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El Enigma del Arca de la Alianza (Episodio II)

Mucha de la tecnología que ahora conocemos, ya fue usada hace miles de años. Todos los relatos hacen referencia a fuerzas extremas, fuerzas traídas por los “dioses”, que destruían ciudades, armas que provocaban temperaturas excesivas, que vitrificaban la piedra, incineraba instantáneamente a los seres vivos, etc. Las pruebas están ahí, en los relatos, los textos, los mitos y leyendas que pasan a través de cada generación, transmitidas por aquellos que vivieron el momento, en las ciudades que hoy son restos arqueológicos, que esconden los secretos de lo que sucedió.

En la ciudad de Jericó, a 28 km de Jerusalén, fue donde Dios se dirigió a Josué (el sucesor de Moisés), ordenándole que sitiara la ciudad durante seis días, acompañado de siete sacerdotes, quienes portaban cuernos de carnero, seguidos del Arca de la Alianza. Al séptimo día, cuando el sonido de los cuernos de carnero retumbaron en los muros de Jericó, estos cedieron, y la ciudad fue saqueada. En el Libro de Josué, se especifica que los cuernos que hicieron caer los muros, se llamaban shofar.

En las escrituras, se narra cómo se ordenó al ejército rodear la ciudad, y una vez Jericó estuvo totalmente rodeada, emanaron un sonido atípico, que estaba acompañado por el Arca de la Alianza, el cofre del poder absoluto, donde residía y se guardaba la fuerza de dios (o de los dioses). ¿Cómo pudo el sonido que salía de los cuernos de carneros, echar abajo los muros de una ciudad fortificada como Jericó? ¿Qué tuvo que ver el Arca de la Alianza?

jerico

A principios del siglo XX, se encontraron las ruinas de la ciudad de Jericó, con una superficie aproximada de tres hectáreas, destacando principalmente una torre maciza de piedra que medía 9 metros de altura x 8 metros de anchura. Las murallas tenían una envergadura de 7 metros de ancho. En algunas zonas, la muralla estaba compuesta de dos muros que discurrían en paralelo, distantes el uno del otro unos 4 metros. Delante del muro se encontraba un foso de 3 metros de profundidad x 8 metros de ancho. Esto da una muestra, del poder que se necesitaba para destruir los muros y entrar en la ciudad.

Actualmente, las fuerzas especiales y el ejército, poseen un arma no letal, utilizada en manifestaciones, o para ahuyentar masas de personas sin que haya heridos graves. Esta arma es conocida como LRAD (Long Range Acoustic Device – Dispositivo Acústico de Largo Alcance). Pero este tipo de arma, estas ondas sónicas, también se podrían emplear para destruir cosas (al igual que ciertas frecuencias, hacen que estallen copas o vasos de cristal). ¿Conocían antiguas civilizaciones el poder de las ondas sónicas, y poseían los conocimientos y las herramientas para ello? ¿Pudieron los israelitas, con ayuda del Arca de la Alianza (donde reside el poder de los dioses), derribar las murallas de Jericó, gracias a la amplificación del sonido que salía de los shofar?

El investigador sobre las ondas de sonido, levitación acústica,  y ex-astronauta de la NASA, Taylor Wang, es el mayor experto sobre el planeta en cuestión de sonido, sus efectos y forma de empleo. Wang afirma, que la caída de Jericó, pudo perfectamente deberse a la fuerza acústica, la fuerza del sonido. Dice que si se concentra en un muro una resonancia de forma continua, y se ampliara su efecto, ésta cedería y explosionaría, ya que la resonancia lo que hace, es acumular grandes cantidades de energía, que si se alimenta de forma continuada, puede acabar destruyendo todo.

El sonido, es básicamente una onda de presión, y cuando se incorpora la energía a la ecuación, esa mezcla es destructiva. Se puede afirmar, que es un arma de partículas, porque lo que se hace es mover el aire, solo se necesitaría que algo, dirigiera el sonido a la zona que queremos destruir, convirtiéndolo en un rayo de energía acústica dirigida.

El Arca de la Alianza, siempre acompañaba a los judíos cuando iban a librar una guerra o una batalla, como ocurrió durante la conquista de Canaán. Con ella, los judíos se sentían protegidos, porque el Arca poseía tales poderes, que la convertían en un arma absolutamente letal. Ellos decían, que en su interior residía la ira de Dios. Así que, en el cerco a la ciudad de Jericó, siete cuernos de carnero, tocados de forma constante por siete sacerdotes, y acompañados del Arca, consiguieron destruir los muros y asediar la ciudad.

Pero los shofar, no han sido las únicas armas sónicas de la antigüedad del que se tenga constancia. En Números 10:1,2. aparecen las instrucciones divinas dadas a Moisés, para que hiciera dos trompetas de plata. ¿Es casualidad que sean siempre los dioses, quienes dan instrucciones y conocimientos tecnológicos y avanzados, a los seres humanos? La palabra hebrea chatsotserah, aparece 29 veces en el Antiguo Testamento. Se ha traducido casi siempre como “trompeta”, excepto en 3 ocasiones, que aparece como  “trompeteros”, y una vez como “bocina”, apareciendo sólo una vez en singular.

Durante el exilio de los israelitas en el desierto del Sinaí, que duró cuarenta años, el Éxodo describe que se construyó el Arca cuando Moisés les reveló la ley divina y fundó la religión hebrea, pero su función no se revela hasta los tres siguientes libros; Levítico, Números y Deuteronomio. Sólo los Levitas podían tener acceso a ella. El Levítico relata que Dios se aparecía en una nube encima del Arca y en el libro de los Números cuenta que Dios hablaba desde allí, y que la nube del Señor flotaba sobre el Arca para proteger a los israelitas mientras la transportaban por el desierto.

La última referencia sobre el Arca de la Alianza en el Antiguo Testamento, es en el libro de Jeremías, justo antes de que los babilonios saquearan el Templo en el año 597 a.C.

Parece más que evidente, que el Arca de la Alianza era un complejo dispositivo tecnológico. La palabra “Arca”, hacía referencia a una tecnología extremadamente avanzada, que se podría traducir como “arquear” “curvar”. El Arca de la Alianza era un generador de energía, o parte de un sistema de producción de energía. Esta energía podía utilizarse como un arma de ondas sónicas como en Jericó, como un medio de radio-comunicación o como un arma de gran poder y devastador, así como un portal dimensional. Es decir, “Arca”, hacía más bien referencia al poder de curvar el espacio-tiempo, de transformar la energía, más que en un elemento mobiliario.

Obviamente, esta tecnología no la crearon las mentes que vivían en Israel, sino mentes mucho más avanzadas y con conocimientos increíbles en el campo de la física. ¿Qué motivo tendría una civilización avanzada para legar este poder y esta tecnología?

La Biblia relata cómo Dios, dio instrucciones exactas para su fabricación. Y todos esos datos, medidas, pesos, materiales, modo de empleo… fue asimilado sin más por una persona, que fue capaz de recordar todo aquello que le dijo, y ejecutarlo sin ningún tipo de error, al milímetro. ¿Realmente impresionante no?

El Arca existía mucho antes de estos pasajes bíblicos, en la civilización egipcia.

arca egipto

En una de las paredes del Templo de Abu Simbel, aparece representada la Batalla de Qadesh, donde puede verse al ejército de Ramsés II cómo estaba ya en posesión del Arca. En el bajorrelieve de una de las paredes que adornan el Templo, se pueden observar dos personajes alados en una especie de arca.

En esta batalla, Ramsés avanzó con su ejército formado por 60 carros. Fueron presa de una emboscada por el ejército de Muwatalli (rey de los hititas), formado por más de 2.500 carros de guerra, cada carro con tres guerreros. El ejército de Ramsés, retrocede y se bate en retirada, dejando prácticamente solo a Ramsés con unos cuantos soldados fieles. El Poema de Pentaur narra cómo Ramsés se hizo con la victoria. ¿Cómo es posible que un ejército formado por 2.500 carros y 7.500 soldados, con una posición dominante y de ventaja que ofrece una emboscada, acabe siendo derrotada por un puñado de guerreros? La respuesta a esta pregunta, se encuentra en la escena del bajorrelieve, cómo los egipcios veneran e idolatran ese arca.

En noviembre de 1.922, el arqueólogo americano Howard Carter, descubrió la tumba de Tutankamón. Entre sus tesoros, se encontraron dos trompetas, una de plata y otra de bronce.

Los instrumentos habían permanecido mudos por más de 3.000 años en el Valle de los Reyes, próximos a la momia del joven faraón. Ambos estaban decorados con inscripciones de dioses identificados con campañas militares. En 1.939, eligieron al legendario trompetista James Tappern, para que tocara tan frágil instrumento. James, se quedó sorprendido por el sonido de la trompeta de Tutankamón, la cual marcó su vida, y la de su hijo Peter Tappern. Peter dijo: “Me dejó estupefacto la calidad del sonido. Cómo la tocaban los trompetistas de la época de Tutankamón, ni me pregunten. Mi padre utilizó boquillas modernas, pero la técnica que se necesita es asombrosa”.

Una de las leyendas egipcias más notorias, es la maldición que recaerá en la Humanidad, sin son tocados los tesoros de Tutankamón, de las que se dice están malditas. Todo empezó al morir la persona que abrió la tumba, Lord Carnarvon, picado por un mosquito cuatro meses después de profanar el descanso del faraón. El mismo día que falleció, 04 de abril de 1.923, El Cairo se quedó a oscuras. Otra persona que estuvo presente, era su hermano, Audrey Herbert, muriendo por causas desconocidas. La persona que derribó el muro que daba a la sala donde descansaba Tutankamón, Arthur Mace, murió días después también por causas inexplicables.

La persona que radiografió la momia, Sir Douglas Reid, falleció dos meses después de hacerlo, al igual que la secretaria que le ayudó de un ataque cardíaco. Al proceder a la autopsia de la momia se encontró que justo donde el mosquito había picado a Lord Carnarvon, Tutankamón tenía una herida igual.

En el Museo de El Cairo, cuando una de ellas estaba siendo limpiada en 1.954, alguien intentó soplarla, y en ese mismo momento la electricidad de todo el Alto Egipto falló. En 1.974, limpiándola de nuevo, y no teniendo constancia el personal del Museo, del anterior evento ocurrido 20 años antes, fue soplada de nuevo, y el poder energético se vino abajo, esta vez sólo en la región del Gran Cairo. Ambos incidentes, aparecen reflejados en los documentos archivados en la estación generadora de electricidad, de la caída inexplicable a cero ocurrida en aquel tiempo, y también en los artículos de los periódicos egipcios de aquel día.

La tecnología que se empleó en el Tabernáculo y el Arca de la Alianza, ya existía en Egipto, y en un lugar que se encuentra a la vista de todos, en las tumbas de los faraones, sus santuarios y la pirámide de Gizeh. En el Episodio I, hemos visto el complejo entramado tecnológico que suponía el Tabernáculo para comunicarse con seres de otros mundos, con Dios. Esta sofisticada tecnología la utilizaron los egipcios en sus procesos de momificación. ¿Realmente toda la parafernalia de momificar, crear esos monumentos enormes, todo el oro y materiales empleados, era simplemente para glorificar a un faraón?

Los libros nos dicen que el proceso de momificación, su finalidad, es preservar el cuerpo de la descomposición. Para ello se embalsama el cuerpo y se envuelve en lino y se sella con resina. De esta forma, el cuerpo reposa durante 40 días cubierto de sal natrón. Esta sal es muy alcalina, que se mezclaba con las resinas naturales que servían para sellar el cuerpo con las capas de lino. Estas resinas, en cambio, eran muy ácidas. El contacto entre el cuerpo alcalino y la resina ácida neutraliza la reacción química y aumenta la protección de la propia resina. La sucesión de ataúdes no es tampoco una coincidencia.

ataud egipcio

  1. santuario exterior
  2. manto de lino
  3. segundo santuario interior
  4. tercer santuario interior
  5. cuarto santuario interior
  6. sarcófago de granito
  7. ataúd exterior de madera dorada
  8. ataúd medio de madera dorada
  9. ataúd interno de oro macizo
  10. máscara-casco de oro macizo
  11. momia

ataud egipcio 2

En esta imagen podemos observar como el entramado de ataúdes era una superposición de unos con otros, como las piezas de una matrioska. ¿Era realmente necesario crear toda esta parafernalia para enterrar a un faraón?

Así que tenemos una momia muy alcalina, acompañado de una gran cantidad de oro, posicionados en el cuerpo en los puntos chakra. Lo que realmente obtenemos es un circuito electrónico. Una membrana de resina de lino (intercambiador de iones), en contacto directo con un casco-máscara de oro sólido que está en un contacto directo con el ataúd de oro sólido más interior, que a su vez está en contacto directo con los siguientes dos ataúdes de madera dorada. Este condensador humano estaba contenido en un sarcófago de granito cubierto con una delgada tapa de granito. Este material posee una propiedad altamente piezoeléctrica debido a su composición de cuarzo.

Todos los sarcófagos encontrados en Egipto son cajas de granito, así como las cámaras internas. ¿Por qué motivo? Existe un patrón evidente. Pero si postulamos que el granito y la electricidad estática son parte del rompecabezas, ¿cómo podemos conectar las pirámides, el Arca de la Alianza y la tumba de Tutankamón (o todo el Valle de los Reyes)?

Egipto está situado sobre fallas sísmicas muy activas y una de ellas se encuentra cerca del Valle de los Reyes. La península del Sinaí se encuentra entre dos fallas principales y se compone principalmente de granito (especialmente el Monte Sinaí y alrededores).

Christopher Dunn, en su libro “Tecnología Perdida del Antiguo Egipto”, explica cómo la Pirámide de Gizeh, realmente era una planta de energía, basada en la producción de hidrógeno, reconvertido más tarde en ondas de microondas para después lanzarlas al Espacio. Esta pirámide, a su vez, era un sintetizador terrestre, una enorme caja de resonancia.

John Cadman, ingeniero y desarrollador de la Teoría, ha demostrado que la Pirámide de Gizeh actúa como un generador de impulsos y de hidrógeno. Su trabajo demuestra que la cámara subterránea y los pasajes principales que conducen de un sector a otro, actúan como un generador de impulsos. La vibración resultante es capturada en la cámara del Rey, y por los resonadores de la Gran Galería, se transporta el sonido.

El diseño interior de la Gran Pirámide presenta cuatro conductos de aire inclinados. Dos salen de la Cámara del Rey, y otros dos, de la Cámara inferior de la Reina.

Los conductos no son rectos. A 65 metros, hay una pequeña estancia que conduce conducto arriba. Nadie ha podido explicar la función de esos conductos. Ni ingenieros, ni arqueólogos, ni arquitectos… nadie. Por los conductos que iban a la Cámara de la Reina, se vertía una solución diluida de ácido clorhídrico y, por el otro conducto, una solución de cloruro de Zinc. Ambas soluciones, se mezclaban para crear hidrógeno, una de las fuentes de energía más potentes del universo (actualmente se utiliza como carburante del los cohetes que se dirigen al espacio).

Es decir, se obtenía la energía de la tierra a través de la Gran Pirámide, para convertirla en energía microondas. Las sustancias químicas pasan por los conductos a la Cámara de la Reina, se mezclan y se obtiene el hidrógeno. Como el hidrógeno es más ligero que el aire, éste fluye a las cámaras superiores, a la Cámara del Rey. La energía de la Tierra hace vibrar toda la pirámide. Las vibraciones son recogidas en la Gran Galería.

La esencia de la Gran Pirámide no está en aquello que vemos, sino que reside en su interior. La Cámara de la Reina mide 5×5 metros de ancho y 6 metros de altura, con una inclinación de 39º y 9 metros. El conducto de la cara sur apunta a la estrella de Sirio (la estrella del Este que guió a los Tres Reyes al pesebre de Jesús). La Cámara del Rey, con un ángulo de 45º apunta a Al Nitak (la estrella más baja del cinturón de Orión).

La altura de la Gran Pirámide es de 146,347 metros, que multiplicado por 2pi, da como resultado una cifra exactamente igual que su base = 919,058 metros. El radio de la Tierra en los polos es igual a la altura de la pirámide en la relación escala 1:43,200, números que representan nuestro código matemático de precesión.

La Cámara del Rey funciona como un instrumento acústico que recoge y amplifica los sonidos. Es decir, la pirámide también es un gran oído (como nuestras actuales antenas que escuchan el universo), un receptor antiguo, un enorme diapasón canalizador de energía, capaz de hacer resonar corrientes de radiofrecuencia u otros anchos de onda aún desconocidos por nosotros.

La geometría de la Gran Pirámide (377 ohmios), es un resonador perfecto, ya que su impedancia coincide con el espacio libre. La impedancia es una magnitud que establece la relación (cociente), entre la tensión y la intensidad de corriente. En palabras más comprensibles, la impedancia es la resistencia que opone un componente pasivo (resistencia, bobina, condensador) al paso de la corriente eléctrica alterna. 377 ohmios es el valor de la impedancia del espacio libre.

¿Cómo podían tener los egipcios conocimientos tan avanzados en este campo? Si ni siquiera deberían conocerlo!!

La Gran Galería era un corredor de resonancia. Hay 27 pares de ranuras a lo largo de toda la galería. En ella, estaban verticalmente encajados los resonadores.

Gracias a esas galerías de resonancia, la pirámide expulsaba microondas por uno de los conductos. Una vez puesta en marcha esa central eléctrica, podía estar funcionando durante años, décadas e incluso siglos sin parar, generando microondas. Era una energía utilizable que se podía almacenar o dirigir al Espacio.

Nikola Tesla pretendió crear una red eléctrica inalámbrica. Tesla quería construir torres por todo el mundo, para que difundieran la electricidad como una emisora de televisión. Es decir, transmitir la energía por el aire o a través del terreno, sin cableado. Tesla aprovechaba la conductividad de la tierra o del aire para transportar la corriente eléctrica, de forma limpia y gratuita.

En el aire, si aplicas suficiente voltaje, se obtiene un arco, al igual que se crea en las bombillas fluorescentes. En la tierra, hay agua, minerales y sales, que también hacen fluir los iones, y como consecuencia, transportan la corriente eléctrica. ¿Era el invento de Tesla, el redescubrimiento de una tecnología más antigua?

Los obeliscos, son torres monolíticas de granito, como una pieza de cristal macizo. Fueron cortados a tamaños específicos y sintonizados como un diapasón. ¿Eran los obeliscos, las torres emisoras de la electricidad, para transportar la electricidad a otros lugares específicos, creando una red eléctrica, al igual que quiso hacer Nikola Tesla?

En 1.936, mientras se realizaban unas excavaciones arqueológicas en la región de Saqqara, en el Templo de Zóser, B. Walter Emery descubrió en la tumba del Príncipe Sabu (hijo del faraón Adjuib), un utensilio que los arqueólogos y egiptólogos no logran descifrar. Esta pieza, que actualmente se exhibe en el Museo de El Cairo, es conocida como el Disco del Príncipe Sabu.

disco sabu

Su uso como hélice induce a pensar en la utilización del objeto en un medio líquido. Ingenieros de Lockheed Missile & Space Company, diseñaron en la década de los 70 un disco igual, que servía para ahorrar energía y almacenarla para propulsión eléctrica. ¿Pará qué necesitaban los egipcios una pieza como esta, si se supone que en esa época nada de esto existía?

El amplificador y el resonador de la Pirámide de Gizeh, estaban realmente hechos de granito, la energía telúrica que se crea proviene de la propia pirámide. Los santuarios (como verdaderas cajas de altavoces, pero con la abertura hacia el suelo), eran más pequeños y más pequeños, aumentando la frecuencia. El manto de lino, colocado entre el primer santuario exterior y el segundo santuario con sus adornos de metal, se comportaban y hacían las funciones de un filtro de frecuencia. El Tabernáculo estaba cubierto con diez capas de pieles y telas de lino y las cortinas interiores eran también de lino.

Todos los seres del universo generamos un campo de energía. Algunos generan campos energéticos simples y otros generan campos de energía más complejos, capaces de interaccionar de forma inteligente con el campo energético de otros seres. El campo energético de la Tierra es extremadamente complejo, y está formado por varios campos energéticos diferentes. Es decir, la Energía Telúrica (la que asciende del subsuelo) es la que corresponde con la energía del cuerpo físico de la Tierra.

De la tierra emana una complejísima radiación constituida, de una parte, por las energías telúricas y electromagnéticas propias del planeta y, de otra, por las energías y radiaciones cósmicas que él refleja o refracta. El sistema de franjas de radiación, consideradas como líneas de fuerza del campo magnético terrestre y llamadas “Líneas de Hartmann” en honor a su descubridor, Ernst Hartmann, son como paredes invisibles desde la Tierra hasta la ionosfera. Convergen toda una serie de factores distorsionantes, como una mayor ionización, mayor incidencia de radiación cósmica, mayor presencia de radiaciones gamma, mayor afluencia de neutrones desde el interior de la tierra, mayor presencia microondas, etc.

El origen de las Líneas Hartman se atribuye al campo magnético y eléctrico terrestre, (por lo que muchos la consideran como el sistema nervioso de la tierra). Las Líneas Hartmann o Líneas H (es una rejilla electromagnética que crea una radiación que se extiende por toda la tierra a la cual se le denomina Red Global de Radiación), y las Líneas Curry (red de líneas en sentido oblicuo a los puntos cardinales, de mayor tamaño que la red de Líneas Hartmann, orientada diagonalmente con respecto a ésta). Estas líneas, son como paredes invisibles desde la Tierra hasta la ionosfera. Es en estos cruces de energía, donde la radiación es más intensa, más notoria y perjudicial, llamándose “puntos geopatógenos”.

Las líneas de Hartmann y Curry, son una serie de líneas cuyo recorrido podríamos asimilar a lo que conocemos por meridianos y paralelos, que recorren todo el planeta. A través de medidores de campos magnéticos, se puede determinar por donde pasa cada una de esas líneas. La confluencia de una línea de Hartmann con una línea de Curry, es la confluencia de dos campos magnéticos.

En Gizeh, existen 4 puntos con una energía superior a 13.500 UB, ésta es una unidad de medida vibracional, y significa Unidad Bovis. Para medir el nivel vibracional se creó el Biómetro de Bovis. Después de estudiar y analizar a varias personas, Alfred Bovis determinó que el cuerpo está sano cuando vibra en el rango de 6.500 a 8.000 UB, y una persona próxima a la muerte vibra sobre las 1.000 UB. Cada enfermedad y cada virus tiene una frecuencia vibratoria propia. Por ejemplo, el bacilo de Koch, responsable de la tuberculosis, vibra a 5.500 UB.

Para el ser humano existen tres niveles vibracionales:

  • Cuerpo Físico. De 0 a 10.000 UB
  • Cuerpo Etéreo (aura). De 11.000 a 13.500 UB
  • Nivel espiritual. De 13.000 a 19.500 UB

biometro globalDe los 4 puntos de energía superior a 13.500 UB en la meseta de Gizeh, tres correspondían a las pirámides. Éstas, son atravesadas por Líneas Hartmann de 1er, 2º y 3er Orden.

La pirámide del Sol de Teotihuacan, y la pirámide de Kukulcán de Chichén-Itzá, cuentan con un Vórtice Energético de 24.500 UB. El Arca de la Alianza es capaz de proteger a las personas o territorios por encima del nivel de frecuencia.

Todos estos conceptos técnicos, tecnológicos y diseños son muy parecidos a los empleados en el  Tabernáculo. El parecido entre la tecnología de entierro de Tutankamón y el Arca de la Alianza es evidente. El entramado de las pirámides era necesario para crear su funcionalidad, al igual que el entramado del Tabernáculo era esencial para su finalidad. Era imposible cargar el Arca a su máxima capacidad sin el patio y el Tabernáculo.

Los polos del Tabernáculo y del patio eran la energía telúrica o recolectores de vibración que estaban enfocados en el Arca de la Alianza del Lugar del Santísimo. El Arca contenía probablemente 2 capas de cristal de cuarzo como material piezoeléctrico resonante.

Hace algunos años fueron descubiertos y producidos como parte de un proyecto de una Red de Infraestructura Nacional de Nanotecnología financiado por DARPA (Defense Advanced Research Projects Agency), Agencia del Departamento de Defensa de los EE.UU., responsable del desarrollo de las nuevas tecnologías para su uso por los militares, crearon elementos piezoeléctricos de vibraciones de energía. Su función es almacenar energía a un motor y cuando resuenan producir electricidad. Pero también pueden ser utilizados como sensores inalámbricos, ya que tienen la propiedad de emitir ondas de radio y se comportan también como micrófonos.

En 1.859, el científico alemán Werner von Siemens, creador de la Cía alemana que lleva su nombre, estaba instalando en Egipto, un tendido telegráfico. Cuando terminó, subió a lo alto de la pirámide y alzó su mano en señal de victoria. Al hacerlo, sintió un cosquilleo que recorrió su cuerpo. Esto le motivó para subir nuevamente, esta vez con una botella con cuello de metal y envuelta en papel mojado. Una vez arriba, volvió a alzar la mano sosteniendo la botella, y pudo comprobar que ésta se cargaba de electricidad estática. Cuando soltó la botella, saltaban literalmente chispas.

El Arca de la Alianza es famosa por su poder y descargas de energía. Aquellos que no estuvieran cualificados para tocarla, o incluso mirarla, estaban abocados a la muerte, al dolor y al sufrimiento:

  • Uzzah fue afectado por un relámpago de energía ardiente proveniente del Arca cuando alargó la mano para tocarla. En Samuel 6:7 se dice: Y el furor de Jehová se encendió contra Uza, y lo hirió allí Dios por aquella temeridad, y cayó allí muerto junto al arca de Dios.
  • En la época donde el Arca se encontraba custodiada en la ciudad de Silo, su primera residencia de larga duración, los israelitas debieron enfrentarse a los filisteos. Los israelitas, temerosos del poder de los filisteos,  fueron a Silos en busca del Arca. El día de la batalla, los poderes del Arca no se mostraron, y los israelitas perdieron la guerra. Silo terminó destruido, y el Arca fue capturada por los filisteos, que la llevaron como trofeo de guerra a su capital, Ashdod. Una vez en dicha ciudad, el Arca volvió a mostrar todo su poder derribando sus templos, sus dioses, y causando la muerte de mucha gente. Finalmente, los filisteos decidieron devolver el Arca a los israelitas, que lo trasladaron a Bet Shemesh. Los israelitas de Bet Shemesh, al ver llegar el Arca se alegraron y salieron a su encuentro, abrieron el Arca y miraron dentro. Dios castigó a todos los que miraron aquello que les era prohibido ver. Los escritos hablan de la muerte de 50.070 personas.
  • Los hijos mayores de Aarón (hermano mayor de Moisés), Nadav y Avihú, murieron abrasados por el fuego divino, luego de haber transgredido las estrictas leyes del sacerdocio. Los hijos de Aarón murieron cuando, sin permiso, intentaron ofrecer incienso al Arca y un rayo de energía brillante surgió y los consumió.

El Arca es, sin duda, el artefacto más importante y sagrado de los judíos. Gracias a ella, vencieron a infinidad de enemigos, les sirvió como guía a la salida de Egipto camino de la tierra de Israel, les ayudó a superar obstáculos, etc…

Estamos ante un artilugio que va mucho más allá de la física y de la tecnología, de la ciencia que conocemos. La alquimia, que tanto fue objeto de estudio por las mayores mentes de la historia, hacía uso de las energías etéricas y astrales, para crear reacciones que configuraran la materia a nivel cuántico. La existencia de una energía vital presente en todas partes, con la capacidad de convertirse en energía positiva o negativa, teniendo según esta polaridad efectos buenos o malos sobre los organismos vivos.

Los efectos eléctricos del Arca, podrían perfectamente ser efectos secundarios de procesos etéricos. El Arca, cuando era transportada, era envuelta completamente en un material aislante, y absolutamente nadie de quienes la transportaban, podían tocar ni mirar directamente. Cuando acampaban, el Arca era custodiada dentro del Tabernáculo.

El Tabernáculo, realmente era un entramado diseñado para contener y rodear de forma segura el Arca. La primera tienda alrededor del Arca estaba hecha de fibra de lino, la segunda de pelo de cabra tejido, la tercera de pieles secas de animales. Esta gran amalgama de capas superpuestas servían de protección para el Arca. Esta protección solamente sería necesaria si el Arca estuviera emitiendo un fuerte campo de energía.

La elección de estos materiales no es casual. La fibra de lino posee una estructura cristalina espiral. Las hebras de pelo y la lana son excelentes atenuadores o reflectores de ondas gravitacionales. Además, la lana posee la cualidad de disminuir la intensidad de la energía etérica. El oro, la plata y el cobre fueron los únicos metales empleados para construir el Arca y el Tabernáculo. Estos metales son no-magnéticos. El hierro fue estrictamente prohibido, el cual, sí que posee enorme cualidades magnéticas. Por algún motivo,  los materiales ferromagnéticos interferían en el funcionamiento del Arca.

De todo el poder que tenía el Arca, me llama poderosamente la atención lo selectiva en la forma en que actuaba y sobre quién o quienes lo hacía. Realmente para que no fueras víctima de su ira, debías ser considerado una persona con una elevada espiritualidad, lo cual significaba una integridad etérica y astral. Sólo aquellos con el más elevado entrenamiento espiritual podían acceder a la cámara interna en donde estaba localizada el Arca. Aquellos que desobedecían las órdenes encomendadas o eran espiritualmente impuros, eran mortalmente afectados o se les hacía enfermar. Sólo los sacerdotes levitas podían manipular el Arca sin ser dañados.

El Arca de la Alianza no era simplemente un artefacto de alto voltaje, sino un aparato demiúrgico que traducía las cualidades astrales y espirituales en manifestaciones físicas.

El Rey David, decidió trasladar el Arca a Jerusalén, donde fue depositada en una pequeña tienda, a modo de Santuario, construida por él mismo. Años más tarde, su hijo Salomón, construiría el Templo de Jerusalén, el Templo de Salomón, para custodiar y salvaguardar el Arca de la Alianza. Sería allí, donde se perdería su pista para siempre.

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¿Era el maná el alimento del Santo Grial?

El pueblo hebreo, tras marcharse de Egipto, puso rumbo hacia Israel. La travesía duró 40 años a pie, por el duro desierto. Miles de personas y cientos de animales atravesaron las duras condiciones climatológicas, en un escenario como es el desierto, con escasez de agua y alimentos, y con unas temperaturas muy elevadas. ¿Cómo pudieron alimentarse e hidratarse tantas personas durante tantos años?. La Biblia dice que fue gracias al maná. Pero, ¿qué era realmente el maná? Y lo más intrigante, ¿de dónde lo sacaban?. Porque en el desierto no pudieron cosechar, ni existen oasis ni campos propicios para el cultivo de un supuesto alimento que diera de comer a miles de personas. Y si existiera, sólo pudieran haberlo consumido en ese lugar exacto, y no a lo largo del desierto durante 40 años. Así que, ¿existió realmente ese alimento mágico?. Y si era el alimento del pueblo hebreo, ¿cómo lo conseguían?.

El libro central de la Cábala, es el Zohar. Esta obra, escrita en el siglo II d.C., analiza los textos bíblicos, para extraer de ellos su significado oculto.

En 1978 dos ingenieros ingleses, George Sassoon y Rodney Dale, concluyeron que la descripción que aparece  en el Ancestro de los Días en el Zohar, no era la de una figura divina, sino la de una máquina. Una rigurosa investigación del texto los convenció de que la máquina produjo el maná bíblico que alimentó a los israelitas durante sus cuarenta años deambulando en el desierto y que era probablemente de origen extraterrestre.

La máquina, llamada Othiq Yomin en el Zohar, trabajaba sobre la base del cultivo y procesado de un alga, probablemente una de la especie chlorella que se mantenía por un suministro de rocío, o riego, y de radiación de una fuente de luz de energía nuclear. La descripción del Zohar es tan exacta que Sassoon y Dale pudieron reconstruir la máquina en todos sus detalles.

En la parte superior había un aparato que destilaba rocío, el cual consistía en una superficie curva, enfriada. El aire fluía encima de esto, y de él se condensaba el agua. Este agua era el material básico para el recipiente en el centro, el cual contenía la fuente de iluminación y la propia alga, que circulaba en varias cañerías, permitiendo un intercambio de oxígeno y anhídrido carbónico con la atmósfera y también que se disipara el calor. Los sedimentos de la chlorella eran luego llevados a otro recipiente, donde el contenido de almidón era parcialmente hidrolizado para darle a las sustancias sabor a malta (de ahí el sabor a “miel y oblea” del maná), y la materia seca se almacenaba luego finalmente en dos recipientes colectores desde los cuales después se la extraía.

Para reconstruir una máquina tan compleja del texto del Zohar, fue necesaria una nueva traducción del texto original, que fue lograda por Sassoon, un lingüista y experto en computación así como ingeniero electrónico. Aunque la descripción textual de la máquina es sumamente detallada, no se advierte a primera vista que es un manual de servicio técnico porque las partes del Othiq Yomin (originalmente traducido como el Ancestro de los Días, cuando el “Transportable de los Tanques” sería más exacto) se nombran con la terminología en uso aproximadamente en el año 1.000 a. C. Por ejemplo, en el Zohar leemos pasajes como el siguiente:

“Hay tres cabezas superiores; dos, y una que las contiene.”

En la época en que el Zohar fue escrito, no había ninguna palabra para “cúpula de acrílico” o “recipiente de cultivo de algas”, por lo cual ellos usaron “la cabeza”, “el cráneo” y muy a menudo “la cara”, como en el siguiente extracto:

“El rocío de la cabeza blanca gotea en el cráneo del Pequeño rostro y ahí es guardado.”

Para posibilitar la regeneración del cultivo de algas, se hizo fluir a través de un sistema de circulación transparente, que es conocido en el Zohar como la “venerable barba”, a través de la que pasaba el “aceite de la gran bondad”, es decir, el sedimento del alga. Estas “cañerías” fueron tratadas en estos términos:

“Y esas partes que se encuentran en la barba, ellas se forman y caen hacia abajo en muchas direcciones.”

La máquina estaba equipada con un número considerable de lámparas de control, que eran llamadas “los ojos brillantes” en el texto del Zohar, y que iluminaban en varios colores:

“En sus ojos inferiores hay un ojo izquierdo y uno derecho, y estos dos tienen dos colores, excepto cuando ellos son vistos en la luz blanca del ojo superior.”

La máquina completa fue considerada como una deidad que constaba de partes masculinas y femeninas. Les fue dada a los israelitas al comienzo de su deambular en el desierto, posiblemente por los extraterrestres y produjo el maná que les permitió sobrevivir. Al decir de todos, la máquina se guardó en la llamada Arca de la Alianza, que sirvió como un contenedor de transporte para la máquina nuclear, la cual era fácil de dañarse bajo las condiciones del desierto. En la época de David y Salomón encontró su lugar en el Sanctasanctórum en el Templo de Salomón en Jerusalén, mientras que antes de eso se guardaba en el Tabernáculo.

La última mención del Arca en el Antiguo Testamento es en el libro de los Macabeos, donde el profeta Jeremías esconde el Arca y la Máquina en el Monte Nebo. Después de eso la Biblia no dice nada más, y en ninguna parte encontramos ningún rastro más. ¿Cómo es posible que un objeto tan importante y raro desaparezca sin dejar rastro?. La máquina fue transportada desde Israel a Europa. Este cambio de ubicación se informa en el Parsifal (Parzival) épica de la Edad Media superior, y en la historia de la Orden de la Hermandad de los Templarios.

La épica Parsifal fue relatada en 1200 a.C. casi simultáneamente en francés y alemán, por los poetas franceses Chrétien de Troyes y Robert de Boron, y por el historiador alemán Wolfram von Eschenbach. En esencia, es una historia tradicional de un joven héroe que fue alejado de cualquier contacto con la cultura caballeresca y refinada de la Edad Media, y que se da a la fuga por el ancho mundo donde tiene muchas aventuras y conoce al Rey Arturo. Él es armado Caballero por el Rey, reanuda su aventurera existencia y es llevado finalmente al Castillo de Munsalvatsch por la “mano de Dios.” En esta fortaleza mágica hay un clan de nobles llamado los Guardianes del Grial. Su rey ha cometido muchos pecados que lo han condenado a una eterna enfermedad de la que sólo puede librarse si un hombre temeroso de Dios le hace una pregunta acerca de la razón de su dolencia. Parsifal es invitado a una comida, pero falla al hacer la pregunta. Durante muchos años él vaga hasta que al final tiene otra oportunidad de visitar Munsalvatsch. En ese momento hace la pregunta crucial, la enfermedad del Rey y el sufrimiento desaparecen, y el propio Parsifal es coronado “Rey Grial“.

Varios medievalistas ya han notado que la épica de Parsifal consiste en un conglomerado de textos muy diferentes. De hecho, un largo tiempo antes existió allí la llamada tradición de Peredur, un mito céltico que ya contenía muchos elementos de las ulteriores leyendas. En éste hay partes del material de Arturo, varios mitos paganos, influencias cristianas y la real tradición del grial en sí misma, que debe ser considerada completamente separada.

¿Pero qué era en realidad el Grial?. Los autores de la Edad Media evitan cuidadosamente cualquier descripción exacta. Es obvio que ellos nunca vieron por sí mismos el “sagrado objeto”. Los dos escritores franceses lo describen simplemente como un “espléndido vaso” o como un “tazón de metal”, y Robert de Boron consignó que es el mismo cáliz que se usó en la Última Cena. Es aquí que la influencia cristiana en la saga de Parsifal está muy clara. Wolfram von Eschenbach, por otro lado, es aun más reservado. Él simplemente escribe:

“Era una cosa, llamada el Grial, la que concedía todos los deseos terrenales en abundancia.”

“La piedra fue también llamada el grial.”

Etimológicamente hablando, varias derivaciones se fundan en el concepto del Grial. Del latín medio gradalis y del francés gradale, significando “cuenco”; del grazaal provenzal que corresponde al gresal del catalán antiguo, que también puede traducirse como “cuenco”, “tazón”, o “fuente”, pero también con las connotaciones de “jarra de leche”, “placer”, “caridad”, y “pan”; y desde una versión nórdica de la tradición de Parsifal, el grial es mencionado como un objeto conocido como el gangandi greidi el cual puede traducirse como “el transformador de material consumible”.

Wolfram von Eschenbach habla de vez en cuando de una piedra que él llama lapsit exillis. Lapsit es una deformación de la palabra lapis, o “piedra”. Un autor da énfasis a que “un contribuyente a la formación de lapsit es el lapsus latino, como una palabra que designa cualquier movimiento deslizante hacia abajo, caída o descenso”. Además, lapsit exillis también se interpreta como lapis elixir, esto es, “la piedra del sabio”, que bien concuerda con la naturaleza taumaturga del grial. Otro se deriva de lapis exilii (“la piedra del exilio”), o de lapis exulis (“la piedra que se encuentra lejos de casa”). Pero existe otra traducción muy interesante: lapis lapsus ex illis stellis, que es “la piedra que bajó de las estrellas.”

Nos acercamos ahora al punto donde podemos elaborar la hipótesis de que el “Santo Grial” de la Edad Media debe de haber sido lo mismo que la Máquina de Maná de los israelitas descrita en la Cábala. Esta línea de pensamiento es sustentada por dos factores importantes: la función principal del Grial y su origen. En el Zohar encontramos la siguiente información sobre el comestible producido por la Máquina del Maná:

“Y de ese rocío ellos muelen el maná de los justos para el mundo por venir. En ese tiempo el Ancestro de los Días los alimentó de ese lugar.”

“Ve, yo haré llover pan del Cielo sobre vosotros.”

“Dios te dio del rocío de cielo.”

Por lo tanto, los israelitas tenían a su disposición una máquina, llamada por sus sacerdotes Othiq Yomin (“El Transportable de los Tanques”) que los alimentó con la comida-maná. Wolfram von Eschenbach dice exactamente la misma cosa sobre el Grial:

“Ahora sabed vosotros esto también: se convocaron a cien escuderos, quienes respetuosamente tomaron el pan de lino blanco del Grial… Ellos me lo dijeron, y yo os lo digo a vosotros, eso es lo que sacaron del Grial, cuando cada uno de ellos alargó su mano hacia él… porque el Grial era el fruto de los bienaventurados, que era como casi todo lo que podría venir del Reino de Cielo”.

Chrétien de Troyes lo describe de modo semejante, aunque con las influencias cristianas que en sí se manifiestan; él habla del pan tomado del Grial como de una “hostia”.

Las correspondencias entre la Máquina de Maná y el Grial son asombrosas: el Othiq Yomin y el Grial eran capaces de fabricar “comida”. Así como el Zohar habla del maná como la comida de “los justos del mundo por venir”, así también es el Grial, en relación con el alimento que ofrecía, llamado el “fruto de los bienaventurados”.

Estas semejanzas y paralelismos tendrían poco peso si fuera señalado en la literatura de Parsifal que el Grial era un objeto” terrenal”, es decir, que había venido del taller de un orfebre o un cantero. Lapsit exillis puede interpretarse como la “piedra que bajó de las estrellas.” Esta traducción sería una descripción muy apropiada para la Máquina del Maná que probablemente era el producto de una tecnología extraterrestre.

Wolfram von Eschenbach nos da una aun más impresionante pieza de evidencia que es absolutamente asombrosa. Esto es lo que él escribió al principio del siglo XIII acerca del origen del Grial:

“Una vez hace tiempo lo trajo una tropa, que voló de regreso a las altas estrellas, porque su inocencia los llevó de vuelta a casa.”

Con esto, Wolfram von Eschenbach excluyó cualquier otra posible interpretación: había seres (una tropa entera de ellos) quienes una vez trajeron el Grial a la Tierra, antes de retornar a su hogar en las estrellas.

Así que podemos determinar que:

1. La Máquina de Maná y el Grial produjeron la misma comida.
2. La Máquina de Maná y el Grial tenían similares o idénticas propiedades atribuidas a ellos totalmente por separado la una del otro.
3. La Máquina de Maná y el Grial son de origen artificial y extraterrestre.

Por consiguiente, podemos justificar la conclusión de que la Máquina de Maná y el Grial fueron claramente idénticos; éstos son simplemente nombres diferentes para el mismo objeto.

Todo rastro de la máquina fue perdido en el año 587 a. C., cuando Jeremías la ocultó en el Monte Nebo. Pero, continuó en las memorias mundiales judías sobre ella.

“Una pintura mural en la pared de la antigua sinagoga en Duras Europos, en el río Éufrates en Irak. Descubierta en 1912. La ciudad se fundó aproximadamente en el 312 a. C. y fue abandonada en el 272 AD. Se dice que este mural muestra el Arca de la Alianza siendo llevada en una carreta. El Arca se describe en la Biblia como una caja de madera rectangular, pero aquí se la muestra como un objeto cilíndrico alto con una cima redondeada, como la máquina del maná, y cubierto de cortinas”

George T. Sassoon

ARCA DE LA ALIANZA

Nos encontramos con el sorprendente concepto judío de Shekhina, que aparece particularmente a menudo en el Talmud, un trabajo que fue compilado en los tiempos post bíblicos tempranos, aproximadamente en el 200 a.C.

El concepto del Shekhina, como ocurre en el Talmud, significa literalmente “aquél que desciende”, una “morada” o un “lugar de descanso”. Es un concepto difícil, y su importancia cambió en el transcurso del tiempo, pero originalmente no significó otra cosa que “la presencia de Dios entre los hombres”, es decir, su presencia corporal. Sobre este tema el teólogo, A. Hauck, escribió: “De este modo tenemos en el Shekhina un nombre sustituto o sobrenombre para Dios, el cual representa al propio Dios, pero trayéndolo más cercano a la conciencia humana a través de su presencia real en el mundo.”

También según Hauck: “El Shekhina acompañó al pueblo de Israel por todos lados en que el Tabernáculo fue montado, hasta que después de un largo tiempo finalmente encontró su lugar de descanso en el Templo erigido por David y Salomón.”

Como ya se comentó, Shekhina también denota la “morada” de Dios entre su pueblo. De nuevo, esta morada se relaciona con el interior del Arca de la Alianza, como podemos suponer a partir de Éxodo 25:

“Y me harás un santuario, para que yo pueda morar entre ustedes”

Apenas podría ser la intención de los compiladores del Pentateuco dar la impresión de que Dios todopoderoso podría ser encerrado dentro del Arca de la Alianza. Así que, cualquier cosa que estuviera dentro del Arca no era ciertamente el creador del Universo, sino algún objeto material. En este punto Hauck escribe”: Cuando Aarón llevó a cabo el servicio del Templo, el Shekhina quedó en sus manos. Según una leyenda, Simón el Honrado vio el Shekhina con sus propios ojos en su entrada anual en el Sanctasanctórum”.

Es muy interesante que el término más usado sea “la cara del Shekhina.” Esto tiende a confirmar la teoría de que el Shekhina y la Máquina de Maná eran idénticos. La confirmación viene de Hauck cuando escribe: “A veces el propio Shekhina es llamado la imagen“.

Podemos resumir el Shekhina como sigue:

1. No es el mismísimo Dios, aunque como el Othiq Yomin es venerado de la misma manera que si fuera Dios, aunque no sea identificado con Él.
2. El Shekhina se encuentra en el Arca de la Alianza.
3. El Shekhina es un objeto físico que puede verse y puede manejarse.
4. Acompaña al pueblo de Israel a través del desierto y se encuentra con el otro equipo en el Templo de Salomón.
5. Uno puede “recibir” el Shekhina y puede “refrescarse a sí mismo” con él.

¿Hay aquí una conexión con el Santo Grial? El teólogo judío Scholem escribe sobre el libro hebreo de Bahir: “El Shekhina no sólo es el espléndido recipiente, también se hace referencia a él en varios lugares en el mismo libro Bahir como la piedra preciosa o la perla”. Se advierte que la frase “espléndido recipiente” es idéntica a la que es usada antes para describir el Grial.

La Máquina de Maná, conocida en la secreta tradición judía como Othiq Yomin (el Ancestro de los Días, o el “Transportable de los Tanques”), se convierte en el Shekhina en la literatura hebrea oficial, y luego en el Santo Grial en la alta Edad Media. H. Kolb, escribiendo en 1.963, consignó: “El nombre Grial parece ser un nombre secreto para el Shekhina hebreo”.

Hay todavía otra pista que podría llevarnos al esclarecimiento del misterio de la tradición del Grial, que seguiremos ahora.

ARCA DE LA ALIANZA

“Antiguas representaciones judías del Arca de la Alianza de Duras Europos. Es de notar que el Arca no se muestra como una caja o arcón, sino como un objeto redondeado cubierto en telas y decoración.” George T. Sassoon

Referencia para el material de Dura Europos: KRAELING C. H., The excavations at Duras Europos. Final report VIII, The Synagogue, Part I. Yale University Press, 1956.

En la leyenda, el Grial es custodiado por la “Caballería del Grial” a la que Wolfram von Eschenbach hace referencia como Templeisen. Este nombre nos recuerda a la monacal Orden Caballeresca de los Templarios, y de hecho, debido a muchas correspondencias diversas, una conexión entre los dos se da por descontada por la comunidad de estudiosos literarios. Los Templarios se fundaron oficialmente en 1.128 y se disolvieron en 1.312 por orden del rey francés, Felipe el Hermoso. ¿Estaban los Templarios en posesión de la Máquina de Maná, eran ellos los “Guardianes del Grial”?

Las dos personalidades principales involucradas eran Hugues, Conde de Champagne y Hugues de Payens. En 1.104 estos hombres salieron para su segundo viaje a Tierra Santa, pero después de apenas unos pocos meses volvieron a Francia, donde formaron una conexión con la Orden Cisterciense, cuyos monjes inmediatamente los pusieron a estudiar a largo plazo los antiguos textos hebreos. Se trajeron rabinos judíos para ayudar con el trabajo de traducción, algo muy extraño para esa época. Luego en 1.114 Hugues de Champagne hizo otra corta visita a Palestina. En cuanto volvió, presentó la Orden con Bar-sur-Aube, y promovió allí la fundación de la Abadía de Clairvaux. Este proyecto fue tomado en mano por Bernard de Clairvaux, después San Bernard, y el trabajo de traducción fue continuado bajo su dirección.

Luego en 1.119, Hugues de Payens partió de nuevo para Palestina, con siete amigos de confianza. Más tarde Hughues de Champagne se unió al grupo. Ellos se llamaban a sí mismos Los Pobres Caballeros del Templo de Salomón, ¡y con toda la razón, puesto que levantaron sus viviendas justo encima de las ruinas de la Casa de Dios construida por Hiram-Abiff!

Durante su estancia de ocho años, ellos no tomaron parte en ninguna batalla, pero en cambio llevaron a cabo excavaciones en el área del Templo y recorrieron a lo ancho Palestina. Dos de los Templarios volvieron a Francia e informaron a Bernard de Clairvaux, quien inmediatamente le escribió al Papa, al rey de Francia y luego al otro Templario en Jerusalén que enseguida dejó Tierra Santa. A su llegada a Francia, la Orden de los Templarios fue fundada oficialmente, ocasión en que, Bernard escribió en el preámbulo de las Reglas de la Orden: “Con la ayuda de Dios, el gran trabajo ha sido cumplido.”

¿Qué pasó realmente entre 1.105 y 1.128?. Los Templarios no llegaron a Palestina para luchar, sino para buscar algo particularmente importante, algo extraordinario, algo sagrado, algo que se encontraba en Israel y que fue hallado después de años de esmerada búsqueda – ¡el Grial Santa, la Máquina de Maná!

En 1312 en los procedimientos llevados contra la Orden de los Templarios para su disolución, la lista de cargos contra ésta incluía:

Que ellos poseyeron ídolos en cada provincia, los cuales se llamaron cabezas, que a veces tenían tres caras, y a veces una sola cara.
Que en sus asambleas, especialmente en las grandes sesiones, ellos veneraban la imagen como a un Dios, como su salvador, y declaraban que esa cabeza podría salvarlos.
Que el ídolo tenía en sus cuencas oculares ojos de carbúnculo, que brillaban con la luminosidad del Cielo, y ellos creían que era su Dios supremo. Su piel tenía la mitad de una barba en su cara y la otra mitad en su parte de atrás, lo cual era una cosa repugnante”.

Durante la inquisición llevada a cabo contra los miembros de la Orden, no se encontró ni un solo ejemplo de los ídolos, aunque los miembros superiores de la Orden no negaron su existencia. De hecho, la mayoría de ellos enfatizó la “barba” de la “imagen”, muchos mencionaron que el ídolo (cuyo nombre era Baphomet) era “calvo”, y uno declaró que “relucía como la plata”.

Los Templarios encontraron el Santo Grial en Jerusalén y lo llevaron a Francia donde se lo veneró como un objeto sagrado. Durante los 200 años de historia de los Templarios sólo los miembros principales de la Orden tuvieron acceso a él; ellos fueron los verdaderos “Guardianes del Grial”. Entre los grados más bajos, sólo circulaban rumores de un ídolo. Se puede afirmar categóricamente y sin la menor duda que el “Santo Grial” fue de hecho la “Máquina de Maná”.

¿Qué le pasó, luego, a la Máquina de Maná? Según una declaración de Jean de Chalon, un Templario, durante la noche anterior a la de los arrestos en todo el país, una caravana de carros, cargados con pesados arcones de madera, salió del Templo en París y se dirigió hacia la costa. La pregunta es, ¿adónde? Es sabido que muchos Templarios se fueron a Escocia y se convirtieron más tarde en los fundadores de los francmasones. Uno de ellos, Sir Henry Sinclair, inició una expedición a América en 1.398, aproximadamente cien años antes de que Colón alcanzara el Nuevo Mundo. Allí existe la impresionante prueba de que Sinclair y sus 200 adeptos construyeron el misterioso laberinto de conductos y túneles bajo la superficie de Oak Island, una isla diminuta cerca de la costa sur de Nova Scotia (Nueva Escocia, Canadá) y que ellos escondieron el Ídolo Baphomet o el Santo Grial o la Máquina de Maná allí.

La Máquina del Maná, es sólo una de tantas evidencias de origen extraterrestre. Existen demasiadas pruebas en todo el planeta que iré presentando. Una tecnología demasiado avanzada para la época, unos conocimientos demasiado avanzados, textos y manifestaciones de seres que bajaban de los cielos, objetos aerodinámicos de civilizaciones antiguas, pistas de aterrizaje, pinturas, grabados, esculturas. Todo ello lo analizaré en siguientes capítulos.