipe es el más explícito en el tema del afecto de Jesús por María Magdalena, razón por la cual, la iglesia jamás aceptó su evangelio como verdadero.

En 1.945, se encontraron 13 códices de papiro en Egipto, que contienen más de cincuenta textos, conocidos como los Manuscritos de Nag Hammadi. Casi todas las obras son de carácter herético y reflejan distintas tendencias gnósticas. Se trata de textos que se creían destruidos durante la lucha por los primeros cristianos, donde se guardan el Evangelio de Tomás , el Evangelio de Felipe y el Evangelio de la Verdad.

En el Evangelio de Felipe, el primer pasaje dice: “Tres mujeres caminaban siempre con el Señor: María, su madre, la hermana de ésta, y Magdalena, denominada su compañera”. Es evidente, que María Magdalena era mucho más que aquello que dicen los evangelios canónicos, una vulgar prostituta, sino que realmente fue la esposa de Jesús, y que la iglesia lo único que ha querido hacer durante cientos de años, es infravalorar y destruir quien realmente fue.

El segundo pasaje del Evangelio de Felipe dice: “¿Por qué no os amo a vosotros como a ella?” La relación entre María Magdalena y Jesús iba mucho más allá de todo lo que nos dice la iglesia y los escritos canónicos, los cuales están manipulados. este es el motivo de que muchos discípulos tuvieran excesivos celos de María Magdalena.

Santiago el Mayor, levanta los brazos interponiéndose en el camino de Felipe y Tomás, como intentado parar su reacción, una actitud un poco extraña, ya que Felipe y Tomás no parecen tener una actitud agresiva ante lo que sucede en la mesa, su reacción es mucho menos hostil de aquello que sucede en otras partes de la mesa.

Estos son los hechos que nos han contado. Esa noche, Jesús revela al resto de discípulos que uno de ellos le va a traicionar. Esa misma noche, durante la cena, Jesús instaura el sacramento de la eucaristía, ofreciendo de forma simbólica a los discípulos pan y vino, representando su cuerpo y su sangre. Y que esa copa o cáliz que Jesús ofreció, representando su sangre, es el Santo Grial, el cual, es una de las reliquias o secretos que custodiaban los templarios y el Priorato de Sión, y que era buscado por la iglesia afanosamente.

Ahora, vamos a analizar la obra de Leonardo, como realmente él quiso que fuera interpretada y las verdaderas intenciones que tenía. Veamos nuevamente el cuadro de la “Última Cena”, y vamos a empezar a analizar todo aquello que quizá uno no se para a observar, que es donde reside el verdadero mensaje y significado de esta obra.

ultima cena 09

De izquierda a derecha (según contemplamos el cuadro):

  • Bartolomé se levanta en un gesto de inclinarse hacia adelante.
  • Santiago el Menor intenta calmar a Pedro.
  • Andrés se muestra sorprendido por lo que acaba de decir Jesús.
  • Pedro reacciona violentamente portando un cuchillo.
  • Judas permanece sentado intentando escuchar a Pedro.
  • Mª Magdalena está serena y escucha a Pedro.
  • Jesús permanece inalterable ante la reacción de la mesa.
  • Tomás muestra su índice hacia los cielos mirando a Jesús.
  • Santiago el Mayor intenta contener a Tomás y Felipe.
  • Felipe muestra una actitud de incredulidad.
  • Mateo se dirige a Tadeo y Simón pidiendo vean lo que sucede.
  • Tadeo intercambia opiniones con Simón.
  • Simón intercambia opiniones con Tadeo, ambos ajenos a la revuelta.

Leonardo Da Vinci cifró mensajes en la Última Cena, que hablan de la naturaleza histórica de Jesús y su verdadera relación con María Magdalena. Da Vinci, como maestre del Priorato de Sión, estaba en posesión de información que se fue transmitiendo entre los diferentes maestres del Priorato a lo largo de los años y de los siglos.

Jesús ofreció a sus discípulos su cuerpo y su sangre, pero no lo hizo a través del pan ni de una copa de vino, bebida que no hay en la mesa. Lo que realmente presentó Jesús a sus discípulos fue su linaje, su descendencia, el hijo que portaba su cuerpo y su sangre, el hijo que tuvo con su esposa, María Magdalena, el Santo Grial.

Da Vinci, sabedor y conocer de este secreto, conocedor de la existencia de evangelios apócrifos que fueron desechados por la iglesia por ser contraproducente para los intereses de esta, se encuentra que tiene que realizar una pintura que represente la Última Cena. La iglesia tiene una interpretación de lo que ocurrió aquella noche, y no sólo eso, sino que la iglesia tiene el poder, tanto social como político, y cualquier atisbo de blasfemia o herejía, te conducían inexorablemente al dolor y posiblemente a la muerte.

Ante esta tesitura, Da Vinci, poseedor de los hechos reales que le han sido legados desde los primeros maestres del Priorato de Sión, sabía de primera mano que aquello que custodiaban con sus vidas, no era un simple cáliz, sino que se trataba del linaje de Jesús, su descendencia, la cual había que custodiar y salvaguardar de todos los peligros que le acechaban. ¿Cuántas personas, si fueran poseedores de esta información, no habrían intentado atentar contra la vida del hijo de Jesús y María Magdalena? Serían miles de personas quienes hubieran intentado acceder a él, por ello se creó el Priorato y los Templarios.

Hemos analizado la Última Cena según los hechos que nos dice la Biblia. Jesús revela a sus doce apóstoles que uno de ellos, le va a traicionar, que es el instante exacto que pinta Da Vinci, con el consiguiente revuelo que se forma en la mesa. Entre ellos, supuestamente está Juan, a la derecha de Jesús (izquierda según el observador), y posteriormente, Jesús implanta el sacramento de la eucaristía ofreciendo el pan (que representa su cuerpo) y el vino (que representa su sangre).

Ahora observemos nuevamente la misma escena, pero analizándolo con aquello que conocía Da Vinci, donde su verdadera intención debe ocultarla para no ser repudiado y castigado por la iglesia. Jesús, revela a sus discípulos que tiene descendencia, un hijo nacido de su matrimonio con María Magdalena, quien realmente se sienta a su derecha y no Juan. Este hijo, es su Sangre Real, su Santo Grial, quien porta sus genes, su cuerpo y su sangre, la auténtica descendencia del Mesías en la Tierra.

Jesús, para la iglesia, es el Hijo de Dios, y la sola idea de que estuviera casado y tuviera descendencia, son hechos que no puede permitir porque sacudiría sus pilares, y con ello, todos sus bienes, toda su riqueza y todo su poder. Así que Da Vinci, debe ocultar sus verdaderas intenciones, pero se ve en la obligación como maestre del Priorato de Sión, de dejar plasmado a través de mensajes ocultos sus conocimientos.

ultima cena 09

Vamos a fijarnos donde se dirigen las miradas y los gestos de los discípulos. Bartolomé, Andrés, María Magdalena, Santiago el Mayor y Felipe, no miran a Jesús, sino que todos están mirando a un mismo punto. Por su parte, Tadeo y Simón, dirigen sus manos al mismo punto de la mesa donde el resto está mirando. ¿Qué hay en la mesa para que se centre la mirada y los gestos de los discípulos hacia ello? La respuesta es el Santo Grial. Ahora bien, ¿dónde lo ha ocultado Da Vinci?

Da Vinci, para poder revelar que el Santo grial realmente es la descendencia de Jesús y María Magdalena, tenía que ocultarlo muy bien, pero a su vez, dejar pistas sobre ello, y que hubiera alguna forma de poder visualizarlo. Para ello, Da Vinci utilizó una técnica que conocemos como estereograma, que son imágenes que permiten obtener una  ilusión óptica, es decir, que haya una imagen dentro de otra imagen, pero que siempre una imagen sea la principal, y aquello que se desea ocultar, la secundaria.

Una vez que esta imagen secundaria es visualizada y captada por nuestros ojos, éstos de forma natural convergen sobre la imagen de forma directa. A veces, es necesario un poco de paciencia y concentración para poder ver ciertos estereogramas. Algunas personas lo logran inmediatamente, pero a otras les lleva mucho tiempo lograrlo y otros simplemente no pueden captarlas. Una vez que el cerebro asimila este tipo de visión las imágenes logran visualizarse sin mucho esfuerzo.

Para que el lector pueda visualizar claramente donde está oculto el Santo Grial, lo remarcaré para que todos puedan visualizarlo claramente. Antes de hacerlo, deciros que éste, se encuentra en la figura de Judas. Veamos nuevamente a Judas en la Última Cena de Da Vinci. Judas es la figura que se encuentra sentada, quien mira hacia atrás haciendo un ademán de intentar escuchar lo que dice Pedro a María Magdalena. Observar detenidamente a Judas porque ahí está el Santo Grial, el hijo de Jesús.

ultima cena 17

Seguramente muchos no habrán podido conseguir ver el estereograma secundario y la figura de un bebé. Esto significa, que Da Vinci ocultó muy bien esta figura que hubiera significado herejía y su destrucción. Así que vamos a remarcar donde se encuentra.

ultima cena 24

Ahora observar la imagen según lo pintó Da Vinci, y después observar el estereograma desvelando la imagen secundaria. En este punto, ya todos deberían ver sin ningún tipo de problemas en el cuadro original de Da Vinci al bebé oculto de forma clara y nítida.

El bebé está en una posición sentada, y Da Vinci, lo ocultó utilizando la técnica tal que la cabeza del bebé, se confundiera con el cuello de Judas, y su espalda y piernas, con el brazo de Judas. El bebé, gira la cabeza hacia Andrés, y éste, está mirando claramente al bebé, mostrando su gran sorpresa con las manos levantadas hacia el frente y sin parar de mirar directamente a los ojos del bebé.

ultima cena 25

En este punto exacto, la obra de Da Vinci empieza a cobrar otro sentido y otra dimensión. Jesús, no está diciendo a sus discípulos que uno de ellos le va a traicionar, sino que les está presentando a su heredero, por eso la mesa se revoluciona, porque Jesús es el presunto Hijo de Dios, y no entra en el pensamiento de la época ni en su misión como Mesías, que tenga descendencia.

Se nos ha dicho, que Judas es el traidor que supuestamente Jesús estaba delatando. ¿Por qué Da Vinci esconde la figura de su hijo entonces en este personaje? En los manuscritos encontrados en Nag Hammadi, se encuentra el Evangelio de Judas y otros muchos. De estos escritos, se puede observar que Judas era el verdadero discípulo predilecto de Jesús. Solamente es repudiado y tratado como un traidor por los cuatro evangelios canónicos, los aceptados por la iglesia y los que aparecen en la Biblia.

El papiro habla de las revelaciones que Jesús hizo a Judas Iscariote, en conversación privada, tres días antes de la Pascua. Escrito en tercera persona, el texto es un diálogo entre Jesús y sus discípulos, especialmente Judas, que aparece como el discípulo favorito de Jesús. Según este evangelio, Judas entregó a su maestro a los romanos siguiendo órdenes del propio Jesús, quien profetizó: “Tú serás el decimotercero, y serás maldito por generaciones, y vendrás para reinar sobre ellos” (página 47 del manuscrito). Jesús le está agradecido a Judas y lo elogia: “Tú los superarás a todos ellos. Porque tú sacrificarás el hombre que me cubre (…). La estrella que indica el camino es tu estrella”.

Así que Judas, junto a María Magdalena, era el único que sabía que Jesús tenía descendencia, por este motivo, es quien custodia al bebé, porque Jesús es en quién más confía y por eso le reveló el secreto. ¿Cómo podía saber esto Da Vinci, si los Manuscritos de Nag Hammadi no se encontraron hasta 1.945? Lo sabía porque pertenecía al Priorato de Sión, quienes conocían estos hechos de primera mano cuando se crearon, y este es el motivo real de por qué su existencia.

Ahora contemplemos toda la obra, y vamos donde se dirigen todas las miradas y muchos de los gestos de los discípulos, porque todo empieza a cobrar sentido. La verdadera posición de María Magdalena es junto a Jesús, apoyando su cabeza en él, y el hijo debería estar entre ambos. Esta sería realmente la composición del cuadro sin tabúes, tal y como Leonardo le hubiera gustado plasmar, pero que por imposiciones eclesiásticas y razones evidentes, no podía hacer.

ultima cena 26

Aquí podemos observar a qué parte de la mesa se dirigen las miradas y los gestos. Judas es el menos sorprendido de todos, y a quien menos le ha sorprendido la revelación, porque él ya lo sabía, es el único de todos los discípulos que lo sabía. El trinomio formado por Simón (Platón), Tadeo (Da Vinci) y Mateo, no miran al bebé, pero sí dirigen sus manos hacia él. Simón y Tadeo hablan entre ellos como si no les sorprendiera la noticia, y realmente es así, porque ambos son conscientes de su existencia. Mateo, en cambio, es el que más gesticula con sus brazos y manos, apuntando claramente al bebé.

Felipe mira al bebé haciendo un ademán de acercarse para contemplarlo mejor, pero Santiago el Mayor se lo impide. Tomás, quien alza su dedo índice a los cielos, indica con su gesto que él, como hermano de Jesús, debería ser el verdadero príncipe, el heredero legal al puesto que va a dejar vacante Jesús, y sabe que con un heredero real, de la sangre de Jesús, ese puesto no lo ocupará. Por este motivo, Santiago el Mayor también le impide el paso con su brazo derecho, para que el revuelo y la consternación no vayan a más.

Pedro es el más enfurecido, portando un cuchillo en su mano derecha y yéndose claramente hacia el centro de la mesa. En el Evangelio de María Magdalena y en otros escritos, se habla de la rivalidad y el odio que Pedro tenía hacia Magdalena. El evangelio apócrifo de María Magdalena (encontrado en el siglo XIX) y los evangelios gnósticos de Nag Hammadi, muestran que ella fue compañera de Jesús y tuvo un papel en la cristiandad de un nivel mayor que el de los apóstoles. Los más de 100 evangelios apócrifos presentan a María Magdalena como la consorte e incluso como la apóstol más cercana a Jesús.

En estos manuscritos, se puede leer: “Pedro, tú siempre has sido irascible. Ahora te veo como un adversario de la mujer. Pero si el Salvador la hizo digna, ¿quién eres tú, de veras, para rechazarla? El Salvador la conoce seguramente muy bien. Eso es porque él la quería más que nosotros. Debemos de estar avergonzados y buscar la perfección como él nos ordenó, y anunciar el evangelio, no añadiéndole ninguna otra regla u otra ley más allá de lo que el Salvador nos ha dicho.”

En el Evangelio de Tomás, Pedro dice: “¡Que se aleje Mariham de nosotros!, pues las mujeres no son dignas de la vida”.  En otro Evangelio gnóstico, Pedro añade: ¿por qué tenía que enseñarle a ella cosas que a nosotros no nos enseñaba?”, a lo que otro apóstol le responde: “Bueno Pedro, si él lo ha querido así, si él la ha escogido a ella tenemos que aceptarlo”.

En el Evangelio de Pistis Sophia, Pedro dice a Jesús: ‘Maestro, no podemos soportar a María Magdalena, porque nos quita todas las ocasiones de hablar, en todo momento está preguntando y no nos deja intervenir”. En otro lugar del mismo Evangelio, la Magdalena manifiesta: “Dudo de Pedro, y le temo, porque odia el género femenino”. En este enfrentamiento, tuvo que intervenir Jesús, que dijo: “Quítate de mí Satanás, me eres un escándalo, porque no entiendes lo que es Dios sino lo que es de los hombres.” El odio de Pedro hacia María Magdalena era evidente, y Da Vinci, consciente de ello, lo representa como el más airado, y portando un arma, que seguramente iba dirigido a Magdalena.

En una cultura tan dinástica como la existente en aquella época, un Jesús célibe y sin hijos hubiera sido un escándalo e inaceptable, y se habría visto obligado a explicarlo en el decurso de su vida pública o como parte de sus supuestas enseñanzas. La tradición judaica aborrecía el celibato y era un pecado. Mucho habría llamado la atención Jesús si hubiese predicado el celibato. Pero ese cargo nunca se esgrimió contra él, ni siquiera por parte de sus enemigos más implacables. La vida monástica fue un invento muy posterior del cristianismo, e incluso un personaje tan obviamente misógino como Pablo, admitió que era «mejor casarse que consumirse de pasión».

La sola idea que Jesús hubiese tenido una vida sexual, hace temblar a los cristianos y la iglesia, y más si esa mujer es Magdalena, una mujer que según la iglesia era una prostituta. La Iglesia, a través de la manipulación de textos y de mentiras, inculcó en la sociedad que Magdalena era impura, una prostituta arrepentida. Esta interpretación sirve a la iglesia para transmitir dos mensajes importantes: 1.- que María Magdalena y las mujeres en general, eran impuras y espiritualmente inferiores a los hombres, 2.- sólo la Iglesia ofrece la redención.

Da Vinci también dejó otro mensaje oculto. Si trazamos una línea entre las manos de Jesús, María Magdalena y Pedro, obtenemos una exacta imagen de espejo de la Constelación de Casiopea. Da Vinci utilizaba a menudo esta técnica de espejo, que también empleó en la Última Cena, para ocultar mensajes secretos. Así quedaría la línea trazada.

ultima cena 28

 Y esta es la Constelación de Casiopea.

ultima cena 29

Vemos claramente que una es el reflejo de la otra, vista en un espejo. Los nombres arábigos de las principales estrellas de Casiopea nos facilitan algunas claves de su significado esotérico. Los árabes llamaban a la constelación de Casiopea el Árbol Seder (la misma palabra que el Séder de Pésaj, la fiesta judía celebrada antes de Pascua). Los árabes más antiguos pensaban que esta constelación era una “enorme mano manchada con alheña”, con las estrellas más brillantes representando las puntas de los dedos.

Casiopea está ubicada en un extremo de la Vía Láctea, una zona que se relaciona con lo que se conoce como la Familia de Constelaciones Perseo. Casiopea se encuentra en el signo zodiacal de Aries (el Carnero), donde también están las estrellas Shedir (el busto), Ruckbah (el entronizado) y Dat al-Cursa (el sentado). Los chinos llamaban a Casiopea Ko Tauo (la puerta). Los observadores que miran hacia el norte, pueden ver la estrella que se llama Caph, que significa palma de la mano, al extremo izquierdo de la “W” de Casiopea volteada cabeza abajo.

Casiopea es una constelación circunpolar, es decir, que nunca se oculta en el horizonte. Durante todo el año, Casiopea está siempre visible, trazando círculos alrededor de la estrella Polar del Norte (Polaris). La Osa Mayor se encuentra en el lado opuesto del polo con relación a Casiopea. Así que sirve como guía a todos los hombres cuando están perdidos, una alegoría de la fe cristiana, del mensaje de Jesús, que con su muerte no desaparecerá, ya que deja presenta su legado en la Tierra.

Así que, Da Vinci, dibujó en su obra una “M”, para revelar que en la mesa estaba sentada y presente María Magdalena (de forma terrenal), y también dejó plasmado una “W” a través de la Constelación de Casiopea (de forma celestial). En la mesa, se encuentra el heredero terrenal así como celestial, la “M” y la “M” invertida “W”.

Pero aún queda otro secreto que esconde Da Vinci que data de los comienzos templarios y del Priorato de Sión. El ocultista del siglo XIX Eliphas Levi, decía que los primeros gnósticos, hacían ígneo al Espíritu Santo, y lo adoraban a través de la figura de Baphomet (conocido como Bafometo), en los templos o en lugares secretos.

baphomet

Los Rosacruces, utilizaban las siglas I.N.R.I. como significado de “Ignea Natura Renovatur Integra, que significa, la naturaleza se renueva por el fuego”. La traducción a estas siglas actualmente, se interpretan como Iesus Nazarenus Rex Iudaeorum, que significa, Jesús de Nazaret Rey de los judíos”. La naturaleza se renueva a través del fuego, el conocimiento que te hace ser Dios, ese fuego del Árbol de la Vida.

Baphomet es una figura con cabeza de cabra que se encuentra en varias instancias en la historia del ocultismo. Desde los Caballeros Templarios en la Edad Media y los masones del siglo XIX se utiliza el culto a esta figura. Baphomet representa lo oculto, sobre todo en el ocultismo occidental, gnosticismo, alquimia, la cábala y el hermetismo.

Eliphas Levi, el ocultista francés que atrajo la famosa representación de Baphomet, argumentó que el nombre había sido derivado de la codificación cabalística: “El nombre de los templarios Baphomet, que debe ser escrito kabalísticamente hacia atrás, se compone de tres abreviaturas: Tem. OHP. AB., Templi omnium hominum pacts Abbas; “el padre del templo de la paz de todos los hombres.”

Baphomet representa la culminación del proceso alquímico, la unión de las fuerzas de oposición para crear la Luz Astral, la base de la magia y, en última instancia, la iluminación. El concepto de androginidad es muy importante en la filosofía oculta, ya que es el representante del más alto nivel de iniciación en la búsqueda de convertirse en “uno con Dios”.

Las manos de Baphomet forman el signo de hermetismo, que es una representación visual del axioma hermético “como es arriba es abajo”, que aparece en el Kybalion. Esta sentencia resume la totalidad de las enseñanzas y los objetivos del hermetismo, en el microcosmos (el hombre) es como el macrocosmos (el universo). Da Vinci, conocedor de esto, haciendo referencias a los cielos a través de Casiopea y a la Tierra a través de la descendencia de Jesús y María Magdalena, también quiso dejar oculto la figura más trascendental en muchos ritos herméticos.

La primera mención registrada de Baphomet como parte de un ritual oculto, apareció durante la época de los Caballeros Templarios. La primera aparición de la figura de Baphomet, apareció en una carta de 1.098 por el cruzado Anselmo de Ribemont diciendo: “Como el día siguiente amaneció llamaron con fuerza a Baphometh mientras oraba en silencio en nuestro corazón a Dios, y luego nos atacaron y obligaron a todos ellos fuera de las murallas de la ciudad.”

Baphomet representa la realización de esta tarea cósmica a una escala muy pequeña, dentro de uno mismo. Una vez que se logra un perfecto equilibrio en un nivel personal, es donde empieza lo oculto, que se inicia en un punto de la mano hacia el cielo y una mano hacia la tierra: “Como es arriba, es abajo”, es decir, como es en los cielos es en la Tierra, y viceversa.

Ahora bien, ¿dónde aparece esta figura en la obra de Da Vinci? Otro de los trucos y recursos empleados por el pintor, es conseguir que la pintura, vista desde un espejo y superpuesta, refleja nuevos mensajes cifrados. Si hacemos esto con la figura principal de la Última Cena, con Jesús, nos aparece Baphomet.

baphomet 2

Da Vinci, como es arriba es abajo, como es abajo es arriba. Nos revela su vinculación a los templarios y al Priorato de Sión, nos revela que es poseedor y conocedor de secretos referentes al Santo Grial, la verdad de lo que custodiaban los Caballeros Templarios, por qué se crearon y por qué daban la vida por ello.

Esa noche, nadie traicionó a Jesús, los evangelios gnósticos, escritos mucho tiempo después, interpretaron y manipularon todo lo que pasó en verdad, porque no podían aceptar que Jesús tuviera descendencia, ya que eso no entraba en la visión del Mesías que tenían. Judas, tal y como muestran los manuscritos gnósticos y apócrifos, era leal a Jesús, seguramente tras María Magdalena el que más, tanto que fue el encargado de proteger al hijo heredero. La iglesia, tachó a Magdalena de prostituta e impura, muy lejos de la realidad, ya que Magdalena pertenecía a una familia real, y era la heredera legítima de Betania, nada que ver con ser una prostituta. Si Judas fue un traidor, es porque fue fiel a Jesús y no lo es para la iglesia.

De este nacimiento, nació la dinastía merovingia, quienes portaban la sangre real de Jesús. Para proteger este linaje, se crea el Priorato de Sión y monjes expertos en caballería y lucha, los Caballeros Templarios. La iglesia, el ala más ortodoxa, no paró de buscar el Santo Grial para destruirlo, y por ende, atacó y destruyó a la Orden del Temple, ejecutando a sus miembros, sus posesiones, sus lugares de culto, requisando todo lo que tenían, en busca de respuestas. Pero nunca llegaron a conseguirlo. El secreto iba pasando generación tras generación a personas muy influyentes, familias reales, adineradas, instituciones secretas… que iban transmitiendo lo que sabían, y lo sabían de mano de María Magdalena y algunos presentes en la Última Cena.

Seguramente, en la actualidad, este linaje sigue vivo, y el árbol genealógico de Jesús esté entre nosotros. Esto es lo que Da Vinci nos reveló, esta es la verdadera historia del Santo Grial.

Anuncios

La Sábana Santa de Jesús. Auténtica o Falsa?

Viernes 3 de abril, Jesús está sentenciado a ser crucificado. Tras ser torturado como ningún otro ser humano lo fue, tras largas horas de sangre y dolor, Jesús permanece crucificado, y su cuerpo reacciona a todo el maltrato recibido.

La disminución de la volemia por la abundante pérdida de sangre, hacen aumentar la disnea (dificultad respiratoria) que comenzó la noche anterior en Getsemaní. Esta disnea aumentó con los latigazos que afectaron y dañaron diversos órganos. Una hipercapnia (aumento de la presión parcial de dióxido de carbono), muy severa le sobrevino. La hipotensión arterial, acrecentada por la desnutrición y la pérdida constante de líquido corporal y de sangre, le dejaron sin fuerzas. Además, todo el dolor que soportó, se vio incrementado por la hematohidrosis de la noche anterior, que incrementó considerablemente el dolor sobre la dermis y la epidermis.

El corazón de Jesús deja de latir a consecuencia de un fallo cardíaco, debido a la acumulación de fluido en la membrana que rodea el corazón, llamada efusión pericárdica, al igual que alrededor de los pulmones, llamada efusión pleural.

El Sol empezaba a ponerse, estaba a punto de comenzar el Sabbath, de comenzar la Pascua, y en esa fecha estaba prohibido que nadie estuviera crucificado, así que se procedió a bajar el cuerpo de Jesús de la cruz. Su cuerpo fue llevado a un sepulcro que había cercano, propiedad de José de Arimatea. Una vez allí, envolvieron el cuerpo en un lienzo de lino.

Una de las razones para que la Sábana Santa (Síndone), sea considerada auténtica por la mayoría de los creyentes, es porque aparece en los evangelios sinópticos. Si repasamos los cuatro evangelios canónicos, éstos dicen:

El evangelio de San Marcos (Mc 15, 42-46), dice:

“José de Arimatea, armándose de valor, entró a ver a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús. Informado por el centurión, concedió el cadáver a José. Este compró una sábana y, descolgando a Jesús, lo envolvió, lo puso en un sepulcro que había excavado en la roca y rodó una losa contra la entrada del sepulcro”.

El evangelio de San Mateo (Mt 27,59-60), dice:

José de Arimatea se llevó el cuerpo de Jesús y lo envolvió en una sábana limpia; después lo puso en el sepulcro nuevo excavado para él mismo en la roca, rodó una losa grande a la entrada del sepulcro y se marchó”.

El evangelio de San Lucas (Lc 23, 52-53), dice:

“José de Arimatea acudió a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús. Lo descolgó, lo envolvió en una sábana y lo puso en un sepulcro excavado en la roca, donde no habían puesto a nadie todavía”.

El evangelio de San Juan (Jn 19, 40-41), dice:

“Cogieron entonces el cuerpo de Jesús, José de Arimatea y Nicodemo, y lo ataron con lienzos, junto con los aromas, como tienen costumbre los judíos de dar sepultura. En el lugar donde lo crucificaron había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo donde todavía nadie había sido puesto. Por ser el día de preparación para los judíos, como el sepulcro estaba cerca, pusieron allí a Jesús”.

Así que, parece claro que el santo sepulcro donde fue depositado el cuerpo de Jesús, pertenecía a José de Arimatea, la única persona que le defendió hasta el final en público, y que la tela que envolvió el cuerpo de Jesús, también le pertenecía.

Esta tela, se ha convertido en una reliquia de primer orden, reverenciada por millones de creyentes cristianos en todo el mundo, ya que en ella está grabada la impronta que el cuerpo inerte de Jesús dejó al desintegrarse de manera repentina a los tres días de su expiación, a consecuencia del proceso de resurrección.

La Síndone  es una sábana estrecha y larga, realizada con espina de pescado, que mide 436 x 110 centímetros. Esta tela, es la única en el mundo que contiene la doble imagen (frontal y dorsal), de un hombre que parece haber recibido torturas y heridas de consideración y una crucifixión. Síndone, procede del griego “sindon”, que significa tejido de lino ligero y sábana.

No tiene ningún resto de pelo animal, ya que estaba prohibido por la Ley Mosaica (Moisés), de que en un telar se mezclen fibras vegetales y fibras animales, pero sí había algunas fibras de algodón, que se utilizaban en algunas partes de Oriente Medio como en Palestina.

Es un tejido con una sarga de cuatro en forma de espiga, muy usual en Oriente en el siglo I, pero totalmente desconocido en Europa. La sarga es un tejido que se produce en líneas diagonales. Esta forma de urdimbre, era típica en las telas que se tejían en los telares de Palmira, una antigua ciudad situada en lo que hoy se conoce como Siria, a 300 km de Jerusalén. En esa época, Palmira era una ciudad importante que exportaba muchos dátiles y telas a otras localidades.

Ahora bien, ¿qué es en realidad la Sábana Santa y por qué es tan importante y un gran enigma científico? Para comprenderlo mejor, debemos conocer una serie de claves para comprender ante qué nos encontramos:

  • Es una tela donde hay impresa la imagen, tanto por el dorso como el torso, de un hombre de 1,81 metros de altura, que ha sufrido heridas por todo el cuerpo.
  • La imagen no atraviesa el lienzo, y la imagen está formada y creada en 3D.
  • No existen pelos de ningún tipo de pincel, ni de trazas de pintura, ni direccionalidad. Esto significa que el lienzo no es una pintura, y que la imagen se ha formado por otras causas.
  • El hombre de la Síndone, presenta restos de sangre en la frente, muñecas, rodillas, pies, espalda… tanto sangre venosa como arterial.
  • Los antebrazos están agujereados por un objeto punzante que atraviesa las muñecas a nivel del llamado “espacio de destot“. Las palmas de las manos están intactas.
  • La imagen es un negativo fotográfico natural.

Esta es la imagen del lienzo, tal y como se vería a nuestros ojos:

sindone 1

Ahora bien, desde la muerte de Jesús hasta nuestros días, ¿dónde ha estado la Sábana Santa? ¿Cómo es posible que haya permanecido y sobrevivido? El itinerario de la Sábana, parece confirmado que fue el siguiente:

Una vez acudieron al sepulcro al tercer día, el cuerpo de Jesús ya no estaba, sólo permanecía la tela con la que cubrieron su cuerpo inerte. Esta tela, la guardaron los seguidores y discípulos de Jesús, ya que se trataba de una reliquia de primer orden. Entre el siglo I y el siglo II, llegó a manos del Rey Abgar de Edesa (la actual Urfa en Turquía). Este hecho nos ha llegado a través del Evangelio apócrifo denominado “Doctrina de Tadeo“.

El rey Abgar, tenía una salud deplorable y estaba bastante enfermo. Escuchó hablar sobre los milagros de Jesús y su poder de curación, así que le escribió para solicitar su intervención divina. Jesús le respondió que estaba ocupado con su misión terrenal, pero que cuando subiera a los cielos, le enviaría a alguien para curar su mal. Después de su muerte, el apóstol Tadeo llevó una carta de Jesús al rey Abgar, con la recomendación de que la guardara mientras quisiera seguir en buena salud, lo que ocurrió inmediatamente. Junto a la carta, iba la Sábana Santa doblado en cuatro veces (tetradiplon). La Síndone permanecería en esta ciudad hasta la conquista sasánida (persas) en el año 609.

Una de las palabras con la que calificaron al lienzo, fue “acheiropoieta“, que significa (no hecho por manos humanas).

El Rey Abgar se convierte al cristianismo y a creer en un único dios. Tras su muerte, su hijo restauraría el paganismo en la región. En el año 177, Abgar VIII el Grande, es coronado rey de Edesa, y durante su reinado, en el año 201, una inundación dañó seriamente la Iglesia de los Cristianos, donde se encontraba la Síndone. Quince años después, los romanos tomaron la ciudad. La Síndone permaneció oculta en algún lugar de Edesa, hasta que fue descubierta en el año 525, tras una gran riada que asoló la ciudad, y puso al descubierto un nicho donde estaba oculta la Sábana Santa, que fue descubierta cuando se estaba restaurando la ciudad de los daños. El nicho se encontraba a las puertas de la ciudad, era un nicho de piedra, sobre un tablero y un marco de oro.

En el año 723 empieza lo que se conoce como “iconoclastia“, una mayor pureza religiosa que duró 120 años, donde se destruyeron retratos de Jesús pertenecientes al Imperio Bizantino y musulmán, pero la Síndone, en poder de los musulmanes en ese momento, no sufrió daño alguno. Donde menos tolerancia hubo fue en Constantinopla, donde León III (el isáurico), prohibió en el año 726 el culto a las imágenes religiosas.

El Concilio de Nicea del año 787 condenó la iconoclastia, hasta que la emperatriz Teodora  en el año 843, restaurara definitivamente el culto a las imágenes y comienza así una búsqueda a determinadas reliquias. En el año 943, el emperador bizantino romano, envió un ejército a Edesa. Esta búsqueda llevó a encontrar la Sábana Santa y llevarla a suelo bizantino en el año 944, y entregársela al emperador Bizancio Romano I Lecano, por 12.000 denarios de plata, la liberación de 200 prisioneros sarracenos y la promesa de que los ejércitos imperiales se abstendrían de volver a Edesa.

Se llevaron a Constantinopla la Sábana Santa y las cartas del rey Abgar, y fueron ofrecidas a Bizancio y colocadas en un altar en la Iglesia de Santa Sofía, en la Capilla de Pharos. Este hecho ocurrió el 16 de agosto del año 944, y fue reflejado en el “sinasario“, el calendario bizantino que señala las fiestas de la iglesia de Bizancio. Ya en Constantinopla, se habla de una tela que hace visible lo invisible.

Las primeras imágenes de Jesús, durante los primeros siglos del cristianismo, Jesús poseía atributos del joven Apolo. Esto cambió en el siglo VI y VII, donde se extiende por todos los lugares una iconografía muy parecida, con una fisonomía y morfología muy diferente a la de Apolo, sin barba y juvenil. ¿Por qué sucedió esto? ¿Qué fue lo que ocurrió para que todos crearan una imagen de Jesús muy parecida? Sin duda, tuvo que ser el descubrimiento de la Sábana Santa en el año 525 en Edesa.

Una de las primeras imágenes que cambiaron radicalmente el aspecto de Jesús, es el Pantocrátor del Sinaí. Pantocrátor, significa Rey del Universo.

sindone 4

En esta imagen, ya podemos ver el parecido tan evidente con la imagen de la Sábana Santa. Alan Whanger, un experto forense, estudió meticulosamente la imagen del Pantocrátor con la imagen de la Síndone, llegando a la conclusión de que existían 170 puntos comunes. Cuando un experto forense analiza una huella dactilar, para saber si es de una determinada persona, sólo le es suficiente afirmar que lo es, cuando existen 14 puntos de congruencia.

Cuando existen entre 45 y 60 puntos de congruencia en una fotografía, ya se puede afirmar que son la misma persona. Esto significa que una puntuación de 170 puntos de congruencia, es una prueba irrefutable de que se trata de la misma persona. Esto significa que el Pantocrátor del Sinaí, quien lo pintó, conocía perfectamente el rostro que aparecía en la Sábana Santa, que lo tuvo en sus manos más de 500 años después de la crucifixión de Jesús.

Pero no sólo en el Pantocrátor del año 550 del Imperio Bizantino aparecen las primeras pruebas de la imagen de la Sábana Santa. En el siglo VII, dos monedas fueron acuñadas con la imagen de Jesús. Una data del año 692 y la otra del año 695, durante el imperio de Justiniano II. La de menor valor, llamada “tremissis“, y la de mayor valor llamada “solidus“.

sindone 5

Según el estudio realizado por Alan Whanger, la imagen del la “tremissis” contiene 188 puntos de congruencia con el de la Sábana Santa, y la “solidus” 145 puntos de congruencia, donde muchas de ellas, son invisibles a simple vista, como flores u otros detalles que sólo son posibles percibir y ver si uno estudia detalladamente la Síndone y la tiene muy cerca.

Otro dato muy curioso, es que los crucifijos bizantinos llevan un travesaño para los pies (el subpedaneum), puesto oblicuamente respecto a la vertical de la cruz. ¿Por qué se hizo de esta manera?

sindone 6

Porque aquellos que poseían la Sábana Santa y analizaron la imagen, pensaban que Jesús era cojo, de pie zambo, o tenía una pierna algo más larga que la otra. ¿Cómo es posible que llegaran a pensar eso? Porque la imagen que proyecta la Sábana, da esa sensación, pero es que Jesús no estaba tumbado en el sepulcro, la verdadera postura de Jesús era esta:

sindone 7

Jesús no permaneció tumbado en su totalidad, sino que la cabeza y las piernas estaban arqueadas, y una de sus piernas más alzada que la otra. Cuando la imagen se proyectó en la Sábana, cuando uno la observa, la sensación que transmite es que una pierna es más larga que otra, por lo que sufriría una cojera dicha persona.

Parece más que evidente, que la Sábana Santa estuvo en manos el Imperio Bizantino. La siguiente referencia de la Síndone, aparece en el Códex Pray. Este códice es el más antiguo en húngaro del que se tiene constancia, escrito entre los años 1.192 y 1.195, bajo el reinado de Bela III de Hungría, criado en Constantinopla. Una de sus ilustraciones muestra preparaciones para la sepultura de Cristo. Dicha ilustración incluiría una mortaja con el mismo tejido de patrón de espiga como la Síndone.

sindone 8

En esta ilustración se pueden observar dos escenas. En la imagen superior, aparecen José de Arimatea, Nicodemo y Juan, junto al cuerpo de Jesús preparándole y limpiando sus heridas. En la escena inferior, aparecen tres mujeres que llegan al sepulcro, y se encuentran con un ángel señalando hacia abajo, donde se encuentra únicamente la Sábana Santa enrollada, sin el cuerpo de Jesús. Si nos fijamos en la sábana de la imagen inferior, vemos que ésta no es lisa, sino que lo pintaron con formas geométricas. La verdadera Sábana estaba realizada en forma de espiga.

sindone 9

Así que esas formas geométricas no son casuales, sino que el autor tuvo acceso a la Síndone e intentó ser lo más fiel posible a cómo era realmente. Existe una coincidencia sorprendente en el dibujo del Códex Pray, donde se aprecia con gran detalle los cuatro agujeros de quemaduras que existen en la Sábana Santa. Esta prueba confirmaría que fueron realizadas mucho tiempo anterior  al año 1.150, mucho antes a la datación por carbono 14 del que hablaré más adelante.

sindone 10

Estas quemaduras se desconocen cuándo sucedieron, pero por estas pruebas se conoce que se produjeron con anterioridad al siglo X. Además, Marco Polo dijo: “Cuando se encuentra una mina de salamandra (amianto), este mineral aparece en forma de algodón en rama, muy espeso y compacto. Se consigue hilarlo y tejer cuerdas y amplias placas muy utilizables para techos de viviendas en regiones calurosas. Para llegar a su hilado, hay que machacar el mineral tal cual sale de su yacimiento, luego se lava y por último se seca, quedando entonces las delgadas hebras listas para ser tejidas. En Roma hay un gran lienzo de salamandra que mi padre Nicolás Polo trajo como presente del Gran Kan al Papa, para que con él se cubriera al sudario de Nuestro Señor Jesucristo”.

Estas palabras de Marco Polo, revelan que se intentó utilizar mina de salamandra (amianto), un material ignífugo. Esto significa que ya existían indicios que la Sábana Santa sufrió algunas quemaduras con anterioridad, mucho antes del incendio de Chambery.
En el año 1.203, un cruzado llamado Robert de Clari aseguró haber visto en la Iglesia de Santa María de Blanquerna (Constantinopla), una tela con la imagen de Jesús, y afirmó: “El sudario donde nuestro Señor fue envuelto, era exhibido cada viernes en lo alto de la ciudad para que uno pudiera ver en él la figura de nuestro Señor”. La cita tiene importancia porque es el primer testimonio que se conoce de un sudario con imagen.

En el año 1.205, tras la IV Cruzada, conocida como la de los mercaderes, Teodoro Angelos (sobrino de uno de los tres emperadores bizantinos que fueron depuestos), envió la siguiente misiva el 01 de agosto de ese año al Papa Inocencio III, protestando por el ataque a la capital:

Los venecianos se repartieron los tesoros de oro, plata y marfil, mientras que los franceses hicieron lo mismo con las reliquias de los santos y, lo más sagrado de todo, el lino en el que nuestro Señor Jesucristo fue envuelto tras su muerte y antes de su resurrección. Sabemos que esos saqueadores han guardado los objetos sagrados en Venecia, Francia, y otros lugares, estando el sagrado lino en Atenas.

Los mercaderes de Venecia sufragaron los gastos y cedieron 480 barcos para transportar a los cruzados. La excusa de esta cruzada, era que Constantinopla pertenecía a la iglesia cismática, y esto parecía justificar su saqueo y la incautación de sus bienes y reliquias. Esta cruzada fue un gran error político-religioso, cuyas consecuencias actualmente se vienen pagando.

Así que la Síndone es llevada a Francia tras el saqueo de la IV Cruzada, y desde entonces, no se tienen testimonios de su presencia allí hasta el año 1.355, cuando se sabe que está en poder de los Charnay, en la localidad de Lirey (Francia). No hay que olvidar, que los templarios como organización, se disolvieron el 03 de abril de 1.312, y terminó con la muerte en la hoguera por orden de Felipe el Hermoso, de Jacques de Molay y Godofredo de Charnay. Así que los templarios fueron los custodios de la Sábana Santa, quienes ofrecieron el lienzo a la colegiata de Santa María de Lirey, que Godofredo de Charnay había fundado.

A partir de esta fecha, se incrementa considerablemente la peregrinación a esta localidad francesa. La Sábana Santa permaneció en la colegiata una temporada, pero su fama iba tan en aumento, que se empezó a temer por su seguridad, así que fue llevada al Castillo de Saint Hippolyte sur le Doubs, que pertenecía al conde Humberto. Al morir éste sin descendencia, y tras unas luchas de poder y de herencias, finalmente la Síndone queda en manos de los duques de Saboya, quienes llevaron la reliquia a la localidad francesa de Chambery, donde fue exhibida desde el año 1.494 hasta el 1.578.

En esta localidad, la Síndone se guardó en una urna de plata cincelada, donde estaba plegada en varias dobleces. La noche del 04 de diciembre de 1.532, un incendió se desató en la sillería de madera del coro de la Sainte Chapelle, que alcanzó rápidamente las dependencias donde se encontraba la Sábana Santa. Uno de los primeros en percatarse del incendio, fue el cerrajero Guillaume Pussod, quien rápidamente acudió a la capilla, forzando la verja que custodiaba la reliquia y poniendo a salvo la Síndone. Esto le provocó numerosas quemaduras, pero gracias a él, la Sábana Santa no terminó quemada, aunque sí llegó a quemarse una de las esquinas.

Finalmente, los Saboya que tenían su corte en Turín, decidieron trasladar la reliquia a esta ciudad, donde permanece actualmente. El traslado se hizo el 14 de septiembre de 1.578. La Síndone perteneció a la familia Saboya hasta el 18 de marzo de 1.983 (hace tan sólo 30 años), con la muerte de Humberto II, el último rey de Italia. En su testamento, lo cedió a la Santa Sede, y desde el 18 de octubre de 1.984, les pertenece.

Esta es la cronología histórica de la Sábana Santa hasta nuestros días. Pero realmente todo empezó a cambiar cunado un fotógrafo llamado Secondo Pía, realizó en 1.898 las primeras fotografías al lienzo. Al revelar las fotografías, fue cuando se encontró de bruces con lo que parecía un negativo fotográfico. Esto fue lo que se encontró Secondo Pía.

sindone 13

Una imagen perfecta del cuerpo que envolvió la sábana. Esto produjo gran alteración a nivel mundial, porque era una prueba, la única que existe de la verdadera imagen y el rostro de Jesús. Lo que se observa es:

  • en la sábana original, de color amarillento, es muy difícil observar ninguna figura cuando ésta se observa a menos de 2 metros de distancia.
  • existe una perfecta correspondencia entre ambas caras de la imagen, fue un cuerpo tridimensional el que estuvo envuelto en el lienzo.
  • Las manchas en la tela, tienen el carácter de un negativo fotográfico, tras la foto de 1.898, se pudo apreciar toda la información que contiene la Sábana Santa.
  • No hay imagen bajo las costras de sangre, lo que significa que la imagen es posterior a estas heridas.

Entre el 8 y el 13 de octubre de 1.978, un equipo multidisciplinar denominado STURP (Shroud of Turin Research Project), estudió la Síndone de forma ininterrumpida (120 horas). Este equipo estaba compuesto por 31 científicos de todas las disciplinas necesarias para un estudio exhaustivo de la Sábana Santa (físicos, hematólogos, fotógrafos, forenses, químicos, etc…).

En el positivo fotográfico, aparecían con gran claridad las múltiples heridas del cuerpo, los regueros de sangre, la coagulación fisiológica, lesiones, morfología y fisonomía del cuerpo… Yves Delage, profesor de Anatomía en la Sorbona, no dudó en afirmar que aquel lienzo cubrió el cuerpo de Jesús en el sepulcro.

Los componentes del STURP, Alan Adler y John Heller, investigaron la sangre, encontrando proteínas animales en las zonas de las heridas, asociadas a la seroalbúmina (proteína humana más importante en el plasma). También encontraron presencia de hemocromógeno (causante del color rojo en la sangre), y pigmentos biliares como la bilirrubina y azobilirrubina. Los resultados también dieron positivo en el test de seroalbúmina que demuestra que los halos serosos de las manchas son reales. Todo esto demostraba que era imposible que fuera una falsificación o una pintura.

Se demostró la inexistencia de cualquier tipo de colorante mezclada con la sangre. Las manchas de sangre habían traspasado la tela. Si las manchas fueran pintura, éstas no la habrían traspasado. Y la imagen no traspasó la tela. La sangre presenta una direccionalidad correcta conforme a las heridas existentes. Hay marcas de abrasión en la parte izquierda de la frente. En la parte posterior de la sábana se aprecian las heridas por la flagelación que sufrió Jesús. También la rodilla izquierda presenta abrasión (seguramente de las continuas caídas al transportar la cruz al Gólgota).

Si nos remontamos al día de su crucifixión, ese viernes tarde, cuando le bajaron de la cruz, ya estaba a punto de comenzar el Sabbath, donde ya no se podía hacer nada con el cuerpo hasta que pasara esta festividad. Se ha comprobado que la forma de la tela, la urdimbre, era típica en ese momento y en ese lugar. Cuando Jesús fue llevado al sepulcro de José de Arimatea, no les dieron tiempo a limpiarle bien todas las heridas, ni afeitarlo, ni prepararlo correctamente según las costumbres judías de la época.

A Jesús le pusieron un pañuelo alrededor del mentón, lo que se conocía como “sudario“, y eran las mujeres las encargadas de limpiar el cadáver y purificarlo. La imagen del pelo aparece blanco, porque tiene sangre, y la sangre en el negativo fotográfico aparece positivo, ya que tiene cierto grado de fosforescencia y brilla.

Cuando se analizaron las heridas y contusiones del rostro, se llegó a la siguiente conclusión:

  • Tumefacción en la zona de la frente. El arco de la ceja derecha condicionó el cierre parcial del mismo.
  • Coágulos sanguíneos en frente y cabello por heridas punzantes.
  • Contusión en la mejilla derecha en forma de triángulo.
  • Desviación de la nariz hacia la derecha. Ésta, presenta su ala izquierda ensanchada y achatada. Este golpe debió provocar una gran hemorragia nasal. Existe un reguero irregular a lo largo de la comisura derecha de la nariz.
  • Labios, mentón, bigotes y barba están impregnados de abundante sangre.
  • Reguero de sangre que sale de la comisura derecha del labio y la nariz.
  • Mentón tumefacto, contuso y excoriado. Zona fuertemente hinchada y empapada en sangre.
  • Pómulos hinchados y contundidos. Tanto el pómulo derecho como el izquierdo están muy lesionados. El izquierdo presenta una herida abierta y el derecho una deformidad.

sindone 14

Estamos ante un rostro que ha sido brutalmente lesionado, a base de golpes, puñetazos, varas, tirones de pelo, etc… Las lesiones en el cuero cabelludo produjeron una hemorragia múltiple y gran dolor. El cuero cabelludo, las sienes y la frente presentan una zona rica sensitiva provenientes de ramas del V par craneal y de los nervios occipitales. Su sensibilidad se asemeja con la punta de la lengua. Esto da una perspectiva del dolor tan intenso que debió sufrir.

Las espinas desgarraron trece puntos en la parte frontal y una veintena en la parte occipital. Cuando se pincha una vena o una arteria y se retira el pincho, la sangre sale hasta que la vasoconstricción y el proceso de la coagulación tapona la herida. Pero si el pincho sigue clavado, actúa de tapón y bloquea la salida de la sangre. En el caso de la vena, producirá un flujo de sangre lento pero continuo. La Síndone, nos dice que el hombre que fue envuelto en ella, llevó la corona durante mucho tiempo, distinguiéndose nítidamente los coágulos de la nuca.

Existe un coágulo muy particular en la parte frontal, que se conoce como el “sello de autenticidad“. Tiene una forma peculiar, como un épsilon o un nº 3. No es rectilíneo sino ondulante, como si encontrara obstáculos en su trayectoria.

sindone 16

Este es el rostro, donde se ve perfectamente ese “3” en la frente de Jesús, y estas las imágenes de su rostro de cómo tuvo que estar.

sindone 15

Esto pudo ser debido a las arrugas en la frente, ramas espinosas o movimientos de inclinación de la cabeza durante la permanencia en la cruz. La sangre necesita unos minutos para coagular, por eso, sólo una parte se coagula cerca de la herida. La cantidad de coágulo es más espesa y ancha cuanto más alejada esté del origen de la herida, ya que mientras dure el flujo sanguíneo, se irán acumulando coágulos unos encima de otros en estratos sucesivos.

Con la tecnología actual, se sabe que quienes le infligieron los latigazos eran diestros, y estaban a un metro de distancia de Jesús. El número de golpes recibidos fueron 120. En la parte de la espalda, se aprecian llagas abrasadas por rozamiento, y marcas profundas de los taxilli (bolas que iban incorporadas a los flagelum). Así que Jesús, en su camino al Gólgota, rozaba constantemente con el patíbulum. Existen marcas de los taxilli en la zona de los omóplatos, lo que significa que Jesús iba vestido hasta la cruz y la túnica protegió estas marcas de su destrucción, ropaje que se le despojó en el momento de crucificarle.

En la espalda existe una zona erosiva y contusa de unos 10 x 9 cm, de forma rectangular en su parte derecha. En el lado izquierdo hay una zona parecida de 14 cm de diámetro, lo que demuestra que el patíbulum pesaba bastante, abriendo las lesiones provocadas en la flagelación, y que no iba del todo horizontal sobre la espalda, sino inclinado hacia abajo por el lado izquierdo. Esto era porque el patíbulum se sujetaba con una cuerda a una pierna por un lado y por el otro al patíbulum del reo de adelante. En esta posición, las caídas eran frecuentes y brutales, dando con la cara y las rodillas en el suelo pedregoso. El patíbulum que portó Jesús debía pesar casi 60 kg.

Es imposible que nadie portara una cruz en su totalidad (patíbulum (madero horizontal) + stipes (madero vertical)), ya que entre ambos maderos pesaría la cruz cerca de 200 kg.

Las rodillas de Jesús están muy lesionadas. La derecha con fuertes excoriaciones al nivel de la rótula y con gran pérdida de líquido en esa zona. La izquierda también presenta numerosas heridas aunque de menor alcance.

Los clavos utilizados era los llamados “clavitravales“, utilizados en la construcción, que medían entre 13 y 18 cm de largo, por 1 cm de ancho en la cabeza. En la imagen de la Síndone, se aprecia claramente que los clavos no se pusieron sobre las palmas de las manos, sino en la zona de las muñecas.

sindone 17

Los ligamentos y huesos del carpo (muñeca), son capaces de aguantar el peso colgado de un cuerpo, mientras las palmas no son capaces de soportarlo. El clavo al nivel de la muñeca no rompe ningún hueso, aunque el roce con el periostio produce un dolor de gran intensidad. En esa zona, el clavo lesiona el nervio mediano, que es motor y sensitivo, aumentando mucho más el dolor. La lesión de este nervio provoca que el pulgar se retraiga, por este motivo, no aparecen los dedos pulgares en la Síndone.

Los pies eran fijados con un solo clavo, pasando por entre el nivel II y III intermetatarsiano, lo que se conoce como “línea de Lisfranc“.

sindone 18

El peso del cuerpo, tirando hacia abajo de unos brazos extendidos, hacen que éstos adopten una posición de 65º, provocando una expansión del tórax, dificultando la exhalación. Una respiración normal, consta de un proceso activo que es la inhalación, y un proceso pasivo que es la exhalación. En la crucifixión, esto ya no es así, la inhalación se convierte en pasiva y la exhalación activa. Esto significa que el crucificado puede inhalar pero no exhalar. Para evitar la asfixia, Jesús debió apoyar el peso de su cuerpo sobre el clavo de los pies, flexionar los codos y juntar los hombros, consiguiendo elevar su cuerpo lo suficiente para expulsar el aire.

Esto debió provocarle una hipercapnia (aumento de CO2 en la sangre), una acidosis láctica, una tetanización y la aparición de fuertes calambres musculares. Al hombre de la Síndone no le rompieron las piernas. El “crurifragium“, consistía en partir las rodillas a los condenados para que no pudieran respirar y acelerarles la muerte. Esto significa que Jesús murió antes de que le tuvieran que romper las rodillas. Sin embargo, sí que presenta una herida oval en el costado derecho de 4,5 cm de largo x 1,5 cm de ancho.

sindone 19

La sangre en ese costado es post-mortem según los estudios realizados, ya que es más densa y oscura y presenta una separación en algunos puntos entre la sangre y el suero. La herida se debió producir unas dos horas después de la muerte.

El hombre de la Síndone presenta una rigidez acentuada, propia de muertes fatigosas y dolorosas con una alta deshidratación y fiebre. El rigor mortis consiste en un estado de contractura muscular que afecta a todo el cuerpo. Los músculos mantienen esa rigidez hasta que las proteínas musculares se destruyen por autolisis unas 15 ó 20 horas más tarde.

Pero no sólo las marcas y la imagen que aparece en la Síndone, nos desvelan todos los misterios de la persona que hay tras ella. Para conocer aún más su autenticidad, expertos palinólogos (estudios de los pólenes, esporas y cualquier palinomorfo actual o fósil), llegaron a la conclusión, que la Sábana Santa poseía restos de pólenes de todos los lugares históricos y reconocidos por los que pasó. El precursor que estudió estos detalles fue Max Frei.

Un total de nueve años dedicó Max Frei al estudio de los pólenes de la sábana, y tuvo que hacer siete expediciones a Oriente Medio para la obtención o identificación de los pólenes diversos, ya que muchos de ellos no estaban microfotografiados en los manuales de botánica o en los herbarios que podía disponer. Identificó 59 especies diferentes de pólenes. Identificadas las 49 primeras especies, pudo presentar ya en el II Congreso Internacional de Sindonología (Turín, 1.978) un serio avance de sus conclusiones. L0s datos y las conclusiones fueron las siguientes:

“Empujado por mi curiosidad científica, y sin prejuicios religiosos de ninguna clase, emprendí esta investigación. Mi objetivo, era reconstruir el recorrido de la Síndone por medio de los tipos de polen depositados sobre ella. La Síndone había sido expuesta a los fieles y, por consiguiente, el polen transportado con el aire por la fuerza tenía que haberse depositado sobre ella. Clasificando los distintos tipos de plantas que encontrara, podría trazar un mapa del recorrido hecho por la Síndone de lugar en lugar y de país en país. Quería saber si la Síndone había estado en el Oriente Medio. Era importante, pues, encontrar polen de plantas que no existieran en Europa. En Judea, no lejos de Jerusalén, encontré la Assueda, una planta que sólo crece en Palestina y cuyo polen se encuentra sobre la Síndone. Hasta ocho tipos de plantas que encontré en Palestina, me permiten afirmar sin posibilidad de duda que la Síndone fue expuesta en Palestina. Algunos tipos de plantas se han extinguido, pero su presencia en el pasado, precisamente en los tiempos en que vivió Cristo, está testificada por los fósiles que encontré en el lodo del Mar Muerto”.

“La Síndone no sólo lleva sobre sí polen de plantas que sólo existen en Palestina sino particularmente polen de especies que vivían allí hace 2.000 años y que hoy están extintas. Frente a resultados de este calibre, puedo afirmar, sin posibilidad de ser desmentido, que la Síndone fue expuesta en Palestina hace 2.000 años. No sé si la tela ha envuelto el cuerpo de Jesucristo, pero puedo afirmar con toda seguridad que la Sábana fue desplegada en el aire de Galilea hace 2.000 años, y que sucesivamente fue llevada a Turquía y a Francia”.

  •  20 de las especies identificadas son abundantes en Anatolia (región de Urfa, etc.) y cuatro en los alrededores de Constantinopla.
  • Tres cuartas partes de las especies encontradas sobre la Síndone crecen en Palestina, y entre ellas, hay trece muy características o aún exclusivas del Neguev y de la zona del Mar Muerto.
  • Los historiadores han reconstruido la historia de la Síndone como sigue: Jerusalén, Edesa, Constantinopla, Francia e Italia”. La palinología está en grado de confirmar las vertientes geográficas de este itinerario. Efectivamente, basándonos en nuestras investigaciones, las principales estaciones, Jerusalén, Edesa, Constantinopla, Francia, Italia, son compatibles con el polvillo de la Síndone.

Una de las controversias más populares en contra de la datación de la Sábana Santa, fue cuando se realizó la prueba del Carbono-14. El resultado que se hizo a la Síndone por el método del carbono-14, lo databa entre los años 1.260 y 1.390. Decir que existen tres tipos de átomos de carbono para su datación, el carbono 12, 13 y 14. El más abundante es el 12 (99%), el 14 es radiactivo y el más raro, y sería un 0,0001 de la proporción existente.

Los seres vivos (animales, plantas, seres humanos), a lo largo de su vida, van acumulando carbono en su cuerpo en esas proporciones. Cada 5.730 años, el carbono 14 se reduce a la mitad (decrecimiento exponencial), nunca desaparece. Por este motivo, se toma como referencia esta datación desde 1.950.

Las fechas radiocarbónicas se expresan “bp”, y las corregidas “BP”. El Carbono-14 se origina en la atmósfera por el impacto de neutrones de rayos cósmicos, que al impactar con los átomos de nitrógeno, lo convierten en Carbono-14 radiactivo. Este átomo se oxida formando el CO2 que se distribuye por toda la atmósfera de forma homogénea. Este CO2 pasa a las plantas y se distribuye por todos los seres vivos.

El error que se cometió con la Síndone, es que se extrajo parte de la tela que las monjas clarisas pusieron como remiendos por las quemaduras que sufrió en uno de los incendios, motivo por el cuál, la datación en muy posterior a lo real. Para que el análisis del carbono-14 sea fiable hace falta que la muestra analizada haya es­tado muy bien guardada, para que el carbono no esté alterado. Por eso, el análisis del carbono-14 ha sido válido en los restos de San Pedro, que han estado 2.000 años encerrados en un nicho; o en los papiros de Qumran que han estado 2.000 años escondidos en unas cuevas del Mar Muerto. La Sábana Santa ha sufrido a lo largo de la historia una serie de avatares que han alterado el carbono-14, ya que ha sido expuesta al aire allí donde ha estado.

Williard Frank Libby, de la Universidad de Chicago, que recibió el Premio Nobel en 1.960 por haber descubierto el método del carbono-14, considera que este método no se puede aplicar a la Sábana Santa. El Dr. Libby dijo: «Existen fuentes radiactivas que han recargado el carbono­-14 de la Sábana Santa, por lo tanto la han rejuvenecido”.

Son muchas las pruebas históricas que apuntan que la Sábana Santa ya existía mucho antes del siglo XIII. El biofísico Jean Baptiste Rinaudo, experto en medicina nuclear en la Universidad de Montpellier, emitió la hipótesis  que la imagen fue impresa después de una irradiación de protones y neutrones. Los átomos implicados son los del deuterio, presentes en la materia orgánica. Los protones habrían formado la imagen y los neutrones habrían irradiado el tejido enriqueciéndolo en carbono-14, pudiendo falsear la datación.

Muchos expertos científicos, están de acuerdo que la datación que se hizo por carbono-14 a la Síndone, no es una referencia valida. Parece evidente que el lienzo es auténtico, y que envolvió el cuerpo de Jesús, lo que es un gran misterio es cómo pudo su imagen quedar grabada en el mismo.

Lo sagrado atrae y al mismo tiempo, produce cierto temor místico, pero las personas se acercan a ello porque de ese contacto divino, esperan recibir la fuerza, energía esperanza y salvación que tanto ansían.

En este apartado, es cuando me siento realmente orgulloso de la postura que toman los científicos respecto a los creyentes y devotos. Estos últimos darán como válidas cualquier prueba ante cualquier reliquia para afirmar su fe. Una persona, como yo, agnóstica y del lado de la ciencia, de las pruebas empíricas, de la lógica y la razón, siempre mantendrá una postura abierta a aquello que la ciencia nos diga. Y no tengo ningún reparo en afirmar, como en este caso, que sí creo realmente que la Síndone es auténtica y que Jesús existió. Esto no significa que crea en las religiones, sólo significa que creo en los hechos históricos que las pruebas me enseñan. Esto tampoco significa que demos por válidas las escrituras ni muchas otras afirmaciones de la iglesia y las religiones.

Ahora bien, ¿cómo se ha grabado la impronta de su cuerpo en el lienzo? Todos aceptan el hecho que se debe a una radiación, pero se desconoce cómo tuvo lugar esta. La gravedad fue un factor importante en la formación de la imagen. En este sentido, cualquiera que fuese el mecanismo de formación de la imagen, debió de tener la propiedad de transferir la información de la superficie corporal solamente en dirección vertical. Si el cuerpo estaba en posición horizontal y supina, es razonable suponer que la gravedad, puesto que manifiesta naturalmente una simetría vertical, fuese responsable de la alineación casi vertical de las características de la imagen respecto a las características correspondientes al cuerpo. La sábana estuvo colocada en dos modos distintos cuando se formaron las imágenes del cuerpo y de la sangre.

Esta hipótesis de Jackson (jefe del STURP), explicaría las características de la imagen. Sin embargo, no se conoce ningún tipo de fenómeno que produzca la desaparición de un cuerpo ni tampoco se conoce ningún tipo de radiación que hubiera podido producir el efecto combinado de hacer desaparecer un cuerpo y de grabar levemente la parte superficial de la tela.

La hipótesis de Jackson ha sido desarrollada por otros autores como Jean Baptiste Rinaudo, Kitty Little, Mario Moroni y Antonacci. Según el resumen de este último autor, la hipótesis desarrollada sería esta:

  • el cuerpo de Jesús “se desmaterializa”, emitiendo una escasa cantidad de partículas cargadas (protones, partículas alfa, deuterones etc.) y de partículas no cargadas (neutrones, etc).
  • la Síndone cae entonces y entra en contacto con el campo de partículas cargadas. A causa de la dirección vertical de la caída del lienzo bajo el efecto de la gravedad, el efecto de la interacción da una dimensión vertical a la imagen.
  • las partes inicialmente en contacto con el cuerpo reciben más  partículas, las que se alejaban reciben menos. Esto podría explicar la tridimensionalidad de la imagen.
  • la energía y la cantidad de las partículas  son minúsculas y no hay explosión. La imagen sólo se revela más tarde (imagen latente) como lo muestran algunas experimentaciones.
  • estos mecanismos permitirían también explicar el negativo y la alta resolución de la imagen, así como la totalidad de los hechos como las manchas de sangre.

En resumen, en  el momento de la desmaterialización del cuerpo y la caída del lienzo, la radiación de protones habría producido la imagen de la Sábana, mientras que la irradiación de neutrones habría producido  el rejuvenecimiento del lienzo, lo que explicaría la datación del carbono-14 efectuada en 1.978.

Los hilos no están carbonizados, sino superficialmente chamuscados, y por la penetración de la quemadura se puede medir la fracción de segundo que duró la radiación. En el momento de producirse la impresión, el hombre envuelto en el lienzo se encontraba ingrávido y las imágenes únicamente pudieron formarse como consecuencia de una radiación instantánea desconocida.

Lo que sí podemos averiguar, es el verdadero rostro de Jesús, gracias a todos los datos aportados por la imagen de la Síndone.

Cualquiera que fuera la radiación que generó la imagen, debió tener la propiedad de transferir la información de la superficie corporal en dirección vertical. Cabe recordar que nadie fue testigo directo de la resurrección de Jesús, simplemente cuando llegaron al sepulcro, él ya no estaba, sólo quedaba el lienzo con el que envolvieron su cuerpo.

Se han vertido muchas teorías sobre la crucifixión y muerte de Jesús. Que no era él quien fue crucificado, que fue otra persona quien se puso en su lugar; que murió mucho tiempo antes de bajarle de la cruz, porque ya había ascendido a los cielos; que fue abducido porque pertenecía a una raza no terrestre, y de ahí la radiación en la Sábana Santa, debido a la radiación electromagnética de la nave que recuperó su cuerpo; que no murió en la cruz y estaba vivo cuando le bajaron, y tras curar sus heridas se marchó a la India, donde finalmente murió años después en la localidad de Cachemira…

Y todo esto es así, porque su muerte y resurrección está envuelta entre muchos interrogantes. Aquellos que tenéis fe, simplemente creéis, y apenas necesitáis pruebas de la existencia o no de un dios o un mesías. Y lo que más me llama la atención de los creyentes y los devotos, es que apenas piden explicaciones o referencias  a su fe, sólo necesitan una afirmación para no dudar de los hechos, pero sí que piden todas las explicaciones y pruebas posibles cuando se rebaten sus valores y creencias.

En la Biblia, existen muchas connotaciones a existencia de vida no terrestre, a narraciones que hablan sobre hechos y acontecimientos de seres no terrestres. Cualquier persona que lea esos pasajes bíblicos, debe considerar seriamente desde su parte objetiva, que son hechos como mínimo muy extraños, y que la explicación que le ha dado la iglesia es absurda e inverosímil.

Si nos ceñimos a este capítulo en concreto, sobre quién era realmente Jesús, podríamos hablar de sus “milagros”, su avanzada sabiduría, su don de gentes, su gran intuición para predecir todo aquello que le iba a suceder,, sus encuentros paranormales con “dioses” y “ángeles”, su gran resistencia al dolor, sus continuas referencias a vida en otros mundos… y todo ello presente en la Biblia.

A mí me llama mucho la atención el tema de la transfiguración de Jesús. La Biblia dice al respecto en Mateo 17:2-3,5:

  • “y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz. Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él. Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd.”

En Mateo 17:1-8; Marcos 9:2-8, y Lucas 9:28-36, se puede leer: “Una semana antes de la crucifixión, Jesús les dijo a sus discípulos que iba a sufrir, a ser muerto, y resucitado a la vida”. Según la Biblia (Lucas 9:22), “Jesús tomó consigo a Pedro, Juan y Jacobo, y subió al monte a orar.  Mientras oraba, la apariencia de su rostro se hizo otra, y su ropa se hizo blanca y resplandeciente… Aparecieron Moisés y Elías, y hablaron con Jesús acerca de su muerte que pronto tendría lugar.  Pedro estaba muy asustado. Cuando una nube los envolvió y una voz dijo, “Este es mi Hijo, mi Escogido; a Él oíd.”  La nube se levantó, Moisés y Elías desaparecieron y Jesús estaba solo con sus discípulos, quienes aún estaban muy atemorizados.  Jesús les advirtió que no dijeran nada a nadie de lo que habían visto, hasta después de su resurrección”.

Leyendo este pasaje bíblico, a mí lo que realmente me sorprende, es que los fieles no se hagan ciertas preguntas y den por válida cada palabra, sin interpretar lo que se dice o pensar en ello más profundamente. Porque yo leo esto, y otra cosa no, pero preguntas me hago muchísimas. Y esto no es una postura de incredulidad ni fe, sino que es un acto racional, lógico y humano.

Porque hay varias cosas que son muy llamativas e impactantes:

  1. Jesús cambió su rostro delante de varios testigos.
  2. Aparecieron Moisés y Elías, dos profetas presuntamente muertos.
  3. Una “nube” les envolvió y después se “levantó”.
  4. Los allí presentes estaban atemorizados.
  5. Una voz salía de la nube asegurando ser Dios.
  6. Jesús les instó a no decir nada de lo que allí presenciaron.

Vamos a ir punto por punto para encontrar respuestas de lo que allí pudo suceder realmente.

Punto 1.- Hace pocos meses, se ha descubierto un manuscrito con más de 1.200 años de antigüedad, que desvela nuevos datos sobre Jesucristo y la Última Cena.

sindone 20

Según ha podido traducir el profesor Roelof van den Broek, este antiguo manuscrito egipcio escrito en copto desvela algunos datos hasta ahora desconocidos sobre la personalidad del propio Jesús y de algunos hechos acontecidos previamente a la noche que fue apresado para ser llevado a la cruz.

Judas besó a Jesús porque el Mesías cambiaba de aspecto y forma. En el texto, también se informa que la acción de la Última Cena sucedió un martes y no un jueves como se ha creído siempre. De ser así, haría variar por completo el calendario de Pascua, tal y como se ha estado celebrando hasta ahora.

El manuscrito explica el motivo por el cual Judas besó en la mejilla a Jesús, que era para así señalar quién de todos era Jesús. ¿Por qué tenía Judas que reconocer a Jesús, si era bien conocido por todos? La razón parece estar en la habilidad de poder transformarse, transfigurarse y cambiar de formas, fisonomía e incluso volverse invisible de Jesús.

Y así también consta en otra parte del manuscrito, en la que relata un sorprendente y previo encuentro entre Poncio Pilato y Jesús unos días antes de su muerte, en la propia casa del Pilato, donde cenaron juntos y en el que éste le ofreció el sacrificar a su propio hijo. Jesús declinó el ofrecimiento y agradeció el gesto, indicándole que él podía asumir ese sacrificio y se volvió incorpóreo ante los ojos de Pilato.

Así que parece evidente que Jesús tenía una capacidad no humana, no de este mundo, y que esa capacidad de transfigurarse era literal.

Punto 2.- Las dos personas que se ponen a hablar con Jesús, fueron Moisés y Elías. Moisés, la única persona que vio cara a cara a Dios, que habló con él a través de una “zarza ardiente”, liberó a un pueblo con ayuda divina, guió a su pueblo por el duro desierto alimentándolo de maná y cuando estaba a las puertas de entrar en la tierra prometida, fue el único que no pudo hacerlo.

El Deuteronomio 34 dice: “Y subió Moisés desde la llanura de Moab al Monte Naboth, a la cumbre del Pisga, que está frente a Jericó, y el Señor le mostró toda la Tierra: de Galaad hasta Dan, todo Neftalí, la tierra de Efraín y de Manasés, toda la tierra de Judá hasta el mar Occidental, el Neguev  y la llanura del valle de Jericó, la ciudad de las palmeras, hasta Zoar. Entonces le dijo el Señor: “Esta es la tierra que juré dar a Abraham, a Isaac y a Jacob, diciendo: “Yo la daré a tu descendencia”. Te he permitido verla con tus propios ojos, pero no pasarás a ella. Y allí murió Moisés, siervo del Señor, en la tierra de Moab, conforme a la palabra del Señor. Y Él lo enterró en el valle, pero nadie sabe hasta hoy el lugar de su sepultura”.

Así que  Moisés pudo ver todo el reino, que a simple vista no es visible, si no se hace desde el aire. Y su sepultura nadie la ha podido encontrar, simplemente porque parece claro que nunca llegó a descender del cielo. Y el otro es el profeta Elías. Se trata de un profeta “no muerto”, ya que los textos narran que un “carro de fuego”, bajó de los cielos, y se lo llevó.

Punto 3.- Así que una semana antes de la crucifixión de Jesús, una nube baja de los cielos, y de ella salen Elías y Moisés, dos personajes bíblicos que desaparecieron de entre los cielos, que jamás murieron en la Tierra. Unas cuantas preguntas sí que hay que hacerse creo yo. No existen nubes que bajen con personas que desaparecieron hace tiempo y se pongan a hablar con un mesías, se monten en la nube y vuelvan al cielo, a no ser, que esa “nube” fuera una nave. No sé, es lo que yo pienso.

Punto 4.- Si Jesús era el enviado de Dios, y todos sus discípulos confiaban en él, ¿por qué motivo iban a estar temerosos? Simplemente, porque lo que allí presenciaron no era de este mundo. Una persona que se transfigura, una nave que baja de los cielos, dos muertos que aparecen de entre las nubes, que vuelven a ascender, una voz que sale de la nube y les habla. No sé vosotros, pero si eso me ocurriera a mí hace 2.000 años, que no se conocía la tecnología actual, algo temeroso e incómodo sí estaría.

Hay algo que todos debemos tener presente, y es que existían muchas dudas en aquel momento respecto a Jesús, ya que el mesías que esperaban no era lo que Jesús representaba. Y mucho más importante aún, un enviado de Dios, era inconcebible que muriera apaleado y crucificado como un vulgar ladrón.

Así que, es muy posible y lógico, pensar que Jesús llevó a algunos discípulos aquella noche a ese encuentro, para que vieran con sus propios ojos quién era Él realmente, su poder, su naturaleza y lo que iba a suceder en días posteriores.

Punto 5.- La voz que salía de la nave, perdón!! de la nube, era la voz de Dios, quien dijo a todos que no dudaran de Él, que fue el elegido por el mismísimo Dios, y que debían creer todo lo que decía, y que sus actos ya estaban estudiados de antemano para tener el final previsto. Parece obvio, que allí se condensaron muchos factores y acciones para creer en la naturaleza divina, no humana y no terrestre de Jesús.

Punto 6.- Una vez todo hubo terminado, Jesús instó y ordenó a los allí presentes a mantener silencio sobre lo que habían presenciado. ¿Por qué motivo? Si la gente necesitaba pruebas de su divinidad, de su poder, de ser el hijo de Dios, el Rey de Reyes… es incomprensible que acallara las voces de quienes presenciaron su verdadero origen, que realmente proviene de los cielos.

¿Cuántas veces incidía Jesús en decir que su Reino no era de este mundo? Entonces si no era de este mundo, ¿de dónde era? Y la iglesia nos ha dicho y enseñado durante siglos, que su reino está después de la muerte.

Cuando  hablo con gente creyente, realmente me fascina lo poco que necesitan para creer en su religión. Y unos tras otros dicen las mismas frases, sin apenas espacio para el razonamiento. Casi ninguno ha leído la Biblia, sí han leído muchos pasajes famosos o partes que más les interesan. Y cuando leen pasajes como la transfiguración de Jesús, ni se inmutan. Les parece normal que de una nube bajen dos profetas no muertos, que Jesús cambie de aspecto, que una voz (la de Dios) salga de la nube, que vuelvan a subir a ese nube y vuelen al cielo, y que Jesús les diga que no cuenten nada de lo que allí han presenciado. Y esto es algo lógico para ellos.

Eso sí, la mayoría no creen en seres de otros mundos, o si alguien les demuestra que existen los OVNIS con más de 1.000 pruebas, seguirán afirmando que no existen… pero lo otro sí lo ven lógico.

Y yo les digo que en el Universo existen 300.000 trillones de estrellas, es decir, existen 300.000.000.000.000.000.000.000 de estrellas. Creo que es un número considerable de estrellas para pensar que existen más mundos con vida además del nuestro. Pues esta forma de pensar y de probabilidades no les parece lógica. Para un creyente es más sencillo que exista un Dios que de la nada haya creado todo un Universo con más de 300.000 trillones de estrellas, millones de planetas, miles y miles de galaxias, con el único propósito de crear vida en un pequeño rincón, y que tardara 13.500 millones de años en hacerlo.

Entonces yo me planteo, que la Síndone es auténtica, que envolvió el cuerpo de Jesús, y que la imagen, la impronta, se generó debido a una radiación. Ahora bien, ¿qué pudo crear una radiación o una energía tal, que suspendiera el cuerpo manteniéndolo ingrávido, y en décimas de segundo hiciera desaparecer su cuerpo, dejando chamuscada la Sábana? Su cuerpo desapareció literalmente, como si fuera abducido.

A mí me sobrevienen más interrogantes que respuestas. Pero sí creo en uno de los continuos mensajes de Jesús: “Su Reino no es de este mundo”.

Cuando un acto religioso tiene explicación, exigirán todas las pruebas posibles que intentan rebatir su fe y sus creencias, pero cuando algo no tiene aún explicación, basta una sola afirmación para ser aceptada por la sociedad creyente. (Jorge Palazón 18/11/2.013).