Archivo de la etiqueta: Zecharia Sitchin

Ya está aquí el 21-12-2012 ¿Qué va a ocurrir?

Todo empezó cuando salió a la luz, que el calendario maya, acababa en esta fecha. Más allá de su calendario, no había nada, y muchos son quienes han especulado y vaticinado, que eso significaba el final de los tiempos, el Apocalipsis para la raza humana. Queda menos de una semana para esa supuesta fatídica fecha. Muchos son quienes han escrito libros sobre ello, y obviamente, han enriquecido sus arcas gracias a la atracción que a nivel mundial, conllevan estos temas.

Vamos a ver qué dice la ciencia, las pruebas, todas las observaciones y estudios serios que han analizado todas las teorías catastrofistas que pueden ocurrir el 21 de diciembre de 2.012. Como casi siempre, ha tenido que ser la NASA, quien haya tenido que salir a dar explicaciones a la opinión pública, para calmar a la población y no se produzca una alerta mundial, y un pánico que conlleve acciones y reacciones desproporcionadas. La NASA ha sacado un comunicado, donde dicen:

“(…) no será el fin del mundo como lo conocemos (o como lo hemos imaginado), sin embargo, será como otro solsticio de invierno”

Todo comenzó con las afirmaciones de Zecharia Sitchin, donde afirmaba que existía un duodécimo planeta, llamado Nibiru (que incluye la descripción de 10 planetas, más el Sol, y la Luna),  descubierto por los antiguos sumerios, que era de donde procedían los Anunnaki. En opinión de Sitchin, el planeta habría adquirido el nombre del dios babilonio Marduk, a consecuencia de una usurpación del poder por parte de este dios en el 2.024 a. C., atribuyéndose la creación de la Tierra mediante la falsificación en las copias del poema épico Enuma-Elish.

Por ahora, se han ido descubriendo exoplanetas, y cuerpos celestes en las inmediaciones del Sistema Solar, algo más allá de Plutón, pero no parece que ninguno de esos cuerpos sean una amenaza para la Tierra. Uno de los Apocalipsis más difundidos y más estudiados, fue la aproximación de un cuerpo celeste, que no se sabía qué era realmente, y se creía y afirmaba, que su influencia, su influjo, cuando se alineaba con la Tierra, era la responsable de los grandes terremotos de los últimos años. Este cuerpo celeste se llamaba Elenin. Cuando se descubrió, este objeto tenía un diámetro de unos 4 km. En abril de 2.011, nuevos estudios fijaron esa medida en 80.000 km, y en mayo de ese año ya superaba los 100.000 km. Muchos se preguntaban qué era realmente y por qué esas enormes diferencias en sus dimensiones.

Se empezó a dudar que se tratara de un cometa. Los seguidores de las Teorías Conspiranóicas, ya hablaban de un agujero negro, una enana marrón o un planeta oculto. Dicho planeta sería el famoso Nibiru de Zecharia Sitchin, el de los babilónicos, el cuerpo celeste identificado con el planeta Júpiter. Veamos este esclarecedor documento, de lo que se dijo que era Elenin, y su influencia.

Más tarde, en los simuladores de la NASA, se estableció cuáles serían las siguientes alineaciones que tendrían lugar entre el cometa Elenin y la Tierra, para conocer las fechas exactas de las supuestas próximas catástrofes, y en este documento se puede ver paso por paso, los movimientos de los planetas, nuestro sol y el cometa Elenin, y sus alineaciones.

Así que, cuando Elenin, estaba alineado con el Sol y la Tierra, se producían catástrofes sísmicas de proporciones épicas. Si vamos a los registros, efectivamente, el 27/02/10 hubo un seísmo en el mar chileno, de 8,8 Mw (escala sismológica magnitud de momento), que causó 525 muertos, cientos de heridos y desaparecidos.

El 11/03/11, los sismógrafos llegaron a 9,0 Mw. La catástrofe se adueñó de Japón. Más de 15.000 personas perdieron la vida, 5.000 desaparecidos y 6.000 heridos. Unas cifras escalofriantes. Un tsunami anegó las ciudades, los campos, las cosechas, la vida. Más tarde, este episodio desembocaría en la catátrofre de la central nuclear de Fukushima.

El 04/09/10, una nueva alineación provocó el terremoto de Christchurch o de Canterbury (Nueva Zelanda). El seísmo llegó a 7,2 Mw causando casi 400 muertos y más de 2.000 heridos, muchos de ellos de gravedad.

El 16/10/11 (19:51 horas), la Tierra estuvo a sólo 0,2 UA (Unidad Astronómica) de Elenin. En astronomía, 1 UA equivale a la distancia existente entre la Tierra y el Sol (149.597.870 km). Así que, en esta fecha, la Tierra y Elenin, estuvieron a 29.919.574 Km. Esta distancia es muy pequeña a niveles astronómicos (77 veces la distancia entre la Tierra y la Luna). Algunos catastrofistas lanzaron teorías sobre un posible cambio de rotación en nuestro planeta. Algo realmente improbable, porque si realmente ocurriera, las consecuencias serían estremecedoras. Estaríamos presenciando el fin de los tiempos, el Apocalipsis.

La pregunta era en ese instante, ¿cuándo va a ocurrir la siguiente alineación Elenin – Tierra – Sol?. La respuesta fue inquietante, el 21 de diciembre de 2012. Pues bien, esto no va a suceder, porque se demostró que Elenin era un pequeño cometa que se pulverizó a finales del 2.011. Don Yeomans, del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en Pasadena (California), dijo: “Elenin ha hecho lo que los nuevos cometas hacen cuando pasan cerca del Sol el 2% de las veces, se ha roto”.

La NASA, detecta, rastrea e identifica los asteroides y cometas que pasan relativamente cerca de la Tierra con la ayuda de telescopios desde la Tierra y desde el Espacio. El Programa de Seguimiento de Objetos Cercanos a la Tierra (NEOs, Near Earth Object/s), comúnmente llamado “Spaceguard“, descubre estos objetos, caracteriza su naturaleza física y predice su camino para determinar si alguno podría ser potencialmente peligroso para nuestro planeta. Hasta le fecha, no se conocen amenazas realmente creíbles e importantes que acechen nuestro planeta, y con ello, nuestra supervivencia.

La coincidencia entre las alineaciones de Elenin, la Tierra y el Sol, con los terremetos devastadores de Japón, Chile y Nueva Zelanda, llevaron a la creencia de teorías increíbles sobre el fin del mundo, y de ahí, derivaron en nuevas teorías aún más sobrecogedoras. Algunas eran:

  • La resonancia de la Tierra es de 7,8 Hz (resonancia de Schumann). Esta resonancia es el latido del planeta. La misma frecuencia a la que vibra nuestro cerebro, así que, cualquier cosa que interfiera en esa resonancia, lo hará en nuestra forma de pensar y al conjunto de nuestra biología. Ahora, su valor está en 12 Hz y aproximándose a 13 Hz. Si llegáramos a esta cifra, caería su valor a cero (conocido como la energía del punto cero). ¿Qué está provocando este aumento de la frecuencia?
  • Desde hace un par de años, se vienen dando un número de muertes en especies de animales muy concretas; ballenas, pulpos (costas de Portugal), mirlo rojo (USA), truchas (China), delfines,  estrellas de mar (Escocia), medusas, casi mil millones de peces de piscifactorías. Cuando la frecuencia de la tierra sube, muchas especies pueden morir por causas “naturales”, ya que diversos órganos vitales sufren las consecuencias.
  • El FEMA, Federal Emergency Management Agency (grupo de acción contra catástrofes de Estados Unidos), por lo visto, ha construído numerosos campos de refugiados, donde han almacenado casi 500 millones de raciones de supervivencia.
  • Estados Unidos ha realizado unas maniobras, llamadas “Eagle Horizont“, sobre un eventual hundimiento de la cuenca del Mississippi, desde Florida hasta los Grandes Lagos. Han realizado maniobras (Cocked Pistol) donde, supuestamente, obligan a Obama y su gabinete, a permanecer en el búnker de Denver. Estas fechas elegidas para realizar esas maniobras, son las elegidas por las grandes multinacionales, para realizar simposios y reuniones, en localidades dotadas con búnker anti-cataclismos.

Muchas veces, la paranoia colectiva, o las teorías de la conspiración y del pánico, vienen alimentadas por el secretismo, y las actuaciones encubiertas de aquellos que mandan en el planeta, de quienes poseen el poder, la información privilegiada, y los recursos para mantenerse con vida.

En este gráfico de los ciclos mayas, puede verse como anunciaban el cambio de la frecuencia (representada como dos ondas paralelas, en la parte baja del círculo), y cómo ello nos llevaría al Punto Cero, la Energía Libre (señalada con un punto rojo). ¿Cómo sabían los mayas de esta frecuencia y sus consecuencias?.

Los científicos señalan que, un cambio en la rotación de la Tierra es prácticamente imposible. Si revisamos la historia geológica de la Tierra, se puede afirmar que la Antártida. por ejemplo, estuvo muy cerca del ecuador hace cientos de millones de años atrás. Pero actualmente, muchos afirman que existe una relación entre la rotación y la polaridad magnética de la Tierra, la cual no cambia de forma irregular, sino que dicha inversión se produce de una forma regular cada 400.000 años aproximadamente. Y esa inversión, que se produce de forma gradual, no causa ningún daño a la vida en la Tierra.

Otra de las teorías que se han vertido, es la caída de un meteorito, estilo “Deep Impact”. El último gran impacto que ha recibido nuestro planeta, ocurrió hace más de 65 millones de años y extinguió a los dinosaurios. Hoy, los astrónomos de la NASA, llevan a cabo una gran investigación para encontrar cualquier gran asteroide cercano a la Tierra y en tal caso, lo sabríamos mucho antes de que llegara a las inmediaciones de nuestro planeta. La NASA, ya ha determinado que no existen asteroides tan grandes como el que mató a los dinosaurios ni ninguno capaz de considerarse una amenaza. Muchos pensarán, que si existiera esa amenaza, no nos lo dirían para no crear pánico en la gente, pero todo este trabajo se realiza de forma abierta, con los descubrimientos publicados día a día en el sitio oficial de la NASA del Programa Near Earth Object Program Office, que cualquiera puede visitar.

También se ha especulado con la posibilidad de una tormenta solar, que conllevaría un apagón global, la pérdida de muchos de nuestros satélites, nuestras comunicaciones, provocando un auténtico caos mundial. Por este motivo, se ha realizado un seguimiento exhaustivo a nuestra estrella, sus manchas solares, su actividad en la corona. Ni la NASA ni ninguna otra organización científica, ha pronosticado una cercana tormenta de tales dimensiones, que de lugar a un apagón sin precedentes.

La actividad solar tiene un ciclo regular, con picos que ocurren aproximadamente cada 11 años. Cerca de estos picos de actividad, las llamaradas solares pueden causar la interrupción de las comunicaciones por satélite, aunque los ingenieros están aprendiendo a construir productos electrónicos que están protegidos contra la mayoría de esas tormentas solares. Pero no hay ningún riesgo particular asociado a la fecha fatídica. El próximo máximo solar ocurrirá en un marco temporal entre el 2.013 y 2.014, y ya está previsto que será un ciclo solar promedio, nada diferente al de los ciclos anteriores ocurridos a lo largo de la historia.

Sí es cierto que, las erupciones solares cada vez emiten más energía y se prolongan más en el tiempo, según informó el SDO (Solar Dynamics Observatory), que es un observatorio de la NASA lanzado el 11 de febrero de 2.010, y que observa de forma constante toda la actividad del Sol, tomando y registrando datos cada 10 segundos. Entonces, ¿por qué se cree o piensa que va a suceder una tormenta de proporciones épicas?.

Mausumi Dikpati, del Centro Nacional de Investigaciones Atmosféricas, fue quien lanzó esa misiva, diciendo que el siguiente ciclo solar, sería entre un 30% y un 50% más intenso que el último registrado en 1.958, que fue bastante considerable. En junio de 2.011, se registró desde el Observatorio de Dinámica Solar de la NASA, una gigantesca llamarada en la corona solar, equivalente en cuanto a energía expulsada, de millones de bombas atómicas. Esa llamarada, se curvó sobre sí misma, es decir, volvió a caer sobre la superficie solar. Uno de los lugares del planeta donde se puede observar la llegada de estas tormentas solares, son en los polos terrestres, con el espectáculo de las auroras boreales.

El 22 de marzo de 1.989, una de esas erupciones, provocó intensas corrientes eléctricas en los generadores de la Cía Eléctrica HydroQuébec, que supuso que más de 6 millones de personas, no tuvieran energía durante nueve horas, además de causar daños en algunos de nuestros satélites. Pero el más agresivo ocurrió el 1 de septiembre de 1.859, conocido como “Evento Carrington“, donde dos astrónomos ingleses, Carrington y Hodson, vieron un estallido blanquecino en el Sol, y minutos después, todos los instrumentos magnéticos dejaron de funcionar, y el servicio telegráfico interrumpió sus operaciones.

Y estamos hablando de una época donde la tecnología existente, apenas podía producir un daño global importante, no como ahora, donde todo está controlado por la tecnología, chips, microprocesadores, grandes ordenadores, códigos, etc… desde nuestros móviles, servicios de orientación, plantas nucleares, electricidad, transporte aéreo, el sistema bancario, toda la economía mundial… Tal fue la magnitud de esa tormenta solar, que se vieron auroras boreales en Roma, La Habana y Hawaii, entre otras muchas ciudades donde sería impensable poder ver ese espectáculo de luces en los cielos. En 2.010, la NASA puso en marcha la “Operación Escudo“, con el fin de proteger los transformadores eléctricos.

Por ahora, los científicos de la NASA, desde sus observatorios, con los datos que el SOHO, la Solar Orbiter, sus programas específicos en el seguimiento a nuestro astro rey, informan que no existe ninguna amenaza real para el 21 de diciembre de 2.012. Obviamente, sí que afirman que esas subidas de intensidad en la expulsión de energía, suceden cada cierto tiempo, pero no creen que sea dentro de una semana, ni sea el Apocalipsis que muchos vaticinan.

El autor de libros apocalípticos Whitley Strieber, es una de las personas que más se han lucrado con estas profecías y acontecimientos apocalípticos, famoso por ser el autor de una obra, que más tarde fue llevado al cine titulado “El día de mañana”. Strieber, según cuenta en su biografía, fue abducido por seres de otros mundos en la Navidad de 1.985, que supuso escribiera obras como “Communion” y “The Key”. En uno de esos encuentros, uno de esos seres. que él ha asegurado ser la mente más privilegiada, sabia y mejor informada que jamás ha conocido, le dijo que el ser humano ha fallado a la hora de expandirse fuera de la Tierra, porque no hemos logrado comprender la fuerza de la gravedad, y esto se debe, a que los padres de los niños que habrían crecido para proporcionar ese conocimiento a la Humanidad, fallecieron en el Holocausto.

Strieber, de esas charlas con seres de otros mundos, extrajo la información necesaria para escribir muchas de sus obras, y una de ellas fue “The Coming Global Superstorm”, sobre el clima en nuestro planeta que condicionará la vida de las especies más avanzadas, y que es muy probable que sí se convierta en una amenaza realmente seria para la destrucción de nuestro mundo, y de nuestra especie. Pero Strieber, también nos habla de Universos paralelos, donde unos se tragan a otros.

El físico teórico Alex Vilenkin, así lo asegura, donde un Universo paralelo al nuestro, puede tragarnos. Nuestro universo no sería más que una burbuja que se expande de manera indefinida en una colección de multiversos. Si una colisionara con otra, puede que una estallara o, por contra, fuera absorvida. La probabilidad que esto ocurra, está demasiado alejada de la realidad ahora mismo, pero desconocemos tanto todavía de la física cuántica, que los porcentajes de probabilidad no son definitivos.

La revista Scientific American, ha sacado un informe preocupante, donde dice que la posibilidad de una guerra nuclear es de 1 entre 30, una probabilidad bastante alta de que suceda en los próximos años. La capacidad destructiva nuclear en todo el mundo, asciende a 10.000 megatones. ¿Es grande esta cantidad?. Si sumáramos todas las bombas de artillería lanzadas en la II Guerra Mundial, éstas ascenderían a 3 megatones. Así que si se liberaran esos 10.000 megatones, morirían en el acto cerca de 1.500 millones de personas, y otros 1.500 millones tendrían heridas de consideración, por lo que muchos morirían. Es decir, casi la mitad del planeta sufriría en cuestión de minutos las consecuencias de tal acción. Así que esta amenaza nuclear puede ser otro de los grandes apocalipsis a los que se enfrente nuestro planeta.

Muchos son los videntes que vaticinan la III Guerra Mundial, como el Mago Yin, quien dijo que entre 2.012 y 2.015, ocurriría una alianza entre China, Irán, Rusia, Venezuela y los países del Alba, en contra de EE.UU. por agua y petróleo. Se dice que esta guerra duraría entre 28 y 58 días, como mucho dos meses, y acabaría en el momento que la Naturaleza atacara.

Pero existe un arma desconocida para la mayoría de la población que ya existe, un arma capaz de eliminar la electricidad y que puede aniquilarnos, armas de microondas. Este tipo de armas ya existen, pero apenas se ha oído hablar de ellas porque son de alto secreto. Estas armas, darían lugar a un nuevo tipo de guerra desconocida hasta ahora, la Guerra Electromagnética.

El 2 de abril de 1.978, en Bell Island (Terranova), cayó un rayo que convulsionó la pequeña isla. Todos los testigos, convergían en sus declaraciones, asegurando que no sabían de donde provino ese supuesto rayo, pero el estruendo hizo tambalear todas las casas y la tierra, pero nunca se supo realmente qué fue lo que sucedió aquel día en ese pueblo.

La ciencia, lleva muchos años investigando para poder controlar el clima, sobre todo en EE.UU., un país con una insportable capacidad de carga que debe asumir sus tierras, para poder ser capaz de llevar el ritmo alimenticio del consumidor medio estadounidense. Y muchas veces, las cosechas se ven perdidas por los huracanes, tifones, granizos, sequías, heladas, nevadas, etc… así que poder conseguir agua en tiempos de escasez, sería un avance increíble.

Pero como siempre, aquello que la ciencia intenta utilizar para un bien común, se empieza a convertir en la búsqueda de un uso militar. Ya en 1.966, el profesor Gordon McDonald (miembro del comité científico del presidente), realizó un comentario preocupante: “La clave de la guerra geofísica, está en identificar la inestabilidad ambiental que, sumada a una pequeña cantidad de energía, liberaría cantidades ingentes de la misma “. En uno de sus libros, dejó patente las consecuencias que esto conllevaría, describiendo los usos de la manipulación climática, modificación del clima, desestabilización o derretimiento de los casquetes polares, técnicas para reducir el ozono, ingeniería de terremotos, control de las olas oceánicas y manipulación de las ondas cerebrales desde campos energéticos terrestres. Decía que este tipo de arma iba a ser desarrollada y una vez puesta en marcha, sería prácticamente imposible ser detectada por sus víctimas.

Estoy hablando del Proyecto HAARP (High Frequency Active Auroral Research Program (Programa de Investigación de Aurora Activa por Alta Frecuencia). El objetivo de este programa (según su web oficial), es avanzar en el conocimiento de las propiedades físicas y eléctricas de la ionosfera terrestre, que pueden afectar a nuestras comunicaciones y sistemas de navegación civiles y militares.

Las posibilidades del sistema HAARP son enormes. Desde sustituir el efecto del impulso electromagnético de las bombas nucleares explosionadas en la atmósfera a reemplazar el sistema de comunicaciones con submarinos de muy baja frecuencia por una tecnología más eficaz, a crear un nuevo sistema de radar, o eliminar las comunicaciones en un área muy extensa sin afectar a las de los propios interesados. También se utilizaría para disuadir a la gente de manifestaciones colectivas.

El programa está operativo desde principio de los 90 y la Estación de Investigación HAARP está localizada a, aproximadamente, 8 millas al norte de Gakkona, Alaska. (latitud 62°23’36″ Norte, longitud 145°08’03″ Oeste),

El Proyecto HAARP parte de la idea originaria de Nikola Tesla, de poder transmitir potentes ondas electromagnéticas, que se puedan reflejar en la ionosfera y, así, alcanzar grandes distancias. HAARP es un emisor de ondas electromagnéticas que “bombardea” la atmósfera con ondas de radio, usando un equipo de transmisión de alta frecuencia (HF) y un conjunto de 180 antenas.

El pacifista y gran divulgador antibelicista Michel Chossudovsky, en 2.005, afirmaba que pruebas científicas recientes revelaban que el HAARP, estaba en total funcionamiento y tenía la capacidad de  provocar posibles inundaciones, sequías, huracanes y terremotos. También afirmaba, que “desde el punto de vista militar, es un arma de destrucción masiva que, potencialmente, constituye un instrumento de conquista capaz de desestabilizar sistemas agrícolas y ecológicos de regiones enteras de una manera selectiva”.

Muchos científicos, están empezando a desvelar las consecuencias negativas de la utilización de esta energía de forma contraproducente: “la enorme diferencia de potencial generada, podría cambiar e incluso desplazar la ionosfera, provocando un caos total en las comunicaciones de la tierra. Así como destruir misiles o aviones, cambiar las condiciones atmosféricas al modificar la absorción de los rayos solares y aumentar las concentraciones de ozono, nitrógeno e incluso afectar negativamente al cerebro”. ¿Es posible que esa supuesta tormenta solar que vaticinan se puede dar, no encubra la utilización de este arma, para no provocar reacciones en contra?.

Pero, ¿desde cuándo está operativa este arma?. Todo parce indicar, que lleva más de un siglo en activo, obviamente, al principio en período de prueba e investigación. Pero existe un hecho que a día de hoy, era inexplicable, pero con la certeza de la existencia de esta arma electromagnética devastadora, se ha encontrado la respuesta un siglo después. Se trata del “Evento de Tunguska“.

En 1.908, una increíble explosión de 15 megatones (1.000 veces más potente que la de Hiroshima, en una época donde aún no se había creado la Bomba H), tuvo lugar en esta parte casi desértica de Siberia. Las pocas personas que se encontraban a algunos km del suceso, narran los mismos hechos acaecidos en Terranova. Pero, ¿qué existía a principos del siglo XX, que pudiera generar ese grado de destrucción?.

En aquella época, las patentes e inventos de Nikola Tesla, giraban en torno a la producción de energía y transmisión de la misma. Se da la circunstancia de que  el 30 de Junio de 1.908, Nikola Tesla , probó un “extraño artilugio” desde la torre de Wanderclyffe (Long Island), para tratar de localizar la expedición de Robert Peary en el Polo Norte, apuntando con su aparato hacia dicha e indeterminada zona. Esa misma mañana, Tunguska se convertía en un infierno, con alteraciones en el campo electromagnético de la Tierra, tormentas geomagnéticas en la zona afectada, magnetización del suelo, un pulso electromagnético similar al producido cuando estalla una bomba atómica o nuclear, auroras boreales de carácter “extraño”, noches brillantes, mutaciones genéticas en vegetales y plantas, crecimiento acelerado de la flora y fauna del lugar, incremento del C-14 y extraña presencia de radiación y quemaduras en las personas o animales supervivientes expuestas a la explosión.

Se han vertido muchas teorías sobre lo que allí ocurrió realmente, desde agujeros negros, meteoritos a ovnis que caen del cielo, etc… pero la verdad, es que fue el primer paso para utilizar un gran invento que puede ayudar al mundo, que era el objetivo primordial de Tesla, a pasar a ser el comienzo del arma más letal que existe actualmente, pero aún bastante desconocida, y que se ha traducido en el Proyecto HAARP.

Así que son muchas las causas que se esgrimen para ese final aterrador, devastador, donde nadie podrá esconderse. Pero a la luz de la ciencia, la respuesta parece más que clara: el mundo no se acabará este 21 de diciembre de 2.012, pero sí parece obvio que estamos dando los pasos “acertados” para que ese día llegue por culpa del ser humano.

¿Existe tiempo suficiente para revertir la situación?. Sinceramente, creo que sí, pero deber ser ya, no se puede esperar mucho tiempo más, se necesita un cambio de consciencia general, global, un cambio de rumbo drástico, porque cuanto más tardamos en tomar las decisiones correctas, más tajantes deberán ser las medidas a tomar. Por eso, espero que ocurra algo realmente importante que movilice la sensibilidad y las mentes, sobre todo de aquellos que rigen nuestros designios, y que tan calamitosamente lo están haciendo.

¿Estamos siendo testigos de los primeros indicios de aquello que nos va a deparar el futuro cercano?. Creo que nos acercamos a un cambio de Era, un cambio de ciclo, y no a una destrucción de la raza humana ni del planeta. Pienso que, el mundo tal y como lo conocemos, va a cambiar. Quizá, los países poderosos que hoy existen, no lo sean próximamente. Quizá, los países del tercer mundo y en vías de desarrollo se conviertan en la referencia mundial, y necesitemos de ellos para subsistir. Quizá, nos sean revelados misterios y respuestas que anhelamos y ansiamos. Quizá, recibamos la señal de otras civilizaciones, fuera de nuestro planeta, que cambie nuestra mentalidad egoísta.

¿Cuándo conoceremos las respuestas? Todo hace presagiar que muy pronto sabremos la respuesta. Posiblemente ya se nos está desvelando, sólo tenemos que abrir nuestra mente, cerrar los ojos y ver. Pero ¿va a pasar algo realmente?, hay una cosa que va a ocurrir de forma segura, y es que todos esos libros que hablan del final en esta fecha, se podrán tirar a la basura, retirar de las estanterías, de las librerías, porque les ha llegado su fecha de caducidad.

Anuncios

Göbekli Tepe ¿El Jardín del Edén Bíblico? (Episodio I)

A 15 km al nordeste de Sanliurfa (Turquía), cerca de la frontera con Siria, actualmente está siendo excavado por arqueólogos una compleja estructura de piedras, levantada por recolectores y cazadores hace 11.500 años. Sanliurfa, era la original Ur de los caldeos, donde se dice que nació Abraham. El Libro de Enoch menciona que los Vigilantes, residían en la Alta Mesopotamia (donde se encontraba Caldea), cuando Abraham y su familia, los ancestros de los israelitas y judíos, emprendieron camino hacia Canaán, la futura tierra de Israel.

Misteriosamente, todo este complejo de piedras, pilares y esculturas, fue deliberadamente enterrado en el año 8.000 a.C., permaneciendo abandonado durante años. Su estructura se construyó para ser visto desde los cielos ¿Quién podía volar hace 11.500 años?. ¿Por qué se construyó y cuál era su función?.

En 1.994, un pastor de la zona, como otro día cualquiera, se levantó para trabajar. Cuando ascendió una colina con su rebaño, descubrió la punta de una piedra que sobresalía, y el pastor se dio cuenta que esa piedra era extraña. Así que empezó a excavar, y acabó desenterrando un pilar de casi 6 metros de altura. Las aristas eran muy precisas, y en el centro del pilar, había tallado un extraño animal. Este acontecimiento desencadenó que la comunidad científica se desplazara a la zona para excavar esa colina. Esa zona se ha convertido en el lugar de culto religioso más antiguo del mundo descubierto hasta ahora. Su nombre es Göbekli Tepe.

Los arqueólogos hacían dataciones de carbono-14 a medida que iban profundizando. Se ha desenterrado solamente un 10% de toda la estructura que permanece bajo tierra. Göbekli Tepe es una ciudad compuesta de círculos perfectos, y en el interior de cada círculo yerguen columnas de 6 metros de alto que pesan 15 toneladas cada una.

Este lugar, dobla la antigüedad de la historia de la humanidad, la época donde pensábamos comenzaron las civilizaciones. Este complejo tiene una antigüedad miles de años más que las pirámides y Stonehenge. Aún no se ha encontrado ninguna herramienta con la que cortaron la piedra, la pulieran… nada. Al igual que ocurriera con las pirámides de Egipto, se desconoce qué utensilios y herramientas se utilizaron para tal obra de ingeniería.

En las columnas están talladas las figuras de aves, mamíferos, insectos, e incluso seres humanos. ¿Por qué tallaron estas figuras?. ¿Qué significado tienen?. A 500 km de Göbekli Tepe, se encuentra el Monte Ararat, el lugar donde los creyentes y estudiosos de la Biblia, creen es el lugar donde se posó el Arca de Noé. ¿Hacen referencia los animales tallados, y la ciudad de Göbekli Tepe, a un arca en piedra?. Si esto fuera así, la estructura narra el acontecimiento de una catástrofe, el famoso diluvio que aparece en más de 2.000 mitos. Esto significaría, que la fecha del gran diluvio se retrasaría a la época de la última Era glaciar, mucho antes del período bíblico. ¿Es por este motivo que Göbekli Tepe se encuentra en lo alto de una colina, para salvaguardar la vida de los seres vivos de aquel diluvio o se construyó por otro motivo?.

¿Qué representan realmente los animales tallados?. Vamos a ver y analizar más detenidamente algunas columnas que han aparecido en Göbekli Tepe.

Por ejemplo, en esta columna, aparecen tres aves (A, B, C), que corresponden a las estrellas del “Triángulo de Verano” (aunque sería más correcto llamarlo el “triángulo de agosto”). Las tres aves, una representada por cada estrella son: Altair, Deneb y Vega (las estrellas más brillantes de sus constelaciones, las llamadas estrellas alfa), y conecta las constelaciones Águila, Cisne y Lira respectivamente.

Altair es la estrella alfa (la más brillante), de la Constelación del Águila. Los árabes, también veían en esta constelación una gran águila volando, por este motivo la llamaron elnars-el-tair, de donde derivó el nombre de Altair, estrella que ocupa la posición nº 12 de las estrellas más brillantes de nuestro firmamento. Deneb es la estrella alfa de la Constelación del Cisne, y la 18ª del firmamento.  El nombre deriva del árabe dhaneb (cola), entendida como “la cola del ave” (dhanab ad-dajājah). Fue considerada la Estrella Polar durante miles de años. Vega es la estrella alfa de la Constelación de Lira, y la 5ª más brillante del firmamento. En un primer momento se la llamó Wega, y proviene de la palabra árabe wāqi‘ (cayendo, aterrizando).

El ángulo de las estrellas de la Constelación del Cisne, coincide con la forma del cuerpo del ave B, con los pies en la misma dirección que el cuello de la Constelación del Cisne. El ave C, corresponde a la estrella Vega.

El ave D, con alas hacia arriba forma la Constelación de Pegaso, compartiendo algunas estrellas de Andrómeda para formar las alas hacia arriba, y otra estrella de Pegaso definiendo las piernas en ángulo hacia fuera, en dirección a la derecha. La cabeza  estaría formada por estrellas menores, donde las dos estrellas dentro de la cabeza, se corresponderían con los dos ojos en el plano.

Por debajo corre una línea divisoria, que podría representar la eclíptica o el ecuador celeste. Debajo de esta línea divisoria, estaría el escorpión (E). La cabeza del ave F, debajo del escorpión, corresponde a varias estrellas representadas principalmente por piscis. La parte izquierda del escorpión, combina algunas estrellas de acuario junto con estrellas de piscis. Algunas de las estrellas de acuario parecen representar parte de la cabeza y extremidades del jabalí (H).

El zigzag que se observa en la letra M, representa la Vía Láctea, que tiene aspecto de columna vertebral en forma horizontal. Una representación metafórica muy ajustada y exacta, de querer reflejar que la Vía Láctea es la “columna vertebral”, la zona principal donde se asientan todas las estrellas de nuestra galaxia. ¿Cómo podían saber esto en aquella época?. Ese conocimiento hace 11.000 años sólo estaba al alcance de seres de otros mundos.

El animal J, representa probablemente una ardilla, haciendo referencia a la posición aproximada y la orientación de Casiopea (constelación conocida entre los nórdicos como la ardilla Ratatösk). La figura L, a la izquierda de la ardilla, es la Constelación de Perseo, y la figura N sería la Constelación de Hércules. El círculo K, sobre el ala izquierda del ave D, no corresponde con ninguna estrella fija en un mapa estelar actual. Se cree que podría representar otro objeto, como la luna llena o una supernova. Una supernova es posible, dada la concentración de estrellas a lo largo de la Vía Láctea, que aumentaría las probabilidades de una estrella brillante en esa ubicación.

Parece evidente que las figuras de las columnas, hacen referencia e intentan representar constelaciones. No sólo hay una conexión entre esta columna y las constelaciones. Vamos a analizar otra columna.

BoarBirds

Esta columna presenta unos grabados  más simples que la piedra anterior. Aquí la figura central es el jabalí (A), que coincide de forma muy estrecha con la Osa Mayor. Debajo del jabalí, aparece un jabalí mucho más pequeño (B),  que es representado por las estrellas de la Constelación del Lince. Hay cinco estrellas brillantes que están claramente presentes en posiciones similares; tres (C, D, E) de la Constelación de Cefeo, y dos (F, G) de la Constelación del Dragón. Esto pone de relieve la ubicación de la estrella polar, que se produciría en el punto donde está la letra H, en un agujero en la roca, destinada a representar el punto de giro. Es decir, el centro sobre el que gira el universo, como una rueda alrededor de un eje.

Parece claro que quienes crearon la estructura eran conscientes de que sus cifras representaban constelaciones.

Esta piedra muestra lo que parece ser una grulla debajo de un zorro con una vaca arriba. La grulla y el zorro pueden encontrarse dentro de otra región del cielo nocturno apareciendo como la Constelación de Escorpio. La forma de la grulla coincide perfectamente con  Antares, como la estrella Shaula (el aguijón). La parte superior de la constelación, son las estrellas que componen la frente del zorro.

Los círculos de piedra, están orientados norte-sur. Dado que el norte era una dirección de muerte y renacimiento, Göbekli Tepe es una referencia del movimiento de las estrellas circumpolares alrededor del polo celestial septentrional, porque en el año 9.500 a.C., no existía la estrella polar. Si utilizamos el programa astronómico Skyglobe, y retrocedemos hasta ese año, la única constelación que podía haber sido objeto de observación, era la Constelación del Cisne, que en la tradición popular europea sobre las estrellas, es el cisne celestial. En la Antigua Mesopotamia, el Cisne era visto como un velocirraptor, mientras que en mitología clásica se le ve como una especie  de buitre, el símbolo de la trasmigración del alma en el culto a los muertos del Neolítico.

Cuando la función para la que fue construida, ya hubo terminado, Göbekli Tepe se enterró cuidadosamente, permaneciendo oculto miles de años, y la gente del lugar se trasladó a otro sitio. ¿Por qué no lo destruyeron o lo dejaron al aire libre, y emplearon tanto tiempo en enterrarlo?. ¿Cuál era realmente la finalidad de construir semejante ciudad?. Enterrar completamente Göbekli Tepe, sin dejar huella, tuvo que llevar muchos años. ¿Por qué emplear tanto esfuerzo y tiempo?.

Para construir Göbekli Tepe, fue necesario reunir en un solo lugar más personas de las que jamás se habían reunido hasta entonces. Los constructores lograron extraer, tallar y transportar piedras de 16 hasta 50 toneladas. ¿Cómo lo consiguieron si desconocían el uso de la rueda, de poleas, gruas, etc…?. Ni siquiera disponían de animales de carga. No existía la escritura, ni el arte cerámico, ni trabajar el hierro ni el acero. Göbekli Tepe está situada en una colina (la traducción de este lugar sería “montaña ombligo” o “montaña panzuda“), ¿cómo consiguieron subir las pendientes con piedras de tanto peso, sin las herramientas ni los medios posibles para ello?.

Si la teoría es que lo hizo esa tribu de ganaderos o cazadores que vivían en esa época en ese lugar, la respuesta sería inexplicable. Ni los datos ni la lógica apoyarían todas las teorías que emergieran de la posibilidad que fuera la raza humana quien construyó ese lugar. Simplemente habría que creerlo, sería una cuestión de fe, más que una cuestión científica y lógica.

Si nos apoyamos en la teoría que no fueron seres de este mundo quienes lo hicieron, al igual que parece ha ocurrido con muchos otros monumentos, donde la astronomía, física, matemáticas… y diferentes ramas de ingeniería, y apoyados por la lógica, dicen que son resultado de un conocimiento mucho más elevado de la época que ocurrieron, que el salto evolutivo fue tan abismal, que para ajustarnos a las conclusiones, sería como asegurar que un boeing 747 ha sido construido con una navaja suiza. ¿Esto qué significa?. Significa que la ciencia ha datado esa zona con una antigüedad de 11.500 años, y las personas que vivían en esa época, es totalmente imposible pudieran realizar semejante edificación, tanto por sus características técnicas (peso de los pilares, pulido y perfección de las mismas, sus perfectos círculos…), como su elevado conocimiento en disciplinas a años luz de su dominio (matemáticas, astronomía, astrología…).

Este planisferio muestra las áreas del cielo que están representadas por cada una de las piedras que han aparecido en Göbekli Tepe.

Si analizamos los animales, insectos, aves… que aparecen tallados en los pilares, y observamos la posición de los astros, del firmamento, de las constelaciones en idéntica conjunción a como aparecen en la piedra, esa información nos dirá exactamente, o en una aproximación muy ajustada, en qué momento, época concreta, fue construido Göbekli Tepe. Una buena referencia es la ubicación del sol, que normalmente se encuentra a lo largo de la eclíptica según su posición en el equinoccio de primavera (o vernal). El equinoccio de primavera agronómicamente es muy importante, ya que determina la época del año donde se comienza a plantar. Si retrocedemos en el tiempo, podemos ubicar la época en que el sol apareció entre las Constelaciones de Libra y Virgo. En los pilares descubiertos por ahora, el astro aparece representado por la vaca Hathor. Esta divinidad cósmica, es comúnmente representada como una diosa vaca con cuernos, los cuales sujetan un disco solar.

El primer ciclo del sol ocurrió hace 25.800 años. Esta fecha corresponde a los años que la Tierra tarda en completar un ciclo de precesión, que es el cambio lento y gradual en la orientación del eje de rotación de la Tierra, debido a las fuerzas que ejercen la luna y el sol sobre el ecuador de la Tierra. Esto significa que cada 2.150 años, avanzamos un Ciclouna nueva EraPara llegar a la cifra de 25.800 años, hay que pasar por 12 Eras (las doce constelaciones).

Ahora estamos en la Era de Piscis (por eso, el símbolo de Jesucristo son los peces). Anterior a Piscis, del 2.150 a.C. hasta el 1 a.C. fue la Era de Aries (el carnero). Anterior a Aries fue la Era de Tauro del 4.300 a.C. hasta el 2.150 a.C. Si vamos retrocediendo, llegaríamos a la Era de Virgo (12.900 a.C.) y a la Era de Libra (15.050 a.C.). Si nos basamos en estos datos, la disposición de los animales que aparecen en los pilares de Göbekli Tepe, nos están diciendo que la construcción se remontaría al año 13.000 a.C., cuando el sol estaba entrando en Virgo.

Hay que tener en cuenta, que el hecho de que los griegos midieran el sol en el equinoccio de primavera, no significa que los seres humanos que vivían hace 10.000 años lo hicieran. Pero sí está comprobado que abandonaron las armas para dedicarse a la agricultura y al cultivo, y para ello, sí era necesario conocer y saber manejar los ciclos, vital para que las cosechas prosperaran y para la supervivencia de la especie.

La fecha arqueológicamente aceptada de la antigüedad de Göbekli Tepe, está próxima al año 9.500 a.C., por lo que habría una diferencia de 3.500 años aproximadamente. Si tomamos esta fecha arqueológica como la correcta, esa fecha situaría  al sol entre Cáncer y Leo en el momento del equinoccio de primavera.

Otro cálculo que se podría hacer, es basarse en la posición del polo y la identificación de la estrella polar. En el año 12.000 a.C., la estrella polar aparente era la estrella Vega (la más brillante de la Constelación de Lira). Pero esta teoría no parece encajar con la posición aparente del centro, que corresponde mejor a Polaris, nuestra actual estrella polar. Posicionalmente, el centro parece estar correctamente situado por encima de la Constelación del “gran jabalí”, que correspondería a Polaris. Ninguna otra estrella parece encajar, a menos que el centro no estuviera destinado a representar el eje de la esfera celeste.

La última vez que Polaris apareció en ese lugar en el cielo, hubiera sido hace 26.000 años aproximadamente, según el actual método de cálculo utilizado. Así que existiría una discrepancia acerca de por qué la posición del centro fue asociada con la posición de la estrella polar del norte actual, la que podemos ver si miramos al cielo, y no con la verdadera estrella que aparecería en esas fechas, la estrella Vega.

Es muy posible que haya que esperar a que todo el complejo de Göbekli Tepe sea desenterrado. Los arqueólogos calculan que estarán excavando alrededor de 100 años, así que ninguno de nosotros será testigo de ver todo el complejo, y seguramente comprender las posiciones de las estrellas, incluso comprender por qué fue construido, cuál era su finalidad, por qué se enterró de forma cuidadosa y no se destruyó, o simplemente se abandonó. Es evidente que quienes lo enterraron, tenían un motivo evidente de preservarlo, ¿quizás para volver en un futuro?.

El Dr. Schmidt afirma que no existe ninguna explicación para la existencia de una elevada cultura en la Alta Mesopotamia a finales de la última Edad de Hielo, cuando el resto del mundo estaba todavía poblado por comunidades de cazadores-recolectores, preocupados por la supervivencia del día a día y poco más. Sin embargo, estos “seres anónimos”, crearon algunas de las obras de arte más fascinantes del mundo antiguo, no siendo superadas en la actualidad.

Zecharia Sitchin, ha encontrado en el Dr. Schmidt, un colega que ha llegado por motivos de evidencias y de lógica, a las mismas conclusiones. Sitchin hablaba de los mitos y leyendas sumerios, que hablan de dioses llamados Anunnaki, que vinieron de otro mundo,  proporcionando a los habitantes de aquí los conocimientos y los instrumentos y herramientas necesarios para el avance de la civilización. El Dr. Schmidt dijo: “Creo que existe una fuerte evidencia que sugiere que los “Vigilantes”, y su prole, los Nefilim, eran realmente la élite chamánica o sacerdotal que fundó los centros de culto del Neolítico temprano de la Alta Mesopotamia”.

NOTA: Para saber mucho más sobre los Annunaki, Nibiru y los Nefilim, y las teorías de Zecharia Sitchin, recomiendo leer el Episodio “La Verdadera Historia del Mundo”, en este enlace:  https://jorgepalazon.wordpress.com/tag/verdadera-historia-del-mundo/

Queda mucho por delante para desenterrar todo Göbekli Tepe, irán apareciendo más pilares, más esculturas talladas, se resolverán misterios y se añadirán nuevos. Pero hay respuestas, que aunque no sean las más verosímiles, son las más cercanas a la verdad. Este complejo significó un cambio de Era en la evolución de la especie homo. Los hombres que por allí vivían, cazaban para poder alimentarse, desconocían completamente las artes y las ciencias . Sus vidas se basaban en la supervivencia más cruda, en condiciones realmente duras, sin ningún atisbo de un cambio significativo.

Incomprensiblemente, las técnicas de construcción empleadas fueron empeorando. Los primeros círculos, son los más grandes y de mayor complejidad técnica y artística. Los círculos posteriores,  cada vez eran más pequeños y sencillos, y an­­clándose al suelo con menos habilidad. Parece ser que finalmente la actividad cesó por completo hacia el año 8.000 a.C., momento en que enterraron todo el complejo. ¿Cómo puede ser que el primer círculo fuera perfecto, y según iban añadiendo círculos, cada vez se hicieran peor?.

No tiene ninguna lógica, excepto que ese primer círculo, fuera construido por seres que comprendían y controlaban las técnicas en todas sus vertientes, y que esos conocimientos tan avanzados, fueran legados a seres de este planeta, que aún teniendo los conocimientos teóricos, no manejaban la práctica. Jan L. A. van de Snepscheut dijo: “En teoría, no hay diferencia entre teoría y práctica. Pero en la práctica, sí que la hay”. Y Göbekli Tepe es un claro ejemplo de ello.

La mayoría de la gente cree y piensa que no estamos solos en el Universo, pero sólo son una minoría los que se atreven a decir y afirmar que no lo estamos. (Jorge Palazón 24/06/2012).

En Busca de los Dioses (Episodio II)

En el primer versículo del Génesis, se cita a los Elohim, (plural de Eloha), como creadores del cielo y la Tierra. Así que los Elohim, hacen referencia a los dioses, y no a dios, quienes sembraron de vida inteligente nuestro planeta.

La Historia comienza con la civilización sumeria. Un pueblo, que no se sabe de dónde surge. La procedencia de sus habitantes, los sumerios, es incierta, y lo único que existen son hipótesis. Repentinamente, nació una civilización que significó un salto evolutivo abismal, en cuanto a conocimientos, incluso creando la escritura cuneiforme como método de comunicación y legado de esos conocimientos y cultura.

En la ciudad mesopotámica de Nínive, en el río Tigris, Austen Henry Layard encontró los restos de la Biblioteca del Rey Asurbanipal (rey asirio que gobernó el Imperio antes de su caída), donde descubrió cientos de tablillas de arcilla con escritura cuneiforme.  Una vez analizadas por historiadores y lingüistas, determinaron que estas tablillas, además de contener registros del Imperio Asirio, recogían transcripciones de textos mucho más antiguos. Una de esas tablillas es conocida como la Tablilla de Venus de Ammisaduqa.

Y dentro de esta tablilla, encontramos el libro de enseñanzas astrológicas más antiguo del mundo, conocida como Enuma Anu Enlil. Al descifrar su contenido, se descubrió que esta tablilla, registraba 21 años de observaciones astronómicas del planeta Venus, correspondientes al siglo XVII a.C. Estamos ante la colección más completa de datos de observaciones astronómico-astrológicos y presagios de los inicios de la astrología. Dos pequeñas tablas de arcilla, conocidas con el nombre de mul.Apin, son duplicados de textos sumerios, que datan del año 2.340 a.C. La colección contiene datos de observaciones del movimiento del Sol (Schamasch) y de la Luna (Sin). También aparecen  registrados los nombres y años de reinado de los monarcas babilonios, dato primordial para construir una cronología real y exacta de la antigua Babilonia, y poder interpretar los textos y su significado de forma más veraz.

En la parte titulada Venus (Ischtar, la ciudad de Nínive era conocida por el templo dedicado a la diosa Ishtar), no sólo se encuentran las célebres efemérides de 20 años de Venus, sino también abundantes observaciones del resto de planetas, su salida y su puesta, y su conjunción con estrellas fijas. Este dibujo refleja el movimiento orbital de Venus.

La órbita de Venus, está más cercana al Sol que la órbita de la Tierra, así que su velocidad en dar una vuelta completa al sol, es más rápida, por lo que un año venusiano se completa antes que un año terrestre. Esto provoca que desde nuestro planeta, Venus aparezca siempre en la región del cielo en la que se encuentra el Sol (alejándose 47º del Sol como máximo). La diferente velocidad con que recorre su órbita, a su vez, hace que Venus “adelante” a la Tierra una vez cada 584 días, y es en este momento en el que deja de verse al atardecer, y empieza a observarse poco antes de que amanezca. Sin embargo, como las órbitas de Venus y la Tierra están prácticamente en el mismo plano, Venus nos “adelanta” en su órbita pasando entre nosotros y el Sol, haciendo imposible verlo durante unos días. La ocultación del planeta Venus, se produce cada 1.460 años en el mismo punto.

¿Cómo podían conocer estos datos los sumerios?. Estos conocimientos aparecieron con los primeros matemáticos y filósofos griegos, que establecerían las bases del conocimiento del mundo desde un punto de vista científico. Repentinamente, aparece la primera civilización avanzada, salida de ninguna parte, que supone un salto evolutivo abrumador, con conocimientos astronómicos, y capaz de crear una compleja escritura, levantando templos, murallas, y construyendo una ciudad asombrosa. Y nadie sabe cómo.

Hace 75.000 años, erupcionó el Volcán Toba en Sumatra (Indonesia), reduciendo a tan sólo 1.000 parejas reproductoras la supervivencia homínida. En ese preciso instante, tras ser aniquilada el 99% de la población, surge un paso evolutivo que cambiará el planeta para siempre, la separación del linaje simio y del linaje homo. Estos hechos son muy parecidos al famoso Diluvio Universal, donde la imperfección de la raza humana, llevó a Dios (o los dioses), a exterminarlos, para purificar y crear un linaje mucho mejor.

Siempre que ha habido un cataclismo de proporciones épicas, ha surgido un cambio extremo, un salto cuántico evolutivo sin parangón. ¿Utilizaban los dioses (seres de otros mundos), los cataclismos naturales, para destruir los errores genéticos, limpiar el error, y empezar con una raza mejorada, que supone el salto descomunal que encontramos en las pruebas y evidencias?. El fin de ciclo, o del comienzo de una nueva Era, ¿significa que estamos destinados a una extinción masiva de nuestra especie, para solo dejar paso a aquellas personas mejoradas genéticamente sobre la Tierra, con la habilidad y los conocimientos para mejorar nuestro entorno y con una inteligencia superior?. ¿Será esa nueva raza un híbrido humano-alienígena mejorado?.

El Dr. Sir Francis Crick,  Premio Nobel de Medicina en 1.962, fue un físico, biólogo molecular y neurocientífico británico, conocido sobre todo por ser el descubridor de la estructura molecular del ADN en 1.953. Sir Francis Crick, asegura que la vida en la Tierra, fue creada por seres llegados desde un remoto lugar del Universo. Esta afirmación, es la misma hipótesis que aparece relatada ya en las antiguas tradiciones sumerias, entre otras. Sir Francis Crick dijo: “A pesar de que el código genético es casi universal, el mecanismo necesario para estructurarlo es demasiado complejo para haber surgido de un solo golpe”. Según su opinión, los primeros microorganismos, habrían sido “colocados” por una civilización extraterrestre, que habría llevado a cabo su proyecto genético evolutivo hace millones de años. Y esto, lo dice la persona que descubrió el ADN, y quien dio el primer paso, para lo que sería después los avances del genoma humano y la clonación de organismos.

Zecharia Sitchin es el mayor experto del mundo, en la interpretación de inscripciones hititas y de tablillas sumerias, acadias, babilónicas y cananeas, además de los jeroglíficos egipcios, relacionándolos con los libros del Antiguo Testamento, el Libro de los Jubileos y otras fuentes. Sitchin, aborda la historia de la Humanidad y del planeta Tierra, desde una óptica absolutamente distinta a la establecida oficialmente, según los textos sumerios. Estamos ante una de las personas más eruditas de la historia.

En las tablillas sumerias, nuestro sistema solar estaría compuesto de  12 “miembros”; el Sol, la Luna, y diez planetas. El planeta que es el 12º miembro del sistema, recibe varios nombres, Marduk, Nibiru, Barnard, Hercólobus y Ajenjo. Tiene una gran órbita elíptica, como un cometa, y se acerca a nuestra vecindad, entre Marte y Júpiter, cada 3.600 años aproximadamente. La civilización sumeria apareció, sin precedentes, hace 6.000 años, creando una civilización avanzada (en tecnología, artes, estructuras sociales, etc.). En las tablillas más pequeñas, registraban las bodas y divorcios, transacciones comerciales, ofrendas a los templos, tasas, etc. En las tablas más grandes, escribieron literatura (cuentos heroicos, poemas, proverbios) y también los registros históricos y prehistóricos.

Uno de los textos más largos, escrito en varias tablas, es el llamado Enuma Elish o La Epopeya de la Creación , donde nos cuenta la historia como en el libro bíblico del Génesis . La Biblia consiste en muchos libros acompasando sucesos durante milenios, de cómo el cielo y la tierra se crearon, como se desarrolló la vida, de hecho, el relato del diluvio aparece en una tabla mesopotámica miles de años antes que en el Antiguo Testamento. Los dioses que los egipcios veneraban, eran los mismos que los sumerios y los babilónicos adoraban. En las tablillas, se relata con detalle, cómo los seres de otro mundo, en su búsqueda por encontrar mano de obra abundante para extraer el oro que necesitaban, recurrieron a la ingeniería genética mezclando sus genes con el homo-erectus, creando un híbrido entre ellos y el homínido, dando como resultado el homo-sapiens, para utilizarlos como “lulus” (esclavos primitivos).

Por ejemplo, la deidad llamada Ptah , en la mitología egipcia, no era otra que la sumeria Enki , que dirigió al primer grupo que vino a la tierra y lideró con éxito la ingeniería genética que hizo que pasáramos de los homínidos al Homo Sapiens. Su hijo, el “gran Dios” Ra , era el mismo que el Hijo de Enki, Marduk (en Mesopotamia). Thoth , el arquitecto divino y guardián de los secretos de los dioses, conocido en el sumer como Ningishzidda , y así más y más. Los antiguos egipcios hablan del “Planeta del millón de años”, una manera diferente de nombrar al 12º planeta de las tablillas sumerias. Thoth , el arquitecto divino y guardián de los secretos de los dioses, es conocido por los sumerios como Ningishzidda, y a su vez, el dios supremo de América Central, Quetzalcoalt (la serpiente alada), no es otro que el dios egipcio Thoth. La primera civilización en América Central, los Olmecas, de apariencia africana, comenzaron precisamente en el año 3.113 a.C., cuando el mito cuenta que Thoth fue expulsado de Egipto.

En el pueblo de Carnac, en la región de Bretaña (Francia), se encuentran las misteriosas Piedras de Carnac o Alineamientos de Carnac. Este alineamiento megalítico, consta de 2.934 menhires, conformado por 8 km de extensión y 40 hectáreas de superficie, y son más antiguos que  Stonehenge y  las Pirámides de Egipto. Algunos dicen que sirven para señalar enterramientos, pero la complejidad y la perfección con las que fueron hechas, nos dicen que son algo mucho más importante, y su construcción se concibió para otra finalidad. Las piedras de Carnac, son junto con Nazca y la Muralla China, los únicos monumentos capaces de ser vistos desde grandes alturas.

Todo el conjunto está dividido en cuatro secciones o campos. 1.-) Alineaciones de Menec, consta de  1.099 piedras, dispuestas en 11 hileras x 1,2 km. de largo, flanqueado en sus dos extremos por crómlecs (círculos de piedras). 2.-) Alineaciones de Kermario, consta de 982 piedras, en 10 hileras x de 1,2 km también. 3.-) Alineaciones de Kerlescan, consta de 540 piedras, en 13 hileras x 880 metros. 4.-) Le Petit Ménec, consta de 100 piedras x 880 m. Tras analizar fotografías aéreas de la zona de Carnac, se dieron cuenta que la distancia de las líneas, siempre era la misma, y formaban triángulos pitagóricos, representando figuras geométricas en la Edad de Piedra, algo realmente sorprendente, por no decir imposible, ya que no se conocían aún.

Los triángulos pitagóricos, fueron descubiertos hacia el 500 a.C. por Pitágoras. Así que, según este monumento megalítico, anticiparon el descubrimiento de los triángulos pitagóricos 2.000 años antes. ¿Por qué colocaron las piedras de una forma tan precisa?. Por su dimensión, son un indicador espacial perfecto, para alguien que viniera del exterior. La mayoría de las piedras, pesan entre 50 y 100 toneladas, pero hay algunas que llegan a las 300 toneladas. ¿Por qué transportaron las piedras desde lugares lejanos, para colocarlas en ese punto geográfico exacto, y ponerlas en hileras perfectas?. ¿Y para qué?. Están colocadas en filas que se cruzan, formando triángulos, solo visibles desde el cielo. Y hace 4.000 años, ¿qué motivo tendrían para que algo se viera desde el aire?.

Es posible que esa disposición, se hiciera con el propósito de conseguir energía geomagnética, a través de los menhires de granito, haciendo la función de una resonancia de ondas. Estos bloques poseen una cara plana y otra cara cóncava, haciendo que el menhir adopte un sistema de polaridad, siendo la cara plana la energía positiva, y la cara cóncava la negativa, convirtiéndose en conductores de energía subterránea, dirigiendo la energía del interior hacia el exterior.

Esto se debe a que fueron colocados en importantes líneas magnéticas en el eje Norte-Sur y en los campos de energía telúrica (Este – Oeste), creándose un túnel de energía entre los menhires. Es decir, la energía se extrae del suelo, atraviesa el menhir, es atrapada por la atracción de la tierra, dirigiéndose hacia el siguiente menhir. Muchos turistas y expertos que han estado allí, estudiando y analizando la zona, en sus trabajos, hablan de la sensación de una extraña energía que se apodera de ellos.

La disposición de las piedras, no es nada casual, y se hizo con el propósito de alterar la resonancia de su interior. Los menhires, están ubicados en intersecciones de cruce de corrientes subterráneas, aumentando y amplificando su nivel de resonancia. Las piedras de Carnac, están situadas exactamente, en los nodos de energía entre las Líneas Hartmann o Líneas H (es una rejilla electromagnética que crea una radiación que se extiende por toda la tierra a la cual se le denomina Red Global de Radiación), y las Líneas Curry (red de líneas en sentido oblicuo a los puntos cardinales, de mayor tamaño que la red de Líneas Hartmann, orientada diagonalmente con respecto a ésta). Estas líneas, son como paredes invisibles desde la tierra hasta la ionosfera. Es en estos cruces de energía, donde la radiación es más intensa, más notoria y perjudicial, llamándose “puntos geopatógenos”.

Las líneas de Hartmann y Curry, son una serie de líneas cuyo recorrido podríamos asimilar a lo que conocemos por meridianos y paralelos, que recorren todo el planeta. A través de medidores de campos magnéticos, se puede determinar por donde pasa cada una de esas líneas. La confluencia de una línea de Hartmann con una línea de Curry, es la confluencia de dos campos magnéticos. Esta es la razón principal, para que llevaran esas ingentes cantidades de toneladas de piedra hasta ese lugar. ¿Cómo las transportaron?. ¿Cómo podían tener conocimientos tan avanzados?. Es evidente, que esos conocimientos no procedían de ellos, el poder hacer un mecanismo tan complejo, con triángulos pitagóricos, colocados como una rejilla perfecta que puede ser vista desde el cielo como indicador geodésico.

Un misterio parecido, son los moais de la Isla de Pascua. ¿Cómo se erigieron esas figuras?. La mayoría pesan entre 10 y 15 toneladas, pero hay figuras que llegan a medir 20 metros de altura, pesando 50 toneladas. Existen unos 600 moais en toda la isla. ¿Qué pudo llevar a los Rapa Nui, a construir ese tipo de figuras?.  Los ahus (base donde se ubican los moai), están colocados de forma que las estatuas dan la espalda al mar, lo que en principio sugiere que la orientación dominante es la topográfica. Los moais, miran al lugar de donde proceden sus descendientes, y éste lugar, es el Cinturón de Orión y las Pléyades, al igual que ocurre con las Pirámides de Egipto. ¿Cómo puede ser, que en una pequeña y remota isla, se yergan figuras tan grandiosas, orientadas al mismo lugar que otros monumentos de enorme tamaño y misterio?.

Existen muchos textos, pinturas, sellos y documentos, donde se detalla que, las criaturas que venían de los cielos, eran de enormes proporciones, altura desproporcionada, conocimientos muy avanzados, y tecnología desconocida. Todo ello, hacía que fueran considerados dioses, obviamente. Muchas tribus, todavía relatan leyendas de gigantes, y les rinden tributo. Sus antepasados, contaban a las siguientes generaciones historias de seres que llegaron de otros mundos, creando semidioses, hace miles de años. Los aztecas y los mayas, cuentan sus encuentros con una raza de gigantes.

En Nevada (EE.UU), se descubrieron varias decenas de esqueletos, que medían entre 2,30 metros y 3 metros de altura. Ese lugar es la Cueva de Lovelock. La tribu que habitaba esa zona, eran los Paiutes,  que narraban historias de batallas de sus ancestros, contra una raza de gigantes blancos, de pelo rojo, llamados Si-Te-Cah“, que significa “comedores de tule” (planta fibrosa de agua), que  era utilizada por los gigantes, para fabricar balsas y navegar a través del Lago Lahontan. Estos restos, según dataciones de expertos, tienen unos 4.000 años de antigüedad. Se encontraron en la cueva también, gran cantidad de artefactos, como esculturas de piedra, hueso y madera, mocasines y sandalias excesivamente grandes.

¿Es una casualidad, que diferentes civilizaciones, que han pasado a la historia por sus conocimientos avanzados en astronomía, arquitectura, escultura, matemáticas… y que erigieron imponentes monumentos impropios de la época, demasiado perfectos, orientados hacia posiciones en los cielos muy concretas y exactas, cuenten en sus textos la llegada de seres venidos de los cielos y de enorme estatura?. Es imposible que sea casual.

En el Antiguo Testamento, uno de esos gigantes, apareció en el Valle de Elah, hace 2.500 años. Narra, como todas las mañanas, durante 40 días, un gigante filisteo que medía seis codos y un palmo (2,90 metros de altura), desafió luchar a los israelitas. Su nombre era Goliat. Su cota de malla de cobre, pesaba 5.000 siclos (57 kg). Hay que reseñar, que la imagen que tenemos de estos seres tan enormes, lo asociamos con el gigantismo, pero aquellos seres, según los textos, eran ágiles, fornidos, rápidos y fuertes. Es decir, su altura no era una tara o un hándicap, sino que correspondía con la altura normal, la media de su especie.

A las afueras de Israel, en una localidad llamada Tell es-Shafi, un equipo arqueológico encontró un fragmento de un cuenco de cerámica, del año 900 a.C. La excavación se ubica en el lugar de la antigua ciudad de Gath, que la Biblia menciona como la ciudad natal de Goliat.

La historia de Goliat, se podría interpretar como una fábula, pero esta prueba, es una evidencia de su existencia. El arqueólogo Aren Maeir, quien dirigió la excavación, dijo; “Hasta ahora, la mayoría de lo que sabíamos sobre los filisteos, era desde el punto de vista bíblico. Teníamos una visión muy subjetiva, que eran un pueblo de bárbaros, malas personas, no había nada bueno sobre ellos. Con las pruebas arqueológicas que tenemos sobre los filisteos, podemos asegurar que se trataba de una cultura muy rica, dinámica, fascinante y avanzada”.

Charles Darwin, postuló que todas las especies de seres vivos, han evolucionado con el tiempo. a partir de un antepasado común, mediante un proceso denominado selección natural. Pero existen hechos, donde los mayores expertos del mundo, coinciden que la evolución no pudo ser por selección natural. Y esto ocurre con el cerebro del ser humano. En muy poco espacio de tiempo, su tamaño se triplicó, y se desconocen las causas de esta evolución tan rápida.

El equipo del Howard Hughes Medical Institute, liderado por Bruce Lahn, estudió la evolución del cerebro humano. Lahn afirma, que el desarrollo cerebral ha evolucionado mucho más rápidamente en el caso de los humanos que en el de los primates no humanos u otros mamíferos, como consecuencia de un proceso de selección natural único. De hecho, la evolución humana se caracteriza por un incremento drástico del tamaño del cerebro y de su complejidad. La evolución de las aptitudes cognitivas del ser humano, no es por tanto, la consecuencia de una serie de mutaciones accidentales y progresivas,  sino que responde a la intervención de una gran cantidad de cambios en unas condiciones de selección excepcionalmente intensas.      

Sigue diciendo; “La evolución humana, ha necesitado de un gran número de mutaciones que han afectado a un gran número de genes, lo que ha dado como fruto un proceso único realizado en un periodo de tiempo que ha sido mucho más corto de lo habitual, como consecuencia de un proceso selectivo muy diferente con respecto a los procesos habituales de adquisición de características biológicas”.

Y termina afirmando; “El género Homo, apareció hace 2 millones de años. La expansión importante del cerebro comenzó hace aproximadamente medio millón de años, y la aparición de seres humanos anatómicamente modernos surgió hace 150.000 años. Esta rápida evolución se debió a un fuerte proceso de selección genética“. Es decir, los mejores científicos del mundo, afirman después de sus investigaciones, que el desarrollo tan acelerado del cerebro humano, no fue por los cauces normales, ya que se necesitaría muchísimo más tiempo para llegar hasta ese punto. Triplicar el tamaño del cerebro que poseían los homínidos, necesita de una evolución más larga, de una selección natural más progresiva, de unas mutaciones que conllevan más tiempo, con sus errores y aciertos. ¿Y qué nos encontramos?, con una precisión absoluta en las mutaciones, con un desarrollo acelerado perfecto, y con eslabones perdidos, sin saber todas las etapas o escalones, que se han ido subiendo hasta llegar al resultado final.

¿Es el eslabón perdido, la prueba más evidente, de la intervención de otros seres en la evolución del ser humano?. Cuando todas las historias de civilizaciones antiguas avanzadas, narran la historia de seres que bajan de los cielos, todas destacaron por la construcción de grandes monumentos, sin dejar rastro de cómo lo hicieron ni qué tipo de instrumentos utilizaron, todas en lugares muy lejanas unas de otras, en una época donde era imposible que conocieran la existencia entre ellas, todas con paralelismos en sus dioses, sus pirámides, sus conocimientos astronómicos, sus habilidades arquitectónicas, todas con un final desconocido y misterioso, y quienes tomaron su relevo, “olvidaron” esos conocimientos por arte de magia, involucionando en muchos campos técnicos y de conocimientos, solo quedando de esas culturas sus monumentos y asentamientos geográficos.

¿Es todo esto casualidad?. Siempre digo que “no creo en la casualidad”. Si existe algo casual, es porque hay una causa para su existencia. (Jorge Palazón 01/04/2012).

 

La Verdadera Historia del Mundo

El ser humano, necesita de verdades absolutas. Estas, nos dan seguridad en un mundo siempre en estado de cambio. La existencia de esas verdades, hace que nos centremos en asuntos más personales, que nos afectan más en nuestra vida diaria. La mayor parte de la gente, da por sentadas muchas “verdades” sin cuestionarlas, simplemente se inculcaron en nuestras mentes cuando éramos unos críos, y crecimos con ellas.

Un ejemplo claro de lo que trato de decir, son las religiones. Un bebé nacido en un país musulmán, crecerá con esa ideología, con esa creencia, porque los mayores se la inculcaron. Ese mismo bebé, si hubiera nacido en un país católico, habría crecido con una creencia totalmente diferente. Entonces, ¿cuál creencia es mejor?. ¿Cuál es más “verdadera”?. Si lo pensamos y razonamos, no tiene ningún sentido. Y la religión es una verdad absoluta, incuestionable, y en muchos casos se convierte en un estilo de vida y un pilar que condiciona la conducta. Y esto, también sucede en la ciencia. La diferencia estriba, que la ciencia sí es capaz de cambiar su mentalidad, de corregir los errores, de avanzar, de ser mucho más humilde que las religiones.

Y esa aceptación de que todo es cambiante, de encontrar respuestas cada día, fundamentadas en las pruebas, en el razonamiento, lleva a la ciencia a dudar de todo, porque considera que la vida es mucho más compleja de lo que creemos. Y este nuevo capítulo, es un viaje  para agitar la mente de que nada es lo que parece, para cuestionar que la vida, nuestro pasado, nuestros inicios, no fueron posiblemente como nos lo han contado.

La especie homo, surgió hace 2,5 millones de años. Antes de esa fecha, no debería haber indicios de que existieran, y menos aún, que fuera vida inteligente. Esto es lo que creemos, lo que nos dicen los libros de historia , y es probable que haya que reescribir todo de nuevo.

¿Se creó la vida en la Tierra como se nos ha contado?. ¿Fue todo gracias a un azar, a una intervención divina, a un proceso lógico, o por el contrario existen otras variables que expliquen cómo se originó todo?. Vamos a retroceder en el tiempo, a miles de millones de años.

Los estromalitos, son células que se agrupan en colonias formando rocas sedimentarias. Sus  fósiles unicelulares aparecen en todas las Eras geológicas y son los indicios más antiguos de vida en la Tierra, y su aparición se remonta a 3.500 millones de años, en fósiles encontrados en Warrawoona (Australia). Esto es lo más antiguo que conocemos como vida en la Tierra.

Los organismos pluricelulares aparecieron en la Era Ediácara. Eran en su mayor parte anélidos (lombrices y gusanos), celentéreos (medusas), y equinodermos (estrellas de mar), y su antigüedad se remonta a 750 millones de años. Con la aparición de animales de partes más duras, se pone fin a la Era Precámbrica, para dar paso a la Era Paleozoica (hace 542 millones de años).

Apenas existen fósiles de la Era Precámbrica, ya que en su totalidad, se trataba de seres con cuerpos blandos, y desprovistas de partes duras que pudieran fosilizar. Y repentinamente, aparecen un número ingente de seres nuevos, todo un misterio sin una explicación razonable. Se conocen cinco extinciones masivas en la historia del planeta. Lo más llamativo, es lo repentino de cada suceso, las especies que se extinguieron, siendo una forma demasiado selectiva, y que siempre, después de cada extinción,  surgiera una especie nueva dominante mucho más evolucionada e inteligente, surgida de la “nada”.

Nos enseñaron que la vida en la Tierra, surgió a partir de materia sin vida, inorgánica, y que en un caldo primitivo, gracias a la electricidad generada por las tormentas, repentinamente, surgieron proteínas complejas. La forma de vida más pequeña conocida es la célula, y de una primera célula debió surgir todo. Pero, ¿de dónde salió esa primera célula?.

Para la formación de células, se requiere de muchas proteínas, y la proteína más simple que puede concebirse, consta de 239 moléculas. Así que una molécula de proteína, constituye un gran número de aminoácidos y enzimas, que deben unirse en un orden establecido, nada de azar. El profesor James F. Coppedge (director del Centro de Investigación de la Probabilidad Biológica), calculó la probabilidad para que ocurriera dicho suceso. El resultado era 1:10 elevado a 23, es decir, 1 posibilidad contra 10.000.000.000.000.000.000.000. En ese caldo original, se dio exactamente la probabilidad para que la célula naciera. Para que tomemos constancia de que ocurriera ese hecho, la probabilidad de que aciertes la Lotería Primitiva es de 1 entre 14 millones. Así que sería más probable que te tocara en vida, a ti y toda tu familia, la Lotería Primitiva, Euromillones, Bonoloto y El Gordo, cientos de miles de veces, cada vez que jugaras, cada semana, te tocaría el premio máximo, que hubiera surgido una célula en esas condiciones.

Y esa célula, en unas condiciones adversas para la vida, con una atmósfera llena de metano y amoníaco, radiación ultravioleta, etc… y donde el oxígeno sería un veneno mortífero, tuvo la capacidad de reproducirse. Y esto sólo se puede conseguir teniendo una cadena de ADN, por muy simple que fuera esa cadena. Lo fue transmitiendo a generaciones de células, hasta que se formó una bacteria. Una bacteria, ya tiene una función, ya posee información de lo que debe hacer. De la “nada”, del azar más increíble de todos los tiempos, se creó una célula, la cual, por causas increíbles, consiguió transmitir ADN para crear vida “inteligente”, con una función esencial y precisa.

El Premio Nobel, George Wald, publicó en 1.954, en la revista Scientific American, que la ciencia demostró que la vida pudo aparecer por casualidad diciendo: “El tiempo lo hace todo, lo imposible se hace posible, lo posible probable y lo probable cierto.” Dios queda entonces excluido, porque encontramos el origen de la vida sin necesidad de un Creador. Aún así, su razonamiento me parece demasiado vacío para tomarlo como válido. Solo hay que esperar a que el milagro surja, solo hay que darle el tiempo “necesario” para que suceda.

Cinco años más tarde, el profesor Harold Morowitz, físico de la Universidad de Yale, calculó la probabilidad de que la bacteria más sencilla, fuera producida mediante modificaciones accidentales. El resultado era 1:10 elevado a 100.000.000.000, es decir, un número gigantesco para creer en la casualidad. Esto, obviamente, echaba por tierra la teoría de Wald. Haría falta infinidad de tiempo, para que esa probabilidad se diera, millones de millones de millones de miles de millones de años, y así, sucesivamente. Wald era un gran biólogo, pero un nefasto matemático. Wald sólo conjeturó un cálculo cualitativo, no cuantitativo, como hicieron muchos científicos después.

Desde hace décadas, ningún científico serio y honesto acepta que la vida se haya originado por casualidad. Esta teoría es considerada matemáticamente imposible. No existió el tiempo suficiente para que esas casualidades se dieran. El científico George Ferrows, calculó que la probabilidad de que apareciera la entropía (medida del desorden, de la incertidumbre), o la ley de gravedad por sí mismas, es de  1:10 elevado a 123. Por lo tanto, es imposible que algo ocurra por casualidad cuya probabilidad es tan sumamente elevada.

El profesor Bruno Vollmert (autor del libro “La molécula y la Vida”), profesor de Química Macromolecular, dedicó muchos años a investigar la creación de ADN en laboratorios de primer nivel, avanzados tecnológicamente. Su conclusión es aplastante: “No es posible que el ADN se haya producido de forma espontánea“. También dejó en evidencia, la dificultad y la práctica imposibilidad de que surja una clase superior evolutiva de forma repentina, como sucedió después de cada extinción masiva.

El profesor Fred Hoyle (director de Astronomía Teórica de Cambridge), y el profesor Nalin Chandra (director de Matemáticas Aplicadas de la Universidad de Cardiff), llegaron a la conclusión que, concibiendo o aceptando que el caldo primitivo contuviera 20 aminoácidos esenciales, la probabilidad para producir una sola enzima que funcionara, es de 1:10 elevado a 10N. Antes de que “N”, llegue al número 100, la cantidad de ensayos para producir dicha enzima, habría superado el número de átomos de todas las estrellas del Universo.

Todos estos datos, nos llevan a una reflexión, a una conclusión, que nos dice que la creación de la vida, por muy simple que ésta fuera, es un hecho realmente improbable, demasiado imposible de que surgiera, ni siquiera por azar, en un espacio de tiempo tan pequeño, y en unas circunstancias tan adversas. Entonces, ¿cómo surgió realmente la vida?.

El celebre autor de “Crónicas de la Tierra”, Zecharia Sitchin, depués de más de 30 años de investigación, poseyendo los objetos y los textos más antiguos de los que se puede disponer, llegó a la conclusión que las antiguas civilizaciones (mucho más antiguas y esplendorosas de lo que suele creerse), fueron el producto del conocimiento que trajeron a la Tierra los Anunnaki, es decir, «los que descendieron del Cielo a la Tierra».

Sitchin, es una de las contadas personas en el mundo, capaz de leer los textos sumerios. La Civilización de Sumer, son la primera forma de civilización humana conocida, establecida hace 6.000 años. Esta civilización, dejó plasmado en tablillas de arcilla y sellos cilíndricos, pruebas y evidencias, donde se relata visitas de seres de otros mundos, y datos astronómicos sorprendentes, que una civilización de esa antigüedad era imposible que conociera.

Este sello, expuesto actualmente en un Museo de Berlín, muestra el Sistema Solar, con el sol en el centro. La Teoría Heliocéntrica, no se demostró hasta el año 1.549, cuando Nicolás Copérnico lo pudo demostrar. Antes de eso, se pensaba que todo, estrellas y planetas, giraban alrededor de la Tierra (Teoría Geocéntrica), siendo nuestro planeta el centro del Universo (teoría apoyada y defendida por filósofos como Platón y Aristóteles).

Si nos fijamos en la imagen del Sistema Solar, en la parte superior, entre las cabezas del personaje central y el de la izquierda, se puede ver claramente al Sol, mucho mayor en tamaño que los planetas que lo rodean, y el número de estos planetas es exactamente nueve. El planeta Plutón, no se descubrió hasta el año 1.930. ¿Cómo podían saber hace 6.000 años, que el Sol era el centro del Sistema Solar, y que estaba acompañado por nueve planetas?. La respuesta no deja lugar a ninguna duda, solo podían saberlo por conocimientos transmitidos por seres que no pertenecían a este planeta.

Si nos fijamos nuevamente en esa parte de la escena, podemos ver un décimo planeta, que está fuera del círculo de los nueve planetas. Ese planeta X, es llamado por los sumerios Nibiru, de donde provenían los Anunnaki o “Gigantes Celestiales”. Este planeta, hace una elipse de 3.600 años alrededor del Sol.

Si miramos detalladamente las tres figuras, parecen tener las mismas proporciones, ser de la misma estatura. El personaje que está sentado, representa a un dios. La medida existente entre las rodillas, y la cintura, nos hace ver que, si se levantara de su trono, sería mucho más alto que las otras figuras que permanecen de pie. Esto es un fiel reflejo de las escrituras que dejaron los sumerios en diversas tablas, donde se dice que los Anunnaki, medían 1/3 más que los seres humanos actuales.

Los textos sumerios, nos hablan que los Anunnaki llegaron del espacio, aterrizando en la zona entre el Tigris y el Eúfrates, y empezaron a montar una colonia llamada E.DIN. Según el Génesis, en el Edén (E.DIN), Adán (nombre dado como E.DIN), fue creado a partir del polvo, y Eva a partir de una de sus costillas. Una de las misiones de los Anunnaki, era la recogida de oro, para transportarla a su planeta, ya que era una materia prima y un mineral, con el que conseguían energía. Pero se dieron cuenta que necesitaban abundante mano de obra para acelerar el proceso, así que mezclaron esperma de un Anunnaki, con el óvulo de una especie primitiva, de una raza prehistórica, cuyos restos están apareciendo actualmente en África, como es el caso de la famosa Lucy, descubierta en Etiopía, y que representa el esqueleto bípedo más antiguo encontrado, con una antigüedad de 3,2 millones de años.

En esta escena se puede apreciar, la diferencia de tamaño entre un Anunnaki, y una especie como Lucy, que rondaba el 1’20 metros. Se podría afirmar, que los Anunnaki fueron los creadores de la esclavitud. Esos seres medían entre dos y tres metros, tenían el pelo blanco, piel pálida, casi albina, ojos azul claro y vestían túnicas blancas, y no llevaban calzado. Se comunicaban por el sonido y por telepatía.

La mezcla de los genes Anunnaki y la especie terrestre, produjo un híbrido que se convirtió en lo que denominamos “hombre de Cro-Magnon”, el hombre moderno. En la Bíblia, se dice que cuando los hijos de los dioses vieron a las hijas de los hombres, las desposaron, y de sus úteros nacieron gigantes. El Señor, creó el diluvio para destruir toda la vida de la tierra. El libro apócrifo de Baruc  (el secretario de Jeremías), describe cuántos gigantes (titanes) murieron, un total de 409.000 titanes, pero unos pocos sobrevivieron, aunque su reinado en la tierra se acabó, y los humanos se convirtieron en la especie dominante.

En el libro apócrifo de Enoch (bisabuelo de Noé),  que tiene más de 5.000 años de antigüedad, Enoch narra cómo dos hombres muy altos le llevaron al cielo. Las palabras exactas que Enoch dijo fueron: “Ante mí, aparecieron dos hombres enormes, como no he visto nada igual en la Tierra. Sus rostros brillaban como el sol, sus ojos eran como una luz ardiente. Me alzaron y me llevaron al primer cielo. Y vuelan con sus alas, y van de un planeta a otro. Vi ante mí a los ancianos, los Guardianes del Orden Celestial”.

Las excavaciones y extracciones de oro, se iniciaron en Mesopotamia, y se extendieron por toda la parte oriental de África, gracias a la creación de nueva mano de obra que los Anunnaki desarrollaron. Enki, llamado Nudimmud (el Hacedor, el Creador, el Dador de vida), era el dios de la antigua Mesopotamia. Es el creador de la humanidad, según lo que se cuenta en la leyenda épica acadia de Atrahasis, únicamente con el propósito de liberar de su trabajo a los dioses, fue quien utilizó un homo erectus, para satisfacer las necesidades de los dioses.

El primero que nació de esa unión, fue llamado “Lúlu”, y no tenían la capacidad de procrearse. Se manipularon genéticamente para que sí pudieran reproducirse y dar lugar a una especie mejorada. El Señor de los Anunnaki no aceptó lo que sus hombres habían hecho, y fue quien anunció un diluvio exterminador.

Se ha demostrado científicamente, que todos los seres humanos actuales, el hombre moderno, procede de una misma mujer. Esa mujer es llamada la Eva Mitocondrial, una mujer africana que, en la evolución humana, correspondería al ancestro común más reciente femenino que poseía las mitocondrias. El genoma mitocondrial sólo se puede obtener de la madrey si retrocediéramos en el árbol genealógico de la especie humana, llegaríamos  a la mujer de la cual desciende toda la población humana actual. Las pruebas demuestran que, basándose en la técnica de reloj molecular, se estima que este ancestro vivió hace aproximadamente 200.000 años, en la región del África Oriental.

Así como las mitocondrias se heredan por vía materna, los cromosomas “Y” se heredan por vía paterna. Por lo tanto es válido aplicar los mismos principios con éstos. El ancestro común más cercano por vía paterna ha sido apodado Adán cromosómico. Sin embargo es importante aclarar que, de acuerdo a lo que la ciencia actual es capaz de explicar, éste último no vivió en la misma época que la Eva mitocondrial, sino hace unos 75.000 años, con más de 100.000 años de diferencia. Esta diferencia abismal de años, es otra prueba científica que deja entrever que fueron una especie de otro mundo, quien inseminó a una especie de nuestro planeta, un homínido aún por evolucionar.

En 1.838, en Kimberley (Australia), se descubrieron una serie de pinturas rupestres, donde se encuentran las que representan a los Wondjinas. Los aborígenes afirman que no fueron sus antepasados quienes pintaron estas imágenes, sino que fueron los mismos seres ahí representados, quienes bajaron del cielo y realizaron esas imágenes en las cavernas.

Analizada la antigüedad de estas pinturas, realizadas en base a fósiles de un avispero instalado sobre las pinturas, las investigaciones cifran su antigüedad en más de 17.000 años. Paralelamente, se hallan en otras zonas de Australia restos humanos que datan de hace 200.000 años, cuando se creía que la aparición de la raza humana fue hace 70.000 años en esa zona. Junto a los restos, se encontraron herramientas de grandes dimensiones (algunas de 16 kilos de peso), que es imposible fueran fabricadas por y para  humanos de complexión normal. También se han desenterrado picos de 32x 22 cm y 4’2 kg, hachas de dos filos de 8 kg. Y lo más impactante, en 1.970, se descubrió una huella humana de 59 cm de largo x 18 cm de ancho. Esta prueba, también coincide con relatos y sellos, que nos hablan de seres que medían 2’5 metros, y que hablan que los Anunnaki, eran 1/3 más grandes que el ser humano moderno.

Como se puede observar, su apariencia era de unos humanoides, con ojos grandes, no se observa que tengan boca, y la mayoría de las veces con una especie de aura (posiblemente una escafandra como la que llevan los astronautas). Esto concuerda con textos sumerios que dicen se expresaban telepáticamente o por medio de sonidos. Posiblemente, si tuvieran trajes espaciales, la comunicación entre los seres que iban en su interior, fuera mediante transmisores, o si es una especie muy avanzada, pueda controlar la telepatía o el intercambio de información mentalmente mediante algún otro proceso desconocido para nosotros. El símbolo que siempre acompaña a los Wondjinas, es la serpiente emplumada, como ocurre en otras civilizaciones misteriosas como Quetzalcoatl y Kukulcan. Es muy importante resaltar que, nuestros antepasados, siempre dibujaban aquello que veían. 

Cada vez que aparece un resto arqueológico de un esqueleto o cráneo, que no pertenece a ninguna familia homo que conocemos, los arqueólogos se esfuerzan en expandir el árbol genealógico, tratan de colocar ese nuevo tipo, y cuando no consiguen crear ni explicar una conexión plausible, simplemente, dicen que se debe tratar de una especie aún por reubicar, o se trata de un eslabón perdido. Y hechos como este, son una constante, porque para muchos, es muy difícil aceptar, que existe otra posibilidad, una probabilidad donde existen pruebas, que nos dice que la vida, como la conocemos, posiblemente no se generó en nuestro planeta.

En nuestros días, diferentes países e instituciones, entre ellos la NASA, llevan tiempo investigando e intentado hallar exoplanetas, para poder, en un futuro, albergar vida en ella. Se estudia terraformar un planeta, hacerlo habitable para la raza humana. Los recursos de nuestro planeta no son eternos, y menos lo será según tratamos nuestro hábitat, con el crecimiento masivo de nuestra especie, y con el daño que hacemos cada segundo a nuestro hogar.

Nuestro deber, nuestra obligación como raza superior, como especie inteligente, es intentar conquistar el espacio, intentar buscar nuevas formas de vida, comprender nuestro lugar en el cosmos. No es extraño ni desproporcionado pensar que, seres de otros mundos, mucho más avanzados que nosotros en todos los campos, disciplinas y tecnología, encontraran hace millones de años nuestro planeta, y vieron el potencial para crear aquí vida. ¿No es eso lo que nosotros queremos hacer hoy en día?.

Ahora mismo, hoy, tenemos la capacidad de la clonación, de modificar el ADN, de destruir, de crear, de ir al espacio, de ser los “dioses” de nuestros designios, y de todas las especies vivas de este planeta, animales, plantas, organismos microscópicos. No se tardará mucho en poder alargar los años de vida, poder manipular los telómeros, conseguir que el ser humano viva 150 años. Podemos ser exterminadores y autodestruirnos, o podemos ser la única alternativa a que la vida no desaparezca. Y hay mucha gente, que lucha por avanzar, ética y científicamente, que buscan respuestas. Y estamos en ese camino, en una senda por donde muchos temen caminar, simplemente porque existen otros caminos más concurridos y transitados, pero no por ello se convierten en la mejor opción para llegar al destino correcto.